La ministra de Interior de Estados Unidos, Kristi Noem, atrajo el desprecio de los diputados republicanos y demócratas por igual. Su gusto por el lujo, sus escapadas con su adjunto y sus sospechas de malversación de fondos públicos le han costado el cargo.
La antigua gobernadora de Dakota del Sur se había vuelto demasiado tóxica, una figura destacada de la brutal campaña de detenciones indiscriminadas de emigrantes que provocó la muerte de dos estadounidenses bajo las balas de los pistoleros de la policía.
Noem será nombrada delegada de la última aventura de la Casa Banca, el “Escudo Dorado”, anunció Trump. La ministra había dejado las manos libres al pistolero Gregory Bovino al frente de la policia de emigración. Las imágenes de los asesinatos de Nicole Renee Good y luego de Alex Pretti socavaron la retórica de Noem sobre los “terroristas internos”.
Las dos muertes con unas pocas semanas de diferencia le han costado caro a Trump. Su punto fuerte se ha convertido en vulnerable. Desde entonces, las luchas intestinas dentro del gobierno han alimentado filtraciones a la prensa estadounidense sobre las escapadas de fin de semana de Noem.
La ministra tiene una relación extramatrimonial de larga duración con su adjunto Corey Lewandowski, que es quien dirigía realmente el Ministerio; Noem sólo aparecía ante las cámaras con discursos prefabricados.
Los gastos de la ministra recorren las portadas de los medios. Ordenó comprar dos jets privados para sus aventuras personales y estaba considerando comprar un Boeing convertido en una lujosa suite que actualmente alquila. Pero fueron los 220 millones de dólares invertidos en una campaña publicitaria en la que animó a los emigrantes a abandonar el país por su cuenta lo que ha acabado con ella.
En uno de estos anuncios, aparecía a caballo, con un sombrero de vaquero en la cabeza y el Monte Rushmore al fondo. “Si infringes nuestras leyes, te castigaremos”, advirtió a los inmigrantes al más puro estilo de un “spaghetti western” rodado en Tabernas.
El martes el Congreso le preguntó por la campaña, una parte de la cual fue confiada a una empresa creada ocho días antes por una amiga íntima del ex portavoz de la ministra.
Trump ha nombrado a Markwayne Mullin, un aliado cercano y senador, para sustituir a Noem.
Los crímenes de la ‘migra’
En octubre del año pasado, un pistolero de la policía de emigración, Charles Exum, disparó cinco veces contra Marimar Martínez, una asistente escolar de 30 años, mientras estaba en su vehículo en un barrio de Chicago. Había estado siguiendo a los policías mientras advertía al vecindario de su presencia.
Inmediatamente después del tiroteo, Noem salió en defensa del asesino porque, según dijo, Martínez estaba bloqueando a los policías y los había embestido con su vehículo. Calificó a Martínez de “terrorista nacional”. Martínez, que sobrevivió a los disparos, fue acusada de agredir a los policías.
Un mes después se destapó la mentira. En las redes sociales Exum se había jactado de herir a Martínez: “Disparé cinco balas y ella tenía siete agujeros. Poned eso en vuestros libros, muchachos”, escribió.
Además, la fiscalía obtuvo las imágenes de la cámara corporal de otros dos policías involucrados en el turoteo, así como docenas de correos electrónicos y mensajes de texto de Exum después de disparar.
Después de sacar sus armas, se podía escuchar a uno de los pistoleros una provocación: “Haz algo, perra”.
‘Joder y descubrirlo’
En los mensajes de texto enviados por Exum a las redes sociales alardeaba del tiroteo, calificándolo como “un gran escenario nuevo para agregar a nuestro entrenamiento”. Otros policías enviaron mensajes elogiándolo. Uno lo calificó como “una leyenda entre los agentes”. Otro dijo: “Buen trabajo, hermano, me alegro de que quedaras ileso”. Un tercero escribió: “Yo pago una ronda de cerbezas”.
Exum respondió con el lema “Joder y descubrirlo”, utilizado con frecuencia dentro del gobierno de Trump para justificar los asesinatos cometidos por la policía y el ejército. El pistolero también habló sobre el apoyo que estaba recibiendo de los altos dirigentes del gobierno. Dijo que todos habían sido de apoyo, incluido el del entonces director de la policía de emigración, Gregory Bovino, la ministra de Interior, Kristi Noem, e incluso el propio “jefe”, refiriéndose a Trump.
Menos de cuatro horas después del tiroteo, Exum recibió un correo electrónico de Bovino, quien se ofreció a extender su edad de jubilación más allá de los 57 años y elogió su excelente servicio a Chicago.
Un portavoz de Aduanas y Fronteras dijo que la difamación de Martínez como “terrorista” se ajusta a un patrón que el gobierno de Trump ha utilizado desde entonces para justificar otros crímenes. “Vivimos un momento extraño en el que no podemos confiar en nuestro gobierno”, dijo. “Una hora después del incidente real, el DHS [Ministerio de Interior] calificó a [Martínez] de terrorista nacional. Lo mismo le hicieron a Renée Good. Lo mismo le hicieron al Sr. [Alex] Pretti”.