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El papel de Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos en el golpe de Estado turco

El antiguo emir de Qatar (1995-2013), Hamad bin Jalifa al Zani, ha criticado a Arabia Saudí y ha acusado al ministro de Exteriores saudí, Adel Yubeir, de estar implicado en el golpe de Estado en Turquía.

Según el sitio Middle East Panorama, el antiguo emir de Qatar declaró su solidaridad con Ankara y condenó a los golpistas. También expresó su apoyo al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Según el antiguo emir, Estados Unidos y otro país occidental, que no nombró, estuvieron detrás del golpe de Estado en Turquía. Hamad bin Jalifa al Zanni condenó a continuación al ministro saudí de Exteriores por lo que considera como colaboración con estos países para organizar el golpe en Turquía. También criticó a los medios saudíes y emiratíes por haber apoyado a los golpistas.

Por su parte, el tuitero Muytahid, del que se cree que es miembro de la familia real o alguien con buenas conexiones con ella, ha afirmado que en Arabia saudí altos responsables fueron informados por dirigentes de Emiratos Árabes Unidos del golpe de Turquía bastante tiempo antes de que éste tuviera lugar.

Muytahid dijo en su página de Twitter que los dirigentes de Emiratos Árabes Unidos habían jugado un papel en el golpe y que las agencias de inteligencia turcas eran conscientes de esta implicación. Añadió que los dirigentes de Emiratos Árabes Unidos habían alertado a los saudíes sobre el golpe que iba a tener lugar.

“El segundo príncipe heredero saudí y ministro de Defensa, Mohammad bin Salman, fue informado del golpe militar en en Turquía”, dijo Muytahid. “Debido a la estrecha amistad entre Bin Salman y el príncipe heredero de Abu Dhabi y vicecomandante de las Fuerzas Armadas de Emiratos Árabes Unidos, Mohammad bin Zayed bin Sultan al Nahyan, el primero fue informado de la inminencia del golpe”.

Bin Salman ha estado intentando convencer a los turcos de que no hagan público el papel de Emiratos Árabes Unidos en el golpe y les ha ofrecido dinero a cambio.

Emiratos Árabes Unidos pasan por ser uno de los principales detractores del movimiento de los Hermanos Musulmanes, al que Erdogan se adhiere.

Por otro lado, Haizam al Maleb, presidente del Comité Legal de la Coalición Nacional Siria (un grupo opositor), subrayó que algunos estados árabes estuvieron implicados en el golpe. “El golpe fue el resultado de los intentos de algunos países árabes de golpear al Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Turquía, que tiene tendencias islamistas”, dijo Maleh al sitio Al Nashrah.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=133549&cid=23&fromval=1

El golpe de Estado turco en la base aérea de Incirlik

Detención del general Bekir Ercan Van
El director del Centro Lev Gumilev, Pavel Zarifullin, un experto sobre Oriente Medio, relata a Komsomolskaya Pravda (*) el impulso del golpe de Estado en Turquía, remitiendo a fuentes próximas a los servicios de inteligencia, según las cuales el golpe de Estado se preparó con la ayuda de nuestros “socios” de ultramar para impedir la aproximación del gobierno de Erdogan a Rusia.

Amplios círculos de la oligarquía dominante en Turquía creen que las puertas de la Unión Europea se han cerrado definitivamente para Turquía, a la que no queda otro remedio que aproximarse a la Ruta de la Seda y la Unión Eurasiática, es decir, a Rusia y China.

La posibilidad de abandonar la OTAN, antes impensable, ya no parece tan descabellada y se espera con verdadera impaciencia la futura entrevista de Putin con Erdogan.

En dichos círculos no cabe ningún género de dudas sobre la intervención de Estados Unidos en la tentativa de golpe del 15 de julio, “como en todos los demás golpes habidos en Turquía desde 1960. Siempre que el ejército ha interferido en los procesos políticos lo ha hecho en coordinación con los americanos”.

A Zarifullin pone el ejemplo de Egipto, donde en 2013 otro golpe de Estado patrocinado por Estados Unidos llevó al poder al general Sisi. En Turquía los golpistas “no podían triunfar sin ayuda exterior”, en referencia no sólo a Estados Unidos, sino también a Alemania, cuyo parlamento condenó unas semanas antes el genocidio armenio, inicio de la típica campaña intoxicadora.

El impulso de la asonada fue el sorprendente acercamiento de Erdogan a Rusia, la mejora de sus relaciones diplomáticas con Israel, el intento de poner fin a su intervención en la guerra de Siria, la crisis de los refugiados con la Unión Europea, así como el desagrado por el apoyo de Estados Unidos al movimiento independentista kurdo.

El núcleo de la conspiración se fraguó en la base aérea de Incirlik, desde donde la la aviación de la OTAN controla Oriente Medio. El comandante en jefe de la base, el general Bekir Ercan Van, está detenido. El embajador de Estados Unidos en Ankara, John Bass, antiguo embajador en Georgia, mantenía una relación muy estrecha con él y con el antiguo jefe de la base, Akin Ozturk, con el pretexto de discutir las relaciones con los kurdos en Siria y en Irak.

En realidad, toda la alta oficialidad del ejército turco ha salido de las escuelas de guerra de la OTAN y son más leales a Estados Unidos que a su propio país. De los primeros interrogatorios se desprende que el embajador de Estados Unidos prometió a los golpistas que, cualquiera que fuera el resultado de la asonada, tendrían todo el apoyo diplomático de Washington, incluida la garantía de asilo político si se producían represalias.

Uno de los motivos del fracaso del golpe fue la determinación de las fuerzas leales a Erdogan, que no se conformaron con incomunicar y paralizar la base de Incirlik, sino que estaban dispuestas a tomarla al asalto. El arsenal nuclear que allí acumula la OTAN disuadió a Estados Unidos de seguir adelante con el plan golpista.

Respecto a las frívolas alegaciones sobre el autogolpe o el supuesto montaje, Zarifullin apunta las cifras de 290 muertos y cerca de 1.500 heridos para invitar a que quienes hacen tales afirmaciones se lo piensen dos veces.

La opinión del redactor jefe de la revista rusa Defensa Nacional, Igor Korotchenko, es mucho más matizada. Cree que no hay pruebas que involucren a Estados Unidos en la factoría del golpe de Estado, si bien es cierto que tienen interés en ello y conocían de antemano los preparativos, lo cual es aún mucho más significativo porque no se lo advirtieron a Erdogan.

Comenta que si la base militar de Incirlik fuera rusa, no se hubiera podido cortar el suministro eléctrico desde fuera, por lo que es posible que en las estadounidenses ocurra lo mismo.

Por su parte, Victor Baranets, observador militar de Komsomolskaya Pravda, afirma que la base aérea de Incirlik guarda unas 100 bombas nucleares y es que es necesario el suministro eléctrico para controlar el estado de la munición y asegurar su protección. En caso de interrupción del suministro, los generadores diesel se ponen en funcionamiento automáticamente, pero no se pueden mantener indefinidamente.

Es posible que el corte de suministro sólo se haya producido en la parte turca de la base, ya que en el momento del golpe no había aviones ni de Reino Unido, ni de Alemania, ni de Arabia saudí, ni de Qatar, que también utilizan la bse como centro de operaciones.

Baranets afirma que tras el fracaso del golpe Van, el comandante turco de la base militar, pidió asilo político en Estados Unidos y que se lo habían denegado. Si con anterioridad se lo tenían prometido, significa que Estados Unidos veía el golpe con buenos ojos.

De cualquier manera, tras el fracaso del golpe, el suministro eléctrico se reanudó y la base pudo continuar fuincionando con normalidad, afirma Baranets.

(*) http://www.kp.ru/daily/26557/3573608/

El fracaso del golpe militar en Turquía favorece la guerra contra los yihadistas en Siria

El fracaso del golpe militar en Turquía ha debilitado a los yihadistas en el frente de Latakia. “Los combates que han tenido lugar en los últimos días […] podrían ser el último proceso de limpieza de grupos terroristas” en aquella región, e incluso en las de Alepo e Idlib, comenta la agencia libanesa Al-Manar (*).

La coordinación de los yihadistas con la inteligencia turca ha quedado dañada o simplemente ha desaparecido. En la actualidad la inteligencia turca se concentra sólo en los temas internos y el Ejército turco está sufriendo una depuración. Esto, unido al interés del régimen de Erdogan por desarrollar vínculos con Rusia e Irán, amigos de Siria, va a tener un impacto muy favorable para el gobierno de Bashar Al-Assad.

El caos en Turquía ha debilitado las entregas de suministros a los yihadistas, que sufren una aguda escasez de municiones debido a la pérdida de varias importantes arterias de comunicación con la frontera turca, como la Carretera del Castillo.

Por su parte, el ejército regular sirio y sus aliados han enviado refuerzos a Alepo con el fin de asegurar las conquistas realizadas y llevar a cabo otros avances que garanticen la victoria del ejército regular.

Según el periódico As-Safir, en los últimos días han llegado refuerzos militares a Alepo, incluyendo unidades de la Guardia Republicana, la fuerza de élite del ejército regular. Tropas de Hezbolah se han desplegado también al sur de la ciudad de Alepo junto al ejército sirio. Hezbolá considera que la batalla de Alepo es ahora la más importante y está concentrando una importante fuerza en este frente.

Muchos civiles de las zonas ocupadas de Alepo desean una pronta liberación de la parte de la ciudad ocupada por los grupos terroristas que impiden el progreso económico en la misma. Estos ciudadanos, sometidos a un régimen de terror por los grupos terroristas, esperan ver pronto el día en que los militares sirios penetren en sus zonas.

Un residente en el este de Alepo “Abdur Rahman”, que estuvo cercano al llamado “Ejército Sirio Libre” al inicio de la guerra, dijo al periódico libanés As-Safir que ha abandonado el campo de la “revolución” y señala que las diferencias entre los diferentes grupos en Alepo se ha incrementado tras el progreso del ejército sirio y sus aliados.

Tras la retirada de los agentes de inteligencia turcos, la desmoralización ha cundido entre los yihadistas, muchos de los cuales buscan ahora una salida para huir hacia Idlib.

(*) http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=133802&cid=23&fromval=1

Los golpistas turcos pretendían liberar a Öçalan de la cárcel

Esta mañana la prensa turca ha anunciado que los autores del fallido golpe de Estado militar elaboraron planes para liberar a Abdullah Öçalan, máximo dirigente del PKK, el partido independentista kurdo.

Actualmente Öçalan está preso en la isla de Imrali, en el Mar de Mármara, incomunicado y en condiciones estrictas de aislamiento.

El día anterior a la intentona, el estado mayor de los golpistas formó una comisión especial con esta tarea de rescate. El plan consistía en descender al patio de la cárcel desde un helicóptero.

Öçalan vivió refugiado en Siria hasta 1998, cuando el gobierno turco trató de mejorar sus relaciones con el sirio y el dirigente kurdo se convirtió en la moneda de cambio.

Desde Siria se trasladó a Rusia y luego a varios países hasta acabar en Italia. El gobierno turco pidió su extradición, hasta que fue finalmente detenido ilegalmente en Kenia al año siguiente por la inteligencia israelí y trasladado a Turquía, donde fue “juzgado” y condenado a la pena de muerte por “insurrección armada” y “acciones contra la seguridad del Estado”.

Cuando en 1999 la pena capital fue abolida en Turquía, se la conmutaron por la cadena perpetua.

Inicialmente Öçalan se declaró marxista-leninista, aunque nunca fue más que una etiqueta que fue cambiando, hasta diluirse por completo a finales de los años noventa. En 2006 pidió el cese de la lucha armada a menos que “seamos amenazados por una destrucción total”.

Desde 2001 se vienen denunciando los vínculos del PKK con el tráfico de heroína procedente de Afganistán, que no son ocasionales sino que proceden de una estrategia estructurada de financiación, que recauda por esta vía entre 50 y 100 millones de dólares anuales (1).

El 30 de mayo de 2008 Bush impuso sanciones financieras al PKK pero, a diferencia de otro tipo de organizaciones, no se justificó invocando motivaciones políticas sino en aplicación de una ley contra el tráfico de drogas (2).

(1) http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/tocta/TOCTA_Report_2010_low_res.pdf
(2) http://www.france24.com/fr/20080531-bush-sanctions-separatistes-kurdes-etats-unis-pkk-drogue

Kerry amenaza con expulsar a Turquía de la OTAN

El siempre circunspecto John Kerry corre el riesgo de perder los papeles por culpa del fracaso de la Casa Blanca en Turquía. Además está descubriendo sus cartas: se ha visto obligado a salir en defensa de los miles de peones de la OTAN, depurados implacablemente por el gobierno de Erdogan tras el fracaso del golpe de Estado patrocinado por los imperialistas.

Una nueva línea política exige nuevos funcionarios capaces de llevarla a cabo y Estados Unidos no admite la salida masiva de cargos oficiales de los aparatos del Estado turco, a los que los portavoces del imperialismo presentan como “opositores” a Erdogan y no como lo que son: los caballos de Troya de Estados Unidos en Turquía.

La rapidez con la que se están llevando a cabo, tanto las destituciones como los encarcelamientos, demuestra que las listas estaban elaboradas hace tiempo, antes del golpe de Estado, que le ha servido a Erdogan como detonante.

Para impedir las purgas Kerry ha amenazado con expulsar a Turquía de la OTAN, una organización que, en palabras del secretario de Estado, “tiene sus exigencias en materia de democracia”.

Kerry pronunció esa amenaza en la cumbre del Consejo de Europa. “Muchos han sido detenidos, y muy rápidamente. Evidentemente, en los próximos días vamos a levantar el nivel de vigilancia y de observación. Espero que podamos trabajar constructivamente y evitar la marcha atrás”, dijo el secretario de Estado.

“Esperamos que el gobierno [de Erdogan] esté a la altura de los principios democráticos inscritos en su Constitución”, ha manifestado por su parte John Kirby, un portavoz del Departamento de Estado. “Por supuesto, las instituciones internacionales, como la Unión Europea y la OTAN mirarán de cerca el hilo de los acontecimientos porque las responsabilidades democráticas van a la par con la adhesión” a la OTAN, añadió en tono amenazante contra el gobierno turco.

Queda por ver si la OTAN puede arreglárselas sin Turquía, que es miembro de la alianza imperialista desde 1952 y donde ocupa una posición estratégica, capaz de cerrar la salida al Mediterráneo de los buques rusos.

Además de la base aérea de Incirlik, la más importante de Oriente Medio, carga de bombas nucleares, la OTAN tiene una radar avanzado de alereta en Kürecik que sirve a los aliados para la defensa anti-misiles y un centro de mando en Esmirna (“Allied Land Forces Southeastern Europe”).

Además, Turquía contribuye con el 4,1 por ciento al presupuesto de la OTAN. Es el cuarto contribuyente a las operaciones de la organización imperialista y en Kabul sirve de referencia en la misión Resolute Support contra Afganistán.

Turquía abre una brecha en el sistema occidental de alianzas

M.K.Bhadrakumar

El presidente ruso Vladimir Putin hizo el domingo lo que ningún destacado dirigente occidental de los países de la OTAN se preocupó de hacer, cuando telefoneó a su colega turco Recep Erdogan para transmitirle su simpatía, buena voluntad y mejores deseos para la restauración del orden constitucional y de la estabilidad lo antes posible, tras el intento de golpe del viernes por la noche.

El Secretario de Estado John Kerry hizo un fugaz viaje nocturno a Bruselas para un encuentro el lunes con los ministros de Exteriores de la Unión Europea, para discutir una postura común ante la crisis en Turquía. El francés Jean-Marc Ayrault estaba airado tras el encuentro, declarando que surgieron “preguntas” sobre la posibilidad de que Turquía pueda ser un aliado “viable”, y difundió “sospechas” respecto a las intenciones turcas, insistiendo en que el respaldo a Erdogan no era un cheque en blanco para la supresión de oponentes.

Estados Unidos ha expresado su disgusto respecto a las acusaciones turcas de la existencia de una mano norteamericana en el fracasado golpe. Efectivamente, esas acusaciones de que un miembro conspire para derribar el gobierno de otro miembro violentamente no tienen precedente en los 67 años de historia de la OTAN. Claramente, Estados Unidos y Turquía están enfrentadas en el tema de la extradición del predicador islamista Fetullah Gulen, exiliado en Pensilvania, a quien el gobierno turco ha declarado como el elemento clave del golpe. El primer ministro turco, Binali Yildirim avisó de que Ankara consideraría a Estados Unidos como “enemigo” si daba refugio a Gülen. Los dramáticos acontecimientos exponen la brecha que ha aparecido en el sistema de alianzas occidental.

Es interesante que los oficiales veteranos turcos detenidos hasta ahora incluyan al Comandante de la base aérea de Incirlik (y a 10 de sus subordinados) en donde están localizadas las fuerzas de la OTAN y el 90 por ciento de las armas nucleares tácticas de Estados Unidos en Europa; al comandante en jefe de la frontera con Siria e Irak, al comandante al mando del contingente de la OTAN basado en Estambul y, por último, al antiguo agregado militar en Israel y en Kuwait.

Ciertamente, la aguja de la sospecha señala ahora hacia los estadounidenses que tuvieran algún conocimiento del golpe previamente. Dos F-16 y dos naves cisterna para proporcionarles combustible, empleados en el golpe, despegaron de la base de Incirlik. Obviamente, Ankara ha estado al tanto del establecimiento por parte de Francia y de Estados Unidos de bases militares en el norte de Siria con el apoyo de las tribus locales kurdas, de lo que sospecha que puede ser el cimiento de la creación de un “Kurdistán”. (El consejero de asuntos exteriores del dirigente iraní Ali Akbar Velayati, que es una influyente figura en Teherán, afirmó el domingo que Estados Unidos está intentando crear un Estado kurdo, compuesto por población kurda de los países circundantes, lo que supondría un “segundo Israel” en Oriente Medio al servicio de los intereses regionales de Washington).

Hoy el famoso confidente saudí conocido como “Mutahid” ha destapado algo sorprendente: que los Emiratos Árabes Unidos han jugado un papel en el golpe y ha metido a Arabia saudí en el tema. Igualmente, el depuesto dirigente de Qatar Hamad bin Khalifa Al-Thani (un íntimo amigo de Erdogan) ha afirmado que Estados Unidos y otro país occidental (presumiblemente Francia) han patrocinado el golpe, y que Arabia saudí estaba implicada. Y también ha trascendido a los medios de que en un informe a puerta cerrada al Parlamento iraní el domingo, el ministro de Exteriores Mohammad Zarif sugirió la implicación saudí y qatarí en el golpe.

La llamada telefónica a Erdogan sugiere la posibilidad de la inteligencia rusa y la turca están en contacto. Los dos dirigentes han acordado un próximo encuentro.

El ritmo del intento de golpe, tras el fracaso de Estados Unidos en establecer una presencia de la OTAN en el Mar Negro, y en la senda del acercamiento ruso-turco, toma significado. Igualmente, los síntomas de cambios en las políticas intervencionistas de Turquía en Siria pudieran haber puesto nervioso a Estados Unidos y a sus aliados regionales.

Israel, Arabia saudí y Qatar tienen mucho que perder si Turquía establece lazos con Siria, algo que está en las bazas. Por ello detener a Erdogan se ha convertido en un imperativo urgente para estos países. El fantasma de un gobierno sirio recuperando el control del todo el territorio del país asusta a Israel, que ha tenido la esperanza de que una Siria debilitada y fragmentada sería una ventaja para anexionarse de manera perpetua los territorios ocupados en los Altos del Golán. Además, el abandono por parte de Turquía del programa de “cambio de régimen” en Siria supone una victoria para Irán. Por el contrario, un Hezbollah triunfante y curtido en batallas al lado de la puerta significa que su amplia superioridad en fuerza militar convencional será cada vez más irrelevante si se enfrenta al movimiento de resistencia. Significativamente, Israel mantiene un silencio sepulcral.

¿Arrojará la toalla Estados Unidos y sus aliados, o se tomará su tiempo para hacer otra oferta de deponer a Erdogan? Ésta es la gran pregunta. La popularidad de Erdogan ha alcanzado niveles estratosféricos en Turquía. Puede confiarse en que complete el proceso para purgar a los gülenistas escondidos en el aparato del Estado y en el ejército. La reunión del Alto Consejo Militar en agosto para decidir sobre retiros, ascensos y transferencia de mandos militares dará a Erdogan manos libres para expulsar a los gülenistas.

Fuente: http://blogs.rediff.com/mkbhadrakumar/2016/07/18/theres-more-to-turkeys-failed-coup-than-meets-the-eye/

El fracaso en Turquía es una derrota estratégica para Estados Unidos

F.William Engdahl
En una entrevista al sitio Information Clearing House publicada esta misma mañana (*), F. William Engdahl también afirma la intervención de la CIA en el golpe de Estado fallido contra el gobierno de Erdogan, fruto de la “dramática evolución geopolítica” que estaba a punto de acometer el presidente turco.

Engdahl sitúa en junio de este año el comienzo del viraje de Erdogan, cuando destituyó al primer ministro Davutoglu, sustituyéndolo por Yildirim. “En ese momento Erdogan simultáneamente se aleja de la estrategia anti-Assad de Washington en Siria y se acerca a Israel (que esos días estaba en conflicto geopolítico con Washington), a Rusia y ahora incluso hacia Assad en Siria”.

El analista germano-estadounidense destaca la intervención de Fettullah Gülen en la asonada militar como intermediario de la CIA en Turquía, un “gesto dramático y desesperado” en el que participó la red de oficiales bajo su mando.

Como ya expuso en su libro “The lost hegemon”, el control de la CIA sobre la red de Gülen es del cien por cien. Se trata, apunta Engdahl, de un “proyecto loco” de la CIA de orquestar un islam político como instrumento del cambio de régimen bajo la apariencia de una constelación de instituciones educativas repartidas por Oriente Medio.

En 2013 se produjeron manifestaciones y graves enfrentamientos en Estambul directamente dirigidos contra el gobierno del AKP, que Gülen aprovechó para romper con Erdogan y tratar de salvarse de la quema. Concedió entrevistas en los medios que él mismo controlaba, como Zaman, acusando a Erdogan de “tirano”.

A partir de entonces Erdogan reaccionó como es conocido, atacando a Gülen, a sus partidarios y a sus portavoces con ferocidad.

En opinión de Engdahl, los acontecimientos en Turquía no van a desencadenar una guerra civil porque en los últimos años la influencia de Gülen se ha reducido por la represión y las depuraciones. El analista considera que ahora la posición de Erdogan es mucho más fuerte que antes y que ha cogido fuerte las riendas de Turquía con ambas manos.

También compara el fracaso del golpe contra Erdogan con el éxito en Kiev, cuando en febrero de 2014 Estados Unidos logró derrocar a Yanokovich, sembrando el caos y la guerra en las fronteras de Rusia. En Turquía no lo han logrado.

Tras constatar que el ejército turco ya no es lo que era, Engdahl entra en el meollo del asunto: el realineamiento de la política exterior turca, el acercamiento a Rusia y la reapertura de las negociaciones para el tendido del gasoducto Turkish Stream, la reanudación de las buenas relaciones con Israel, el cese del apoyo al yihadismo y los intentos de derrocar a Bashar Al-Assad.

“Es una enorme derrota geopolítica para Obama, probablemente el presidente más incompetente de la historia de Estados Unidos”, asegura Engdahl. A pesar de la derrota, Estados Unidos necesita a Turquía y la necesita dentro de la OTAN por lo que, inmediatamente después del fracaso, inició la típica política de “minimización de los daños” y las felicitaciones al “buen amigo” Erdogan, de cara a la galería, por el fracaso del golpe.

(*) http://www.informationclearinghouse.info/article45135.htm

Un punto de vista viciado sobre el golpe de Estado en Turquía

Las reflexiones que se van publicando sobre el golpe de Estado en Turquía se centran en la personalidad de Erdogan al que, naturalmente, presentan como un dictador, una especie de nuevo sultán que quiere reeditar las glorias perdidas del Imperio Otomano. A partir de ahora, la figura de Erdogan va a pasar a la primera plana de los portavoces del imperialismo.La impresión que quieren transmitir es que el golpe de Estado lo ha dado el propio Erdogan, que no es la víctima sino el victimario de la asonada.

A ello va unida la equidistancia de moda, “ni Erdogan ni los golpistas”, lo que oculta la importancia del antagonismo mutuo entre unos y otros, es decir, infravalora la trascendencia del golpe de Estado que, según dan a entender, no va a cambiar nada.

Este tipo de conclusiones pasa por encima de los hechos que tratan de explicar y sobre todo de las causas que ha conducido a ellos, es decir, el grado de antagonismo al que han llegado las contradicciones en Oriente Medio y cuáles son esas contradicciones (internas e internacionales).

Poner en primer plano a Erdogan es una muestra de idealismo histórico que conduce a eliminar uno de los términos de la ecuación en la que está inmersa Turquía y todo Oriente Medio, el imperialismo, todo ello después de cinco años de una salvaje guerra en las mismas fronteras del país.

Al mismo punto conducen todos esos artículos en los que parece que la población de Turquía se compone sólo de kurdos y que a partir de ahora a los kurdos les espera algo distinto a lo que ya han padecido desde hace muchos años.

Lo mismo que los golpistas, el AKP, los islamistas turcos y Erdogan no sólo son los mismos que antes del golpe de Estado sino que son los mismos que antes de llegar al gobierno en 2002. Exactamente los mismos. “Sólo” ha cambiado la situación interna e internacional.

Las depuraciones tampoco son una novedad. El gobierno de Erdogan no ha iniciado ahora una purga a gran escala de los aparatos del Estado (y de la prensa) sino que la viene implementado desde 2002, lo cual debe tener un significado preciso, a saber, que quiere -siempre ha querido- cambiar la dirección del Estado y que para ello había que cambiar el Estado mismo.

En una tradición viciada que procede de hace 60 años, es decir, de la liquidación del movimiento comunista internacional, ese tipo problemas ni se plantean siquiera porque el revisionismo cree que llegar al gobierno es llegar al poder, lo cual es un error que conduce a otro: analizar la situación política desde el punto de vista de un gobierno, una parte, y no desde el del Estado, el todo.

A partir de ahí los errores se encadenan. Los votos, por más que aúpen a un movimiento al gobierno, no son suficientes para cambiar una correlación de fuerzas; no son la causa sino la consecuencia del cambio en la correlación de fuerzas.

Para entenderlo bastará poner un ejemplo. Los imperialistas (como Obama, el Pantágono o el Fondo Monetario Internacional) no votan pero son parte del poder en un Estado burgués cualquiera. Se trata de componentes muy importantes que, como digo, no se cambian sólo con elecciones.

Como consecuencia de la crisis, en todo el mundo ese tipo de componentes, a los que antes se llamaba “poderes fácticos”, son cada vez más influyentes, lo mismo que los militares de los que, en las épocas recientes, nadie habla siquiera.

Por una serie de motivos, en Turquía esos “poderes fácticos” también tienen un protagonismo creciente y se concentran en el ejército que, a pesar del nacionalismo kemalista, es un apéndice de la OTAN. Asegurar que el reciente golpe de Estado contra Erdogan ha sido instigado por la OTAN no es ninguna novedad: todos los que se han producido desde 1960 han tenido ese mismo origen en el imperialismo, lo cual también debería desatar algunas preguntas porque si en Turquía el Estado y el poder son el ejército, y no el gobierno, ¿de dónde viene la necesidad de tantos golpes de Estado? Evidentemente de la existencia de antagonismos entre Turquía y el imperialismo, de la imposibilidad de resolverlos, ni acabar siquiera con ellos, así como de su desarrollo e intensificación.

El hecho de que en 2002 unos proscritos dentro de los aparatos del Estado de Turquía, los islamistas, ganaran las elecciones invirtió la situación, poniendo a los militares a la defensiva y, tras ellos, a la OTAN  y a los imperialistas.

La Primavera Árabe y la guerra de Siria han velado estas contradicciones que, por lo demás, no son diferentes de las que se han puesto de manifiesto en otros países, como por ejemplo en Latinoamérica, sin ir más lejos, lo cual es una constatación de que Lenin tenía razón cuando previno que bajo el imperialismo se agudizaban todas las contradicciones.

De la misma manera que las contradicciones, el golpe de Estado en Turquía no es ninguna ficción, ni es un autogolpe. No habría más que preguntárselo a los miles detenidos que están en la cárcel y a los que van a entrar en ella en un futuro inmediato, entre los cuales habrá numerosos revolucionarios e independentistas.

Lo mismo que otros países a los que el imperialismo ha conducido a un callejón sin salida, los islamistas turcos también han puesto sus ojos en Rusia, lo que ha empezado a desatar la típica campaña en los medios imperialistas que, en lo sucesivo, también se intensificará. Se ha iniciado con las críticas al plan de restauración de la pena de muerte y seguirá con la represión contra los kurdos.

Estados Unidos está detrás del golpe de Estado en Turquía

El general Ismail Hakki Pekin, antiguo jefe de la oficina de inteligencia del Estado Mayor turco, acaba de confirmar esta mañana que es la inteligencia estadounidense la que ha orquestado el golpe de Estado en Turquía contra el gobierno de Erdogan (1).El general turco, que actualmente es adjunto a la presidencia del partido turco Vatan, asegura que, a la vista de la organización del golpe, Estados Unidos conocía los detalles del mismo.

“La organización nunca se hubiera atrevido a desencadenar el golpe de Estado sin informar a Estados Unidos. Considero que los servicios especiales americanos etán detrás de esta tentativa”, ha asegurado.

Según Hakki Pekin, la reacción de Estados Unidos a lo que estaba pasando en Turquía fue tardía. “El autor del mapa de remodelación para Turquía, Ralph Peters, declaró que era la última oportunidad para Turquía y que el golpe de Estado debía triunfar para que el país no se transformara en un Estado islámico”.

Al fracasar la tentativa, no se han vuelto a realizar declaraciones de ese tipo, la última de las cuales procedió de Obama, ha añadido el general.

El general asegura que antes del golpe había varios indicios de una próxima intentona procedentes de organizaciones internacionales, centros extranjeros de análisis y la prensa. A pesar de ello, las fuerzas armadas no reaccionaron adecuadamente.

“El hecho de que fuera inminente una tentativa de golpe de Estado no dejaba lugar dudas. Se esperaba al Consejo Militar, esa gente debía ser destituida y las listas ya estaban preparadas. Creo que lo desencadenaron porque sabían que no se presentaría una segunda oportunidad”, apunta el general turco.

A esta noticia se añade otra, también difundida hace unos minutos a la cadena de televisión CNN Turk por el ministro turco de Justicia, Bekir Bozdag, acerca de la detención por parte de la policía de Ankara de los pilotos que derribaron al avión ruso hace ocho meses (2).

(1) http://fr.sputniknews.com/international/201607181026788104-turquie-tentative-coup-etat/
(2) https://fr.sputniknews.com/international/201607191026800018-turquie-avion-abattu-pilote-mort-russie/

Estados Unidos ha perdido el control de Oriente Medio

El sitio “Zero Hedge” se hace eco de las declaraciones de un antiguo dirigente de la CIA, Gary Bernsten, según las cuales “Obama ha perdido el control de Oriente Medio” y el imperialismo se va a ver ante una situación muy difícil (1).

El golpe de Estado en Turquía sería la última demostración de que eso es cierto y, en cualquier caso, del grado de deterioro de las relaciones entre ambos países, siempre tan hermanados hasta la fecha.

Buena muestra de ello han sido las declaraciones del primer ministro turco, Binali Yildirim, que ha despotricado -sin mencionarlo- contra Estados Unidos porque abriga al “terrorista Gülen”, llegando al extremo de hablar de “país enemigo”.

Kerry se vio obligado a negar cualquier implicación de Estados Unidos en la intentona, afirmando que Estados Unidos no sabía de antemano lo que iba a ocurrir en Turquía, lo cual es falso. En pocos países del mundo las antenas de inteligencia imperialistas son más activas que en Turquía, un puntal de la OTAN en Oriente Medio.

El secretario de Estado mentía porque dos días antes del golpe la inteligencia francesa ordenó el cierre de la embajada en Ankara y del consulado en Estambul por “razones de seguridad” hasta “nueva orden” (2).

Esto demuestra lo obvio, a saber que Estados Unidos sabía de antemano que estaba a punto de producirse un golpe militar y, por supuesto, que Francia está mucho mejor informada de lo que ocurre en Turquía que de lo que ocurre en su propia casa, donde la policía nunca sabe nada.

En Moscú Kerry tuvo una enigmática intervención ante los periodistas para referirse al golpe de Estado, al aludir a la necesidad de reconocer la “continuidad” del poder en Turquía, lo que se puede interpretar de muchas maneras, pero sobre todo de una: la de que cualquiera que fuera quien ostentara el poder, debería asegurar que todo siguiera como hasta ahora.

La mejor interpretación de aquellas palabras hay que relacionarla con otras posteriores en las que previene de una “posible degradación de las relaciones” entre ambos países si Turquía continúa con sus “acusaciones gratuitas”, en referencia a las imputaciones contra Gülen, sobre las que Erdogan “carece de pruebas”, según Kerry.

El acontecimiento decisivo del golpe no tuvo como escenario a Ankara ni a Estambul sino a Marmaris, junto al Mar Egeo, en uno de cuyos hoteles se hospedaba Erdogan. Las fuerzas de operaciones especiales desembarcaron en la costa, mientras la aviación golpista bombardeaba el hotel que, casualmente, Erdogan había abandonado sólo unos minutos antes.

Entonces el presidente turco voló en un avión hacia Estambul por encima de Esmirna, bordeando la costa mediterránea, seguido por cuatro cazas F16 de los golpistas, que en ningún momento intentaron derribarle (3).

El plan de los golpistas nunca fue, pues, matar a Erdogan sino de apoderarse de él, secuestrarle, obligarle a dimitir y luego enviarle al exilio. Así se deduce también de los comunicados que fueron saliendo en los medios controlados por los golpistas y por Estados Unidos.

No obstante, es posible una segunda interpretación de los mismos hechos: los golpistas creyeron que Erdogan arrojaría la toalla y huiría al extranjero en el avión.

El golpe ha puesto de manifiesto, además, que uno de los aviadores que ha participado en el mismo, partidario de Fetthulah Gülen, es el que derribó al caza ruso en noviembre del pasado año (4), lo cual también se presta a alguna reflexión interesante.

Hay que recordar que entonces, hace ocho meses, algunas informaciones dijeron que la orden de derribo no procedió de Turquía sino de la base aérea de la OTAN en Torrejón de Ardoz, cerca de Madrid.

Si ambas informaciones son ciertas, entonces el derribo del caza ruso sería otra demostración del intento de Estados Unidos y la OTAN por enturbiar las relaciones de Turquía con Rusia.

Finalmente, para entender el rompecabezas turco también hay que poner encima de la mesa el bloqueo de la base aérea de la OTAN en Incirlik, verdadero centro de operaciones del imperialismo en Oriente Medio desde donde despegan los aviones que bombardean Irak y Siria.

Los fieles a Erdogan sabían que el origen del golpe estaba en Incirlik, por lo que detuvieron al comandante y a varios oficiales de la base, es decir, a miembros operativos de la OTAN, la incomunicaron privándola de suministro eléctrico e impidieron el acceso y la salida de la misma.

No creemos necesario abundar en la trascendencia de este bloqueo, ni en el significado de la captura de las bombas nucleares B-61 que había en los silos, que no sólo comprometía a Turquía sino toda la estrategia militar del imperialismo en Oriente Medio.

Como bien dice el agente de la CIA, el imperialismo ha perdido el control en Oriente Medio y pronto veremos el alcance y las consecuencias de ello.

(1) http://www.zerohedge.com/news/2016-07-16/going-get-very-ugly-former-top-cia-officer-says-obama-has-lost-control-middle-east
(2) http://ici.radio-canada.ca/breve/61589/fermeture-ambassade-et-consulat-france-en-turquie
(3) http://uk.reuters.com/article/us-turkey-security-plot-insight-idUKKCN0ZX0Q9
(4) http://www.hispantv.com/noticias/turquia/281968/turquia-golpe-militar-su-24-rusia-piloto

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