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Un yihadista asesina al embajador ruso en Turquía

El embajador Andrei Karlov
El embajador ruso en Ankara, Andrei Karlov, ha sido asesinado esta tarde en un atentado cuando participaba en una exposición fotográfica.

En Moscú las agencias de noticias han confirmado que el diplomático ha fallecido cuando un yihadista le disparó a quemarropa nueve tiros.

Aunque aún se desconoce la identidad del asesino, se sabe que es un policía turco que fue adscrito para garantizar la seguridad del acto.

El atacante, que vestía un traje negro, se colocó detrás de Karlov durante su discurso y luego le disparó mientras gritaba diciendo que Rusia estaba cometiendo una matanza en Alepo, así como “Allahu Akbar”, una consigna característica de los salafistas.

En el momento de los disparos en la galería había unas cien personas, así como cámaras que pudieron retratar al autor de los disparos, opor lo que su rostro se ha difundido en las redes sociales.

Testigos presenciales del ataque afirman que tras el atentado, se produjo un intercambio de disparos entre la policía turca y el agresor, que resultó muerto. Otras tres personas resultaron heridas en el intercambio de disparos.

Hasta el momento actual, la embajada rusa no ha emitido ningún comunicado sobre el asesinato, aunque en Moscú el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores ha manifestado que difundirá un comunicado oficial en las próximas horas.

Karlov había nacido en Moscú en 1953 y anteriormente fue embajador de Rusia en Corea del norte. En octubre del pasado año Karlov realizó unas declaraciones en las que manifestó que Rusia no consideraba que la organización kurda PKK tuviera un carácter terrorista.

Tras la liberación de Alepo en varias ciudades de Turquía se han venido sucediendo manifestaciones contra Rusia por el apoyo que presta al gobierno de Bashar Al-Assad.

Turquía no mantiene ningún acuerdo secreto con Rusia sobre el futuro de Siria

Esta mañana portavoces turcos han desmentido que exista ningún acuerdo secreto con Rusia sobre el futuro de Siria, a pesar de la creciente cooperación entre ambos países en la Guerra de Siria.

En las últimas semanas han crecido las especulaciones en los medios internacionales sobre la existencia de un acuerdo entre ambos países, alimentadas por el silencio de Turquía ante el protagonismo de Rusia en la batalla por la liberación de Alepo.

Los rumores crecieron cuando Turquía intervino decisivamente para que las últimas unidades del Frente Al-Nosra que operaban en el este de Alepo depusieran las armas, por lo que el ejército regular ha podido liberar la ciudad siria por completo.

“Nosotros no ve os así las cosas. No es que tengamos ningún acuerdo. No tiene ninguna relación” ha declarado esta mañana un alto responsable del Ministerio turco de Asuntos Exteriores que no ha querido revelar su nombre.

Las declaraciones se producen la víspera de una reunión consagrada a Siria que se celebrará en Moscú y en la que participarán responsables de la diplomacia rusa, turca e iraní. Los ministros de Defensa de los tres países también participarán en la reunión, ha admitido el Ministerio ruso de Defensa en un comunicado.

“Los rusos han propuesto que Turquía, Rusia e Irán se reúnan para discutir una solución, en un primer momento para Alepo pero se podría ampliar a otras regiones de Siria”, explicó el alto responsable turco.

Este tipo de declaraciones hay que interpretarlas en el contexto del transpaso de poderes en Washington. Turquía amaga pero aún no ha dado pasos efectivos para salir de su tradicional situación de servidumbre en la que ha vivido desde 1945. Ciertos diplomáticos turcos confían en que Trump les ofrezca el protagonismo que hasta ahora se les ha venido negando, que no consiste sólo en la extradición del clérigo Fetullah Gülen.

La batalla de Alepo ha puesto de manifiesto una coordinación muy avanzada entre las unidades turcas que operan en el norte de Siria desde el mes de setiembre, y el mando ruso.

Fuera del contenciosos sobre Siria, lo mismo cabe decir de amplio paquete de medidas económicas convenido con Rusia, especialmente el trazado del oleoducto por debajo del Mar Negro que llevará gas ruso a Turquía y, muy posiblemente, a los Blacanes y el sur de Europa.

A pesar del acercamiento a Moscú, en Ankara algunos círculos oficiales siguen hablando de la salida de Bashar Al-Assad del gobierno. “De ninguna manera podemos mantener contactos con el régimen sirio”, afirmó el funcionario, desmintiendo algunas informaciones que han circulado en Oriente Medio sobre un encuentro secreto con delegados del gobierno de Damasco. “Con los rusos nos hemos puesto de acuerdo para estar en desacuerdo en esta cuestión”, concluyó el funcionario turco.

Fuente: http://www.lorientlejour.com/article/1024877/conflit-syrien-ankara-dement-tout-marche-secret-avec-moscou.html

Turquía puede ingresar en la Organización de Cooperación de Shanghai

Peter Korzun

El pasado 20 de noviembre el presidente turco Tayyip Erdogan dijo que Turquía no necesita unirse a la Unión Europea “a cualquier coste”. Por el contrario, podría llegar a ser parte del Shangai Cooperation Organization (SCO), denominado “Pacto de Shangai”. El dirigente turco declaró que ha discutido la ida con el presidente ruso Vladimir Putin y su colega kazajo Nusultan Nazarbayev.

El SCO es un grupo euroasiático político, económico y militar, fundado en 2001 en Shangai. Sus miembros son Rusia, China, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Kazajstán, Kirguistán y Uzbekistán hablan lenguajes turcos.

India y Pakistán se convertirán en miembros de pleno derecho durante su próxima cumbre en Astana en 2017. Mongolia, India, Irán, Pakistán y Afganistán son miembros observadores. En 2013 Turquía consiguió el status de “socio aspirante”. Otro país con el mismo status es Bielorrusia. Esos dos países tienen acceso a participación en conversaciones a nivel ministerial y otras reuniones del SCO, pero sin derecho a voto.

Turquía solicitó de forma oficial ser miembro de la Unión Europea en 1987 y las conversaciones para su entrada comenzaron en 2005. Su deseo de formar parte del bloque se remonta a los años 60, pero sus perspectivas de unión parecer disminuir tras once años de negociaciones, siendo los derechos humanos un asunto causante de divisiones.

La Unión Europea ha incrementado sus críticas hacia Ankara desde el fracasado intento de golpe del pasado 15 de julio, declarando que sus leyes antiterroristas se estaban aplicando demasiado extensamente. Luxemburgo y Austria, así como algunos legisladores europeos hicieron un llamamiento para paralizar las conversaciones de entrada con Turquía o castigarla con otras sanciones.

Por su parte, Turquía se siente frustrada con su largo “impasse” respecto a la entrada en la UE. Ankara ha acusado a la Unión Europea de tratar al país de forma diferente en el tema de su intento de asociación y en el desbloqueo de los fondos que prometió desembolsar según el acuerdo sobre los refugiados. Turquía planea volver a la implantación de la pena de muerte; ese movimiento convertirá en algo imposible el acceso a la Unión. Erdogan planea convocar un referéndum sobre el futuro de la oferta de adhesión turca.

El acceso de Turquía al SCO sería un hito, uniendo la organización y el Consejo de Cooperación de Estados de Lenguas Tucas (CCTS, siglas en inglés), organización internacional que comprende Azerbaiyán, Kazajstán, Kirguistán y Turquía. Su secretariado general está en Estambul, y Turquía, Turkmenistán y Uzbekistán son posibles futuros socios del Consejo. La organización internacional también funciona como un paraguas para otras colaboraciones, como la Asamblea Parlamentaria de Países de Lenguas Turcas (TURKPA), la Organización Internacional de Cultura Turca (TURKSOY) y la Academia Turca.

Desde su establecimiento en 2009, el CCTS ha hecho significativos progresos en la institucionalización de las interacciones. El 6º Encuentro de Jefes de Estados del Consejo Turco se espera  que tenga lugar a finales de año en Cholpon-Ata, Kirguistán.

La declaración del presidente Erdogan es otro signo del desplazamiento de Ankara desde Occidente hacia otros socios. Por ejemplo, acaba de anunciar en sus conversaciones con Rusia la compra del avanzado sistema de defensa aérea S-400 para proteger sus cielos. También persigue acuerdos en sistemas electrónicos, municiones y tecnología de misiles. El general Hulusi Akar, jede del Estado Mayor de las fuerzas armadas turcas visitó Rusia este mes, para discutir la cooperación militar.

Durante la visita de dos días de Erdogan a Pakistán el 16 de noviembre, el editor de un diario progubernamental dijo que el país necesita desarrollar su propia defensa nuclear. Puede ser expresión de su opinión personal, pero confirma la tendencia general de la reorientación de distancia turca del concepto de seguridad cooperativa  de la OTAN bajo el paraguas de Estados Unidos.

Durante la cumbre del 9 de agosto en San Petersburgo, Rusia y Turquía firmaron una declaración de asociación inédita en la industria de defensa. Las partes también acordaron formar una alianza militar y de inteligencia para coordinar sus actividades en Oriente Medio. La cooperación económica ruso-turca se espera que realice más progresos con la recuperación del proyecto de gaseoducto Turkish Stream.

Debe destacarse que fue Rusia y no Estados Unidos ni cualquier otro país de la OTAN el primer país en ser visitado por el presidente turco tras el fallido golde de Estado.

A finales de octubre, China y Turquía también celebraron un encuentro comercial en Estambul, firmando un total de 36 nuevos acuerdos, cuyo valor asciende a 300 millones de dólares. Debido a su situación geográfica, Turquía tiene un papel crucial en la ejecución del proyecto  One Belt One Road chino, la nueva “ruta de la seda”. De nuevo toma su posición con inversor clave y socio cooperador, que ayudará a unir el Este y el Oeste. Se ha aupado al puesto 17º de las mayores economías mundiales, y es un destino cada vez más importante para el comercio y las inversiones. Actualmente, China es el tercer mayor socio de Ankara, con unos intercambios cifrados en 28.000 millones de dólares. Turquía es también popular entre los turistas chinos, y las relaciones culturales entre los dos países están en desarrollo.

El ministro de Comercio turco, Bulent Tufenkci, anunció en enero que el país ahora persigue triplicar el comercio con Irán, observador del grupo SCO hasta unos 30.000 millones, “tan pronto como sea posible”.

El gradual desplazamiento de Occidente a Eurasia y otros socios es parte de un proceso más amplio, a medida que ese Occidente se debilita y divide. La propia noción de “unidad occidental” esta desapareciendo. Nada extraño es que a medida que sus relaciones con Occidente se agrian, Turquía este accediendo a otros polos. El sucesivo avance de Ankara hacia la integración con el SCO facilitará la política extranjera multidimensional de refuerzo del papel de Ankara en el mundo.

Fuente: http://www.strategic-culture.org/news/2016/11/22/major-foreign-policy-shift-turkey-abandoning-eu-sco.html

Turquía nombra a militares pro-rusos para cargos en la OTAN

Según el diario británico The Times, el gobierno turco busca reemplazar a sus representantes militares pro-atlantistas en el seno de la OTAN por otros pro-rusos y pro-iranies.

El periódico asegura disponer de documentos que probarían esta nueva estrategia turca. Los anti-atlantistas, partidarios de Rusia, China e Irán, tendrían ahora una ventaja frente a los pro-occidentales en lo que respecta a ocupar posiciones clave en el aparato militar en Turquía.

Una filtración de los correos electrónicos de altos oficiales turcos destituidos, enviados al Comandante Supremo Aliado de la OTAN en Europa, el general de cuatro estrellas Curtis Scaparrotti, revela la preocupación de aquellos frente al creciente poder de los sentimientos nacionalistas y anti-occidentales dentro del Ejército turco, según The Times.

“Algunas de los nuevas representantes de Turquía en la OTAN, desafian los valores de la la Alianza y muestran su apoyo a países como Irán, Rusia y China”, agrega el diario.

Esto tiene lugar en un momento en el que militares norteamericanos han anunciado su temor a que sus soldados en Siria sean atacados por el Ejército turco.

El sábado, el Pentágono anunció el envío de otros 200 soldados a Siria para participar en la invasión kurda de Raqqa, la capital del Califato Islámico en Siria. Este despliegue elevó a 500 el número de militares de Estados Unidos en Siria.

Responsables anónimos nortamericanos afirmaron que no estaban preocupados por el hecho de que sus tropas sean atacadas por el Califato Islámico, sino más bien por un ataque militar de Turquía, señala el sitio norteamericano military.com.

Turquía ha dejado claro durante meses que no quiere a los kurdos cerca de Raqqa y los militares turcos han dejado claro que quieren atacar la ciudad de Manbij, en la actualidad bajo el control de las fuerzas kurdas.

En todo caso, las advertencias norteamericanas ponen de manifiesto el empeoramiento de las relaciones entre Estados Unidos y Turquía.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/36683

Turquía se dirige a China, Rusia e Irán para acabar con el imperio del dólar

El primer ministro turco Binali Yildirim ha viajado hoy a Moscú, donde se ha entrevistado con Putin para incrementar los intercambios comerciales entre ambos países, que quedaron paralizados el año pasado tras el derribo de un avión ruso en Siria.

El cerco internacional está frenando la espectacular acumulación de capital de Turquía de los últimos años. El mes pasado disminuyeron tanto las exportaciones como las importaciones. Una vez que la Unión Europea ha cerrado las puertas a Turquía de manera definitiva, el gobierno de Erdogan sólo puede contar con tres países, China, Rusia e Irán para relanzar sus exportaciones. Son los únicos que mantienen sus mercados abiertos para ellos.

Según el sitio alemán Deutsche Wirtschafts Nachrichten (*), Erdogan quiere la cuadratura del círculo: sostener su divisa nacional y mantener tipos de interés bajos. Pero el viernes la lira turca se desplomó, alcanzado sus cotas más bajas frente al dólar. Desde el golpe de Estado de este verano ha perdido una quinta parte de su valor frente a la moneda estadounidense. El mantenimiento del dólar en el comercio internacional arruina la economía turca.

Además, con una inflación del 7 por ciento el capital financiero presiona para elevar los tipos de interés y el mes pasado el Banco Central de Turquía tuvo que elevarlos.

El viernes la bolsa de Estambul anunció que, para mantener la moneda, se disponía a convertir en liras todas sus reservas de oro. Al mismo tiempo, quiere llegar a un acuerdo con China, Rusia e Irán para utilizar su divisa en los intercambios con esos tres países.

Debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea, Rusia también está interesada en el uso de las dos divisas nacionales en el comercio bilateral. Si el país compra petróleo y gas en rublos y a cambio Rusia adquiere los artículos fabricados en Turquía en liras, eso contribuiría a la estabilidad de ambas divisas, dice el Deutsche Wirtschafts Nachrichten.

El Presidente turco se ha dirigido a China, Rusia e Irán para exponerles su plan. Los bancos centrales de los tres países ya están estudiando la propuesta, que cuenta con implantar la libre circulación tanto de la lira como del rublo en las transacciones de exportación e importación.

Al mismo tiempo, Erdogan ultima los pasos necesarios para incorporarse a la Organización de Cooperación de Shanghai.

(*) https://deutsche-wirtschafts-nachrichten.de/2016/12/04/tuerkei-will-russland-ausstieg-aus-dem-dollar-vorschlagen/

La Liga Árabe acusa a Turquía de haber creado el Califato Islámico

Gheit, secretario general de la Liga Árabe
La semana pasada el secretario general de la Liga Árabe, el egipcio Ahmad Abul Gheit, acusó a Turquía de permitir la creación del Califato Islámico en Siria y su extensión a Irak. Abul Gheit aseveró que Ankara permitió a miles de terroristas infiltrarse en Siria a través de su frontera con el fin de derrocar al Gobierno de Damasco.

Turquía tomó estas medidas sabiendo que los salafistas se volverían para perpetrar acciones terroristas en su territorio, añadió el dirigente árabe. En este contexto, señaló que el Califato Islámico gana dinero al vender a Turquía el petróleo que extrae de las zonas bajo su control en Siria e Irak, y añadió que los yihadistas producían 10.000 barriles de petróleo y los trasladaba a Turquía en camiones.

Abul Gheit añadió que Turquía interviene en las operaciones para la liberación de la ciudad iraquí de Mosul de manos de terroristas, las cuales comenzaron el pasado 17 de octubre bajo la orden del primer ministro de Irak, Haidar Al-Abadi, que ha rechazado la intervención turca en su territorio calificándola de violación de su soberanía.

La Liga Árabe no enseña nada que no supiéramos, con excepción de poner de manifiesto que Turquía no es capaz de salir de su aislamiento. El reciente encuentro entre Lavrov y Davutoglu, su homólogo turco, pone de manifiesto que sólo Rusia es capaz de mejorar las relaciones con sus vecinos, así como el peso creciente de los rusos en todo lo que concierne a Oriente Medio.

Las recientes declaraciones de Erdogan en las que manifestaba que el objeto de la invasión turca de Siria es lograr derrocar a Bashar Al-Assad han removido el fango del fondo. Lavrov le pidió explicaciones a Davutoglu y en Ankara todos los diplomáticos manifestaron su perplejidad, incluidos los turcos.

A partir de entonces en la prensa internacional han vuelto los análisis y contranálisis acerca de la historia más reciente de Turquía, en donde ninguna pieza encaja bien. La mayor parte de ellos aseguran que Erdogan practica una política expansionista en Siria e Irak para recrear el antiguo Imperio Otomano. Hay otros que creemos que lo que está sucediendo es todo lo contrario. Después Siria e Irak lo que ha hecho Erdogan es poner sus bigotes a remojar, o sea, lo que dice el refrán: “Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…”

Turquía ha invadido Siria para acabar con el gobierno de Bashar Al-Assad

Ayer el presidente turco Erdogan declaró que el ejército turco había entrado en Siria para poner fin al mandato del presidente sirio Bashar Al-Assad, al que acusó de terrorismo y de la muerte de miles de sirios.

Erdogan realizó sus declaraciones durante el Symposium de la Plataforma interparlamentaria de Jerusalén, que tuvo luigar en Estambul. “Hemos entrado [en Siria] para poner fin al reinado del tirano Assad”, manifestó públicamente.

Según el diario turco Hurriyet, Erdogan manifestó que Turquía no tenía reivindicaciones territoriales en Siria, pero que quería “poner en el poder al pueblo sirio”.

“¿Por qué hemos entrado [en Siria]? No tenemos intereses sobre el suelo sirio. La cuestión consiste en dar las tierras a los que son sus verdaderos propietarios. Estamos allá para restablecer la justicia”, explicó el dirigente turco.

Luego añadió que, según sus cálculos, cerca de un millón de personas habrían muerto en Siria desde el comienzo de la guerra, mientras que las últimas estimaciones de la ONU arrojan la crifra de 400.000 personas muertas a causa de la agresión imperialista.

En un tono melodramático, Erdogan aseguró que Turquía no podía “soportar” las muertes ininterrumpidas de civiles y acabó reconociendo que se habían visto “obligados a entrar en Siria al lado del Ejército Sirio Libre”.

Este reconocimiento pone de manifiesto que las negociaciones con el gobierno de Damasco han quedado rotas y que los “buenos oficios” de Rusia e Irán para mediar entre ambos países también ha fracasado, seguramente porque Erdogan quiere tener las manos libres en el norte Siria para frenar tanto al PKK como al Califato Islámico antes de que se vuelvan contra la proipia Turquía. El gobierno de Ankara no ha aceptado coordinar su actuación con el ejército sirio ni tampoco formar parte del equipo conjunto de intervención en Siria, junto con rusos e iraníes.

Turquía hace la guerra por su cuenta. Vuelve así a su aislamiento, ya que sus tropas tampoco son bien recibidas en Irak. No han podido participar en el asalto a Mosul, ni en en Alepo, ni entrarán tampoco en la batalla de Raqqa. Su único aliado sobre el terreno es el Gobierno Regional kurdo de Barzani.

Es muy probable que si Rusia quiere seguir contando con el PKK para el futuro de Siria, acabe también rompiendo sus lazos con Turquía, cuyo suelo puede convertirse en una prolongación de la Guerra de Siria, incluso con los mismos actores.

Turquía prepara un ataque de gran envergadura contra el feudo yihadista en Raqqa

Tanto el gobierno sirio como el irakí han lanzado serios avisos dirigidos contra Turquía, que mantiene tropas ocupando las regiones fronterizas con ambos países. Las advertencias proceden de que el ejército turco está acumulando pertrechos militares en ambas fronteras en lo que parece la preparación inminente de una guerra a gran escala. Sin embargo, desde Bagdad no han admitido ni la más mínima insinuación para que participe en la batalla de Mosul. Desde Damasco tampoco admiten su participación en la de Alepo.

Ya sólo queda preguntarse por qué Turquía acumula material de guerra en la frontera y por qué quiere intervenir ahora de una manara decidida en la lucha contra el Califato Islámico, aun a riesgo de chocar con Irak y Siria.

Una explicación posible la expone en una entrevista el general retirado de la fuerza aérea turca Erdogan Karakus, quien asegura que su país prepara una ofensiva militar a gran escala contra el Califato Islámico en el norte de Siria, al margen de la llamada “coalición internacional” que encabeza Estados Unidos. El general asegura que lo hará en coordinación con Rusia y Siria. Así se explica la visita que este fin de semana realiza a Moscú el jefe del Estado Mayor turco.

Si eso es cierto, y no cabe descartarlo, la única explicación que cabe encontrar a las reiteradas protestas sirias por la presencia de tropas turcas sobre su suelo es que las llevan a cabo con la boca pequeña. Si no admiten la invasión turca, al menos la consienten.

Es más interesante la explicación que da el general turco del giro en el alineamiento exterior de su país, que tiene su origen en el proyecto estadounidense del Gran Oriente Medio para dibujar los mapas de la región un siglo después de haberlos dejado en su estado actual. El nuevo mapa no beneficia a Turquía, como se empeñan en difundir por internet los más despistados, sino que sería uno de los países más perjudicados.

El general también asegura que el gobierno irakí es muy débil y que Estados Unidos está aprovechando esa debilidad para sus propios fines, mientras que Turquía trata de contrarrestarla: “Si el gobierno irakí logra capturar Mosul sin la intervención militar de los turcos, se encontrará sometido a Estados Unidos, que llevará al país a la división. Rusia y Turquía han comprendido muy bien ese escenario americano y por eso el jefe del Estado Mayor [turco] ha viajado a Rusia”, asegura el general Karakus.

También añade que aunque Siria no está de acuerdo con Turquía actualmente, lo estará muy pronto, y su “operación conjunta para la liberación de la ciudad siria de Raqqa de los terroristas no se hará esperar porque no hay que dejar Raqqa a los americanos”. Propone un ataque conjunto de Siria, Rusia y Turquía contra Raqqa que permita sostener la unidad de Siria. El gobierno sirio podría controlar amplios territorios y “golpear el proyecto americano del Gran Oriente Medio”.

De lo contrario, concluye el general, el gobierno de Ankara sufriría grandes pérdidas. Por eso trata de unir sus fuerzas a las de Siria y Rusia.

Turquía pide que los buques de la OTAN abandonen las costas del Mar Egeo

Ursula von der Leyen, ministra de Defensa
En febrero Alemania llevó a la OTAN a emprender una operación naval en el Mar Egeo con la excusa de frenar la avalancha de emigrantes que llegaban a la Unión Europea procedentes de Turquía.

Ahora un reciente informe de la Unión Europea ha puesto de manifiesto la falacia. El flujo de emigrantes se estaba reduciendo notablemente cuando la operación naval se puso en marcha, gracias a un acuerdo con Turquía.

A pesar de que la llamada “crisis de los emigrantes” pasó de largo, los buques de la OTAN bajo mando alemán, el grupo Standing Nato Maritime Group 2, siguen patrullando las costas de Turquía y Grecia, muy cerca del estrecho del Bósforo y los Dardanelos que atraviesa la flota rusa para entrar y salir del Mar Negro.

En abril el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, anunció que a pesar de que ya no había refugiados, la misión de patrulla iba a continuar: “Creo que no es necesario poner término a nuestra actividad demasiado pronto porque vemos que las pateras continúan tratando de cruzar el Mar Egeo”, dijo, anunciando que la misión continuaría tanto tiempo cuanto fuera necesario.

Tras el giro experimentado por las relaciones entre Turquía y Rusia, en Ankara no quieren a los buques alemanes de la OTAN merodeando cerca de sus playas. El 28 de octubre el ministro turco de Defensa, Fikri Isik, dijo que no había ningún motivo para prolongar la misión por más tiempo. “Ya ha alcanzado sus objetivos”, dijo.

“De cualquier manera es Turquía quien impide el paso de los clandestinos. Nosotros, Turquía, vamos a continuar nuestros esfuerzos en esa línea.No es necesario que las fuerzas de la OTAN continúen aquí”, añadió, poniendo un plazo terminante a lal OTAN: deben marcharse antes de final de año.

La víspera Stoltenberg había alabado la “eficacia” del dispositivo de la OTAN en el Mar Egeo, asegurando que “añadía valor” por la capacidad de los navíos comprometidos en operar en las aguas territoriales de Turquía y de Grecia simultáneamente.

De momento no hay fecha para la salida de la OTAN del Mar Egeo, pero nadie quiere sustituir a Alemania en el mando de los buques, qyue abandonará la misión a comienzos de año. “De momento la misisón está asegurada hasta finales de año. Después ya veremos”, afirmó Ursula Von der Leyen, la ministra alemana de Defensa.

El fin del sueño occidental en Turquía

Hakan Karakurt

Dos meses y medio han pasado desde el fallido intento de golpe de Estado respaldado por Estados Unidos en Turquía. El objetivo era derrocar al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogán, debido a su tendencia a perseguir una política exterior independiente respecto de la OTAN y Estados Unidos. Su visión de política exterior es la de integrar económicamente a Turquía con sus vecinos y formar alianzas políticas regionales que beneficien a todos los lados, mientras que por el otro lado quiere una colaboración equitativa tanto con Estados Unidos como con la Unión Europea. Erdogán rechaza la imposición de políticas de Estados Unidos y la Unión Europea, y en su lugar quiere multipolaridad para crear un mundo más justo y equilibrado. El rechazo de Turquía para unirse al embargo económico impuesto sobre Rusia e Irán ha molestado especialmente a Estados Unidos y la Unión Europea.

Estados Unidos percibió a Turquía como una comisaría para ser usada después de que Turquía se uniera a la OTAN en 1952. Las prioridades de seguridad de Estados Unidos nunca tuvieron en consideración a los intereses de Turquía. Para ellos, era preferible la débil Turquía que normalmente aceptaba las demandas de Estados Unidos aunque fueran contrarias a los intereses turcos hasta 2002. Pero el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Turquía terminó cuando el ejército turco lanzó una operación militar en el norte de Siria para barrer al Califato Islámico de la frontera turca con el consentimiento de Rusia.

Irónicamente, Turquía comenzó la operación el 24 de agosto de 2016, el día que el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, visitaba Turquía. No hay duda de que el acuerdo entre Rusia y Turquía sobre el conflicto sirio apuntando a preservar la unidad territorial y modelar el futuro del país solamente dependiendo de fuerzas nativas, fue pactado cuando Erdogán visitó Rusia el 9 de agosto de 2016.

El objetivo esencial de Estados Unidos para dividir Siria, una estrategia muy clásica de Estados Unidos que alimenta la estabilidad en Oriente Medio mediante el respaldo a grupos étnicos (YPG) y sectarios (Al-Nosra), está a punto de ser derrotado por la alianza de nueva fundación entre un miembro de la OTAN, Turquía, ¡y Rusia!, el principal rival de Estados Unidos.

La arrogancia de Estados Unidos y el aguante y premonición de Rusia, crearon una alianza no declarada entre Rusia y Turquía, que no solamente cambió el equilibrio de fuerzas en Siria, sino también el gran juego tanto para Estados Unidos como para las potencias euroasiáticas.

La Unión Europea considera a Turquía como un gran mercado para los productos de la Unión Europea (38 por ciento de las importaciones turcas) y como una zona intermedia entre la Unión Europea y los países de Oriente Medio. Entre los europeos, al igual que la rusofobia sin sentido, la turcofobia es todavía muy común. Tras el fallido golpe, en vez de apoyar al gobierno legítimo electo democráticamente, la Unión Europea mantuvo silencio y los principales medios de comunicación europeos acusaron al presidente turco de escenificar el golpe para consolidar su poder autoritario. La Unión Europea trató de forzar al gobierno turco para que  retrasara el régimen sin visados para turcos, mientras abría las puertas -con facilidad- para los ucranianos que actualmente están regidos por un “gobierno pro-europeo”. Así, durante la ceremonia de apertura del parlamento turco el 1 de octubre, Erdogán declaró que 30 años de negociaciones para unirse a la Unión Europea fueron sólo una distracción y que el juego con la Unión Europea casi ha llegado a su fin.

El presidente de Turquía y el gobierno, percibiendo el futuro del país como los embustes en políticas euroasiáticas, están dando pasos para redistribuir las posiciones del país. No obstante, tras la fundación de la Turquía moderna en 1923, las élites gobernantes y una importante porción de la nación turca, como descendientes de un gran imperio que gobernó durante más de 6 siglos, han considerado la occidentalización como el principal objetivo para reestablecer un Estado poderoso. Por tanto, las instituciones gubernamentales, estructuras económicas y formaciones militares copiaron a Estados Unidos y la Unión Europea. El pueblo turco consideraba a Estados Unidos y la Unión Europea como aliados y modelos a seguir, y esperaba y creía que, un día en el futuro, su país se integraría en el eje occidental.

El fracasado golpe militar el 15 de julio de 2016, marcó el fin de esos sueños pro-occidentales en Turquía. El apoyo de Estados Unidos y la Unión Europea para los orquestadores del golpe despertó al pueblo turco que llegó a considerar al golpe como un ataque extranjero directo.

Las opiniones anti-americanas y anti-Unión Europea subieron vertiginosamente. El mes pasado, dos encuestas de opinión en Estados Unidos y la Unión Europea fueron publicadas por una empresa y fundación de investigación independiente. La encuesta de opinión realizada por “MAK Consulting” se enfocó en las relaciones turco-estadounidenses a ojos del pueblo turco. Los resultados fueron impactantes. El 90 por ciento de los encuestados estiman a Estados Unidos como no fiables aun cuando Turquía es un miembro de la OTAN. Este porcentaje era solo del 50 por ciento antes del intento golpista. Según el CEO de la empres a encuestadora, el pueblo turco cree que pueden derrotar a Estados Unidos y, si no se declara la ley marcial, entonces la embajada de Estados Unidos puede ser atacada por ciudadanos enfadados.

Otra encuesta de opinión muy interesante fue realizada por Tavak (en inglés, Turkey Europe Education and Science Research Foundation) sobre las relaciones Turquía-Unión Europea. Solo el 22 por ciento de los participantes creen que Turquía conseguirá convertirse en miembro de pleno derecho de la Unión Europea. Casi la mitad de los participantes sugirieron que la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y los BRICS (Brasil, Rusia, India, China, y Suráfrica) ofrecen un nuevo camino para Turquía en vez de la Unión Europea. Desafortunadamente el 60 por ciento de los participantes sostienen que la islamofobia es la razón más importante para el rechazo de la Unión Europea al reconocimiento de Turquía como miembro de pleno derecho.

Es muy interesante que los musulmanes turcos vieran su destino en la alianza con otros países no-musulmanes (OCS y BRICS). Tras el colapso del mundo bipolar, todos fuimos testigos de una nueva fase de imperialismo encabezado por Estados Unidos disfrazado bajo mágicas pero vacías palabras (globalización, liberalismo, humanitarianismo, democracia, y auto-determinación) que solamente apuntaban a extender la hegemonía de Estados Unidos por todo el mundo en contra de los intereses de todas las demás naciones. Los objetivos irresponsables y presumidos de Estados Unidos, sin duda serán derrotados por la colaboración de las grandes naciones de Eurasia. El fin del conflicto llegará tal como sostiene la ideología protestante de Estados Unidos, ¡pero Estados Unidos no saldrá victorioso! La intervención militar de Rusia en Siria y la alianza encubierta ruso-turca para preservar la unidad territorial de Siria ha detenido los planes de Estados Unidos en Oriente Medio. Según se incrementa la colaboración de las naciones euroasiáticas, veremos más derrotas de Estados Unidos en otras regiones del mundo.

Fuente: http://katehon.com/es/article/turquia-dice-no-los-eeuu-y-la-ue

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