La web más censurada en internet

Etiqueta: Oriente Medio (página 120 de 133)

Rusia logra neutralizar a Arabia saudí en la guerra de Siria

El domingo Putin se entrevistó en Sochi con el nuevo ministro saudí de Defensa, Mohammed bin Salman Al-Saud por segunda vez en pocos meses.

El Presidente ruso ha obtenido el compromiso de los saudíes de “cooperar más estrechamente” en Siria, aunque no queda nada claro en qué consistirá dicha “cooperación” porque mientras Moscú sostiene al gobierno de Damasco, Riad hace lo propio con el Califato Islámico y ha criticado la intervención militar rusa en apoyo al ejército regular.

Parece que la autocracia saudí también ha renunciado al derrocamiento de Bashar Al-Assad porque tras el encuentro el ministro saudí de Asuntos Exteriores, Adel Al-Dschubeir, declaró que su país es partidario de un “diálogo” entre el gobierno y la oposición para abrir un periodo de transición en Damasco.

Al-Dschubeir también dijo que Rusia había disipado los temores saudíes sobre el creciente papel de Irán en el futuro de Siria.

Putin ha obtenido otra victoria diplomática de largo alcance en Oriente Medio. Hace muy pocos días los dirigentes religiosos wahabitas llamaron a la guerra santa contra Rusia.

El diario alemán “Deutsche Wirtschafts Nachrichten” relaciona el giro saudí con la “lucha por el poder” que viven las camarillas de Riad tras la muerte del anterior monarca (*).

Los progresos militares del ejército regular sirio marchan en paralelo con los avances diplomáticos de Rusia y ya están en la frontera con Turquía. Al mismo tiempo, el Califato Islámico ha padecido una importante derrota en los alrededores de la base aérea de Deir Ezzur, donde ha dejado 120 cadáveres.

(*) Erfolg für Putin: Saudi-Arabien gibt Widerstand gegen Russland auf, http://deutsche-wirtschafts-nachrichten.de/2015/10/11/erfolg-fuer-putin-saudi-arabien-gibt-widerstand-gegen-russland-auf/

Las armas de los yihadistas proceden de Estados Unidos

El jueves Red Voltaire  informó que la sección del Departamento del Tesoro de Estados Unidos encargada de la lucha contra la financiación del terrorismo había iniciado una investigación sobre el origen de los vehículos Toyota del Califato Islámico.

En el verano de 2014 el Califato Islámico penetró en territorio irakí a bordo de más de 800 vehículos de la marca japonesa Toyota, modelos Hilux y Land Cruiser, aparentemente nuevos.

Aquel equipamiento había llegado a manos del Califato Islámico en un tren especial fletado por los servicios secretos turcos. El mismo tren transportaba también armamento pesado comprado en Ucrania por Arabia saudí.

Según han declarado fuentes militares irakíes a la Agencia de Noticias Fars, el equipamiento militar capturado por el ejército irakí a los terroristas del Califato Islámico en Beiji, al norte de Irak, es de fabricación estadounidense.

Desde hace varios meses las fuerzas irakíes vienen realizando labores de limpieza en Beiji, que permanecía bajo el control del Califato Islámico. Tras apoderarse de la ciudad, de su refinería de petróleo y de sus alrededores, los militares encontraron numeroso material militar y municiones estadounidenses en las posiciones de los yihadistas.

El material había sido arrojado a las posiciones del Califato Islámico por helicópteros y aviones de carga estadounidenses.

Periódicamente los altos funcionarios irakíes vienen denunciando públicamente el suministro de armas y municiones de Estados Unidos a los terroristas del Califato Islámico. En ocasiones desde aviones estadounidenses también se han lanzado alimentos para que los yihadistas puedan subsistir atrincherados en sus posiciones.

Las últimas protestas han procedido del coordinador de las fuerzas populares irakíes, Jafar Al-Jaberi, quien recientemente dijo que los aviones de Estados Unidos habían lanzado armamento sobre posiciones ya abandonas por los terroristas, para estimularlos a recuperarlas.

Testigos oculares de Al-Havijeh, en la provincia de Kirkuk, vieron caer pesados fardos desde dos aviones con los distintivos de la Fuerza Aérea estadounidense sobre la zona comprendida entre Al-Khas y Diyala que hasta hace pocos días estaba controlada por los yihadistas.

En febrero un diputado informó de que el ejército irakí había derribado dos aviones británicos en la provincia de Al-Anbar que transportaban armas destinadas a los yihadistas.

“El Comité de Seguridad Nacional y Defensa del Parlamento irakí dispone de fotos de dos aviones británicos que se estrellaron cuando llevaban armas al Califato Islámico”, declaró el jefe del Comité, Hakem Al-Zameli, según un comunicado publicado por el Centro de Información en árabe del Consejo Supremo Islámico de Irak.

Como consecuencia del incidente, el Parlamento irakí pidió explicaciones a Londres.

Pero no se trata de casos aislados. El diputado irakí desveló que el gobierno de Bagdad recibe diariamente informaciones procedentes tanto de fuentes civiles como de fuerzas de seguridad en la provincia de Al-Anbar sobre numerosos vuelos de aviones de la coalición internacional que envían armas y suministros al Califato Islámico.

El referido diputado explicó, además, los motivos de la ayuda occidental a los yihadistas. Según él, Estados Unidos prefiere una situación caótica en la provincia de Al-Anbar, que está cerca de las ciudades de Kerbala y Bagdad, porque no pueden solucionar la crisis generada por el Califato Islámico.

También en febrero un funcionario irakí denunció a las potencias occidentales y sus aliados regionales por su apoyo hacia los takfiríes en Irak, afirmando que habían descubierto armas de fabricación estadounidense e israelí en las regiones que habían sido limpiadas de yihadistas.

“Hemos descibierto armas fabricadas en los Estados Unidos, en los países europeos y en Israel en las zonas liberadas del control del Califato Islámico en la región de Al-Baqdadi”, dijo el jefe del Consejo provincial de Al-Anbar, Khalaf Tarmouz, según informó el sitio de internet Al-Ahad.

El Pentágono no tiene constancia de daños colaterales en Siria

En muy pocos días la aviación rusa ya ha lanzado más ataques en Siria que la llamada “coalición internacional” en varios años de farsa permanente.

Los bombardeos de las posiciones yihadistas se llevan a cabo desde gran altura. Las tropas del Califato Islámico en tierra ni oyen ni ven llegar a los aviones rusos, por lo que no pueden escapar a las brutales explosiones de los misiles. De ahí el pánico que han mostrado en estos días.

Los yihadistas tampoco pueden derribar a los aviones rusos, ya que su defensa antiaérea móvil (Manpad) no alcanza hasta las alturas de vuelo que toman los cazas rusos, por encima de los 5.000 metros. Para paliar este problema Qatar se dispone a enviar nuevos sistemas de defensa capaces de interceptarlos, como ha informado el diario británico The Guardian:

“El movimiento de Rusia arriesga resultar contrarrestado por los países que apoyan a los rebeldes. Según un analista independiente, este intento podría haber comenzado ya, con los qataríes que envían -de común acuerdo con Arabia saudí- aviones llenos de armas a las bases aéreas turcas. ‘Espero un enorme flujo de armas al norte para tratar de frenar cualquier ataque terrestre del régimen. Las consecuencias son muy importantes’, ha declarado el analista”.

Dichos bombardeos son de última tecnología y su margen de error es de unos tres metros, que es tanto como decir que no hay error posible. Los rusos están atacando aquello que quieren atacar. Si hubiera víctimas civiles o quisieran causar estragos entre la población, como hizo la OTAN en los Balcanes, por ejemplo, no tendrían disculpa.

Sin embargo, en contra de la propaganda mediática, el Pentágono no ha detectado daños colaterales en los bombardeos rusos, ni víctimas inocentes, ni ataques contra aglomeraciones urbanas. Un portavoz del Pentágono, el coronel Warren, ha respondido así a los periodistas:

– McCain dice que ellos [los rusos] han atacado a los rebeldes apoyados por la CIA. Ustedes, muchachos, poseen sin duda la misma información. ¿Saben si eso es o no cierto?, ¿en qué estamos?

– Coronel Warren: Bien, una vez más, Tom, diré que nosotros pensamos que [las víctimas de los bombardeos] pertenecen al Califato Islámico. Usted sabe quién apoya a quién, ya sabe, es… No voy a entrar en eso. No, voy a hablar sobre ello, sobre todo se trata de… ¿sabe? Ni siquiera estamos hablando de una agencia perteneciente al Departamento de Defensa.

No se puede ser más claro y más cínico al mismo tiempo: a diferencia de la OTAN, Rusia no ha causado daños colaterales y todo el mundo sabe “quién apoya a quién”.

Ya ni siquiera se cuidan de justificarse detrás de la existencia de una supuesta “oposición moderada” al gobierno de Bashar Al-Assad, que nunca ha existido. Si hay algo parecido a eso en alguno parte, habría que preguntar lo mismo que dijo Putin el jueves a los periodistas: “Que Estados Unidos nos diga en dónde se encuentran para que no les ataquemos”.

Esa “oposición moderada”, ¿no tiene armas?, ¿no combate al ejército regular?, ¿no ha matado a nadie?, ¿no ha sido entrenada por la CIA?, ¿en qué se diferencia de la otra oposición?, ¿están combatiendo los moderados contra quienes no lo son?

Un artículo del New York Times reconocía que, a pesar de su diversidad, en Siria los grupos yihadistas forman una alianza que actúa de manera coordinada: “La alianza se compone de un cieerto número de facciones a menudo islamistas, entre ellos el Frente Al-Nosra, la fillial siria de Al-Qaeda; Ahrar al-Sham, otro gran grupo; y las facciones rebeldes más moderadas que han recibido en secreto armas de los servicios de inteligencia de Estados Unidos y sus aliados”.

En Siria todos los caminos de la llamada “oposición” conducen al mismo punto: no hay más que un único enemigo, que está armado por los imperialistas. Por ejemplo, si pasamos a otros tipo de fuentes, como el diario israelí Jerusalem Post, llegamos a la misma conclusión:

“El Frente Al-Nosra y algunas milicias locales están a cargo de la mayor parte de la frontera de 100 kilómetros con Israel del lado sirio de los altos del Golán. En los últimos años, Al-Nosra ha edulcorado ligeramente su ideología militante bajo la influencia de Qatar y de Arabia saudí, que le aportan apoyo financiero […]

“Al-Nosra controla la mayor parte de la frontera, pero hasta la fecha ha respetado el acuerdo tácito de no volver sus armas contra el Estado de Israel”.

No está mal que Israel reconozca que tiene un acuerdo “tácito” con esos yihadistas que se han moderado un poquito, posiblemente porque ahora cortan menos cabezas que antes o porque Israel los utiliza de guardia fronteriza.

Prosigue el asalto contra los yihadistas por tierra, mar y aire

En todo Oriente Medio la situación ha dado un vuelco espectacular. Altos funcionarios iraquíes han dejado claro que ellos también quieren que Rusia ayude en el combate contra el Califato Islámico en su país. El Primer Ministro de Iraq Haidar al-Abadi dijo el martes a la cadena France 24 que su gobierno le daría su beneplácito a los aviones de combate rusos en Iraq.

El presidente de la Comisión de Defensa del parlamento iraquí, Hakim al-Zamili, reiteró la misma disposición: «Pudiéramos vernos forzados a pedirle a Rusia que lance ataques aéreos en Iraq pronto. Yo creo que en los próximos días o semanas, Iraq se va a ver forzado a pedirle a Rusia que lance ataques aéreos, y eso depende de su éxito en Siria […] Nosotros procuramos ver que Rusia tenga un papel más destacado en Iraq […] Sí, definitivamente un papel mayor que el de los estadounidenses».

En el terreno diplomático Rusia busca la cooperación de Estados Unidos, Turquía, Irán, Iraq y Arabia saudí, aunque la repuesta no es siempre la misma. Ya ha coordinado sus planes militares con Israel y recibió una propuesta escrita del Pentágono para evitar conflictos en sus operaciones. El portavoz del Ministerio de la Defensa de Rusia, Igor Konashenkov dijo que el gobierno ruso «puso inmediatamente en consideración las propuestas de Estados Unidos para coordinar acciones para combatir al grupo terrorista Estado Islámico en Siria. Estas propuestas se pueden aceptar para su implementación en general. Solo se necesitan especificaciones de ciertos detalles técnicos que se van a discutir hoy entre los representantes del Ministerio de Defensa de Rusia y el Pentágono a nivel de expertos».

El lunes y el miércoles, el gobierno turco negó las acusaciones de que su país estaba en un grave conflicto con Rusia por los despliegues de Rusia en Siria. El Primer Ministro en funciones, Ahmet Davutoglu, confirmó que las relaciones ruso-turcas eran amistosas y de vecinos, y que existe ahora una comisión entre ambas fuerzas armadas para hacerse cargo de los asuntos de evitar los conflictos entre las dos países. Dejó en claro que la situación en Siria no va a crear una crisis en las relaciones turco-rusas.

Rusia también ha respondido a las acusaciones de que estaba atacando a grupos que no eran del Califato Islámico, con una propuesta, de que cualquier país que sepa sobre grupos rebeldes específicos que estén luchando en contra del Califato Islámico debe compartir la información con Rusia para que puedan mejorarse las operaciones en contra del Califato Islámico.

Las operaciones de Rusia tienen como objetivo al Califato Islámico y también al Ejército de la Conquista, la facción yihadista creada y financiada por los saudíes que está dominada por el Frente Al-Nosra, la filial siria de Al-Qaeda. El Ejército de la Conquista ha atacado al enclave alauita en la costa norte del Mediterráneo, y los despliegues rusos en la zona de Latakia han contrarrestado esta ofensiva.

En las últimas 48 horas Rusia y Siria han lanzado una ofensiva por tierra, mar y aire en contra de los grupos yihadistas. Las fuerzas terrestres sirias, respaldadas con la cobertura aérea rusa, lanzaron operaciones para retomar el territorio de Hama en la provincia de Idlib que tenían ya meses en manos rebeldes. Hasta el New York Times del miércoles reconoció que la ofensiva actual se ha venido planeado durante los últimos cuatro a seis meses, y participan estrategas rusos, sirios, iraníes y del Hezbolla.

El pasado fin de semana al menos un millar de mercenarios del llamado “Ejército Sirio Libre” se rindieron en la provincia sureña de Deraa, al suroeste de Siria. La derrota se produjo cuando 450 miembros del referido “Ejército” se rindieron en Deraa y otros 250, que eran buscados por las autoridades sirias, se entregaron también a las fuerzas regulares de Damasco.

Los mercenarios entregaron al ejército sus equipos militares y armas, incluyendo cientos de kalashnikov, lanzagranadas y misiles antitanque Kornet, además de materiales para la fabricación de explosivos, morteros y obuses.

El miércoles el Ministro ruso de Defensa, Serguei Shoigu, le informó a Putin de que cuatro buques rusos de la flota del Mar Caspio habían lanzado ataques con misiles en contra de objetivos del Califato Islámico en el norte de Siria. Los misiles crucero se lanzaron desde el Mar Caspio y viajaron más de 1.600 kilómetros hacia sus objetivos, atravesando los espacios aéreos iraní e iraquí.

Shoigu dijo a los periodistas que «el trabajo intensivo de diferentes servicios de inteligencia hizo posible en los dos últimos días detectar un gran número de diversas instalaciones del Califato Islámico: puestos de mando, depósitos de municiones, depósitos de equipo militar, campos de entrenamiento de militantes». Informó que desde el 30 de septiembre, cuando empezó la ofensiva, a la fecha se han alcanzado 12 objetivos del Califato Islámico.

Mientras, Rusia continua desplegando equipo militar avanzado en Siria. El coronel retirado Patrick Lang dijo el martes en su página de internet que Rusa ha colocado sistemas de interferencia de vanguardia en la base aérea al sur de Latakia, y de hecho, le ha negado el acceso a la zona a los aviones de combate no rusos.

Los desertores del Califato Islámico ascienden ya a 3.000

Según fuentes militares sirias, cerca de 3.000 miembros del Califato Islámico se han dado ya a la fuga en Siria. Ante la presión del ejército regular sirio, los milicianos del Califato Islámico, el Frente Al-Nosra y Jaish Al-Yarmouk han huido en dirección a Jordania.

El domingo el ejército regular atacó las posiciones yihadistas del Califato Islámico y el Frente Al-Nosra en la zona de Damasco, así como en las provincial de Deir ez-Zor y Homs, matando a más de 170 terroristas.

“Al menos 3.000 combatientes del Califato Islámico, el Frente Al-Nosra y Jaish Al-Yarmouk huyeron hacia Jordania, por lo que el avance militar fue muy rápido”, anunciaron en Damasco.

El gobierno de Bashar Al-Assad quiere alejar a los terroristas de los arrabales de Damasco, desde donde lanzan tiros de mortero y obuses sobre los barrios del centro de la capital siria.

En menos de una semana el retroceso de los yihadistas ha sido incomparablemente mayor que en años de bombardeos de la “coalición internacional”. La prolongación inútil de los combates durante años ha supuesto la muerte de 250.000 sirios y la destrucción casi total del país.

La evolución de la guerra está dejando en evidencia a dicha “coalición” y, en especial, al gobierno de Obama, cuyo interés por erradicar al yihadismo en Siria ha sido nulo. Los frentes yihadistas se han hundido porque no estaban acostumbrados a soportar auténticos combates, porque no han tenido que luchar hasta ahora.

A pesar de la aceleración de los avances actuales del ejército sirio, no cabe esperar una “guerra relámpago”, como la ha calificado Mike Withney en la revista “Counterpunch”. Es más probable que los yihadistas se replieguen sobre ciertas áreas de difícil acceso.

Rusia paralizó el plan para crear una zona de exclusión aérea

Últimamente algunos van de mal en peor; todo son malas noticias para ellos. Según el “Financial Times”, la intervención rusa en Siria ha paralizado los planes imperialistas para imponer una zona de exclusión aérea igual a la que habían impuesto en Irak y en Libia.

En una reunión mantenido en Washington la semana pasada, la “coalición internacional” había ultimado los preparativos para crear en Siria una zona de exclusión aérea. Los vuelos de los aviones rusos lo han impedido.

Con la zona de exclusión aérea la “coalición” trataba de impedir los bombardeos de la aviación siria sobre las posiciones yihadistas. Según el periódico británico, el motivo de la intervención rusa en Siria fue precisamente ese: continuar con los bombardeos en las líneas del frente y las rutas de abastecimiento del Califato Islámico y el Frente Al-Nosra.

Tanto en Irak como en Libia, las zonas de exclusión aérea impidieron aplastar a los yihadistas, sumiendo a ambos países, especialmente a Libia, en el caos.

Aunque los imperialistas justificaron el cierre del espacio aéreo de Irak en la Resolución 688 del Consejo de Seguridad de la ONU, dicha resolución no lo autorizó. Incluso el secretario general de la ONU en el momento en que la resolución fue aprobada, Butros-Ghali, las calificó de “ilegales”.

Las zonas de exclusión aérea favorecieron la partición de hecho de Irak y Libia, ya que las regiones protegidas se han convertido en feudos de los kurdos, en el caso de norte de Irak, o de los grupos yihadistas, en el caso de Libia.

En sus declaraciones públicas Putin ha insistido en que el yihadismo jamás podrá ser erradicado de Siria sin el concurso de las fuerzas armadas regulares, de las que la aviación rusa es un mero auxiliar, por importante que sea su papel.

Sin Al-Assad todo Siria caería en manos del Califato Islámico

El 16 del pasado mes de setiembre la radio pública alemana Deutschland Funk entrevistó al antiguo presidente del comité militar de la OTAN entre 2002 y 2005, el general Harald Kujat. En referencia a la situación de Siria respondió: “No podemos dejar de pensar en términos de intervenciones militares, pero primero siempre tenemos que pensar sobre lo que podemos hacer políticamente, ¿qué objetivos políticos queremos lograr? Este es el caso en Siria. Si empezamos a pensar sólo en operaciones militares en este momento, no va a ser productivo, como se dice; en vez de esto tenemos que buscar soluciones políticas, y eso, solo lo podemos lograr con Rusia”.

Si se desploma el gobierno de Al-Assad, añadió Kujat, “el Califato Islámico va a tomar el control de Siria” pero esto no se va a poder evitar solo con ataques aéreos.

Entonces los periodistas le preguntaron por la intervención de tropas de infantería, a lo que el general respondió: “Sí, las tropas de infantería ya están ahí. Son las del ejército sirio. Los rusos están ayudando a mantenerlas intactas bajo circunstancias difíciles. Usemos lo que está haciendo Rusia por un período de transición y trabajemos hacia un objetivo común”, dijo.

En otro encuentro celebrado ayer con la prensa, Kujat calificó de crítica” la situación de la OTAN en Afganistán, añadiendo que toda operación militar de la alianza imperialista en el país centroasiático está condenada inevitablemente al fracaso.

El general alemán realizó las declaraciones en relación con la reciente caída de Kunduz en manos de los talibanes. Kujat asegura que toda la misión internacional ha fracasado, tanto en el terreno militar como en el político.

“No podemos ignorar a los talibanes y tampoco podemos bloquear su progresión. En Afganistán las condiciones son cada vez más tensas”, añadió.

“Sabemos que el Califato Islámico interviene activamente en el este de Afganistán y creo que un número mayor de organizaciones terroristas se infiltrarán en la región”, indicó.

“Lo que ha pasado en Kunduz es un síntoma alarmante. Lo que es posible en Kunduz también será posible en otras regiones de Afganistán”, concluyó.

Estados Unidos falsea el GPS para sabotear los bombardeos rusos

Un alto mando de la Fuerza Aérea rusa declaró ayer que Rusia dejará de utilizar el sistema GPS de Estados Unidos para bombardear las posiciones de los terroristas en Siria, a causa de los obstáculos intencionales y de las informaciones falsificadas que suministran los satélites de posicionamiento.

“Estados Unidos manipula las informaciones de su sistema GPS, desorientando los sistemas de transportes mundiales”, manifestó el general Anatoli Nistchuk, comandante de la 15 Base de la Fuerza Aérea rusa a un grupo de periodistas.

“En varias ocasiones Estados Unidos ha utilizado este método. Es la razón por la cual Rusia ha perdido la confianza en ese sistema y prefiere servirse de los datos de sus propio satélites”, dijo el general ruso.

“Rusia utilizará su sistema Glonass, que asegura un cobertura total del mundo: los análisis efectuados muestran que el rival manipula las informaciones para el logro de sus propios objetivos”, concluyó el militar ruso.

Desde la guerra de Ucrania los sistemas de posicionamiento vía satélite GPS y Glonass han entrado en una dura pugna militar y técnica, formando parte del bloqueo y las sanciones imperialistas contra Rusia.

El año pasado Estados Unidos no permitió que Rusia instalase sobre su territorio estaciones para su sistema Glonass, lo que dio lugar a las represalias correspondientes por parte de los rusos contra el sistema GPS sobre su territorio.

Originalmente llamado Sistema de Posicionamiento Global Navstar, el actual GPS lo diseñó el Pentágono en 1973 para uso militar y costó 12.000 millones de dólares. Las pruebas comenzaron el año siguiente, pero el primer satélite GPS operativo no se lanzó hasta 1978.

Lo mismo que la informática o internet, el GPS es una tecnología que tiene su origen en la Guerra Fría y está sometida a los mismos principios imperialistas de vigilancia y control.

El Pentágono tiene una política conocida como disponibilidad selectiva, por la que las señales de mayor precisión emitidas por los satélites del GPS quedan estrictamente reservadas para militares. En la actualidad, los satélites GPS emiten dos tipos de señales: una señal civil, con una precisión de hasta 30 metros, y una segunda señal que únicamente pueden descifrar los militares y que tiene una precisión de 18 metros.

Además, el Pentágono se reserva el derecho a falsificar los datos de posicionamiento, introduciendo errores en cualquier momento en la señal civil para reducir su precisión a unos 90 metros. Es lo que han intentado hacer con los aviones rusos para inducirles a cometer errores, que les conduzcan a bombardear objetivos civiles y matar a inocentes.

Graves incidentes aéreos de Rusia con Turquía e Israel

El sábado un avión de combate ruso, posiblemente de tipo Su-30 SM, sobrevoló el espacio aéreo turco al sur de la localidad de Yayladag, situado en la provincia de Hatay, cerca de la frontera siria, cuando participaba en un bombardeo contra las posiciones del Califato Islámico.

Dos cazas F-16 turcos que patrullaban el sector interceptaron el aparato obligándole a abandonar su ruta, según ha informado un diplomático turco.

Otro incidente parecido se produjo al día siguiente. En ambos casos los turcos aluden a aparatos “no identificados” porque los aviones rusos están volando sin distintivos.

No obstante, en el segundo incidente, el aparato fue identificado como un MiG-29, por lo que tiene que ser sirio, ya que Rusia no tiene ese tipo de aviones fuera de su país, mientras Siria dispone de 60 de ellos.

El embajador ruso en Ankara ha sido convocado por el gobierno de Erdogan a fin de transmitirle la correspondiente protesta y han pedido que el incidente no se repita. En otro caso tendrían a Rusia por responsable de cualquier acontecimiento indeseado que se pueda producir.

El ministro turco de Asuntos Exteriores, Feridun Sinirlioglu, ha llamado a su homólogo ruso, Serguei Lavrov, para transmitirle las prrotestas del gobierno de Erdogan.

Próximamente Turquía celebrará consultas con Jens Stoltenberg, el secretario general de la OTAN, sobre este incidente. Es importaante tener en cuenta que Turquía es miembro de la OTAN, por lo que cualquier agresión al país obligaría a los imperiialistas a intervenir colectivamente.

No son los primeros incidentes que se producen entre Turquía y Siria, desde que un F-4 Phantom de las fuerzas aéreas turcas fuera derribado por la defensa antiaérea siria en junio de 2012.

En marzo de 2014 un MiG-23 sirio fue obligado a descender por una patrullla de F-16 turcos, lo que dio lugar a una respuesta amenazante por parte del gobierno de Erdogan.

Turquía no quiere que Rusia aplaste a los yihadistas en Siria y busca excusas. Erdogan ha criticado la intervención aérea, calificándola de “inaceptable” y “grave error”.

Además, ha emprendido una feroz persecución contra los otros enemigos del yihadismo: los combatientes del PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) replegados en el norte de Siria.

Tampoco es casualidad que otro aliado del yihadismo, el Estado de Israel, denunciara el viernes otro incidente parecido cerca de Latakia. Los aviones de combate israelíes violaron -como acostumbran- el espacio aéreo libanés para penetrar en el espacio aéreo sirio, donde fueron repelidos por los rusos.

Este tipo de incidentes, que se multiplicarán en el futuro, además de obstaculizar las operaciones aéreas rusas, muestran que el enemigo de ambos no son los yihadistas. No deja de ser curioso que ninguno de ellos haya denunciado incidentes parecidos con aviones de la “coalición internacional”.

600 miembros del Califato Islámico ya han abandonado sus posiciones en el frente

Esta mañana el general Andrei Kartapolov, un alto responsable del Estado Mayor ruso, ha afirmado que los bombardeos de la aviación en Siria han sembrado el pánico en las filas del Califato Islámico, forzando a 600 de sus miembros a abandonar sus posiciones en el frente.

“Hemos logrado reducir significativamente el potencial militar de los terroristas […] El pánico y la deserción han comenzado en sus filas”, ha afirmado Kartapolov, añadiendo que 600 miembros del Califato Islámico han abandonado el frente y tratan de huir hacia Europa.

Hasta el momento los ataques aéreos rusos en Siria se han concentrado en una zona de unos 50 kilómetros alrededor de la ciudad de Jableh, en la provincia de Latakia, donde está la base aérea rusa.

Los objetivos han sido columnas de vehículos, blindados o no, depósitos de combustible (para limitar su capacidad de movimiento), depósitos de municiones (para limitar su potencia de fuego) y los centros de mando y comunicación (para limitar la coordinación).

Tras los primeros bombardeos aéreos, cabe esperar una inminente ofensiva de las fuerzas terrestres sirias en Idlib, Hama y Homs. Para que resulte efectiva, Rusia deberá incrementar su aprovisionamiento de municiones, especialmente de artillería guiada por láser y sistemas de misiles anticarro.

Para coordinar la aviación rusa con las fuerzas sirias en tierra, los vuelos deben descender por debajo de los 5.000 metros, donde tanto aviones como helicópteros pueden ser alcanzados por los misiles del Califato Islámico. Por debajo de 3.000 metros estarán al alcance de los cañones de 23 y 30 milímetros de los yihadistas.

Este tipo de armas tienen que ser destruidas, lo cual supone multiplicar los objetivos militares y, por consiguiente, multiplicar los bombardeos. Sin embargo, la aviación rusa desplegada en Siria (entre 34 y 40 aviones y 34 helicópteros) es insuficiente para llevar a cabo esta tarea y llevar más aviones no es posible disponiendo sólo de una base aérea: la de Latakia.

Aunque los bombardeos rusos son muy precisos, entre otros motivos porque disponen de la información que les suministra el ejército sirio, deberán multiplicar considerablemente el esfuerzo militar.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies