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Los rompecabezas kurdos

La guerra de Siria ha vuelto a poner a Kurdistán en un primer plano, aunque de la manera a la que nos tienen acostumbrados aquí los grupos progresistas y de “izquierda”, especialmente en Catalunya, Euskadi y Galicia. Cuando hablan de “los kurdos” es como cuando se refieren a sí mismos: es imposible saber a quién se refieren exactamente.

Otros utilizan a “los kurdos” como una tercera especie que, en una guerra, es como referirse a algo neutral: nosotros estamos con “los kurdos” quiere decir que no estamos ni con los yihadistas, faltaba más, pero tampoco con el gobierno de Bashar Al-Assad que es capitalista, oligárquico y caciquil, entre otros muchos defectos.

Hablar de “los kurdos” se convierte entonces en un ejercicio de antropología que nada tiene que ver con las clases ni con la lucha de clases, porque al no existir como Estado, “Kurdistán” es una entelequia de la que se puede decir cualquier cosa sin temor a equivocarse.

La heroica resistencia de “los kurdos” frente al Califato Islámico en Kobane no ha ayudado mucho. Tampoco la no menos heroica lucha contra Erdogan porque si identificamos a “los kurdos” con el PKK, como parece desprenderse tantas veces, deberíamos tener en cuenta los llamamientos claudicadores de Öçalan a la paz. O bien sus seguidores no le hacen caso, o bien la paz es imposible, por lo que Öçalan debiera cambiar su consigna.

Pero Öçalan y el PKK no representan a “los kurdos” y mucho menos a los que habitan en Siria, un país en el que han experimentado muchas vicisitudes diferentes que no se quieren tener en cuenta. No nos referimos sólo a “los kurdos” que han llegado a Siria huyendo de Turquía, sino a “los kurdos” que siempre han vivido allá. Tienen muy poco que ver con “los kurdos” de Irak y sus diferentes organizaciones.

El asunto no sólo es complejo sino que es tan complejo que en Siria hay kurdos luchando unos contra otros en bandos diferentes y a la dispersión en función del origen, hay que añadirle la dispersión política y religiosa.

Los ridículos esquemitas que hay que soportar a diario no cuentan que en Siria “los kurdos” fueron un baluarte importante del Estado baasista, hasta el punto de constituir la guardia pretoriana de Hafed Al-Assad, padre del actual presidente, entre otros motivos porque una parte de ellos son de religión alevita, lo mismo que la familia Assad.

Los esquemitas no tienen en cuenta que Öçalan estuvo exiliado y apoyado por los baasistas sirios desde 1979 hasta 1988 y que las milicias del PKK (y otras que ahora combaten contra el Califato Islámico) fueron entrenadas por el ejército regular y por los palestinos del FPLP, hasta el punto de que alguien ha escrito que en Siria el PKK era “un Estado dentro del Estado”.


Cuando en 1971 Hafed Al-Assad obtuvo plenos poderes para gobernar en Damasco, una de sus primeras medidas fue frenar el proceso de “arabización” forzosa de Kurdistán que, entre otras cosas, había supuesto un saqueo de sus tierras.

La sintonía de “los kurdos” con el gobierno baasista era tan estrecha que cuando en 1982 se levantaron los Hermanos Musulmanes en un primer conato de yihad, no se sumaron a ella, permaneciendo impasibles ante la feroz represión que se desató.

Es más, los militantes del PKK colaboraron activamente con los “mujabarat”, los miembros de la inteligencia siria frente a los militantes de las demás organizaciones kurdas. Al gobierno de Turquía no le faltaban razones para asegurar que tras el PKK estaba el largo brazo del gobierno baasista de Damasco.

Los que hablan de “los kurdos” no explican lo que sucedió en Kurdistán durante la Primavera Árabe, ni el papel que cada una de las organización kurdas desempeñó. No cuentan que algunos jóvenes kurdos se fueron a manifestar a Damasco portando banderas… sirias porque la Primavera tenía que parecer exactamente “árabe” y porque así se lo habían encargado sus jefes en Rojava, en Erbil (la capital del Kurdistán irakí) y en Washington.

Fue algo más que confusión. Se trataba de desmoralización. En Irak “los kurdos” no sólo estaban divididos y enfrentados sino que el gobierno “autónomo” de Barzani no era -no es- más que una repugnante camarilla de sicarios del imperialismo y el sionismo.

En marzo de 2011 Bashar Al-Assad aprobó un decreto por el que reconocía la nacionalidad siria a 6.000 kurdos “apátridas”. Por esta y otras señales positivas, el PKK no convocó a salir a la calle durante las manifestaciones de la Primavera Árabe, e incluso fue mucho más allá: se enfrentó a los manifestantes físicamente.

Lo del PKK con Bashar Al-Assad es un amor imposible, lleno de reproches y de ingratitud por ambas partes. El PKK sabe que tiene que luchar, aunque no siempre sabe quién es su enemigo. Cuando acaba por decidirse, toma partido finalmente a favor del gobierno de Damasco, que arma a las milicias del PKK-PYD-PYG y les cede el terreno en julio de 2012.

En ese mismo momento en Erbil, Barzani intenta lo contrario: que “los kurdos” de Siria hagan lo mismo que sus vecinos de Irak, convertirse en un apéndice del imperialismo y unirse a la guerra contra Bashar Al-Assad. Pero poner de acuerdo a los kurdos de Siria es una tarea imposible.

Para lograr la unidad, el PKK-PYD-PYG tiene que admitir a otras organizaciones en el gobierno de las zonas liberadas. Además tampoco es posible crear un ejército kurdo unificado porque hay quienes quieren unirse al “Ejército Libre de Siria”, es decir, reproducir en Siria el mismo esquema que en Irak y transformar a “los kurdos” en sicarios del imperialismo.

En el seno del “Ejército Libre de Siria” ya combatía el batallón kurdo Salahaddin, cuyos milicianos son feroces enemigos del PKK-PYD-YPG porque los consideran “traidores” que trabajan en favor de Bashar Al-Assad. En Alepo, en Ras Al-Ainlas y otras líneas del frente, los combates entre kurdos son tan frecuentes como las treguas. Las negociaciones no versan sobre la victoria o la derrota sino sobre quién va a controlar el territorio en exclusiva.

El atentado más negro del Mar Negro

El 18 de julio de 2012 alguien hizo explotar una bomba en un autobús que transportaba turistas israelíes en Burgas, en la costa búlgara del Mar Negro. Murieron cinco israelíes más el conductor del mismo, de nacionalidad búlgara.

Nadie reivindicó la acción. Aunque los medios lanzaron toda clase de imputaciones, como acostumbran, durante años no se pudo identificar siquiera al autor, quien quedó como un suicida, con unos pocos restos congelados en una morgue del hospital de Burgas. Nadie reclamó sus restos para enterrarlos. No tenía familia, ni amigos, ni vecinos, ni la típica carta de despedida que todo suicida lega a la posteridad.

Acababa de empezar la guerra de Siria y aunque el gobierno de Bulgaria nunca ha sido otra cosa que un títere de la OTAN, mantenía ciertas distancias con el polvorín de Oriente Medio, tan cercano a sus fronteras. Nunca había padecido este tipo de atentados.

Sometido a presión, el gobierno dijo lo que le dijeron que tenía que decir: el atentado era obra de Hezbollah y a partir de ahí la maquinaria de Bruselas puso el piloto automático e ilegalizó a la organización libanesa.

Fue la represalia por su compromiso en la defensa del gobierno de Damasco, que se llevó a cabo en medio de la típica campaña de intoxicación propagandística contra Irán y su tentáculo en el Líbano.

Si prestan un poco de atención verán que el atentado de Burgas se produjo exactamente 18 años después del mortífero atentado cometido en Buenos Aires contra la AMIA, también israelí y también acompañado de la correspondiente campaña de intoxicación contra Irán, cuyo eco, en Argentina, aún no se ha apagado.

Hasta el Mar Negro llegó toda la parafernalia policial del mundo, empezando por el FBI y siguiendo por las policías europeas, empeñadas en ayudar a sus colegas búlgaros a esclarecer… nada de nada. ¿Esclarecer? No hacía falta. Todo estaba muy claro.

El embajador de Israel en Sofia, Shaul Kamisa Raz, felicitó a la policía y los jueces búlgaros por su “profesionalidad”, por hacer la estatua mejor que Don Tancredo. No hicieron nada porque no había nada que hacer, salvo poner al atentado la etiqueta que sus jefes les habían encargado.

También es inaudito comprobar la manera en que, en todo el mundo, los medios de comunicación son capaces de orquestar toda clase de historias fantasiosas en torno a algo de lo que nadie tiene ni la más remota idea. Lo mismo les ocurre a los políticos de Bruselas, capaces de ilegalizar a una organización con una información basada en los recortes de la prensa matutina.

Tanto Irán como Hezbollah desmintieron su participación en el atentado, pero eso no lo publicó nadie. Las cartas ya estaban echadas de antemano.

En medio de la negrura del Mar Negro, el corresponsal de Slate escribió al día siguiente del atentado algo que merece la pena recordar:

“Vista la acusación casi inmediata expresada por Netanyahu, los servicios de inteligencia israelíes parecían, en efecto, al corriente de las actividades de esos grupos terroristas.


“El Mossad había logrado desbaratar todas las tentativas perpetradas en Tailandia, Kenia, Georgia, India y Azerbaián. Pero no esta vez” (1).

Por lo tanto, según esta fuente, el Mosad sabía que el atentado se iba a cometer y no advirtió al gobierno de Bulgaria para impedir la muerte de sus propios ciudadanos.

Esta afirmación coincide con unas declaraciones del presidente búlgaro Rossen Plevneliev, quien reprochó públicamente a los responsables del Mosad que no les avisaron de los preparativos del atentado.

Estas acusaciones, que son típicas en determinados atentados que conciernen a Israel, quedaron en el aire hasta el año pasado, cuando Hezbollah detuvo a uno de sus máximos dirigentes, Mohammed Chawraba, acusado de traición, es decir, de ser un infiltrado del Mosad israelí.

El asunto no sólo fue aireado por la prensa libanesa (2), sino también por la israelí (3). Dentro de Hezbollah Chawraba dirigía la Unidad 901 encargada de cometer los atentados contra Israel fuera del Líbano.

En España, periódicos como El País informaron (4) que Chawraba colaboraba con Israel desde 2007, por lo que, además de pasar información al Mosad, había impedido que Hezbollah ejecutara determinadas acciones, al tiempo que ejecutaba otras que sólo habían sido encargadas por sus verdaderos jefes en Tel Aviv, entre ellas el atentado de Burgas.

Si eso es así, ¿no debería declarar la Unión Europea como terrorista a Israel y no a Hezbollah?
(1) http://www.slate.fr/story/59501/attentat-bulgarie-israeliens-iran-hezbollah-syrie
(2) http://www.dailystar.com.lb/News/Lebanon-News/2014/Dec-19/281619-hezbollah-puts-senior-operative-on-trial-for-treason.ashx
(3) http://www.timesofisrael.com/top-hezbollah-official-admits-spy-infiltrated-group/
(4) http://internacional.elpais.com/internacional/2015/01/06/actualidad/1420569234_558127.html

El monopolio Bin Laden entra en bancarrota

El monopolio de la construcción Bin Laden, una de las mayores empresas saudíes que hace frente a graves dificultades financieras, ha despedido a 77.000 trabajadores extranjeros.

Además de los despidos, hay salarios impagados y acciones de protesta de los obreros de Bin Laden, promotor de grandes obras y proyectos urbanísticos en Arabia saudí, que se ha hundido por la caída de los precios del petróleo.

A los 77.000 obreros extranjeros que han sido despedidos les han dado sus visados para que abandonen Arabia saudí. En total en Arabia saudí trabajaban de 200.000 extranjeros para la multinacional de la construcción.

Esta ola de despidos también podría afectar a unos 12.000 de los 17.000 saudíes empleados como directivos, ingenieros, agentes administrativos y capataces.

El Grupo Bin Laden es una empresa familiar fundada en 1931 por el padre del dirigente de Al-Qaeda. Sus intereses han estado siempre estrechamente relacionados con los de la familia Bush en Estados Unidos.

La masa salarial que el monopolio adeuda a los obreros asciende a unos 2.000 millones de riyales (466 millones de euros) y sus proyectos en Arabia saudí y el extranjero se estiman en 136 millones de riyales (32 millones de euros).

El Grupo Bin Laden contrató los trabajos de expansión de los Lugares Santos en La Meca. Sin embargo, ha sufrido una crisis sin precedentes después de las sanciones del gobierno saudí tras la caída de una grúa en Meca, que causó más de 100 muertos.

Otras empresas saudíes también están en bancarrota.

Los ataques químicos contra la población siria fueron obra de Estados Unidos

El periodista Seymour Hersh
Un informe británico de inteligencia señala que el gas sarín que los yihadistas sirios utilizaron en agosto de 2013 en la Guta oriental, en la provincia de Damasco, no procedió de los depósitos del ejército sirio y que la antigua secretaria de Estado, Hillary Clinton, aprobó la entrega a los yihadistas de armas químicas procedentes de Libia.

En dos artículos publicados en el London Review of Books titulados “¿De quién es el sarín?” y “La línea roja y la línea de las ratas”, el periodista Seymour Hersh señala que Obama culpó falsamente al gobierno de Bashar Al-Assad por el ataque para que sirviera de excusa para invadir Siria.

En 2012 Estados Unidos, Arabia saudí, Turquía y Qatar alcanzaron un acuerdo secreto para llevar a cabo un ataque químico con gas sarín y culpar a Assad para que Estados Unidos tuviera una excusa para invadir Siria y derrocar a su presidente.

“Según los términos del acuerdo, la financiación provendría de Turquía, Arabia saudí y Qatar. La CIA y el MI6 británico fueron los responsables de conseguir las armas de los arsenales de Gadafi para trasladarlas a Siria”.

Hersh no aclara si tales armas incluían los componentes químicos para la fabricación de gas sarín que estaban almacenados en Libia, pero ha habido muchos informes independientes de que la Libia de Gadafi poseía tales depósitos y también de que la embajada de Estados Unidos en Trípoli estaba trasladando las armas capturadas al ejército de Gadafi hacia Siria a través de Turquía.

En un artículo publicado el 7 de octubre de 2013, titulado “Altos responsables de Estados Unidos y Arabia saudí culpables de las armas químicas en Siria”, el periodista Christoph Lehmann también afirmó que “las evidencias conducen directamente a la Casa Blanca, al presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor Martin Dempsey, al director de la CIA John Brennan, al jefe de la Inteligencia saudí Príncipe Bandar bin Sultan y al Ministerio del Interior de Arabia Saudí”.

El análisis definitivo de los restos químicos, el Lloyd-Postal Report, elaborado por dos estadounidenses, afirmó que el informe del gobierno de Estados Unidos “podía no ser correcto posiblemente”. En otras palabras: Obama había vuelto a mentir. El gas sarín empleado no era del tipo que el ejército sirio tenía en sus arsenales.

Ahora Hersh involucra a Hillary Clinton directamente. En una entrevista con Alternet.org a Hersh le preguntan por el papel que desempeñó la entonces secretaria de Estado de Estados Unidos en el operativo de la embajada norteamericana en Bengasi para reunir armas de los arsenales libios y enviarlas a Siria a través de Turquía.

Hersh señala que “el embajador norteamericano que murió en Libia era conocido como alguien que, por lo que se, no  se interpondría en el camino de la CIA. Se reunió con el jefe de estación de la CIA y con la empresa naviera que llevaba las armas. Estuvo ciertamente implicado y era consciente de todo lo que estaba ocurriendo. Y no hay forma de que alguien que ocupaba una posición tan sensible no hablara de ello a su jefa [Hillary Clinton] por cualquier canal”.

El periodista le pregunta a Hersh acerca de una referencia de su libro sobre la muerte de Bin Laden en el que dice que la Casa Blanca rechazó un plan para atacar 35 objetivos en Siria suministrado por la Junta de Jefes de Estado Mayor por no ser lo suficientemente perjudicial para el régimen de Al-Assad.

La Casa Blanca propuso una lista de objetivos que incluía infraestructuras civiles. ¿Cuál habría sido la suerte de cientos de miles de civiles si el propuesto ataque de la Casa Blanca hubiera tenido lugar?

Hersh señala que la tradición norteamericana ha sido siempre la de ignorar las bajas civiles (daños colaterales) en los ataques estadounidenses o a veces incluso las ha provocado deliberadamente (para aterrorizar a la población para que se rinda), como fue el caso de Irak.

El periodista insiste en preguntarle por qué Obama estaba tan obsesionado con reemplazar a Al-Assad en Siria, dado que el vacío de poder que seguiría sería llenado por los yihadistas. Hersh contesta que no sólo él, sino también la Junta de Jefes de Estado Mayor, se lo preguntaba. Nadie podría figurarse el por qué. Dice que la política norteamericana siempre había estado contra Assad. Punto.

Hersh recuerda que la CIA dio un golpe de Estado en Siria en 1949 y derrocó a un dirigente democráticamente elegido con el fin de permitir que un oleoducto con petróleo saudí atravesara Siria hacia Europa. La construcción del oleoducto comenzó al año siguiente, pero nunca se terminó.

Mediante golpes de fuerza Estados Unidos ha derrocado a varios dirigentes de la región, como Mossadegh en Irán, Saddam Hussein en Irak, Gadafi en Libia, etc. Lo mismo ha sucedido con otros dirigentes mundiales como Arbenz en Guatemala, Allende en Chile, Yanukovich en Ucrania, etc. Muchos de ellos eran aliados de Rusia. Otros querían un rumbo independiente para su país. En la actualidad, Estados Unidos apoya el derrocamiento de gobiernos nacionalistas o de izquierdas en América Latina como Rousseff, Maduro, Correa, Morales y otros. En Siria, Estados Unidos lo ha intentado, pero ha fracasado.

Obama buscó llenar Siria de yihadistas extranjeros para utilizarlos como fuerzas terrestres para sus bombardeos, pero dejó la función de pagarles en manos de los saudíes y otros aliados. Erdogan dio vía libre a los yihadistas en su territorio y les permitió vender su petróleo y objetos robados en Turquía. Sus servicios secretos les enviaron dinero y armas y su Ejército ha enviado incluso soldados a Siria o ha bombardeado a tropas sirias para apoyar a los yihadistas.

Estados Unidos quiere llevar el petróleo saudí y el gas qatarí a Europa a través de Siria para asestar un golpe económico a Rusia. Esto ha ido acompañado del golpe de estado en Ucrania y de sanciones contra Moscú. A esto hay que sumar la creación de una serie de bases para rodear a China. Todo ello se enmarca dentro del plan de Estados Unidos para dominar el mundo en el siglo XXI.

La resistencia de Siria y el apoyo de Rusia e Irán, que podrían haber llegado a una guerra caliente con el fin de proteger a su aliado sirio, acabó frustrando los planes de Estados Unidos y sus aliados.

Mientras, los grandes medios de comunicación siguen ignorando esta información con el fin de que la opinión pública norteamericana y mundial no se entere de que la antigua secretaria de Estado de Estados Unidos y candidata a la presidencia y su actual presidente fueron responsables del ataque químico de Guta, dirigido a culpar a un dirigente extranjero y provocar la invasión de un país.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=126806&frid=24&cid=24&fromval=1&seccatid=25

El ejército sirio rechaza la ofensiva yihadista sobre Alepo

Ayer el ejército regular sirio rechazó una poderosa ofensiva del Frente Al-Nosra, que atacó la ciudad de Alepo desde cinco direcciones distintas.

Los yihadistas del Frente Al-Nosra se sienten crecidos tras al respaldo diplomático que les ha prestado el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner, quien ha dicho que “Estados Unidos no quiere que Siria y Rusia ataquen a los grupos terroristas Ahrar Al-Sham y Jaish Al-Islam, incluso aunque luchen junto al Frente Al-Nosra” y hayan violado la tregua en Siria.

En los últimos días la situación se venía agravando en la ciudad, la segunda más poblada de Siria. El Frente Al-Nosra y sus secuaces han estado bombardeando los barrios residenciales del centro con lanzagranadas y morteros. El número de víctimas civiles es superior a 100 y los hospitales han agotado sus plazas para atender a los numerosos heridos.

Los yihadistas acumularon tropas y pertrechos que llevaron desde otros campos de batalla para dilatar lo que parece inevitable: la caída de la ciudad en poder de las fuerzas gubernamentales.

Una vez que se baten en retirada, el desenlace no se demorará más tiempo. No obstante, el coste ha sido terrible y el ejército tuvo que recurrir a la fuerza aérea para destruir los puntos de lanzamiento de los obuses.

Los milicianos que combaten junto al ejército sirio hablan de decenas de muertos entre los yihadistas, pero no se han podido confirmar ninguna cifra con un mínimo de precisión.

La intensificación de los combates en Alepo contrasta con el acuerdo al que han llegado Rusia y Estados Unidos para imponer el alto el fuego en Latakia y Damasco.

La semana pasada el coronel Steve Warren, del Ejército estadounidense, señaló que “es precisamente Al-Nosra quien tiene el control en Alepo”. Para evitar que lo pierda el Departamento de Estado ha pedido un cese inmediato de las hostilidades.

En Washington podrían hacer algo más que pedir. ¿Por qué no impiden el inicio de las hostilidades?

El Califato Islámico traslada tropas de Raqqa a Alepo

Alepo no conoce la tregua firmada en febrero. El Califato Islámico ha desplazado hacia Alepo centenares de tropas desde el norte de Raqqa que, hasta la fecha, había constituido una plaza fuerte de los yihadistas.

El movimiento de tropas ha ido acompañado de un fuerte despliegue de vehículos y equipamiento militar.

Las fuerzas pertenecen al batallón de Abu Ayub Al-Ansari que defendía el frente norte de Raqqa, atacado por el ejército regular sirio.

Los refuerzos permitieron el contra-ataque de ayer en el este de Alepo, que logró ser rechazado por al ejército regular, matando a 30 yihadistas e hiriendo a otros tantos.

Con piezas de artillería y cuatro helicópteros, las fuerzas gubernamentales destruyeron cinco tanques blindados en Rasm Al-Alam, cerca de Tak Maksur.

Sometidos a un fuerte fuego de artillería, los yihadistas se vieron obligados a replegarse.

Además de las fuerzas regulares, los kurdos y la milicia libanesa de Hezbolah, en los combates toman parte los miembros de la comunidad Berri, de confesión sunita, cuyo máximo dirigente fue asesinado por los yihadistas en 2012.

Un mes después de firmarse la tregua, se produjeron los choques en el barrio de Cheikh Maksud en los que murieron 32 combatientes kurdos y 27 yihadistas.

Hace un mes los yihadistas lograron tomar Al-Eis, al sudoeste de Alepo, pereciendo 25 combatientes, de los que 12 eran voluntarios de Hezbolah.

El 5 de este mes la artillería yihadista logró derribar un avión de la fuerza aérea, capturando a su piloto.

El día 6 los bombardeos yihadistas sobre el mismo barrio causaron la muerte de 18 civiles, entre ellos una mujer embarazada y tres niños.

El día 9 se reanudaron los combates en los barrios del sur de Alepo, muriendo 16 soldados del ejército regular y 19 yihadistas.

Hacia el 15 de este mes los combates se extienden desde el barrio de Hendarat, en el norte, al de Janasser, al sudeste, con más de 200 muertos.

La Unión Europea lava su mala conciencia dando dinero a Turquía

De aquí a julio la Unión Europea entregará 1.000 millones de euros a Turquía para sufragar proyectos que tiendan a mejorar las condiciones de vida de los refugiados sirios en Turquía, según anunció el sábado el comisario europeo Frans Timmermans, que visita aquel país.
Es literalmente así: la Unión Europea no pretende solucionar el problema de los refugiados sino mejorar sus condiciones de vida en esos nuevos campos de concentración, es decir, que sigan siendo refugiados toda su vida.

Junto con Merkel, el Presidente del Consejo Europeo Donald Tusk y otros dirigentes de la Unión Europea, el comisario visitó un campamento de refugiados y un centro de proyección de la infancia en el sur de Turquía, en la provincia de Gaziantep, muy cerca de la frontera con Siria.

Además del circo organizado en una visita tan mediática y propagandística, Timmermans no se privó de largar una de las estupideces mayores que se van escuchar en este siglo: “El mayor desafío que tienen los sirios es la educación”.

No sabemos si se refería a todos los sirios o sólo a los refugiados. Tampoco aclara si considera que la educación de los sirios es “buena” o “mala” (posiblemente esta última) y sólo le faltó decir que ahí estaba el origen de la guerra, por lo que la paz se conseguirá con un buen sistema educativo… en Turquía.

Ciertamente, no hay comentarios que estén a la altura del payaso de Timmermans, salvo que haya pretendido decir que a los refugiados hay que recibirles a tiro limpio, como acostumbra el ejército turco.

Pero el motivo de la visita de los dirigentes de la Unión Europea a Turquía no fueron los campos de
refugiados que hay junto a la frontera con Siria, sino el de entrevistarse con el Primer Ministro turco Ahmet Davutoglu.

El plan alemán no es el cortar el flujo de refugiados que llegan a Europa porque necesita mano de obra barata. Lo que quiere el regular y controlar el número de los que llegan, para lo cual va a adelantar las oficinas europeas hasta Turquía, cuyos funcionarios actuarán como delegados de Schengen en las fronteras avanzadas de la Unión Europea.

La segunda de las estupideces del día llegó cuando Merkel aseguró que Turquía era el “mejor ejemplo” de la manera en que se debe tratar a los refugiados, que fue la manera ridícula de justificar el cheque que le entregaron a Turquía como anticipo de la colaboración mutua.

Por lo tanto, de las declaraciones de sus capitostes se deduce que la Unión Europea no vislumbra el final de la guerra en Siria, ya que tiene intención de instalar escuelas para los niños sirios… en Turquía pagadas con dinero europeo, rodeadas de alambradas, de policías y militares armados hasta los dientes…

¿Por qué no las instala en Siria y entrega el dinero al gobierno de Damasco?

La oposición siria ‘moderada’ abandona las conversaciones de paz

La oposición siria “moderada” ha abandonado las conversaciones de paz de Ginebra de una manera confusa. Formalmente dejan de participar en las negociaciones con la excusa del deterioro de la situación humanitaria. No obstante, prosiguen las discusiones “técnicas”, según el anuncio realizado por el delegado especial de la ONU, Staffan de Mistura.

Además, los “moderados” de Ahrar Al-Cham y Jaich Al-Islam amenazan con una “respuesta” coordinada a las supuestas violaciones del alto el fuego por parte del ejército regular. Se refieren a que la lucha contra el Califato Islámico y el Frente Al-Nosra no ha cesado en absoluto.

El alto el fuego, operativo desde el 27 de febrero, se puede romper en cualquier momento. Ahrar Al-Cham y Jaich Al-Islam acusan al gobierno de atacar los campos de refugiados y barrios residenciales y han anunciado la creación de un “centro conjunto de operaciones”.

En un comunicado anuncian una “respuesta fuerte” que sirva de “lección” al ejército, por lo que es posible que en los próximos días organicen algún atentado de grandes dimensiones, especialmente en la región de Latakia, donde el gobierno tiene sus mayores apoyos, según ha confirmado Mohammad Allouche, máximo dirigente de los negociadores y, a la vez, máximo dirigente de Jaich Al-Islam.

En dicha región ha comenzado una ofensiva, lo que se suma a los combates que hay entablados en la zona de Alepo, donde la situación de la población es desesperada a causa de los bombardeos y la carestía de agua, luz y alimentos. Al menos 22 personas murieron ayer como consecuencia del fuego de artillería sobre la ciudad.

Hay dos motivos que han impulsado a los “moderados” a romper la baraja. La primera es el retraso del ejército sirio en la ruptura del cerco de Alepo, que ha estimulado las pretensiones de los “opositores”. Creen que aún tienen alguna oportunidad de salirse con la suya.

El domingo Mohammad Allouche llamó claramente a intensificar los combates contra la “amenaza” del ejército sirio. Ante la ofensiva que prepara el ejército sirio, Allouche habló de “autodefensa” y no se refirió para nada a ninguna nueva propuesta negociadora, por lo que en Ginebra los “moderados” empiezan a hablar más de la guerra que de la paz.

El otro motivo que está impulsando a los “moderados” a reanudar las hostilidades es Arabia saudí, que es quien dicta su estrategia que, por lo demás, se reduce a presionar a Estados Unidos y a Rusia a fin de que sean ellos quienes arrojen a Bashar Al-Assad de Damasco.

Por su parte, el gobierno de Damasco ha ofrecido a los diferentes grupos políticos la posibilidad de ampliar el gobierno para crear una amplia coalición que reconstruya Siria de la devastación causada por los cinco años de guerra.

Unidad 8200: el espionaje electrónico israelí queda al descubierto

La Unidad 8200, encargada del espionaje electrónico en el ejército israelí, es la más avanzada del mundo después de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, asegura el periodista israelí Amir Raybobort.

En un artículo publicado en el diario Maariv, Raybobort afirma que el enorme esfuerzo desplegado por Israel en el terreno tecnológico militar se ha utilizado en las operaciones de espionaje de la Unidad 8200. Para ello, las empresas tecnológicas israelíes se han volcado al servicio de dicha Unidad.

Los sofisticados ordenadores que utiliza son capaces de vigilar los mensajes importantes, que suman millones de contactos y millones de expresiones.

Una investigación llevada a cabo por el periodista Yuav Limor revela, además, que la Primavera Árabe cambió el funcionamiento de la Unidad, dirigida por un general del ejército israelí.

En ella trabajan ingenieros informáticos y de telecomunicaciones que la utilizan como un vehículo para pasar después a trabajar en multinacionales de la tecnología, en las que vuelcan la experiencia adquirida en el espionaje militar.

En el artículo que publica en el sitio “Israel Today”, Limor relata que la unidad de espionaje está volcada en las redes sociales utilizadas en los países árabes, sobre todo Facebook y Twitter para detectar cambios en el comportamiento que podrían repercutir sobre los intereses del gobierno de Tel Aviv.

La Unidad 8200 agrupa a oficiales y tropa que acompañan a las fuerzas del ejército de tierra en sus campañas militares para recolectar información sobre el terreno.

Otra de sus funciones se centra en la guerra electrónica contra el proyecto nuclear iraní, habiendo introducido el virus Stuxnet en los equipos informáticos con el que lograron paralizar las centrales iraníes.

La desclasificación de algunos documentos secretos israelíes sobre la guerra de 1973 contra los países árabes demuestra que la Unidad 8200 logró instalar dispositivos de escucha en oficinas y lugares estratégicos de sus vecinos.

Esta Unidad de espionaje coordina su actividad con “Syaeret Matkal”, la unidad de élite del ejército israelí que dirige directamente el jefe de la inteligencia militar y está especializada en cometer asesinatos contra árabes por todo el mundo.

Las multinacionales se disputan la contratación de los ingenieros israelíes que han trabajado en inteligencia militar. Muchos de ellos continúan con su trabajo de espionaje al servicio del ejército israelí con la cobertura de su trabajo privado.

Los cristianos sirios son partidarios de Bashar Al-Assad

El obispo caldeo Antoine Audo
Hace un par de semanas el obispo caldeo (o sea, cristiano) de Alepo, Antoine Audo, viajó a Ginebra para participar en una campaña internacional de Caritas en defensa de la paz en Siria. Aprovechando la ocasión convocó una conferencia de prensa en la sede de la ONU que los medios de comunicación han silenciado, como buenos perros de prensa que son.

Resumimos las palabras del obispo porque son otros tantos ladrillazos que no tienen desperdicio.

Empezó diciendo que, cualquier que sea su confesión religiosa, la mayoría del pueblo sirio apoya a Bashar Al-Assad, “que se merece un respeto”. Mientras el 80 por ciento de los cristianos defienden al actual gobierno, las milicias yihadistas carecen de apoyo popular.

Añadió luego que los cristianos en Siria no se sienten perseguidos, en contra de la infame propaganda contra el islam, en general, y contra Bashar Al-Assad, en particular.

El tercer ladrillazo en la cabeza fue cuando dijo que una solución política en Siria no se puede imponer desde el exterior.

Estados Unidos, afirmó Audo, debe respetar a los sirios. Junto con los rusos Washington puede poner fin a la violencia presionando sobre los actores regionales y locales.

A partir de ahí empezó a atacar lo que calificó como “propaganda occidental” contra el gobierno sirio y, especialmente, contra Al-Assad, aún reconociendo que no les puede exonerar de toda la responsabilidad por lo sucedido.

Las tres catedrales de Alepo han sido casi totalmente destruidas y centenares de personas secuestradas y luego liberadas en las aldeas cristianas, las últimas a comienzos de este mismo año.

Los yihadistas atacaron a los
cristianos, según el obispo, porque querían desestabilizar a la población de Homs y de
otras ciudades. Sin embargo, tras cinco años de guerra, no lo lograron.

Para Alepo la tregua actual ha supuesto un alivio y la llegada de agua y la electricidad que faltaban desde hacía seis meses. Pero es demasiado pronto para asegurar que los cristianos volverán a las iglesias.

Antes de la guerra, en Siria había 1,5 millones de cristianos, que tras los años de guerra se han reducido a 500.000. En Alepo había 160.000 y en la actualidad quedan unos 40.000 y están en las zonas controladas por el ejército regular.

El motivo de la guerra, según el obispo, es que el mundo árabe marcha rezagado ante las presión secularizadora a la que se le quiere someter.

También aludió a la naturaleza militar del Estado, que no logra desarrollar económicamente al país y no tiene el coraje de mirar de cara el problema de los antagonismos étnicos y religiosos en la región.

Ante las dificultades, el obispo confesó que se sentía decepcionado de occidente y de la posibilidad de buscar una solución. La violencia y la intolerancia no reflejan la realidad de la sociedad siria, concluyó el obispo.

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