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El problema es el Estado fascista

Iván Lezno

Tras dos meses de Estado de Alarma por el Covid-19, no ha habido día en que el gobierno no nos haya asegurado que las medidas adoptadas han sido por nuestra propia seguridad. Sobre todo, el mes y medio de confinamiento. Desde entonces, la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Ejército tienen tomadas las calles. Para justificar esto, el aparato mediático ha funcionado a la perfección ocultando las multas, las agresiones y cada abuso que están practicando en los barrios populares. El blanqueamiento de los cuerpos represivos es total.

De hecho, no solemos tener en mente a las víctimas de la represión ejercida durante este tiempo. De entre quienes sí las tienen, algunos piensan que la culpa la tiene el gobierno actual. Otros creen que se trata de los restos de las políticas del PP. La confusión está servida. Pero ¿Quiénes son los responsables de esta situación?

Para responder a esta pregunta, voy a partir de mi experiencia como represaliado político.

Lo cierto es que cuando muchas personas estábamos siendo condenadas a prisión por ejercer libertades políticas, la confusión era la misma que ahora. Parte de las opiniones responsabilizaban al gobierno del PP y la Ley Mordaza y otras tantas a los tribunales políticos y el Código Penal. Al mismo tiempo, cuando denunciábamos que estas condenas eran resultado de la falta de libertades y democracia, se nos solía rebatir que lo que había eran recortes en la libertad de expresión, producto de una democracia imperfecta, pero democracia, al fin y al cabo. Muchos manteníamos que no se trataba ni de una cosa ni de la otra y para ello, solíamos poner como ejemplo el origen de la Ley Mordaza. Que ésta es una continuación de la Ley de Seguridad Ciudadana de 1992, aprobada por el PSOE, y que ésta, a su vez, fue una continuación de la Ley de Seguridad Ciudadana de 1979 que aprobó la UCD, la cual tiene su origen en la Ley de Orden Público fascista de 1959.

Con esta aclaración, señalábamos que la Ley Mordaza no era el problema en cuanto a leyes, sino la misma legislación en sí, que transforma los derechos en delitos y provoca la falta de libertades que sufrimos, y que por tanto, que la lucha no consistía en derogar una u otra ley, sino en la conquista de las libertades políticas que se nos niega al pueblo.

Una vez que a muchos nos redujeron las condenas gracias a la enorme batalla de denuncia política que libramos, muchas de esas opiniones sentenciaron que esto fue resultado del cambio de gobierno.

Nosotros siempre preguntábamos lo mismo: ¿Qué sentido tiene que los mismos gobiernos que han aprobado las leyes que nos han condenado nos reduzcan las condenas? Entonces, nos aseguraban que tuviésemos paciencia porque el nuevo gobierno había prometido derogar las leyes que nos habían condenado a prisión. Pero el gobierno no sólo incumplió su promesa, sino que acabó aprobando la Ley Mordaza digital (1).

Ante esto, la respuesta que yo daba siempre era la siguiente:

A nosotros no nos ha investigado, imputado, juzgado y condenado ningún partido político. Nos ha investigado la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, la cual proviene de la Brigada Político-Social (2). Nos ha imputado el Ministerio Fiscal y nos ha juzgado y condenado la Audiencia Nacional, antiguo Tribunal de Orden Público (3), en este orden. Todas ellas son instituciones del Estado.

El problema no son ni las leyes, los partidos políticos ni el gobierno. Sino que éstos son la consecuencia del problema. Y el verdadero problema es el orden establecido que dicta las leyes, crea los partidos políticos y dirige al gobierno, que junto con todas sus instituciones, no tiene más objetivo que mantener el dominio económico de la clase dominante formada por los banqueros, grandes empresarios y altos mandos militares y religiosos sobre nosotros, la clase obrera, los trabajadores, el pueblo. Por eso da igual qué partido político esté en el gobierno, cómo se defina, cuáles sean sus siglas…

Porque el responsable de la represión, los ERTES, el hambre que están pasando muchas familias, las muertes por el virus y de lo que está por venir no es otro que el Estado, en este caso, un Estado fascista, que mantiene la misma base (bancos, grandes empresas, ejército e iglesia) que tenía durante la dictadura.

Muchos partidos que se dicen de «izquierdas» lo saben, pero nunca lo van a reconocer. Como parte que son del Estado, su objetivo no es enfrentarse a él, sino defenderlo. Esa es su naturaleza. Ellos son responsables de la confusión a la hora de diferenciar entre el gobierno y el Estado. Fueron los principales impulsores de la mentira de los «recortes» en la libertad de expresión, de que el fascismo se limita a Vox o de que es preferible el gobierno del PSOE-Unidas Podemos porque la derechona es peor.

Si hacemos como ellos y aseguramos que existen libertades políticas, entonces negamos la existencia de represaliados y de los más de 300 presos políticos que existen en este país. Con lo cual, damos por válida la represión y por último, damos por válido al fascismo. Nosotros no podemos caer en este juego oportunista que, como explotados, en nada nos beneficia. Nosotros tenemos que aspirar a otra cosa. Ni más ni menos, que a destruir de una vez por todas al Estado fascista español.

Pero para ello tenemos que empezar por tener claro cuál es nuestro objetivo.

En ningún caso puede ser el voto. En más de 40 años en los que la política se ha reducido a elecciones, nos vemos sin empleo digno, sanidad y educación pública de calidad ni libertades y derechos democráticos mínimos.

Tampoco puede ser la movilización por la movilización. Si repitiésemos el movimiento espontáneo del 15 M, que acabó diluyéndose hasta acabar en nada, tropezaríamos dos veces con la misma piedra.

Nuestro objetivo sólo puede ser la organización independiente y popular, al margen y en contra del Estado. Antes de la situación actual, se estaban dando pasos en esa dirección. Teníamos plataformas de trabajadores en lucha, colectivos antifascistas independientes, movimientos antirrepresivos, centros sociales, plataformas contra los desahucios y muchas más organizaciones que estaban combatiendo sin descanso al Estado, día tras día.

Como ahora tenemos una situación nueva, los métodos de organización que tendremos que emplear para organizarnos en base a nuestro objetivo también habrán de serlo. A su vez, tendría que ser necesario combinarlos con los que ya teníamos antes de esta situación. Para conquistar nuestros derechos y libertades, no tenemos que dudar en utilizar cualquier medio que sea necesario.

La situación se ha vuelto insoportable para el conjunto de los trabajadores. Tarde o temprano, las calles volverán a ser un campo de batalla. Podemos estar seguro de que un cambio profundo en nuestras condiciones de vida sólo será obra de la organización popular de los que nada ya tenemos, excepto nuestras cadenas de esclavos. Y nosotros, los más jóvenes, estamos obligados por nuestras circunstancias históricas a darlo todo hasta romperlas en añicos.

No podemos conformarnos con limosnas, ni reformas, sino a transformarnos en auténticos revolucionarios que sean capaces de organizarse a sí mismos y asegurar un futuro de verdad para nuestra clase. No tenemos tiempo que perder.

Notas:


(1) https://www.xataka.com/legislacion-y-derechos/decretazodigital-que-implica-nueva-ley-mordaza-gobierno-para-
tomar-control-internet-motivos-orden-publico
(2) https://elpais.com/diario/1983/02/07/espana/413420413_850215.html
(3) https://webs.ucm.es/info/uepei/audi.html

¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!

Darío Herchhoren

Este era el grito que daba una multitud que apenas llegaba a cien personas en la calle Nuñez de Balboa en Madrid, en el elegante barrio de Salamanca. Unos nenes de papá descontentos con la queda impuesta por el estado español como medida profiláctica para evitar la extensión de la pandemia de coronavirus que viene azotando a España, y que ha producido a la fecha de hoy cerca de 28.000 muertos.

La derecha española, atrasada políticamente tiene su máxima representación en el Partido Popular, una fuerza política menguante en el panorama español, que junto con el partido fascista Vox, llevan adelante una campaña de acoso y derribo del gobierno español, integrado por el Partido Socialista en coalición con el partido Unidas Podemos, una rara amalgama de ex comunistas, progresistas y gente sin partido, que está a la izquierda del Partido Socialista.

En realidad el grito de libertad, no era un pedido de libertad en serio ya que siempre se han movido a sus anchas, más bien era una consigna muy similar a la de otras derechas.

Esta consigna me hace acordar a Yoani Sánchez, la «opositora» cubana que se movía con total libertad en Cuba, hacía declaraciones por radios afines al imperio, y viajaba por el mundo entero, denostando al gobierno cubano por restringir las libertades de los cubanos, y luego volvía a Cuba sin ningún inconveniente. Se sabe que la embajada yanqui en La Habana, la sostenía económicamente, ya que ningún cubano o cubana podían disponer de los medios de que gozaba Yoani Sánchez.

Hoy ella ha sido ya quemada como portavoz de la «disidencia» cubana, y para buscarle un reemplazo, esa «disidencia» ha creado a un grupo de mujeres que se hacen llamar «las damas de blanco» que hacen lo mismo que Yoani Sánchez. El gobierno cubano solo las ubica en un autobús y las lleva a su casa sin que les pase nada.

Algo parecido ocurre con el «presidente encargado de Venezuela» que propicia ataques contra su país, y que lleva a cabo giras continuas para denunciar la falta de libertad en Venezuela, sin que el gobierno bolivariano lo moleste para nada.

No me resisto a recordar como la oposición chilena denunciaba la falta de libertad a que la había sometido la dictadura feroz de Allende.Está claro que no pretendo igualar al gobierno socialdemócrata español con gobiernos auténticamente revolucionarios, pero si quiero llevar a la conciencia de los lectores la intolerancia de que hace gala la derecha española, heredera directa del franquismo, que muestra claramente su carácter antidemocrático e intolerante que recurre a todo tipo de bajezas y falta de escrúpulos con tal de lograr sus fines.

Es curioso que los que reclaman libertad, son los mismos que cercenaron la libertad en los 40 años de dictadura franquista. Nunca abrieron la boca para señalar a Franco como criminal de guerra, la bestial represión que desató en España, las torturas, los fusilamientos, los robos del patrimonio de los vencidos con el argumento de las «responsabilidades políticas», y el culmen de todo ello, cuando se condenaba a los que defendieron la legalidad republicana, por «adhesión a la rebelión».

Si nos fijamos con atención, veremos que muerto Franco, sus amigos siguen ocupando cargos importantes en empresas como Acciona, Abengoa, Entrecanales y Távora y muchas otras. La lista es interminable.

Lenin preguntaba: ¿libertad para que?, y la respuesta es simple y machaconamente repetida: para hacer grandes negocios y robar a los más humildes, sin importarles la vida o la salud de los pobres.

En estos días de pandemia, han aparecido inefables personajes como la presidenta de la Comunidad de Madrid, esa «mater dolorosa», esa Belén Esteban de la política madrileña, que acaba de reconocer que no mandó a los ancianos atacados por la pandemia al hospital. Total si son viejos y se van a morir igual.

Esta es la calaña de los que en el barrio de Salamanca de Madrid piden libertad, vestidos con trajes de Armani y calzados con zapatos Martinelli.

Contra el encarcelamiento de Pablo Hasel, ¡organicemos la solidaridad!

Como ya sabréis, la fiscalía está presionando al Tribunal Supremo para que ratifique la condena contra Pablo Hasel y sea, definitivamente, encarcelado. Eso quiere decir que en cuestión de poco tiempo, si la solidaridad no lo evita, nuestro compañero ingresará en prisión casi cuatro años y medio por denunciar en sus canciones y tuits la cruda realidad del fascismo del Estado español, camuflada bajo el nombre de democracia. Además, sumando otras causas abiertas que tiene por su militancia, podría pasar hasta 15 años entre rejas.

Nos encontramos ante una situación difícil, es cierto. Pero somos conscientes de que un potente movimiento solidario y bien organizado en torno a unos principios mínimos como la amnistía total, podría impedir este nuevo a atropello. Y sabemos, pues la historia lo demuestra, que la solidaridad puede lograr victorias, como ha sido el caso de Jorge, que ha evitado la cárcel por intentar parar un desahucio gracias a la presión popular. Eso sí, somos conscientes de que la rabia ante esta injusticia debe reflejarse en las calles y no sólo en las redes sociales ya que al Estado no le supone un problema que la gente se desahogue en Twitter o Facebook, etc.

Por eso, llamamos a todas aquellas personas verdaderamente demócratas y antifascistas para que se movilicen contra el posible encarcelamiento de Pablo y animamos a utilizar todos aquellos medios y herramientas disponibles para denunciar el caso, difundirlo entre nuestra gente y tratar de impedir esta nueva condena. De nosotros y nosotras depende evitar esta agresión, que no sólo es contra él, sino contra todo el movimiento obrero y popular. Van a por él para asustarnos a todos.

¡Sólo a solidaridad llevada a los hechos es efectiva!
¡Libertad Pablo Hasel!
¡Amnistía total!

Moviment Pro Amnistia, 16 de mayo de 2020

«As armas e o povo», un desconocido documental inédito en España sobre la Revolución de los Claveles

Hoje vi(vi) um filme: Em Português: As Armas e o Povo (1975)As armas e o povo es la película más famosa de la Revolución portuguesa. Filmado durante la semana entre el 25 de abril y el 1 de mayo de 1974, une los grandes movimientos de masas a los discursos de Mário Soares y Álvaro Cunhal y la liberación de presos políticos, en las entrevistas callejeras realizadas por el cineasta brasileño Glauber Rocha. 
Un documental de autoría colectiva del Sindicato de Trabajadores de la Actividad Cinematográfica, es un documento histórico invaluable hecho sobre el evento por varios técnicos y cineastas portugueses. Obra indispensable del cine militante europeo, As Armas e o Povo es también un manifiesto sobre la relación entre cine y política, y como parte activa de la agitación popular. A diferencia de La Hora de los Hornos (Pino Solanas, Argentina, 1966) o La Batalla de Chile (Patricio Guzmán, Chile, 1971), es una obra desconocida en los países de habla castellana, prueba de ello es que no hay todavía traducción disponible de la cinta.
Si bien en ese momento, As Armas e o Povo no funcionó como el arma revolucionaria que los cineastas pretendían que fuera, la verdad es que hoy es la película más emblemática de la espuma de estos dias. 
Además de ser un documento histórico inevitable, con imágenes inéditas, que retrata el primero de mayo en libertad, esta película colectiva también es un manifiesto sobre la importancia del cine al servicio de la revolución, no sólo como un simple difusor de eventos, pero sobre todo como un participante activo en el acto revolucionario. 
La presencia frecuente de cámaras de cine que aparecen a lo largo de la película, de los propios cineastas (como Glauber Rocha, Henrique Espírito Santo o Manuel Guimarães), pero sobre todo las imágenes de las «ocupaciones» históricas del 29 de abril y la participación de varios de sus protagonistas. El Sindicato en el desfile del 1 de mayo, o la famosa imagen de la fachada del cine Império de Lisboa con el cartel que anuncia la exposición de El Acorazado Potemkin, son presencias simbólicas de este momento único.

¿Vamos del independentismo al nazismo?

Josep Cónsola


Las últimas propuestas del grupo «de expertos» sobre cómo tratar la última gripe y ahora también para determinar el grado de libertad condicional posterior al confinamiento en Cataluña encabezados por Oriol Mitjà, asumidas por el President de la Generalitat, hacen poner los pelos de punta. En el punto 8 de sus recomendaciones plantean la creación de un “pasaporte de inmunidad” al conjunto de la población y en el punto 9 “poner bozal” obligatorio también, al conjunto de la población. Parece que otros expertos dicen que ellos no han opinado todavía sobre la propuesta que ya ha hecho suya el President Torra, no se sabe en concreto en lo que no coinciden.

Todo amparado en una supuesta “evidencia científica” parecida a la utilizada por los nazis para obtener el ”Ahnenpass” o pasaporte de ascendencia argumentado por los artículos de autores de revistas médicas escritas por los intelectuales de la ”Schutzstaffel” con el argumento de que “la biología y la genética eran las raíces a partir de las cuales la cosmovisión nacionalista ha derivado su conocimiento y de las cuales continúa obteniendo fuerza”.

Así el ”Arienachweis” o certificado ario, era un documento probatorio que una persona era miembro de la presunta raza aria. A partir de 1933 este documento era obligatorio para todos los empleados del sector público y la educación de acuerdo con la ley ”Gesetz zur Wiederherstellung des Berufsbeamtentums” (Ley por la restauración de la función pública).

Nada de nuevo, ya a España, habían existido los ”Estatutos de limpieza de sangre” a partir de 1449 y los que querían acceder a determinados cargos tenían que demostrar que entre sus antecesores no había nadie condenado por la Inquisición o que fuera judío o musulmán. Pero la preocupación más grande era “el estigma” de la persona que no lo podía demostrar lo cual comportaba un temido aislamiento social.

Volviendo a las excelencias del nazismo, obligaban a los judíos a llevar una estrella amarilla. Reinhard Heydrich, jefe llevar una estrella amarilla. Reinhard Heydrich, jefe de la oficina de Seguridad del Reich en 1938 escribía como hacer visibles los “enemigos internos” de Alemania y esto lo facilitaría si cada judío llevara cierto tipo de insignia. El 1 de Septiembre de 1941 entró en vigor el Nuevo reglamento de la Policía: “la estrella de seis puntas, de la medida de una mano, confeccionado con tela amarilla y la inscripción “judío” tendrá que ser visible llevándola cosida al lado izquierda del pecho”.

La superviviente del Holocausto Inge Deutschkron, recordaba, en 2013 en una conmemoración en el Bundestag: «La mayoría de los alemanes que me encontraba en las callas de Berlín apartaba la vista cuando se daban cuenta que llevaba la estrella, o me clavaban la mirada o se apartaban […] Sin duda, la estrella creaba un aislamiento discriminatorio para nosotros”. Aislamiento y discriminación, pero también control. La marca de identificación fue solo la preparación para lo que los nazis llamaron la «solución final» de la «cuestión judía»: la extinción. Además de llevar la estrella, a los judíos no se las permitía salir de sus distritos residenciales sin permiso policial”.

¿Qué relación de estos hechos históricos con las propuestas del “grupo de expertos” hechas suyas por el President de la Generalitat? Mucha. Toda la campaña mediática, apunta a una próxima tentativa de sumisión a los dictados de las corporaciones médico-farmacéuticas para imponer la obligatoriedad de las vacunaciones, o si esta no fuera posible por vulnerar los ya mínimos derechos personales y decisiones que autónomamente pueda tomar cada persona. Actuación que es el paso inicial a otras propuestas que apuntan a un chip biológico epidérmico que dará información biológica de cada individuo, detectable telemétricamente por los miles y miles de sensores que inundarán las calles.

El establecimiento de un “pasaporte de vacunación” impedirá el acceso de la persona que no lo lleve consigo a ciertos espacios, ya sean lúdicos o de ocupación laboral o al sistema de enseñanza o de salud. Habrá que “demostrar” la pertenencia a una “raza vacunada” para ocupar un espacio en la sociedad. Todo a mejor gloria de Bill Gates y la mafia médica. ¿Y, los que se nieguen a vacunarse? Seguramente los cerebros pensantes del “grupo de expertos” ya habrá pensado como colocar una estrella (¿de qué color?) en la solapa de aquellas personas que haciendo uso de su racionalidad y autonomía se nieguen a inocularse cualquier droga sin saber ni siquiera sus efectos, tanto positivos como negativos para su salud física y mental.

A su lado, y como profilaxis, no de las dolencias, sino de posibles protestas, nada mejor que obligar a todo el mundo a ponerse un bozal y no poder acercarse a ninguna otra persona a menos de un par de metros de distancia, no fuera el caso que se comuniquen, hablen e incluso se puedan poner de acuerdo con algo que no conviene a los Grandes controladores.

Dos razas, la de los vacunados y la de los no vacunados. La de los infectados y la de los no infectados, junto a la de los amos de los medios de producción y la de los que gastan la salud y la vida para engordarlos. Unos con pasaporte de legitimidad ciudadana, otros con una insignia de rechazo social. Y a continuación, cuando se haya aceptado, en pro de la “salud”, aparecerán dos nuevos pasaportes. Uno para los adictos al sistema y otro para los comunistas, tomando prestado este último por también “evidencias científicas” como las del psiquiatra del franquismo Vallejo-Nágera que, como analiza Esperanza Bosch, su objetivo era:

“Convertir lo odio en ciencia. Tal fue el centro de las investigaciones del psiquiatra militar Antonio Vallejo-Nájera para demostrar que existía un gen rojo, que determinaba la condición y personalidad de los republicanos españoles… Desde finales de la Guerra Civil y durante la primera parte de la posguerra aplicó una metodología ideada por su colega alemán Ernst Kretschmer, que consistía en definir una personalidad “imperfecta”, en base a una batería de preguntas sobre la moralidad, la ideología y los hábitos de los presos y las presas del bando perdedor.

… Fue con hombres encarcelados en diversas ciudades y con medio centenar de mujeres de la prisión de Málaga con quienes intentaron comprobar que existía el “maligno gen rojo”, y como prueba para su exterminio separaron a los hijos de las madres, y a los hombres de las mujeres… Se trataba de verificar científicamente que el bando republicano estaba compuesto por débiles mentales, degenerados y con personalidades inferiores, para evitar su transmisión… La mayoría de las mujeres perdieron a los hijos porque no se los inscribía en las cárceles, y se supone que “o se murieron en orfanatos por falta de cuidados y alimentos, o eran adoptados por familias del régimen” (Esperanza Bosch, autora del estudio “La psicología de las mujeres republicanas según el Dr. Antonio Vallejo Nájera”. La profesora de Psicología de la Universidad de las Islas Baleares, que ha hablado de la eugenesia criminal de Vallejo-Nájera y el trauma transmitido (Lanza Diario de la mancha, 6 de noviembre de 2018).

“El marxismo y la revolución unidos a la mujer debían ser tratados médicamente, no políticamente”. Vallejo-Nágera, coronel militar, médico, fascista, escribió que “la degeneración de la raza española, habría ocurrido durante la República”, postura adoptada también por Juan José López Ibor, Ramón Sarró, José Solé Segarra, Marco Merenciano y otros psiquiatras fascistas, que impusieron la falacia del “gen rojo” y el posterior genocidio, campos de exterminio y deshumanización del enemigo de clase, hasta convertirlo en una NO persona.

“Se le pagó con la Cátedra Numeraria de Psiquiatría, el profesorado en la Universidad de Madrid y el ingreso en la Real Academia Nacional de Medicina. Y la edición de sus 30 libros “científicos” eugenistas, racistas y anticomunistas en varios idiomas” (Todo atado y bien atado, también en la psiquiatría. PRESO.O.S. domingo, 23 de noviembre de 2014).

Total control social, prevención de las protestas, militarización de los espacios físicos y virtuales, estado de excepción permanente, todo a mejor gloria del capital en estos momentos de su reorganización, siendo los únicos responsables de la enfermedades de la gente y no un pedazo de ARN al cual se le quiere cargar la culpa de la barbarie y criminal actuación del capital.

Ante esto hay que alzarse, rechazar estas propuestas que, tal vez más adelante sepamos con más certeza a que responden, pero de momento denunciar este estado policial y empezar a sentar las bases para una medicina preventiva que junto a la denuncia del envenenamiento de la sociedad por parte del capitalismo, sirva para una autogestión de la salud, pues la explotación, más allá del puesto de trabajo asalariado, se hace patente en todos los ámbitos de la vida, entre ellos, al igual que la “obsolescencia programada”, hay la “dolencia programada”, basada mucha de ella en la ignorancia o la apatía.

Si queremos una sociedad diferente empecémosla a forjar, pero démonos prisa porque el peligro es inminente.

El sueño de los fascistas: la calle será suya si no nos rebelamos contra el Estado de Alarma

Stop Vox: un encuentro antifascista estatal para idear cómo acabar ...Diego Herchhoren
 
Creemos que por un exceso de tradicional autocensura que existe en la abogacía española, que es la que tendría que estar en primera línea de frente ante la normalización del abuso, se están haciendo numerosos artificios verbales para evitar decir lo que los profesionales de la “técnica jurídica” vienen meditando desde hace semanas, y es que la promulgación del llamado “Estado de Alarma” es la consagración de un autogolpe (jurídica y técnicamente chapucero, todo hay que decirlo) en el que se ha facultado al poder ejecutivo y en concreto al Ministerio del Interior a desarrollar una práctica política que conocen desde hace tiempo y al dedillo: se ha establecido un régimen fascista por Decreto, y la izquierda todavía no se ha dado cuenta.

Y es que bajo este título queremos expresar algo que va mucho más allá de las consideraciones legales del Real Decreto 463/2020. Si bien es cierto que la política de “normalizar la excepción” no es la primera vez que se aplica en la España constitucional (en 2009 el PSOE gobernó en Euskadi suprimiendo previamente a un 15% del electorado abertzale), sí es cierto que esta es la primera vez que se aplica de manera generalizada.

Ha sido suspendido el derecho a la libertad ambulatoria, el derecho de manifestación, se está aplicando vigilancia exhaustiva a las redes sociales mediante fórmulas de investigación prospectiva -prohibidas en nuestro derecho- y que se han anunciado como el que anuncia una oferta de patatas fritas, y además, se ha promovido desde la propia Administración fórmulas de adhesión política con las estructuras del régimen encargadas de preservar el statu quo (Policía, Guardia Civil y Fuerzas Armadas). Y por los mensajes que se transmiten, esta “normalización de la excepción” viene para quedarse.

Uno de los grandes problemas que tienen los pueblos con escasa cultura política (el pueblo español no la tiene) es la imposibilidad de percibir la trastienda de aquellas decisiones que precisamente mayor trascendencia tiene para la sociedad. Por ejemplo, la externalización de servicios públicos o la intermediación de las Empresas de Trabajo Temporal (ETT’s) fueron bien vistas cuando se anunciaron, porque formalmente acababan con la ineficiencia de la Administración y obligaban a la masa salarial “a ganarse el pan” porque se había transmitido a la sociedad que el empleado público era generalmente vago y aun encima no se le podía despedir. Sin embargo, bastaba hacer una lectura de cómo iba a ser el mundo del trabajo a una década vista para concluir que se trataba de una gran mentira, y el empobrecimiento generalizado de estos últimos años es la consecuencia de aquello que con tan buenos ojos una mayoría de la clase trabajadora española aceptó sin rechistar (o al menos no tanto como se debía).

El Estado de Alarma es un caso idéntico cuyas consecuencias serán advertidas, si nada lo impide, dentro de un tiempo y con mucha sangre en el río, y es que la tibia y complaciente respuesta de la izquierda española nos augura mucho dolor. Es sorprendente como en los cenáculos progres se habla del futuro “distópico” de decenas de películas de culto pero sin embargo mantienen una ceguera insoportable ante la evidencia que tiene ante sus narices.

El Ejército Español, a modo de ejemplo, intentó poner en marcha la llamada semanas atrás “Operación Zendal”, por la que las Fuerzas Armadas acompañarían equipos de vacunación durante varias semanas, y donde se harían test forzosos a miles de personas. No es una escena de los fascistas que gobiernan en la Inglaterra de la serie Years and Years; es España, abril de 2020 y ante nuestras propias narices.

El jurista y filósofo austríaco Hans Kelsen afirmaba que “la interpretación es un acto de voluntad” y cuando un gobierno delega en las fuerzas de seguridad -con un largo culto al abuso de poder- la aplicación individual de una norma en blanco, se pone en juego tanto reglas jurídicas como metajurídicas (en profano: el gobierno envía un mensaje de libertad de actuación al ejecutor de la norma).

La decisión de los escalones operativos de las Fuerzas Armadas y de la Policía o la Guardia Civil no es ajena tampoco a la política o a las ideologías, de la misma manera que no lo son los preceptos de una ley respecto a la ideología o ideologías que alumbran la política.

Cuando un Ministro del Interior, que tiene un triste pasado en materia de derechos humanos en la llamada “lucha antiterrorista” extrae del contenido general del Real Decreto -que en principio tenía como única finalidad luchar contra una supuesta emergencia sanitaria- que se deben perseguir “los bulos” por una cuestión de orden público, quiere decir que hay algo metajurídico en este Estado de Alarma; un mensaje que los elementos más reaccionarios de la estructura del Estado han captado perfectamente.

Porque si estuviéramos bajo la égida de un gobierno progresista, podría haber conclusiones metajurídicas de muy distinto pelaje. Podrían haberse intervenido los depósitos bancarios superiores a determinadas cantidades para hacer frente a la emergencia económica, a los efectos de garantizar la liquidez de las ayudas a quien lo está pasando peor. Se podría haber promovido un decreto de garantías alimentarias que proporcionara alimentos frescos a los sectores más vulnerables de la sociedad.

Sin embargo no ha sido así, ya que por un lado se ha librado 200.000 millones de euros en avales a la banca para que no sufra pérdidas por posibles impagos de las líneas de crédito que se han comprometido a entregar, y por otro se sigue discutiendo si las rentas más bajas tienen derecho o no a 426 míseros euros al mes, ya que según “prestigiosos economistas”, esto podría hacer “quebrar el sistema”.

Este ejemplo que hemos dado puede ser de cierta dificultad técnica, pero hay algunos más burdos: el más evidente es que el único uso del espacio público puede hacerse sólo para ir a trabajar, y ya está. Ese sueño del fascismo español de aquello de “de casa al trabajo y del trabajo a casa” es ya una realidad.

Inevitablemente, cuando nos encontramos ante un cercenamiento de derechos fundamentales encubierto en una nebulosa normativa, es habitual que quien quiera analizar o predecir qué pasos se van a dar, tenga que utilizar una cierta “bola de cristal” o hacer cierta “política ficción”, como decía Manuel Vázquez Montalbán. Puede haber cierto margen de error, pero normalmente se suele acertar.

Una de las predicciones que podemos sacar es que se avecina una reducción drástica de la conflictividad laboral. ¿Quien se animaría en las actuales circunstancias a exigir mejoras en sus condiciones salariales “cuando todos deberíamos remar en la misma dirección”?.

En filosofía del derecho, esto sería la fundamentación metafísica de la realidad. ¿Cuál sería “esa misma dirección”?, volver a la normalidad. ¿Y cuál es esa normalidad?, la de un marco político y económico donde las diferencias económicas entre el que más tiene y el que menos sigan progresando como hasta ahora. La conclusión es esta: no hay lugar para la redistribución de la riqueza bajo una situación de excepción.

Y esta es precisamente la conclusión que cualquier comunista tiene que atacar con máxima energía, puesto que la excepción ahora es la norma. Los abusos policiales se han generalizado; se han prohibido las reuniones públicas; se ha penalizado el debate sobre la veracidad de los datos sobre qué es el coronavirus; se han intervenido las comunicaciones de manera masiva…y podemos continuar.

Con todas las reservas que toda afirmación respecto al futuro debe comportar, puede decirse que la trama ideológica del Estado de Alarma coincide a la perfección con los principios políticos que las principales empresas españolas vienen sosteniendo desde hace tiempo. Se trata de una oportunidad de oro para el capital, y las consecuencias se empiezan a notar.

Si hay convicción política de los comunistas de que estamos bajo un Estado de Excepción y donde las garantías mínimas que hasta ahora existían han sido suprimidas, entonces nuestro deber es rebelarnos contra este Estado de Alarma. Si no tenemos esa convicción, deberemos esperar a contar los muertos que dejará no el coronavirus, sino el capitalismo.

Alemania es ‘un estado de higiene histérico y fascista’

El grupo suizo SWPRS, que se dedica a denunciar la intoxicación mediática de las grandes cadenas, afirma que las noticias sobre el colapso de las Unidades de Cuidados Intensivos en Alemania son falsas (1). No hay un aumento del volumen de ocupación (2).

Los periodistas de SWPRS han visitado personalmente los centros de admisión de pacientes de coronavirus en Berlín, que están “completamente abandonados”, según han registrado en un vídeo publicado en YouTube (3).

(Inmediatamente después de publicar este artículo, dicho vídeo ha sido censurado y eliminado de YouTube).

El trabajador de una de esas clínicas de Munich les explicó que habían “esperado durante semanas a que llegara la ola”, pero que no había “ningún aumento en el número de pacientes”. Dijo que las declaraciones de los políticos no se correspondían con su propia experiencia y que el “mito del virus asesino” no se ha confirmado.

En Estados Unidos la cadena CBS también ha falsificado una noticia sobre el colapso de los hospitales en Nueva York con imágenes de los hospitales italianos (4).

El infectólogo y director del Centro Médico de la Universidad de Hamburgo-Eppendorf, el doctor Ansgar Lohse, pidió que se pusiera fin rápidamente a los toques de queda y a las prohibiciones de contacto. Argumenta que si las informaciones fueran ciertas, debería estar infectada con el coronavirus mucha más gente. Los jardines de infancia y las escuelas deben reabrirse lo antes posible para que los niños y sus padres puedan ser inmunizados contra la infección por coronavirus (5).

El experto en derecho constitucional Hans Michael Heinig advirtió que “el estado constitucional democrático podría convertirse en poco tiempo en un estado de higiene histérico y fascista” (6).

El profesor Christoph Möllers, de la Universidad Humboldt de Berlín, explica que la Ley de protección contra las infecciones “no puede servir de base para restricciones tan severas de los derechos de libertad de los ciudadanos”.

Según el antiguo presidente del Tribunal Constitucional, Hans Jürgen Papier, “las medidas de emergencia no justifican la suspensión de las libertades civiles en favor de un Estado autoritario y de vigilancia”.

Los periodistas de SPWRS han lanzado peticiones en línea a varios países para poner fin a los toques de queda y otros atentados de los derechos fundamentales. Al mismo tiempo, se están suprimiendo cada vez más las contribuciones críticas en vídeo, incluso a los médicos que critican las políticas sanitarias que se están implementando.

Una manifestación en defensa de los derechos fundamentales en Berlín, durante la cual se distribuyó la Constitución alemana, fue disuelta por la policía (7).

El siglo XXI ha comenzado con una desvergüenza detrás de otra. Mentiras, mentiras, mentiras, mentiras, más mentiras… y todos a callar como perros y a seguir hasta donde les lleve la corriente.

(1) https://swprs.org/a-swiss-doctor-on-covid-19/
(2) https://www.divi.de/register/intensivregister
(3) https://www.youtube.com/watch?v=WiJszJmGdxY [censurado y eliminado]
(4) https://www.theblaze.com/news/cbs-news-footage-italy-hospital-nyc
(5) https://www.mopo.de/hamburg/uke-infektiologe-fordert-es-muessen-sich-mehr-menschen-mit-corona-infizieren-36483636
(6) https://www.focus.de/politik/deutschland/corona-regelungen-der-regierung-medizin-darf-nicht-gefaehrlicher-sein-als-die-krankheit_id_11827625.html
(7) https://kenfm.de/berliner-corona-demo-strafbar-aufgeloest-aber-froehlich/

Antes la policía nos fichaba por nuestros crímenes, ahora los médicos nos fichan por nuestras enfermedades

En la histeria actual lo más importante no es el virus, ni tampoco una enfermedad, sino la ley marcial que han impuesto y, sobre todo, lo que quedará de las medidas que han implementado en todo el mundo.

Si creen que esto es temporal y luego todo volverá a ponerse en su sitio, se equivocan. Los aplausos han supuestos un respaldo a las medidas adoptadas y a ellos nada les gusta más que esos vítores.

En Europa, que a causa de las guerras mundiales conocen mejor este tipo de situaciones que nosotros, ya hablan de “Ausweis” porque en ciertos países han vuelto al III Reich, que es como los “papeles para todos” y no sólo para los extranjeros: documentación, pasaportes, cédulas, visados, salvoconductos…

Nos van a obligar a salir a la calle, como al ganado, con nuestro certificado de sanidad, de que no somos apestosos, de que estamos “limpios” de cualquier enfermedad infecciosa. Antes la policía nos fichaba por nuestros crímenes y ahora los médicos nos fichan por nuestra enfermedades, pero la cosa no cambia nada: nos quieren fichados e identificados.

Hace años que la Unión Europea puso en marcha un “pasaporte de vacunas” (1) que todos los ciudadanos deberán tener para 2022. En la primera página, titulada “Acciones”, dice que uno de los objetivos más importantes del pasaporte es “producir un informe regular sobre el estado de la confianza en las vacunas en la Unión Europea, para monitorear las actitudes hacia la inmunización. Sobre la base de este informe y teniendo en cuenta la labor conexa de la OMS, presentar orientaciones que puedan ayudar a los Estados Miembros a hacer frente a las dudas sobre la vacunación”.

En la página 10 aconseja “invertir en investigaciones de ciencias sociales y del comportamiento sobre los factores determinantes de la vacilación en la inmunización entre diferentes subgrupos de la población y el personal sanitario”.

Hay mucho “antivacunas” suelto por ahí, por lo que es necesario realizar campañas para persuadir de que lo mejor es prevenir las infecciones, tanto si quieres como si no porque -repetimos- aquí se habla de “salud pública”, donde lo más importante es lo público y no lo que cada cual estime mejor para su salud.

Los CDC ya han elaborado estrictas directrices en tal sentido. Además, los grandes monopolios farmacéuticos han creado una “Alianza para la Identidad Digital” que tiene su propia página web (2) y forma parte de GAVI (Alianza Mundial para el Fomento de la Vacunación y la Inmunización), un holding que cuenta cuenta con el apoyo de la OMS y, naturalmente, de la industria farmacéutica.

Han preparado un programa denominado “Agenda ID2020” de identificación individualizada con el pretexto de generalizar la inmunidad y prevenir el contagio.

El programa se basa en registrar a las personas desde su nacimiento para consignar las vacunas que se les administran, para lo cual se suministrará a cada uno una identidad digital portátil y permanente vinculada a su biometría.

En su última reunión, celebrada en setiembre del año pasado en Nueva York, la “Alianza para la Identidad Digital” acordó poner en marcha la Agenda ID2020 en Bangladesh.

Los que acabaron en los campos de concentración saben que, por más que pinten la moto de colores para venderla mejor, se trata del “Ausweis”. Si te vacunas tendrás papeles y, en caso contrario, no podrás salir a la calle. Te tendrás que quedar confinado en tu casa. Como ahora.

(1) https://ec.europa.eu/health/sites/health/files/vaccination/docs/2019-2022_roadmap_en.pdf
(2) https://id2020.org/

Más información:
– Ya tiene a su disposición su tarjeta de apestado y puede pasar a recogerla en cualquier momento
– El certificado digital de vacunación se probará en niños del Tercer Mundo con implantes bajo la piel
 

La policía detiene a un fascista con explosivos en Luxemburgo

Un fascista de 18 años ha sido detenido en Luxemburgo cuando estaba en posesión de explosivos.

Los había obtenido en internet para fabricar una bomba.

La policía no ha dado el nombre del detenido, al que localizó por su actividad en los foros fascistas de internet. Los medios comentan la intervención de un servicio de inteligencia extranjero que proporcionó información a la policía de Luxemburgo.

El ataque en Hanau del fascista Tobias Rathjen precipitó la acción policial, que decidió actuar tan pronto como regresó de una estancia en el extranjero.

La policía llevó a cabo una búsqueda nocturna y utilizó un ejercicio para justificar su presencia. La casa, el jardín y los campos circundantes fueron registrados. Según los vecinos, la calle fue inaccesible durante horas.

Buscaban escondrijos de armas y explosivos aunque, por el momento, las circunstancias no son claras. La policía sólo comunicó cómo se enteró de las actividades de los fascistas.

Al detenido lo han encerrado en la cárcel de Schrassig después de haber sido oído por el tribunal. Su actividad en los foros fascistas y la presencia de explosivos deja pocas dudas sobre sus intenciones.

Los fascistas atacan a las ONG que atienden a los refugiados en la isla de Lesbos

Ayer varias ONG anunciaron que suspendían su trabajo con los refugiados en la isla griega de Lesbos, evacuando sus equipos después de una serie de ataques de grupos fascistas.

Como es habitual, la policía hace lo que mejor sabe, cruzarse de brazos, aunque finalmente ha tenido que abrir una investigación después de varios informes de ataques a personas y vehículos en la isla.

“Cuando cae la noche, hay constantes ataques a los miembros de las ONG, personas que vienen aquí como voluntarios”, dijo Douglas Herman, cofundador de Refocus, una organización que imparte cursos a los refugiados.

“La mayoría de las organizaciones han decidido suspender sus operaciones, algunas indefinidamente. Varias ONG han pedido a sus equipos que abandonen la isla”, dijo Herman, quien añadió que los seis miembros de su equipo estaban en camino.

Laa agresiones son el resultado de las movilizaciones fascistas, dijo Herman. En las carreteras que atraviesan la isla, los fascistas atacan a los automovilistas. “Golpean los vehículos con cadenas y tratan de alcanzar a la gente que permanece su interior con los parabrisas rotos”, dijo.

El lunes por la noche, la tripulación del Mare Liberum, un barco de observación de los derechos humanos en el Mar Egeo, dijo que fueron atacados por “un grupo de fascistas” mientras estaban amarrados en el puerto de la isla. “¡Gritaron, nos amenazaron y arrojaron gasolina en nuestra cubierta”, escribió la organización en su cuenta de Twitter.

Adrian Kok, presidente de Connect by Music, que da lecciones de música a los refugiados, dijo que todos sus voluntarios expatriados estaban siendo enviados de vuelta a Atenas, mientras los locales dejaban de trabajar.

La isla griega en el norte del Mar Egeo, cerca de la costa turca, ha visto un aumento en la llegada de migrantes desde que Turquía abrió sus fronteras el fin de semana. Decenas de miles de personas han acudido en masa a Grecia, lo que ha despertado en Bruselas el temor de una crisis migratoria similar a la de 2015.

Los refugiados son carne de cañón

Con los refugiados Erdogan presiona a la Unión Europea para que la OTAN apoye la guerra de agresión que lleva a cabo en el norte de Siria.

La situación en Lesbos alcanzó su punto de inflexión hace varios meses con más de 19.000 personas viviendo en condiciones miserables en un campamento previsto para menos de 3.000 personas.

La Unión Europea envió el martes a altos funcionarios a Turquía con carácter urgente para protestar contra su decisión de dejar pasar a los migrantes, y expresó su solidaridad con la vecina Grecia, que se enfrenta a una afluencia masiva en su frontera.

Borrell y el Comisario de Gestión de Crisis de la Unión Europea, Janez Lenarcic, realizarán una visita de dos días a Ankara para mantener conversaciones al más alto nivel sobre la situación en Siria.

La Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que visitó Grecia en Kastanies, en la frontera con Turquía, por su parte ha endurecido su tono.

El diplomático francés Jean-Yves Le Drian dijo el martes que el «chantaje» de Ankara era inaceptable, mientras que el Primer Ministro griego Kyriakos Mitsotakis dijo que “aquellos que buscan poner a prueba la unidad de Europa se sentirán decepcionados”.

Von der Leyen, el Presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y el cabecilla del Parlamento Europeo, David Sassoli, visitaron ayer Grecia como signo de solidaridad.

Los políticos europeos y las ONG acusan a Ankara de utilizar a los migrantes para chantajear a Europa y obtener más apoyo en un momento en que Turquía se enfrenta a una afluencia de personas desplazadas en sus fronteras y dirige una ofensiva en Siria.

Los refugiados son la moneda de cambio. Ayer miles de ellos seguían concentrados en la frontera griega, que fue cerrada dos veces. Acampando en tiendas improvisadas hechas con lonas cerca del paso fronterizo de Pazarkule (Kastanies, en el lado griego), algunos esperan la apertura de las fronteras.

Otros caminan a lo largo de las heladas aguas del río fronterizo Evros en busca de una grieta en la frontera y las lanchas motoras se desplazan de ida y vuelta entre las dos orillas.

Mohammed Yasin, un sirio de 22 años de edad de Alepo, dijo que fue enviado de vuelta al lado turco después de ser interceptado por los guardias fronterizos griegos. “Se llevaron mi teléfono, mi dinero e incluso mis zapatos”, dijo. “Quería ir a Alemania o a otro país europeo”.

En la orilla griega, guardias fronterizos encapuchados y armados con rifles patrullaban el río, mientras que otros vigilan la zona con prismáticos desde una torre de vigilancia.

El lunes Erdogan dijo que millones de refugiados pronto inundarán Europa. Todos tendrán que “asumir su parte de la carga”, añadió.

Entre el sábado y el lunes por la noche los griegos impidieron 24.203 intentos de entrada ilegal y detuvieron a 183 personas.

Ayer Von der Leyen prometió a Grecia 700 millones de euros, la mitad de los cuales de inmediato, para hacer frente a la nueva ola de refugiados, y aseguró que Atenas recibiría toda la ayuda necesaria.

Del otro lado de la frontera, en Turquía, una delegación de Estados Unidos, de la que formaban parte el Representante Especial de la Casa Blanca para Siria, James Jeffrey, y el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Kelly Craft, visitó la frontera como una señal de apoyo al gobierno de Erdogan.

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