Rusia ha utilizado un nuevo misil, el Izdeliye-30, en la Guerra de Ucrania. Con un alcance de 1.500 kilómetros, la nueva munición se integra directamente en los bombarderos Tupolev Tu-95MSM y Tupolev Tu-160M. Se trata de un arma subsónica a baja altitud diseñada para penetrar las defensas de la OTAN.

A medida que la guerra se prolonga, Rusia mejora su arsenal militar, que ya es el más avanzado del mundo. Tras los drones, el ejército ruso está recurriendo a nuevos tipos de misiles, incluido el Izdeliye-30, un misil subsónico capaz de alcanzar velocidades de entre 600 y 800 kilómetros por hora.

Su alcance se estima en 1.500 kilómetros, lo que permite lanzamientos desde lo más profundo del territorio ruso y al mismo tiempo cubrir todo el territorio de Ucrania.

El misil lleva una ojiva de aproximadamente 800 kilogramos. Además, incorpora nuevas tecnologías, en particular la interferencia electrónica, necesarias para superar las defensas que la OTAN ha instalado en Ucrania.

El objetivo es bombardear las defensas del ejército de Kiev y obligarlo a retirarse. En febrero el ejército ruso prosiguió su avance recuperando 123 kilómetros cuadrados, según las estimaciones más pequeñas que proporcionan los altavoces del imperialismo.

Una vez integrado en los aviones, el Izdeliye-30 forma parte de una doctrina rusa más amplia de ataque en la que los bombarderos permanecen fuera del espacio aéreo ucraniano mientras lanzan misiles de crucero a lo largo de diversas rutas diseñadas para eludir la cobertura del radar y saturar los sectores de defensa aérea.

La navegación está orientada por satélite, con un receptor de señales formado por un conjunto de antenas digitales Kometa para resistir la guerra electrónica de la OTAN.

La guía satelital reforzada refleja las experiencias aprendidas en la guerra electrónica, que han obligado a Rusia a reforzar y diversificar sus soluciones de navegación para las armas de largo alcance.

Según fuentes griegas, el dron iraní Shahed-136 que atacó las bases militares británicas en Chipre estaba equipado con la misma antena resistente a las interferencias que Rusia ha instalado en su nuevo misil.

El sistema Kometa permitió que el dron superara las contramedidas electrónicas y alcanzara su objetivo.

Los imperialistas no son capaces de operar en dos frentes simultáneamente

El nuevo misil ruso aparece al mismo tiempo que Zelensky expresa su preocupación por una posible escasez de munición para los sistemas de defensa aérea de Ucrania. En una rueda de prensa, el dirigente ucraniano indicó que mantenía un estrecho contacto con sus socios estadounidenses y europeos sobre este asunto.

“Entendemos que una guerra prolongada, si se prolonga, y la intensidad de las hostilidades afectarán la cantidad de defensas aéreas de que disponemos”, declaró Zelensky. La Guerra en Oriente Medio puede pasar una factura muy importante a Ucrania, desabasteciendo unos arsenales que ya estaban bastante agotados.

Los imperialistas no son capaces de operar en dos frentes simultáneamente. La nueva ronda de negociaciones sobre la Guerra de Ucrania estaba programada para principios de marzo en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos. No se ha cancelado oficialmente, pero su celebración tampoco se ha podido confirmar.

Turquía y Suiza se han mencionado como posibles sedes alternativas.