Estados Unidos se enfrenta a una crisis militar y podría perder una guerra contra China o Rusia, advierte un informe del Congreso de Estados Unidos publicado el miércoles.

“La superioridad militar de Estados Unidos -la columna vertebral de su influencia mundial y su seguridad nacional- se ha erosionado hasta un nivel peligroso”, señala el informe de la comisión parlamentaria sobre estrategia de defensa nacional.

“El ejército estadounidense podría sufrir un número inaceptable de víctimas […] en su próximo conflicto”, continúa el texto. “Podría tener dificultades para ganar, o quizás perder, una guerra contra China o Rusia”.

Estados Unidos sería particularmente vulnerable si sus tropas fueran “forzadas a luchar simultáneamente en dos o más frentes”.

Sin embargo, el resentimiento que Estados Unidos provoca en muchos países, hace muy probable que se tuviera que enfrentar a mucho más que a un solo oponente a la vez.

Esta conciencia confirma que la inminencia de una guerra es cada vez menos probable. Ningún país del mundo va primero a la guerra si no está convencido de que la va a ganar.
El informe ha sido elaborado por una docena de altos funcionarios demócratas y republicanos encargados de evaluar la potencia militar estadounidense

Es de esperar que estas observaciones ayuden a Washington a reflexionar antes de embarcarse en nuevas aventuras bélicas que podrían terminar a su costa.

También hay que esperar que los aliados europeos reflexionen sobre el nivel de protección y seguridad que Estados Unidos les proporciona realmente en el marco de la OTAN y que dejen de comportarse como vasallos de un Estado que les perjudica y les critica a diario.

Esta evaluación de la potencia militar real de Estados Unidos puede ayudar a poner fin a la hegemonía y las leyes extraterritoriales de Estados Unidos y el caos que el imperialismo genera en casi todas las partes del mundo.