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En Gaza el ejército israelí solo puede avanzar a campo abierto

Los que esperaban una entrada “a saco” de las tropas israelíes en Gaza, se equivocaron. No son esos los planes de los sionistas, por más que su estilo siempre haya sido ese: operaciones de castigo rápidas y demoledoras contra Palestina o Líbano. Eran una especie de redadas de estilo policial. En 2014, por ejemplo, la Operación Margen Protector sólo duró tres semanas.

Ahora la noche del 27 de octubre las tropas israelíes entraron en el enclave costero desde el norte y el este en una operación, llamada “Espada de Hierro” que se está convirtiendo en lo más parecido a un asedio. No se trata de una decisión deliberada, sino obligada por la resistencia de las milicias palestinas.

Las tres semanas de intensos bombardeos son consecuencia de la previa experiencia israelí, cuando sus unidades sufrieron importantes bajas por carecer del apoyo de la aviación. En 2009, durante la Operación Plomo Fundido, trece soldados israelíes murieron cuando el ejército entró en zonas densamente pobladas. En 2014, durante la Operación Margen Protector, murieron 66 soldados.

Ahora bombardean las zonas más pobladas mientras que avanzan por las más despobladas, lo que indica que los ocupantes evitan el enfrentamiento con los combatientes palestinos, que les esperan en las áreas residenciales para aprovechar las condiciones físicas del terreno.

Las unidades sionistas aún se encuentran lejos de los túneles. Se mueven lentamente, con cautela. Entran en una zona, identifican posiciones y objetivos de fuego enemigos y se retiran rápidamente. Siguen los ataques aéreos y luego avanzan las tropas blindadas y la infantería.

El avance de las tropas israelíes es necesario para evitar una guerra urbana en este primer momento y sus movimientos están determinados por la resistencia palestina, más que por su propia iniciativa.

La táctica no va a funcionar cuando entren en las zonas más pobladas y, cuanto más se prolongue la operación, más perderá Israel su capacidad de mantener la iniciativa, a pesar de su superioridad técnica.

La guerra de Gaza dará lugar a una ocupción militar israelí durante 10 años

En los últimos años las agresiones militares de Israel contra Gaza han implicado guerras aéreas con un número limitado de tropas ingresando en el enclave asediado. La última vez que hubo una incursión terrestre a gran escala por parte de las tropas israelíes en Gaza fue en 2014 durante la Operación Margen Protector.

Entonces las tropas israelíes estuvieron en Gaza durante menos de un mes. El ministro de Defensa dijo recientemente a los periodistas que la guerra actual  durará varios años. La ocupación será a largo plazo y con intensos combates urbanos. Según el New Yorker, los militares israelíes han confesado que la guerra podría durar 10 años.

El lunes, el Primer Ministro Benjamín Netanyahu dijo a ABC News: “Israel tendrá, durante un período indefinido, la responsabilidad general de la seguridad porque hemos visto lo que sucede cuando no la tenemos”.

A Estados Unidos le preocupa que Israel no pueda alcanzar sus objetivos militares. Un mes después del ataque del 7 de octubre, poco se sabe sobre las armas que Estados Unidos ha proporcionado a Israel. La Casa Blanca ha publicado tres páginas para informar sobre las armas enviadas a Ucrania, pero la información sobre las enviadas a Israel cabe en una línea.

El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, reconoció el secreto en una conferencia de prensa el 23 de octubre. Dijo que si bien la asistencia militar de Estados Unidos es casi diaria, “estamos teniendo cuidado de no cuantificar ni entrar en demasiados detalles sobre lo que están obteniendo, por supuesto, para sus propios fines de seguridad operativa”.

La idea de que proporcionar más información perjudicaría de alguna manera la seguridad operativa del ejército israelí es una tapadera para reducir la información sobre los tipos de armas que se suministran a Israel y, sobre todo, cómo se utilizan.

La falta de transparencia sobre las armas que suministra Estados Unidos a Israel “diariamente” trata de restar importancia al grado en que Israel utilizará esas armas para cometer crímenes de guerra y asesinar civiles palestinos en Gaza.

El ataque del 7 de octubre resultó en una cascada de asistencia armamentista por parte de Estados Unidos. Aunque al principio la Casa Blanca se negó a identificar ningún sistema de armas específico, a medida que los detalles fueron apareciendo en la prensa, gradualmente ha ido reconociendo algunos. Incluyen municiones guiadas de precisión, bombas de pequeño diámetro, artillería, municiones, interceptores para la Cúpula de Hierro, entre otros equipos.

Cuando un periodista pidió una cifra aproximada para la asistencia de seguridad durante una conferencia de prensa el 12 de octubre, el portavoz del Pentágono puso objeciones. “No voy a hacer eso hoy y lo dejaría en manos del gobierno de Israel”, le respondieron al periodista.

El contraste con la transparencia sobre la ayuda militar a Ucrania es llamativo. Se debió en gran parte a la sensación de que estaban empeñados en una “causa noble”. La de Gaza no tiene esa consideración. Bombardear, matar y bloquear todo un territorio de dos millones de personas ha sido unánimemente descrita como crimen de guerra.

Aunque Estados Unidos respalda a Israel con armas y retórica, es delicado airear los detalles sobre las armas estadounidenses suministradas al ejército israelí, algunas de las cuales sin duda se utilizarán en ataques ilegales contra la población civil.

Más allá de las cantidades, hay armas específicas que el Pentágono está proporcionando a Israel y que no han sido reveladas públicamente. Docenas de aviones de transporte militar C-17 que probablemente transportan municiones han cruzado el Atlántico viajando entre Estados Unidos e Israel. La mayoría aterriza en la Base Aérea de Nevatim, una base del ejército israelí en el desierto de Negev.

Biden ha solicitado 14.300 millones de dólares en ayuda para Israel, además de los más de 3.000 millones de dólares en asistencia militar que ya proporciona. Más recientemente, ha planeado enviar 320 millones de dólares en bombas Spice de precisión a Israel.

La resistencia palestina le rompe los colmillos al ejército israelí

El ejército israelí se enfrenta una situación difícil y compleja a medida que profundiza su ataque contra la Franja de Gaza, asegura el periódico israelí Maariv. “Los oficiales describen lo evidente: que Hamás se ha preparado para luchar” contra el ejército israelí, añade el periódico (1).

En la etapa actual, Hamás “está muy lejos de un punto de quiebre o de crisis”, dice el reportaje. Tiene una táctica de combate que se basa principalmente en los túneles, en donde los palestinos emergen regularmente de los túneles y tienden emboscadas.

Hasta ahora el ataque más demoledor ha sido la destrucción del vehículo blindado Panther APC, al que Hamás tendió una emboscada el 28 de octubre. Los combatientes salieron de un túnel y atacaron al blindado con misiles antitanque, matando al menos a 11 soldados e hiriendo a varios más. Israel anunció la apertura de una investigación para determinar los fallos militares que provocaron la derrota.

Desde entonces, varios soldados israelíes más han muerto tras intensos enfrentamientos y emboscadas con misiles antitanque por parte de la resistencia.

Dieciocho soldados israelíes han muerto en la Franja de Gaza desde el martes, incluido un oficial de alto rango.

Las Brigadas Al Qassam han anunciado que sus fuerzas habían destruido un tanque israelí y un vehículo blindado de transporte de tropas con cohetes Al-Yassin 105.

Por su parte, el ejército israelí ha anunciado también que ha matado a decenas de militantes de Hamas (2) y que ha logrado romper la primera línea de defensa de los palestinos.

Los israelíes han iniciado una operación para destruir los túneles, asegura el periódico Walla. “Las fuerzas israelíes bajo ninguna circunstancia deberían intentar entrar en los túneles”, ha dicho un antiguo oficial israelí.

El ejército israelí pretende “derribar las entradas y los túneles” de Hamas y transformar la red subterránea en una “zona de muerte”. Sin embargo, como señala Maariv, Hamas sigue utilizando túneles que el ejército había afirmado haber destruido en guerras anteriores.

En 2021, después de la Operación “Guardián de los Muros”, el ejército israelí “exageró enormemente y sobrestimó con arrogancia la intensidad de los daños causados ​​a los túneles” y el “efecto psicológico” que iba a asustar sobre Hamas para que luchara en la superficie para que los túneles no se convirtieran en “trampas mortales”.

Esa evaluación estaba “desconectada de la realidad sobre el terreno”, dice Maariv, añadiendo que Hamás “luchará duro […] y no se rendirá fácilmente”.

(1) https://www.maariv.co.il/journalists/Article-1049230
(2) https://www.timesofisrael.com/liveblog-november-02-2023/

Fracasa una incursión de tropas estadounidenses e israelíes en Gaza

Una fuerza especial estadounidense, acompañada de otra israelí, fue atacada y diezmada cuando intentaba investigar el paradero de los rehenes israelíes en Gaza, asegura Douglas MacGregor, antiguo asesor del Pentágono (*).

Durante una entrevista en un canal de televisión estadounidense, MacGregor dijo que, como se observó en las últimas 24 horas, las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses e israelíes entraron en la Franja de Gaza para realizar reconocimientos y evaluar posibles formas de liberar a los rehenes, pero fueron atacados y sufrieron grandes pérdidas.

2.000 marines y 2.000 soldados de fuerzas especiales israelíes fueron rápidamente desplegados en la zona, pero esa cantidad de tropas no puede tener un efecto significativo. MacGregor afirma además que Estados Unidos no tiene una fuerza militar genuina.

También expresó su preocupación por los riesgos potenciales que esto representa para los estadounidenses.

Ocupar Gaza después de aplastar a la resistencia

Los gobiernos de Estados Unidos e Israel discuten el despliegue de tropas estadounidenses en Gaza para actuar como fuerza de ocupación después de que los sionistas aplasten a la resistencia palestina, lo cual dan por descontado.

“Estados Unidos e Israel están explorando opciones para el futuro de la Franja de Gaza, incluida la posibilidad de una fuerza multinacional que podría involucrar a tropas estadounidenses”, informó el martes la agencia de noticias Bloomberg.

El reportaje de Bloomberg destaca que Estados Unidos no es sólo un partidario pasivo, sino activo en el plan de limpieza étnica de Gaza.

El Secretario de Estado, Antony Blinken, ha asegurado al Comité de Finanzas del Senado que no pueden “volver al status quo con Hamás gobernando Gaza”.

“Tampoco podemos –y los propios israelíes comienzan con esta propuesta– dejar que Israel gobierne o controle Gaza. Entre estos dos extremos hay toda una serie de posibles combinaciones que estamos examinando muy de cerca, al igual que otros países”, añadió Blinken.

Varias personas sentadas detrás de Blinken levantaron sus manos pintadas de rojo, simbolizando el papel sangriento del gobierno de Estados Unidos al facilitar las matanzas israelíes contra los palestinos.

Mientras Blinken hablaba en Senado, se filtraban noticias sobre el ataque aéreo israelí contra Jabalia, el campo de refugiados más grande de Gaza, que mató e hirió a cientos de personas, provocando una oleada de protestas en todo el mundo.

Las tropas estadounidenses participan en los combates de Gaza

El reportaje de Bloomberg contradice la afirmación de la vicepresidenta Kamala Harris de que “no tenemos absolutamente ninguna intención o plan de enviar tropas de combate a Israel o Gaza, punto”.

Salman Al-Harfi, antiguo embajador palestino en Francia, dijo el lunes que el personal militar estadounidense había dicho que las tropas estadounidenses estaban directamente involucradas en la operación terrestre contra Gaza.

“No sólo apoyan [a Israel], sino que también participan en la guerra contra el pueblo palestino”, dijo Al-Harfi. “Estados Unidos está enviando personal militar a la región. Participan en operaciones militares sobre el terreno en Gaza”.

El martes Estados Unidos anunció el envío de 300 tropas adicionales, que se sumarán a las aproximadamente 40.000 tropas ya desplegadas en Oriente Medio.

Estas tropas “tienen como objetivo apoyar los esfuerzos de disuasión regional y mejorar las capacidades de protección de las fuerzas estadounidenses”, dijo Pat Ryder, general de la Fuerza Aérea.

Desde la incursión de Hamás en Israel el 7 de octubre, Estados Unidos ha desplegado buques de guerra, tropas y aviones en Oriente Medio sin precedentes.

El lunes el Pentágono confirmó que el Bataan y el Carter Hall, dos buques de asalto anfibio estadounidenses, permanecerán en el Mar Rojo para seguir concentrando tropas en Oriente Medio.

Los buques albergan la 26 Unidad Expedicionaria de los Infantes de Marina, una fuerza de 2.600 infantes de marina. Además del Carter Hall, en el Mar Rojo también se encuentran tres destructores de misiles guiados. Uno de estos destructores, el USS Carney, derribó varios misiles y drones lanzados el 19 de octubre por los rebeldes huthíes desde Yemen.

El portaaviones Gerald R. Ford y su grupo de ataque asociado están operando actualmente en el Mediterráneo oriental y se les une el Dwight Eisenhower, que entró en el Mar Mediterráneo el lunes.

El jueves Estados Unidos atacó Siria con el pretexto de que eran los lugares donde acampaban milicias respaldadas por Irán.

Someter Oriente Medio para someter a China y Rusia

Durante su declaración en el Capitolio, Blinken dejó clara la importancia de Oriente Medio para los esfuerzos de Estados Unidos por someter a China y Rusia.

“Si empezamos a sacar partes de este paquete, se darán cuenta y entenderán que estamos jugando al golpe al topo, por lo que cooperarán cada vez más”, dijo Blinken, que ha viajado a Israel para dar instrucciones a los miembros del gobierno del Tel Aviv. Luego hará otras escalas en la región.

El viaje de Blinken se produce en medio de la expansión y la escalada bélica. El refuerzo masivo de tropas estadounidenses en Oriente Medio va acompañado de una intensificación de la campaña de bombardeos contra la población de Gaza.

El New York Times asegura que “al menos una cuarta parte de todos los edificios en el norte de la Franja de Gaza” parecen haber sido dañados o destruidos, unos 44.500 edificios en total.

Hasta ahora los ataques aéreos han matado a casi 10.000 personas. A diferencia del ataque del 17 de octubre al hospital árabe Al-Ahli, que dejó 500 muertos, el ejército israelí asumió públicamente la responsabilidad del ataque al campo de refugiados de Jabalia.

El coronel Richard Hecht ha admitido que el ejército israelí sabía que había civiles en el área que estaban bombardeando y los ignoraron.

“Pero sabes que hay muchos refugiados, muchos civiles inocentes, hombres, mujeres y niños en este campo de refugiados, ¿verdad?”, le pregunta el periodista.

“Ésa es la tragedia de la guerra, Wolf”, respondió Hecht.

El director de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU en Nueva York, Craig Mokhiber, dimitió en protesta contra la masacre de Israel en Gaza. “Una vez más somos testigos del genocidio que se desarrolla ante nuestros ojos, y la Organización a la que servimos parece incapaz de detenerlo”, escribió en una carta a Volker Turk, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los derechos humanos.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha indicado que 3.450 niños han sido asesinados en Gaza desde el 8 de octubre.

“Nuestros temores más profundos sobre el número de niños asesinados, que aumentó de decenas a cientos y miles, se hicieron realidad en el espacio de dos semanas”, dijo James Elder, portavoz de UNICEF.

“Las cifras son alarmantes: se cree que más de 3.450 niños han sido asesinados y esta cifra aumenta asombrosamente cada día […] Gaza se ha convertido en un cementerio para miles de niños”.

(*) https://www.middleeastmonitor.com/20231026-ex-pentagon-adviser-us-israel-special-forces-tried-to-enter-gaza-but-were-shot-to-pieces/

… Y dios creó a Hamas en el séptimo día

La propaganda imperialista ha focalizado la guerra actual en Israel y Hamas, añadiendo que en 1987 el uno creó al otro, y que el ataque del 7 de octubre es una acción de falsa bandera porque el gobierno de Tel Aviv lo supo con antelación y lo toleró. El relato se completa con la naturaleza islámica de la organización palestina, asimilada a Al Qaeda, el Califato Islámico o Boko Haram.

El 7 de octubre sería, pues, una reedición del 11-S. Estados Unidos e Israel todo lo saben y todo lo pueden y no es posible desafiarlos. Cuando se produce un ataque en su contra es siempre de falsa bandera.

La intoxicación pone el acento en la serie de masacres atribuidas a “musulmanes radicales”, ignorando que a las mismas le siguen masacres mucho mayores contra otros musulmanes. Son acciones funcionales, de las que sólo se informa de la primera parte. El 11-S desencadenó guerras, invasiones, ocupaciones y saqueos de los países islámicos, en los que murieron millones de musulmanes. El proceso siguió con la Primavera Árabe, revueltas internas y desestabilizaciones de los gobiernos del mundo árabe en su conjunto.

Antes del 11 de septiembre los sionistas buscaban la manera de que Estados Unidos llevara a cabo una intervención militar de esas proporciones en Oriente Medio para cambiar la situación estratégica de la región. Había que destruir “siete países en cinco años”, todos ellos enemigos de Israel, como anunciaron en el plan Clean Break de 1996, y luego en el llamamiento de 2000 para un “nuevo Pearl Harbor”, es decir, fabricar un pretexto para una intervención masiva en Oriente Medio.

Poco antes de estallar la Guerra de Gaza, Netanyahu acudió a la Asamblea General de la ONU y sostuvo un mapa en la mano para exponer su plan para un nuevo Oriente Medio: un corredor económico desde India hasta Emiratos Árabes Unidos que recorría Arabia saudí, Jordania e Israel para acabar, finalmente, en Europa. Era algo parecido a la Nueva Ruta de la Seda, un plan en el que Israel se ofrecía como la solución a la crisis del gas en el Viejo Continente.

Una parte del plan contaba con Arabia saudí, que debía abandonar a los palestinos a su suerte para aliarse con Israel, lo que se materializó en 2020 con los Acuerdos de Abraham, firmados bajo la batuta de Trump que, con el tiempo, esperaban incorporar también a Emiratos Árabes Unidos y Jordania. Los palestinos quedarían aislados.

Finalmente, lo que ha ocurrido es lo contrario. Quien ha quedado aislado es Israel. Arabia saudí ha llegado a un acuerdo con Irán gracias a los buenos oficios de China y algunos países árabes, como Jordania, han roto sus relaciones diplomáticas con los sionistas.

Ni omniscientes ni invulnerables

Es muy propobable que Israel fuera advertido con antelación del ataque del 7 de octubre, tanto por otros países como por los infiltrados que tiene dentro de la resistencia palestina. Pero la información no es suficiente; hay que saber analizarla y valorarla en su contexto.

Los sionistas creían que habían logrado contener a la resistencia en Gaza y estaban centrados en sus propios problemas internos. En medio de una ola de denuncias de corrupción, las protestas contra la reforma judicial de Netanyahu habían dividido a la población israelí, algo que nunca se había visto hasta entonces.

Por su parte, el ejército tenía el ojo puesto en la frontera norte con Líbano y Siria, donde opera Hezbollah. También prestaban una atención especial a Cisjordania, donde desplegó dos de los tres batallones que custodian la frontera de Gaza para apoyar a los colonos judíos en sus ataques contra los palestinos.

La inteligencia despreció a Hamas y, en el mejor de los casos, minusvaloró la importancia del 7 de octubre. Si lo conoció, posiblemente creyó que se trataba de una de tantas incursiones para responder a las profanaciones de la mezquita de Al Aqsa. Desde luego nunca pensó que pudieran capturar a 240 prisioneros que, para Israel, son peores que los muertos. Éstos son un golpe instantáneo, los otros son una pesadilla a largo plazo y una muestra de debilidad. Siempre conducen a una negociación con el adversario.

De ahí que una buena parte de los israelíes muertos el 7 de octubre procedieran de “fuego amigo”. El ejército israelí lo llama la “Directiva Aníbal” y consiste en disparar indiscrimindamente, incluso a cañonazos, contra sus propios soldados y la población civil para evitar que caigan en poder de Hamas.

El mito de la invulnerabilidad de Israel comprende el reforzamiento de sus fronteras, donde los sionistas han instalado toda clase de artilugios técnicos y electrónicos de última generación para detectar la llegada de intrusos. Lo que la información no ha explicado suficientemente es que las instalaciones fueron destruidas con drones, tanto por Hezbollah como por Hamas.

La historia de Hamas no sigue como empezó

En las mitologías religiosas donde hay una criatura hay un creador. En el caso de Hamas, el todopoderoso Mosad ejerce esa función divina. El jeque Ahmad Yassin es sólo un fundador nominal, un testaferro. Los sionistas lo metieron en la cárcel y luego lo sacaron y lo promocionaron, incluso con dinero, porque creían que su verdadero enemigo era Arafat y la OLP, es decir, los palestinos laicos.

La política imperialista (y por lo tanto sionista) se apoya siempre en el “divide y vencerás”. La existencia de Israel es consecuencia de la división de los países árabes y de los propios palestinos. Israel siempre ha enfrentado a la OLP con Hamas, y a la inversa.

Yassin era un clérigo tetrapléjico formado en Egipto en las aulas de la Hermandad Musulmana, cuya naturaleza política e ideológica, así como el apoyo que siempre le han prestado los imperialistas, ya hemos expuesto en entradas anteriores. Por lo tanto, poco más hay que añadir al respecto, excepto que en 2011 Hamas tomó partido contra el gobierno de Bashar Al Assad y participó en el desencadenamiento de la guerra contra Siria, especialmente en los campos de refugiados palestinos próximos a Damasco.

Pero las historias y las biografías no acaban de la misma manera que empiezan. En 2004 Israel asesinó a Yassin, lo mismo que a otros dirigentes de Hamas, implacablemente perseguidos por los pistoleros del Mosad, por lo que algo debió ocurrir en el camino.

Hoy Hamas mantiene lazos muy estrechos con Turquía y Qatar, donde celebran sus reuniones y viven sus dirigentes. Por ejemplo, Ismail Haniyeh, tiene pasaporte turco pero vive exiliado en Qatar.

Finalmente, Hamas ha acabado formando parte del Eje de la Resistencia, junto con otras organizaciones, como Hezbollah, sin ir más lejos. Se ha convertido en una organización temible para Israel. Nunca ingresó en la OLP y nunca reconoció ni al Estado de Israel, ni a los Acuerdos de Oslo. Su fuerza deriva de que el tiempo ha demostrado que sus posiciones políticas eran correctas.

Lo que demuestra la verdadera naturaleza de una organización no son sus símbolos, ni sus escritos, ni sus proclamas, ni sus plegarias, sino la práctica que, en el caso de Hamas, se alinea de manera indudable con la resistencia palestina.

La guerra de Israel contra Palestina amenaza con extenderse a Yemen

La guerra de Israel contra Palestina amenaza con extenderse a Yemen, donde Estados Unidos tiene tropas estacionadas. La presencia militar de Estados Unidos en Yemen, muy poco denuciada, desata el espectro de otra intervención en Oriente Medio.

Yemen está a las puertas de un acuerdo de los huthíes con Arabia saudí que puede llevar la paz a un país devastado por la guerra, pero que quizá este en vísperas de otra distinta. Ansarollah está disparando misiles balísticos y de crucero contra Israel. Son los primeros ataques desde que Saddam Hussein disparó sus Scud contra Israel en 1991.

La guerra de Yemen comenzó en 2014 y se prolongó a causa de la invasión militar de Arabia saudí y sus socios locales. Por impulso de China, un acuerdo entre Irán y Arabia saudí abrió las puertas a las negociaciones de paz.

La Casa Blanca reveló en junio que Estados Unidos mantiene tropas “de combate” en Yemen, aunque la presencia militar data de 2000. El pretexto es siempre el mismo: la “lucha” contra Al Qaeda y el Califato Islámico.

Por lo tanto, parece obvio que los hutíes no deberían ser el objetivo oficial de las tropas estadounidenses en Yemen. Lo cierto es que el Pentágono está en Yemen para atacar a Ansarollah por sus vínculos con Irán.

La temida escalada ya es un hecho. La semana pasada la aviación estadounidense bombardeó dos instalaciones vinculadas a milicias respaldadas por Irán en Siria en represalia por los ataques a las bases militares estadounidenses en la región.

Las operaciones estadounidenses en Yemen son supervisadas por el Comando de Operaciones Especiales Central Forward (SFY o Soccent FWD Yemen) con sede en Tampa, encargado de supervisar a los países entre Pakistán y Egipto, aunque el Pentágono no reconoce oficialmente la existencia del SFY.

A comienzos de la era de Trump al frente de la Casa Blanca, el Pentágono entrenó a una fuerza de combate tribal yemení de 300 personas para llevar a cabo operaciones de “guerra no convencional” a largo plazo, es decir, acciones terroristas y sabotajes.

En 2015 un antiguo comandante de la SFY, el capitán Robert A. Newson, que formaba parte de los Navy SEAL, dijo que en Yemen las tropas “entrenaron y asesoraron a socios yemeníes” y, más vagamente, que estaban “profundamente arraigados en la embajada y sus actividades”.

Desde entonces, la principal embajada de Estados Unidos en Sanaa, la capital de Yemen, ha cerrado en medio de la guerra civil.

Comunicado oficial de Hamas sobre la guerra en Gaza

El portavoz de las Brigadas Al-Qassam, el brazo armado de Hamas, Abu Obeida, ha publicado una nueva declaración:

27 días después del inicio de la [Operación] Inundación de Al Aqsa, nuestros combatientes continúan enfrentándose a las fuerzas de ocupación en el noroeste de Gaza, en el sur y en Beit Hanun, llevando a cabo con éxito ataques contra vehículos y soldados de ocupación.

Apenas podemos contar las operaciones de nuestros combatientes… En las últimas 48 horas, nuestros combatientes han destruido lo que equivale a un batallón de tanques y han matado y herido a un gran número de soldados de las fuerzas de ocupación, utilizando armas antitanques, directamente enfrentamientos y drones.

Esta tarde llevamos a cabo un importante contraataque en el eje noroeste de la ciudad de Gaza, destruyendo seis tanques, dos transportes de tropas y una tuneladora.

El número de muertes enemigas es mucho mayor de lo que anunció el mando enemigo.

Logramos rodear las líneas enemigas y atacarlas a quemarropa.

El transporte de tropas Namer, que el ejército de ocupación presentó como el vehículo mejor blindado del mundo, falló durante su primera prueba contra nuestros
disparos.

A los dirigentes de la ocupación: esperen a que regresen más soldados suyos en bolsas negras. Haremos de Gaza una maldición contra vosotros, como siempre ha ocurrido.

Estamos orgullosos cuando las fuerzas enemigas se jactan de haber roto los frentes de la Franja de Gaza, como si cruzaran los ejes de una gran potencia.

Nuestro dolor por la pérdida y el martirio de miles de nuestros ciudadanos aumentará nuestra determinación y vigor para hacer que el enemigo pague un alto precio.

Israel capitula y negocia un intercambio de presos con Hamas

Es inminente un acuerdo preliminar de intercambio de prisioneros entre Israel y Hamas, según reveló ayer la cadena Al Jazira Net. Según una fuente de Hamas, distintos actores internacionales y regionales están contribuyendo a la conclusión del acuerdo.

Hasta el momento los términos propuestos incluyen la liberación de niños, ancianos y extranjeros por parte de Hamas a cambio de la liberación de todas las mujeres y niños encarcelados en Israel.

También está prevista la entrada en la Franja de Gaza de cantidades suficientes de ayuda humanitaria y material de socorro.

El ejército israelí se opone especialmente a la entrada de combustible, mientras que los palestinos insisten en ello. Al final el acuerdo establece que deberán entrar en cantidad suficiente para abastecer a los hospitales de los territorios asediados.

Para implementar los términos de este acuerdo, Israel exigió el suministro de datos suficientes sobre los prisioneros y rehenes retenidos por los movimientos palestinos, mientras que Hamás exigió un alto el fuego por un período de hasta una semana para permitir la recopilación de los datos neecesarios sobre sus prisioneros.

Las estimaciones más solventes indican que Hamas tiene en su poder a 242 soldados y civiles israelíes, mientras que hay unos 7.000 presos en las cárceles de Israel.

Hezbollah ha desactivado los equipos de vigilancia de Israel en la frontera

Desde el 7 de octubre todas las miradas están puestas sobre Hezbollah. Los sionistas saben que si da un paso en falso en Gaza, tendrán enfrente a las diversas facciones del Eje de la Resistencia, y en primer lugar a Hezbollah.

El motivo es bastante evidente: cuando en 1987 nacía Hamas en Palestina, Hezbollah ya expulsaba a Israel del Líbano, lo que volvió a repetir en 2006 en otro intento de ocupación del sur de Líbano.

El ejército israelí no va a poder con la resistencia, y mucho menos con el movimiento libanés. Desde luego que tampoco enfrentándose a ambos simultáneamente, ni siquiera contando con el apoyo militar de Estados Unidos.

A los sionistas les han recordado lo que ya sabían: una invasión terrestre israelí de Gaza será considerada como una declaración de guerra para Hezbollah. Al día siguiente del ataque palestino, Hezbollah comenzó a disparar contra las posiciones del ejército israelí en la frontera libanesa, una acción que se ha repetido cada día desde entonces, sin excepción.

No es algo que pueda ocurrir en el futuro, sino que está ocurriendo ya. La guerra no se está librando únicamente en Gaza, como la gustaría al ejército israelí, sino también en el sur de Líbano, donde Hezbollah ya ha tenido unas cincuenta bajas.

¿Cuál es el número el número de bajas israelíes? En Tel Aviv no responden. Ni siquiera informan de que allí tienen abierto un segundo frente, donde Hezbollah ha logrado desactivar los equipos de vigilancia y observación con los que Israelí había poblado su frontera norte.

No son tan invencibles como han hecho creer durante décadas. En las últimas semanas, el movimiento libanés ha destruido decenas de estaciones de radar, cámaras de visión nocturna, sensores infrarrojos, torres de comunicaciones de largo alcance, telescopios y antenas.

Los ataques han cegado al ejército israelí, particularmente en Metula y los asentamientos circundantes. Hezbollah no se ha dedicado a disparar contra los tanques, ni contra los soldados, ni contra los arsenales. ¿Por qué?

No cabe duda que las instalaciones del ejército israelí se pueden reparar… pero dentro de unos meses. Es un plazo que los sionistas no tienen.

La Operación ‘Inundación de Al Aqsa’ fue un ataque preventivo contra los sionistas

En una entrevista, un alto dirigente de la Yihad Islámica Palestina reveló que el 7 de octubre la Operación Inundación de Al Aqsa fue un ataque preventivo contra un plan estadounidense-israelí para destruir a la resistencia palestina. Ahora, dice, no nos detendremos hasta “hacer añicos el proyecto sionista estadounidense para la región”.

Ihsan Ataya, miembro de la Oficina Política de la Jihad Islámica Palestina y jefe del Departamento de Relaciones Árabes e Internacionales, explica el papel desempeñado por el Eje de Resistencia en la la Operación Inundación de Al Aqsa y las nuevas realidades que la batalla de Gaza impondrá a la ocupación israelí.

Una de las revelaciones más sorprendentes de Ataya es que la Operación del 7 de octubre fue un “ataque preventivo”. El ejército israelí se estaba preparando para asestar un “golpe preventivo” a la resistencia en Gaza, como parte del plan de normalización dirigido por Estados Unidos con los Estados árabes.

Después de todo, los Estados árabes no pueden llevarse bien con Israel mientras siga existiendo resistencia, manteniendo abierta la cuestión palestina y avergonzando a los gobernantes árabes.

La entrevista con Ihsan Ataya se realizó el sábado (*):

¿Cuáles fueron los principales objetivos de la Operación Inundación de Al-Aqsa? ¿Cuáles eran las expectativas y en qué medida las facciones de la resistencia lograron alcanzarlas?

El objetivo de la Operación Inundación de Al Aqsa fue declarado desde el principio, que es evitar los ataques contra la mezquita de Al Aqsa (en Jerusalén), la denigración o insulto de los ritos de los clérigos musulmanes, la agresión de nuestros mujeres, los esfuerzos por judaizar la mezquita de Al Aqsa y normalizar su ocupación israelí, o dividirla temporal y espacialmente.

Esto es lo que el enemigo intentaba hacer constantemente, razón por la cual la operación se llamó “Inundación de Al Aqsa”.

El segundo objetivo de la operación es liberar a miles de prisioneros palestinos de las cárceles de ocupación, después de la continua negativa del enemigo a intercambiar palestinos que han estado en sus cárceles durante años por prisioneros retenidos por la resistencia en Gaza, lo que obligó a las facciones de la resistencia a capturar a más soldados sionistas.

Además, uno de los objetivos más importantes de la operación era realizar una operación preventiva, ya que el enemigo se preparaba para un ataque sorpresa contra la resistencia.

Por supuesto, la operación logró éxitos significativos desde el principio, demostrando la debilidad y fragilidad de la entidad ocupante, la posibilidad de derrotarla y liberar a toda Palestina. Un gran número de soldados y colonos sionistas han caído en manos de la resistencia palestina; Desempeñarán un papel importante en el proceso de negociación para el intercambio de prisioneros palestinos.

La Operación Inundación de Al Aqsa también interrumpió la reciente iniciativa de normalización con Arabia Saudita, que Estados Unidos se esforzaba por lograr, y por lo tanto la operación, por lo menos, obstaculizó esta iniciativa.

Israel apuesta a la paralización del entorno que incuba la resistencia a través de las masacres sin precedentes cometidas hoy en Gaza. ¿Tiene intención de lograrlo castigando a todos los palestinos?

El pueblo palestino de Gaza no es una “incubadora”, es una parte integral de la resistencia. Son ellos quienes encabezan la etapa de enfrentamiento con el enemigo, con su firmeza y su desconfianza hacia él, a pesar de todas estas masacres sin precedentes y de la guerra de exterminio llevada a cabo por la administración estadounidense a manos de los sionistas para desplazar al pueblo palestino nuevamente, intimidar y romper la voluntad de resistir.

Hasta ahora han fracasado y el enemigo no ha podido lograr su objetivo declarado –junto con los estadounidenses– que es el desplazamiento del pueblo palestino de Gaza y Cisjordania.

Israel está tratando de separar a los partidos de la resistencia entre sí y presentar lo que está sucediendo hoy en Gaza como un intento dirigido únicamente a Hamás. ¿Cuál es la posición de la Yihad Islámica Palestina sobre esta cuestión?

Apuntar a Hamas es apuntar a toda la resistencia palestina y a la punta de lanza de la resistencia en este eje. Por eso la ocupación ha intentado comercializar la idea de que “Hamás es ISIS” y manipular a la opinión pública internacional contra la resistencia palestina con estas mentiras. Pero es seguro que cualquier ataque contra Hamas apunta a todos los movimientos de resistencia palestinos, porque romper la resistencia en Gaza significa romper la resistencia en toda la región.

Creemos que los intentos del enemigo han fracasado, e incluso los trolls de las redes sociales que intentaron crear división entre los palestinos y la resistencia de la región han fracasado, porque toda la resistencia ha demostrado que estaba presente en el campo de batalla. Como anunció desde el primer día la dirección de la Resistencia Islámica en Líbano, Hezbollah, la resistencia “no es neutral”, además de los mensajes militares enviados desde Irak, Yemen y Siria.

El frente norte (Líbano) con la Palestina ocupada no está caliente: está “hirviendo”. Pero ahora podemos decir que los frentes irakí, sirio, yemení e iraní son, por supuesto, frentes calientes, pero en el Líbano es un frente en ebullición.

Hezbollah ha ofrecido hasta ahora un gran número de mártires. Es una prueba para refutar todas esas sospechas e intentos de engañar a la opinión pública, además de la reunión del secretario general de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, con el secretario general del Movimiento Jihadista Islámico Ziad Al-Najaleh y el jefe adjunto de la Oficina Política de Hamas, Saleh Al Arouri.

Todas las facciones de la resistencia tienen una fuerte presencia en la mesa, gestionando la batalla desde una sala de operaciones conjuntas en varios niveles, siguiendo atentamente lo que sucede –momento a momento– evaluando la situación, haciendo recomendaciones y decidiendo qué hacer a continuación es apropiado. en interés de Gaza y de toda la Franja de Gaza. interés de la resistencia en romper el proyecto sionista-estadounidense en la región.

¿Cuáles son las “líneas rojas” que siguen estos partidos de resistencia para ampliar su alcance?

En mi opinión, el enemigo ha cruzado todas las líneas rojas. La expansión de la batalla está vinculada al curso de los acontecimientos en Gaza: si la resistencia en Gaza puede romper el proyecto sionista-estadounidense y derrotar a este enemigo solo sobre el terreno, ¿por qué abrir todos los frentes y convertirla en una batalla regional?

Puede que a la resistencia palestina le interese doblegar al enemigo e infligir una segunda derrota en menos de un mes, después de no haber protegido a sus soldados y colonos al comienzo de la Operación.

La segunda derrota se producirá si se involucra en una batalla terrestre e invade Gaza. Por lo tanto, depende del curso de la batalla, de la capacidad de la resistencia para resistir el asalto y de su capacidad para poseer en Gaza cartas poderosas con las que enfrentarse al enemigo.

A pesar del horror y de la magnitud de las masacres perpetradas contra el pueblo palestino, estamos convencidos de que las victorias nunca están exentas de precio y sacrificio. Argelia proporcionó millones de mártires para liberarse del colonialismo francés, y el pueblo palestino proporcionó y sigue proporcionando mártires para su causa.

Hablamos de integración y coordinación en torno a la Operación Inundación de Al Aqsa. ¿Quién eligió el momento?

Las Brigadas Al Qassam y los dirigentes de Hamas anunciaron desde el principio que eran ellos quienes elegían el momento y planificaban la operación. Pero después de que comenzara, las otras facciones de la resistencia palestina en Gaza fueron informadas -dentro del equipo de operaciones conjuntas- de unirse a la batalla, porque también creían que esta batalla sería grande y no se limitaría a destruir un ejército, capturar soldados enemigos y traerlos de regreso a Gaza. Nos infiltramos en los asentamientos, ampliamos el área de nuestras incursiones y la batalla se amplió en el marco de la Operación Inundación de Al Aqsa.

Las Brigadas Al Quds de la Jihad Islámica en Palestina lanzaron una importante operación militar desde el sur del Líbano. ¿Qué indica esto? ¿Continuarán esas operaciones?

La operación militar logró asestar un golpe al enemigo: pudo demostrar la unidad de los escenarios de lucha, que los palestinos son una unidad, un pueblo y una resistencia indivisibles, y que lo que sucede en cualquier lugar contra los palestinos nos concierne a todos, estén donde estén.

Que un grupo de combatientes de las Brigadas Al Quds pueda asaltar el territorio palestino ocupado, entrar desde una buena distancia y tender una emboscada a los soldados sionistas, es también un golpe a los organismos de seguridad. La vigilancia y la inteligencia sionistas son un golpe a su moral. Agota al enemigo en el norte de Palestina, lo que lleva a la neutralización de parte de las fuerzas que quiere movilizar contra Gaza y le impide concentrarse en un único frente sobre el terreno.

Fue un mensaje muy importante para los refugiados palestinos en sus campamentos en el Líbano –para recordarles que deben apuntar con sus armas al enemigo y no entre sí– y también un aspecto positivo para el Líbano, ya que el país está sufriendo una fuerte presión extranjera para normalizar [sus relaciones con Israel]. La Operación vino a decir a todos que no queremos esto, que el pueblo palestino quiere liberar su tierra y regresar a ella.

Es un camino importante que seguiremos. A ellos les debemos los intentos del enemigo de presionar al Líbano para impedir operaciones en su contra en el norte de Palestina. Pero eso no justifica que el enemigo ataque sitios libaneses, porque se trata de grupos palestinos que llevan a cabo operaciones dentro de la Palestina ocupada.

La batalla está abierta y continuará. Incluso en Cisjordania hay enfrentamientos constantes en los que golpeamos lo más fuerte posible, y en los últimos días las calles palestinas de Cisjordania han estado en llamas, mientras la gente ha salido a manifestarse contra esta barbarie sionista, el bombardeo masivo de Gaza y el corte de sus redes eléctricas e internet el viernes.

¿Ha comenzado la invasión terrestre?

En mi opinión, hasta ahora hemos visto un intento de poner a prueba la capacidad de confrontación de la resistencia, y la ocupación aún no se ha comprometido a lanzar una invasión terrestre, para no decepcionarse y no poder avanzar. Por ello añadió que quería ampliar la operación contra Gaza, con el objetivo de presionar a la resistencia para que negocie sobre los prisioneros civiles.

¿Dónde están las negociaciones hoy?

Las negociaciones están claramente estancadas porque el enemigo no quiere respetar una condición que establecería un alto el fuego de cinco días. Quiere un alto el fuego de un solo día, pero la resistencia sabe que un solo día no es suficiente, ni para descargar los camiones de ayuda, ni para distribuirla entre el pueblo palestino.

Se han sugerido varios escenarios para poner fin a la guerra, como una propuesta informada en el periódico saudí Asharq Al Awsat que recomienda entregar al dirigente de Hamas, Yahya Sinwar, a la ocupación y poner fin a todo eso. O una propuesta para desplegar fuerzas árabes o internacionales en Gaza. ¿Qué ven hoy las facciones de la resistencia palestina?

Primero, el intento del enemigo de cambiar los hechos sobre el terreno y volver a trazar el mapa de la región desde Gaza fracasará. Así como el intento de trazar un “nuevo Medio Oriente” fracasó en 2006, así como estos intentos fracasaron en la guerra contra Yemen, como fracasaron en la guerra global contra Siria y como fracasaron en la asfixiante guerra económica dirigida en todos estos países. de la región, este proyecto sin duda también fracasará.

Hay cierta similitud en algunos aspectos entre lo que ocurrió en el Líbano en 2006 y lo que está sucediendo ahora en Gaza. Luego, la resistencia libanesa fue acusada de haberse aventurado en la guerra de manera imprudente. El enemigo lanzó extensas campañas contra él y ejerció fuertes presiones sobre él, exigiendo a Hezbolá que entregara a los dos soldados israelíes capturados, mientras lanzaba una agresión a gran escala con el pretexto de recuperarlos.

Lo que hoy quiere la resistencia en Gaza es detener la guerra de exterminio contra el pueblo palestino, reconocer la derrota del enemigo y contactar con un negociador para un intercambio mutuo de prisioneros.

Hoy Estados Unidos está tratando de salvar esta entidad, porque “Israel” es considerado la base para la colonización de toda la región. El “gran garrote” estadounidense se rompió durante la Operación Inundación de Al Aqsa, y así vino a borrar la derrota de este ejército que atacó toda esta región, vino a salvar su base avanzada.

Mientras la resistencia en Gaza sea firme, mientras no agote su capacidad de choque y mientras el pueblo palestino soporte esta enorme presión, sin duda romperá el proyecto.

Después de todos estos sacrificios, ninguno de los dirigentes de la resistencia quedará satisfecho sin la liberación de todos los prisioneros palestinos a cambio de los soldados sionistas que ahora son considerados un tesoro en manos de la resistencia.

¿Confía usted en el mundo árabe?

Del lado popular contamos con que todas las poblaciones árabes ejerzan una fuerte presión, incluso en los países que han normalizado sus relaciones y han seguido el proyecto estadounidense. Esta presión de la calle árabe afectará el proceso de toma de decisiones en Washington: si Estados Unidos siente que van a rodar cabezas, que van a caer regímenes, hará algo al respecto para no perder sus herramientas en la región.

En cuanto a los países del Eje de Resistencia, también están listos y presentes para participar sobre el terreno. Por ejemplo, los irakíes se están reuniendo hoy en la frontera entre Jordania e Irak, Yemen está listo para llegar a Palestina y luchar junto a nosotros si las fronteras están abiertas, y también Siria. Desde el principio, Irán ha tenido un ministro de Asuntos Exteriores que constantemente se ha movido, contactado y visitado países y dirigentes para presionar y cambiar sus creencias sobre lo que está sucediendo: detener la guerra de aniquilación emprendida por el enemigo.

La resistencia también ganó en el Líbano en 2006. La resistencia en Gaza ganará en 2023; obtendrá una victoria divina, de ello estamos seguros, esta guerra debe tener repercusiones que derribarán tronos o regímenes en este mundo.

¿Qué crees que estableció la Inundación de Al Aqsa en la guerra con el enemigo israelí?

La Operación fue lanzada para cambiar la faz de la región y la faz del mundo, en aras de la resistencia, en aras de la liberación de Palestina y en aras de acabar con el sionismo estadounidense en esta región.

(*) https://new.thecradle.co/articles/palestinian-islamic-jihad-al-aqsa-flood-was-a-preemptive-strike-against-the-enemy

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