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Categoría: Ecología (página 15 de 30)

El desierto del Sáhara no está ampliando su extensión

Habitualmente las intoxicaciones sobre el calentamiento del planeta abundan en la discusión sobre las regiones polares y las grandes extensiones de hielo, como Groenlandia. Nadie se preocupa de los desiertos porque dan por sentado que allí hace mucho calor y en el futuro las temperaturas subirán aún más.

Sin embargo, en los desiertos también hace mucho frío por la noche, a pesar de lo cual la publicidad climática los convierte en un patrón de lo que les espera a otras regiones del mundo: se convertirán en desiertos, lo cual es algo malo por definición. Los desiertos son regiones inhóspitas.

El geólogo Stefan Kröpelin opina todo lo contrario y nos saca de un tópico manoseado: el desierto del Sáhara no sólo no está ampliando su extensión sino que se está reduciendo.

Kröpelin es un investigador climático de la Universidad de Colonia, en Alemania. Durante más de 40 años se ha especializado en el estudio del desierto del Sahara oriental.

En una entrevista (*) afirma que desde finales de los ochenta “el desierto se está reduciendo; no está creciendo”. Las lluvias han comenzado a extenderse hacia el norte de Sudán, y desde entonces han aumentado, lo que ha provocado una expansión de la vegetación hacia el norte.

Cuando terminó la última glaciación (hace unos 12.000 años), explica Kröpelin, el Sáhara oriental se volvió verde por la vegetación. Rebosaba de vida salvaje, e incluso hace 5.000 años, también contaba con numerosas masas de agua.

“Todos los estudios más importantes que llevamos a cabo muestran que después de la Edad de Hielo, cuando las temperaturas aumentaron, el Sáhara reverdeció […] las lluvias monzónicas aumentaron y el agua subterránea también”. La vegetación y la vida silvestre prosperaron, aunque luego, en los últimos miles de años, la región se secó. No ocurrió de repente, como sugieren los modelos climáticos actuales, subraya Kröpelin.

Los medios académicos convencionales hablan de “crisis climática” y “puntos de inflexión dramáticos”. Pero Kröpelin sostiene que “la naturaleza no funciona así. Las cosas cambian gradualmente”.

La hipótesis de que “tenemos que tener cuidado para que las cosas no se calienten medio grado porque, de lo contrario todo colapsará, son, por supuesto, una completa tontería […] Yo diría que este concepto [los puntos de inflexión] no tiene fundamento”.

(*) https://eike-klima-energie.eu/2023/11/09/klimaforscher-stefan-kroepelin-die-wueste-schrumpft-und-waechst-nicht/

Plan de rescate del gobierno alemán para salvar a la energía eólica del fracaso

Uno de los mayores fabricantes de turbinas eólicas del mundo, Siemens Energy, negocia con el gobierno alemán un rescate en forma de avales públicos por valor de miles de millones de euros (*).

Los molinos de viento que agitan aire no son suficientes para producir la electricidad que necesitan las grandes fábricas alemanas para funcionar. En la jerga de los “expertos” de Bruselas son  “electrointensivas”.

A donde el capital privado no llega, tiene que llegar el Estado con su cartera de billetes para garantizar a los bancos que cobrarán sus préstamos hasta el último céntimo.

Siemens no puede pagar sus deudas, ni tampoco puede financiar las energías verdes, ni la transición ecológica que exige Bruselas.

La Unión Europea se ha lanzado a toda marcha hacia el abismo. Han cometido la torpeza de suponer que si las engergías limpias no eran rentables, bastaría con aumentar el precio de la energía.

En las religiones verdes hay dogmas que deberían haberse meditado un poco más, como el de producir electricidad solar durante el día cuando se consume por la noche. Es un principio que sólo vale para ciertas actividades económicas diurnas, como las oficinas públicas.

Por más que los seudoecologistas lloren por el destino su querido planeta, sus postulados económicos son una chapuza total… contando con el desarrollo actual de las fuerzas productivas.

(*) https://www.spiegel.de/wirtschaft/siemens-energy-bittet-um-staatshilfe-a-d603aea8-48f9-4abf-bd66-013f6b8c5820

El coche eléctrico da marcha atrás

Los monopolios del automóvil están frenando la producción de sus modelos eléctricos. Es la tendencia que predomina en Estados Unidos, y en todo el mundo. Las empresas están cada vez más preocupadas por el rechazo de los clientes y los precios desorbitados de repuestos como las baterías.

Toyota se felicita por haber acertado al mantenerse alejado de los vehículos eléctricos, mientras Honda pone fin a su proyecto de coches eléctricos baratos con General Motors, que ha hecho lo propio. La crisis económica ha provocado una caída de la demanda. Los coches eléctricos cuestan miles de euros más que los modelos térmicos.

La electrificación de la red de estaciones de carga llega tarde y sigue apoyándose en generadores convencionales de fácil instalación en la red de autopistas. El Parlamento Europeo aprobó una ley para instalar una estación de carga cada 60 kilómetros de aquí a 2026. Pero tres años es una eternidad y los conductores no pueden esperar tanto.

Un viaje en coche eléctrico es una experiencia delicada en la que el placer de conducir se desvanece al cabo de un cuarto de hora para encontrar las ubicaciones de las estaciones de carga. Un viaje en un coche eléctrico también se alarga por el tiempo de recarga, que es más dilatado en comparación con el que se tarda en llenar un depósito de gasolina. El coche eléctrico sólo tenía un futuro urbano consistente en trayectos cortos y menor necesidad de recarga.

Las tarifas de los seguros de automóviles se van a disparar un 27 por cien. Las aseguradoras tienen que cubrir los incendios provocados por baterías eléctricas cuando el coche está en el garaje, lo que -en el caso de las viviendas unifamiliares- ha provocado un aumento del seguro del hogar del 5 por cien.

General Motors, Ford y muchos otros fabricantes de automóviles tradicionales han invertido miles de millones en el desarrollo de vehículos eléctricos y empresas conjuntas de fábricas de baterías en los últimos años para tratar de alcanzar a Tesla, mientras Toyota se ha tomado su tiempo. Hasta ahora se ha centrado en los vehículos híbridos y sus nuevos modelos no llegarán hasta después de 2025, cuando la multinacional este preparada para producirlos en masa sobre una nueva plataforma, con un sistema de suministro de energía que supera a Tesla en términos de velocidad y coste de producción.

General Motors ya no fabricará los 400.000 vehículos eléctricos que tenia planeados para mediados de 2024 y ha puesto fin a una asociación de 5.000 millones de dólares con Honda para desarrollar un automóvil de bajo costo. A partir de ahora ambas multinacionales trabajarán por su cuenta.

Millones de canadienses están sumergidos en un invierno glacial

Esta semana ha llegado una una ola de frío temprana al oeste de Canadá, alcanzando a las provincias de Alberta, Columbia Británica, Saskatchewan y Manitoba. La masa de aire ártico pondrá las temperaturas bajo cero y causará fuertes nevadas.

Esta ola de frío repentina marca el inicio del período invernal en el oeste de Canadá. Las temperaturas están cayendo en picado y han mostrado temperaturas bajo cero varios días consecutivos.

El pronóstico indica noches heladas con temperaturas inferiores a los -10°C. Para los habitantes de esas provincias es hora de sacar los abrigos de invierno y prepararse para afrontar los rigores de la estación fría.

Entre las regiones más afectadas por el enfriamiento repentino destaca Calgary, con nevadas que oscilaron entre 10 y 15 centímetros hasta ayer. La situación ha requerido una mayor vigilancia de las carreteras.

La primera ola de frío marca el comienzo del invierno. Aunque las nevadas importantes en octubre no son un fenómeno completamente desconocido, las cantidades esperadas superarían la media de todo el mes de octubre, que suele rondar los 12 centímetros.

La nieve también ha llegado al Parque Nacional de los Glaciares de Montana, a pesar de que hace unos años los carteles turísticos anunciaban que en 2020 el hielo desaparecería. Ahora el Parque presenta el aspecto de la imagen de portada.

En un país africano, como Marruecos, el gobierno ha puesto en marcha una operación de gran envergadura para proteger a las poblaciones de los municipios de Teluet, Juzama e Imi N’Ulaune, en la provincia de Uarzazat) contra una ola de frío polar.

El 40 por cien de los datos de temperatura son inventados

El número de estaciones que miden las temperaturas de la USHCN, la red de climatología histórica de Estados Unidos, ha cambiado con el tiempo. Algunas son nuevas y las antiguas desaparecen.

Desde finales de la década de los noventa el número de estaciones meteorológicas comenzó a caer en picado. De unas 1.200 entre 1930 y 1996 se redujeron a solo 830 a partir de 2020. Más del 40 por cien de las estaciones que formaban parte de la red USHCN ya no existen.

En una época de “ebullición climática”, cuando necesitaríamos más y mejores estaciones de medición, su número desciende.

Pero lo más sorprendente es que la NOAA, la central encargada de procesar las mediciones para emitir sus informes oficiales, sigue mostrando los datos de temperatura de las estaciones desmanteladas.

Un ejemplo es la estación de Belle Glade, en Florida (*). No existe desde 2005 pero, como en los demás casos, la NOAA ha sustituido los datos reales de temperatura por sus propias “estimaciones”, o sea, que el 40 por cien de los datos son inventados.

La NOAA admite abiertamente la manipulación, pero recurre a un eufemismo para suavizar el truco: es necesario hacerlo así para “mejorar la calidad de los datos”.

Al comparar los datos reales de temperatura desde hace más de un siglo, con los datos “mejorados” por las instituciones seudocientíficas, lo que aparece es que en la primera serie (azul) el mundo se va enfriando, mientras que en la segunda (rojo) el mundo se calienta, como se ve en el cuadro adjunto.

La paradoja es consecuencia de ese empeño por “mejorar” la realidad.

(*) https://twitter.com/_ClimateCraze/status/1713596440411271333

Estocolmo es la primera ciudad en prohibir los vehículos de combustión

A partir de 2025 la circulación de vehículos de combustión estará prohibida en 20 manzanas del centro de la ciudad de Estocolmo, que abarcan sus principales distritos financieros y comerciales. Únicamente podrán circular vehículos eléctricos. A principios de 2025 se tomará una decisión sobre la ampliación de la zona prohibida.

Al anunciar el plan, Lars Stromgren, vicealcalde de transporte de la ciudad, dijo que lo imponen porque están preocupados por la salud de los vecinos, especialmente los bebés y los ancianos.

Además de Estocolmo varias ciudades han introducido –o están introduciendo– planes para tratar de abordar la contaminación del aire, pero el de Estocolmo va más allá que la mayoría. París, Atenas y Madrid sólo han prohibido los coches diésel, y Londres tiene un plan de tarifas que cubre los motores de combustión más contaminantes.

“Muchas ciudades han implementado zonas de bajas emisiones donde los automóviles con altas emisiones pueden circular si pagan una tarifa”, dijo Stromgren. “El modelo de Estocolmo tiene mayor alcance. Los coches de gasolina y diésel están prohibidos y punto. Va más allá que la zona de emisiones ultrabajas de Londres”.

“Hemos elegido una zona donde un gran número de ciclistas y peatones están expuestos diariamente al aire insalubre. También es una parte de la ciudad que alberga empresas con visión de futuro que desean encabezar la transición hacia un futuro más sostenible”.

El plan tiene excepciones. Si bien su objetivo principal es permitir únicamente coches totalmente eléctricos, también se permitirán furgonetas más grandes con motores híbridos enchufables, y se harán excepciones para ambulancias y coches de policía, así como para coches en los que el conductor o pasajero tenga un permiso documentado por discapacidad.

El Ayuntamiento de Estocolmo está dirigido por el Partido Verde de Suecia, que forma parte de una coalición de partidos reformistas y ambientalistas. Los Verdes dijeron que esperaban que la zona de bajas emisiones impulsara la adopción de vehículos eléctricos.

—https://www.theguardian.com/world/2023/oct/11/stockholm-ban-petrol-and-diesel-cars-city-centre-2025-swedish-capital-pollution

Los confinamientos climáticos dan sus primeros pasos en Reino Unido

El ayuntamiento de Oxford, en Reino Unido, quiere confinar a los vecinos en sus barrios en nombre de la lucha contra el calentamiento. Son las famosas “ciudades de los 15 minutos”, que empiezan a suscitar las primeras reacciones. Los concejales han tenido que llamar a la policía para quejarse de los mensajes “extremadamente ofensivos” que les habían enviado sus votantes (1).

Oxford es la primera ciudad británica que ha establecido un sistema de limitación del tráfico de automóviles en seis barrios o “zonas climáticas”. A partir del año que viene, los conductores están obligados a presentar un permiso de circulación que les permita atravesar los “filtros de tráfico” instalados en los límites de cada barrio, para obtener el derecho a cruzarlos en coche 100 días al año; ni uno más.

Dentro de cada distrito urbano los vecinos tienen que desplazarse a pie o en bicicleta para acceder al ambulatorio, la escuela, el parque, el teatro y los comercios. No se puede elegir un bar para tomarse un aperitivo; hay que ir al más cercano, tanto si te gusta como si no.

El ayuntamiento ha destinado 6,5 millones de libras esterlinas para instalar cámaras de vigilancia capaces de escanear las matrículas. El sistema funciona los 7 días de la semana, de 7 a 19 horas, lo que permite multar a cualquier vehículo privado que cruce las fronteras sin autorización, excepto las personas con discapacidad, los cuidadores y los titulares de permisos locales de 100 días. Los residentes del condado de Oxfordshire podrán obtener un permiso válido para 25 días cada año.

El lunes, en la conferencia del Partido Conservador que se celebra en Manchester, el ministro de Transportes, Mark Harper, dijo que el gobierno planea impedir a los ayuntamientos que sancionen con multas a los infractores de las normas de las “ciudades de los 15 minutos” (2).

“Lo diferente y siniestro, y lo que no debemos tolerar, es que los ayuntamientos puedan decidir cuántas veces se puede ir a comprar, y que puedan racionar el uso de las vías en el tiempo y según los usuarios, y que todo esto sea verificado por videovigilancia”, dijo Harper.

El ministro acusó a los ayuntamientos de abusar del sistema y les amenazó con prohibir el acceso a las bases de datos que contienen la información sobre los números de matrícula de los vehículos.

(1) https://www.telegraph.co.uk/news/2022/12/10/police-called-abusive-reaction-oxford-councils-climate-lockdown/
(2) https://www.telegraph.co.uk/politics/2023/10/02/sinister-misuse-of-15-minute-cities-faces-crackdown/

Piratería informática para salvar al planeta del calentamiento

A pesar de la propaganda intensiva, el 42 por cien de los australianos son escépticos sobre el calentamiento. “El escepticismo climático está aumentando. ¿Qué pasaría si pudiéramos superarlo mediante la piratería?”, preguntaba el blog seudoecologista Zee Feed (1). La respuesta está en NewsJacker, lo último en manipulación de la información.

“El mundo ha entrado en la fase de ‘ebullición global’ de la emergencia climática; y el escepticismo climático ha aumentado en los últimos cuatro años en todo el mundo”, añadía.

“Es probable que conozcas a alguien que piense de esta manera. No podemos permitir que este grupo crezca más […] Por eso Zee Feed y la Coalición Juvenil por el Clima de Australia le piden que nos ayude, descarada y furtivamente, a cambiar de opinión con NewsJacker”.

“Los escépticos del clima son víctimas de una cámara de eco de la desinformación”. NewsJacker es la solución: “¡Es un intento de sacarlos de ahí sin que se den cuenta […] Es un sitio web descarado que aumenta encubiertamente la exposición de los escépticos del clima a noticias más objetivas y precisas. A primera vista, parecerá que simplemente estás compartiendo una receta en línea de galletas caseras fáciles. Pero cuando visitan el enlace, una tecnología especialmente diseñada e integrada en el sitio actualiza sus cookies en línea […] Es una acción seria a favor del clima. Debido a ello, a medida que navegan, verán más resultados de búsqueda de historias precisas sobre el cambio climático y serán dirigidos a más anuncios y contenido por el clima”.

No basta la televisión, ni los lavados de cerebro en las escuelas. Si la propaganda falla, hay que recurrir a más propaganda, aunque sea mediante el intrusismo informático. Hace un mes la Coalición Juvenil por el Clima de Australia pedía a sus afiliados que enviaran enlaces engañosos a amigos y familiares para que descargaran en sus móviles y ordenadores los programas informáticos de NewsJacker (2).

La Coalición recibe alrededor de 3 millones de dólares en donaciones e incluso visita escuelas para enseñar a los niños a mentir y hacer trampas para “salvar el planeta”.

El periódico The Australian destapó la corrupción de los seudoecologistas esta semana y la campaña de piratería ha quedado en suspenso (2).

La desesperación de los seudoecologistas muestra que su propaganda está fracasando y cada vez tienen que aumentar la presión ideológica un poco más, llenando sus discursos con retórica y nuevas expresiones, el último de los cuales es la “ebullición” del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

(1) https://zeefeed.com.au/climate-skepticism-australia-newsjacker/
(2) https://www.theaustralian.com.au/business/technology/divide-over-ethics-of-climate-charitys-browser-manipulation/news-story/5471b7f278985027af552ddd4cb498db

La descarbonización como instrumento de guerra económica contra China

A partir de hoy las empresas europeas deben declarar las emisiones de gases de efecto invernadero de sus importaciones. Es el primer paso antes de que el arancel al carbono en las fronteras entre en vigor en 2026, llamado “Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono”.

Cerca de 10.000 empresas en Europa podrían verse afectadas. La recaudación ascenderá a 3.000 millones de euros de aquí a 2030. Un parte entrará en las arcas de la Unión Europea y otra en la de los Estados miembros. Es una gota en el océano comparada con la gigantesca movilización de capitales que pondrá en marcha la transición energética y la descarbonización de la economía europea.

La transición se extenderá hasta finales de 2025 y forma parte de la política europea de “New Deal Verde”. Su objetivo declarado es la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (“quien contamina paga”). Su objetivo real es proteccionista: defenderse de la competencia de China e India, calificadas como economías contaminantes.

El aumento de la recaudación fiscal ayudará a financiar una montaña de inversiones, pero no será suficiente. Habrá más impuestos. A un precio del carbono de 80 euros por tonelada se recaudarán 3.000 millones de euros.

El arancel se concentra en los sectores económicos de mayor riesgo (acero, aluminio, fertilizantes, cemento, hidrógeno, electricidad), pero no cabe duda de que se extenderá a otros para generar más ingresos fiscales.

Las consecuencias serán dramáticas. Los costes de producción van a aumentar y se van a trasladar a los precios de venta. En consecuencia, la inflación y la carestía de la vida van a subir aún más.

Los países más afectados por el arancel serán China e India, que ocupan un lugar preponderante en el mercado internacional y están desplazando a la industria europea.

‘La humanidad desaparecerá de la Tierra dentro de 250 millones de años’

La seudociencia de origen anglosajón ha llegado a cotas de estupidez como la siguiente: los seres humanos, junto con otros mamíferos, podrían desaparecer de la Tierra en los próximos 250 millones de años. Es un artículo de la Universidad de Bristol publicado por la revista Nature Geoscience y reproducido por Newsweek (1). Si quieren saber los motivos de nuesta desaparición, ya tienen la respuesta de antemano: el calentamiento.

Ahora bien, nos queda un hilo de esperanza: podríamos tener posibilidades de sobrevivir en el apocalipsis climático gracias a los avances tecnológicos. Por lo tanto, hay que invertir en eso que llaman “ciencia”, o sea mejorar, los sueldos de los “científicos”, “académicos”, “universitarios” y demás para que sigan publicando bobadas.

Naturalmente, la “lucha” contra el calentamiento también debe proseguir porque la subida de los termómetros no causa más que desgracias. Es más, todas las desgracias tienen su origen en el aumento del calor ambiental.

Ya lo explicó en portada la revista Time en 2021. Fue un número completo dedicado al cambio climático bajo un título revelador: “El clima lo es todo” (2). La subida de las temperaturas afecta a todos los aspectos de la naturaleza y la sociedad, desde la educación hasta la delincuencia y la inmigración.

Antes el calor era sinónimo de “buen tiempo”. Ahora es todo lo contrario. Del calentamiento sólo cabe esperar desgracias, una detrás de otra: inundaciones, sequías, incendios, huracanes, terremotos, emigración, extinciones… Basta recurrir a un buscador para comprobar que al calentamiento se le han asociado 900 desgracias de todo tipo.

Si alguien quiere saber el origen de alguna calamidad, natural o social, la respuesta la tiene en el bolsillo: todo es culpa del cambio climático. Es un ejercicio de reduccionismo y simplismo como pocas veces se ha visto en ninguna ciencia que, por lo demás, se convierte en autodemostrativo: lo que prueba la subida de temperturas son el cúmulo de desgracias que provoca por todas partes.

En las corrientes seudoecologistas, todo va mal siempre y, además, en el futuro todo irá a peor.

(1) https://www.newsweek.com/extreme-heat-mass-extinction-climate-change-1829584
(2) https://time.com/5953374/climate-is-everything/

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