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Día: 11 de octubre de 2025 (página 1 de 1)

Polonia se niega a entregar a Alemania al sospechoso del sabotaje al NordStream

En Alemania están con la mosca detrás de la oreja. El primer ministro polaco, Donald Tusk, se niega a entregar a un sospechoso del sabotaje al Nord Stream. El individuo fue detenido en febrero del año pasado cerca de Varsovia en virtud de una orden de detención europea, pero Tusk se limitó a declarar: “Fue detenido de acuerdo con el procedimiento, pero la postura del gobierno polaco no ha cambiado. Ciertamente, no redunda en interés de Polonia, ni en interés de la decencia y la justicia, acusar o entregar a este ciudadano a otro Estado”.

Hasta la fecha, Alemania no han revelado públicamente el nombre completo del acusado, aunque se sabe que tiene 26 años y es de nacionalidad ucraniana.

Las primeras investigaciones trataron e echar tierra encima. Se trataba de culpar a un equipo de buceo ucraniano y, en menor medida a Polonia, desde donde supuestamente se zarpó el barco con los explosivos.

Pero hay mucho dinero en juego porque el gasoducto también era propiedad de Alemania y el servicio secreto sabe que en el atentado terrorista participó Estados Unidos. Sus sospechas se vieron reforzadas por el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radek Sikorski, cuando aún no pertenecía al gobierno.

Sikorski publicó un mensaje en una cuenta en X/Twitter culpando a Estados Unidos, que luego borró. El gobierno polaco tenía sus propios motivos para oponerse al gasoductos. Para ellos era un nuevo Pacto Molotov-Ribbentrop y la reacción polaca está dispuesta a cometer hoy los mismos errores que en 1939. “El problema del NordStream no es que explotara. El problema es que se construyera”, escribió recientemente Tusk en X/Twitter.

En Varsovia las camarillas no ocultan su apoyo al atentado y si entregan a uno de los participantes, su intervención quedará al descubierto. También pondría en peligro las ya sombrías perspectivas de la coalición gobernante de conservar la mayoría tras las próximas elecciones parlamentarias de otoño de 2027.

Jaroslaw Kaczynski, el director de orquesta de la oposición, ha atado las manos a Tusk, acusándole de ser un “agente alemán”. Si el primer ministro entrega al sospechoso a Alemania, se podría celebrar un juicio que acabaría implicando a Polonia con el sabotaje y con la CIA, justo en el momento en que aparentar que es “la gran potencia” de Europa oriental, un baluarte frente al “expansionismo ruso”, es decir, una reproducción del escenario de 1939.

El gobierno de Tusk no quiere ahorrar esfuerzos, hasta el punto de que Sikorski quiere concederle asilo político al acusado. En Alemania empiezan a hablar de la complicidad polaca en el sabotaje.

El acuerdo de alto el fuego de Gaza contiene una cláusula secreta

El acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamas podría fracasar debido a una cláusula secreta que permitiría a Israel reanudar la guerra, según reconocen los medios israelíes. La cláusula se activaría en caso de que Hamas no pudiera localizar a todos los rehenes israelíes dentro del plazo de 72 horas asignado al grupo de resistencia palestino durante la primera parte de la implementación del acuerdo.

El viernes, el jefe de la oficina palestina de Al Jazira, Walid Al Omary, señaló en la transmisión en vivo de la cadena que el segundo artículo del acuerdo, relativo a la liberación de los rehenes israelíes, incluía una frase en la versión hebrea sobre un anexo no revelado. Según Al Omary, si Hamás no libera a todos los rehenes israelíes, vivos o muertos, se activa la cláusula.

La cadena israelí Kan TV fue la primera en informar sobre la cláusula, que posteriormente fue cubierta por otros medios de comunicación israelíes. Según Kan, una fuente anónima que tuvo acceso al contenido de la cláusula afirmó que se trataba de un “lío”. El Canal 13 de Israel también informó que un tribunal israelí desestimó una petición para revelar el contenido secreto del acuerdo por razones de seguridad.

Aunque la supuesta cláusula tiene consecuencias punitivas para Hamas en caso de no cumplir con el plazo de 72 horas, Osama Hamdan, dirigente de Hamás, declaró en una entrevista horas después del anuncio inicial del acuerdo que el tiempo necesario para encontrar, reunir y liberar a los rehenes israelíes dependería de las condiciones del terreno. Hamdan añadió que la localización de los rehenes podría llevar más tiempo. Trump también admitió que la búsqueda de los cadáveres de los rehenes israelíes podría tardar más de lo previsto.

Hamas ha negado oficialmente la existencia de dicha cláusula. Un dirigente declaró a Al Jazira que “los rumores sobre la presencia de ‘cláusulas secretas’ en el acuerdo para poner fin a la guerra en Gaza son completamente falsos”.

La existencia de dicha cláusula secreta ha reforzado la preocupación de los palestinos de que Netanyahu buscaría la manera de sabotear el acuerdo. Ya en marzo, Israel rompió el primer alto el fuego tras la liberación de todos los civiles israelíes rehenes en la primera fase del acuerdo. En julio pasado, Hamas aceptó una propuesta de acuerdo tras las conversaciones a través de mediadores egipcios y qataríes, mientras que Netanyahu la ignoró por completo mientras los mediadores esperaban la respuesta de Israel.

La ausencia de términos adicionales en el acuerdo para el fin de la guerra, conocido como el “Plan de 20 Puntos” de Trump, ha contribuido a la difusión de este tipo de información en los medios de comunicación árabes. Las cuestiones relacionadas con el desareme, la administración de Gaza tras la guerra y la retirada de Israel han quedado relegadas hasta después del intercambio de prisioneros.

El jueves medios israelíes informaron que habían finalizado las negociaciones sobre los nombres y el número de prisioneros y detenidos palestinos que serían liberados como parte del acuerdo. Israel había vetado los nombres del dirigente de Fatah, Maruan Barghouthi, y del secretario general del FPLP, Ahmad Saadat. Israel también vetó los nombres de 14 de los 303 palestinos que cumplen cadena perpetua, por ser palestinos con ciudadanía israelí. Las listas definitivas de nombres acordados aún no se han hecho públicas.

Mientras tanto, el ejército israelí comenzó su retirada de la ciudad de Gaza y otras partes de la Franja. El ejército israelí mantendría el control del 53 por cien de la Franja, excluidas las zonas urbanas.

Mientras tanto, los palestinos han comenzado a regresar a la ciudad de Gaza tras la entrada en vigor ayer del alto el fuego. Esto ocurre después de casi un mes de la mayor ofensiva israelí hasta la fecha contra la ciudad de Gaza, que incluyó tres divisiones del ejército y la detonación de cientos de vehículos blindados de transporte de personal anticuados y controlados a distancia, cargados de explosivos, en barrios civiles.

Antes del anuncio del alto el fuego, el jueves, Israel había expulsado a unos 900.000 palestinos de la ciudad de Gaza.

—https://mondoweiss.net/2025/10/the-israeli-media-is-reporting-on-a-secret-clause-in-the-gaza-ceasefire-deal-that-no-one-is-talking-about/

Rusia destruye la infraestructura ferroviaria de Ucrania

El jueves pasado la actuación de Putin en la conferencia del Club Valdái provocó fuertes reacciones internas, algunas de las cuales se hicieron públicas. A Putin le críticaron las concesiones hechas a Trump, sin contrapartidas. En sus negociaciones, se lo había puesto fácil, aceptando detener los ataques a la infraestructura energética civil de Ucrania durante 30 días.

Putin quería reforzar la disuasión, amenazando con represalias si Trump intensificaba las hostilidades suministrando el misil Tomahawk a Alemania, Reino Unido, Canadá u otros estados miembros de la OTAN para su redespliegue en Ucrania; o autorizando a los alemanes a disparar el misil Taurus contra objetivos en el interior de Rusia.

Como cabía esperar, Polonia y Ucrania no le imitaron e intensificaron sus ataques con drones y misiles contra la infraestructura energética rusa, incluyendo las estaciones de bombeo de petróleo, las instalaciones de almacenamiento de petróleo, los gasoductos y plantas de procesamiento, las terminales portuarias y las refinerías de petróleo.

Entonces, el Presidente ruso reunió sin previo aviso al Consejo de Seguridad, el Ministerio de Defensa, el Estado Mayor y los comandantes militares de los grupos del frente. Levantó las restricciones: el ejército ruso atacará las centrales eléctricas y redes eléctricas que abastecen a las principales ciudades ucranianas.

La estrategia consiste en mantener la línea del frente en ebullición; mantener a los ucranianos, y por supuesto a los estadounidenses, con incertidumbre sobre la dirección en la que concentraremos nuestros movimientos terrestres. Se trata de dominio operativo, control de maniobras y dominio del factor sorpresa.

Putin autorizó a su portavoz, Dmitry Peskov, a advertir a Trump que no intensificara la situación con el Tomahawk. Esta fue su respuesta a la afirmación de Trump el día anterior en la Casa Blanca de que había aprobado la venta de los misiles Tomahawk.

Trump decía que eso no suponía una escalada y Peskov le salió al paso por una razón bien simple: esos misiles podrían estar equipados con ojivas nucleares.

¿Por qué destruir el transporte ferroviario ucraniano?

Las tropas rusas están intensificando sus ataques contra la infraestructura militar y logística ucraniana. El 5 de octubre el Ministerio de Defensa ruso informó que aviones tácticos, drones, fuerzas de misiles y artillería habían destruido el material rodante utilizado para el transporte ferroviario de armas y equipo militar a las zonas de combate en el Donbas.

Rusia había batido su propio récord: se dispararon 700 drones y 52 misiles durante estos ataques. Las instalaciones militares, industriales, logísticas y energéticas ucranianas fueron las más afectadas.

Pero la principal diferencia entre estos ataques y los anteriores fue la elección de los objetivos; la infraestructura ferroviaria en las regiones de Poltava y Sumy resultó especialmente dañada.

En Poltava se vieron afectadas las cocheras de locomotoras, la red eléctrica y las subestaciones de tracción. Las instalaciones administrativas y de almacenamiento, así como el material rodante.

El ejército ruso ya había intentado antes destruir la logística uraniana. Desde el otoño de 2022 ha estado atacando las instalaciones energéticas ucranianas, en particular las subestaciones eléctricas que abastecen la red ferroviaria. La idea es simple: Ucrania carece de locomotoras diésel; la mayoría de los ferrocarriles ucranianos funcionan con electricidad. Sin electricidad, las locomotoras eléctricas no funcionan.

Sin embargo, el régimen de Kiev encontró una solución. Las subestaciones eléctricas se restauraron rápidamente, o incluso se reemplazaron, gracias al suministro de equipos desde Europa. Sobre ellos se construyeron caponeras: potentes fortificaciones de hormigón que protegen contra drones y misiles. Los ucranianos recibieron ayuda de sus aliados de Europa del este, que comenzaron a suministrarles viejas locomotoras diésel.

Rusia cambió entonces de táctica y atacó directamente las locomotoras. Durante el verano los rusos lanzaron ataques masivos contra la logística ferroviaria. La mayoría de las armas y municiones llegan a Ucrania por ferrocarril. Luego se cargan en pequeños camiones, o incluso minibuses, para su entrega en el frente.

Rusia ha destruido más de 200 locomotoras desde el inicio de la guerra

Esta táctica de dispersión de suministros fue desarrollada por los estadounidenses. Por lo tanto, el ferrocarril es un eslabón clave en la logística del ejército ucraniano. Si se destruye incluso la mitad de las locomotoras, el suministro a las unidades del frente, al menos en zonas clave, se verá amenazado.

Rusia ha destruido más de 200 locomotoras desde el inicio de la guerra. Primero atacan con misiles Iskander y luego rematan con drones Geran. En octubre un dron Geran-3 impactó en Chernihiv contra un tren en movimiento, por primera vez en la historia. Inmovilizó la locomotora que iba en cabeza, obligando al convoy a detenerse. Los siguientes drones atacaron entonces el tren cisterna. Toda la carga fue incendiada.

El Geran-3 está equipado con cámaras de visión nocturna y modernos sistemas de guía. Son capaces de identificar objetos en movimiento en tiempo real. Estos dispositivos se mantienen contacto con el operador a varios cientos de kilómetros de distancia. Están equipados con un motor a reacción. Vuela a velocidades de entre 400 y 600 kilómetros por hora a una altitud máxima de 5 kilómetros y pueden maniobrar en vuelo.

El dron detecta la radiación emitida por las estaciones de guiado de misiles y las evade. Para los sistemas de defensa aérea militar convencionales, el Geran-3 es un objetivo muy difícil.

La destrucción de las locomotoras ucranianas es una tarea crucial porque es extremadamente difícil cubrir rápidamente la escasez de locomotoras diésel. Por lo tanto, es necesario crear grupos separados de drones cazadores de locomotoras.

El cambio de táctica

Rusia ha comenzado a recurrir a tácticas de “supresión total” del enemigo. Al mismo tiempo, intenta interrumpir los suministros del ejército ucraniano al frente porque es inútil aislar completamente Pokrovsk, Kupiansk y Seversk, por ejemplo, destruyendo puentes. A los soldados ucranianos hay que darles la oportunidad de retirarse. Al fin y al cabo, es durante la retirada —como ocurrió, por ejemplo, en Avdeievka— cuando sufren las mayores pérdidas.

Hay otras dos razones que explican los ataques a gran escala contra la logística ferroviaria. La industria militar rusa ha aumentado su producción de drones y misiles. Han comenzado los ataques en enjambre.

Cuando se celebre la cumbre del Foro APEC en Corea del sur del 27 de octubre al 1 de noviembre, donde se reunirán los dirigentes mundiales, los rusos habrán intensificado sus ataques. Son argumentos sólidos para presionar a Estados Unidos, demostrar que la defensa de Ucrania se está desmoronando y que deben capitular. Por su parte, Trump debe retirarse de la coalición antirrusa a la que se reincorporó recientemente para evitar encontrarse en el bando perdedor.

La Casa Blanca atraviesa una crisis presupuestaria y no ha logrado ninguna victoria importante en política exterior. Para que los republicanos conserven su mayoría en el Congreso debe proclamar el fin de la Guerra de Ucrania.

Al destruir los restos del complejo militar-industrial, energético y logístico de Ucrania, Rusia está transformando su ventaja militar en una ventaja política.

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El 23 de septiembre Trump anunció que Rusia era un “tigre de papel”. Una semana después, ante su asamblea de dirigentes militares, atacó personalmente a Putin. “Debería haber librado esta guerra en una semana”. Le dijo que llevaba cuatro años con una guerra que “debería haber durado una semana. ¿Eres un tigre de papel?”.

Trump también descartó cualquier negociación para poner fin a la guerra, y puso el ejemplo de Vietnam ante la tripulación del portaviones Harry Truman el 5 de octubre: ellos habrían ganado fácilmente en Vietnam y Afganistán. Pueden ganar “todas las guerras fácilmente. Pero nos volvimos políticamente correctos”. Pero “ya no somos políticamente correctos […] Estamos ganando […] Ya no queremos ser políticamente correctos”.

Trump ha comenzado a atacar personalmente a Putin: “Estoy muy decepcionado con él”. En respuesta, Putin dijo en privado: “No haremos olas. No nos dejaremos provocar”. El Estado Mayor, los servicios de inteligencia y Lavrov, respondieron: “La otra parte hará aún más olas”.

Estados Unidos prohíbe que las aerolíneas chinas sobrevuelen el espacio aéreo de Rusia

Ayer fue el peor dia para Wall Street desde abril. El índice S&P 500 cayó un 2.7 por cien, el Dow Jones Industrial bajó un 1,9 por cien y el Nasdaq perió 3.6 por cien. Los “expertos” hablan del continuo empeoramiento de las relaciones con todo el mundo, pero especialmente con China. El encuentro previsto entre Trump y Xi Jinping se ha suspendido.

Cada día Estados Unidos tensa la cuerda con China un poco más. Las amenazas de Trump de subir los aranceles al país asiático suenan cada día, a pesar de que ambos países están negociando sobre diversos temas, como el control de exportaciones de minerales de tierras raras y una posible venta de hasta 500 aviones de Boeing a Pekín.

El gobierno de Trump no se conforma con nada. La última oferta de Xi Jinping ha sido subirse al mismo tren que Japón: a cambio de bajar los aranceles prometen realizar importantes inversiones en Estados Unidos.

Pero en Washington dan cada vez más muestras de desesperación. No se paran ante nada. La última medida se aprobó el jueves y consiste en impedir que las aerolíneas chinas que operan vuelos entre Estados Unidos y China que sobrevuelen el espacio aéreo de Rusia. El pretexto principal expuesto por el gobierno de Trump es la existencia de una ventaja competitiva desleal que disfrutan las aerolíneas chinas al poder tomar rutas más cortas y baratas a través de Rusia, mientras que las aerolíneas estadounidenses están obligadas a desviarse por otras más largas debido a la prohibición de Moscú.

Esta situación ha causado “efectos competitivos adversos sustanciales” en la industria aeronáutica estadounidense.

Trump ha propuesto una medida significativa que busca prohibir a las aerolíneas chinas que operan vuelos entre Estados Unidos y China utilizar el espacio aéreo de Rusia. Esta acción, anunciada por el Ministerio de Transportes de Estados Unidos, representa un intento directo de abordar lo que Washington considera una desigualdad competitiva en el mercado de la aviación transpacífica.

Si se acaba imponiendo, la restricción obligaría a las aerolíneas chinas a modificar sus rutas actuales, que actualmente aprovechan el corredor aéreo ruso para acortar los tiempos de vuelo y reducir costos, lo que les otorga una ventaja sobre sus competidores estadounidenses.

La prohibición afecta a siete aerolíneas chinas, incluyendo Air China, Beijing Capital Airlines, China Eastern Airlines, China Southern Airlines, Hainan Airlines, Sichuan Airlines y Xiamen Airlines.

La propuesta establece un plazo de dos días para que las aerolíneas chinas presenten sus objeciones o comentarios, y una orden final podría entrar en vigor el mes que viene. La restricción no se aplicaría a los vuelos de carga, ya que el Ministerio de Transportes considera que estos operan en un campo de juego competitivo distinto.

La medida no menciona explícitamente a Cathay Pacific, una aerolínea con sede en Hong Kong, que también utiliza el espacio aéreo ruso para su ruta entre Nueva York y Hong Kong, lo que sugiere que su alcance podría estar limitado a las aerolíneas de China continental.

La propuesta del Ministerio de Transportes de Estados Unidos también incluye una exención importante para los vuelos de carga, lo que indica que la medida está diseñada para abordar específicamente la competencia en el sector de pasajeros.

La prohibición no es una decisión inmediata, sino que se ha abierto un período de consulta de dos días para que las aerolíneas chinas afectadas puedan presentar sus objeciones.

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