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Día: 28 de abril de 2025 (página 1 de 1)

Baño de sangre en el rio Dnieper (el fracaso de la Operación Alquimia)

El 30 de octubre de 2023 decenas de comandos ucranianos cruzaron el rio Dnieper en pequeñas embarcaciones. Su misión era tomar el control de Krynky, un pueblo de Jerson ocupado por las tropas rusas. El resultado fue un baño de sangre. Los servicios de inteligencia británicos fraguaron el plan, conocido como Operación Alquimia, que causó la muerte de numerosos marines ucranianos. El objetivo era mantener a Ucrania en la guerra, a toda costa (*).

El ataque ucraniano contra Krynky ha sido una de las peores derrotas de Ucrania en la guerra. Fue orquestado por el Ministerio de Defensa británico después de meses de preparación bajo la supervisión directa de oficiales británicos que confiaban en una victoria decisiva, apoyados por la logística aliada..

Los soldados ucranianos, apiñados en embarcaciones ligeras, fueron recibidos con un masivo fuego de artillería, drones, morteros y lanzallamas. No tenían cobertura aérea, ni apoyo logístico, ni plan de retirada. Durante meses, oleada tras oleada, los ucranianos fueron enviados a la muerte.

Un documento de junio de 2022, titulado “Construcción de una fuerza de incursión anfibia ucraniana”, revela los orígenes del ataque que causó la muerte de los marines ucranianos el 30 de octubre de 2023. Fue una célula secreta de la inteligencia militar creada por el Ministerio de Defensa británico, la que orquestó esta misión suicida.

En 2022 la célula de la inteligencia militar había diseñado una nueva “fuerza de ataque marítimo” destinada específicamente a operaciones ofensivas a lo largo de la costa sur de Ucrania, en particular contra Crimea. El plan era atacar las bases navales rusas en Sebastopol mediante ataques sorpresa desde el río o el mar.

La célula estaba formada por destacados académicos y altos funcionarios militares británicos. Su objetivo era “mantener a Ucrania luchando a toda costa”. Estaban convencidos de que la operación cambiaría el curso de la guerra, creando una cabeza de puente que permitiría a las fuerzas de Kiev marchar hacia Crimea y obtener una rotunda victoria.

Un reportaje de Ukrainska Pravda reveló que durante meses el mando ucraniano resistió las órdenes británicas. Pero el gobierno de Londres presionó a Kiev para que aprobara la incursión. Todo cambió a principios de 2023, cuando una delegación británica de alto nivel visitó Kiev y convenció al general Zaluzhny de formalizar la creación de un Cuerpo de Marines.

Los británicos propusieron la creación de una fuerza de comando anfibia de mil hombres, entrenados intensivamente en territorio británico con equipamiento específico (drones, lanchas rápidas, submarinos ligeros).

Durante dos meses decenas de comandos ucranianos fueron entrenados en áreas remotas de Reino Unido para simular condiciones de primera línea. El entrenamiento se realizó a marchas forzadas. Los reclutas fueron entrenados en Otterburn, Cape Wrath y Loch Long, campos de entrenamiento remotos ubicados en Escocia. El objetivo era ponerlos en funcionamiento en sólo tres meses.

Los marines ucranianos debían “atacar puertos, submarinos y buques de superficie”. Recibirían “botes inflables rígidos de alta velocidad, embarcaciones autónomas, drones aéreos y vehículos de reparto acuáticos”. Se suponía que la tropa debía operar de noche para evitar ser detectada.

Según los testimonios de los supervivientes del ataque, se llevaron generadores, combustible y alimentos. Pensaron que al llegar allí los rusos huirían y ellos podrían establecerse. Pero los rusos fueron advertidos de su desembarco y respondieron con fuego de mortero, lanzallamas y bombardeos aéreos.

Los marines ucranianos estaban mal equipados y su misión terminó en un baño de sangre. Numerosos soldados murieron o resultaron gravemente heridos. El suministro de armas y alimentos era imposible. Algunos de los marines intentaron llegar a territorio ucraniano utilizando neumáticos de coche y bebiendo agua del río Dniéper por falta de logística.

La decisión de permitir que este costoso atolladero continuara, con un coste humano y material que ningún ejército de la OTAN permitiría jamás, se considera ahora uno de los peores errores tácticos de la guerra y los responsables fueron generales británicos de alto rango.

(*) https://thegrayzone.com/2024/11/16/uk-plot-keep-ukraine-fighting/ https://thegrayzone.substack.com/p/uk-intel-behind-ukraines-disastrous

La verdadera historia de Gaza es la de un formidable éxito de la resistencia palestina

El ataque del 7 de octubre de 2023 ha difundido una imagen equivocada de la verdadera situación de la Franja de Gaza, cuyo origen está en junio de 1967, cuando el ejército israelí, bajo el mando del general Ariel Sharon, llevó a cabo una implacable represión contra los palestinos.

Israel intentaba construir asentamientos, lo mismo que en otras zonas de Palestina, Sharon, jefe del Comando Sur del ejército israelí, que incluía Gaza, recurrió al terror extremo, una destrucción masiva y tácticas de limpieza étnica para subyugar a los palestinos.

Entonces Hamas no existía y el general israelí elaboró el plan de los “cinco dedos”: la única manera de derrotar a los habitantes del enclave era romper la unidad territorial de la Franja para evitar que la resistencia se pudiera organizar. Dividió Gaza en las llamadas “zonas de seguridad”, donde se ubicarían la mayoría de los asentamientos israelíes, protegidos por una masiva presencia militar. A ello se añadiría el control militar israelí de carreteras clave y el bloqueo de la mayoría de los puntos de acceso costeros.

A causa de la resistencia palestina, el ejército israelí no logró imponer su plan, aunque inició la construcción de zonas de asentamiento aisladas: la más grande se ubicó en el suroeste de la Franja de Gaza, cerca de la frontera con Egipto, conocida como Gush Katif, seguida por los asentamientos del norte y finalmente el asentamiento central de Netzarim.

Aquellas colonias, que albergaban a unos pocos miles de colonos y a menudo requerían de un número mucho mayor de soldados para protegerlas, eran ciudades militares fortificadas. Debido a la limitada extensión de Gaza (365 kilómetros cuadrados) y a la fuerte resistencia, los asentamientos tenían un espacio limitado para expandirse, por lo que siempre fueron una empresa colonial ruinosa.

Cuando en 2005 el ejército israelí desalojó el último asentamiento, los soldados huyeron de la Franja en mitad de la noche. Fueron perseguidos por miles de habitantes de Gaza, que los persiguieron hasta que el último de ellos abandonó el enclave.

Aunque Israel levantó su presencia militar permanente en los principales centros urbanos de Gaza, continuó operando en las llamadas “zonas de amortiguamiento”, que a menudo consisten en incursiones profundas en territorio palestino, mucho más allá de la línea de armisticio. También impuso el bloqueo de la Franja, lo que explica que la mayoría de sus habitantes nunca hayan puesto un pie fuera del territorio.

Israel controla el espacio aéreo, las aguas territoriales, los recursos naturales (principalmente los yacimientos de gas del Mediterráneo) y todos los demás aspectos que no requieren una presencia militar sobre el territorio.

Pero el objetivo de Israel, como el de cualquier colonizador, es el control absoluto de la Franja. En la jerga militar israelí se llama “cortar el césped”. Se trata de acabar con la resistencia palestina, que es lo único que ha impedido la formación de asentamientos israelíes sobre Gaza.

La incursión del 7 de octubre de 2023 no fue más que el último capítulo de esa resistencia, en la que participa ampliamente toda la población palestina. La llamada región de la “envoltura de Gaza”, donde tenía su base el comando sur de Sharon, fue tomada por la juventud de Gaza, que se organizó en condiciones económicas y militares extremadamente difíciles para, contra todo pronóstico, derrotar a Israel.

Cuando en 2005 las tropas israelíes se retiraron sigilosamente de la Franja de Gaza, al amparo de la oscuridad, los combatientes de la resistencia palestina sólo contaban con un armamento rudimentario, más parecido a pirotecnia que a material militar efectivo. El panorama de la resistencia ha cambiado fundamentalmente desde entonces.

Esta realidad de larga data se ha transformado en los últimos meses. Todas las estimaciones israelíes sugieren que decenas de miles de soldados han muerto, resultado heridos o han sufrido daños sicológicos desde el comienzo de la última fase de la guerra en octubre de 2023. Dado que Israel no ha logrado someter a los habitantes de Gaza durante dos décadas de incesantes ataques, no sólo es improbable sino absolutamente absurdo esperar que tenga éxito en someter y conquistar a Gaza hoy.

El gobierno israelí es consciente de ello. De ahí su intento de perpetrar un genocidio, destinado a preparar el camino para la limpieza étnica de los supervivientes. El primero fue ejecutado con una eficacia devastadora, una mancha en la conciencia de un mundo que había permanecido en gran medida en silencio. La segunda, sin embargo, es meramente una fantasía irrealizable, basada en la idea delirante de que los habitantes de Gaza elegirían voluntariamente abandonar su tierra ancestral.

Gaza nunca ha sido conquistada y nunca lo será. Según los principios del derecho internacional, sigue siendo un territorio ocupado incluso si el ejército israelí acaba retirándose a la frontera, una retirada que la destructiva e inútil guerra de Netanyahu no puede posponer indefinidamente. Cuando se produzca ese inevitable redespliegue, las relaciones entre Gaza e Israel se transformarán irrevocablemente, lo que será otro testimonio del espíritu indomable del pueblo palestino.

Ramzy Baroud https://savageminds.substack.com/p/the-myth-of-conquest

Rusia ha lanzado dos redes de satélites al espacio para neutralizar las comunicaciones de la OTAN

Rusia está desarrollando técnicas para neutralizar Starlink, la red de satélites de SpaceX que se volvió crucial para la OTAN tras el inicio de la Guerra de Ucrania en 2022. Durante dos años, Starlink ha permitido a los ucranianos eludir los cortes de internet y al mando militar coordinar las operaciones.

Pero desde mayo del año pasado, la OTAN ha observado fallos y fugas repetidos que han afectado a las comunicaciones militares. Rusia estaría probando herramientas de interferencia cada vez más sofisticadas. Lo que está en juego va más allá de un choque militar terrestre; el espacio es ahora una parte del campo de batalla.

En octubre de 2022, al comienzo de la Guerra de Ucrania, el ejército ruso lanzó al espacio el primero de los satélites de la red Kalinka (14F145), que apunta específicamente a las terminales militares Starshield, un sistema de comunicaciones seguras por satélite, desarrollado por SpaceX en colaboración con el gobierno de Estados Unidos, específicamente diseñado para aplicaciones militares y gubernamentales secretas.

Kalinka es una constelación que actualmente se compone de tres satélites diseñados para la guerra electrónica y las operaciones de interferencia en el espacio. Su propósito principal es neutralizar satélites enemigos y sistemas de comunicación, actuando como un componente clave en la estrategia de defensa y contraespionaje de Rusia.

La red Kalinka es capaz de detectar y neutralizar las comunicaciones de los drones en tiempo real.

Además, en 2020 Rusia comenzó los lanzamientos de la constelación Tobol (14F137), que actualmente se compone de cuatro satélites, diseñados para proteger satélites rusos, aunque también se puede utilizar para interrumpir las comunicaciones de Starlink.

Los satélites rusos Tobol son una pieza clave en la infraestructura espacial militar rusa, mejorando la precisión de misiles y comunicaciones en un escenario de guerra. Están diseñados para operar en entornos hostiles con posibles interferencias o ataques antisatélite.

El ejército ruso está utilizando al menos tres estaciones Tobol en el este de Ucrania, que causan interferencias capaces de bloquear internet o de difundir imágenes de la guerra. Suiza, Países Bajos, Francia y otros países europeos han sufrido interrupciones de la señal GPS atribuidas a estaciones ubicadas en Moscú y Kaliningrado.

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