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Día: 3 de noviembre de 2024 (página 1 de 1)

El Mosad espía y extorsiona al gobierno italiano

Una empresa de inteligencia privada italiana que pirateó bases de datos gubernamentales para recopilar información sobre miles de figuras, incluidos políticos, empresarios y famosos, está acusada de trabajar para la inteligencia israelí y el Vaticano, informa el diario La Repubblica (1).

La investigación repite formatos muy conocidos, que empezaron con Pegasus y el Qatargate. Las escuchas telefónicas policiales filtradas a los medios italianos muestran que Equalize, que emplea a ex miembros de la inteligencia italiana, está acusada de piratear servidores del Ministerio y de la policía entre 2019 y 2024 para recopilar información.

Equalize recopiló numerosos archivos clasificados que contenían información confidencial sobre italianos destacados para venderla a sus clientes, incluidas grandes empresas y bufetes de abogados que buscaban la información para obtener una ventaja sobre sus competidores, ganar casos judiciales o para chantajear y extorsionar.

La Primera Ministra Meloni ha calificado el espionaje de “inaceptable” y de “amenaza a la democracia”.

Al menos cuatro personas han sido detenidas y decenas más están bajo investigación. Temiendo que Equalize pudiera haber obtenido secretos de estado, el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, ordenó una investigación parlamentaria urgente.

Corsetto añadió que la información personal robada era sólo la “punta del iceberg”.

Según las escuchas telefónicas filtradas, miembros de la red de piratas se reunieron con dos espías israelíes en la oficina de la empresa de inteligencia en Milán en febrero del año pasado para discutir un contrato por valor de un millón de euros.

Según un informe publicado el miércoles por el periódico italiano Corriere Della Sera, dos agentes de inteligencia israelíes no identificados fueron interceptados mientras visitaban la empresa de inteligencia.

La visita de los espías israelíes fue coordinada por Lorezo De Marcio, un alto funcionario de policía que trabajaba para la inteligencia italiana.

El trabajo implicó una operación informática contra objetivos rusos, incluida la “mano derecha” no identificada de Putin, y desenterrar el rastro financiero que iba desde las cuentas bancarias de personas adineradas hasta la unidad militar rusa Wagner. Luego se suponía que la información se transmitiría al Vaticano.

Según las escuchas telefónicas filtradas, los espías israelíes se ofrecieron a proporcionar documentos originales sobre el escándalo Qatargate, en el que diputados del Parlamento Europeo, cabilderos y sus familiares fueron sobornados para espiar y actuar en nombre de Marruecos y del Estado del Golfo.

Los israelíes también ofrecieron a Equalize información sobre el “tráfico ilícito de gas iraní con empresas italianas”, probablemente para favorecer a uno de sus principales clientes, la empresa de energía ENI.

La mano negra que mueve el sistema

Uno de los cuatro detenidos, Massimiliano Camponovo, le confesó al juez que teme por su seguridad y la de su familia. “Me pasaron los datos y yo hice los informes y los ejecuté”. Le habló de “una mano negra que mueve este sistema” (2).

Quiero salir” de esta mala situación y “aislarme de ambientes que no me conciernen”, le dijo Camponovo al juez.

Un joven informático que también fue detenido, Giulio Cornelli, se echó a llorar (3) y sólo declaró ante el fiscal. Le explicó que no se reconoce en la figura que le atribuyen las investigaciones, ya que no está involucrado en ningún contexto de asociación criminal, sino “en un asunto delicado y de contornos aún por determinar”.

Otras confesiones proceden del policía Marco Malerba, quien reconoció que tuvo acceso no autorizado a los datos, en el marco de una relación de “intercambio de favores” que le fueron solicitados por su jefe en la policía: Carmine Gallo.

El policía Marco Malerba también admitió ante el juez los accesos ilegales a la base de datos de la policía y a cambio recibió diversas recomendaciones, desde visitas médicas hasta lugares en restaurantes, además del pago de honorarios legales.

Otro de los informáticos detenidos es Nunzio Samuele Calamucci, uno de los socios de Equalize, que también se negó a hablar ante el juez.

Bajo el foco hay ocho empresas de diferente rango, según las tareas de espioniaje fueran más o menos arriesgadas. Las más conocidas se ocupan de la firma directa de contratos con empresas y particulares: Equalize, Mercury, Develope and Go (Dag) y Neis. Los demás (Servicios de Seguridad e Investigaciones del SKP, Skp Servizi di Sicurezza SRL, Ml mutiservice y la empresa individual Tutela del credit) actuaron como proveedores de segundo nivel.

En particular SKP se encargaba de las escuchas telefónicas ilícitas, como se desprende de una investigación anterior realizada por la fiscalía de Turín en 2022.

El mercado negro del espionaje es muy próspero

Fundada en 2018 por Enrico Pazzali, Equalize tiene como actividad principal la recopilación y procesamiento de datos, términos vagos que ocultan la penetración en bancos de datos estratégicos.

En 2019 el jefe de policía Carmine Gallo entró con una participación del 5 por cien y el 3 de diciembre de 2019 la Prefectura de Milán le concedió una autorización para la actividad de un instituto de información comercial y de investigaciones privadas.

Los clientes y la facturación de los espías fueron creciendo progresivamente. De la contabilidad presentada por Equalize de 2018 a 2023 se desprende un aumento continuo de ingresos: en 2020 más de 1,7 millones y el año pasado casi 2 millones.

El mercado del espionaje es muy próspero, hasta el punto de que Antonio Rossi, gerente de Osint Italia, se planteó abrir una sucursal de Equalize en Londres. Algunos sospechosos hablan de ello en las conversaciones intervenidas.

Los accionistas de Equalize planeaban el crecimiento de la empresa y Calamucci habla del trabajo pendiente en Inglaterra, donde opera un equipo de piratas informáticos coordinados por dos profesores que extraen datos secretos de la Interforce Ced del Ministerio del Interior.

(1) https://www.repubblica.it/italia/2024/10/30/news/chiesa_clienti_equalize_dossieraggi-423586803/
(2) https://www.startmag.it/cybersecurity/inchiesta-dossieraggi-a-che-punto-siamo-con-la-cybersecurity-in-italia/
(3) https://www.ansa.it/sito/notizie/cronaca/2024/10/31/gli-hacker-si-difendono-accusati-di-attivita-impossibili_b726d834-a74d-4bf7-b11e-a336f475d06e.html

Por qué la Unión Europea no necesita defenderse de nadie

Ayer comentamos el informe del ex presidente finlandés Sauli Niinistö, asesor especial de Ursula von der Leyen, en el que recomienda crear un servicio de inteligencia europeo.

Sería difícil encontrar alguien menos calificado que Niinistö para asuntos militares y, aunque la defensa sigue siendo competencia exclusiva de los Estados miembros, Ursula Von der Leyen ha creado el cargo de comisario europeo de defensa y, además, se lo ha concedido a un lituano: Andrius Kubilius.

En Europa las guerras quedan en manos de quienes no tienen ni la más remota noción de lo que es un ejército. Es posible que el motivo sea bastante obvio: la Unión Europea no es un Estado soberano sino una organización intergubernamental. En consecuencia, no puede ser objeto de agresión, es decir, la Unión Europea no necesita que defenderse de nadie.

Sin embargo, el informe que le presentó Niinistö le recomienda reforzar la preparación civil y militar de la Unión Europea, así como destinar el 20 por cien de su presupuesto, nada más y nada menos, al rearme y la militarización del Continente.

A Von der Layen los asuntos de defensa le entusiasman desde que fue ministra del ramo en su país, Alemania, tanto como le entusiasma crear nuevos cargos burócraticos para que sigan redactando informes, que se suman a las montañas de papeles que ya existen.

Incluso si la Unión Europea fuera agredida, bastarían unos pocos ataques de precisión en el distrito europeo de Bruselas para ajustar las cuentas con el tinglado institucional: el Consejo, la Comisión Europea y el Parlamento. Pues bien, en tal caso el país atacado sería Bélgica, no la Unión Europea.

Por eso Von der Layen nombra para los cargos europeos de defensa a personajes insignificantes. Con cinco millones de habitantes y neutral hasta hace poco, Finlandia es un país militarmente irrelevante, que sólo comparte intereses con los igualmente irrelevantes Estados bálticos y escandinavos.

Finlandia y los Estados bálticos comparten un mismo pasado negro: en 1941 fueron aliados de la Alemania nazi durante el ataque a la URSS y el odio histérico no ha remitido desde entonces. Buena prueba de ello es que, a imitacion de Bruselas, el gobierno de Helsinki ha “confiscado” terrenos que son propiedad del Estado ruso para pagar las compensaciones de guerra a Ucrania (*).

Suecia, potencia regional que ha renunciado a su tradicional neutralidad al unirse a la OTAN, se lo toma con más calma y no ve con buenos ojos las solicitudes de Polonia y del Báltico de colocar bombas nucleares de gravedad estadounidenses en sus territorios. La posibilidad de que se construyan de bases estadounidenses (de la OTAN) en Finlandia con capacidad de ataque de largo alcance no la llena de felicidad.

(*) https://www.europapress.es/internacional/noticia-finlandia-confisca-terrenos-propiedad-estado-ruso-compensaciones-guerra-ucrania-20241028142601.html

Las guerras asimétricas modernas no se miden con muertos sino con dinero

Las guerras modernas son asimétricas porque los imperialistas ponen el dinero y sus víctimas ponen los muertos. Su alcance no se mide por el número de muertos y heridos sino por el gasto necesario para mantenerla. Si un país no tiene dinero suficiente, es mejor que no emprenda ninguna aventura. Del mismo modo, las guerras se acaban porque el dinero se acaba.

Si las guerras fueran gratis, los imperialistas no las acabarían nunca. Los muertos no importan, sobre todo si son de algún país remoto que seríamos incapaces de situar en un mapa. En la de Vietnam murió un número tan elevado de vietnamitas que aún no se han podido contar. Los cálculos oscilan entre 1,5 y 3,5 millones, la mayor parte de ellos civiles. Pero sólo murieron 60.000 soldados estadounidenses. Por lo tanto, es posible que murieran 500 vietnamitas por cada estadounidense.

Por eso las guerras son asimétricas. Sólo los imperialistas que inician una guerra pueden acabarla y a ellos lo único que les importa es el dinero. En Vietnam gastaron una ingente cantidad de fondos: 738.000 millones de dólares. Desde el punto de vista contable, no compensa iniciar una guerra así porque es excesivamente cara… aunque la hubieran ganado.

Lo mismo ocurre en Oriente Medio. La agresión iniciada por el ejército israelí en el sur de Líbano a finales de septiembre le ha costado al gobierno de Tel Aviv casi 7.000 millones de dólares hasta la fecha.

En total, si contamos desde el año pasado, el precio pagado por Israel para mantener la guerra de exterminio contra los palestinos de la Franja de Gaza asciende a 27.600 millones de dólares, según Bezalel Smotrich, el nazi que dirige el Ministerio de Finanzas israelí.

La defensa antiaérea, que permite interceptar y destruir en vuelo algunos cohetes, misiles y drones disparados por Hezbollah, Hamas, los huthíes, las milicias irakíes e Irán, también resulta muy cara. Dependiendo de las diferentes baterías de interceptación utilizadas por el ejército, cada disparo cuesta entre 50.000 dólares y más de un millón de dólares.

La factura aumenta cada día que pasa sin retirarse del campo de batalla. A partir de aquí, todo son problemas para los agresores. El Fondo Monetario Internacional acaba de revisar a la baja sus nuevas previsiones de crecimiento económico: 0,7 por cien. El déficit presupuestario debería alcanzar el 8,5 por cien del PIB este año, casi el doble que el anterior. Las agencias internacionales como Moody’s, Standard & Poor y Fitch han bajado sus calificaciones…

Un ejército muy corto de efectivos

El ejército israelí, que sufre una grave escasez de efectivos, se ve obligado a ampliar los períodos de reserva, que pueden alcanzar o incluso superar los 100 días al año. Según el Ministerio de Finanzas, la compensación salarial pagada a los reservistas llamados a filas asciende aproximadamente a 3.600 millones de dólares al año.

Si la guerra en varios frentes continúa, el Estado Mayor ha anunciado que tendrá que ampliar aún más los períodos de reserva, a riesgo de perturbar la gestión de personal en múltiples empresas, cuyos trabajadores están llamados a filas.

Enfrentado a considerables necesidades de efectivos, el ejército israelí quiere mantener su número. Desde octubre del año pasado han sido llamados a filas unos 300.000 reservistas, de los cuales casi una quinta parte estaban inicialmente exentos por tener más de 40 años. El número de bajas aumenta con 771 soldados muertos y 4.500 heridos desde el inicio de la guerra. Esta situación pone de relieve los límites de la maquinaria israelí de matar, que tradicionalmente depende de una fuerza activa de 170.000 soldados, complementados con reservistas.

La ampliación de los plazos de servicio provoca una ola de descontento entre los reservistas. Algunos denuncian públicamente el devastador impacto en sus vidas personales y profesionales. Las consecuencias económicas se sienten especialmente entre los trabajadores autónomos, obligados a cesar su actividad a pesar de las mínimas ayudas concedidas por el Estado. Un padre de dos hijos, que permanece en el anonimato, testifica haber perdido su trabajo después de pasar casi seis meses en Gaza en un año.

La situación pone de relieve la espinosa cuestión de las exenciones concedidas a los judíos ultraortodoxos. Estos últimos, que representan el 14 por cien de la población israelí, históricamente se han beneficiado de exenciones para realizar sus estudios religiosos. Alrededor de 66.000 hombres en edad militar están evadiendo así sus obligaciones militares, creando tensiones en la sociedad. El Tribunal Supremo ordenó recientemente su reclutamiento, pero los partidos ultraortodoxos, fieles lacayos de Netanyahu, se oponen firmemente a la decisión.

El debate adquiere una dimensión especialmente sensible, ya que seis voluntarios inicialmente exentos perdieron la vida en combate en el espacio de una semana en octubre, entre ellos un padre de diez hijos. Esta situación cristaliza las divisiones entre los diferentes fragmentos de la sociedad israelí: algunos piden un reparto más equitativo de la carga militar.

Juicio contra una empresa de mercenarios por las torturas de Abu Ghraib

Esta semana se celebró por segunda vez un juicio contra una empresa de mercenarios presentado por tres irakíes detenidos en la prisión de Abu Ghraib en 2003. Los demandantes acusan a Caci, una empresa con sede en Virginia, que fue contratada por el gobierno de Estados Unidos para interrogar a los detenidos, de contribuir a la tortura de los detenidos en la prisión irakí. Se espera que el juicio dure entre cuatro y cinco días.

Tras 16 años de disputas legales -y más de 20 intentos de la empresa de mercanarios de cerrar el caso- el nuevo juicio comenzó el miércoles ante un Tribunal de Virginia, retomando el caso que un juez declaró nulo en abril. El jurado quedó en un punto muerto tras más de una semana de deliberaciones.

Las imágenes perturbadoras de soldados estadounidenses sonrientes posando junto a detenidos maltratados en Abu Ghraib conmocionaron al mundo a mediados de la década de 2000, pero los procedimientos de abril marcaron la primera vez que un jurado estadounidense escuchó directamente las denuncias presentadas por personas detenidas en el centro de torturas.

Los tres irakíes —un periodista, un director de escuela secundaria y un vendedor de frutas— hablaron ante el tribunal por videoconferencia a principios de este año sobre su experiencia de ser amenazados con perros, sometidos a descargas eléctricas y despojados de sus ropas. Asaad Hamza Hanfoosh Al Zubae, que estuvo preso en Abu Ghraib desde 2003 hasta 2004, dijo que creía que las personas que lo desnudaron y le tocaron los genitales eran oficiales civiles basándose en su vestimenta. “Me sentí muy avergonzado. Estaba llorando, gritando”, dijo al jurado. Al Zubae también acusó a los torturadores de amenazar con violar a su esposa.

Es raro que las personas que demandaron al gobierno de Estados Unidos por violaciones de derechos humanos vinculadas a la Guerra de Irak obtengan un juicio, ya que el Tribunal Supremo ha sentado un precedente que facilita el archivo las causas por motivos de seguridad nacional. “Caci ha planteado todos los desafíos legales imaginables”, dice Shirin Sinnar, profesora de derecho en la Universidad de Stanford. “Los obstáculos procesales son a menudo los que matan los casos. La mayoría de las personas que tienen reclamaciones poderosas por haber sufrido torturas nunca llegan al tribunal”.

Los demandantes, representados por el Centro de Derechos Constitucionales, presentaron una demanda en 2008 bajo la Ley de Agravios Extranjeros. Esta ley permite a los no ciudadanos presentar casos que involucran violaciones claras del derecho internacional, como la tortura, ante un tribunal federal estadounidense cuando existe una conexión sustancial con Estados Unidos. A pesar de que el Tribunal Supremo ha reducido el alcance de la ley varias veces, el caso contra Caci ha sobrevivido.

En 2018 la jueza Leonie Brinkema encontró que los demandantes tenían pruebas suficientes para abrir un juicio oral. Brinkema no siempre se pone del lado de los demandantes en este tipo de casos, pero también ha fallado en contra del gobierno cuando plantea la excusa de la seguridad nacional.

—https://theintercept.com/2024/10/31/abu-ghraib-torture-trial-caci/

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