Por decirlo con la mayor suavidad, si las vacunas fueron una chapuza, los contratos que se firmaron para suministrarlas no le fueron a la zaga. No conocemos los pormenores de los que se firmaron en Bruselas porque lo ocultan; sólo lo suficiente como para asegurar que hay gato encerrado. La Comisión Europea ha llegado a […]