La web más censurada en internet

Mes: mayo 2020 (página 4 de 18)

La mitad de las pruebas de anticuerpos del coronavirus son erróneas según los CDC

Si como ya se empieza a admitir, las pruebas de coronavirus fallan más que una escopeta de feria, el resto del montaje pandémico corre la misma suerte y las cifras y “curvas” aparecen como lo que siempre han sido: el decorado de una película de terror.

Ahora, sobre la marcha, como es típico en esta pandemia, una nueva guía publicada en el sitio web de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos reconoce que la mitad de las pruebas de anticuerpos utilizadas para determinar si las personas han estado infectadas antes con coronavirus son erróneas.

En cualquier estadística eso no se llama error sino chapuza y a partir de aquí el artículo debería acabar, lo mismo que cualquier debate sobre la pandemia porque no hay tal pandemia. Los tests “no son lo suficientemente precisos para tomar decisiones políticas importantes”, reconocen los CDC.

Estas nuevas pautas de los CDC se hacen eco de los consejos de grupos como la Universidad de Minnesota, que advierten contra el uso de pruebas de anticuerpos para tomar decisiones políticas.

Ya ven que los CDC y la Universidad de Minnesota no se esfuerzan por disimular: las decisiones que adoptan son de naturaleza “política” y, además, se han adoptado sobre fundamentos erróneos.

Una vez que el máximo órgano epidemiológico de Estados Unidos, y por lo tanto del mundo, se baja los pantalones, el resto cae por su peso: el confinamiento también carece de justificación. “Los resultados de las pruebas serológicas no deben usarse para tomar decisiones sobre la agrupación de personas que residen o son admitidas en entornos de congregación, como escuelas, dormitorios o instalaciones correccionales”, dicen los CDC en su web.

“Los resultados de las pruebas serológicas no deben usarse para tomar decisiones sobre el regreso de personas al lugar de trabajo”, añaden.

Pero cuando alguien se mete en un callejón sin salida, el remedio es siempre peor que la enfermedad: a causa de los errores, lo que debe hacer un médico es realizar una segunda prueba. Por aquello de la doble negación dialéctica, recomiendan los CDC, dos errores pueden conducir a un acierto. En otras palabras: si fallas con la primera quiniela, insiste con la segunda porque tienes más probabilidades de acertar.

¿Qué pasa si las dos pruebas son contradictorias? El CDC no aconseja nada, pero nosotros recomendamos a los doctores que en tal caso, como en el fútbol, lancen una moneda al aire para encontrar la solución.

Otro de los ágoras de la medicina moderna, la FDA (Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos) también ha advertido sobre la falta de precisión de las pruebas de anticuerpos del coronavirus.

Es un clamor pero ya verán que ningún medio de intoxicación se va a hacer eco de esta chapuza.

https://cnnespanol.cnn.com/2020/05/27/las-pruebas-de-anticuerpos-para-coronavirus-dan-resultados-incorrectos-hasta-la-mitad-de-las-veces-dicen-los-cdc/

– – – – – – – – – – – – – – – – – – – –

Atención censura: Nada más publicar este artículo, la CNN ha retirado de su servidor la página web referenciada. Volvieron a activar el enlace por la tarde.

La referencia original de los CDC estaba en este enlace:
> http://https:0//www.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/lab/resources/antibody-tests-guidelines.html

El contenido también ha sido reproducido en otros enlaces diferentes:
> https://sumedico.lasillarota.com/especialidades/la-mitad-de-las-pruebas-de-anticuerpos-de-covid-19-son-erroneas-cdc-coronavirus-covid-19-inmunidad/323718 

> https://mundohispanico.com/cdc-pruebas-de-anticuerpos-covid-19-incorrectas/
> https://www.ezanime.net/coronavirus-las-pruebas-de-anticuerpos-contra-el-coronavirus-pueden-ser-incorrectas-el-50-del-tiempo/

Por qué los talibanes han ganado la Guerra de Afganistán

El New York Times publica un artículo sobre la Guerra de Afganistán para tratar de explicar por qué la han ganado los talibanes. Es un notable intento de ignorar los hechos.

Después de los ataques a las Torres Gemelas de 2001, asegura el periódico, los talibanes crearon una red descentralizada de combatientes y comandos sobre el terreno, facultados para reclutar y encontrar recursos a nivel local, mientras que los dirigentes siguieron refugiados en Pakistán.

No ocurrió así. Entre finales de 2001 y 2007 no hubo talibanes. El movimiento se disolvió tras la invasión del país porque no podían ni soñar con que algún día pudieran hacer retroceder al ejército imperialista.

La situación cambió cuando sus dirigentes se reagruparon en refugios seguros proporcionados por el ejército pakistaní, en un momento en que los pakistaníes recibían cientos de millones de dólares en ayuda procedentes de Estados Unidos.

Desde esta base segura, los talibanes planearon una larga guerra de desgaste contra las tropas de Estados Unidos y la OTAN. En 2007 comenzaron con duros ataques locales que revivieron y perfeccionaron un antiguo plan que Estados Unidos había financiado contra los soviéticos en las mismas montañas y en el mismo terreno y que ahora se desplegaron contra el ejército estadounidense.

Incluso antes de que Estados Unidos invadiera Afganistán, los talibanes habían reconocido que no tenían capacidad para dirigir el país. Habían logrado estabilizar el país. Los señores de la guerra que habían luchado entre ellos después de la retirada soviética fueron expulsados y una cierta tranquilidad volvió a las calles. Pero no había desarrollo económico, ni un sistema de educación o salud, ni dinero para crearlos.

Cuando en 2001 Estados Unidos invadió el país, los talibanes se dispersaron. El 5 de diciembre el mullah Omar se escondió en algún lugar de Afganistán y su adjunto, el ministro de defensa, mullah Obaidullah, se convirtió en el nuevo dirigente. Al día siguiente se reunió en Shah Wali Kot, Kandahar, con Karzai y los partidarios del gobierno impuesto por Estados Unidos. Es lo que se conoce como el “Acuerdo Shah Wali Kot” (2).

El mullah Obaidullah y los talibanes fueron amnistiados. Se comprometieron a abandonar las armas y a incorporarse al gobierno de Karzai. El movimiento se había disuelto y, en una aparición en los medios de comunicación al día siguiente, Karzai anunció que los enemigos de Afganistán eran Al-Qaeda y Osama Bin Laden. La guerra había terminado.

Entonces la pregunta es: ¿por qué reapareció la guerra? El New York Times responsabiliza a la corrupción del gobierno de Karzai para tapar los crímenes del ejército de ocupación estadounidense.

Fueron las tropas estadounidenses las que se negaron a aplicar la amnistía, por lo que muchos talibanes siguieron encarcelados. Por lo demás, la ocupación militar fue una cadena de crímenes y atropellos, a cada cual más espantoso.

El ejército de Estados Unidos devolvió al poder a los señores de la guerra, que los talibanes habían erradicado. Cuando querían apoderarse de un territorio, los caciques les decían a las tropas que el dueño era un talibán.

La CIA comenzó a detener afganos al azar, torturándolos brutalmente, algunos hasta la muerte. Los mercenarios de las fuerzas especiales asaltaron casas privadas y bombardearon pueblos enteros.

La población se volvió contra las atrocidades del imperialismo y la corrupción del gobierno de Karzai.

Al mismo tiempo, el ejército pakistaní se volvió contra la presencia militar de Estados Unidos en su patio trasero. Puso a los talibanes retirados en contacto con los patrocinadores de la región del Golfo y organizó la logística para una nueva insurgencia. El movimiento talibán se volvió a formar con nuevos dirigentes y patrocinadores, pero manteniendo su antiguo nombre.

Las antiguas redes de mando tribales se reactivaron y las filas se llenaron de nuevos descontentos. A partir de entonces, era sólo cuestión de tiempo que las tropas se vieran obligadas a largarse.

(1) https://www.nytimes.com/2020/05/26/world/asia/taliban-afghanistan-war.html
(2) https://static1.squarespace.com/static/5bf5692f4611a019a7c69ea6/t/5c77f4fdeef1a10b17f2abda/1551365379168/Secret+Life+of+Mullah+Omar-FINAL3.pdf

Estados Unidos amenaza a Australia si no se suma al bloqueo contra China

El domingo el Secretario de Estado de Estados Unidos Mike Pompeo amenazó brutalmente a Australia si no se sumaba al bloque internacional contra China.

Simplemente Estados Unidos “desconectará” a Australia de sus redes de telecomunicaciones, militares y de inteligencia si algún gobierno llega a firmar un acuerdo con China que en Washington consideren peligroso para su “seguridad nacional”, dijo Pompeo en una entrevista a Sky News.

Al secretario de Estado le preguntaron por un “memorándum de entendimiento” firmado en 2018 por el gobierno local de Victoria para participar en la Ruta de la Seda. “Cada nación tiene su propio derecho soberano a tomar decisiones por sí misma, y supongo que el Estado de Victoria tiene ciertos derechos […] pero cada ciudadano El gobierno australiano necesita saber que cada uno de estos proyectos [de la Ruta de la Seda] va a ser examinado muy de cerca”, dijo a la cadena de televisión.

“No asumiremos ningún riesgo para nuestra infraestructura de telecomunicaciones, ningún riesgo para los elementos de seguridad nacional de lo que tenemos que tratar con nuestros socios de Five Eyes”, una referencia a la red de vigilancia mundial encabezada por Estados Unidos, que incluye la Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda y Australia.

Si bien Pompeo alegó que los proyectos de la Ruta de la Seda podían causar un “daño” no especificado en la región, su verdadera preocupación es proteger la las operaciones de espionaje masivas y en expansión llevadas a cabo por Estados Unidos y sus socios.

La intervención de Pompeo forma parte de una creciente campaña del gobierno de Trump para aislar a China económica y militarmente, incluso tratando de responsabilizar al país asiático de la pandemia.

Las declaraciones de Pompeo levantaron ampollas en la prensa australiana y el embajador estadounidense, Arthur Culvahouse Jr., tuvo que publicar una aclaración igualmente amenazadora.

“Confiamos en que Australia, como estrecho aliado y socio de Five Eyes, tomará todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de sus redes de telecomunicaciones”, decía el comunicado.

El Primer Ministro australiano, Scott Morrison, salio en defensa de… Estados Unidos. El gobierno de Victoria, dijo, nunca debería haber firmado el memorando de entendimiento con China.

Una parte de la intoxicación mediática llama “camarada Dan” al Primer Ministro de Victoria, Daniel Andrews, al que le ha faltado tiempo para recular y besar los pies de sus amos del otro lado del Pacífico. “Victoria no ha aceptado, y no aceptará en el futuro, proyectos de telecomunicaciones” en la Ruta de la Seda, dijo su portavoz.

El jueves de la semana pasada, antes de ir a Australia, Pompeo ya había calentado la silla. Estados Unidos, dijo, apoya a Australia contra la intimidación china. “El Partido Comunista de China ha decidido amenazar a Australia con represalias económicas simplemente por pedir una investigación independiente sobre los orígenes del virus. Esto no es justo”, dijo Pompeo.

La farsa orquestada por Estados Unidos en torno a la pandemia, la OMS y China es como todo lo demás: las recomendaciones de la OMS sólo se siguen cuando interesa políticamente. Las cifras sobre la pandemia que dio China son las de la OMS. Por su parte, China va a revisarlas y, ante las presiones, la OMS ha tenido que aceptar una investigación independiente que, por lo demás, ha sido apoyada por China.

Pero no les quepa ninguna duda: Estados Unidos no va a aceptar nada de eso, salvo que conduzcan a donde quieren llegar. En Tal caso, como venimos advirtiendo, tendremos un culebrón sobre el “virus chino” para rato que, naturalmente, contemplaremos en los noticiarios de todo el mundo.

La fiscalía del PSOE y Podemos promueve 6 años de prisión a uno de los detenidos en Madrid en solidaridad con Cataluña

La fiscalía de Madrid ha solicitado la pena de 6 años de cárcel y más de seis mil euros de multa contra el joven activista Daniel Gallardo, detenido en una manifestación en solidaridad con Cataluña. Asimismo, ha sido la propia fiscalía la principal oposición para su libertad provisional, ya que lleva en prisión desde el 16 de octubre del año pasado.


Desde el Movimiento Antirrepresivo De Madrid, que todavía no ha accedido al sumario completo, han explicado en varias ocasiones que la acusación se trata de un vulgar montaje policial, con pruebas fabricadas por la propia policía nacional y coordinadas con el Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y el resto del gobierno de coalición. Las imputaciones contra Gallardo son de atentado contra varios agentes, resistencia y desobediencia grave.
Cuando el policía declaró ante el juez no tenía lesiones ni secuelas. Hay numerosas contradicciones entre los partes de lesiones, pues el del policía supuestamente agredido está realizado más de una hora antes y en otro sitio distinto al del parte que se le efectuó a Dani en el momento y lugar de la detención«. 
En aquellos días, el ministro del Interior Grande-Marlaska manifestó que «la prisión preventiva continuará para los detenidos en las protestas mientras estas continuen«, lo que pone en evidencia que la actuación de la fiscalía responde a indicaciones directas del gobierno del PSOE y Unidas Podemos.

El ejército de Canadá que se ha hecho cargo de los asilos se encuentra con un panorama desolador

Las condiciones en los hogares de ancianos de Ontario afectados por brotes de coronavirus son «profundamente inquietantes», según los informes de los soldados canadienses que ayudan en estos residenciales, dijo el primer ministro Justin Trudeau.

El ejército canadiense desplegó tropas en abril en cinco hogares de ancianos en Ontario, la provincia más poblada del país, para cubrir la grave escasez de personal sufrida durante el apogeo de la pandemia.

“Grave escasez de personal” es un eufemisno que en román paladino significa lo siguiente: si hay una pandemia mortífera, el salario de un trabajador no cubre el riesgo asumido.

Los soldados dijeron que se encontraron con un desprecio flagrante por las medidas de control de infecciones y una atención “horrible” de los ancianos, que por momentos rozaba el abuso.

Los informes hablan de distintas formas de maltrato, con residentes “abandonados con pañales en camas sucias”, llorando por ayuda y en otros casos alimentados a la fuerza, causando asfixia.

“Es profundamente perturbador”. Después de leer el informe, “obviamente tuve una variedad de emociones: ira, tristeza, frustración y dolor. Necesitamos hacer un mejor trabajo de apoyo a nuestros adultos mayores, en su atención a largo plazo en todo el país, durante esta pandemia y más allá”, dijo Trudeau en rueda de prensa.

El informe militar dice que un paciente se habría ahogado mientras comía acostado, en un caso extremo donde los intentos por revivirlo fracasaron.

Los soldados dijeron que encontraron contaminación fecal significativa en numerosas habitaciones de pacientes y pañales sucios que a menudo provocaban “ruptura de la piel”.

Las historias clínicas eran inexactas y las familias recibieron información incorrecta.

Las enfermeras y los trabajadores de apoyo no cambiaban sus mascarillas y otros equipos de protección personal durante varias horas, mientras se movían entre las habitaciones de los pacientes.

Los hogares de ancianos representan alrededor del 80 por ciento de todas las muertes imputadas en Canadá el coronavirus, un país de casi 37 millones de habitantes que superó las 6.700 muertes.

Cerca de 300 médicos y enfermeras del ejército fueron enviados a trabajar en los hogares de ancianos de Ontario. Otros 1.500 fueron a residencias de la provincia de Quebec.

La descubridora del coronavirus fue una trabajadora sin titulación universitaria

Con la histeria actual, la descubridora de los coronavirus, la científica escocesa June Almeida, ha saltado a la fama, aunque no se han realzado suficientemente algunos detalles muy interesantes de su biografía.Almeida era una trabajadora e hija de trabajadores que tuvo que abandonar el colegio a los 16 años porque no tenía dinero para asistir a la universidad. En un mundo en el que campean los títulos oficiales, incluidos los de la Universidad Rey Juan Carlos, no conviene airear que en numerosas disciplinas científicas los profanos han realizado importantes investigaciones que han impulsado el progreso del saber.

Tras abandonar sus estudios, Almeida trabajó de enfermera en varios hospitales británicos y, como en las Islas no le permitían avanzar en su formación, se trasladó a Canadá, iniciando una importante tarea como microscopista en el terreno del cáncer. Desarrolló un nuevo método para mejorar la visualización de los virus, agregándolos a los anticuerpos.

Cuando las publicaciones de la neófita saltaron a la fama, los británicos retrocedieron. Quizá se acordaron de Jenner, a quien consideran como el inventor de las vacunas, pero a quien jamás admitieron en el seno de la medicina. Lograron convencer a Almeida de que regresara de Londres, aunque la obligaron a seguir algunos de los cauces oficiales para darle un título que no necesitaba.

La burguesía ha creado una sociedad formalizada a su imagen y semejanza, donde lo importante es siempre lo oficial, el certificado que se enmarca para colgar de la pared a la vista de todos, a fin de que algunos se permitan ponerse un peldaño por encima de los demás y pontificar. Sobre todo pontificar, emitir encíclicas, decretos y sentencias.

Junto con David Tyirell, un científico que trabajaba en las enfermedades respiratorias, en 1964 Almeida descubrió en las células de pacientes resfriados la morfología de un nuevo tipo de virus que, por su aspecto exterior, parecían revestidos por una corona.

El descubrimiento no fue consecuencia de su titulación sino de la pericia de Almeida al microscopio.

En 2002, junto con David Tyrrell y Michael Fieder, escribió un libro titulado de una manera sugerente y bastante característica de la virología: “Guerras Frías: la lucha contra los resfriados comunes” (Cold Wars: The Fight Against the Common Cold).

No es ninguna casualidad que el coronavirus apareciera en las personas aquejadas de resfriados, ni que a un periódico se le escapen a veces cosas como la siguiente: “Los resfriados no tienen profilaxis ni otra cura que la que nos proporciona nuestro nunca suficientemente valorado sistema inmune. Hace algunos años se diseñó, y comercializó, una vacuna contra los resfriados. Sin embargo, los protocolos de administración eran complejos y su eficacia profiláctica muy cuestionable” (*).

Por lo demás, Almeida sólo llegó a describir la forma externa de una de las muchas variedades de coronavirus. En una época en la que la microscopía electrónica aún estaba en mantillas, la observación fue una proeza. Pero los virus no se identifican sólo por su morfología. Además, es necesario aislarlos, purificarlos y secuenciarlos, una tarea que no se ha completado, lo que complica cualquier avance en este terreno.

Son muchos los científicos que han realizado importantes descubrimientos sin necesidad de título, en varias disciplinas, incluida la matemática. En ocasiones el título es un lastre y los investigadores no son capaces de romper con el cúmulos de aprendizajes previos.

La tesis se puede volver del revés: son muchos los reconocidos científicos que, como Newton, han apoyado sonoros disparates que condujeron a que Engels le calificara de “burro”. Los historiadores destacan determinados aspectos del pensamiento de un autor y pasan por encima de otros.

Todo esto se resume muy fácilmente en lo que escribiera un gran sabio como Antonio Machado: “La verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero”.

(*) https://www.abc.es/sociedad/abci-june-almeida-cientifica-identifico-primer-coronavirus-202005150123_noticia.html

Más información:
– Teoría y práctica del contagio y la vacunación a lo largo de la historia de la medicina
– Para sacar a Newton fuera del armario

La Fundación Rockefeller preconiza la militarización de la sociedad con el pretexto de la pandemia

La Fundación Rockefeller ha presentado un “Plan de Acción Nacional para el Control de Covid-19” en el que esbozan “medidas pragmáticas para reabrir nuestros lugares de trabajo y comunidades”. Pero estas no son, como dice el título, simplemente medidas de salud. El Plan -al que han contribuido algunas de las más prestigiosas universidades (Harvard, Yale, Johns Hopkins y otras)- prefigura un modelo social verdaderamente jerárquico y militarizado.

En la parte superior, el “Consejo de Control de Pandemias, análogo al Consejo de Producción de Guerra que Estados Unidos creó en la Segunda Guerra Mundial”. Estaría compuesto por “dirigentes de los negocios, el gobierno y el mundo académico” (enumerados así por orden de importancia, con los representantes del gobierno no en la parte superior, sino los de las finanzas y la economía). Este Consejo Supremo tendría la facultad de decidir sobre la producción y los servicios, con una autoridad similar a la conferida al Presidente de Estados Unidos en tiempos de guerra por la Ley de Producción para la Defensa. El Plan establece que 3 millones de ciudadanos estadounidenses deben ser examinados semanalmente del Covid-19, y que el número se debe aumentar a 30 millones por semana en seis meses. El objetivo, que se debe alcanzar en un año, es llegar a la capacidad de probar a 30 millones de personas diarias de Covid-19.

Para cada prueba debe haber “un reembolso adecuado a un precio de mercado de 100 dólares”. Por lo tanto, se necesitarán “miles de millones de dólares al mes” en dinero público.

La Fundación Rockefeller y sus socios financieros ayudarán a crear una red para la provisión de garantías de crédito y la firma de contratos con los proveedores, es decir, con las principales empresas productoras de medicamentos y equipo médico. Según el Plan, la “Junta de Control de Pandemias” también está autorizada a crear un “Cuerpo de Respuesta a Pandemias”, una fuerza especial (no denominada incidentalmente “Cuerpo” como los Marines) con una plantilla de 100.000 a 300.000 miembros. Se reclutarían de voluntarios del Cuerpo de Paz y de Americorps (creado por el gobierno de Estados Unidos oficialmente para “ayudar a los países en desarrollo”) y de la Guardia Nacional.

Los miembros del “Cuerpo de Respuesta ante Pandemias” recibirían un salario bruto medio de 40.000 dólares al año, para lo cual se espera que el gobierno gaste entre 4.000 y 12.000 millones de dólares anuales. El “Cuerpo de Respuesta ante Pandemias” tendría la tarea principal de controlar a la población con técnicas de tipo militar, mediante sistemas digitales de rastreo e identificación, en lugares de trabajo y de estudio, en barrios residenciales, en lugares públicos y en movimiento. Sistemas de este tipo -recuerda la Fundación Rockefeller- los realizan Apple, Google y Facebook.

Según el Plan, la información sobre las personas, relativa a su salud y actividades, permanecería reservada “en la medida de lo posible”. Sin embargo, todos ellos estarían centralizados en una plataforma digital cogestionada por el Estado Federal y las empresas privadas.

Sobre la base de los datos proporcionados por el “Consejo de Control de Pandemias”, se decidirá a su vez qué zonas estarían sujetas a confinamiento y por cuánto tiempo. Este, en resumen, es el plan que la Fundación Rockefeller quiere implementar en Estados Unidos y en otros lugares. Si se llevara a cabo aunque fuera parcialmente, habría una mayor concentración del poder económico y político en manos de élites aún más pequeñas, en detrimento de una mayoría creciente que se vería privada de los derechos democráticos fundamentales.

El operativo se ejecutaría en nombre del “control del Covid-19”, cuya tasa de mortalidad, según datos oficiales, ha sido hasta ahora inferior al 0,03 por ciento de la población de Estados Unidos. En el Plan de la Fundación Rockefeller, el virus se utiliza como un arma real, incluso más peligrosa que el propio Covid-19.

(*) https://www.rockefellerfoundation.org/national-covid-19-testing-action-plan/

Manlio Dinucci, https://www.investigaction.net/fr/la-fondation-rockefeller-preconise-un-controle-militarise-de-la-population-pour-lutter-contre-le-covid-19/

Histeria médica, histeria política, histeria social y no desmayaremos hasta salir de esta histeria

A medida que proliferan las noticias sobre la histeria, cada vez está más clara la reacción que los Estados de casi todo el mundo han tenido como consecuencia de una situación que ellos mismos -y no un virus- han creado.

En la localidad de Totoras, en Argentina, a dos ancianos, un hombre de 79 años y mujer de 91, que fallecieron por un cuadro de neumonía severa con fiebre, les realizaron pruebas para detectar el coronavirus (*).

Como venimos repitiendo desde un principio, para la ciencia es imprescindible conocer la causa de la muerte en cualquier circunstancia, máxime cuando previamente ha existido una intervención médica. En una pandemia con mucha más razón.

En este caso los ancianos presentaban un cuadro de enfermedad común, conocida y tratada desde hace siglos pero que ahora la paranoia atribuye al coronavirus.

El caso es relevante porque, en efecto, desde el principio se activó el protocolo estúpido. Los trabajadores sanitarios los asistieron con el equipamiento y la indumentaria de “protección” y, naturalmente, los ancianos fueron aislados y “tratados” por los médicos como si tuvieran coronavirus.

Los resultados de las pruebas llegaron tras el fallecimiento de ambos e indicaron que no había virus. El diagnóstico fue erróneo. Ahora bien, es posible que lo erróneo no sea el diagnóstico sino la prueba. Ni es posible saberlo, ni hay interés alguno en saberlo.

A partir de aquí, se imponen numerosas reflexiones en las que venimos insistiendo desde el primer momento.

La primera es que para tratar a un enfermo hay que saber el origen de la enfermedad. Si el médico se equivoca, como en este caso, no trata nada o, lo que es peor, mata al paciente.

La paranoia del coronavirus ha alcanzado a los médicos, de manera que ya no tratan las enfermedades comunes como siempre lo hicieron, sino como cazafantasmas de la nueva plaga.

Los ancianos habían sido derivados al hospital desde una residencia de ancianos. Dado el escenario de la tragedia (ancianos, neumonía, fiebre), además de los médicos, la población también entró en pánico de tal manera que no le importó la muerte de los ancianos sino todo lo contrario: se sintió aliviada porque el temido virus no había hecho aparición. No podía contagiarles a ellos.

Extraigan Ustedes de la información las conclusiones que consideren más oportunas. Para nosotros aquí no hay ningún problema médico. Cuando a los vecinos les alivia conocer la verdadera causa de la muerte de dos ancianos es que vivimos en una sociedad vergonzosa y vergonzante que padece un delirio político y social de grandes proporciones.

(*) https://www.lacapital.com.ar/pandemia/los-ancianos-que-murieron-totoras-dieron-negativo-coronavirus-n2585124.html

Más información:
-Menos tests y más autopsias: ‘es la única manera de saber lo que pasa ahí fuera’

Decenas de personas se manifiestan en el SEPE de Barcelona porque todavía no han cobrado el subsidio

«Que dejen de tomarnos el pelo» o «¿Qué pasa con nuestro dinero?» son las otras manifestaciones, distintas a las de VOX, que no están saliendo en los medios de comunicación. En este caso ha sido ayer en Barcelona, frente a una sede del SEPE cerrada a cal y canto, donde varias decenas de personas se concentraron para exigir el pago de los subsidios.
En la provincia de Barcelona son al menos 3000 personas las que no han cobrado ningún subsidio desde marzo, y que según los gestores administrativos alcanza 900.000 en toda España. Algunas personas afectadas incluso se están endeudando con el banco mediante adelantos del 70% de la prestación, que deberán ser devueltos como máximo en agosto.
Supuestamente el problema es a consecuencia de «problemas de gestión«, según han publicado varios medios, pero el hecho de que España haya tenido que acudir al fondo europeo SURE, indica que ahora mismo no hay recursos propios para abonar los subsidios solicitados.
Este «rescate» comunitario de los fondos destinados al desempleo todavía no tiene establecidas las condiciones de acceso al mismo, pero las entidades financieras ya han pactado con el gobierno adelantos cuya letra pequeña también se desconoce. 
No obstante las tres patronales bancarias emitieron a principios de mes sendos comunicados afirmando que solo adelantarían la primera mensualidad, lo cual quiere decir que el gobierno ha dejado a la banca que sea ella quien decida y distribuya los adelantos, ya que el comunicado no ha sido desmentido por el Ministerio de Trabajo.

No se han conservado muestras biológicas de los fallecidos que el Ministerio de Sanidad dice que murieron por coronavirus

«Es absolutamente imposible conocer el número total de fallecidos ya que no se han recogido muestras biológicas«, afirma el Decano del Colegio de Químicos de Madrid, Ricardo Díaz, en una entrevista concedida ayer en Cuatro TV.

El ingeniero no salía de su asombro por esta noticia, llegando a afirmar que «si después de tres meses estamos ahora eliminando duplicados, me pregunto si son fiables el resto de datos«, reprochando que no exista muestra alguna que permita corregir los supuestos «desfases» en la contabilidad de los fallecidos.

Dicho de otra manera: se han contabilizado como muertos por coronavirus casos sin comprobar y que no se podrán comprobar nunca. «Así es imposible hacer un estudio medianamente serio. Si estoy en un tribunal de tesis y me presentan algo así en una tesis doctoral, ¡le suspendo hasta el bachillerato!”.

Esto nos lleva a la conclusión de que las cifras facilitadas por el Ministerio de Sanidad, nunca se podrán cotejar ni comprobar.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies