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Día: 2 de marzo de 2020 (página 1 de 1)

Obama autorizó el ataque informático contra las instalaciones nucleares iraníes en 2010

Fue Obama quien autorizó al espionaje estadounidense e israelíes a lanzar el ataque Stuxnet contra las instalaciones nucleares iraníes en 2010, dice el New York Times diez años después (*).

Inoculado por pinchos USB infectados, el virus Stuxnet usado contra Irán reprogramó los sistemas de control de procesos industriales de Siemens, que funcionan con Windows.

Irán cometió el error de utilizar programas informáticos privativos de origen estadounidense en sus instalaciones nucleares.

Stuxnet no es una herramienta para el espionaje industrial; es un arma de guerra. El virus informático buscó entre los miles de ordenadores a los que infectó para activarse con un objetivo específico: las centrifugadoras de la central nuclear de Natanz utilizadas para el enriquecimiento del combustible nuclear.

El virus informático tenía la capacidad de hacer lo que ningún programa había hecho hasta entonces: tomó el control de las centrifugadoras y les dio instrucciones que llevaron a su destrucción física al acelerar su rotación.

La empresa rusa de seguridad informática Kaspersky fue la primera en detectar e identificar Stuxnet. Su fundador, Eugene Kaspersky, había advertido de los graves peligros que entrañaban esos ataques, afirmando que “las armas cibernéticas son la innovación más peligrosa de este siglo”.

Entonces Kaspersky abogó por un tratado internacional que prohibiera la guerra cibernética. Lo mismo propuso el gobierno ruso. Estados Unidos se opuso. Entonces Washington tenía ventaja en ciberguerra y pretendía utilizarla contra sus adversarios.

Los informáticos de Estados Unidos del Laboratorio de Idaho habían desarrollado contramedidas contra Stuxnet, pero el gobierno de Estados Unidos no quiso hacerlas públicas para aprovechar la ventaja del arma de guerra cibernética que había creado, junto con Israel. No obstante, la empresa de seguridad informática Symantec publicó un documento de 49 páginas sobre cómo se configuró Stuxnet y cómo desactivarlo. El 24 de junio de 2012 Stuxnet se desactivó en todos los ordenadores en los que se había instalado.

Ahora el código fuente de Stuxnet es accesible en internet para cualquiera que quiera usarlo. Una vez adquirido el código fuente, modificarlo e implementarlo cuesta menos que las armas convencionales, dice Kaspersky.

La posibilidad de un acuerdo internacional que prohíba el uso de armas cibernéticas es ahora prácticamente nula, pero debe quedar claro quiénes son los responsables de ello y, naturalmente, atenerse a las consecuencias.

(*) https://www.nytimes.com/2012/06/01/world/middleeast/obama-ordered-wave-of-cyberattacks-against-iran.html

Un sabotaje obliga a cerrar a un tendero nazi que vendía baratijas del III Reich en Australia

Un tendero de Melbourne, Australia, que vendía baratijas nazis, tales como banderas e insignias de las Juventudes Hitlerianas, ha tenido que bajar la persiana para siempre.

El nazi, Garry McDonald, tenía montado un negocio con la venta de brazaletes con la svástica, dagas, medallas y todo tipo de parafernalia hitleriana.

Los antifascistas denunciaron el mercadillo y la prensa se hizo eco de la información, pero lo que realmente acabó con el negocio fue la acción de un grupo anarquista, que saboteó la cámara de vigilancia y la cerradura de la tienda.

Luego pintaron el escaparate con letras de color rojo: “Fuera la basura nazi” y lo acabaron rompiendo. En el escaparate ondeaba la bandera esclavista de los confederados de Estados Unidos.

El piquete reivindicó la acción en las redes. La explicaron señalando la pasividad de la policía: “Los grupos de la comunidad judía y los residentes han presentado quejas sin resultados […] Enviamos una advertencia a Garry McDonald: si las autoridades no están dispuestas a hacer algo sobre su negocio fascista, nosotros sí”.

Ahora la policía no se dirige contra el nazi sino contra los antifascistas. Lo de siempre, vamos.

El nazi McDonald explicó a la prensa que lo que la gente pensara le importaba un bledo. Sin embargo, ahora parece que se ha rendido y ha cerrado la tienda.

Los vecinos han acogido con satisfacción el cierre, aunque temen que el nazi siga vendiendo sus baratijas en internet. Todos parecen estar felices por el cierre de esta tienda, lo cual no hubiera sido posible si el asunto se hubiera dejado en manos de “las autoridades”.

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