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Día: 18 de febrero de 2020 (página 1 de 1)

Coronavirus: ¿un nuevo crimen del imperio?

Darío Herchhoren

Desde tiempo inmemorial los seres humanos convivimos con las enfermedades; que a veces se transformaron en grandes mortandades, asumiendo el carácter de epidemias, que se llevaban la vida de millones de personas.

Durante la edad media fueron frecuentes las llamadas «pestes», que la iglesia católica siempre tan apegada a la ciencia calificaba como castigos divinos. Parece que dios en su infinita bondad a veces se levantaba de mala leche, y entonces mandaba un mensaje de terror a los seres humanos para que recordaran su existencia. Las famosas pestes medievales se originaban en las malas condiciones de vida; y sobre todo en la ausencia de higiene sobre todo en las ciudades donde la población vivía hacinada en autéticas covachas mugrientas, que eran el mejor caldo de cultivo de enfermedades y epidemias.

La última de esas grandes mortandades fue la famosa «gripe española» de 1919, que se llevó la vida de millones de seres humanos en todo el mundo. Pero la cosa no terminó allí.

Enfermedades como la difteria y la viruela fueron las responsables de millones de muertes, hasta que aparecieron las vacunas, que acabaron con ellas.

Más cerca en el tiempo, fue la aparición de una enfermedad que hizo estragos sobre todo en Africa en el siglo XX, que fue el sida. Dicha enfermedad se asocia siempre o casi siempre con las malas condiciones de vida; y en Africa esas malas condiciones son moneda corriente.

Siempre se ha dicho en forma de rumor que el sida es una enfermedad cuya etiología hay que buscarla en algún laboratorio, donde se «fabricó» el virus que transmitía esa enfermedad. Tanto es así que la revista The Lancet, una publicación médica muy prestiugiosa admitió con ciertas reservas, que las grandes epidemias de sida en Africa había sido provocadas en forma intencional en los años 60 del pasado siglo, que llevó a una poda de la población nativa de varios millones de individuos.

Es curioso como esas enfermedades afectan siempre a poblaciones marginadas. No hay noticias fiables de que haya una epidemia de sida en Estados Unidos; si bien la enfermedad afectó a muchos norteamericanos.

Si analizamos el sida en su vertiente médica se habla de un «síndrome de inmunodeficiancia adquirida»; es decir que es algo que los afectados adquieren. ¿Y como lo adquieren? La respuesta siempre se asocia a prácticas de riesgo, como el uso compartido de jeringuillas, o al consumo de drogas prohibidas.

Es decir que se achaca a los propios infectados la responsabilidad de su infección por su mala conducta sanitaria. Parece que es una especie de expiación por su relativismo moral. Otro tanto ha pasado con el ébola, que ha sido ya controlado, pero que al igualque el sida produjo profusas muertes, aunque no tantas como el sida.

Y ahora llegamos al coronavirus, que es un tipo de neumonía que apareció en China, y que los medios de comunicación han inflado de una manera que llama la atención. Veamos: China tiene 1300 millones de habitantes, y han muerto por el coronavirus menos de 2000 seres humanos. La proporción de muertes e infectados por la enfermedad es mínima teniendo en cuenta la cantidad de habitantes de China.

Pero es que la epidemia coincide en el tiempo con la batalla que el imperio ha desatado contra Wahuei, el gigante chino de la telefonía movil que ha desarrollado la tecnología 5G, y que ha logrado ser la primera en el mundo, algo que el imperio no puede permitir.

En Barcelona, se había convocado para estos días una exposición mundial de telefonía adonde iban a concurrir las más importantes marcas de esa industria del mundo; y gracias a los  informes de la OMS (Organización Mundial de la Salud), organismo de la ONU, donde los EEUU tienen derecho de veto, se exageró tanto la situación del coronavirus que finalmente se suspendió el evento y que produjo pérdidas millonarias para los organizadores de la exposición, y para la ciudad de Barcelona que esperaba ingresar sumas muy importantes por la afluencia de cientos de miles de personas.

Todo esto me hace sospechar, que en realidad el coronavirus es una enfermedad que forma parte de la guerra bacteriológica, así como lo es la guerra química; y donde el imperio muestra su verdadera falta de escrúpulos morales; y que está dispuesto a recurrir a cualquier medio con tal de no perder la hegemonía. Trump mediante.

Periodismo puro y objetivo o ata esa mosca por el rabo

Bianchi

(Rueda de prensa donde están todas las cadenas de televisión y emisoras de radio reunidas para hacer preguntas a una comisaria comercial catalana sobre la no asistencia de varios países al certamen de MOBILE en Barcelona. Les llamaremos Mass Mierda (o Media, para gente circunspecta)).

–  Mass Mierda: Y díganos, señora Comisaria, ¿se resentirá la economía catalana con esta espantada de naciones por miedo al coronavirus ese, eh?

– Comisaria: En absoluto.

– MM: Pues se evalua en unos 500 millones las pérdidas por su ausencia…

– C.: No hay nada constatado.

– MM: Pero, al menos, reconocerá que ha sido un palo.

– C.: La sociedad civil catalana es potente y sabrá compensar esas presuntas pérdidas y recuperarse pronto. Los catalanes somos gente emprendedora, ya se sabe.

– MM: Hombre, ha tenido que hacerles daño, es innegable.

– C.: Hay vida más allá de MOBILE.

– MM: Admita que les ha perjudicado un poco.

– C.: No es plato de gusto, pero tenemos otros.

– MM: Un poquitín, por lo menos. Admítalo, por favor, se lo suplico.

– C.: Tenemos recursos suficientes. No colapsaremos.

– MM: No queremos (voz coral y metálica, robotizada, como las que anuncian ofertas en los grandes almacenes) que colapsen ustedes, una región española, al fin y al cabo, pero, por todos los santos, ¡algo les habrá tenido que joder! (rostros desencajados).

– C.: Como la picadura de un mosquito a un elefante.

– MM: Por no hablar de los incidentes públicos en la ciudad condal que no ayudan a la economía local. Y a su imagen.

– C.: Eso pregúnteselo usted/es a su Gobierno y Policía.En cuanto a la imagen, supongo que se referirá a la bofia dando palos al personal a tutiplén y a modo.

– MM: No nos alegramos de su desgracia…

– C.: Pues parece que sí.

– MM: No, no, se equivoca usted, pero parece que hasta les ha venido bien lo ocurrido en MOBILE, que se felicitan.

– C.: Y, si fuera así, ¿no compartiría usted/es esa alegría o alacridad? ¿O viene/n a cebarse?

– MM: Es que no es así, venimos a informar, díganos, ¿no es cierto que les ha escocido los bolsillos y que la pela es la pela, eh, eh? ¡Reconocerlo, joputas! (gesto descompuesto).

– C.: Si usted/es lo dice/n.

La aviación rusa destruye un centenar de vehículos blindados turcos en el norte de Siria

A Erdogan la violación de los acuerdos con Moscú le está saliendo cara. Desde principios de la semana pasada, las tropas turcas y sus apéndices en el norte de Siria han perdido casi un centenar de vehículos blindados, destruidos por los ataques de la aviación rusa.

Turquía ha perdido al menos 23 tanques (incluidos 4 tanques Leopard alemanes), unos 50 vehículos blindados de transporte de tropas y vehículos blindados, 18 instalaciones de MLRS (lanzacohetes múltiples), más de 20 camiones militares y 2 almacenes con armas y municiones.

Los ataques de la aviación militar rusa se llevaron a cabo principalmente contra los mayores arsenales de material y, a menudo, los vehículos blindados fueron destruidos inmediatamente después de cruzar la frontera sirio-turca.

Las bajas entre los terroristas que ya han recibido tanques y vehículos blindados de transporte de tropas turcos no son menos impresionantes: han muerto unos 300 sicarios.

No obstante, Rusia mantiene abiertos los canales de comunicación con Ankara. Pero en cuanto el gobierno turco declara que no sabe nada del cruce ilegal de la frontera siria por sus soldados o mercenarios, comienzan los ataques de la aviación rusa contra columnas y convoyes.

Turquía responde de manera retórica, lo que indica al deterioro de sus relaciones con Moscú. De palabra amenaza a Rusia con una guerra “de proporciones increíbles”. En una entrevista con Zvezda, el embajador ruso en Turquía, Alexei Erjov, denuncia que los turcos hablan abiertamente de atacar a las tropas rusas y “erigir rascacielos con los cráneos de los militares rusos que mueran” (*).

Si Erdogan cree que esas declaraciones dirigidas a Rusia no tendrán consecuencias, está muy equivocado. Hasta ahora, Ankara no le ha creado ningún problema a Rusia. Sin embargo, cualquier acción de Turquía contra Rusia resultará inmediatamente en una respuesta masiva por parte de Rusia.

Hace muy pocas horas, el ejército sirio intentó infiltrarse en la mayor base militar de Estados Unidos en el este de Siria, la de Al-Tanf, y disparó contra las posiciones del Pentágono y sus secuaces yihadistas.

El ejército sirio entró en la zona de desescalada de 55 kilómetros y atacó a una milicia yihadista denominada “Comando Revolucionario” que, a su vez, contraatacó, logrando expulsar a los soldados sirios de la zona de desescalada y matando a varios de ellos”, según la cuenta de Twitter del referido “Comando Revolucionario”.

Otras fuentes no lanzan mensajes tan felices y, aunque confirman el ataque, dicen que no ha cesado y que el ejército regular también se ha lanzado al asalto de esa región de Siria.

(*) En las provincias del antiguo Imperio Otomano que se sublevaban se alzaban torres, paredes y edificios con los cráneos de los ejecutados, lo que servía de advertencia para prevenir futuros levantamientos. En la imagen uno de ellos en Cele-Kula, en Serbia.

La informática soviética también se presta a coleccionar tonterías

El ordenador soviético que funcionaba con agua
El artículo publicado en Microsiervos sobre los pioneros de la informática soviética (1) demuestra que cualquier tentativa de hablar sobre la URSS con una mínima sensatez es imposible. Es un periodo de la historia sobre el que se puede decir cualquier tontería porque nadie va a protestar. La informática no se salva, como tampoco la medicina, ni la universidad, ni el periodismo, ni los tribunales… En la URSS todo era una mierda. Si fueron los primeros en llegar al espacio debió ser por casualidad.

Dice el artículo que “las autoridades soviéticas no querían oír ni hablar de nada que tuviera que ver con la cibernética. Consideraban que era una disciplina decadente inventada por los países capitalistas. Y ahí iban incluidos los ordenadores”.

Naturalmente el autor del artículo no tiene ni la más remota noción del asunto, por lo que se limita a glosar un libro de Boris N. Malinovsky (2) que, según dice, fue uno de los pioneros de la informática soviética. Es falso. Cuando a Malinovsky le daban su título de licenciado, el primer ordenador soviético ya estaba en funcionamiento. Ambos acontecimientos ocurrieron casi al mismo tiempo y en el mismo lugar: en Kiev.

Las tonterías al uso sobre la informática soviética son consecuencia de los artículos del semanario Literaturnaya Gazeta y otros que criticaron a autores como Norbert Wiener y su libro “Cibernética”, publicado en 1948. Los artículos calificaban a Wiener como un “charlatán” y un “oscurantista” que suplantaba a los auténticos científicos.

“La cibernética fue prohibida en la URSS porque la calificaron como una seudociencia burguesa”, dice estúpidamente la Wikipedia. Lo cierto es que las críticas soviéticas a Wiener se quedaron cortas y son el mismo tipo de críticas que se pueden lanzar hoy día contra toda esa basura de artículos sobre robótica, inteligencia artificial, sociedad de la información y demás.

Sin embargo, para fabricar un ordenador o para programar no hace falta leer a Wiener y otros autores de la misma calaña, prueba de lo cual es que hoy es un autor olvidado y ni siquiera los informáticos conocen su nombre. Merecidamente, la obra de Wiener se llena de polvo en las bibliotecas soviéticas y las de casi todo el mundo… sin necesidad de que nadie la censure.

Los pioneros soviéticos de la informática son contemporáneos a los de otros países, como von Neumann, Atanasoff, Aiken, Mauchly, Zuse, Turing o Wilkes. Sin embargo, como es habitual, la ignorancia que impera en el mundo occidental ha ocultado sus nombres. Aquí somos así. Hemos convertido la estulticia en dogma y confundimos a la ciencia con una parte de ella: la que se hace en Estados Unidos, Inglaterra y países por el estilo. Lo demás no existe porque hemos cerrado los ojos y no nos molestamos en abrirlos.

En los años veinte la URSS creó los dos primeros institutos de ingeniería electrónica, pioneros en el mundo en lenguajes de programación para el cálculo, al tiempo que las facultades de matemáticas creaban algoritmos para ellas.

En 1936 Vladimir Lukyanov diseñó un ordenador analógico, el primero de la historia capaz de resolver ecuaciones diferenciales parciales. Nunca se ha vuelto a fabricar nada parecido. El artefacto era tan genial que funcionaba con… agua. No fue uno de esos inventos estériles, ya que se fabricó en serie y se utilizó en universidades y centros de investigación hasta los años ochenta.

En occidente ningún científico, ni ingeniero, ni informático ha imaginado nunca nada parecido.

El ordenador soviético MESM
Los primeros ordenadores digitales se fabricaron tras la Segunda Guerra Mundial y, lo mismo que en Estados Unidos, estaban ligados a la guerra y a dos sectores económicos militarizados: la industria nuclear y los vuelos espaciales.

Al mismo tiempo que en la URSS se critica la obra de Wiener, los primeros ordenadores ya funcionan a pleno rendimiento porque, desde los años cincuenta, la URSS invirtió más dinero, fabricó más ordenadores y diseñó más algoritmos que Estados Unidos y cualquier otro país del mundo.

A finales de 1948 un equipo de científicos dirigido por Serguei Lebedev creó en el Instituto de Electrotecnología de Kiev un ordenador universalmente programable al que llamaron MESM (Pequeña Máquina Electrónica de Cálculo). 27 miembros formaron parte del equipo, de los cuales 12 eran ingenieros y científicos y 15 asistentes técnicos. También participaron el físico A. A. Dorodnitsin y el matemático K. A. Semendyaev.

Entonces en el mundo había muy pocos equipos similares: la SSEM de Frederick Williams y Tom Kilburn y la EDSAC (Electronic Delay Storage Automatic Calculator) de Maurice Wilkes, ambas en Inglaterra. También coincide en el tiempo con la alemana Zuse Z4 y la sueca Barca.

La diferencia es que esas máquinas eran secuenciales, mientras que la soviética fue la primera en la historia capaz de operar en paralelo. Otra diferencia es que MESM era capaz de cargar los programas en la memoria.

Se puso en funcionamiento en 1951 para la resolución de problemas de física nuclear, diseño de cohetes y aviones, control estadístico de calidad y regulación de las líneas de transporte de energía eléctrica a larga distancia.

Dentro y fuera de la URSS Lebedev obtuvo los máximos reconocimientos. En 1996 la sociedad IEEE le condecoró con la medalla Charles Babbage por su papel fundacional en la informática soviética.

El primer ordenador fabricado a gran escala, el BESM-1, se ensambló en Moscú en el Instituto Lebedev de Mecánica de Precisión e Ingeniería Informática.

Es evidente que en la URSS ni los ordenadores ni la informática estuvieron prohibidos nunca, hasta el punto de que era el Estado quien se encargaba de fabricarlos y distribuirlos.

(1) https://www.microsiervos.com/archivo/libros/pioneers-soviet-computing-historia-informatica-sovietica.html
(2) https://archive.org/details/PioneersOfSovietComputing/page/n1/mode/2up

 Strela: el ordenador que en 1956 llevó a Yuri Gagarin al espacio
Su diseñador, Y.Y. Bazilevsky, recibió el título de Héroe del Trabajo Socialista

(*) En 2018 un informe de la ONU declaró que Moscú era la ciudad del mundo más conectada a internet:
https://www.unescap.org/sites/default/files/E-Government%20Survey%202018_FINAL.pdf 

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