La web más censurada en internet

Día: 9 de febrero de 2020 (página 1 de 1)

Turquía ha vuelto al lugar en el que siempre estuvo, con la diferencia de que ahora está más aislada que nunca

El ejército sirio está logrando importantes victorias en Idlib, pero la lucha está lejos de haber terminado. Si acaba aplastando a los turcos en Idlib, el gobierno de Damasco deberá seguir luego con los estadounidenses en las regiones orientales.

Hoy la situación es quizás más compleja de manejar políticamente que hace nueve años, cuando la guerra tomó forma. Entonces los enemigos de Siria combinaron sus esfuerzos. La versión wahabí de los yihadistas, encabezada por Arabia saudí, se alió con la versión de la Hermandad Musulmana, encabezada por Turquía y financiada por Qatar. Además, estaba la OTAN, Israel y las milicias falangistas libanesas.

No lograron sus objetivos y algunos de los ejércitos que crearon, como Jaysh Al-Islam, dirigido por el antiguo oficial del ejército sirio, Zahran Allush, fueron liquidados completamente. Allush murió en un ataque del ejército sirio en diciembre de 2015. Pero entre los derrotados también se encuentran conspiradores de postín, como el Príncipe Bandar Bin Sultan, el mayor arquitecto del ataque contra Siria.

La marea comenzó a cambiar de signo después de que el ejército regular triunfara en la Batalla de Qusayr, a mediados de 2013, que impidió que los yihadistas conectaran la provincia de Damasco con sus líneas de suministro procedentes del norte. Sin esa victoria, es difícil que Siria hubiera obtenido el apoyo de Rusia. Tuvieron que demostrar combatividad, resolución, determinación y respeto por sí mismos.

La fragmentación de los enemigos de Siria comenzó a tomar forma antes de la intervención rusa en la guerra. La primera y mayor decepción para los saudíes fue la negativa de Estados Unidos a arrasar Damasco después de que el Príncipe Bandar orquestara el ataque químico de falsa bandera contra la Guta en septiembre de 2013. Bandar fracasó y sus intentos de chantajear a Putin amenazando con desatar a sus islamistas en Chechenia también fracasaron.

A partir de ese momento, el papel de Arabia saudí en la guerra se redujo y terminó con la muerte de Allush. Al mismo tiempo las fisuras aparecieron dentro del bloque agresor. Mientras Qatar se aliaba con Turquía, en 2017 estallaban las tensiones entre Qatar y Arabia saudí.

Al principio de la guerra Erdogan estaba decidido a rezar en la mezquita omeya de Damasco, pero ahora tiene que seguir él solito; Qatar sólo pone el dinero. Después de que en noviembre de 2015 derribara el caza Su-24, su relación con Rusia llegó a un punto crítico. Pero las tornas se volvieron contra Ankara en cuanto Estados Unidos levantó la mano. Llegó el Golpe de Estado y Erdogan tuvo que llegar a una batería de acuerdos con Moscú.

Uno de ellos, el de Sochi, concernía a la Guerra de Siria (1).

Pero en Washington volvieron a levantar la mano y Erdogan no ha podido mantener una vela encendida en la OTAN y otra en Moscú. Sus declaraciones, por ejemplo en apoyo a Palestina, son pura palabrería.

Siria ha decidido actuar en Idlib y Rusia ya no espera que Erdogan cumpla los acuerdos que firmó en Sochi. El bombardeo sirio de las tropas turcas en Saraqeb mató a 6 soldados turcos, más que suficiente para que Erdogan declarara una guerra abierta entre ambos países y, de rebote, contra Rusia. No ha sido así.

El bombardeo sirio de las posiciones turcas marca el fin de la paciencia sirio-rusa con la falta de compromiso de Erdogan con el acuerdo de Sochi (2). Las ambigüedades se han terminado.

Turquía ha vuelto al lugar en el que siempre estuvo, con la diferencia de que ahora es un país aislado, quizá más que nunca.

(1) https://thedefensepost.com/2019/10/22/russia-turkey-syria-mou/
(2) https://www.raialyoum.com/index.php/ماذا-يعني-القصف-السوري-لقوات-تركية-في-س/

El ejército de Estados Unidos es ‘peor que los nazis’, asegura un antiguo operador de drones

En una entrevista con GQ un antiguo operador estadounidense de drones denuncia las atrocidades que dice haber sido obligado a infligir durante su servicio militar y declara que el ejército estadounidense es “peor que los nazis” (1).

Brandon Bryant fue reclutado por la Fuerza Aérea de Estados Unidos durante seis años. Durante su servicio militar pilotó aviones teledirigidos Predator, disparando misiles a objetivos a más de 10.000 millas de la pequeña habitación donde trabajaba, cerca de Las Vegas, Nevada.

Bryant dice que su punto de ruptura con el ejército de Estados Unidos llegó después de matar a un niño en Afganistán al que sus superiores le habían dicho que era “un perro”. Bryant recuerda el momento: “Después de disparar un misil Hellfire a un edificio en el que estaba el objetivo, vio a un niño salir del edificio justo cuando el misil impactó. Cuando alertó a sus superiores de la situación después de ver la cinta, le dijeron “era un maldito perro, déjalo ir”.

Después de este incidente, Bryant dejó el ejército y empezó a hablar en contra del programa de drones.

Durante su estancia en la Fuerza Aérea, Bryant estima que contribuyó directamente a la muerte de 13 personas y dice que su escuadrón disparó contra 1.626 objetivos, incluyendo mujeres y niños. Dice que sufrió un trastorno de estrés postraumático.

Dice que vio al hombre al que apuntaba sangrando por las piernas y vio su cuerpo enfriarse en su pantalla de imágenes térmicas. “El humo se está despejando, y hay pedazos de ambos tipos alrededor del cráter. Y hay un tipo allí, y le falta la pierna derecha por encima de la rodilla. Lo está sosteniendo, y se está revolviendo, y la sangre sale a borbotones de su pierna… Le tomó mucho tiempo morir. Acabo de mirarlo”, relata Bryant.

“Esa imagen en la pantalla siempre está en mi cabeza. Cada vez que pienso en ello, todavía me duele”, dice. “Cuando apreté el gatillo, supe que estaba mal. Cuando el misil impactó, supe en mi alma que me había convertido en un asesino”.

Otros aviadores del escuadrón de Bryant celebraron su primer asesinato.

Bryant se alistó de 2006 a 2011, trabajando como operador de sensores, ayudando a dirigir los misiles a sus objetivos.

En una conversación con Roots Action Network, Bryant recordó un caso en el que, al principio de su alistamiento, a él y a otros operadores de drones se les mostró un montaje de vídeo de ataques con drones, tras lo cual se les dijo que su trabajo consistía en “matar gente y romper cosas”(2).

“Eso iba en contra de todo lo que había aprendido sobre el honor, la justicia y la formación. Era aterrador ver lo despectiva que era la gente sobre todo esto. Estábamos a salvo en Estados Unidos y los que estaban allí no lo estaban. Eso es para nuestra ventaja. Pero no es así como se hace”, dice el operador.

Bryant añade que a pesar de sus dudas sobre el programa, sus superiores usaron medidas punitivas y burlas para mantenerlo a raya.

“Rompió mi espíritu. Fue en contra de todo lo que aprendí sobre ser un guerrero, sobre cómo mantenerme en un nivel más alto. Mis superiores abusaban psicológicamente de mí y se burlaban de mí para mantenerme en el buen camino. Me obligaron a sentarme en una silla o ser juzgado bajo el UCMJ [Código de Justicia Militar] por desobedecer órdenes”, dice. “En cierto sentido, era mi prisión. Utilicé mi tiempo de servicio para aprender y reflexionar. Así que ahora tengo la llave de todo el asunto. Pero no sé qué hacer con él”.

Ahora asegura que el ejército de Estados Unidos es “peor que los nazis” porque “deberíamos saberlo mejor”.

Bryant afirma que él y su familia han sido amenazados por hablar en contra del programa de drones y que ha perdido amigos y ha sido separado de otros miembros de su familia por su denuncia.

En última instancia, quiere que el pueblo entienda el efecto deshumanizador del programa de drones. “Me gustaría que la gente supiera, más allá de su existencia, las consecuencias que tiene sobre nosotros como especie al darnos un poder tan destructivo. Cada vez que nos acercamos a esa línea, debemos ser conscientes del impacto que tiene sobre nosotros”, concluye.

(1) https://www.gq.com/news-politics/big-issues/201311/drone-uav-pilot-assassination
(2) https://rootsaction.org/news-a-views/1646-rootsactionorg-interviews-drone-whistleblower-brandon-bryant

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies