La web más censurada en internet

Día: 6 de septiembre de 2019 (página 1 de 1)

El gran negocio de la ‘transición ecológica’

Ribera, ministra de Transición Ecológica
Esta mañana la agencia Europa Press ha publicado extractos de un estudio de Enel sobre la llamada “transición ecológica” titulado “Just E-volution 2030” (*).

Para aclarar el tipo de organismos que impulsan esa “transición”, hay que indicar que Enel no es ninguna universidad, ni centro de investigación, ni grupo ecologista. No es más que el principal accionista (italiano) de un monopolio español de la energía: Endesa.

El informe asegura que, como consecuencia del avance en la transición energética, el valor de la producción de las tecnologías asociadas al sector eléctrico se incrementará en España entre 7.000 y 8.000 millones de euros hasta 2030.

Todas estas cifras son absurdas, ya que no pretenden otra cosa que “vender la moto” a los más ingenuos, pero los grandes monopolios las necesitan para implementar su política económica.

Según el cuento de la lechera de Enel, los 8.000 millones de euros de valor industrial suponen un aumento neto de hasta 3.000 millones de euros respecto a la reducción del valor como consecuencia del cierre de las viejas tecnologías térmicas, estimado en unos 5.000 millones de euros hasta 2030.

Es una sencilla resta que les permite a los monopolios creer que van a salir ganando. De ahí que el consejero delegado de Enel, Francesco Starace, afirme que el proceso de descarbonización es una oportunidad para modernizar la economía europea, revitalizar el sector industrial y asegurar el crecimiento económico sostenible y duradero.

Luego tienen que vender esta mercancía averiada a los posmodernos para tranquilizar su conciencia: la transición energética creará cerca de 100.000 nuevos empleos en España en los próximos años, promete Enel.

A su vez los posmodernos inflan el mismo producto a sus afiliados y votantes: la “transición ecológica“ creará 600.000 nuevos puestos de trabajo, asegura Podemos. La política de un monopolio como Enel y un partido como Podemos es la misma; sólo cambian las cifras de puestos de trabajo, que son falsas en ambos casos.

Como es lógico, la venta de una mercancía es algo distinto de la mercancía misma, de manera que la “transición energética” no tiene nada que ver ni con la creación de puestos de trabajo, ni con el clima, ni con el CO2. Es la política económica de los grandes monopolios internacionales.

(*) https://www.europapress.es/economia/energia-00341/noticia-transicion-energetica-creara-casi-100000-nuevos-empleos-aportara-8000-millones-valor-industrial-espana-20190906152731.html

Nuevas pruebas confirman que en Yemen Estados Unidos también dirige los pasos de los yihadistas del Califato Islámico (y 2)

El 29 de julio de 2005, John Loftus, ex fiscal del Departamento de Justicia de Estados Unidos, dijo a Fox News que el principal sospechoso de los atentados de Londres en julio de 2005, Haroon Rashid Aswat, era un agente del MI6, el servicio secreto británico. Dijo que lo estaban protegiendo e impidiendo su detención por parte de los estadounidenses.

Loftus describió una vasta red terrorista que opera en Londres llamada “Al-Muhajirun” (Los Emigrantes), el servicio de reclutamiento de Al-Qaeda en Gran Bretaña. El MI6 utilizó a esos terroristas para invadir y destruir Yugoslavia en la década de 1990, cuando la OTAN estaba considerando la posibilidad de dividir el país en varios Estados. Loftus añadió:

“La CIA financió la operación para defender a los musulmanes mientras los servicios de inteligencia británicos se dedicaban al reclutamiento. Ahora sabemos muchos detalles sobre esto gracias al capitán Hook, dirigente de Al-Muhajirun, y a su compañero Bakri Mohammed, otro miembro yihadista del clero. El 16 de octubre de 2001 concedió una entrevista detallada a Al-Sharq Al-Aswat, un periódico árabe de Londres, en la que describía la relación entre los servicios de inteligencia británicos y las operaciones en Kosovo y Al-Muhajirun. Así es como todos estos tipos están interconectados. Todo comenzó en Kosovo, cuando Haroon tenía 31 años y llegó aquí alrededor de 1995”.

Los terroristas kosovares cometieron innumerables atrocidades contra los serbios durante la Guerra de los Balcanes, pero fueron aclamados como “héroes” por los medios de comunicación occidentales, mientras que los serbios fueron demonizados.

La OTAN había planeado dividir Yugoslavia en la década de 1970. En una entrevista poco antes de su muerte, el general francés Pierre Marie Gallois, “padre de la bomba atómica francesa”, explicó con todo detalle que la OTAN quería destruir la Federación Yugoslava. El general Welsh describió la campaña de desinformación llevada a cabo por los medios de comunicación occidentales, que culpaban al ejército serbio de las atrocidades cometidas por el UÇK (Ejército de Liberación de Kosovo). La destrucción de Yugoslavia se convertiría en un modelo para futuras guerras de agresión de la OTAN contra países que se negaran a subordinarse a los intereses militares, económicos y estratégicos de Estados Unidos.

La invasión y destrucción de Libia en 2011 y la guerra en curso contra Siria son los ejemplos más recientes de guerras libradas por el imperialismo, pero atribuibles a las víctimas. La amplia red de ONG y medios de comunicación que cumplen con las normas y que cuentan con una amplia financiación, han mantenido a la opinión pública occidental completamente inconsciente del origen y la naturaleza de las “guerras humanitarias” de la OTAN.

La base militar estadounidense Bondsteel en Kosovo es la más grande de Europa. Una importante fuente albanesa dijo recientemente que la base se utilizó como campo de entrenamiento para los Muyahidines Al Khalq, una organización terrorista que Estados Unidos ya había utilizado contra el Irán y que estaba siendo reactivada para nuevas operaciones terroristas.

Varios medios de comunicación irakíes e iraníes han acusado a Estados Unidos y a Reino Unido de entregar armas al Califato Islámico en Irak y Siria. No hay razón para creer que están mintiendo, dado que los más altos funcionarios estadounidenses admiten que el Califato Islámico es una herramienta suya.

El ex comandante de la OTAN, el general Wesley Clark -quien admitió en 2004 que Estados Unidos “eliminaría” a siete países en cinco años- ha reconocido repetidamente que el Califato Islámico fue un invento de Estados Unidos y sus aliados en el Golfo Pérsico para derrotar a Irán y Hezbolah. “Francamente, las únicas personas que lucharán contra los iraníes, los chiítas y Hezbolah son estos religiosos celosos y fanáticos; y todos los poderes sunitas los utilizan. Crearon un Frankenstein en la región”.

En la CNN añadió: “El Califato Islámico fue creado por nuestros amigos y aliados porque, como diría la gente de la región, si quieres a alguien que luche hasta la muerte contra Hezbolah, no pones un cartel de reclutamiento y dices: ‘Alístate en nuestras filas, crearemos un mundo mejor’”.

En 2014 el ex vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden confesó a los estudiantes de la Universidad de Harvard que los aliados estadounidenses estaban apoyando al Califato Islámico contra el presidente sirio Bashar Al-Assad. En junio de 2016 el jefe de la inteligencia militar israelí, el general Herzi Halevey, dijo a la prensa que Israel no quería que el Califato Islámico fuera derrotado en Siria.

El ministro de Defensa israelí y el ex embajador israelí en Estados Unidos han reconocido que Israel prefiere el Califato Islámico a Irán. La prensa israelí confirmó que los terroristas de Al-Qaeda en Siria habían recibido asistencia médica y militar de Israel. Un funcionario del Ministerio de Justicia holandés dijo a la agencia De Telegraaf en marzo de 2015 que “el Califato Islámico no tiene nada que ver con el islam. Forma parte del plan de los sionistas que están tratando deliberadamente de ennegrecer el nombre del islam”.

Desde 2001 las evidencias de la colusión del imperialismo con los terroristas islámicos son abrumadoras, pero el público permanece bajo el hechizo del complejo de relaciones públicas entre las ONG y los medios de comunicación. En 2015 el presidente sudanés Omar Bashir dijo a Euro News que la CIA y el Mosad estaban detrás de Boko Harem y los terroristas del Califato Islámico en África. Estas organizaciones terroristas están matando a miles de personas inocentes y obligando a millones más a huir de sus países, exacerbando la crisis mundial de refugiados y migrantes.

Cuando se dio cuenta de que la administración Trump estaba a punto de cambiar de rumbo y eliminar a los terroristas del Califato Islámico en Siria, el columnista del New York Times Thomas L. Friedman se quejó, sugiriendo que tenía un valor estratégico para Estados Unidos. Cuando Donald Trump habla de “información falsa”, nunca se refiere al hecho de que los principales medios de comunicación apoyan a los terroristas islamistas de todo el mundo llamándolos “rebeldes moderados”.

El informe Gaytandshieva proporciona detalles sobre los principales fabricantes de armas y subcontratistas implicados en el suministro de armas a los terroristas. El resultado es una red internacional de negocios extremadamente lucrativos, por valor de miles de millones de dólares.

Desde el bombardeo de Yemen en 2015, apoyado por Estados Unidos, cientos de miles de niños han muerto de hambre en lo que se considera una de las mayores hambrunas de la historia moderna. Libia, Siria, Yemen y muchos otros países africanos han sido invadidos y destruidos por psicópatas armados y entrenados por personas que trabajan en estas empresas de armas occidentales.

En su campaña presidencial de 2015, Donald Trump tuiteó varias veces sobre la retirada de las fuerzas estadounidenses de Siria y el fin de guerras innecesarias. Pero las guerras continuaron bajo su supervisión. El 20 de diciembre de 2018 declaró que “Rusia, Irán, Siria y otros son el enemigo local del Califato Islámico”.

Si el presidente Trump sabe que Irán y el gobierno sirio están luchando contra el terrorismo en Oriente Medio, ¿por qué el gobierno estadounidense impide que los intelectuales y funcionarios estadounidenses -muchos de los cuales apoyan a Trump- asistan a conferencias en Irán?

Nuevas pruebas confirman que en Yemen Estados Unidos también dirige los pasos de los yihadistas del Califato Islámico (1)

En su sitio web la periodista búlgara Dilyana Gaytandzhieva revela (*) que Estados Unidos arma al Califato Islámico en Yemen. Gaytandzhieva publica documentación relativa a los contratistas de armas implicados en el tráfico de armas. Una compleja red internacional en la que participan Serbia, Croacia, Afganistán y Estados Unidos proporciona armas a los terroristas en Yemen, que está en guerra desde 2015.

Fotos tomadas en Yemen de un vídeo del Califato Islámico muestran armas fabricadas por el traficante serbio Krusik y exportadas por Jugoimport SDPR. Las armas fueron compradas por la empresa estadounidense Alliant Techsystems LLC (una filial de ATK Orbital) en nombre del gobierno estadounidense. Fueron encargadas por el ejército estadounidense como parte de la Operación Apoyo Resuelto en Afganistán. En otras palabras, se suponía que formaban parte del entrenamiento y apoyo de Estados Unidos al ejército y la policía afganos cuando fueron enviados a terroristas en Yemen y Siria.

La imagen fija del vídeo del Califato Islámico en Yemen muestra proyectiles de mortero M74 HE de 82 mm, lote 04/18 de la fábrica serbia de armas Krusik, así como un obús de mortero de Bosnia Herzegovina.

El informe de Gaytandzhieva también muestra que las empresas estadounidenses han enviado armas de los mismos fabricantes serbios a Al-Qaeda a través de las bases militares estadounidenses en Croacia y Qatar como parte del programa de entrenamiento y equipamiento del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos (USSOCOM) en Siria. Muchas de estas armas han sido identificadas en vídeos de Al-Qaeda y el Califato Islámico en Siria y Yemen.

La financiación de estas entregas de armas la llevó a cabo Sierra Four Industries (Estados Unidos) en nombre del gobierno de Estados Unidos pero el pago fue hecho por la empresa británica Charles Kendall & Partners Ltd. ¿Por qué los contratos del gobierno de Estados Unidos los pagan empresas privadas británicas?

Otro proveedor de armas estadounidense identificado en los documentos es Mil Spec Industries. Suministran armas al ejército estadounidense. En un correo electrónico enviado a Krusik, solicitan que no aparezca el nombre de la empresa en el embarque del armamento. ¿Por qué la empresa no quiere ser identificada? En el documento se mencionan muchos nombres del personal militar estadounidense y se incluyen copias de sus pasaportes. Este descubrimiento es uno de los elementos más importantes del periodismo de investigación de las últimas décadas.

No es de extrañar que ningún medio de comunicación de masas cubriera la historia. En cambio, se nos sigue diciendo que Estados Unidos están luchando contra el Califato Islámico, pero ¿hay alguna razón para creer que Estados Unidos y sus aliados estén luchando realmente contra el Califato Islámico?

El origen del Califato Islámico

El Califato Islámico de Irak y Siria se fundó en 2006 en la prisión estadounidense de Camp Bucca en Irak. Un informe publicado por el periódico británico The Guardian en 2014 reveló que el grupo se formó en la prisión bajo la supervisión de Estados Unidos. En noviembre de 2013 otro informe del mismo periódico afirmaba que Estados Unidos estaba utilizando la Bahía de Guantánamo en Cuba como campo de entrenamiento para los agentes dobles. En clave la prisión se llamaba “Penny Lane”, una referencia a la canción del mismo nombre de los Beatles.

El artículo del Guardian decía: “El mayor temor, recordaban los ex funcionarios del programa, era que un ex detenido atacara a los estadounidenses y luego anunciara públicamente que formaba parte de la nómina de la CIA».

El ejército estadounidense ha utilizado referencias a los Beatles en sus prisiones. Penny Lane es una calle de Liverpool que lleva el nombre de James Penny, un comerciante de esclavos del siglo XIX. Lo que el ejército estadounidense tenía en mente cuando utilizó el nombre clave “Penny Lane” era la transferencia de fondos de los activos de inteligencia militar.

Los Beatles también lanzaron la canción “Strawberry Fields” en 1967, al mismo tiempo que “Penny Lane”. Promueve el consumo de drogas. En las décadas de 1950 y 1960 la CIA organizó programas para probar los efectos de las drogas psicodélicas en la población estadounidense con el fin de evaluar su utilidad para el control social y las operaciones militares. Agentes de la CIA como Timothy Leary promoviron el consumo de drogas entre la juventud estadounidense.

En 2001 Andrew Marshall, director de la Oficina de Evaluación de Red del Pentágono, dijo a la revista Wire que la guerra farmacológica sería un elemento central de la estrategia militar de Estados Unidos en la próxima década. El informe de Armswatch revela que Atlas Air es una de las empresas que operan desde Croacia, suministrando drogas a los terroristas para que corten cabezas en Siria. Trafican con anfetaminas, incluido captagón, para excitar y desensibilizar a los terroristas, alentándolos a cometer atrocidades. Las instalaciones “Penny Lane” y “Strawberry Fields” en la Bahía de Guantánamo, ¿fueron el laboratorio donde se probaron esas drogas con futuros agentes dobles?

Durante la Guerra de Libia de 2011, el coronel Gadafi dijo que los rebeldes de Bengasi eran miembros de Al Qaeda y que consumían drogas. Abdelhakim Belhaj, estrecho colaborador de Bin Laden, fue nombrado comandante de la OTAN en Trípoli tras la caída de Gadafi. Belhaj ya había sido encarcelado por terrorismo y había sido acusado por la Audiencia Nacional de estar en el origen de los atentados de Madrid de 2004, en los que murieron 193 personas y 2.000 resultaron heridas. El ex detenido de Guantánamo, Abu Sofian bin Qumu, también formaba parte de la coalición apoyada por la OTAN contra Gadafi en Libia.

Pero los vínculos del gobierno estadounidense con los terroristas se remontan a mucho tiempo atrás. En octubre de 2010 Fox News anunció que el dirigente yemení de Al-Qaeda, Anwar Al-Awlaki, había cenado en el Pentágono pocos meses después de los ataques terroristas de 2001 en Nueva York y Washington. Funcionarios del FBI dijeron al canal de prensa estadounidense que los funcionarios del Pentágono no estaban interesados en cuestiones de seguridad.

El hecho de que un alto dirigente de Al-Qaeda sea invitado al Pentágono pocos meses después del mayor ataque terrorista de la historia de Estados Unidos, revela que el ejército estadounidense no combate a los terroristas sino que los entrena.

(*) http://armswatch.com/islamic-state-weapons-in-yemen-traced-back-to-us-government-serbia-files-part-1/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies