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Día: 29 de julio de 2019 (página 1 de 1)

Un nuevo libro indaga en el asesinato olvidado del secretario general de la ONU Dag Hammarskold

Es un libro que comienza lentamente. En sus primeras páginas parece el informe de un controlador del tráfico aéreo. De hecho, de eso se trata. Una historia de un avión, de un accidente aéreo, como ocurre a menudo en las pistas de aterrizaje mal señalizadas de la sabana africana. En resumen, un accidente, un golpe del destino. Además, esto es lo que se presentó en su momento, un error de pilotaje, en el que una tripulación no familiarizada con África habría confundido Ndola en Zambia con Ndolo, que en ese momento era el aeropuerto de Leopoldville/Kinshasa. A los que dudaban de esta confusión, que se manifestaba en una sola letra, se les agregó que, volando demasiado bajo, el DC-6 había chocado contra una colina o un termitero. En resumen, tenías que circular, no había nada que ver.

El problema es que el accidente del 17 de septiembre de 1961 sacudiría todo el planeta y que, casi sesenta años después, cuando desaparecieron los últimos testigos, las investigaciones no concluyeron sobre uno de los crímenes políticos más graves de la posguerra. Porque a bordo del Albertina, pilotado por una tripulación sueca, el Secretario General de las Naciones Unidas, Dag Hammarskold, un político de talento y convicción, era venerado en Suecia como un héroe nacional. El hombre entonces conocido como “Sr. H”, que da título al libro que Maurin Picard acababa de publicar, creía en la organización supranacional. Tras la Segunda Guerra Mundial, en estos tiempos de guerra fría y de múltiples rivalidades, el diplomático sueco quería que la ONU fuera un instrumento de paz y que él mismo fuera más un general que un secretario.

Por eso, un domingo de septiembre, nueve meses después del asesinato de Patrice Lumumba, Dag Hammarskold se embarcó en una misión en Leopoldville cuyo secreto ya había sido revelado por varios diplomáticos, periodistas y otros “corresponsales honorables” de distintas confesiones. Deseoso de preservar la unidad del Congo, que se enfrentaba a la secesión de Katanga y Kasai, el sueco quiso reunirse personalmente con el dirigente katangueño Moisés Tshombe y la pequeña ciudad de Ndola, en el norte de Rhodesia, la actual Zambia, había sido elegida para acoger esta discreta reunión. ¿Ambicioso, ingenuo, demasiado confiado? Hammarskold pretendía convencer a Tshombe, que ya le esperaba en Ndola, de que pusiera fin a una secesión condenada por la opinión internacional, se embarcara con él a bordo del Albertina y anunciara al mundo entero que el Congo había recuperado su unidad. ¿Subestimó el Secretario General de la ONU la simpatía de la que gozaba el secesionista de Katanga en Bélgica, en particular en la Unión Minera, cuando el poder central de Kinshasa fue vilipendiado y la memoria de Patrice Lumumba despertó un odio implacable? ¿No entendía que Rodesia del Norte y su dirigente, Sir Roy Welensky, eran aliados de facto de Katanga, que Londres y la City mantenían vínculos estrechos y muy rentables con la Copperbelt (el cinturón de cobre), que la propia Francia, la del general de Gaulle, todavía soñaba con reunir los pedazos que Bélgica había provocado con su descolonización?

A lo largo de los primeros capítulos, Maurin Picard apenas plantea las cuestiones geopolíticas, al menos en la superficie. Está investigando. Reabre los archivos, rastrea y atrapa a los últimos testigos. Hace las preguntas correctas: ¿Era Peter Hallonqvist, el piloto sueco de la Albertina, tan inexperto como se decía entonces? El accidente había ocurrido sin testigos, se dijo en ese momento, el avión se había estrellado contra el monte y los primeros auxilios sólo llegaron a él por la mañana. Maurin Picard ha estado escudriñando las falsas certezas de la crónica oficial durante más de medio siglo: en realidad, el avión Albertina, supuestamente irrastreable, estaba a sólo doce kilómetros de la pista de Ndola, y el investigador encontró testigos que han conservado la memoria intacta.

Así, un sudafricano, Wren Mast-Ingle, accedió a hablar, cincuenta años más tarde: recuerda un cuatrimotor que se consumía bajo los árboles y cuya carcasa estaba plagada de balas. En cuanto a los mineros africanos del carbón, considerados demasiado pobres para ser creíbles, siguen afirmando que vieron un “pequeño avión” siguiendo al “gran avión”, disparando y transformando el DC6 en una bola de fuego. Durante más de dos años, Maurin Picard reabrió todos los archivos y encontró a todos los testigos vivos. Consultados los archivos de la ONU, los de la Unión Minera en Bruselas, siguieron los pasos de los “atroces”, los mercenarios contratados por Tshombe, a menudo antiguos miembros de la guerra de Argelia que no eran los electrones libres que trataron de hacernos creer.

A medida que pasan las páginas, el “cuaderno de bitácora” del controlador aéreo se convierte en un emocionante “thriller”, con aristócratas ingleses, “tenderos” belgas (en realidad, los dirigentes de la Unión Minera del Alto Katanga, antiguos soldados franceses no tan perdidos, aviones de combate pilotados por belgas como Jan van Risseghem, oficiales de inteligencia y otros agentes dobles). Con una sola obsesión, expresada entonces por Harold Macmillan, primer ministro británico, “salir del juego de Dag Hammarskold”, aquel diplomático sueco de mirada azul que molestaba y que, sin duda, estaba acabado, mientras yacía junto a su avión en llamas.

Maurin Picard: Ils ont tué Monsieur H. Congo, 1961: Le complot des mercenaires français contre l’ONU, Seuil, 2019
http://blog.lesoir.be/colette-braeckman/2019/04/29/ils-ont-tue-monsieur-h-une-enquete-accablante-sur-la-mort-de-dag-hammarskold/

En 2015 tanto Estados Unidos como Gran Bretaña se negaron a abrir sus archivos confidenciales sobre el asesinato de Hammarskold. Al año siguiente, la ONU decidió volver a reabrir la investigación. Más vale tarde que nunca…

CIA: un fracaso detrás de otro para acabar con el gobierno iraní

La captura de varios espías de Estados Unidos muestra que pese a la imagen inflada que Occidente busca proyectar de la CIA, esta agencia siempre ha sido humillada por Irán.

Tal vez, es difícil encontrar a una persona que no haya oído del mito de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA); o una persona sin la imagen de esta entidad en su mente; una imagen creada, o al menos influenciada por películas de Hollywood; con superhéroes cuyas extraordinarias habilidades pueden emocionar al público. Sin embargo, el reciente desmantelamiento de una red de espionaje por parte de Irán demostró que la exagerada CIA tiene derrotas humillantes en su trayectoria.

En noviembre de 2018 la inteligencia iraní desmanteló una red de comunicaciones de la CIA, usando el buscador Google para localizar a los confidentes. Los hechos ocurrieron en 2013, pero fueron revelados cinco años después.

La contrainteligencia iraní utilizó la plataforma de búsqueda Google para localizar informantes de la CIA en una operación que resultó en el descubrimiento de la citada red y la muerte de docenas de informantes. Los agentes de la CIA reconocieron que el daño era grave, incluso catastrófico, y que persistirá durante años.

Asimismo, los medios estadounidenses han descrito la derrota de la CIA como un “escándalo de inteligencia” y su plataforma de actividades como un “castillo de naipes”.

Pero lo que causó un mayor impacto a los estadounidenses fue un cambio en el enfoque de la contrainteligencia de Irán al respecto. La inteligencia persa llegó a la conclusión de que la mejor estrategia de defensa ante el espionaje de la agencia estadounidense es atacar. Entonces, los expertos iraníes empezaron a rastrear a espías de la CIA en el extranjero.

Fue así como Irán decidió compartir con sus aliados una lista de espías de la CIA que había identificado en todo el mundo. La muerte fue el destino de muchos de ellos.  Así el país persa logró establecer una red mundial contra los agentes de la CIA.

Tras la llegada de los nuevos halcones, como John Bolton y Mike Pompeo, a la Casa Blanca, se encargó una vez más a la CIA que reuniera información sobre centros neurálgicos en Irán y que reclutara nuevos espías dentro del país persa. Después del escándalo de inteligencia de 2013, el proceso de reclutamiento comenzó lentamente y con mayor cuidado.

Los agentes de la CIA comenzaron su misión bajo la cobertura de empresas falsas mediante contactos directos con los ciudadanos iraníes. El cebo era la visa de Estados Unidos, dinero, una vida ideal en el extranjero y cosas similares.

La nueva batalla fue aún más difícil de pelear que las anteriores. Para evitar otra vergonzosa derrota, la CIA proporcionó a sus espías programas de capacitación de alto nivel, entre ellos los métodos para recopilar información, acceder a documentos clasificados.

Por lo que John Bolton llamó “un cambio de régimen” en Irán, Estados Unidos necesitaba información fiable sobre el programa nuclear y de defensa de Irán, así como sobre su economía e infraestructura. Para conseguir su objetivo y provocar discordancia pública, el país norteamericano impuso estrictas sanciones a Irán. No obstante, como en todo tipo de guerra, los embargos también requieren información sobre la forma en que funciona el país.

La dimensión de las actividades de os espías detenidos es mucho más amplia de lo que se esperaba. Los nuevos espías reclutados en Irán estaban equipados con plataformas de comunicación altamente seguras y recibían equipo de espionaje vía un método conocido como “Drop and Pick-up” (soltar y coger).

Una vez dirigidos los buques de guerra estadounidenses hacia el Golfo Pérsico, por un lado, Estados Unidos intensificó sus actividades para lograr información evaluable sobre los sectores vitales del país persa; y, por otro lado, la inteligencia iraní se había dedicado a defenderla.

¿De qué modo vigila Estados Unidos a todo el mundo?

La guerra de la CIA contra Irán tocó fondo debido a las medidas de contrainteligencia del país persa, entre las que destacan el monitoreo de oficiales de la agencia de espionaje de Estados Unidos en el extranjero y la contratación de infiltrados dentro de la propia CIA.

En medio de la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, cuando los estadounidenses necesitaban más información sobre el país persa, la inteligencia iraní puso otro clavo en el ataúd de la CIA, y arrestó a 17 espías de esta agencia.

Hollywood ha creado una imagen legendaria de la CIA, pero la realidad de los planes de Estados Unidos han convertido al Ministerio de Inteligencia de Irán en una gran potencia en el ámbito de la contrainteligencia; un poder que se manifestó en la paz y seguridad sostenibles del país.

Comentando sobre la reciente captura de una red de espionaje de Estados Unidos, el ministro de Inteligencia de Irán, Mahmud Alavi, reveló que, en los últimos años, la inteligencia iraní había desmantelado con éxito varias redes de espionaje de la CIA en el país y más allá de las fronteras.

“El Ministerio de Inteligencia de Irán, en diferentes momentos, en diferentes ámbitos y en diferentes plataformas, ha dado golpes decisivos al servicio de inteligencia de Estados Unidos; y más allá de las fronteras de Irán en 2013 infligió los golpes más fuertes a la CIA en su plataforma cibernética”, declaró Alavi.

En estas operaciones, los expertos de la inteligencia iraní se infiltraron en los canales utilizados por la CIA en internet para una comunicación segura con sus espías, señaló el funcionario, y agregó que la agencia de espionaje de Estados Unidos usaba la portada de sitios web aparentemente irrelevantes para una comunicación.

El mando de inteligencia permitió al Ministerio identificar todos los sitios web y los agentes vinculados a ellos.

Los agentes, a cada uno de los cuales se les asignó un sitio web y un canal de comunicación específicamente, actuarían en contra de los intereses de los países donde operaban, incluida la República Islámica, señaló el ministro iraní.

Una vez que recogió la información, Irán lo compartió con los países aliados con los que comparte información, esta interacción causó la captura de más agentes en otras partes del mundo.

De igual modo, Alavi dijo que la inteligencia iraní ha centrado la fase ofensiva de contrainteligencia para frustrar los complots y conspiraciones de Estados Unidos contra el país.

En otra parte de sus declaraciones, el funcionario persa añadió que “es común entre los servicios de Inteligencia actuar de manera defensiva cuando se trata de contrainteligencia”.

“Pero la inteligencia de Irán ha ido más lejos. Ha entrado en la fase de contrainteligencia ofensiva, que significa que, en lugar de esperar a que recluten espías, hemos ido directamente a la fuente principal; nos hemos infiltrado en la ‘Mesa de Irán’ en sus servicios de inteligencia, y eso facilitará que nos demos cuenta de qué personas van a reclutar”, aseguró.

Respecto a la cooperación de inteligencia con otros países, Alavi informó de que la “inteligencia de Irán tiene embajadores de inteligencia en decenas de países, que realizan misiones de inteligencia en cooperación con los servicios de los países anfitriones. Les damos informaciones de inteligencia y nosotros cogemos sus datos”.

El ministro advirtió a los ciudadanos iraníes que permanezcan más alertas contra trampas de las redes de espionaje del enemigo. Afirmó que los sospechosos habían sido “empleados en centros sensibles y cruciales” y también en el sector privado relacionados con ellos.

Añadió que “una vez reclutados por los servicios del enemigo, se llevan a estos espías a terceros países para recibir complicados cursos de formación en centros vitales como centros nucleares, militares y de policía”.

Asimismo, subrayó que “hoy en día, el espionaje ya no es como el tradicional. No es meramente orientado a la persona, se basan en plataformas en línea. Recolectando informaciones y espías y conectarse con ellos a través de plataformas en línea (…) en forma de empresas financieras, empresas de conocimiento”.

Reconoció que “al principio” estos ciudadanos no son conscientes del hecho de que estan tratando con un servicio de inteligencia, pensarán que se trata de una institución científica o una empresa financiera y, por lo tanto, “seguirán cooperando hasta que caigan en una trampa de inteligencia”.

“La CIA se vio obligada” en algunos casos a llamar a sus espías a salir de Irán u otros países, hecho que provocó que su red de espionaje esté fuera de servicio; se redujo su acceso a la inteligencia, agregó.

Irán desmantela una gran red de espionaje cibernético de Estados Unidos

Mahmud Alavi añadió que, según la Constitución, el Ministerio de Inteligencia de Irán es considerado como la madre de la comunidad de Inteligencia (…) Esto ha sentado las bases para identificar a espías contratados en el país. La mayoría de estos han sido identificados, arrestados y entregados al Poder Judicial”.

El ministro concluyó que la República Islámica de Irán había utilizado métodos tecnológicamente avanzados para infiltrarse en las redes de espionaje de la CIA.

“Los que están bajo control no lo notarán. Sin saberlo, están bajo el control total de la Inteligencia de Irán. Aquellos con quienes el servicio de inteligencia del enemigo se pone en contacto, los tenemos bajo control. Aquellos con quienes el servicio se pone en contacto y son plenamente conscientes también están bajo nuestro control. Incluso aquellos que están equipados con sistemas en línea altamente seguros deben saber que estos sistemas no los protegerán. No pueden mantener sus actos de traición lejos de los ojos del Ministerio de Inteligencia de Irán”, alertó Alavi.

https://dataurgente.com/featured/2019/07/23/caza-de-espias-en-iran-historia-de-la-casa-de-naipes-de-la-cia/

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