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Día: 19 de julio de 2019 (página 1 de 1)

Rusia blinda sus fronteras frente al despliegue militar de la OTAN

Rusia es un baluarte A2/AD (antiacceso/denegación de zona), equipado con radares de alto rendimiento y sistemas de misiles antibalísticos que hacen impenetrable todo el territorio del país.

Los ejércitos de Estados Unidos y los principales socios de la OTAN y de la región del Pacífico se basan en grupos de invasión naval, con helicópteros y portaaviones que transportan aviones F-35 que son “invisibles” al radar. Con fuerzas de invasión muy grandes, la infraestructura de mando es un mosaico de sistemas cibernéticos que sólo serán compatibles con su despliegue en el teatro de operaciones.

Aunque es miembro de la OTAN y ocupa una posición estratégica en el flanco oriental de la organización, Rumania no representa mucho debido a la falta de conocimiento de la ciencia militar, teniendo en cuenta los planes implementados por el Ministerio de Defensa Nacional.

Rusia no ha adoptado el mismo método que Occidente, pero ha invertido mucho en equipos automatizados para la gestión de todas las categorías de fuerzas armadas. Posteriormente, ha desarrollado sistemas C4I (mando, control, comunicaciones, informática, inteligencia) que integran y unifican las categorías de fuerzas en un teatro de acción bajo un mando único. Cada C4I dispone de sus propias instalaciones de memoria y servidores, equipados con potencia de procesamiento de última generación, utilizando microprocesadores y equipos de comunicación por satélite. Un capítulo en el que Rumanía brilla por su ausencia a pesar de que, en 1989, contaba con el complejo Almaz 2 para la gestión de la aviación y la defensa AA durante los combates.

El C4I es la interfase operativa de todos los sistemas de armamento de reconocimiento, guerra electrónica y defensa que ha permitido la creación de baluartes impenetrables A2/AD. Los sensores gestionados por un sistema C4I incluyen redes de radar convencionales y antibalas (Voronezh VP, DM y M, Daryal, Volga con un alcance de 2.000 a 6.000 kilómetros). Al mismo tiempo, el C4I utiliza sistemas de radar rusos OTH capaces de detectar los llamados aviones “invisibles”, como el radar 29B6 Container y Podsolnukh-E. El C4I también gestiona todos los equipos de guerra electrónica que evitan la vigilancia aérea y espacial, interfiriendo los sistemas de detección y orientación a bordo de los aviones de ataque enemigos (1RL257 Krasucha-4, 1L267 Moscú-1 y Borisoglebsk-2).

El C4I toma el control de las bases aéreas (incluyendo aviones armados con misiles Kinzhal hipersónicos y misiles de crucero KH-101 “invisibles” al radar), defensa antiaérea (Pantsir, Buk, S-350, S-400, etc.). Cada C4I también subordina los sistemas de misiles tierra-tierra Iskander M, los sistemas antibuque K-300P Bastion-P y Bal, los sistemas de misiles de crucero Kalibr y Zirkon a bordo de los buques y submarinos de las distintas flotas (Báltico, Mar Negro, Mar del Norte), etc.

Rusia ha creado bastiones A2/AD alrededor de San Petersburgo, el enclave de Kaliningrado, Moscú, Crimea y la base aérea de Lattakia (Siria). ¿Qué ha impedido a Rumanía construir algo similar a Dobrogea, incluso a nivel microscópico, en los últimos 30 años?

Los bastiones A2/AD se están instalando en unas 5 ó 6 grandes bases aéreas terrestres en la zona polar. Las fuerzas pertenecen al 14 Cuerpo del Ejército ruso en cooperación con la flota rusa del Norte y la 6 Fuerza Aérea que defiende las regiones de Murmansk, Arjangelsk y Nenets.

Valentin Vasilescu https://www.ziaruldegarda.ro/unde-are-rusia-bastioanele-invizibile-a2-ad-cu-radare-clasice-si-antibalistice-care-fac-impenetrabil-teritoriul-tarii/

Países islámicos apoyan la política del gobierno chino hacia los uigures y musulmanes

Regularmente las grandes cadenas de prensa y las ONG que alimentan sus intoxicaciones se reinventan a sí mismas con los campos de concentración en los que el gobierno chino recluye a un millón de musulmanes uigures.

Forma parte de la doblez con la que el imperalismo y sus medios de propaganda tratan al islam. Por un lado, desde 2001 lo utilizan en sustitución de la URSS y el comunismo. Nos meten el miedo en el cuerpo con el islam, su fanatismo, sus atentados y sus “lobos solitarios”.

Por el otro, el islam es rentable cuando se trata de Rusia o de China. Entonces los musulmanes no nos deben dar miedo sino pena porque en esos países viven oprimidos. Hay que apoyarles y suministrarles misiles portátiles Stinger tierra-aire.

¿Qué opinan los musulmanes del trato que reciben sus correligionarios en Rusia y en China?, ¿no se solidarizan con ellos?, ¿no exigen a Putin y a Xi Jinping que los liberen de los campos de concentración?, ¿por qué los musulmanes no se manifiestan en Estambul, por ejemplo, ante las embajadas de Rusia o China para protestar contra los campos de concentración?

37 países, entre ellos países musulmanes como Arabia saudí, Qatar, Siria y Argelia han escrito a la ONU en apoyo de China, después de la carta enviada por unos 20 países, las grandes potencias imperialistas y sus sicarios, denunciando el internamiento de los musulmanes en la provincia china de Xinjiang.

La intoxicación propagandística ha aprovechado muy bien los tópicos creados a lo largo del tiempo para embaucar a los más cretinos. Por ejemplo, en China no sólo los uigures son musulmanes, sino prácticamente todo la población del noroeste del país practica dicha confesión. ¿Por qué la intoxicacion imperialista insiste en llevar la cuestión a Xinjiang?

También quieren dar la impresión de que el islam en China es un religión marginal o de reciente implantación, cuando la primera mezquita china abrió sus puertas hace más de mil años.

Como todo lo que tiene que ver con las religiones, en Xinjiang no hay absolutamente ningún problema con los musulmanes, ni ningún problema religioso. Es una disputa estratégica entre China y Estados Unidos, donde el islam es un ariete, una herramienta.

Estamos impacientes. Llevamos tiempo esperando que llegue lo inevitable, el punto culminante de cualquier campaña de propaganda, que es la fotografía del campo de concentración, o incluso un vídeo obtenido subrepticiamente por una ONG defensora de los derechos humanos en la que viéramos a unos musulmanes famélicos, desnutridos y hambrientos detrás de unas rejas. Con algo así casi nos hubieran hecho dudar hasta de nosotros mismos.

¿No hay Cascos Blancos en Xinjiang?, ¿no van a llevar a un equipo de rodaje de Netflix?, ¿no hay en Hollywood nadie capaz de escribir un buen guión?

De la alta sociedad a la más baja política

La red pedófila de Jeffrey Epstein corría en paralelo con una red de espionaje, según denunció Alexander Acosta, el fiscal de Florida encargado de asegurar la impunidad. Acosta lo soltó para autodefenderse: no me quedó otro remedio que llegar a un chanchullo con el pedófilo porque tenía muy buenos padrinos, reconoció.

La historia la ha reconstruido la periodista Vicky Ward para el Daily Beast (1). En 2007 Acosta concluyó un pacto para liberar a Epstein de la cadena perpetua y, a cambio, le recompensaron con un cargo en el gobierno de Trump: la cartera de Trabajo.

El asunto era conocido porque se lo preguntaron a bocajarro a Acosta en el Senado antes de confirmar su nombramiento. “Me dijeron que Epstein pertenecía a un servicio de inteligencia y que debía dejarlo tranquilo”. A los parlamentarios la explicación de Acosta les debió parecer más que suficiente.

Ahora bien, ¿a qué servicio de inteligencia se refería Acosta? Dado que Epstein es judío, parece obvio que se trataba del Mosad, pero trabajar para el Mosad entre la alta sociedad estadounidense ni siquiera es un trabajo.

Para entender el alcance del asunto hay que prestar atención a sujetos como Leslie Wexner, el magnate de la marca de ropa Victoria’s Secret y la hija de Robert Maxwell, Ghislaine, la alcahueta de la red, porque Maxwell trabajó como agente doble para el Mosad israelí y el MI6 británico, y posiblemente Wexner también (2).

Como todos los degenerados, Wexner tiene una fundación que financia iniciativas sionistas, como “Birthright Israel”, un programa que permite a jóvenes judíos estadounidenses viajar a Israel de forma gratuita. El proyecto es una iniciativa de capitalistas y asesores políticos.

Además Wexner dirige también un grupo de presión, Mega, que incluye a otros 20 grandes grupos que proporcionan cobertura al Mossad para influir sobre la política de guerra de Estados Unidos en Oriente Medio.

En 2003 se publicó “Wexner’s Analysis: The Priorities of Israeli Communication” (3), un documento recomendaba a los sionistas invocar repetidamente el nombre de Saddam Hussein durante la invasión de Irak aquel año como pretexto.

Un antiguo oficial de la CIA, Robert David Steele, también cree que Epstein está vinculado a las operaciones de chantaje del Mosad. Las instalaciones de Epstein en la isla estaban equipadas con cámaras de vídeo para comprometer a los pedófilos (4).

Esto explica la liviana sentencia dictada contra Epstein por delitos tan graves, como la violación de niñas. También explica el comentario del fiscal Acosta.

A partir de aquí comenzará la típica ola de especulaciones, más o menos sensacionalistas, más o menos conspiranoicas, para encubrir lo más obvio: que la pedofilia no es más que alta política internacional y un instrumento con el que los degenerados sea chantajean unos a otros.

(1) https://www.thedailybeast.com/jeffrey-epsteins-sick-story-played-out-for-years-in-plain-sight
(2) https://www.wrmea.org/003-september/book-review-robert-maxwell-israel-s-superspy.html
(3) https://wilsonweb.physics.harvard.edu/HUMANRIGHTS/PALESTINE/luntzwexneranalysis.pdf
(4) http:s//themillenniumreport.com/2017/02/former-cia-officer-robert-david-steele-lays-out-the-purple-revolution-plan/

Más información:
— Además de explotar a los trabajadores, los capitalistas violan a su hijas como hacían los señores feudales

La industria carcelaria en Estados Unidos: cuantos más internados más beneficios

Los niños migrantes y su detención en condiciones inhumanas son un negocio lucrativo en Estados Unidos. Pero además, enriquecen a exfuncionarios que pasaron por el gobierno de Donald Trump. Seis menores murieron mientras estaban retenidos por el Departamento de Seguridad Nacional. La última víctima fue una nena salvadoreña de 10 años que falleció en un hospital de Omaha, Nebraska, en septiembre de 2018. En este registro no se incluyen a casos como el de Angie Valeria Martínez Avalos, que se ahogó con su padre cuando intentaban cruzar el río Grande, en la frontera con México. Quienes sobreviven de a miles en forma penosa están alojados en centros privados como el de Homestead, Florida. Las instalaciones son regenteadas por la empresa Caliburn, cuya junta directiva es integrada por John F. Kelly, exjefe del Comando Sur y exsecretario de Seguridad Nacional del actual presidente. Es tal el descaro con que operan este tipo de compañías, que aquella reconoció como una oportunidad de crecimiento ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores la política de inmigración de EE.UU.

Caliburn es una especie de ave carroñera de las guerras o grandes tragedias humanitarias. Opera en Afganistán, Irak y a través de su filial Comprehensive Health Services (CHS) lo hace fronteras adentro de Estados Unidos. Se financia además con créditos del Bank of América que decidió retirarle su apoyo después de enviar emisarios a visitar Homestead, informó el Nuevo Herald de Miami en junio. Su negocio top es la administración de centros de detención de menores migrantes, donde viven separados de sus padres. La investigadora de Human Rights Watch, Clara Long, denunció que hay niños retenidos cuyos padres viven legalmente en EE.UU. Se ha llegado a ese contrasentido.

CBS News publicó que CHS recibió unos 222 millones de dólares solo para operar entre el 7 de julio del 2018 y el 20 de abril de este año. De esa suma se deduce que en 270 días, Caliburn y su subsidiaria cobraron unos 800.000 dólares cada 24 horas, que volcaron a su faena de alojar en condiciones penosas a menores que ingresan sin papeles a Estados Unidos.

En el marco de redadas que profundizó por estas horas el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas -ICE por su sigla en inglés-, siguen conociéndose datos sobre la situación de los menores detenidos en centros como el de Homestead. Hasta ahí se ha derivado a una buena parte de los niños y adolescentes después de que se cerrara un campo para alojarlos en Tornillo, Texas. La obscenidad de las cifras de financiamiento que tiene este costado de la política migratoria de Trump se resume en un dato: su gobierno lleva gastados al menos 3.800 millones de dólares en subvenciones y contratos para el programa de “Niños extranjeros no acompañados” (UAC).

Caliburn International Corp, que amplió la capacidad de albergar menores en Homestead –es el centro más grande en su tipo de EE.UU-, había planificado cotizar acciones en la bolsa por 100 millones de dólares. Desistió en marzo pasado, acaso por las críticas y protestas que hubo contra sus instalaciones. Ese mismo mes abrió sus puertas a la prensa para que recorriera el predio situado en el estado de Florida. Un vocero de la empresa dijo que desde marzo del 2018 habían pasado por ahí 6.000 niños y que se habían “liberado” –ese fue el verbo que utilizó- a 4.450 con quienes los acogen, que en su mayoría son sus padres o familiares en Estados Unidos. Todo lo que se vio por las cámaras de Telemundo parecía prolijo y en su sitio, como una escenografía planificada y montada para la ocasión.

Pero el rentable centro de Homestead –sobre el que pesa un masivo pedido de cierre de la sociedad civil y la oposición demócrata- no es el único sitio al que van a parar los niños migrantes. El lugar de detención temporal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos en Clint, Texas, es un golpe demoledor a la sensibilidad de cualquier ser biennacido. No parece el caso de Mark Morgan, su director interino, nombrado por el propio Trump. En enero de este año, le dijo al presentador de Fox News, Tucker Carlson: “Me acerqué a estos individuos a los que se llama ‘menores’ de 17 años de edad o menos, y los he mirado. Los miré a los ojos y me dije: ‘Estos son los que pronto serán miembros de la pandilla MS-13”.

La contracara de esas declaraciones es el testimonio que brindó Warren Binford, profesora de derecho de la Universidad de Willamette, quien pudo ver las condiciones en que se encontraban los niños en Clint: “Estaban enfermos. Estaban tosiendo. Les goteaba la nariz. Estaban muy sucios. Inmediatamente comenzaron a describir el nivel de hambre que estaban sufriendo”. El equipo integrado por la docente y abogada comprobó que “nadie cuidaba a estos niños directamente, que estaban encerrados en estas celdas las 24 horas del día. En muchas de esas celdas solo hay baños abiertos. No hay jabón, no hay forma de lavarse las manos. Y muchos de ellos se ven obligados a dormir directamente sobre el piso debido a la escasez de camas y colchonetas y espacio para dormir”.

Esta es la declamada política de seguridad nacional que tuvo a su frente John F. Kelly, el integrante de Caliburn. Antes había sido jefe del Comando Sur de EE.UU –entre 2012 y 2016-, hasta que Trump lo designó primero como secretario de Seguridad Nacional y después como jefe de Gabinete de la Casa Blanca. Cuatro meses más tarde de retirarse del gobierno se había sumado a la multinacional que lucra con los menores migrantes.

https://www.pagina12.com.ar/206299-caliburn-la-empresa-que-lucra-con-la-detencion-de-ninos-migr

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