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Día: 24 de mayo de 2019 (página 1 de 1)

La Comision Europea multiplicará por 22 la financiación de la industria de guerra

La Comision Europea no ha esperado a conocer los resultados de las elecciones del domingo y en plena era de recortes presupuestarios derrochará 13.000 millones de euros de 2021 a 2027 para fabricar armas de tecnología puntera.

El Fondo Europeo de Defensa multiplicará por 22 la financiación actual de la industria de guerra hasta 2027. El Fondo Europeo de Defensa se creó en 2016 por el cabildeo de un “grupo de personalidades” de los que al menos 7 de los 16 miembros trabajaban por cuenta de la industria europea de guerra.

El primer presupuesto del fondo fue de 590 millones de dólares para el periodo 2017-2020.

Desde 1939 la industria de armamento en Europa nunca ha sido tan feliz. Los 13.000 millones de euros se destinarán a la investigación de técnicas militares de vanguardia, como los aviones no tripulados o las armas incendiarias, “cuya aplicación puede cambiar radicalmente los conceptos de defensa y la forma en que se llevan a cabo las operaciones de defensa” (*) y financiará a las empresas fabricantes de armas para desarrollar estos proyectos piloto.

La multiplicación por 22 del presupuesto se debe al trabajo de los grupos de presión de la industria militar, monopolios conocidos como Airbus (franco-alemana), el fabricante de misiles MBDA (francés), la Asociación de Industrias Aerospaciales y de Defensa de Europa (un grupo de presión armamentista), BAE System (Reino Unido), Saab (Suecia), TNO (Holanda) y Leonardo (Italia).

Va a ser interesante para los juristas, abogados y picapleitos ya que el Tratado de Lisboa prohíbe expresamente la financiación de proyectos militares a través del presupuesto común de la Unión Europea.

El derroche previsto también plantea interrogantes sobre las futuras guerras de agresión, como Libia, o la exportación de armas a zonas de conflicto, como Yemen. Dentro de poco veremos a las ONG y defensores de los derechos humanos llorando como plañideras sobre la venta de armas europeas a países que cometen crímenes de guerra, que no respetan los derechos humanos…

El Tratado sobre Comercio de Armas y los reglamentos europeos prohíben las transferencias de equipamiento militar cuando existen riesgos de violaciones graves del derecho internacional humanitario o riesgos de desestabilización regional, ese tipo de reglas de las que nadie se acuerda a la hora de aumentar la cartera de clientes.

No podemos acabar esta entrada sin dejar constancia de que la Comisión Europea utiliza los mismos argumentos que Podemos para justificar su derroche: la industria de guerra es beneficiosa porque crea puestos de trabajo en Europa (con la misma rapidez con que extermina a la población civil de países como Yemen, añadimos).

En 2016 los puestos de trabajo en el sector de la guerra representaban sólo el 0,6 por ciento del empleo total en la economía de la Unión Europea, excluyendo los sectores no mercantiles y financieros.

Tampoco debemos olvidarnos de apuntar que el rearme europeo es una repuesta a las peticiones de Trump sobre el aumento de los gastos militares, aunque en un sentido contrario: Europa va a gastar mucho más en armamento, pero no comprará a Estados Unidos sino que desarrollará su propia industria de guerra.

(*) http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2018-0412_FR.html

Si el Parlamento europeo no sirve para nada (absolutamente), ¿por qué necesitan que les votes?

La mayor parte de la instituciones políticas, internas e internacionales, son una cáscara vacía, no sirven para nada, salvo para aparentar algo que no existe. En España los ejemplos son conocidos: el Senado, el Tribunal de Cuentas, el Consejo de Estado… Son organismos para vagos y parásitos de todas las especies.

Sin embargo, en las elecciones tienen que aparentar que la distribución de las poltronas entre unos y otros es trascendental, que la Unión Europea puede cambiar después de las elecciones del domingo en función de los votos y los escaños.

A finales del año pasado un dinosaurio de la política europea, Valéry Giscard d’Estaing, que hace algún tiempo fue el más europeísta de todos, lo dijo bien claro: “El Parlamento Europeo no es importante. Su función consiste en comprobar que los textos propuestos por la Comisión Europea se ajustan a las disposiciones de los Tratados. No tiene poder político, no tiene el poder de dirigir Europa”.

Aunque quisieran, que no quieren, los eurodiputados no pueden de cambiar nada, no pueden cambiar los tratados internacionales sobre los que se ha construido la Unión Europea. Están ahí lo mismo que el Senado: porque tiene que haber algo de eso para contentar a los parásitos y tapar la boca a los críticos. En el mundo moderno (que es esencialmente democrático) lo que más vende es algo que ostenta el nombre de “parlamento”.

Es un decorado de cine, es todo mentira, un teatrillo del que sólo nos enteramos cuando hay elecciones porque tienen que arrastrarnos hasta las urnas de vez en cuando. Los debates se montan para la televisión, las agencias de “noticias” y los corresponsales en Bruselas, que también viven opíparamente del circo.

La farsa funciona de la siguiente manera: cuando no hay elecciones “todo va bien”, pero en cuanto se convocan “todo va mal”, hay que cambiar las cosas, se puede mejorar el funcionamiento…

El Parlamento Europeo no tiene la iniciativa legislativa, que corresponde a la Comisión Europea. Sólo este órgano puede proponer la aprobación de reglamentos, directivas y decisiones. Como dijo Giscard d’Estaing, el Parlamento se limita a convalidar los acuerdos enviados por la Comisión Europea, cuyos miembros no los eligen los europeos.

El Parlamento Europeo puede proponer enmiendas y emitir dictámenes, dice el Tratado de la Unión Europea, aunque las enmiendas y dictámenes nunca son vinculantes y la Comisión Europea puede rechazarlas.

Según el Tratado de Lisboa, impulsado por Giscard d’Estaing, precisamente, en la Unión Europea todo el bacalao está ya vendido. La política económica ya está decidida y no se puede cambiar. Las orientaciones programáticas en los ámbitos económico, político y social se incorporan a los Tratados, momento a partir del cual quedan petrificados. Cualquiera que sea lo que voten los europeos, los cargos electos no pueden cambiar nada. Es más: no están ahí para cambiar nada.

Ahora cada lector debera hacerse la pregunta: si el Parlamento europeo no sirve para nada (absolutamente), ¿por qué necesitan que Usted les vote?

https://www.youtube.com/watch?v=lMVSUgHa1sY

La prensa rusa publica un supuesto archivo de audio del espia doble Skripal

Ayer un periódico sensacionalista ruso, Moskovsky Komsomolets, publicó un supuesto mensaje de voz del doble espía Serguei Skripal. Si fuera auténtico sería la primera prueba de que Skripal está vivo desde que salió del hospital en el que le ingresaron el año pasado en Reino Unido por un supuesto envenenamiento.

El mensaje dura 30 segundos y Moskovsky Komsomolets lo reproduce en su sitio web, asegurando que es una llamada de Skripal a su sobrina Viktoria, que vive en Rusia.

Según el periódico, Skripal llamó a su sobrina el 9 de mayo, fiesta en la que Rusia celebra el día de la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial. “Todo está bien para mí. Por fin para nosotros, para Julchka”, el diminutivo de su hija Julia, también supuestamente envenenada e ingresada en el mismo hospital.

“Quería saber cómo estabas”, añade el espía de 67 años en el buzón de voz.

Según Moskovsky Komsomolets, es la segunda vez que Skripal llama a su sobrina Viktoria, que vive en Yaroslavl, al noreste de Moscú. La primera vez, según el periódico, fue pocos días después de que el marido de Viktoria Skripal fuera golpeado en la calle por un hombre que la insultó por estar vinculada al doble espía.

Skripal es un antiguo coronel de la inteligencia rusa, condenado en Rusia por espiar para Reino Unido e intercambiado luego por otros espías dobles. Tras establecerse en las islas británicas, fue encontrado inconsciente el 4 de marzo de 2018 en Salisbury en un parque, al lado de su hija Julia.

Ambos fueron ingresados inmediatamente en un hospital y, tras el alta médica, no han hablado en público. En torno a su caso, el servicio secreto británico orquestó una de las más formidables campañas de intoxicación mediática que se recuerdan, seguida fielmente por las grandes cadenas de prensa de todo el mundo.

El Reino Unido acusó a Rusia de envenenar al padre y a la hija de una manera rocambolesca en represalia por su colaboración con el MI6, el espionaje británico. El montaje sirvió coo excusa para tensar aún más las relaciones diplomáticas con Moscú.

La reducción de los salarios multiplica el número de suicidios en Estados Unidos

El empeoramiento de las condiciones económicas que presionan a las personas desde hace mucho tiempo ha sido propuesto como un factor que contribuye a las muertes por suicidio. Se identificó al estrés financiero como un factor que contribuye al suicidio.

Entre 1999 y 2016 la tasa de suicidios aumentó significativamente en 44 estados de Estados Unidos. 25 estados experimentaron aumentos de más del 30 por ciento. La tasa de suicidios ajustada por edad en 2016 fue de 13.4 por 100.000 personas, en comparación con 10.5 por 100.000 en 1999.

Los aumentos de suicidios están contribuyendo a las reversiones en décadas de tendencias de disminución de las tasas de mortalidad en general. Aunque se ha prestado especial atención al aumento de la mortalidad entre los blancos no hispanos, la tasa de suicidios también ha aumentado en otros grupos raciales y étnicos.

La proporción de suicidios con circunstancias relacionadas con el trabajo o los problemas económicos aumentó entre las personas de mediana edad en los Estados Unidos entre 2005 y 2010. Un informe reciente encontró que aproximadamente una de cada seis personas que murieron por suicidio en varios estados de Estados Unidos experimentó un problema laboral o financiero antes de su muerte.

Estudios anteriores han encontrado que los aumentos en los salarios mínimos aumentan los ingresos para los grupos de bajos ingresos, que pueden aliviar el estrés económico. La parte de la población que trabaja con un salario mínimo tiene un mayor riesgo de suicidio.

Estar en un hogar de bajos ingresos se asocia con una mayor probabilidad de suicidio incluso después de controlar las características demográficas. Los efectos económicos positivos de los aumentos del salario mínimo también pueden extenderse más allá de los trabajadores del salario mínimo. Existe evidencia de que los aumentos en el salario mínimo podrían aumentar los salarios de los trabajadores que ganan más que el salario mínimo.

Modelos controlados por características de estado variables en el tiempo que podrían estar asociadas con cambios en los salarios mínimos y tasas de suicidio.

Hubo aproximadamente 432.000 muertes por suicidio en el período de estudio.

Un aumento de un dólar en el salario mínimo real se asoció en promedio con una disminución del 1.9 por ciento en la tasa anual de suicidios. Esta asociación negativa fue más consistente en años desde 2011.

Una disminución anual del 1.9 por ciento en la tasa de suicidios durante el período de estudio habría resultado en aproximadamente 8.000 muertes menos por suicidio. Los análisis por raza y sexo no revelaron una variación sustancial en la asociación entre salarios mínimos y suicidios.

La asociación estimada fue consistente en múltiples especificaciones y suposiciones del modelo. Los modelos controlan las condiciones económicas en los estados, las inversiones estatales en atención médica y las mejoras en la cobertura de seguro de salud.

Los análisis brindan apoyo para el papel potencial de los aumentos en los salarios mínimos para abordar las tasas de suicidio en aumento en Estados Unidos

En conclusión, los aumentos en los salarios mínimos reales se han asociado con un crecimiento más lento en las tasas de suicidio en los últimos años. Aumentar el salario mínimo podría representar una estrategia para abordar los aumentos en las tasas de suicidio.

https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=94332

El verdadero fraude financiero

El primero de diciembre de 2018 Meng Wanzhou, ejecutiva de la empresa china de telecomunicaciones Huawei e hija de su fundador, fue detenida en Canadá en tránsito hacia México por agentes estadounidenses bajo la acusación de haber hecho negocios con Irán (y luego por fraude financiero) por lo cual podría enfrentar una pena de cárcel por más de una década sin haber violado ninguna ley ni canadiense ni estadounidense.

Antes que Estados Unidos rompiera de forma unilateral el acuerdo firmado con Irán, hacer negocios con aquel país no era ilegal. Por supuesto que cuando hablamos de legalidad nos referimos a las leyes de un solo país, no a las leyes internacionales, que han sido sistemáticamente violadas por ese mismo país. Estados Unidos no solo dicta las leyes sino que las puede cambiar abruptamente según su conveniencia y según el estado de humor del nuevo presidente, lo que convierte la saludable “alternancia en el poder” en el comodín (joker) de un juego de naipes. El acuerdo que firma un presidente con la mano lo borra el próximo con el codo.

Pero nada de esto es caprichoso sino parte de una lógica de intereses financieros y económicos, organizados por la propaganda y la guerra ideológica. A Venezuela y a Cuba se los bloquea de las formas más brutales en nombre de la democracia y los derechos humanos para demostrar que el “socialismo no funciona” (y de paso no hablar de los casos donde sí ha funcionado) mientras a dictaduras absolutas como Arabia Saudita se las protege por la simple razón de proveer a Occidente con petróleo y ser uno de los principales consumidores de armamentos de la poderosa industria militar. A otras dictaduras poderosas como China nunca se les reclama por los Derechos Humanos sino por alguna que otra tarifa (los campeones de la democracia nunca critican ni acosan a las dictaduras que protegen los grandes capitales, sean de izquierda o de derecha).

Esta actuación extraterritorial (que es colonialista e ilegítima de por sí porque nunca es recíproca) es justificada por la “lucha contra la corrupción”. En muchos casos puntuales y publicitados es así, como cuando jueces estadounidenses han multado a diferentes bancos europeos por permitir el lavado de dinero de, por ejemplo, el narcotráfico.

Dejemos de lado la participación de Estados Unidos en el tráfico de drogas y de armas, pero veamos que esta extraterritorialidad no solo es ilegítima sino que además se sostiene por la mera fuerza de la corrupción legalizada del poder financiero. ¿Cómo? Los ejecutivos de bancos y de grandes transnacionales no estadounidenses temen este tipo de sanciones multimillonarias. Muchas empresas han quebrado o han tenido que ser liquidadas o venidas. No por mera casualidad la división de Energía de Alstom de Francia fue venida a la alicaída General Electric luego de ser acusada por jueces estadounidenses de pagar coimas en Indonesia, Egipto, Taiwán y otros países, pese al decreto en contra que había emitido el gobierno francés un año antes. Más recientemente, la asociación de Alstom con la alemana Siemens fue vetada por la Unión Europea. Una reciente investigación de The Economist ha señalado un patrón curioso: los jueces estadounidenses reducen las penas de las “compañías corruptas” cuando prometen vendérselas a alguna otra compañía estadounidense.

Como alguien ha notado, basta que dos personas en cualquier parte del mundo se envíen un correo por Gmail (o por casi cualquier otro medio electrónico) para que un juez en Estados Unidos considere el caso tratado bajo su jurisdicción, ya que Google es una compañía con base en California.

Pero la extraterritorialidad de un país no solo es ilegítima sino parte de la corrupción misma que dice combatir. Recordemos que los jueces, aparte de su propios criterios para aplicar las leyes (por algo las abiertas luchas políticas para nominar a los representantes de la Suprema Corte), también deben aplicar las leyes aprobadas. Para aprobar una ley primero hay que escribirla. ¿Quiénes escriben las leyes? Supongamos, en el mejor caso de ingenuidad democrática, que la escribe el pueblo estadounidense. Aun así deberían ser leyes aplicables solo al territorio estadounidense. Pero es necesario ser muy ingenuo para creer que las leyes en Estados Unidos las escribe el pueblo. Es más, ni siquiera la escriben los legisladores. Los legisladores votan, muchas veces y a pesar de la masiva propaganda mediática, contra la opinión del pueblo estadounidense, como ya lo han demostrado diferentes estudios, entre ellos el de Princeton University. Pero como esto no es suficiente, las leyes las redactan comités integrados por políticos y por representantes de grandes compañías privadas, las que normalmente son sus mayores donantes (de ahí que donen dinero a dos candidatos opuestos que se disputan una banca en el senado). Los grandes inversores no tienen más ideología ni principios morales que las de sus intereses privados –en nombre del interés general, claro.

La existencia de estos casos de corrupción legal, que hacen de la corrupción ilegal un derivado casi irrelevante, cuando no útil para perseguir a la competencia, han sido siempre negados por aquellos que consideran que criticar un gobierno o un país es una forma de traición patriótica y no un servicio a la verdad y la justicia. El patriotismo es la distracción de quienes han perdió la patria que habitan. Demonizar a los críticos es parte de la lógica mientras los tiburones continúan su exitoso camino. Recientemente, el USA Today demostró, en una extensa y detallada investigación, que en los últimos años todos los congresos de la unión pasaron miles de leyes (por lo menos 2.100) y todas fueron burdas “copia y pega” digitadas por los representantes de las grandes compañías privadas. Tanto los legisladores estatales como los nacionales están sumergidos en esta lógica y tráfico (legal) de influencias, casi todos procedentes de los llamados “intereses especiales” y de poderosos lobbies financieros (los sindicatos podrían ser considerados los lobbies de los de abajo, pero no por casualidad desde los 80s han sido debilitados hasta su casi irrelevancia). Todo lo cual explica que el 40 por ciento de la población estadounidense no sea dueña ni del uno por ciento de toda su riqueza, pero fanáticamente defiende la idea de que el cinco por ciento posea más del 60 por ciento de todo, porque lo ha logrado “por mérito propio” y no por una sistemática y globalizada corrupción legal. Aunque, claro, convencer a un pueblo que es asaltado por su propio interés no deja de ser un mérito.

Así, los exitosos dueños del gran capital escriben las leyes en Estados Unidos en su beneficio propio, las que luego irán a aplicar los jueces de forma extraterritorial para luchar contra la corrupción, las que luego el poderoso Ejecutivo nacional impondrá a nivel global bajo presión y acoso (narrativo, económico, y militar).

Por supuesto que no es mi interés, ni por lejos, defender ninguna empresa, ningún multimillonario chino, ni al gobierno chino, ni al de Irán ni a nadie sino, lisa y llanamente, la verdad. Sobre todo esa verdad que no se deja ver debajo de tantas banderas que flamean los fanáticos medievales en beneficio de la ya inalcanzable aristocracia financiera.

Jorge Majfud https://www.alainet.org/es/articulo/200020

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