La web más censurada en internet

Día: 13 de abril de 2019 (página 1 de 1)

A la Inquisición no le gustan los informadores como Assange

Richard H. Black

Como oficial del ejército me entrenaron para observar estrictamente los protocolos de seguridad. Así que cuando oí hablar por primera vez de WikiLeaks y Julian Assange, fui instintivamente crítico. Pero al leer los documentos que publicó, vi cómo Julian daba a la gente una visión clara del funcionamiento interno de su propio gobierno.

Un gobierno “popular” no puede florecer bajo el sofocante velo del secreto. Y a menudo el secreto no es para protegernos de nuestros enemigos en el extranjero, sino engañarnos sobre las oscuras maquinaciones de nuestro propio gobierno.

Los secretos más importantes son los que se utilizan para ocultar las medidas tomadas para establecer los motivos de futuras guerras, conflictos injustificados que parecen surgir de una interminable línea de montaje. No hay zonas de vuelo, bombardeos, sanciones, banderas falsas, bloqueos, mercenarios, terroristas sedientos de sangre, todos ellos se han convertido en algo común. Las sanciones desestabilizan a los países objetivo a través del hambre y el sufrimiento. Aterrorizamos y sembramos partes del cuerpo humano en las calles como tarjetas de visita. Los cambios de régimen son un juego; los golpes de Estado y los asesinatos son prácticas cotidianas.

Antes de Assange, aquellos que no jugaban el juego y detectaron patrones de profunda mala conducta pública eran etiquetados como teóricos de la conspiración” o algo peor. Pero con el advenimiento de WikiLeaks, los documentos originales e indiscutibles han demostrado la verdad de nuestros argumentos y han revelado la verdad a los ciudadanos de todo el mundo.

La elección de Trump envió ondas de choque violentas al estado profundo. Se había advertido a la gente que no debían elegir a esta persona, pero ignoraron las instrucciones. Esto no debería ocurrir – y no se debería repetir de nuevo. La gente ha demostrado que los principales medios de comunicación han perdido el control del debate nacional. La información secreta fue revelada y compartida. Generaciones de censura se han derrumbado bajo la avalancha de comunicaciones sin censura entre familiares, amigos y grupos de interés. Los medios sociales -un nuevo y aterrador paradigma- han desafiado el control de la élite sobre las palancas del poder. Tras la inesperada elección de Trump, la restauración de los obstáculos a la libertad de expresión y comunicación se convirtió en un imperativo mundial.

Hoy en día, estamos siendo testigos de esfuerzos intensos y coordinados para reimponer un control efectivo de la información en Estados Unidos y en todo el mundo. Facebook, Twitter, Google, YouTube, PayPal y otros titanes de la alta tecnología contratan rápidamente censores y adoptan políticas restrictivas que impiden que las voces controvertidas lleguen a una audiencia global. El Gran Hermano ha vuelto.

Julian Assange y WikiLeaks se encuentran entre los principales objetivos de los censores. Han interrumpido la censura de los principales medios de comunicación. El asesinato de Assange no está excluido. Sí, es tan importante como eso.

Sé que Julian Assange es polémico, pero me alegraría que una nación valiente le concediera asilo permanente. Que siga dando a los ciudadanos una visión honesta del funcionamiento interno de su gobierno. Esta parece ser nuestra mejor esperanza de paz.

https://www.antiwar.com/blog/2018/07/31/why-the-censors-hate-assange/

Richard H. Black es coronel retirado del ejército de Estados Unidos y senador por el Partido Repúblicano

La Unión Europea se ha convertido en el principal socio comercial de China

La Unión Europea se ha convertido en el principal socio comercial de China, que es el segundo socio comercial del bloque después de Estados Unidos.

El comercio bilateral alcanzó un nuevo pico el año pasado, con un volumen total que superó los 680.000 millones de dólares, un aumento de más del 10 por ciento con respecto al año anterior.

Durante el mismo período, la inversión de la Unión Europea en China superó los 10.000 millones de dólares, lo que supone un aumento de casi el 26 por ciento. La inversión directa de China en la Unión Europea ascendió a unos 8.000 millones de dólares, lo que representa un aumento de más del 7 por ciento.

La Unión Europea es una de las principales fuentes de inversión extranjera de China, así como su segundo mayor destino de inversión. Según la Comisión Europea, el comercio entre ambas partes asciende a una media de 1.000 millones de euros al día. Las principales importaciones del bloque desde China son bienes industriales y de consumo, maquinaria y equipo, y ropa. China importa más maquinaria y equipos, vehículos de motor, aviones y productos químicos de la Unión Europea.

China y la Unión Europea están discutiendo actualmente un acuerdo de inversión. El objetivo es proporcionar a los inversores de ambas partes un acceso previsible y a largo plazo a los mercados de la otra parte y proteger sus inversiones.

El Presidente chino Xi Jinping realizó este año sus primeras visitas al extranjero a Italia, Mónaco y Francia y, durante su viaje, instó a ambas partes a acelerar las negociaciones con este fin.

Ejércitos privados, mercenarios legales

Marcelo Colussi
Con el surgimiento del mundo moderno que trae el capitalismo y el afianzamiento de los Estados nacionales, la defensa de la soberanía, o las guerras de conquista, cada vez más fueron confiándose a ejércitos regulares bien entrenados, profesionalizados y crecientemente especializados. De tal forma, los mercenarios figura histórica, legendaria, que existió desde la antigüedad en todos los contextos (psicópatas hubo siempre) fueron desapareciendo. La sistematización de los ejércitos modernos inspirados en el modelo prusiano decimonónico terminó definitivamente con los combatientes mercenarios (no así con los psicópatas). Pero el neoliberalismo de fines del siglo XX los trajo nuevamente.

Desde la última década del pasado siglo, la proliferación de estas empresas militares privadas, habitualmente conocidas como contratistas, ha tenido un aumento exponencial. Si bien muchas potencias las poseen, es en Estados Unidos donde se registra el mayor crecimiento. Entre otras pueden mencionarse: Academi (la más grande del mundo, anteriormente llamada Blackwater nombre que debió cambiar por cuestiones de imagen al haber sido denunciada por tremendos excesos en las operaciones en que participó, Una prolongación patriótica de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, según dijera uno de sus fundadores), DynCorp, Aegis Defense Services, G4S, CACI, Titan Corp, Triple Canopy, Unity Resources Group, Defion International. La gran mayoría de ellas son de origen estadounidense, pero el fenómeno se expandió por todo el mundo. Incluso Rusia, retornando al sistema capitalista, también presenta estos contratistas.

Varios son los motivos que explican este impresionante crecimiento: por un lado, el fabuloso negocio que representan. En la actualidad estos ejércitos privados mueven más de 100.000 millones de dólares al año. Como dice el epígrafe de Scahill: La guerra es un negocio y el negocio ha ido muy bien.

Las guerras de Irak y Afganistán, formalmente desplegadas por coaliciones multinacionales, pero en verdad lideradas por las fuerzas armadas de Estados Unidos, marcaron el uso abierto de ejércitos privados (mercenarios), pagados con dineros federales por Washington. Para inicios del 2008 había en Irak más contratistas privados (se calculan 190.000) que tropas regulares del ejército. Según un informe del Congreso de ese país, en la guerra del Golfo Pérsico se pagaron 85.000 millones de dólares en el período 2003-2007, lo cual representa el 20% de todo lo desembolsado por Estados Unidos en esa contienda.

Otro gran motivo que fundamenta este crecimiento es de orden político: resentida aún del síndrome de Vietnam (con alrededor de 60.000 muertos), la clase dirigente estadounidense y su administración federal prefieren ocultar el número de bajas en sus aventuras bélicas. Los contratistas, al no ser soldados regulares de sus fuerzas armadas, pasan más desapercibidos para lo opinión pública.

Existe otro motivo más, no muy explícito, pero de gran peso: los mercenarios, por no ser miembros de una fuerza regular sino personal independiente, no están sujetos a regulaciones internacionales que norman las guerras, como las Convenciones de Ginebra. Si bien Estados Unidos firmó esos tratados, no los ratificó, por lo que no se somete a ellos. De esa cuenta, los ejércitos privados están en un cierto limbo legal, lo cual les excluye del Derecho Internacional. Así, las tropelías y excesos que puedan cometer (y que de hecho cometen) quedan relativamente fuera de toda normativa. Ejemplos al respecto hay numerosos. La tristemente célebre empresa Blackwater, ahora rebautizada Academi para borrar su anterior mala imagen, está asociada a los peores crímenes de guerra, pero pese a ello, el gobierno federal de Estados Unidos sigue asignándole millonarios contratos. La corrupción y la impunidad, como se ve, no son patrimonio de los atrasados países del Sur. (A título complementario: Donald Trump insiste enfermizamente en la construcción del muro en la frontera con México ¡porque está ligado a empresas constructoras!).

Las empresas contratistas militares se especializan en todo tipo de servicio que tenga que ver con una avanzada bélica; se encargan de aspectos logísticos y aprovisionamiento de la tropa, de telecomunicaciones, tareas de enlace, vigilancia, adiestramiento de combatientes y, por supuesto, de combate abierto (las torturas o acciones oscuras no se declaran, pero también las hacen, como fue el caso de la famosa cárcel de Abu Ghraib, en Irak, o las operaciones encubiertas para provocar a Venezuela realizadas desde territorio colombiano, donde participan paramilitares de difusa procedencia). En lo tocante a lucha frontal, la experiencia de numerosas intervenciones en distintos puntos del globo muestra que efectivamente tienen una gran capacidad operativa, pues actúan
al lado de las fuerzas regulares, en muchos casos con vehículos blindados, helicópteros artillados y armamento de asalto de alta tecnología.

El personal que contratan está dado, en general, por ex miembros de ejércitos con alta capacitación y experiencia de combate; muchas veces son comandos especializados, soldados de élite (a tal punto, que muchos cuerpos de estas unidades regulares de lujo se han visto afectados, dado que sus integrantes prefieren la paga de una empresa privada a la recibida en su puesto estatal). Un mercenario en algunas de estas contratistas puede llegar a cobrar 1.000 dólares diarios. El negocio de la muerte paga bien, sin dudas. ¡Eso es el capitalismo!

Dentro de las fronteras estadounidenses, después de la fiebre paranoica desatada con la caída de las Torres Gemelas en el 2001, proliferaron estas empresas privadas ofreciendo seguridad. De ahí que hoy es común ver a contratistas custodiando puertos, aeropuertos, cárceles y centrales nucleares. Salvando las distancias, sucede lo mismo que en un pobre paisucho atrasado como Guatemala; allí, ante la proliferación fabulosa de agencias de seguridad privada (¡que no pagan 1.000 dólares diarios a sus agentes contratados!), es aleccionador lo dicho por un ex pandillero: “No soy sociólogo ni politólogo, pero me doy cuenta que hay una relación entre un chavo marero al que le dan la orden de cobrarle extorsión a todas las tiendas de una comunidad y el diputado que tiene una agencia de seguridad, y al día siguiente está ofreciendo sus servicios”.

El negocio de la guerra, o si se quiere, el negocio de la violencia que se alimenta del miedo de la gente da muy buenas ganancias. Palabras altisonantes como libertad, democracia, derechos humanos y otras preciosuras por el estilo, quedan perforadas por los disparos. Donde hay balas sobran las palabras, rezaba una pinta callejera en algún arrabal latinoamericano. Lamentablemente, es cierto.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=253282

De hijos bastados a hijos pródigos

Darío Herchhoren
Al final de la vida de Francisco Franco, se produjo en España un espectáculo único en el mundo. Los viejos franquistas se convirtieron en unos demócratas de toda la vida, y con ello demostraron tener una capacidad de supervivencia muy parecida al de las cucarachas, que parece que son los únicos insectos capaces de sobrevivir a una explosión atómica.

Es así como un viejo fascista como Manuel Fraga, funda el partido Alianza Popular, transformado luego en Partido Popular, o como lo llamamos nosotros, partido podrido, con sus iniciales igualmente PP.

Como en una gran cloaca, todos los arroyos confluyen en uno mayor, que es el PP. Todo el facherío albergó a la vieja derecha española, con la bendición de cardenales y obispos en el PP. Falangistas, requetés, carlistas, arrimaron a esa magna obra, y es así como el PP, amamanta a sus hijos: y es así como la prensa adicta como el ABC, La Razón, El Mundo, Intereconomía y demás portavoces de la derecha política fraguaron la especie de que gracias al PP, no había en España partidos fascistas (no se animaban a llamar así a sus amigos, sino que hablaban de «extrema derecha»).

Obviamente era una falsedad. Dentro del PP, se cocinaba una escisión que eclosionó pariendo primero a Ciudadanos que se integró rápidamente con elementos de nuevos cuadros de la vieja derecha falangista, más jóvenes, todos gente de orden, y luego rompió el cascarón del huevo de la vieja serpiente y apareció Vox, como otro hijo bastardo del PP, que comenzó a acusar a su padre de ser la «derechita culposa, cobarde y timorata». Cuando el «padre» intenta corregir a sus «hijos» estos ya han ganado suficiente impulso, y se han hecho imparables.

El PP, es acusado por el Juez de la Audiencia Nacional José de la Mata de no ser un partido político, sino de constituir una «asociación para delinquir» (sic). Ya hace algunos años, uno de los personajes más enfangados del PP, antiguo alcalde de Benidorm, luego presidente de la Comunidad Valenciana, y ungido ministro del interior del gobierno del PP, me refiero a Eduardo Zaplana, llegó a decir que él estaba en política para forrarse. Luego explicó que lo dijo en broma. Pero no era en broma. Zaplana ha estado en prisión porque realmente se forró robando desde su posición de alto funcionario público.

¿Qué hizo el PP entonces? Intentó minimizar el daño que le ocasionaban sus hijos bastardos, criticándolos, pero al final los aceptó como a los hijos pródigos que vuelven a la casa del padre. El PP se convirtió en la casa común de la derecha española. Una derecha dura, católica, fascista.

A día de hoy, el padre, recibe a sus hijos pródigos, y trata de que aniden dentro del viejo tronco apolillado, donde un día nacieron del huevo de la serpiente paterna. Quien marca el ritmo y el tono de esa derecha antigua, fascista, católica, es el mas joven de los hijos. Se trata de Vox, que se ha unido al resto de la familia y gobierna en Andalucía.

Pero por qué pasa esto. Simplemente porque en España no hay una izquierda arraigada en la clase obrera, y lo que genéricamente se llama «izquierda» está sin rumbo y nadie está en el timón. Lamentable.

El Presidente de Ecuador ha vendido a Assange a Estados Unidos a cambio de 4.200 millones de dólares

Lenin Moreno, Presidente ecuatoriano
El Presidente de Ecuador, Lenin Moreno, ha vendido a Julian Assange a Estados Unidos a cambio de un préstamo de 4.200 millones de dólares del FMI (Fondo Monetario Internacional), ha manifestado Rafael Correa, su antecesor en el cargo entre 2007 y 2017.

Tras su elección en 2017, Moreno renovó las relaciones con el FMI, con el que su predecesor, Correa, había roto.

WikiLeaks ha publicado documentos sobre la relación de Moreno con INA Papers, una empresa en quiebra, de la que fue vicepresidente.

Ecuador ha obtenido 10.200 millones de dólares en créditos de organizaciones internacionales, principalmente del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.

Correa dijo que había pruebas del negocio y que Moreno había prometido entregar a Assange en una reunión en 2017 con Paul Manafort, antiguo director de campaña de Trump.

Correa también ha denunciado las visitas del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, a Ecuador.

Ademaś de entregar a Assange, Moreno se ha comprometido con Estados Unidos a aislar a Venezuela y dejar impune a la petrolera Chevron, que había destruido la mitad de la selva amazónica.

El mes pasado, el FMI anunció la aprobación de un préstamo de 4.200 millones de dólares a Ecuador. Ya se ha efectuado el primer pago de 652 millones de dólares.

La venta de Assange, que tiene nacionalidad ecuatoriana, es contraria al derecho internacional, que no admite la extradicción de los nacionales a otro país, sino que deben juzgar los propios tribunales.

Moreno también persigue a Correa, que se encuentra refugiado actualmente en Bélgica.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies