La web más censurada en internet

Día: 6 de enero de 2019 (página 1 de 1)

Rojava: los kurdos quieren autonomía a cambio de entregar el territorio al ejército sirio

El mes pasado el dirigente de YPG Sipan Hemo propuso entregar el control militar del norte de Siria al gobierno de Damasco a cambio de la autonomía, según informa Asharq Al-Awsat.

El comandante de la milicia kurda visitó la base rusa de Hmeimim pocos días después de que Trump anunciara la retirada de las tropas de Siria.

Hemo se dirigió a Damasco para proponer al gobierno que YPG estaba dispuesto a abandonar el control de la frontera sirio-turca, antes de dirigirse a Moscú el 29 de diciembre.

En Rusia el dirigente kurdo pidió garantías y sugirió a Moscú que desempolvara un proyecto de constitución que había propuesto para Siria, que garantizaba el derecho kurdo a la autodeterminación.

El viaje está relacionado con la entrega por sorpresa de los alrededores de Manbij al ejército sirio el 28 de diciembre, que fue confirmada casi simultáneamente por el gobierno sirio y las fuerzas kurdas.

Los kurdos siguen dando tumbos antes de llegar al punto de partida: si ahora negocian la entrega del territorio con los sirios y los rusos, habría que preguntarles qué negociaron con el imperialismo antes de hacer lo mismo. ¿O a ellos se lo entregaron gratis?

En fin, lo lamentable es que las mil y un vueltas y revueltas del PKK/PYD/YPG sean calificadas por un medio sudoprogre como “El Salto Diario” como “la primera revolución del siglo XXI” (*). Hace falta ser torpe… Si a eso ellos le llaman “revolución” no es de extrañar que el fascismo esté en auge.

(*) https://www.elsaltodiario.com/salto-de-carro/periferias-vi-rojava-la-primera-revolucion-del-siglo-xxi

Las mentiras llegan y se quedan para siempre

Los bulos son tan viejos como la prensa burguesa
Tomemos un ejemplo de bulo de largo recorrido, como la implicación de los servicios secretos rusos en el pirateo del servidor de la Universidad de East Anglia en 2009. Como han pasado diez años, ya casi nadie se acuerda así que hay que refrescar la memoria.

La Universidad de East Anglia, en Inglaterra, es una de las que ha impulsado la doctrina del calentamiento planetario. En 2009 alguien penetró en sus servidores y publicó sus contenidos, en los que aparecían los manejos de los defensores de tal doctrina y sus esfuerzos por acallar a los que sostienen la contraria.

La intrusión se imputó a los servicios secretos rusos. Aunque ahora ya estamos habituados a tales imputaciones, entonces fue algo muy novedoso que demostraba que los rusos estaban empeñados en una batalla contra todos, incluida la ciencia, es decir, una reedición del Caso Lysenko 60 años después.

El origen de la leyenda de la participación de los rusos en el asalto al servidor de East Anglia fue un artículo publicado el 6 de diciembre de 2009 en el Daily Mail, es decir, que en aquella ocasión quien desató el bulo no fue la prensa “rigurosa” sino la “sensacionalista”. Pero como se trataba de los rusos, a nadie le importó aquel detalle.

Normalmente la desmitificación de leyendas siempre cuesta cierto trabajo, pero en aquel caso, no había nada que desmitificar: el artículo del Daily Mail no tenía ninguna prueba, ni ningún dato, ni lo pretendía. El artículo no se ha retirado y todavía se puede consultar en internet (1).

La pregunta es obvia: ¿cómo es posible que tantas personas se lo tragaran entonces y se lo sigan tragando hoy? En otras palabras menos elegantes: ¿cómo es posible que haya tantos borregos?

El artículo dice que durante cierto tiempo los archivos de East Anglia estuvieron almacenados en la universidad rusa de Tomsk, lo que debió hacer que el pirateo fuese más fácil… Luego basta añadir al profesor ruso de la misma universidad Serguei Kirpotin, que nada tenía que ver con el asunto, para que todo parezca ruso.

En fin, una chapuza para personas muy poco exigentes intelectualmente, pero capaz de convencer a quienes quieren ser convencidos de cualquier idiotez.

Nadie ha desmentido esta historia nunca. Por el contrario, la prensa “rigurosa” la ha reproducido mil veces, sobre todo la británica. Por ejemplo, The Telegraph (2), The Guardián (3) y la revista Mother Jones (4), por lo que -en algunos casos- siguen en sus archivos desde hace diez años, sin que se hayan molestado en poner una nota que diga: “¡Ojo! ¡Esta noticia es una patraña!”.

La explicación del mantenimiento y reproducción del bulo es siempre su funcionalidad: en una sociedad burguesa la mentira tiene un papel preponderante para sostener la dominación de clase.

Eso ocurre incluso en el caso de revistas “progres” como Mother Jones, como se desprende de la fecha en que se redactó el artículo (2016, momento de las elecciones presidenciales que ganó Trump) y de sus propios razonamientos:

a) como buen reaccionario, Trump se opone a la doctrina del calentamiento planetario
b) a Trump lo han puesto en la Casa Blanca los rusos
c) los rusos también se oponen a esa misma doctrina, por eso ayudaron a Trump
d) también por ese mismo motivo piratearon el servidor de la Universidad de East Anglia en 2009 (el mismo “modus operandi” que en las elecciones de 2016)

Las leyendas se refuerzan entre sí, unas a otras. Es verosímil que los rusos piratearan el servidor de la Universidad de East Anglia porque lo volvieron a hacer en 2016, y a la inversa: es verosímil que los rusos piratearan el servidor del partido demócrata en 2016 porque ya lo hicieron en 2009.

Hay que tener cuidado con las revistas “de izquierdas”, como Mother Jones, tanto o más que con los “izquierdistas” mismos. Tanto en Estados Unidos como en España, los ataques contra Trump les están sirviendo para maquillarse como “opositores”, e incluso como “progres”, cuando no son otra cosa que farsantes y lacayos del capital.

(1) https://www.dailymail.co.uk/news/article-1233562/Emails-rocked-climate-change-campaign-leaked-Siberian-closed-city-university-built-KGB.html
(2) https://www.telegraph.co.uk/news/earth/copenhagen-climate-change-confe/6746370/Climategate-was-Russian-secret-service-behind-email-hacking-plot.html
(3) https://www.theguardian.com/environment/climate-consensus-97-per-cent/2016/dec/22/russian-email-hackers-keep-playing-us-for-fools
(4) https://www.motherjones.com/politics/2017/12/climategate-wikileaks-russia-trump-hacking

https://cassandralegacy.blogspot.com/2018/12/why-is-it-so-easy-to-lie-to-us-case-of.html

4.570 ‘chalecos amarillos’ detenidos en un mes: llega la hora de la venganza

El movimiento de los “chalecos amarillos” está batiendo todos los registros en cuanto al número de detenciones, de personas procesadas y de sentencias de prisión firmes. Mientras que la detención de Eric Drouet, uno de los dirigentes del movimiento, el 2 de enero fue ampliamente difundido, lejos de las cámaras están lloviendo detenciones y sanciones. En un mes, del 17 de noviembre al 17 de diciembre de 2018, 4.570 personas fueron detenidas por la policía (1.567 en París y 3.003 en las regiones), según las cifras del Ministerio de Justicia. Ya se han celebrado 697 comparecencias inmediatas, mientras que 825 casos han sido cerrados sin más actuaciones.

En París, de las 214 comparecencias inmediatas, se dictaron 26 sentencias firmes de prisión con una orden de detención, lo que significa que los condenados fueron encarcelados directamente. En las otras regiones, se registraron 483 comparecencias inmediatas con 190 órdenes de detención. Aún están programados cientos de juicios para las próximas semanas.

Entre los condenados a penas de prisión se encuentra el videógrafo Stéphane Trouille. Fue detenido, junto con otras tres personas, durante la movilización de los “chalecos amarillos” en Valence el 8 de diciembre, acusado de “violencia en reuniones contra una autoridad pública”. Los cuatro afirman no conocerse y no tener antecedentes penales.

Antes del juicio ¡Basta! había transmitido el testimonio de sus familias. El 26 de diciembre se dictó sentencia: Stéphane Trouille fue condenado a 18 meses de prisión, seis de los cuales fueron suspendidos. Los otros tres fueron sentenciados respectivamente a doce meses, seis de los cuales fueron suspendidos para Tom, diez meses, seis de los cuales fueron suspendidos para Dylan, y nueve meses, seis de los cuales fueron suspendidos para María. A los cuatro se les prohíbe manifestarse durante tres años.

El 2 de enero Le Canard Enchainé relató su caso: “Un hombre reduce a otro en el suelo y los chalecos amarillos se agolpan. Un individuo se interpone en el camino. Intervienen, intercambian algunos golpes con los dos sin chaleco. Mala suerte, eran dos policías de paisano. El que está en tierra es el director del departamento y el otro es su chófer. ¿Eran visibles sus brazaletes de policía? En el vídeo mostrado en el juicio es obvio que no”.

En una carta publicada al día siguiente de la sentencia, Stéphane Trouille escribió: “Durante toda esta escena, que dura unos 22 segundos, nunca oí a los agentes de policía identificarse y nunca vi su brazalete, al menos discreto y difícil de detectar. Así que SÍ, usé la violencia contra un individuo, para proteger a los chalecos amarillos, para ahuyentar a las personas que había identificado como agresores. No, no lo hice, no ‘rompimos’ al policía, le ‘soplamos’ al policía, ‘a la mierda con el policía’, ya que los medios de comunicación lo han estado golpeando desde que se dictó el fallo, en gran medida utilizando las dramáticas palabras del fiscal”.

En cuanto a María, una militante comunista de Drôme, se le acusa de apoderarse del sombrero del comisario. Según L’Humanité, lo hizo, se defendió, para “desviar su atención para que no sacara su arma”. “Nunca he golpeado a nadie antes”. Según su abogado, el contexto nacional ha jugado en estas duras sentencias. Como señala el encadenado Duck, el fiscal también ha hecho conexiones con escenas de violencia vistas en París.

El Ministro de Justicia envió a los fiscales una circular, fechada el 22 de noviembre, sobre el “tratamiento judicial de los delitos cometidos en relación con el movimiento de protesta conocido como ‘los chalecos amarillos’”. En particular, se propone aumentar las penas impuestas añadiendo la “prohibición de participar en manifestaciones en la vía pública […] durante un período no superior a tres años”. Las instrucciones de gran dureza que parecen haber sido seguidas al pie de la letra por el Tribunal de Segunda Instance de la Drôme.

Stéphane Trouille ha decidido apelar la decisión, que considera “totalmente desproporcionada con respecto a los hechos reales, sin tener en cuenta los alegatos de la defensa a pesar de las cuatro horas de audiencia. Es difícil no considerarla como una sanción, por ejemplo, para sofocar el fervor y los desafíos actuales contra el Estado y las políticas seguidas por el gobierno”, deplora. A la espera de este juicio, está previsto un festival en apoyo de los cuatro acusados de Valence del 11 al 13 de enero en Saillans.

En cuanto a Eric Drouet, será juzgado el 15 de febrero por “organizar una manifestación sin aviso previo”. Le piden una pena de hasta seis meses de prisión y una multa de 7.500 euros.

https://www.bastamag.net/Gilets-jaunes-4570-personnes-placees-en-garde-a-vue-en-un-mois-un-triste-record

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies