La web más censurada en internet

Día: 23 de noviembre de 2018 (página 1 de 1)

Quienes no aprendan lo que es el facismo acabarán aplastados por él

Juan Manuel Olarieta

La moda del “auge del fascismo” está siendo tan hipnótica que algunos hasta niegan que haya tal “auge”, mientras que otros niegan que sea “fascismo”.

Claro que si no es fascismo, ¿qué es lo que está en auge?, ¿acaso vivimos una orgía de libertades y derechos?

No hay “auge del fascismo”, ni tampoco “fascismo”, pero al menos hay una enorme producción intelectual al respecto que no se corresponde con nada real. ¿Por qué tanto escribir sobre el fascismo si no hay tal fascismo?

Osvaldo Drozd es de los que se suben a ese carro con un ingenioso juego de palabras típicamente sudamericano: “No todos los fachos son pardos”(*), que es como decir que no todos los fascistas son fascistas.

Así de confusa está la cosa, aunque reconozco que estoy totalmente de acuerdo con una tesis de Drozd que me subyuga: si no se caracteriza correctamente esta nueva situación se corre el riesgo de convertirse en un blanco predilecto de ella, que yo traduzco a mi manera: “Quienes no aprendan lo que es el fascismo acabarán aplastados por él”.

Para evitar el aplastamiento hay que saber identificar al fascismo, que es lo contrario de lo que hace Drozd en su artículo, donde lo oculta y lo camufla en medio del típico batiburrillo seudoprogre: la nueva derecha, las clases medias, el neoliberalismo, el totalitarismo, el corporativismo…

Ese lenguaje melifluo sustituye las categorías propias que jamás aparecen en las tergiversaciones del fascismo: monopolismo, imperialismo, militarismo, capitalismo monopolista de Estado…

El camuflaje del fascismo se hace evidente cuando Drozd nos previene contra un “uso generalizado” de la categoría fascismo, que debe quedar archivada para hablar de ciertos países europeos en los años treinta. Pura historia; nada que ver con el presente.

La manipulación y el ocultamiento de Drozd llega al punto de sostener que “el tinte reaccionario, represivo o totalitario no es un rasgo propio del nazifascismo”. Es la teoría del ventilador (“en todas partes cuecen habas”), un recurso para los momentos más apurados. ¿Acaso la democrática República francesa no aplastó a sangre y fuego al movimiento obrero tras la Comuna de París?

Conclusión: desde los tiempos de los asirios (hace 5.000 años) todas las clases dominantes han sido igualmente reaccionarias, represivas y totalitarias. Todos son iguales… El mundo no cambia tanto como nos creemos.

El que no quiere entender nada, recurre siempre a ese tipo de subterfugios que, finalmente, acaban lavando la cara al fascismo de esas dos maneras. La primera consiste en sostener que tal o cual régimen no es fascista (y por lo tanto es democrático). La segunda es recular un poco más para decir: vale, es un régimen fascista; pero los fascistas no son tan reaccionarios como se dice, también los demócratas lo son…

En materia de fascismo el sabor típicamente latinoamericano parece ser la identificación del fascismo con una determinada política económica, expuesta por Drozd de una manera ridícula: en otros tiempos el fascismo se oponía al liberalismo, hoy el neofascismo va de la mano del neoliberalismo.

En fin, al artículo de Drozd no le faltan ninguno de los tópicos de la posmodernidad y en la medida en que esos tópicos están arraigados en muchos grupos antifascistas, están destinados a convertirse en carne de cañón. O espabilan, o acabarán aplastados (y nunca sabrán por qué, ni por quién).

(*) http://socompa.info/opinion/no-todos-los-fachos-son-pardos/

Rusia envía asesores financieros a Venezuela en previsión de una agresión desde Brasil

A petición del gobierno, Rusia ha enviado asesores financieros a Venezuela. El equipo ruso llegó a la capital del país el día después de la delegación china, por lo que algunos observadores se preguntan si las dos grandes potencias están coordinando sus esfuerzos para salvar la economía de su socio común en América Latina.

Ambos países tienen interés en ver las últimas reformas del Presidente Maduro, lanzadas para proteger la estabilidad del gobierno democráticamente elegido y legítimo: es él quien garantiza el reembolso de los préstamos que le han concedido los dos países durante los dos últimos años, y quien garantiza que los contratos de asociación firmados con ellos en el sector energético se mantengan adecuadamente.

Un cambio de régimen apoyado por Estados Unidos podría poner en el poder a “autoridades” que revertirían estos compromisos y buscarían “lagunas legales” para no cumplirlos. Desde esta perspectiva debemos entender la ayuda proporcionada por China y Rusia a Venezuela mediante el envío de asesores financieros, con vistas a la “construcción de un régimen”.

Ninguno de los dos grandes países tiene la voluntad, ni la capacidad militar, de defender físicamente a Venezuela de los ataques bélicos híbridos que este país ha sufrido en los últimos años: los dos países brindan un apoyo asimétrico, a través de misiones de asesoramiento que buscan abordar los problemas que son la fuente de la legítima oposición antigubernamental, que es explotada por actores extranjeros para una Revolución de Colores.

La economía venezolana se ha visto socavada por una combinación de interferencias estructurales de Estados Unidos y errores del gobierno del país, y corresponde al Estado venezolano rectificarlas. Lo mejor que podría ocurrir ahora sería que los consejos financieros de Rusia y China ayudaran a estabilizar la economía de Venezuela y crearan las condiciones para que los muchos exiliados que se fueron a los países vecinos en el punto álgido de la crisis de la guerra híbrida regresaran al país.

Al acercarse la victoria de Bolsonaro en Brasil, las dos grandes potencias habían visto surgir la urgencia de prestar asistencia y asesoramiento a Venezuela, por temor a ver a su ficticio socio del BRICS invadir el país, en connivencia con Colombia, bajo el pretexto de una “intervención humanitaria” que habría respondido a la tan publicitada crisis de los migrantes.

El presidente electo de Brasil ha negado haber planeado tal operación, pero existe la posibilidad de que él y sus generales cambien de opinión después de su toma de posesión a principios de 2019, por lo que se abre un pequeño plazo de dos meses para que Rusia y China se adelanten a este escenario, lo que hacen indirectamente enviando a los asesores que tienen.

Esto puede no ser suficiente para contrarrestar este posible evento, pero al menos puede hacer que Venezuela sea más robusta económicamente, anticipando el día en que tendrá que enfrentarlo.

https://orientalreview.org/2018/11/06/russia-financial-advisory-assistance-to-venezuela-is-regime-reinforcement/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies