La web más censurada en internet

Día: 18 de junio de 2018 (página 1 de 1)

La izquierda de Españistán

Rebeca Quintáns

Mientras los catalanes se manifiestan contra la represión de sus docentes, resistiendo todos los ataques del gobierno central con más movilizaciones sociales, después de haber puesto en jaque por primera vez el régimen monárquico del 78 en un process que está lejos de ser vencido…

Mientras los vascos organizan una cadena humana con cerca de 100.000 voluntarios para reclamar el derecho a decidir (“Gure Esku Dago”, está en nuestras manos), reforzando un segundo frente contra un estado que ha torturado y asesinado durante décadas para reprimir su lucha por la independencia…

Mientras los gallegos se rebelan tomando la plaza del Obradoiro en una de las manifestaciones más multitudinarias de los últimos tiempos, contra el proyecto de reabrir una mina de cobre en Touro que pondría en peligro su sistema de vida (las producciones ganaderas y la pesca en la ría de Arousa, que son las principales fuentes de riqueza en el país), desde una perspectiva indefectiblemente identitaria…

La izquierda en Españistán poco menos que hace el ridículo reclamando un poco de atención por parte de Pedro Sánchez, como damisela burlada por un don Juan, mendigando migajas de poder en el nuevo gobierno de tintes indiscutiblemente azul anaranjado. Continúa queriendo vender la burra del Estado plurinacional con el buenismo de “vamos a llevarnos todos bien” con que demuestra no entender en absoluto de qué va la película; y se explaya en el interminable debate sobre si es posible ser de izquierdas y nacionalista a la vez, queriendo inventar un internacionalismo sin naciones tan paradógico e incomprensible como el dogma de la santísima trinidad de los católicos. Excepto algunos grupos pequeños -como Red Roja, Iniciativa Comunista, la coordinadora 25S, Marchas por la Dignidad, Izquierda Castellana, PCPE y poquitos más-, que siempre han defendido el derecho de autodeterminación de los pueblos y reconocido la existencia de presos políticos, los partidos que habitualmente se identifican con la izquierda dosifican la lucha posponiendo cuestiones clave -como el republicanismo o el control por parte del estado de las fuentes energéticas-, mientras piden la unidad de los trabajadores de todas las “regiones” para poder avanzar llegando a acuerdos parlamentarios con los representantes de la oligarquía financiera.

Es frustrante asistir a actos como el que se celebró la pasada semana en el Teatro del Barrio de Madrid, con Ángeles Maestro (Red Roja) y Vidal Aragonés (CUP), sobre “clase obrera y cuestión nacional”, y ver cómo su exposición (excelente y pedagógica) choca contra un muro en buena parte del público, que se aferra a una doctrina izquierdosa exclusiva del Estado español post-franquista: Falsean el marxismo leninista con la pedantería de citas traídas ad hoc, con retórica que justifica la gran traición de PCE y PSOE en la Transición (aceptando la monarquía sin referéndum y una partidocracia encerrada en estrechos límites constitucionales y electorales, en sustitución de una democracia no sólo formal), y dicen aspirar a una revolución proletaria que los procesos de liberación nacional les están estorbando. Deprimente y cabreante si no fuera porque, mal que les pese, en la gente más joven y concienciada su discurso no cala. Los líderes de la izquierda de Españistán caminan solos como clavos ardientes a los que se aferran cada vez menos desesperados. Después del bluff de Podemos, volvemos al punto de partida: Que no, que no nos representan.

Los kurdos intercambian con los yihadistas presos alemanes y franceses

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) liberaron de la cárcel a presos yihadistas del Califato Islámico, incluidos franceses y alemanes, durante tres intercambios secretos de prisioneros, según el diario británico The Daily Telegraph.

Los yihadistas franceses y alemanes se encuentran entre los liberados. Tres prisioneros británicos retenidos por las FDS también podrían ser incluidos en futuros acuerdos de intercambio de prisioneros, dice el periódico.

Hasta la fecha se han producido tres intercambios de prisioneros entre las FDS y el Califato Islámico. El primero, en febrero, concernía a 200 yihadistas, en su mayoría chechenos y árabes, pero también a varios franceses y al menos un alemán.

Fueron trasladados de los centros de detención administrados por las FDS a zonas bajo el control del Califato Islámico en la provincia de Deir Ezzor.

En abril se intercambiaron unos 15 yihadistas y 40 mujeres y niños, incluidos marroquíes, franceses, belgas y holandeses. La mayoría fueron devueltos al territorio del Califato Islámico contra su voluntad, según un jefe tribal que ejerció como mediador.

A cambio, el Califato Islámico habría liberado a un número idéntico de prisioneros kurdos capturados durante la batalla de Deir Ezzor y prometió no atacar los yacimientos de petróleo y gas bajo control de las FDS.

El último intercambio supuestamente tuvo lugar el 6 de junio en la ciudad de Hajin, en la provincia de Deir Ezzor, y se refería a 15 esposas de yihadistas. Las FDS mantienen a miles de yihadistas extranjeros de docenas de nacionalidades diferentes, capturados a medida que los frentes defendidos por el Califato Islámico se han hundido.

Su destino sigue siendo incierto, ya que las autoridades de la mayoría de los países afectados se niegan a admitirlos. El Reino Unido se niega a aceptar el retorno de Alexanda Amon Kotey y Shafi El-Sheikh, que formaban parte de un cuarteto yihadista apodado por sus rehenes “Los Beatles” por su acento inglés.

El ejército frances tambien combate en Yemen la revuelta hutí junto a Emiratos Árabes Unidos

Las fuerzas especiales francesas están presentes sobre el terreno en Yemen con las fuerzas de los Emiratos Árabes Unidos, informó el sábado el periódico francés Le Figaro.

El periódico no dio ninguna otra información sobre sus actividades. El Departamento de Defensa Nacional no estuvo disponible de inmediato para formular observaciones, pero su política habitual es no formular observaciones sobre las operaciones de las fuerzas especiales.

Una fuente parlamentaria francesa dijo recientemente a Reuters que las fuerzas especiales francesas estaban en Yemen.

El sábado los guardacostas yemeníes anunciaron la captura de un buque militar francés cerca del puerto de Hodeida.

Las fuerzas de la reacción árabe habían logrado penetrar en dicha ciudad, en la mayor batalla de la coalición saudí contra el movimiento hutí, alineado con Irán.

El Ministerio de Defensa francés dijo el viernes que Francia está estudiando la posibilidad de llevar a cabo una operación de desminado para permitir el acceso al puerto de Hodeida una vez que la coalición saudí haya completado sus operaciones militares.

El Ministerio subrayó que, por el momento, Francia no tenía operaciones militares en la zona de Hodeida y no formaba parte de la coalición dirigida por Arabia saudí.

Francia, junto con Estados Unidos y Gran Bretaña, apoya a la reacción árabe en el conflicto de Yemen y suministra armas a Arabia saudí y a Emiratos Árabes Unidos.

https://www.almasdarnews.com/article/french-special-forces-allegedly-inside-yemen-le-figaro/

Una guerra sicológica permanente contra Corea del norte

“Todo el arte de la guerra se basa en el engaño”
(Sun Tzu, El arte de la guerra)

Durante décadas los portavoces del imperialismo han tejido una leyenda de mentiras en torno a Corea del norte que pretenden apoyarse en rumores procedentes de desertores y supuestos testigos que no viven en el país asiático.

El New York Times es un excelente ejemplo del tipo de guerra sicológica que los medios han repetido constantemente. En su reciente artículo “Atrocidades bajo Kim Jong-un: adoctrinamiento, gulags, ejecuciones”, el periódico afirma (1):

“El Sr. Kim reina con extrema brutalidad, haciendo de su país uno de los peores violadores de los derechos humanos del mundo. En Corea del Norte, estos crímenes ‘involucran exterminio, asesinato, esclavitud, tortura, encarcelamiento, violación, abortos forzados y otros actos de violencia sexual, persecución por razones políticas, religiosas, raciales y sexuales, traslado forzado de poblaciones y el acto inhumano de causar a sabiendas una hambruna prolongada’, concluyó un informe de la ONU de 2014 que analizó Corea del Norte”.

La fuente de la noticia es, pues, un informe de la ONU titulado “Informe detallado sobre las concluciones de la comisión de investigación sobre los derechos humanos en la República Popular Democrática de Corea”, un estudio de 372 páginas (2) que en una sección introductoria titulada “Métodos de trabajo” admite lo siguiente:

“Ante la falta de acceso a testigos y lugares en la República Popular Democrática de Corea, la Comisión decidió obtener testimonios de primera mano en audiencias públicas que respetaran la transparencia, las garantías procesales y la protección de las víctimas y los testigos. Las víctimas y los testigos que abandonaron la República Popular Democrática de Corea, así como los expertos, testificaron en un proceso transparente abierto a los medios de comunicación, otros observadores y el público en general. Más de 80 testigos y peritos declararon públicamente y proporcionaron información muy precisa, detallada y pertinente, a veces de una manera que requirió gran valor”.

En otras palabras, un informe de 372 páginas al que se cita como “evidencia” de las atrocidades norcoreanas por los portavoces del iumperialismo, como el New York Times, se basa en rumores recogidos por una investigación que nunca ha cruzado la frontera. A pesar de la falta de pruebas reales para corroborar las acusaciones, el New York Times presenta las conclusiones del informe de la ONU como “hechos”.

El New York Times también divulga otros bulos como si se tratara de “hechos”. El artículo dice: “En 2016 Kim Yong-jin, Viceprimer Ministro de Educación, fue asesinado frente a un pelotón de fusilamiento después de mostrar una ‘actitud irrespetuosa’ en una reunión. Hyon Yong-chol, un general de las fuerzas armadas, se durmió en una reunión. Fue ejecutado con un arma antiaérea”.

La falsedad era tan burda que hasta una agencia como Reuters se cuidó de reproducir tales historietas como hechos. En su artículo “Corea del Norte ejecuta al viceprimer ministro en su última purga”, Reuters informaba de lo siguiente: “Corea del Norte ejecutó a su Viceprimer Ministro de Educación y reprendió a dos altos funcionarios, dijo Corea del Sur el miércoles, lo que, de ser verificado, marcaría una nueva ronda de medidas tomadas por el dirigente Kim Jong Un para disciplinar a sus más altos colaboradores”(3).

El artículo se referiría a la supuesta muerte de Hyon Yong-chol diciendo: “Un ex ministro de Defensa, Hyun Yong Chol, también fue ejecutado el año pasado por traición, según la agencia de espionaje del sur”.

Con respecto a la presunta muerte de Hyon Yong-chol, el Washington Post declaró en su artículo titulado “Corea del Norte dice que ejecutó a un alto funcionario con un arma antiaérea”:

“El equivalente norcoreano de un ministro de Defensa fue ejecutado por un arma antiaérea por insubordinación y traición, incluso por quedarse dormido durante una reunión en la que hablaba Kim Jong Un, dijo el miércoles la agencia de inteligencia surcoreana. El informe, de ser cierto, ilustraría vívidamente cómo el joven dirigente norcoreano consolidará el poder”(4).

No podía estar más claro: el Washington Post se refería a un “informe” del espionaje surcoreano, es decir, del enemigo inmediato, lo que es tanto como prestarse a difundir un engaño.

Otro artículo del mismo periódico titulado “El último rumor sobre Corea del norte: otro general ejecutado” también admitía abiertamente que no había otra cosa que rumores, chismes y bulos sin confirmar:

“Otro general norcoreano es asesinado por el régimen de Pyongyang. Esta es la historia que circula esta semana después de que una agencia de noticias surcoreana citara a un funcionario anónimo surcoreano de una agencia surcoreana anónima diciendo que Ri Yong Gil, jefe de personal del Ejército Popular de Corea, había sido ejecutado por corrupción”(5).

Contra Corea del norte el modelo intoxicador a seguir desde que Kim Jong Un asumió el cargo en 2011 es de una purga permente de los miembros de la vieja guardia, aprovechando que los lectores no sabemos nada acerca del país asiático, alque le atribuyen la famosa coletilla de “hermético” y, por lo tanto, sin posibioliad de verificar la “información” por medio de otras fuentes.

El artículo del New York Times menciona la muerte de Kim Jong-nam, hermano del dirigente norcoreano, a quien atribuye la responsabilidad del fallecimiento con la única “prueba” de afirmar que “Estados Unidos declaró que las pruebas demostraban que Corea del norte era responsable del ataque”. Lo que Estados Unidos diga no sólo no tiene ninguna credibilidad y, opor lo demás, nunca se ha hecho público, por lo que siguen sin aportar pruebas de nada.

En relación a las declaraciones de Estados Unidos que atribuyen la responsabilidad del asesinato del hermano de Kim Jong-un a su hermano, la agencia francesa AFP admitió en su artículo “Estados Unidos impone nuevas sanciones a Corea del norte por el asesinato de Kim Jong Nam” que en dicha “declaración no se proporcionaban detalles ni pruebas sobre la forma en que los Estados Unidos habían llegado a su conclusión”(6).

En resumen, el New York Times acusaba a Corea del norte basándose únicamente en la credibilidad del gobierno de Estados Unidos que, a su vez, carecía de pruebas.

Al igual que otros países que anteriormente habían sido blanco de las agresiones imperialistas, Corea del norte es demonizada intencionalmente para promover un programa de Washington que de otro modo resultaría indefendible.

El New York Times siempre ha jugado un papel central en las campañas de demonización contra países que luego son atacados. Judith Miller, del New York Times, alimentó la fábula sobre las “armas de destrucción masiva” en Irak, lo que ayudó a justificar la invasión de 2003 y la subsiguiente ocupación de Irak. No se encontraron armas de destrucción en masa, y más tarde se reveló que la información que indicaba la existencia de tales armas se fabricó intencionadamente y se vendió al público para justificar una guerra de agresión.

Anna Fifield, del Washington Post, ha inventado violaciones no verificadas de los derechos humanos en Corea del norte, tan falsas como las armas de destrucción masiva.

Un artículo de Miller de diciembre de 2001 publicado en el New York Times se titulaba “Una nación desafiada: sitios secretos; relatos irakíes sobre renovaciones en almacenes de armas químicas y nucleares” y decía lo siguiente:

“Un desertor irakí que se describe a sí mismo como ingeniero civil dijo que había trabajado personalmente en la renovación de instalaciones biológicas, químicas y nucleares en pozos subterráneos, villas privadas y bajo el Hospital Saddam Hussein en Bagdad hace un año”(7).

Miller seguía diciendo que los espías estadounidenses habían intentado verificar estas acusaciones, señalando que “los expertos dijeron que su información parecía fiable y significativa”.

Ahora se pueden encontrar varios artículos en internet analizando las mentiras de Miller, así como otras publicaciones que también han ayudado a vender mentiras similares, y lo mismo cabe decir del Washington Post.

Si hay similitudes entre las mentiras de antes sobre la guerra de Irak y la actual campaña para demonizar a Corea del norte es porque son similares.

(1) https://www.nytimes.com/2018/06/11/world/asia/north-korea-human-rights.html
(2) https://documents-dds-ny.un.org/doc/UNDOC/GEN/G14/108/71/PDF/G1410871.pdf
(3) https://www.reuters.com/article/us-northkorea-execution/north-korea-executes-vice-premier-for-education-south-idUSKCN11605I
(4) https://www.washingtonpost.com/world/north-korean-military-chief-executed-for-treason-souths-spy-agency-says/2015/05/12/840d0302-9b85-4ddc-92d5-2f6d45db64ce
(5) https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2016/02/12/the-latest-rumor-from-north-korea-another-general-executed/
(6) https://www.channelnewsasia.com/news/asia/north-korea-us-kim-jong-nam-sanctions-10019948
(7) https://www.nytimes.com/2001/12/20/world/nation-challenged-secret-sites-iraqi-tells-renovations-sites-for-chemical.html
(8) https://www.washingtonpost.com/opinions/a-reporters-defense-of-her-flawed-reporting/2015/04/09/5bf93f14-de15-11e4-a500-1c5bb1d8ff6a_story.html

El wahabismo saudí está al servicio del imperialismo occidental (y 3)

Andre Vltchek

¿Qué dijo exactamente el príncipe saudí durante su memorable y revolucionaria entrevista con el “Washington Post”?, ¿y por qué ello es tan pertinente en lugares como Indonesia? Dijo en esencia que Occidente pidió a los saudíes convertir a los Estados “clientes” en entes cada vez mas religiosos, construyendo madrasas y mezquitas. Igualmente añadió: “Creo que el Islam es razonable, que el Islam es sencillo, y que la gente está desviándolo”. ¿La gente?, ¿los propios saudíes?, ¿los clérigos en lugares como Indonesia?, ¿los dirigentes occidentales? En Teherán, discutiendo de este problema con numerosos dirigentes religiosos a menudo se me decía que “Occidente ha conseguido crear una religión nueva y extraña, y después la ha inyectado en diversos países. Lo llama ‘Islam’, pero no lo reconocemos. No es el Islam, en absoluto”.

En Indonesia, el pasado mes de mayo, miembros de grupos terroristas fuera de la ley han provocado disturbios en una cárcel, tomado rehenes y luego han asesinado brutalmente a los guardianes. Tras el aplastamiento de la rebelión, numerosas explosiones han sacudido a el este de Java, incendiándose iglesias y puestos de policía. Hubo muertos. Los homicidas emplearon a los miembros de sus familias, incluso niños, para perpetrar los atentados. Los responsables se inspiraban en los combatientes indonesios llevados a Siria, terroristas y asesinos que fueron apresados y devueltos por Damasco. Muchos terroristas indonesios, ex combatientes en Siria, están ahora en su propio país, inflamando e “inspirando” a sus compatriotas. La misma situación que en el pasado; los cuadros yihadistas indonesios que combatían al gobierno pro-soviético en Afganistán volvieron mas tarde, matando a millares de personas en Poso, en Ambon y en otros lugares de Indonesia.

Los extremistas indonesios se están haciendo célebres en todo el mundo, luchando las guerras de Occidente como legionarios, en Afganistán, en Siria, en Filipinas… Su influencia en el país crece también. Hoy es imposible mencionar en público una reforma social o, Dios nos libre, socialista. Las concentraciones son disueltas, los participantes golpeados, e incluso los representantes populares, los diputados, son intimidados, acusados de ser “comunistas” en un país en el que el comunismo está prohibido por el régimen.

El muy popular gobernador progresista de Yakarta, Ahok, perdió las elecciones y le llevaron ante la justicia ordinaria. Algo claramente “no islámico” al menos desde el punto de vista del wahabismo y de los regímenes occidentales. El Islam radical indonesio hoy es temido. Es incontestado. Gana terreno, porque apenas nadie se atreve a criticarlo abiertamente. Pronto sumergirá toda la sociedad y la asfixiará.

En occidente, lo políticamente correcto da juego. La última descortesía es criticar la forma del “Islam” indonesio, o saudí, por “respeto” a las gentes y su “cultura”. En realidad, no se protege a los saudíes o a los indonesios; se protege a occidente y a sus políticas imperialistas, políticas y manipulaciones utilizadas a la vez contra los pueblos y contra la misma esencia de la religión musulmana.

Mientras que el dogma wahabita-occidental se hace cada vez mas poderoso, lo que queda de los bosques indonesios arde. El país se ve literalmente saqueado por las grandes multinacionales y por las élites locales corruptas. Las religiones, el régimen fascista indonesio y el imperialismo occidental avanzan del brazo, pero ¿hacia donde? Muy probablemente, hacia el hundimiento total del Estado indonesio, hacia la miseria que pronto vendrá, cuando todo haya sido explotado y extraído. Igual que cuando el wahabismo marchaba de la mano con los imperialistas y los saqueadores británicos. Salvo que los saudíes descubrieron sus inmensos campos de petróleo, grandes cantidades de petróleo para atender a sus necesidades (o al menos a las de las élites y de las clases medias, ya que los pobres siguen viviendo en la miseria) y su bizarra interpretación del Islam, inspirada y apoyada por los británicos. Indonesia y otros países víctimas de ese dogma no tendrán tanta suerte.

Es magnífico que el príncipe heredero Mohamed bin Salman haya hablado públicamente y clarificado la situación. ¿Pero quien escuchará? Para los indonesios sus declaraciones llegan demasiado tarde. Para entender lo que ha dicho sería necesario al menos un conocimiento básico de la historia local y mundial, y al menos una cierta capacidad de pensar con lógica. Todo ello está tristemente ausente en los países aplastados por el abrazo destructor del imperialismo. El antiguo presidente de Indonesia, Abderramán Wahid, tenía razón: “Si Dios llegara y hablara….la gente no le seguiría…”.

Indonesia continuará con el wahabismo y con el dogma capitalista, y con los imperialistas occidentales que han “organizado todo”. Lo harán en los próximos años, sintiéndose virtuosos, sonando viejos aires norteamericanos para amueblar el silencio, para no pensar y para no cuestionar lo que sucede en torno a ellos. No habrá dudas. No habrá cambio, ningún despertar ni revolución.

Hasta que el último árbol caiga, y que el último río se envenene, hasta que no quede nada, será la sumisión total, absoluta: hasta que todo esté quemado, negro y gris. Tal vez entonces, algunos pequeños gestos de levantamiento y de resistencia comiencen a crecer.

El wahabismo saudí está al servicio del imperialismo occidental (2)

Andre Vltchek

Ziauddin Sardar, eminente erudito musulmán que reside en Londres, no tiene ninguna duda respecto al hecho de que el “fundamentalismo musulmán” es, en gran medida, el resultado del imperialismo y el colonialismo occidental.

Me lo explicó en una conversación que mantuvimos hace muchos años: “De hecho, la confianza entre Occidente y el Islam se ha roto… Debemos entender que el colonialismo ha hecho mucho mas que hundir las naciones y las culturas musulmanas. Ha jugado un papel principal en la supresión y la final desaparición del conocimiento y del saber, del pensamiento y la creatividad de las culturas musulmanas.

“El contacto colonial comenzó apropiándose del conocimiento y del saber del Islam, que se convirtieron en la base del Renacimiento y de las Luces, y terminó con la erradicación de ese conocimiento y saber de las sociedades musulmanas y de la propia historia. La colonización se llevó a cabo mediante la eliminación física; destrucción y cierre de las instituciones de enseñanza, prohibición de ciertas formas de saber indígena, la muerte de pensadores y eruditos locales, y mediante la reescritura de la historia como la historia de la civilización occidental, en la que se integran las demás historias secundarias de otras civilizaciones.

“De golpe, las culturas musulmanas se ven separadas de su propia historia con números consecuencias graves. Por ejemplo, la supresión colonial de la ciencia islámica ha llevado a la exclusión de la cultura científica de la sociedad musulmana. Esto lleva a cabo introduciendo nuevos sistemas administrativos, jurídicos, educativos y económicos, todos ellos concebidos para instaura la dependencia, la obediencia y la sumisión respecto a las potencias coloniales. El declive de la ciencia y del saber islámicos es un aspecto de la decadencia y el deterioro de las sociedades musulmanas.

“El Islam se vio transformado, pasando de una cultura dinámica y de un modo de vida general a una simple retórica. La educación islámica se convierte en un callejón sin salida, una simple marcha a la marginalidad. Igualmente ha llevado a la reducción conceptual de la civilización musulmana. Quiero decir al respecto que los conceptos que han formado y dirigido las sociedades musulmanas se han disociados de la vida cotidiana de los musulmanes, llevando al tipo de estancamiento que encontramos en sus sociedades hoy. El neo-colonialismo occidental perpetúa este sistema”.

En Indonesia, tras el golpe de Estado militar de 1965 apoyado por Occidente que destruyó el Partido Comunista y llevó al poder un régimen pro capitalista y pro occidental extremista, las cosas se han deteriorado con una previsibilidad, una coherencia y una rapidez asombrosas. Mientras se decía que el dictador fascista Suharto, un implante occidental desde 1965, “desconfiaba del Islam”, en la práctica utilizó todas las grandes religiones con una gran precisión y un efecto fatal sobre su archipiélago. En el curso de su despotismo pro capitalista, todos los movimientos de izquierda y los “ismos” fueron prohibidos, y con ellos la mayoría de las formas progresistas de arte y de pensamiento. El idioma chino se convirtió en ilegal. Igualmente, el ateísmo se vio prohibido. Indonesia se convirtió rápidamente e uno de los países mas religiosos del planeta. Al menos un millón de personas, incluyendo a los miembros del Partido Comunista de Indonesia fueron brutalmente masacrados en uno de los genocidios más monstruosos del siglo XX.

La dictadura fascista del general Suharto jugó frecuentemente la carta islámica para sus fines políticos. En su libro “Los nuevos dueños del mundo” John Pilger describe lo siguiente: “A menudo los generales de Suharto utilizaron a grupos islamistas en los progroms de 1965-1966 atacaron a los comunistas y a cualquiera que encontraran en su camino. Se creó un estilo: cada vez que el ejército quería consolidar su autoridad política, empleaba a los islamistas para actos de violencia y de sabotaje, de manera que ese sectarismo pudiera justificar la inevitable ‘represión’ a manos del ejército”.

Un bonito ejemplo de cooperación entre la mortífera dictadura de derecha y el Islam radical. Tras la marcha de Suharto, la tendencia a una interpretación grotesca y fundamentalista de las religiones monoteístas continuó. Arabia Saudita y el wahabismo favorecido y apadrinado por Occidente empezaron a jugar un papel cada vez más importante. Exactamente igual que el cristianismo, a menudo predicado por antiguos exiliados de la extrema derecha procedentes de China comunista y sus retoños, principalmente en la villa de Surabaya, pero también en otros lugares.

Desde el país laico y progresista bajo el gobierno del presidente Sukarno, Indonesia se degradó progresivamente en un Estado wahabita y pentecostalista cristiano cada vez mas retrógrado y fanático.

Antes de haber sido obligado a dimitir de la presidencia de Indonesia en el curso de lo que muchos consideran un golpe de Estado constitucional, Abdurrahman Wahid, conocido en Indonesia bajo el sobrenombre de “Gus Dur”, un laico musulmán progresista y sin duda socialista, compartió conmigo parte de sus reflexiones:

“En nuestro días la mayoría de indonesios ni se interesan por Dios ni piensan en él. No hacen más que seguir rituales. Si descendiera del cielo y les dijera que su interpretación del Islam es falsa, continuarían siguiendo con esos rituales e ignorarían al Dios”.

“Gus Dur” ha sabido ver claramente las combinaciones de las élites militares y pro-occidentales. Me dijo, entre otras cosas, que el atentado de 2003 contra el hotel Marriot en Yakarta fue organizado por las fuerzas de seguridad indonesias e imputado luego a los islamistas, que de hecho no hacían mas que ejecutar las órdenes dadas por sus patones políticos del régimen militar pro-occidental, disfrazado hasta hoy de “democracia multipartidista”. En Indonesia, la obediencia extrema e incondicional a las religiones ha conducido a una aceptación ciega del un sistema capitalista, del imperialismo occidental y de su propaganda. La creatividad y el pluralismo intelectual han sido eliminados totalmente.

La cuarta nación mas poblada del planeta, Indonesia, no ostenta ningún científico, arquitecto, filósofo o artista de envergadura internacional. Su economía se alimenta exclusivamente del pillaje sin límites de los recursos naturales de vasta regiones del país, otrora vírgenes, como Sumatra o el Borneo indonesio Kalimantan), así como de la parte de Papuasia brutalmente ocupada. La amplitud de la destrucción del medio ambiente es monumental; es algo que intento actualmente captar en dos documentales y en un libro.

La conciencia del estado de cosas, incluso entre las víctimas, es mínima o legítimamente inexistente. En un país despojado de sus riquezas, de su identidad, de su cultura y de su porvenir, las religiones juegan hoy el papel más importante. No queda simplemente nada más para la mayoría. El nihilismo, el cinismo, la corrupción y la violencia reinan sin encontrar oposición. En ciudades sin teatros, sin galerías o cines de arte y ensayo, y también sin transportes ni incluso aceras, en los monstruosos centros urbanos abandonados a los “mercados” con escasez de verde o de parques públicos, las religiones llenan el vacío. Siendo en sí mismas retrógradas, favorables al mercado y codiciosas, los resultados son fácilmente previsibles.

En la ciudad de Surabaya, durante las tomas para mi film documental realizado para la cadena de televisión sudamericana TeleSur (“Surabaya, devorada viva por el capitalismo”) me topé con una enorme concentración cristiana protestante en un centro comercial, en donde millares de personas en un trance total, gritaban y dejaban los ojos en blanco. Una predicadora gritaba al micrófono:

“¡Dios ama a los ricos porque son ricos! ¡Dios detesta a los pobres, porque son pobres!”

Difícilmente podrían Von Hayek, Friedmann, Rockefeller, Al-Wahab y Lloyd George definir sus “ideales” de una forma mas precisa.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies