La web más censurada en internet

Día: 29 de abril de 2018 (página 1 de 1)

Irak condena a 19 mujeres rusas que se unieron al Califato Islámico a cadena perpetua

Hoy el Tribunal Penal Central de Bagdad, encargado de los casos de terrorismo, ha condenado a 19 mujeres rusas a la pena de cadena perpetua por unirse al grupo yihadista del Califato Islámico en Irak.

Las mujeres, que estaban todas presentes en el juicio, fueron declaradas culpables en primera instancia de “unirse y apoyar al Califato Islámico”, dijo el presidente del tribunal en la sentencia.

Además de las 19 mujeres rusas, seis azerbaianas y cuatro tayikas también fueron condenadas a cadena perpetua por los mismos motivos.

En 2014 el Califato Islámico se apoderó de casi un tercio de Irak en una ofensiva relámpago, tomando el control de la segunda ciudad más grande del país, Mosul, entre otras. Desde entonces, los yihadistas han sido expulsados de las zonas bajo su control por una ofensiva de las fuerzas irakíes.

Varios extranjeros acusados de tener vínculos con el Califato Islámico fueron juzgados recientemente en Irak.

Vestidos con un vestido negro, una bufanda del mismo color y una blusa rosa, las acusadas asistieron a la audiencia con sus hijos.

Se comunicaron con el tribunal a través de un traductor, un profesor ruso de la Universidad de Bagdad.

“No sabía que estábamos en Irak. Fui con mi marido y mis hijos a Turquía a vivir allí y de repente descubrí que en realidad estaba en Irak”, dijo una de las acusadas, una disculpa que fue repetida por las demás mujeres.

El juez explicó que una de ellas, Mariana, era cristiana y se había convertido al islam junto con su marido. Las demás eran originalmente musulmanas.

“Ahora nos pondremos en contacto con los padres para informarles de la sentencia”, dijo un diplomático ruso presente en el tribunal.

La sentencia es apelable.

https://www.lorientlejour.com/article/1112923/irak-prison-a-vie-pour-19-femmes-russes-ayant-rejoint-lei.html

Estados Unidos compra y corrompe las votaciones de los países miembros de la ONU

Nikki Haley, embajadora en la ONU
En Washington el Departamento de Estado está preocupado por el voto de los países miembros de la ONU, ya que no todos se muestran tan leales a sus amos como dicen.

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, se queja de que su gobierno gasta demasiado dinero en la ONU y ha amenazado -una vez más- con recortar la ayuda exterior a los países que se oponen a Estados Unidos en la ONU, según aseguró el 26 de abril la revista The Washington Examiner.

“El pueblo estadounidense paga el 22 por ciento del presupuesto de la ONU, más que los tres países donantes más grandes juntos”, dijo Haley.

“A pesar de la generosidad, el resto de la ONU votó con nosotros sólo el 31 por ciento de las veces, una tasa menor que en 2016. Es porque nos preocupamos más por tener razón que por ser populares y porque una vez más estamos defendiendo nuestros intereses y nuestros valores. De todos modos, no es un retorno aceptable de la inversión”.

En la lista negra de países que “no respetan” a la Casa Blanca se encuentran Zimbabwe, Burundi, Irán, Siria, Venezuela, China, Turkmenistán, Cuba, Bolivia y la República de Sudáfrica (RSA).

Las acusaciones estadounidenses de posiciones “irrespetuosas” en la ONU muestran hasta qué punto Washington ejerce su poder a través de organizaciones internacionales e influye en la política mundial.

Los resultados de las votaciones en la ONU no reflejan los intereses reales de todos los Estados miembros, sino que están influenciados por las preferencias de Estados Unidos. La asignación de ayuda militar de Estados Unidos a los miembros de la ONU refleja los pronósticos de la política de compra de votos de Estados Unidos.

Sin embargo, el informe anual, que tiene lugar desde 1984, muestra la eficacia de esta política corrupta de Estados Unidos, ya que el promedio del 31 por ciento marca “una caída del 10 por ciento a partir de 2016”.

Washington está intentando reconducir esa situación, al menos en lo que respecta a la Guerra de Siria. El gobierno de Trump está buscando “inversores”, que paguen los gastos de la presencia militar estadounidense en Siria.

El 16 de abril, el Wall Street Journal admitió que Washington había pedido a Arabia saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos que gastaran miles de millones de dólares en esfuerzos de reconstrucción en la parte de Siria ocupada por Estados Unidos.

También ha pedido a los Estados del Golfo que proporcionen tropas a una fuerza árabe para reemplazar a las fuerzas estadounidenses. El 17 de abril, Arabia Saudí declaró su disposición a enviar tropas a Siria como parte de una coalición dirigida por Estados Unidos si se toma la decisión de ampliarla. Sin embargo, según los expertos regionales, el despliegue militar saudí en Siria es casi imposible porque el país ya está envuelto en una larga y complicada guerra en Yemen.

https://www.washingtonexaminer.com/policy/defense-national-security/nikki-haley-us-report-on-un-voting-records-could-lead-to-funding-cuts

El ejército regular sirio inicia los primeros combates con las FDS

Esta mañana el ejército regular sirio ha entrado en combate con las FDS en la orilla oriental del río Éufrates. Seis milicianos de las FDS han muerto.

En un ataque sopresa, el ejército sirio y grupos paramilitares aliados se han apoderado de las ciudades de Junaynah, Jayah, Shamrt Hossan y Huwayjat Maishyah, todas ellas al norte de Deir Ezzor, que estaban bajo el control de los kurdos.

El ataque del ejército sirio se produjo inmediatamente después de que los combatientes kurdos se retiraran de las ciudades mencionadas, entregándolas a unidades árabes de reserva.

Aunque todavía no hay informaciones de ningún ataque aéreo de la aviación de Estados Unidos contra las fuerzas gubernamentales sirias, las milicias apoyadas por Estados Unidos sobre el terreno están lanzando un contraataque para recuperar las ciudades perdidas.

https://www.almasdarnews.com/article/breaking-syrian-army-snatches-4-towns-from-us-backed-forces-in-deir-ezzor-amid-surprise-offensive-syrian-state-media/

Estados Unidos asigna 70.000 millones de dólares para derrocar a Putin

Tania Chetverikova

El Departamento de Estado de Estados Unidos ha asignado 70.000 millones de dólares para derrocar a Putin (1).

Además de las nuevas sanciones imperialistas destinadas a crear disturbios sociales en Rusia, Estados Unidos ha lanzado una guerra informativa en forma de una vasta ofensiva en internet. El Departamento de Estado estadounidense ha creado un ejército de perfiles falsos para operar en las redes sociales en estrecha colaboración con la “quinta columna” rusa.

La creación de cuentas artificiales de todo tipo de profesiones y nacionalidades, grupos compuestos por cinco personas, incluyendo un psicólogo y un analista, tiene por objeto crear debates con información verdadera en la base y transformándola para dar la impresión de que todo lo que sucede en Rusia es negativo.

La vivienda y los servicios sociales, las pensiones, la medicina, la educación, la policía, la financiación interna de las regiones, la ayuda a los países extranjeros, las cuestiones interétnicas, la inflación, el sistema judicial, la ecología… Todos los temas serán tratados por las cuentas simuladas.

Por ejemplo, los Juegos Olímpicos se presentarán como un evento publicitario que derrocha fondos públicos. Se dirá que fueron organizados para “elevar el prestigio de Putin” en el mundo y que han resultado un desperdicio de fondos para instalaciones olímpicas innecesarias y de mala calidad.

Del mismo modo, todo lo que se hace en el país será denigrado: carreteras, nuevos negocios, extracción y venta de minerales, petróleo, gas, compra de oro, ayuda financiera a Novorossia, etc.

Por regla general, los mensajes terminarán con llamamientos a la consolidación de la sociedad civil rusa, destacando la pobreza de la población frente a la riqueza personal de Putin.

El objetivo es, por supuesto, convencer a los rusos de la corrección de sus argumentos y provocar así su hostilidad hacia las políticas implementadas por el gobierno.

El operativo se complementa con el goteo de informaciones en el sentido contrario, tanto en la prensa generalista, como La Vanguardia (2), como en otras especializadas, como Softpedia (3) para desviar la atención hacia la proliferación de acciones rusas en internet.

(1) http://cont.ws/@chetverikova/920948
(2) http://www.lavanguardia.com/internacional/20180429/443014307399/guerra-desinformacion-hibrida-fria-fake-news-ruisa.html
(3) http://news.softpedia.com/news/Russia-Employs-Army-of-Trolls-to-Spread-False-Rumors-483542.shtml

Desinformación y Guerra No Convencional, Estados Unidos contra el gobierno de Nicaragua

Roberto García Hernández

Con un saldo de unos 30 muertos y varias decenas de heridos, los recientes disturbios en Nicaragua y la correspondiente campaña desinformativa demuestran una vez más la forma en que Estados Unidos impulsa sus planes subversivos en la región.

A partir de la reforma al sistema de seguridad social decretada por el Gobierno, comenzaron algunas protestas de la ciudadanía que llegaron a niveles nunca vistos en muchos años en la nación centroamericana, y que de inmediato fueron aprovechados por la derecha nicaragüense y sus patrocinadores en el exterior para desestabilizar al país.

Bandas delictivas atacaron ambulancias, comercios, autos, instituciones oficiales, viviendas familiares y espacios públicos, lo que creó pánico y provocó una cadena de hechos desestabilizadores en esa nación, una de las menos violentas de la zona.

A pesar de que las autoridades de Managua decidieron echar atrás estas medidas, las manifestaciones continuaron, pero con un nivel de coordinación que reveló una posible “asistencia” externa.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, condenó el 24 de abril lo que denominó “la violencia política repugnante” empleada por la policía, mientras los principales medios de prensa estadounidenses aseguraban que los manifestantes exigían la renuncia del presidente Daniel Ortega.

Las declaraciones de Sanders tuvieron lugar un día después de que el Departamento de Estado ordenara abandonar el país al personal diplomático no imprescindible y sus familiares en Managua.

Con esta medida, la administración del presidente Donald Trump pretende magnificar la gravedad de la situación en Managua y otras ciudades de ese país, y presionar a sus aliados y socios para que adopten medidas similares con el fin de aislar al Gobierno de Ortega.

A juicio del diario The Miami Herald, la evacuación de la mayor parte del personal de la sede estadounidense -algo que la Casa Blanca no hizo ni siquiera durante la guerra de los años 80- es una señal de que Washington considera que la situación allí es “peligrosamente inestable”.

De forma casi simultánea, sectores de la ultraderecha en el Congreso norteamericano, en particular representantes de Florida, reactivaron sus planes contra Ortega y revitalizaron el proyecto de ley Nica Act.

Dicho proyecto condiciona cualquier financiamiento estadounidense al Gobierno nicaragüense a la implementación de “reformas democráticas” en correspondencia con los intereses hegemónicos de Estados Unidos.

Al mismo tiempo, legisladores pidieron al Departamento de Estado, a la Casa Blanca, al Congreso y a los países aliados “que se mantengan en absoluta solidaridad” con los nicaragüenses y contra las autoridades locales.

A través de las redes sociales, sitios digitales “alternativos” vinculados a las protestas y medios de prensa de la derecha local, los organizadores de este operativo destinado a subvertir el orden interno en Nicaragua, hacen un esfuerzo supremo por exacerbar el descontento popular con el fin de elevar los disturbios a niveles tales que las fuerzas del orden se vean obligadas a contraatacar con mayor intensidad.

Una desestabilización de manual

Expertos señalan que en este operativo contra el Gobierno de Ortega aparece el trabajo sucio mancomunado de los asesores de la Casa Blanca, funcionarios del Departamento de Estado, los servicios de inteligencia y las entidades subordinadas al Pentágono, entre otros factores.

El empleo de las recetas más importantes de los manuales de campaña de las fuerzas armadas norteamericanas, en particular la Circular de Entrenamiento TC-1801 Guerra No Convencional (GNC) publicada en 2010, volvió a salir a la palestra.

En casos como Nicaragua, Estados Unidos emplea múltiples entidades federales en sus misiones de subversión, desde las agencias de espionaje hasta especialistas en manipulación de los medios informativos, tal y como establecen algunos documentos oficiales.

Al respecto la TC-1801 define la GNC como el conjunto de actividades dirigidas a posibilitar el desarrollo de un movimiento de resistencia o la insurgencia, para coaccionar, alterar o derrocar a un gobierno, o a tomar el poder mediante el empleo de una fuerza de guerrilla, auxiliar y clandestina, en un territorio enemigo.

Los esfuerzos de Estados Unidos con la GNC están dirigidos a explotar las vulnerabilidades sicológicas, económicas, militares y políticas de un país adversario, para desarrollar y sostener las fuerzas de la resistencia y cumplir sus propósitos estratégicos.

El texto asegura además que “el objetivo es lograr un enfoque integral y el éxito a largo plazo, pues en varios momentos de un conflicto resulta necesaria la integración de las instituciones multinacionales e intergubernamentales”.

La experiencia en otras naciones latinoamericanas y caribeñas demuestra el papel desestabilizador de organismos como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), entidad gubernamental subordinada al Departamento de Estado, que sirve de fachada de los servicios de espionaje.

Las llamadas Operaciones de Información (OE) de las fuerzas armadas norteamericanas forman parte del dispositivo de tergiversación de la verdad desplegado en apoyo a actividades subversivas como las que se llevan a cabo contra Nicaragua y otras naciones que no son del agrado de Washington.

Según el manual JP-3-13, aprobado en noviembre de 2012, que regula esa actividad, las OI tienen como fin el empleo coordinado de la propaganda y otros métodos similares.

Su objetivo es “influir, corromper y usurpar el proceso de toma de decisiones del adversario”, todo mediante el uso de rumores, mentiras, acusaciones con argumentos falsos que de forma inmediata invaden los titulares de los principales medios de prensa. También el Buró Federal de Investigaciones (FBI) constituye un elemento clave en estas funciones, en “una alianza poco conocida” -según The Washington Post- entre esa entidad y la jefatura de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), unidades élite del Pentágono, factor importante en la GNC. Esta cooperación interagencias tiene como objetivo manipular la información, una de las principales armas de la subversión.

Actualmente Venezuela y Siria son algunas de las naciones víctimas de este ensayo mediático en el cual desempeñan un papel de primer orden los grandes medios de comunicación masiva del mundo, controlados en más del 90 por ciento por los principales centros de poder hegemónico.

Los especialistas estadounidenses, al igual que en otros países occidentales, utilizan además cuentas falsas en las redes sociales, así como clubes de supuestos seguidores de determinadas “causas justas”, que se suman a las campañas contra los países que son blanco de agresiones como esta.

Lo que hoy sucede en Nicaragua y Venezuela puede acontecer mañana en cualquier otra nación “hostil” hacia Estados Unidos y para eso los principales estrategas y asesores presidenciales -ahora reforzados con varios halcones de política exterior y seguridad nacional- esperan la más mínima oportunidad o asomo de descontento.

De todas formas, si no se presentan tales circunstancias las fabrican con el fin de facilitar las operaciones subversivas y si es posible, derrocar a los Gobiernos correspondientes.

La meta principal de todas estas actividades en Nicaragua, al igual que otras similares en Cuba, Venezuela, Bolivia y demás naciones del área, es contribuir al logro de los objetivos estratégicos de la política exterior de Washington, acercarse en la medida de lo posible a su política de “cambio de régimen” cuando sea necesario y transformar las percepciones negativas de la población hacia Estados Unidos y su política exterior.

http://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=174182&SEO=ee.uu.-vs-nicaragua-desinformacion-y-guerra-no-convencional

El gobierno de Londres confiesa su apoyo a los yihadistas libios

Salman Abedi
El secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido para Oriente Medio, Alistair Burt, admitió que “es probable” que Londres se haya puesto en contacto con miembros del LIFG (Grupo de Combate Islámico Libio) y de la Brigada de Mártires del 17 de febrero durante la Guerra de Libia. La revelación aparece en una respuesta escrita a una pregunta parlamentaria del diputado Lloyd Russell-Moyle.

“Durante el conflicto libio de 2011, el gobierno británico se comunicó con una amplia gama de libios implicados en el conflicto contra las fuerzas del régimen de Gaddafi. Es probable que esto incluyera a antiguos miembros del Grupo de Combate Islámico Libio y de la Brigada de los Mártires del 17 de febrero, como parte de nuestro amplio compromiso durante este período”, dijo Alistair Burt.

El diputado que planteó la pregunta, Lloyd Russell-Moyle, dijo que la respuesta plantea “serias dudas” sobre si el gobierno británico facilitó la salida de Libia de Salman Abedi, que cometió un atentado suicida en el estadio de Manchester el 22 de mayo del pasado año. Otro miembro del Parlamento, Fabian Hamilton, dijo que el caso indica que el Reino Unido debería prestar más atención a quiénes apoya en Libia y en otros lugares.

Uno de los yihadistas que viajó desde Libia con “sus hombres del LIFG de la vieja escuela” confesó que lo pudo hacer sin ningún tipo de problemas, a pesar de que el LIFG está incluido en la lista de organizaciones terroristas del Reino Unido desde 2005 por sus vínculos con Al Qaeda.

Sin embargo, en 2011 el Primer Ministro británico David Cameron se dirigió al Parlamento para pedir que se retirara al grupo de la lista, alegando que había roto sus vínculos con Al-Qaeda.

Después de que en la década de 1990 el LIFG saliera de Libia hacia el Reino Unido, la policía británica inició en 2004 una importante campaña represiva contra el grupo, antes de que fuera incluido en la lista de grupos terroristas, durante el período de relaciones “calientes” entre los gobiernos de Reino Unido y Libia.

Según documentos de la agencia de inteligencia libia, los dos principales dirigentes del grupo fueron enviados a Trípoli, donde supuestamente fueron torturados.

Salman Abedi, miembro del LIFG, cometió un atentado suicida en el Manchester Arena el 22 de mayo de 2017, en el que murieron 22 personas y varios centenares resultaron heridas. Es el atentado terrorista más mortífero de Reino Unido desde los atentados de Londres en 2005.

Abedi fue a Siria para luchar con su padre, un espía británico, y el LIFG. Luego se unió a la Brigada de Mártires el 17 de febrero contra Gadafi. Los yihadistas contaban con el apoyo de los países de la OTAN, incluido Reino Unido, que estaba llevando a cabo ataques aéreos, uno de los cuales impactó en el convoy de Gadafi y provocó la muerte de Gadafi a manos de los espías franceses que dirigían a las hordas yihadistas.

https://sputniknews.com/europe/201804091063361877-uk-contacts-terrorists/

Más información:

– La historia del atentado de Manchester comenzó en la Guerra contra Libia iniciada en 2011
– El padre del autor de la matanza de Manchester era un agente doble del espionaje británico
– La Primera Ministra conocía muy de cerca a la familia del autor de la matanza de Manchester
– Un hermano del autor de la matanza de Manchester trató de matar al embajador de la ONU en Libia
– La matanza de Manchester encubre la profunda crisis del imperialismo en Europa

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies