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Día: 3 de julio de 2017 (página 1 de 1)

Una superpotencia científica y tecnológica: China

China no es la fábrica del mundo sino una superpotencia científica. Dentro de cinco años producirá más artículos científicos que Estados Unidos, asegura una edición especial de Nature en el país asiático que extrapola la evolución del número de publicaciones científicas en ambos países desde 1990.

En el cambio de siglo China producía casi 30.000 artículos científicos, mientras que en 2010 publicó la friolera de 150.000. En el mismo periodo Estados Unidos ha pasado de 250.000 a 280.000. Si la progresión se mantiene, dentro de cinco años cada uno de ellos publicará 350.000.

Esas cifras sólo son un pálido reflejo de lo que está ocurriendo en la ciencia. El crecimiento de las publicaciones científicas chinas es consecuencia del enorme crecimiento en el número de científicos y de su creciente presencia en las filas del Partido Comunista y del Estado o, dicho de otra manera, una gran parte de los cuadros dirigentes tienen una titulación universitaria superior.

China es un país dirigido por ingenieros, investigadores y economistas que, como cualquier cuerpo técnico, o mejor, tecnocrático, se retroalimenta: la inversión en ciencia y tecnología sobrepasó a la de Alemania en 2010 y a Japón en 2013. Actualmente sólo le supera Estados Unidos. Para 2020 la inversión en ciencia y tecnología será del 2,5 por ciento del presupuesto público anual.

Los artículos publicados por los científicos chinos son cada vez más influyentes, es decir, cada vez hay más citas que apuntan a sus publicaciones. Tomando como medida el 1 por ciento de los artículos científicos más citados, la parte correspondiente a los científicos chinos se ha disparado, literalmente, del 1,85 por ciento en 2001 al 11,3 por ciento en 2011.

Al mismo tiempo, el porcentaje estadounidense en la producción científica más citada se desploma del 65 por ciento en 2001 al 50 por ciento en 2011. La hegemonía estadouniudense en la ciencia casi ha desaparecido.

“China controla el mercado mundial de penicilina”, titulaba El Mundo el 8 de mayo. “Hoy en día el suministro global de penicilina G benzatina está en manos de sólo cuatro empresas, tres de las cuales están ubicadas en China”, añadía.

En octubre de 2010 la supercalculadora china Tianhe 1A ocupó el primer lugar del mundo y se mantuvo en él durante once años, hasta que fue superado por una japonesa.

Desde el año pasado China es la cuarta potencia por número de patentes. Las solicitudes de patentes crecieron un 18,7 por ciento, pasando de 928.177 a 1.101.864.

El radiotelescopio más grande del mundo es chino. Se trata de una enorme antena curva que mide 500 metros de diámetro.

Operación Catalunya: las cloacas de la ‘policía patriótica’ al descubierto

“Quien levanta el dedo y dice independencia, a ese lo investigamos”. Son palabras del exdirector adjunto operativo de la policía española Eugenio Pino, imputado por prevaricación, fraude procesal y falso testimonio en una derivada del caso Pujol. Es uno de los principales impulsores de la Operación Catalunya, el operativo de una policía paralela dedicada a investigar a políticos independentistas con el objetivo de poner fin al proceso independentista. Es decir, una policía política o “patriótica”, según los apellidos que ha ido recibiendo en diversas instancias.

En octubre de 2012, un mes después de la primera Diada masiva y un mes antes de los comicios anticipados por el entonces president, Artur Mas, dos comisarios visitan al fiscal del caso Palau, en el que se investiga la financiación ilegal de Convergència. Uno de los policías es Martín Blas, jefe de Asuntos Internos. No tiene absolutamente nada que ver con la investigación del caso Palau, pero sugiere al fiscal la conveniencia de registrar la sede de Convergència en plena campaña electoral.

El fiscal se niega en redondo, por lo que la entrada de la corrupción en la campaña catalana se da por otra vía. Un camino recurrente que pasa por el diario “El Mundo”. El 16 de noviembre, a apenas nueve días de las elecciones, el periódico dirigido entonces por Pedro J. Ramírez abrió la edición a cinco columnas con un imponente “La policía vincula cuentas en Suiza de Pujol y Mas con la corrupción de CiU”. La información se basaba única y exclusivamente en el supuesto borrador de un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la policía. Sin embargo, semanas después, el jefe de la Unidad aseguró no ser autor de este informe apócrifo que resultó falso en lo referente a Mas.

Pero el daño estaba hecho: CiU perdió 12 diputados en aquellas elecciones, tras las cuales Pedro J. lanzó un tuit antológico: “¡Quién nos iba a decir que en la redacción de ‘El Mundo’ tendríamos la sensación de haber ganado unas elecciones autonómicas en Cataluña!”. En lo referente a los Pujol, las informaciones se han mostrado ciertas, aunque también se ha demostrado que el Estado sabía las actividades delictivas de la familia desde hacía tiempo. La grabación de la conversación entre la líder del PP catalán Alicia Sánchez-Camacho y Victoria Álvarez, ex amante del hijo mayor de Jordi Pujol, demuestra que el PP conocía el caso al menos desde 2010. Insistimos, al menos. El conocimiento llegaba al más alto nivel, tal y como demuestran los sms enviados por Jorge Moragas, jefe de gabinete de Mariano Rajoy, a la misma Álvarez, animándole a denunciar a los Pujol: “Si dieses una entrevista y lo contases todo salvarías a España y yo te haría un monumento. Besote”.

El uso político de la información sobre la familia del expresident se ilustra a la perfección en la revelación que Josep Pujol, otro de los vástagos, ha realizado en más de una ocasión. Explicando un encuentro que tuvo con el comisario Villarejo, Josep aseguró en febrero: “Me dijo: o hacéis una declaración pública y os retractáis sobre la independencia, y nos dais información contra ERC, o esto para vosotros acabará muy mal”.

La obsesión con los Pujol –una mina en cuanto a corrupción se refiere– queda clara también en el episodio del Banc Privat d’Andorra, cuyo director, Higini Cierco, desveló ante una juez andorrana las presiones y amenazas que recibieron por parte de Martín Blas, que amenazó con hundir el banco si no daban información sobre las cuentas de la familia del expresident. La presión llevó a los responsables del banco a entregar unos pantallazos de las cuentas de los Pujol, algo que Cierco declaró haber hecho “por miedo”. Los pantallazos fueron publicados por “El Mundo”, convertido en portavoz oficioso de la policía política.

El caso más burdo y escandaloso destapado hasta ahora es, probablemente, el del exalcalde de Barcelona Xavier Trias. El 27 de octubre de 2014, a dos semanas de la consulta del 9N, un texto firmado por los periodistas Eduardo Inda, Esteban Urreztieta y Fernando Lázaro, de nuevo en “El Mundo”, aseguraba que “investigan una cuenta de 12,9 millones de Xavier Trias en Andorra”. Un dinero que el exalcalde habría transferido en 2013 desde una cuenta en Suiza.

Trias anunció una querella inmediata, tras lo cual, al día siguiente, el mismo periódico publicó el supuesto número de cuenta de Trias en el banco UBS. Una garrafal cantada, ya que el número ni siquiera se correspondía con los códigos numéricos de las cuentas del UBS, y que permitió a Trias desbaratar el montaje inmediatamente, a través de un certificado en el que el propio banco suizo negaba que hubiese tenido cuenta alguna en la entidad.

La derrapada no acabó ahí, sino que a los pocos días el número dos de la policía, Eugenio Pino, a quienes informaciones periodísticas sitúan como coordinador de la Operación Catalunya, se destapó e insistió en que la policía había comprobado la existencia de la cuenta de Trias. Hasta la Fiscalía Anticorrupción le plantó archivando el caso sin realizar diligencia adicional ninguna. El caso no se sostenía.

Tiempo después, la grabación de una conversación entre el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz y el director de la oficina antifraude, Daniel de Alfonso, implicó directamente al ministro en el escándalo de Trias. Aunque De Alfonso reconoce que no tiene “ninguna, ninguna prueba, ninguna, ninguna”, asegura que le han dicho “que Xavier Trias tiene una cuenta en el extranjero con alrededor de 12 millones”. “Es demoledor para él”, contesta el ministro en una serie de conversaciones en las que también se registró el famoso “esto la Fiscalía te lo afina” y en las que Fernández Díaz dejó claro que “el presidente del Gobierno lo sabe”. Once días después de la conversación se publicó la información en “El Mundo”. Una información que el periodista de “ABC” Javier Chicote también tenía pero que no publicó al considerarla poco fiable.

Todas estas actuaciones –la punta del iceberg, según se intuye–, ocurrieron entre los años 2012 y 2014. Hoy día Fernández Díaz no ocupa la cartera de Interior, Eugenio Pino está jubilado, Villarejo está retirado y Martín Blas está apartado –estos dos últimos están enfrentados–. Antes, Fernández Díaz condecoró a todos ellos con varias medallas al mérito policial, y aunque la mayoría están siendo investigados por su implicación en otros casos, la de Trias es la única querella que, hasta día de hoy, siga viva en los juzgados.

¿Significa esto que han acabado las operaciones policiales contra el independentismo? Con todas las precauciones, baste recordar que en la campaña del 27S, a diferencia de en 2012, la sede de CDC sí que fue registrada, o que funcionarios empezaron a ser interrogados la semana pasada por la Guardia Civil sin orden judicial ninguna. Ya se sabe, todo es posible en un país en el que las urnas deben comprarse clandestinamente y en el que las cloacas apenas salen a relucir sin consecuencias políticas ni judiciales.

http://www.naiz.eus/eu/hemeroteca/gara/editions/2017-07-03/hemeroteca_articles/operacion-catalunya-las-cloacas-al-descubierto-en-vivo-y-en-directo

Los kurdos se abonan a los cuentos de hadas para justificar los planes imperialistas en Oriente Medio

El jueves Kendal Nezan, presidente del Instituto Kurdo de París, volvía a publicar un repugnante artículo, como los que acostumbra, en un periódico también repugnante, como Libération (1), sobre el próximo referéndum en el Kurdistán irakí.

Tanto el Instituto como su presidente son criaturas de Mitterand, construidas a su imagen y semejanza, es decir, entidades que al revés que Mussolini pasaron del fascismo al “socialismo” y nunca dejaron de ser ni una cosa ni la otra.

En Francia tan importante como el Presidente de la República es la Primera Dama, sobre todo en los tiempo de mayor gloria de aquel Faraón moderno que se forjó como Ministro del Interior firmando penas de muerte para los independentistas argelinos en los años cincuenta.

El retrato de glosó el kurdo en 2012 tras el fallecimiento de la Primera Dama (2) está en los altares del baboseo por derecho propio. Con Mitterrand la República Francesa tenía dos brazos: mientras el marido aseguraba en la ONU la impunidad de Saddam Hussein para gasear a los kurdos en Halabja en 1988, la esposa se desvivía por las víctimas.

A pesar de los pesares, en Erbil, la actual sede del gobierno regional del Kurdistán irakí, hay una plaza que lleva el nombre del marido. El Partido Baas irakí acudía invitado a los congresos del Partido Socialista francés, y a la inversa. En fin, cuando la Primera Dama murió los españoles, que son vecinos, no se enteraron, pero los kurdos sí. El Parlamento decretó duelo nacional, las banderas ondearon a media asta y la tele interrumpió sus emisiones para recordar a Danielle.

Los dos brazos de la República acabaron con el doble juego en 1990, cuando el imperialismo desató la Segunda Guerra del Golfo con la excusa de la invasión de Kuwait. Entonces cambiaron las tornas: Saddam Hussein empezó a ser el malo y los kurdos los buenos. En realidad, los actores del reparto seguían siendo los mismos; no había cambiado nada.

Lo que había cambiado era el imperialismo que, como en los Balcanes, impuso una zona de exclusión aérea en ciertas partes de Irak para hacer lo que nunca habían hecho: “proteger a los kurdos”. Con esta excusa se puso en marcha el verdadero plan del imperialismo, que es la partición de Irak en tres pedazos: al norte los kurdos, al sur los chiítas y en el medio los sunitas.

Nezan describe este proceso ocultando la intervención de los verdaderos protagonistas, con frases tales como que en 2003 “la dictadura irakí cayó” como la fruta madura cae del árbol, como si no hubiera habido una invasión del ejército de Estados Unidos seguida de una posterior ocupación que aún no ha terminado.

Obedientes, dice Nezan, los kurdos hicimos lo que nos ordenó la “coalición anglo-americana” y participamos en las nuevas instituciones irakíes para construir un Estado nuevo, con una nueva Constitución, aprobada en 2005 por referéndum. El gobierno de Bagdad estaba obligado a realizar una consulta en los territorios “en disputa” (poblados mayoritariamente por kurdos), como Kirkuk.

Cuando uno lee todas estas cosas, así expuestas, ocurre como con el cuento de Rojava: se nos quedan los ojos a cuadros porque la guerra que destruyó un país por completo para entregar extensas regiones del mismo a los yihadistas, está ausente por completo. Los kurdos se han suscrito a los cuentos de hadas. No son capaces de decirnos qué entienden por Kurdistán, cuáles son sus fronteras, ni quiénes van a votar, si van a ser sólo ellos, o también los millones de refugiados, los asirios, los caldeos, los turcomanos, los árabes…

Hoy cuando alguien quiere dar un golpe de timón, a cualquier cosa le llama referéndum. Por ejemplo, se lamenta Nezan de que para impedir depedazar a Irak, el gobierno central no ha dejado a los sunitas “decidir por referéndum que su provincia adquiera la condición de región federada”, como si las religiones fueran naciones y tuvieran su propio “derecho de autodeterminación”.

Esa es la clave y así lo reconoce el propio articulista cuando asegura que los países más reaccionarios del mundo árabe, encabezados por Arabia saudí, esperaban la creación de ese “Sunistán” encabezado por Al-Qaeda y el Califato Islámico. Al no lograrlo, se han arrojado en brazos de Kurdistán para “reducir la potencia de un Irak chiíta aliado a Irán”, escribe Nezan.

Así están las cosas en Irak, como en Siria, como en Oriente Medio. Los mismos planes, los mismos actores, los mismos sicarios y las mismas alianzas. Es bueno saber en dónde está cada cual y que lo reconozcan por su propia boca.

(1) http://www.liberation.fr/debats/2017/06/29/vers-un-kurdistan-enfin-independant_1580468
(2) http://www.mitterrand.fr/Danielle-Mitterrand-et-les-Kurdes.html

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