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Día: 17 de abril de 2017 (página 1 de 1)

El gobierno de Erdogan no es capaz de salir de su aislamiento en Oriente Medio

Los vaivenes de Erdogan despistan al más asentado. Tras unos meses de reencuentro con Rusia, la llegada de Trump le hizo volver sobre sus pasos, con declaraciones de lo más estrafalarias y prácticas aún peores que le conducen siempre al aislamiento, sobre todo en Oriente Medio, donde fue la antigua potencia colonizadora.

Tarde o temprano si Turquía quiere salir del aislamiento, sobre todo respecto al mundo árabe, y hacer algo positivo por sí misma en el mundo, será del brazo de Rusia. Son dos antiguos imperios rivales que estan condenados a entenderse en el futuro. El viernes Erdogan y Putin mantuvieron una larga conversación telefónica sobre Siria de la que, naturalmente, no ha trascendido nada oficialmente.

No obstante, el diario turco Yeni Safak asegura que ambas partes hablaron de la importancia de adoptar “medidas conjuntas” para que las negociaciones sobre Siria avancen, en la línea aprobada en Astana y Ginebra.

En el Kremlin se suben por las paredes a causa de las declaraciones de los máximos responsables del gobierno turco, muy alejadas de la diplomacia versallesca. Hay quien dice que esas “salidas de tono” son consecuencia del escaso o nulo eco que los turcos tienen en la esfera internacional, sobre todo en Washington, donde les da lo mismo lo que puedan decir en Ankara.

El ministro de Defensa de Turquía propuso un plan a Estados Unidos para atacar Raqqa conjuntamente y evitar que en el operativo intervinieran fuerzas kurdas. La respuesta ha sido el más olímpico de los desprecios. El miércoles el secretario de Defensa de Estados Unidos inicia una gira por Oriente Medio y en su agenda no está visitar Turquía.

Los mentideros diplomáticos dicen que Turquía carece de relieve en la balanza de fuerzas de Oriente Medio y sus incursiones en Irak o Siria se originan por motivos de orden interno (en referencia a los kurdos), más que otra cosa.

Sin embargo, Turquía es muy importante para Rusia. Tiene la llave de la cerradura del Mar Negro y siempre ha sido uno de los muchos vecinos problemáticos que la OTAN le ha puesto delante de las narices. Por lo tanto, Rusia se esfuerza por atraerse a Turquía hacia su lado también por motivos internos más que internacionales.

En la última reunión convocada en Moscú para tratar de Siria, no estuvieron presentes los turcos, seguramente porque tanto los sirios como los iraníes no los quisieron a su lado.

En cuanto al ataque químico de falsa bandera en Idlib, la posición de Turquía fue correcta y se limitó a exigir una investigación que demostrara su autoría. Sin embargo, aprobaron ruidosamente la agresión contra la base aérea de Shayrat y pidieron más bombardeos para echar a Bashar Al-Assad del gobierno de Damasco.

Ahora el ministro turco de Asuntos Exteriores, Mevlüt Çavusoglu, dice todo lo contrario: Ankara está “en la misma longitud de onda que Moscú e incrementará su cooperación para ampliar la tregua alcanzada en Siria”, ha dicho, casi imitando los vaivenes de Trump hacia un lado o hacia el otro.

Podemos pensar que los portavoces turcos son unos bocazas, que tampoco tienen una posición definida sobre la Guerra de Siria, o bien podemos entender sus declaraciones como una reacción a lo que realmente les importa: el apoyo de Estados Unidos a los kurdos en Rojava. Quizá a lo que debamos prestar atención no sea a la política exterior turca sino a la interior.

El viernes el ministro del Interior, Süleyman Soylu, mostró su preocupación porque el PKK ya dispone de 11 misiles de nueva generación que almacenará en sus bases del norte de Irak. Una emisión en árabe de Sky News difundió la noticia, añadiendo que cualquier suministro de armas al PYD-YPG en Siria cae en poder del PKK porque ambas son la misma organización. Por lo tanto, a quien apoyan los imperialistas es al PKK.

Por su parte, el ministro turco de Interior también mencionó la explosión de un vehículo blindado kurdo que mató a tres policías. Ésta es la preocupación del gobierno turco.

Los trabajadores sudafricanos inundan las calles con protestas y huelgas

De 1994 a 1999, durante los cinco años que Nelson Mandela estuvo al frente del gobierno sudafricano, era portada de los medios de comunicación del mundo entero. Había pasado de la cárcel al Palacio Presidencial. Sudáfrica salía del oprobioso apartheid y los negros no sólo recuperaban sus derechos sino que parecían asumir un protagonismo impensable hasta entonces.

“Madiba” era el prototipo del mayordomo dócil. Parecía tener todo aquello que el capitalismo necesitaba en África y no le escatimaron elogios ni condecoraciones, coronadas en 1993 por el Premio Nóbel de la Paz. Los mayordomos estaban en el poder pero nunca dejaron de ser mayordomos, y nadie preguntó por los amos, que pasaron al segundo plano.

De un “hombre bueno” como Mandela sólo cabía esperar que hiciera cosas “buenas”, empezando por lavar la cara a los criminales racistas sudafricanos. Nada de revanchismos. Con Mandela el pasado quedó atrás y el 83 por ciento de las tierras cultivables siguieron en manos de una minoría de blancos. Lo mismo ocurrió con las minas.

Si el pasado no se tocaba, la propiedad privada tampoco. Una transición a la española, tan modélica como ella, mientras los suburbios urbanos seguían malviviendo en la miseria, sin trabajo, sin agua potable y sin ningún futuro. No se repartieron las cartas de nuevo: “Los ricos se quedaron son su riqueza y los pobres con su pobreza”, dice un periódico africano.

La minoría blanca sigue levantando grandes fortalezas en sus mansiones y su policía sigue siendo una organización de matones a sueldo. En 2012 una manifestación de mineros que exigía una mejora en las condiciones de vida y trabajo se saldó con 34 muertos por disparos de la policía.

Desorganizados e incapaces de atacar a los blancos, bandadas de negros hambrientos atacan a los turistas extranjeros con machetes para robarles y la prensa lanza las típicas cortinas de humo. Para unos se trata de xenofobia, para otros de un racismo a la inversa, para otros de un aumento de la delincuencia común que antes —cuando gobernaban los blancos— no existía, hay una aumento de la inseguridad, hay que poner más policía en la calle…

En muy poco tiempo el legendario ANC (Congreso Nacional Sudafricano) se ha desacreditado a sí mismo. El Partido Comunista ha salido de sus filas y la COSATU, la Confederación sindical, ya no le apoya. Ni siquiera el famoso obispo Desmond Tutu dice una palabra en su favor. Los trabajadores se han declarado en huelga y salen a la calle exigiendo la dimisión del Presidente del Gobierno, como si en Sudáfrica no existiera la experiencia de que la sustitución de uno por otro no cambia absolutamente nada, ni siquiera aunque pase del blanco al negro.

Estados Unidos piratea todas las transacciones del sistema bancario internacional

Las prácticas y herramientas que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos utiliza en materia de ciberseguridad -con hackeos incluidos- han vuelto a quedar al descubierto. Éstas parecen ser menos seguras de lo que la agencia de espionaje gubernamental cree.

Archivos y datos filtrados por un grupo de piratas informáticos (o uno solo porque se desconoce su identidad), que se hacen llamar “The Shadow Brokers”, han puesto en evidencia que la NSA penetró en el sistema de mensajería interbancaria SWIFT, pudiendo así vigilar las transacciones financieras de entidades financieras en el mundo.

La información hecha pública por los anónimos piratas apunta que la agencia de espionaje estadounidense presuntamente vigiló ordenadores de bancos de Siria, Yemen, Dubai, Abu Dabi, Catar, Jordania y Palestina, entre otros países.

El canal escogido por la NSA para infiltrarse en esas entidades fueron varias oficinas de servicios SWIFT. Entre ellas, la de la compañía EastNets con sede en Dubai, que ofrece servicios de conformidad, pago y soluciones en la nube. Según anuncian en su páginas web, “22 de los 50 bancos mundiales principales” trabajan con ellos.

La empresa emitió un comunicado cuestionando la veracidad de la filtración y negando que hubiesen sido hackeados. “Los informes de que una supuesta red de servicios de EasNets quedó comprometida por piratas informáticos son totalmente falsos e infundados”, señalaba el documento.

EastNets también explicaba que habían llevado a cabo un análisis completo de sus servidores en el que no se había detectado ninguna vulnerabilidad. “Ningún dato de los clientes de EastNets ha sido comprometido”, subrayaba el fundador y consejeros de la compañía Hazem Mulhim.

Los datos hechos públicos por “The Shadow Brokers” este viernes apuntan además que la NSA encontró vulnerabilidades de seguridad en productos de Microsoft, que no comunicó en ningún momento al gigante tecnológico. El pirata informático dio a conocer varios “exploits” (como puertas para descargar software malicioso) que supuestamente provenían de la agencia gubernamental.

Un portavoz del gigante tecnológico declaró después de que se filtrasen los datos que excepto periodistas, “ningún individuo u organización nos ha contactado en relación con el material hecho público por Shadow Brokers”, incluida la NSA.

Microsoft informaba este viernes de que sus ingenieros habían investigado los “exploits” filtrados y reparado las vulnerabilidades. Un mensaje para tranquilizar a sus usuarios ante la preocupación sobre cómo podía afectar a la seguridad de sus equipos.

Muchos analistas informáticos y expertos en ciberseguridad dan por buena la información difundida por estos piratas informáticos, que se dieron a conocer en el verano de 2016 cuando difundieron las primeras herramientas con las que hackeaba la NSA.

La información sobre cómo espía el gobierno de EE.UU se está convirtiendo casi en habitual. A principios de mazo, WikiLeaks dio a conocer cómo la CIA pirateó teléfonos móviles, ordenadores y hasta televisiones conectadas a Internet para espiar. Empresas tecnológicas como Apple y Samsung se apresuraron a corregir los defectos. En agosto de 2016 “The Shadow Brokers” intentaron llevar a cabo una subasta con los primeros datos. “¿Cuánto pagarías por las armas cibernéticas enemigas?”, preguntaban en la invitación a participar. No hubo compradores, pero finalmente los datos han ido filtrándose en este último año en varias oleadas.

http://www.elmundo.es/internacional/2017/04/15/58f1ed75e5fdea09418b45e0.html

P.D.: En la jerga informática se denominan “expoits” a los puntos débiles o vulnerabilidades de cualquier dispositivo o sistema informático que facilita la labor de penetración de las comunicaciones digitales. En ocasiones son las propias multinacionales que los fabrican los que facilitan la penetración y el espionaje dejando “puertas abiertas.

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