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Día: 12 de abril de 2017 (página 1 de 1)

Nos tratan como al perro de Pavlov

Bianchi

Que como se sabe al oír el tañido de una campanilla -el perro- activaba sus jugos gástricos y sus ansias de comer. Era lo que el gran fisiólogo ruso Ivan Pavlov llamó «reflejos condicionados» basados en el mecanismo «estímulo-respuesta» que jamás aplicó o extrapoló al género humano como Darwin no tuvo nada que ver con el «darwinismo social». Fueron otros los que dieron ese paso para «animalizar» al género humano.

Ahora hace un minuto nos pasan por los morros las imágenes de una multitud corriendo despavorida en un «paso» de Semana Santa en Málaga (aquí le llaman «trono» al «paso» sevillano) como quien da una patada a un hormiguero para ver cómo corren sin ton ni son ni orden ni concierto en lo que fue originado -luego se supo no en el momento-  por una reyerta callejera (fingida por desaprensivos) que ocasionó lo que los medios de desinformación o de propaganda han llamado manda güevos «estampida» término que es propio de ganado en manada (véanse los westerns de Jolivú) asustado por un relámpago por ejemplo y se desmanda corriendo como bestias lo que son en… «estampida».

Igual va a ser que el subconsciente les traiciona y aplican ese término al pavor humano que corre que se las pela ante la sospecha o intuición de un peligro cercano o que se cierne y por supuesto lo hace «irracionalmente» como… los animales cuando huelen el peligro o el fuego. No me extrañaría que algún «documentado» saque a relucir a Gustave Le Bon o a Scipio Sighele pero mejor no doy ideas.

Y es que con tanto «terrorismo» yijadista por supuesto uno no gana para sustos y da por saco salir a la calle a tomar unas birras con la peña y la parienta.Vas a ver a tu equipo al Manzanares y todo lleno de maderos da pol culo tío.Y ello por nuestra «seguridad» a costa de nuestra libertad poniendo como falso dilema el binomio seguridad-libertad que ya sabemos por cuál se inclinan los fachas.

Acojonaos nos quieren acojonaos. Es el viejo «conductismo» (behaviorismo en inglés) esto es provocar reacciones en las masas (no en un individuo aislado) a las que previamente se les ha inyectado «mieditis» con una aguja hipodérmica desde el poder y los que manejan los hilos del poder. Si menciono el Proyecto MK-Ultra de los años sesenta del siglo pasado me arriesgo a que me llamen «conspiranoico» o zumbado. Tener a tu propio pueblo acojonado permite dos cosas: primero tenerle paralizado maniatado maleable manipulable y segundo controlado el enemigo interior (las oligarquías no tienen «pueblo» tienen un «enemigo interior») pensar en aventuras imperialistas. Y por supuesto «educar» a las masas en racismo y xenofobia ante la emigración: America first.

Así pues si el ser humano es un «animal racional» (desde Aristóteles y luego el tomismo) se trata de potenciar el lado «animal» (los reflejos condicionadoa pavlovianos o primer sistema de señales nervioso o sea comer y vestirse esto es vivir) en detrimento del «racional» (o segundo sistema de señales lingüístico pavloviano o sea el lenguaje y el pensamiento). Así nos quieren: animalizados bestializados como el Dr. Moreau de Wells en su isla sólo que aquel el personaje era un filántropo vocacional.

Encima nos aconsejan y dicen lo que en situaciones de terror irracional tenemos que hacer mirar las salidas correr o no correr como en mis tiempos cuando corríamos delante de los «grises» (hoy Policía Nacional) o los pikolos auténtico terror hasta que hubo quien dijo que ya vale de correr delante ahora que corran ellos. Ese día se fue al carajo el «conductismo» y los programas de autoayuda.

Bona nit.

Con Trump Estados Unidos ha perdido el rumbo por completo

Spencer Ackerman
Hasta el 30 de marzo de 2017 el gobierno de Trump consideraba que al presidente Bashar Al-Assad le eligieron sus conciudadanos y que por tanto se hallaba en el poder de forma legítima. El 30 de marzo de 2017, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, incluso confirmaba que el derrocamiento del presidente sirio no era una prioridad para el actual gobierno de Estados Unidos.

El 5 y el 6 de abril de 2017, después del ataque químico de Jan Sheijun, Trump y su secretario de Estado Rex Tillerson consideraban que Damasco era responsable del ataque, que había cruzado “la línea roja” y que Bashar Al-Assad tenía que irse. Con esas declaraciones volvían a la posición de los neoconservadores, más exactamente a la posición de la ex secretaria de Estado Hillary Clinton.

Entre el 6 y el 10 abril de 2017 al consejero de seguridad nacional, H.R. McMaster, y el secretario de Defensa, James Mattis, a Estados Unidos no les interesa saber si el presidente Assad tiene que irse o quedarse sino cómo impedir el uso de armas químicas en Siria y en cualquier otro país.

El 9 de abril de 2017 en diferentes entrevistas el secretario de Estado, Rex Tillerson, vuelve a su posición anterior. Para Tillerson, la prioridad es acabar con el Califato Islámico. El destino del presidente Assad se estudiaría, con Rusia, sólo después de la liquidación del Califato Islámico. El consejero de seguridad nacional H.R. McMaster confirmó ese punto de vista.

Por su parte, Nikki Haley declaraba que Estados Unidos tiene múltiples prioridades en Siria y que no puede restablecerse la paz con el presidente Assad en el poder.

El 10 de abril de 2017 el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, indicó que se decidió bombardear una base aérea siria tanto por el ataque químico de Jan Sheijun como porque Damasco utiliza bombas artesanales. Pero el secretario de Defensa James Mattis publica un comunicado que relaciona explícitamente –y también exclusivamente– el bombardeo estadounidense contra la base siria de Shairat con el ataque químico de Jan Sheijun.

El 11 de abril de 2017, después de una reunión con los ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros del G7, el secretario de Estado, Rex Tillerson, afirma que Rusia tiene que decidir de qué lado está: con Washington o con Damasco. Pero ya no se habla de cómo actuaría la administración Trump en caso de desacuerdo con el gobierno de Putin.

Cuando la prensa interpreta lo sucedido como un cambio de 180 grados de la posición de Donald Trump, el consejero adjunto del presidente estadounidense, Sebastian Gorka, entra en contacto con varios sitios web que después de haber hecho campaña a favor de Trump denuncian lo que consideran una traición del presidente… y los tranquiliza diciéndoles que, a pesar de las apariencias, el presidente Trump no ha cambiado de posición.

What’s Trump’s plan for Syria? Five different policies in two weeks, The Guardian, 11 de abril de 2017

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