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Día: 23 de marzo de 2017 (página 1 de 1)

La Guerra de Yemen no se financia con plegarias sino con petróleo

No hay ningún mequetrefe de esos “expertos” en geoestrategia que aparecen por los medios de comunicación que no se llene la boca recurriendo a la religión para explicar la Guerra de Yemen. Es muy sencillo: hablando de países árabes, todos los problemas se reconducen a la religión, sobre todo si se trata de guerras porque el islam es así: violento, agresivo, belicista… Por el contrario, el petróleo no es ni violento, ni agresivo, ni belicista, y los monopolios petroleros tampoco.

El imperialismo tira la piedra y esconde la mano. Para eso tiene a su manada de “analistas” a sueldo, encargados de ocultar los datos más básicos de cualquier guerra. En el caso de la Guerra de Yemen, esos datos se ocultan porque los mequetrefes comen de la mano que les tiende una de las partes de la guerra, Arabia saudí, un país que desde su mismo nacimiento ha desatado numerosas guerras de agresión contra Yemen.

A favor de Yemen juega una pequeña ventaja: a causa del dinero saudí, el interés por ella es ínfimo, por lo que no proliferan esos que ponen a “unos y otros” en la balanza, a los agresores con los agredidos, a las víctimas con los victimarios. En la Guerra de Yemen hay un único responsable que es Arabia saudí, que con la ayuda del imperialismo estadounidense intenta apoderarse de los recursos petrolíferos de Yemen porque los suyos no le resultan suficientes.

Arabia saudí desencadenó su primera guerra contra Yemen en 1934, en la que ocupó las provincias de Jizan, Assir y Najran. En otras dos guerras desatadas en los años setenta del pasado siglo se apoderó de Wadiya y Sharura. En la actual guerra el objetivo es adueñarse de Hadramaut, en el sur, donde en 1979 una multinacional italiana descubrió los primeros yacimientos. Posteriormente apareció más petróleo también en otras provincias, como Marib y Jawf.

Yemen tiene una reservas de petróleo estimadas en 4.000 millones de barriles. En 2010 producía 250.000 barriles diarios y luego apareció el gas. La multinacional francesa Total levantó una central de licuado para destinarlo a la exportación. Riad y Washigton han llegado a un acuerdo para congelar la explotación de los yacimientos durante 30 años. La presión que ejercieron para que el gobierno yemení cesara las prospecciones no surtió efecto.

Gracias a la guerra Arabia saudí se apodera del 63 por ciento de la producción petrolera de Yemen en las regiones fronterizas entre ambos países, en colaboración con el presidente depuesto, Mansour Hadi. Con el petróleo saqueado a Yemen, los jeques saudíes compran las armas y pagan a los mercenarios de Blackwater que mantienen la guerra contra 26 millones de yemeníes. En 20 meses de guerra, Riad ha comprado armas en Estados Unidos por valor de 70.000 millones de dólares.

Estados Unidos justifica su colaboración con la agresión saudí y sus bombardeos con la excusa de la lucha contra Al-Qaeda, la misma a la que apoya en Siria. Sin embargo, recientemente en Yakla, en el centro de Yemen, las bombas cayeron sobre la población civil.

Hasta la fecha el saldo no son divisas sino 10.000 muertos, la mayoría civiles, 40.000 heridos, tres millones de desplazados, 200.000 refugiados y 14 millones que necesitan ayuda alimentaria, de los que cinco millones pueden fallecer en las próximas semanas a causa del bloqueo impuesto por los saudíes.

Mientras, las televisiones se escandalizan por la muerte de tres personas en Londres en un brutal acto terrorista. Entonces, ¿cómo calificar a la Guerra de Yemen?

La miseria se cronifica y convierte en un problema estructural en España

El capitalismo ha instalado a la sociedad española “en la precariedad”, asegura la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales en un informe presentado ayer. La asociación se pregunta si “nos están robando el futuro” y destaca la concepción de que la pobreza se ha convertido en un problema estructural en España porque afecta a un elevado porcentaje de personas y familias, y también por su cronificación debido a las dificultades que estas personas tienen de salir de esta situación.

Unos 20 millones de personas en nuestro país sufren en uno u otro grado situaciones de pobreza. Las situaciones más extremas afectan a entre 1,5 y 3 millones de personas. Estos serían hogares en los que no entra ningún ingreso y personas con ingresos inferiores al 30 por ciento de la mediana de la renta.

En esta categoría de “pobreza severa” se encuentran quienes ni siquiera pueden permitirse comer carne, pollo o pescado una vez cada tres días. Otras situaciones graves de pobreza afectarían a diez millones de personas. Son aquellas que tienen ingresos por debajo del umbral de la pobreza o que tienen muchas dificultades para llegar a final de mes, y graves carencias materiales, como no poder mantener su casa a una temperatura adecuada, la llamada pobreza energética, o han tenido retrasos relacionados con pagos de la vivienda principal.

Al menos otros seis millones de personas viven situaciones carenciales, es decir, que no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos, o no se pueden permitir siquiera una semana al año de vacaciones fuera de su casa. Por todo ello, la asociación considera que la pobreza en España es “un problema sistémico” y “cronificado”.

El informe introduce el concepto de “transmisión intergeneracional de la pobreza”. La falta de movilidad social aboca a la transmisión de la pobreza, ésta se hereda y con ello “se configura lo que algunos definen como un nuevo feudalismo social. Entre los ejemplos propuestos resalta la continua caída de la renta media de los hogares desde 2009 hasta 2015, que da idea del empobrecimiento que afecta a la mayor parte de la sociedad. En estos seis años la renta media por hogar se ha reducido en casi 4.000 euros anuales.

La pobreza se puede hacer crónica especialmente en hogares con menores de edad. “Hay suficientes evidencias de que los niños que nacen y viven su infancia y adolescencia en hogares pobres tienen muchas dificultades para mejorar su estatus socioeconómico y un porcentaje muy elevado de ellos están condenados a reproducir o incluso agudizar la pobreza”, afirman. Los servicios sociales atienden a diversas generaciones de una misma familia y que son conocedores de las grandes dificultades que entraña conseguir, más allá de la subsistencia, superar una pobreza arraigada. “La actual situación estructural de la pobreza en España, por su extensión y por su cronificación, puede estar generando para el futuro nuevos núcleos de pobreza más arraigada, que se reproduce a sí misma y que constituye un camino seguro a la cronificación de situaciones no solo de pobreza, sino de exclusión social”, añade.

“Una buena parte de la sociedad española vive situaciones de precariedad. No son personas o familias pobres, pero se encuentran en situaciones límite, en las que cualquier eventualidad puede abocarlas a la pobreza”. Este núcleo estaría contabilizado en los 6 millones de personas que se mencionaban anteriormente. Entre los aspectos que concretan la precariedad resaltan el alto factor de temporalidad y trabajos a tiempo parcial que existen en nuestro país.

Las desigualdades “han sufrido un gran incremento en España en los años de crisis, no como consecuencia inevitable de la crisis, sino por un modelo político, económico y social injusto, que se inició antes de la crisis, que se ha agudizado durante la crisis y que se mantiene actualmente”. En Europa sólo nos superan en índice de desigualdad países como Serbia, Rumanía, Lituania y Bulgaria.

https://www.cuartopoder.es/deidayvuelta/2017/03/23/la-pobreza-en-espana-se-hace-cronica-20-millones-de-personas-estan-en-riesgo/13269

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