La web más censurada en internet

Día: 21 de noviembre de 2016 (página 1 de 1)

El cobrador de la luz (entremés en un acto)

Bianchi

(Nada más levantarse el telón vemos cruzar y subir unas escaleras fatigosamente al COBRADOR DE LA LUZ portando una grasienta cartera. Se detiene unos segundos para respirar y llama con los nudillos en cuatro puertas. Mientras, vuelve al piso inferior donde ya le espera en el quicio la SEÑORA GENEROSA, una pobre mujer de unos cincuenta y cinco años)

– COBRADOR.- La luz. Dos calas. (Le tiende el recibo.Otra puerta se abre y aparece PACA, mujer de unos cincuenta años, gorda y de ademanes desenvueltos. El COBRADOR repite, tendiéndole el recibo). La luz. Cuatro diez púas.

– GENEROSA.- (mirando el recibo) ¡Dios mío! ¡Cada vez más caro! No sé cómo vamos a poder vivir. (Se mete)

– PACA.- ¡Ya, ya! (Al Cobrador) ¿Es que no saben hacer otra cosa que elevar la tarifa? ¡Menuda ladronera es la Compañía! ¡Les debía dar vergüenza chuparnos la sangre de esa manera! (El Cobrador se encoge de hombros) ¡Y todavía se ríe!


– COBRADOR.- No me río, señora. (A ELVIRA, que abre otra puerta). Buenos días. La luz. Seis sesenta y cinco (Es una linda muchacha vestida de calle, recoge el recibo y se mete.)

– PACA.- Se ríe por dentro. ¡Buenos pájaros son todos ustedes! Esto se arreglaría como dice mi hijo: tirando a más de cuatro por el hueco de la escalera.

– COBRADOR.- Mire lo que dice,señora. Y no falte.


– PACA.- ¡Cochinos!

– COBRADOR.- Bueno, ¿me paga o no? Tengo prisa.

– PACA.- ¡Ya  va,hombre! Se aprovechan de que una no es nadie, que si no…

– COBRADOR (que ha cobrado).- Está bien.

– PACA.- ¡Está muy mal! ¡A ver si hay suerte, hombre, al bajar la escalerita! (Quiere que se la pegue).

Así empieza «HISTORIA DE UNA ESCALERA» que escribiera nada menos que en 1949 el dramaturgo Antonio Buero Vallejo (condenado a muerte en la posguerra por «adhesión a la rebelión» contra la sublevación militar-fascista) y por cuya obra de «carácter social», como se decía entonces, fue premiado con los más altos galardones de la crítica franquista.

Hace una semana se murió una señora octogenaria por no pagar la luz, «pobreza energética», creo que le llaman, y así unos cinco millones de personas. Sólo por este episodio, en el que Gas Natural y el Ayuntamiento se tiran los trastos culpándose unos a otros, ya sería motivo suficiente para acabar y tumbar este maldito sistema capitalista sin entrañas y ávido de beneficio. ¿Que ha llovido mucho desde la pieza de Buero? Pues no lo parece, a juzgar por lo que vemos ahora, oiga.

Nota.- Me he permitido algunas pequeñas licencias en el texto del alcarreño Buero Vallejo (1916-2000), «calas», «púas» (donde se dice «pesetas») y alguna acotación («quiere que se la pegue»).

Buenas noches.

España ¿país de las maravillas?

Darío Herchhoren
Hace más de cuarenta años tuve la ocasión de ver una película que patrocinaba el Congreso Nacional Africano; el partido de Nelson Mandela, que para aquellas fechas estaba encarcelado en Roben Island. En esa película que se llamaba «Ven Africa», aparecían un grupo de intelectuales de color (negro), entre los cuales estaba la cantante Miriam Makeba, conocida como Mamá Africa, donde ese grupo discutía sobre la democracia en Sudáfrica para cuando gobernaran los que eran una abrumadora mayoría.

Uno de los miembros del grupo dijo en un momento de la película «los blancos siempre están preocupados por la democracia: Que nos dejen el país a nosotros, y que ellos se queden con su democracia».

Esto viene a cuento con algunas cosas que pasan en España, y que no tienen parangón ni paralelo con otros países. Se hablaba en estos días de «pobreza energética», refiriéndose a la falta de dinero para pagar la electricidad y tener calefacción. Se utiliza ese eufemismo para no decir que hay pobreza -a secas-; y esto es una forma de falsificar los hechos que usa la clase dirigente para embaucar y no hablar de lo que han hecho: empobrecer a los ya pobres un poquito más.

Otro ejemplo es el hablar de «populismos» en tono despectivo. El PP (Partido podrido) y el PSOE no son populistas. Populistas son aquellos que denuncian las graves condiciones en que viven los sectores populares y los que señalan a los culpables de esa situación.

Otra de las cosas que llaman la atención es la negativa a quitar los nombres y símbolos fascistas del franquismo. Nos dicen que «no hay que remover el pasado» que «hay que olvidar». Soy de los que piensan que la memoria de las personas no se puede borrar como se borra con una goma de borrar. La gente no pierde la memoria salvo cuando sufre de amnesia, o la enfermedad de Alzheimer; y no es posible que millones de personas sufran esas enfermedades.

Me pregunto también si a alguien se le pasa por la cabeza que en Alemania haya calles, plazas o lugares públicos que se llamen Adolf Hitler o Heinrich Himler, o Herman Goering. ¿Verdad que no?

Sería posible acaso que en Italia haya lugares públicos que se llamen Benito Mussolini o Conde Ciano o General Badoglio o General Mario Roata. Tampoco.

Sin embargo en la toponimia española de ciudades y pueblos existen numerosos lugares con el nombre de Francisco Franco, de Onésimo Redondo, de José Antonio, y en la Academia General Militar en Zaragoza, donde se forman los futuros oficiales de los ejércitos hay una estatua ecuestre del General Franco.

La explicación de todo esto reside en el hecho de que en Alemania y en Italia el fascismo fue derrotado en la guerra, y en España el fascismo se disfrazó de demócrata y produjo el fruto podrido de la «transición», que no fue otra cosa que la «transacción» entre los partidos «democráticos» y el fascismo, en una pirueta propia de el genial Lampedusa que le hace decir al Gattopardo «que todo cambie para que todo siga igual».

Otra de las peculiaridades de España, es que la «leal oposición» al PP, sea el PSOE, partido similar al PP. La pelea entre ambos está motivada por ver quién de los dos administra mejor los intereses de la burguesía, y entre tanto hay otro partido que se llama Unidos Podemos que nuclea a los «verdaderos socialdemócratas»; a aquellos que se reclaman auténticos transformadores de la sociedad, y que son acusados por PP y PSOE de «populistas». Es curioso como la palabreja ha tomado carta de naturaleza y sirve para descalificar toda crítica. El populismo, no es otra cosa que la demagogia; y la demagogia consiste el alabar al pueblo y decirle lo que el pueblo quiere oír; es decir, que es mentirle al pueblo que es lo que están haciendo todos los partidos surgidos de la «transacción».

Seguiremos informando.

El turbio complot contra las milicias chiítas de Hachd Al-Chaabi en Tal Afar

Arshad Al-Salihi, del Frente Turcomano Irakí
A comienzos de este mes de noviembre un diputado irakí anunció un complot contra las milicias de mayoría chiíta Hachd Al-Chaabi (Unidades de Movilización Popular) en Tal Afar, en la frontera entre Turquía e Irak, acusando al gobierno turco de estar detrás del mismo.

La denuncia era falsa, pero muestra muy claramente el avispero de Oriente Medio. Las milicias Hachd Al-Chaabi se formaron inmediatamente después de la caída de Mosul en poder del Califato Islámico y están presentes en Tal Afar no sólo para intervenir en la batalla de Mosul sino porque dicha localidad es confesionalmente chiíta pero étnicamente turca. Una de las unidades de Hachd Al-Chaabi se reclutó en dicha localidad, situada a 50 kilómetros de Mosul.

A pesar de sus raíces turcas, el ejército turco desplazó dos batallones a dicha localidad para atacar a Hachd Al-Chaabi, según el parlamentario irakí. El gobierno central de Bagdad considera dicha maniobra de Turquía como una forma de apoyo al Califato Islámico.

El asunto es bastante más complejo. La localidad tenía 350.000 habitantes cuando tras Mosul cayó también en manos del Califato Islámico en junio de 2014. La mayor parte de su poblacion tuvo que huir de sus casas. En aquel momento todos se desentendieron de la suerte de aquellos refugiados, incluidos el Gobierno Regional kurdo y el turco, ambos en muy buenas relaciones mutuas.

Es posible que hubiera otro motivo adicional: el “ministro de la guerra” del Califato Islámico era entonces Abu Muslim Al-Turkmeni, hoy fallecido. Había nacido en Tal Afar, había sido miembro del servicio secreto de Saddam Hussein y siempre estuvo en estrecho contacto con el MIT, el servicio secreto turco.

Los chiítas turcomanos lo intentaron todo. Viajaron a Erbil para pedir ayuda al Gobierno Regional kurdo. Incluso les ofrecieron integrarse dentro de Kurdistán, pero todo fue inútil. Erdogan les ofreció ayuda humanitaria, pero ellos necesitaban ayuda militar.

Recurrieron a los chiítas y a los iraníes, que fueron los únicos que se volcaron en su apoyo. Los turcomanos acabaron integrando una de las unidades de Hachd Al-Chaabi, que ahora vuelven a la localidad, no sólo para intervenir en el asalto a Mosul sino con la vista puesta en Raqqa, al otro lado de frontera con Siria.

La milicia chiíta trata de evitar que los yihadistas de Raqqa acudan en ayuda de sus colegas de Mosul y, al mismo tiempo, que de Irak se puedan replegar hacia Raqqa. Hasta ahora han logrado todos sus objetivos militares, por lo que ya sólo queda ver cómo quedan los políticos. ¿Cuál será el destino de Tal Afar?

En Irak los chiítas tienen una fama bien merecida de ferocidad. Han sido objeto de grandes matanzas y han respondido con la misma moneda. La agencia de presa kurda Bas News aprovecha esa fama para asegurar que Hachd Al-Chaabi ha ejecutado a civiles sospechosos de colaboracionismo con el Califato Islámico en Faluya y al sur de Mosul.

Lo mismo dice Erdogan en Turquía, que ha amenazado con intervenir si Hachd Al-Chaabi siembra el terror en Tal Afar. Lo que el presidente turco quiere dar a entender es que en dicha localidad los chiítas son un cuerpo extraño y no una parte de la misma población. Lo mismo ha repetido Shihli Shihli, el comandante de la Brigada Sultán Murad que participa en la Operación Escudo del Éufrates junto a las tropas turcas que ocupan el norte de Siria.

Muy oportunamente el portavoz de las unidades turcomanas de Hachd Al-Chaabi ha respondido a Erdogan con una pregunta: “¿En dónde estaba Turquía cuando en 2014 fuimos atacados?”

El rumor desatado sobre el supuesto ataque de Turquía a las milicias Hachd Al-Chaabi resume muy bien que tanto en Irak como en Siria no hay ningún litigio confesional, ni nacional, ni territorial. No hay más que una batalla política. Eso explica que en Irak los turcos y los kurdos sean uña y carne, mientras que en Turquía ocurre todo lo contrario.

Eso es también lo que explica que en Irak los turcos y los turcomanos estén enfrentados, mientras que en Siria ocurre todo lo contrario.

Por cierto, el viernes esta milicia chiíta capturó el aeropuerto de Tal Afar que estaba en poder del Califato Islámico.

Oriente Medio siempre pulveriza todas las ‘geoestrategias’

A medida que la guerra imperialista se propaga, la palabra “geoestrategia” está en boca de todos porque es uno de esos términos que viste cualquier artículo de manera muy elegante, sobre todo si encabeza un titular. Pero tal “geoestrategia” y toda su familia semántica (“geopolítica”) no existe, ni ha existido nunca, porque las clases, las lucha de clases, las batallas políticas y las guerras no dependen de la geografía, sino al revés.

Oriente Medio es el mejor ejemplo de eso. El mismo que inventó la geoestrategia, Alfred T. Mahan, es el inventor del término “Oriente Medio” con la acepción que hoy tiene. Por cierto, Mahan nació en West Point a mediados del siglo XIX y era almirante del ejército de Estados Unidos. Si tuviéramos la oportunidad de poner los mapas de Oriente Medio uno detrás de otro desde entonces, nos daríamos cuenta de que cada uno de esos mapas no se dibujó siguiendo las costas, las montañas o los ríos sino siguiendo rutas comerciales, intereses políticos y guerras sin cuartel.

La geografía, pues, tiene más relación con la historia (con el materialismo histórico) que con la geología (que también es histórica, por cierto) y es tan parcial como cualquier otra historia. Lo que hoy llamamos Oriente Medio no es más que la manera en que el imperialismo ha mirado una región muy amplia del mundo que acaba en el Extremo Oriente, o sea, en el Pacífico, a diferencia del Cercano Oriente (al que han hecho desaparecer del mapa) y de Oriente Medio.

El almirante Mahan recurre a la expresión “Oriente Medio” en 1902 como consecuencia de la entrada del capitalismo en su fase imperialista, propiciado por la que entonces era la potencia hegemónica, el Imperio Británico. Se llamó así porque era una región que estaba a medio camino entre Londres y la “joya de la Corona”, la India, a su vez la plaza fuerte desde la que se podía controlar el continente asiático.

Cuando Mahan utiliza dicha expresión (“Middle East”) es para explicar el papel del Golfo Pérsico a la espalda del otro gran imperio de la época, el Otomano, y en la ruta hacia la India. Toda división es un instrumento de control y dominación, en este caso sobre Asia y sobre las rutas que conducían a ella. El dominador separa al Extremo Oriente, del Cercano y deja al tercero en el Medio.

Dado que la dominación es un fenómeno político, cambia en función de los cambios en la situación política internacional, lo que supone una redistribución de los mapas. Por ejemplo, hoy ya no se utiliza la expresión Cercano Oriente porque la misma se refería a las antiguas posesiones europeas del Imperio Otomano, es decir, que era una región que empezaba en Austria y alcanzaba los Balcanes, una región que hoy consideramos como parte de Europa, la del este, cuyo objetivo principal era el control del Mediterráneo, aunque siempre como una parada intermedia en la ruta hacia la India.

En dicha ruta, el Imperio Otomano era un tapón que desplazaba Oriente Medio hacia otro Imperio, el Persa, que controlaba el Golfo de su mismo nombre. Tanto en aquella época como en la actual, el comercio internacional viajaba en barco y los mapas comenzaron a cambiar con la construcción del Canal de Suez en 1869, creando eslabones que empezaban en Gibraltar y acababan en ese rosario de taifas del Golfo Pérsico (Kuwait, Bahrein, Qatar, Omán…) que corren en paralelo con el tendido del transiberiano, la red ferroviaria que otro imperio, el zarista, concluye en 1904.

Los mapas se volvieron a dibujar con la entrada del capitalismo en su fase actual, la Primera Guerra Mundial y la importancia creciente del petróleo. Cuando los países balcánicos se liberaron del Imperio Otomano, empezaron a ser Europa por vez primera, al tiempo que Turquía dejaba de serlo para formar parte de Oriente Medio. El Cercano Oriente desaparecía y los países árabes empezaron a figurar en los mapas porque los imperialistas los pusieron ahí para verlos con la nitidez que exigía la nueva situación.

Tras la Revolución de Octubre y el fin del Imperio Otomano ya no había otro imperialismo que el -a sí mismo- considerado como “occidental”. En 1917 los británicos toman Bagdad; a partir de entonces quien lleva las riendas del nuevo Oriente Medio eran esos “occidentales” que se lo reparten dibujando fronteras, creando unos países y borrando a otros del mapa. Tras la Gran Guerra el Foreign Office crea un departamento de Oriente Medio. A la conferencia de El Cairo, en 1921, la prensa la llamó “Conferencia de Oriente Medio”.

Con el desarrollo de las fuerzas productivas, el capitalismo, las clases y la lucha de clases siguieron redibujando mapas una y otra vez o, lo que es lo mismo, desatando guerras. Ocurrió con la llegada de los barcos de vapor, luego con los cables submarinos y después con los primeros oleoductos.

En 1850 un barco de vela tardaba cinco meses en llegar de Londres a Calcuta y cincienta años después el mismo recorrido tardaba 24 horas por un cable telegráfico. En medio de la arena, donde no había nada, se podían ver postes y tendidos de telegráficos que llegaban de Suez a Karachi atravesando el Mar Rojo, tanto por el aire como por el fondo de las aguas. El telégrafo no entendía de fronteras. En 1900 sólo el Imperio Otomano estaba surcado por 30.000 kilómetros de cables.

Egipto podía presumir de ser un país independiente, pero el Canal no le pertenecía, como tampoco le perteneció a Panamá el suyo. En el mundo hay países microscópicos, como los del Golfo Pérsico, bien porque hay feudalismo, o bien porque hay imperialismo, y finalmente por ambas cosas a la vez. Los valles, los lagos y los oasis cada vez dependen menos de la geografía y más de las fuerzas productivas, de los mercados y de las sociedades anónimas, que son los que dibujan las verdaderas fronteras y desencadenan las guerras.

Ahora la burguesía escribe tanto sobre “geopolítica” para ocultar la verdadera raíz de los problemas internacionales, que están en el imperialismo, que no figura en ningún mapa porque no es un país, sino una categoría científica que hay que aprender en los manuales de materialismo histórico.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies