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Día: 16 de noviembre de 2016 (página 1 de 1)

Obama ordena capturar y asesinar a los dirigentes del Frente Al-Nosra

La semana pasada altos funcionarios de la Casa Blanca informaron al Washington Post (1) de que precipitadamente, después de cinco años de estrecha colaboración, Obama ha ordenado la captura y asesinato de los dirigentes del Frente Al-Nosra, antes de que el próximo mes de enero se produzca el transpaso de funciones a Trump.

La orden (“clara, precisa y terminante”) se emitió al día siguiente de conocerse el recuento de los votos, que han dado el triunfo a Trump. A partir de ahí, el periódico libanés Al-Ajbar (2) elabora una serie de hipótesis que es conveniente tener en cuenta para comprender la situación.

La principal de ellas sostiene que, una vez eliminada la dirección, los militantes de Al-Nosra se incorporarían a otras organizaciones no contaminadas por la etiqueta “terrorista” que pesa sobre Al-Qaeda y podrían continuar con la presión sobre el gobierno de Damasco.

Sería una continuación de la política anterior de distinguir entre una oposición “moderada” y otra terrorista, incorporando a los miembros de Al-Nosra a la primera de ellas y permitiendo a Obama presentarse ante el mundo como el Presidente que mató a Bin Laden y, posteriormente, liquidó Al-Qaeda por completo, al mismo tiempo que el grueso de sus fuerzas podría seguir operativa bajo otras marcas.

Obama justificaría así el Premio Nóbel con el que le obsequiaron al comienzo de su mandato y pasaría a la historia como lo contrario de lo que ha sido: no el promotor del terrorismo sino quien logró erradicarlo.

Esta alternativa impediría que Trump tuviera que arrojarse en los brazos de los rusos para acabar con el terrorismo en Siria. Otro diario libanés, Al-Manar, dice algo parecido: Obama no quiere que Trump entregue Siria, y por extensión Oriente Medio, a los rusos.

(1)  https://www.washingtonpost.com/world/national-security/obama-directs-pentagon-to-target-al-qaeda-affiliate-in-syria-one-of-the-most-formidable-forces-fighting-assad/2016/11/10/cf69839a-a51b-11e6-8042-f4d111c862d1_story.html
(2) http://www.al-akhbar.com/node/267976

Tras su victoria en Alepo el gobierno sirio reorganizará totalmente el mapa político del país

El embajador palestino Anwar Abdel Hadi
El gobierno sirio ha elaborado un plan político para el momento inmediatamente posterior a la caída de Alepo, elaborado por las fuerzas y personalidades políticas más importantes del país. El asalto final a Alepo acabará con una intervención televisada de Bashar Al-Assad, que anunciará dicho plan. La presencia de la flota rusa en las costas de Siria forma parte de ese escenario, en el que Rusia se encargará de asegurar la nueva situación política con un férreo blindaje militar.

El nuevo mapa político de Siria se inaugurará con una conferencia solemne en la que participarán las fuerzas políticas que han apoyado al gobierno (Baas, panarabistas, partido socialista, partido comunista y otros), así como otras de la oposición que están dispuestas a colaborar en la reconstrucción del país tras el final de la guerra, que será el motivo detonante de dicha Conferencia.

Esa conferencia tratará de ratificar la unidad nacional alcanzada en la guerra, el cierre de las heridas y una llamamiento internacional para apoyar la reconstrucción de un país absolutamente destruido por la devastación. Sin dicha ayuda internacional Siria tardaría décadas en recuperarse de la destrucción de todas sus infraestructuras.

Aunque dicha conferencia estará apadrinada por Rusia exclusivamente, no cabe excluir que en la misma participe también Trump, si cumple al menos una parte de lo que ha anunciado a lo largo de su campaña alectoral.

Dada la inestabilidad y la falta de condiciones de seguridad, está previsto que la Conferencia se celebre en las proximidades del aeropuerto internacional de Damasco y, como recambio, en El Cairo, cuyo gobierno también ha basculado recientemente a favor de Bashar Al-Assad.

Entre otros, los miembros de la oposición que participarán en dicha conferencia son Ahmad Al-Jarba, antiguo Presidente de la rama siria de la tribu Al-Chammar, que se extiende por cuatro Estados de la región (Siria, Irak, Jordania, Arabia saudí), el Comité de Coordinación, Qadri Jamil, antiguo Viceprimer Ministro dimitido, cercano a Moscú, Haytham Manna, presidente del QAMH, Moaz Al-Jatib, un islamista que fue presidente de la Coalición Siria (CNFOR) y el kurdo Saleh Muslem, copresidente del PYD.

Hace un par de días, Fateh Jamous, de la coalición Qadri Jamil, decía al diario Al-Watan (Damas 14 Novembre 2016), que la celebración de dicha Conferencia, a la que se han comprometido a asistir, cubre una primera etapa preparatoria de otras posteriores.

Un oponente histórico del baasismo, Haytham Manna, dirigente de la Coordinadora Nacional entre 2011 y 2015, que rompió con ella para fundar su propio movimiento QAMH (Valores, Ciudadanía, Derechos), ha condicionado su participación en la Conferencia a la liberación de cuatro opositores detenidos en las cárceles sirias.

También han confirmado su participación el dirigente comunista Abdel Aziz Al-Jaier, el socialista Iyas Ayash, el representante de las juventudes del Movimento Pacifista, Maher Tahhan, todos ellos detenidos el 20 de setiembre de 2012, así como Raja Al-Nasser, secretario general del Partido de Unión Socialista) detenido en noviembre de 2013.

El sitio Rai Al-Yom afirma (1) que el objetivo de la Conferencia es aprobar las grandes líneas de la nueva Constitución, la formación de un gobierno de unidad nacional así como la celebración de elecciones legislativas. Dicho medio atribuye un papel decisivo en su preparación al grupo Al-Ghad de Ahmad Al-Jarba.

La intervención en este proceso de Rusia ha sido significativa, al delegar el papel mediador que todo el mundo esperaba en Anwar Abdel Hadi, el embajador palestino en Damasco, una manera de remarcar el papel palestino, no solamente en Siria sino en todo Oriente Medio, además de despertar la simpatía hacia la nueva etapa política de Siria en todos los países árabes y lanzarles un claro aviso sobre el verdadero alcance del cambio en ciernes: la resolución de los numerosos y graves problemas de Oriente Medio no se puede dejar en manos de un padrino ni de una parte, sino que debe ser obra de los propios vecinos.

Para llevar a cabo su tarea Abdel Hadi ha viajado por varios países de Europa, entrevistándose con exiliados y dirigentes de la oposición siria en la diáspora.

Esto tiene cierta importancia a la vista de que en determinados cenáculos de Madrid, los partidarios del imperialismo y de la guerra imperialista así como los inustanciales y los sinsorgos (“ni unos ni otros”), ante la falta absoluta de argumentos, han puesto a “los palestinos” como excusa para justificar sus imbecilidades. Hay que recordarles la activa participación militar de “ciertos palestinos” en las filas de la resistencia, como ya hemos expuesto aquí en otra entrada, así como el llamamiento de Mahmoud Abbas, el jefe de la autoridad palestina, dirigido a todos los países árabes para que abandonaran la tutela de las potencias imperialistas: “No confiéis nunca en los americanos. Si queréis recuperar vuestros derechos dirigíos a los rusos”, dijo Abbas (2).

El dirigente palestino debía estar pensando también en Francia, el gran derrotado por el fracaso de la Guerra de Siria, que va a salir de Oriente Medio por la puerta trasera de manera definitiva, consecuencia de sus repugnantes posiciones desde el comienzo mismo de la Primera Árabe como padrino de dos tipejos binacionales (sirios y franceses a la vez), Burhan Ghaliun y Basma Kodmani, a los que pusieron a la cabeza de lo que algunos han calificado felizmente como la “oposición offshore” en Siria.

(1) http://www.raialyoum.com/?p=562502
(2) http://www.al-akhbar.com/node/202185

La victoria de Trump pone a la OTAN en un estado de pánico declarado

En una entrevista a la agencia de noticias Associated Press, Dimitri Peshkov, el portavoz del Kremlin, ha sugerido que para mejorar las relaciones con Estados Unidos, la OTAN debería retirar a una “distancia prudencial” las tropas que ha situado al borde mismo de las fronteras rusas en los países bálticos y Polonia.

Desde el Kremlin le piden a Trump un pequeño gesto, siquiera simbólico, para preparar una cumbre con Putin en condiciones favorables para llegar a un acuerdo entre ambas partes.

Han bastado unas mínimas y elementales palabras para que la OTAN haya pasado del estado de nervios al de pánico, lo que se ha puesto de manifiesto con unas revelaciones de la revista alemana Der Spiegel según las cuales, tras la victoria electoral de Trump, la OTAN ya esta preparando planes para reorganizar sus fuerzas, “si Estados Unidos retira sus fuerzas de Europa”.

Pero no está tan claro que Trump nos de la enorme alegría de marcharse de Europa y cerrar Ramstein, Rota o Morón de la Frontera, entre otras bases militares. Posiblemente pretenda reestructurar la alianza imperialista y, como ha prometido, que los demás pongan más dinero encima de la mesa para sostener la gigantesca maquinaria militar del imperialismo.

El Secretario General de la OTAN, el noruego Jens Stoltemberg, ya ha admitido la posibilidad de que el nuevo gobierno de Trump ordene una retirada de las tropas de Estados Unidos, o al menos una reducción en el número de efectivos, lo que sería muy lógico si Trump quiere rebajar la tensión con Rusia.

Pero hay grupos de presión e intereses muy poderosos que no quieren ni pensar siquiera en esta posibilidad, por lo que agitan las calles de Estados Unidos en una movilización que se parece mucho a las “revoluciones” de colores y a ciertas primaveras que conocimos, en las que, como ha dicho Giuliani, el antiguo alcalde de Nueva York, participan “los profesionales de la protesta”, las ONG, los reformistas y los oportunistas de todos los pelajes.

Hay quien habla de “golpe de Estado” contra Trump y quien habla de un posible asesinato también. Alguien llamado Elijah Berg ha tenido una ocurrencia original que puede rescatar del desastre a los enemigos de Trump: un pucherazo electoral como el que hicieron en 2000 para elegir a Bush.

El plan es el siguiente: consiste en aprovechar que las elecciones no son directas sino que se eligen compromisarios, para lograr que quienes deben votar por Trump voten por Clinton. Para ello Berg ha recurrido al método favorito de la desestabilización moderna, las redes sociales, donde ha recogido cuatro millones de firmas en MoveOn.org, uno de esos tinglados financiados por Soros. Sí, el mismo, el omnipresente Soros. Se espera que a este ritmo la campaña obtenga en diciembre veinte millones de firmas.

La petición se apoya sobre un argumento de peso: Trump ha cosechado menos votos que Clinton, pero el recuento no ha terminado aún, ya que faltan por contar siete millones, entre ellos los militares que están repartidos por todo el mundo, que votarán por Trump, según todas las estimaciones. Pero aún tienen margen para el pucherazo.

Otro argumento de peso es que, según un estudio, en las elecciones han votado tres millones de inmigrantes ilegales que no podían ejercer ese derecho y, según las suposiciones, han votado a favor de Clinton. Como ya hemos expuesto en otra entrada, en muchos Estados los colegios electorales no exigen que los votantes se identifiquen en el momento de depositar el voto en la urna, por lo que los pucherazos son muy corrientes.

En el colmo del delirio contra Trump ha habido iniciativas muy pintorescas, como la aparición de movimientos independentistas en California, Oregón (1), Nevada, Alaska, Washington e incluso en Hawai, donde el secesionismo viene de atrás.

En Estados Unidos no sólo se están preparando grandes protestas para el 20 de enero, cuando se produzca el transpaso de funciones. Este fin de semana hay convocado lo que algunos califican como un “consejo de guerra” (2), encabezado por Soros para impedir que tal transpaso se produzca.

(1) http://www.oregonlive.com/politics/index.ssf/2016/11/after_trump_victory_oregonians.html
(2) http://www.politico.com/story/2016/11/democrats-soros-trump-231313

El ocaso definitivo del imperialismo estadounidense

Darío Herchhoren

El ocaso es el tiempo -breve- en que el sol se pone, hasta que aparece nuevamente en un nuevo día. El sol sale por el este y se pone por el oeste. Pero los imperios cuando entran en el ocaso, es para siempre. No existe en la mecánica imperial un nuevo día. El ocaso es ya definitivo; no tiene vuelta atrás.

En la historia de la humanidad no existe conocimiento de que algún imperio sobre la tierra haya logrado luego salir de su ocaso volver a ocupar el lugar que tenía antes de su definitiva desaparición. Esto es lo que está pasando ahora con la caída definitiva del imperio USA; no hay red que lo salve como ocurre con los trapecistas de los circos, que a veces se caen y que gracias a la red salvan sus vidas.

Hay signos evidentes de que el imperio USA ha perdido su poder hegemónico. Como dijo alguna vez Slavoj Zizek, filósofo esloveno, vivimos tiempos interesantes. Hay que señalar algunos hechos trascendentes que han empujado al imperio al abismo, a saber: la creación de los BRICS; la aparición del grupo de Shangai; la creación del Banco de Desarrollo Euroasiático; la alianza estratégica de Rusia y China; el uso de las monedas nacionales de Rusia, China y Arabia en sus transacciones sin pasar por el dólar; el triunfo de Trump en las eleccioines; y un hecho nuevo e impensable la reunión efectuada hace dos días entre los ministros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en Sochi con el ministro ruso de exteriores Lavrov, donde se echaron las bases de una colaboración entre todos los reunidos y la declaración de Lavrov de que Rusia apuesta por una CELAC fuerte y estable. Nadie en su sano juicio hubiera apostado por una reunió así hace apenas diez años, porque el imperio lo hubiera torpedeado.

Desde hace más de 65 años vengo militando en diversos movimientos de izquierda, y siempre pensé que no vería llegar el momento en que el imperio USA cayera para siempre, como una necesidad de salud pública. Sin embargo y suerte para mí estoy asistiendo a ese momento tan ansiado por tantos millones de hombres y mujeres de la humanidad entera. Recordemos que los revolucionarios franceses de 1789 llamaron Comité de Salud Pública al que se encargaba de utilizar la guillotina para cortar las cabezas de la nobleza y sus servidores. El nombre es realmente sugerente.

Cuando los imperialistas fueron derrotados en Vietnam; muchos de los jóvenes que deseábamos ese momento pensamos equivocadamente que el imperio se acabaría pronto. No fue así, y desgraciadamente fueron necesarios unos cuantos millones de muertos más para que ese día llegara.

La existencia y ahora la inexistencia del bloque socialista, nos hizo pensar que el imperio realmente iba a tener larga vida. Tampoco fue así, y hoy asistimos al grandioso espectáculo de su ocaso. Ya no puede sostener tantas guerras y se trata de un león sin dientes. Como dijo en su momento Mao Zedong, el imperialismo es un tigre de papel; y como Mao era chino aplicó su proverbial paciencia de chino hasta que el día llegó. Entre el momento de las palabras de Mao, y el día de hoy han transcurrido al menos 60 años. El imperio está en guerra en algún lugar del mundo des de el fin de la última guerra en 1945. No conoció ni un solo día de paz.

Lo curioso de todo esto es la alarma que está cundiendo, ya cercana al pánico entre los lacayos  del imperio que ven que “su señor” entra en un tirabuzón mortal de necesidad. ¿Que van a hacer ahora sin el amo? Posiblemente algunos elegirán hundirse con él. Otros en cambio atendiendo al instinto de conservación buscarán acomodo junto a los nuevos actores; pero el mundo se ha hecho multipolar, y hay ya muchos “amos” a los que servir. En el mundo ya no habrá una potencia hegemónica que dicte las normas. Es posible que estemos ante el umbral de un tiempo donde los pueblos emprendan un camino de liberación, al menos de los grandes amos. Nos queda ahora liquidar a los pequeños. Pero eso parece que será más fácil.

Un cow boy en la Casa Blanca

Darío Herchhoren
“El tirano en Marsella; el déspota en Lyon; el emperador en París”. De esa manera se expresaba la prensa francesa cuando Bonaparte regresó a Francia después de la derrota de Waterloo, en lo que se llamó “los cien día de Napoleon”.

El triunfo de Donald Trump, fué enfocado por la prensa escrita, oral y televisada de manera muy similar. Aquellos que denostaban a Trump antes de las elecciones, ahora tratan  de acercarse a él, a ver si pillan algo; y sobre todo para no quedar fuera de juego ante el nuevo “emperador”.

Al titular este comentario como “Un cow boy en la Casa Blanca”, utilicé el viejo argumento de las películas del oeste, donde casi siempre un valiente vaquero se enfrentaba solo contra un gran número de enemigos, y conseguía batirlos a todos. Lo de Hollywood era una ficción; pero lo de Trump es cierto y seguramente traerá consecuencias.

Contra todas las encuestas; contra todas las cadenas de televisión; contra toda la prensa; contra todos los gurús; contra todos los “tertulianos” y los más sesudos analistas políticos que lo daban perdedor; ganó Trump. Su contrincante tenía a favor todo que Trump tenía en contra. La Clinton contaba además con financiación ilimitada de Wall Street y con el dinero de Arabia Saudí y Catar además del apoyo de los grandes bancos como J.P. Morgan y el Chase Manhattan Bank.

Pues a pesar de todo esto; la Clinton perdió. ¿Ha ocurrido acaso que todos los votantes se hicieron racistas, xenófobos, machistas y otras lindezas de las que achacaban a Trump? Seguramente no.

¿Que ha pasado entonces? Ha pasado que Trump decía en su campaña lo que la clase media norteamericana pensaba, y lo que la clase obrera depauperada y sin trabajo quería oir.

Si echamos una mirada a ciudades como Detroit o Chicago que fueron la cuna de la industria automotriz hasta hace poco, veremos barrios enteros abandonados por sus moradores  que se han quedado sin trabajo. Lo mismo podemos decir de ciudades como Nueva Orleans devastada por el Katrina y que a pesar del tiempo transcurrido permanece en buena parte sin reconstruir; o como Pitsburg, con su  industria siderúrgica paralizada, y sus altos hornos sin humo.

La elección de Trump es sin duda una rebelión de las clases socialmente más bajas de los USA, contra las políticas que los han abandonado en beneficio de las industrias de armamentos más prósperas cada día ante la enorme cantidad de armamentos que se exportan.

La sanidad en manos de grandes empresas de seguros contratadas por el “Obama Care”, como remedo de una seguridad universal inexistente en USA; la baja inversión en educación pública, con escuelas funcionando en locales semiderruidos ha terminado por colmar la paciencia del electorado.

Pero hay algo que sin duda hay que tener en cuenta y es que todo el discurso de Trump estaba enfocado a volver al desarrollo industrial, prometiendo relanzar la economía con un presupuesto expansivo. Propuso también repatriar los capitales norteamericanos en el exterior rebajando los impuestos; propone una política de entendimiento con Rusia y China; ha propuesto también volver a la vieja política del partido republicano de aislacionismo, que consistía en no intervenir en los problemas europeos, lo cual llevaría a desligarse paulatinamente de la OTAN, y que ha causado pánico entre los miembros de esa organización. No debemos perder de vista, que Trump calificó a la OTAN de organización caduca. Pero sin duda la propuesta estrella de Trump, es la creación de 50 millones de puestos de trabajo.

Como vemos, la elección de Trump abre alguna esperanza sobre el alivio de las tensiones entre Rusia y los USA, y permite avizorar un mundo menos bronco. El estudioso James Petras en un comentario de hace apenas cuatro días resalta todos estos factores que llevaron al triunfo contra todo pronóstico de Donald Trump.

Hay un hecho insoslayable que se está dando en las últimas horas, a consecuencia de dos hechos recientes; uno de los cuales es sin duda el triunfo de Trump; y el otro es la llegada de una flota rusa poderosa a aguas sirias con misiles de largo alcance, y con el objetivo de pulverizar al Estado Islámico en Alepo. Estas dos circunstancias han llevado a que los yihadistas que aún quedan en Alepo estén negociando su salida de la ciudad para evitar ser aniquilados por la potencia de fuego de la armada rusa.

Las perspectivas que se abren son buenas; y me cabe alguna pregunta: ¿habrá un golpe de Estado en los USA para evitar que Trump asuma la presidencia? No es algo descabellado, y la Red Voltaire daba por casi seguro el asesinato de Trump si ganaba como lo hizo las elecciones.

El especulador financista George Soros, está impulsando con su dinero y mediante empresas disfrazadas de ONG las movilizaciones anti Trump en los USA, y ya sabemos que en los USA, los golpes de estado se dan mediante asesinatos como el lejano que acabó con la vida de Abraham Lincoln y el más cercano con la muerte de John Kennedy y Robert Kennedy.

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