La web más censurada en internet

Día: 30 de octubre de 2016 (página 1 de 1)

De la ‘opinión pública’ al lavado de cerebro

La idea de que los medios de comunicación tienen que cumplir una función de propaganda y de control de la opinión pública forma parte del acervo cultural popular y de los pensadores democráticos occidentales, y de las prácticas corrientes de los gobiernos parlamentarios y democráticos. Las instituciones se mantienen cercanas a estas empresas.

Hay quien afirma que los medios de comunicación influyen en la opinión pública para que ésta acepte los puntos de vista que convienen a cierta élite económica. Ya en la que se considera la primera gran revolución popular democrática de Occidente, la Guerra Civil inglesa de 1640, señalaba el historiador Walter Clements en 1661: la revolución ha vuelto a la gente “tan arrogante que nunca tendrá la humildad necesaria para someterse a una ley civil”.

Pero la definitiva institucionalización de la propaganda como modo de controlar la opinión en las sociedades democráticas se produce el 13 de abril de 1917 con la creación, en Estados Unidos, del Comité de Información Pública o Comisión Creel. Siete días antes el presidente Wilson, reelegido el mes anterior sobre la base de un programa que preconizaba la neutralidad de los Estados Unidos en la I Guerra Mundial, había declarado la guerra a Alemania.

El objetivo de la Comisión Creel fue cambiar la percepción de la opinión pública, mayoritariamente en contra, sobre la guerra. Esto se consigue en tal sólo seis meses de intensa actividad propagandística. El éxito de las nuevas técnicas empleadas-parcialidad, ocultación, omnipresencia del mensaje y rápido flujo de informaciones– no pasa desapercibido ni al gobierno ni a las empresas.

Entre los miembros de dicha comisión se encuentran Walter Lippman y Edward Berneys. El primero se convertirá en uno de los periodistas más influyentes de Estados Unidos y a través de libros como “Public Opinion” o “The Phantom Public”, desarrollará la idea según la cual el interés común escapa en gran parte a la opinión pública y sólo puede ser comprendido por “una clase especializada cuyos intereses personales trasciendan lo meramente local”.

Hay por lo tanto que conseguir que el grueso de la población se contente con elegir, entre los miembros de la “clase especializada”, a los hombres responsables a los que corresponderá proteger la riqueza de la nación. Para que la masa se contente con esto habrá que hacer lo que Lippmann describe como una “revolución en la práctica de la democracia”, es decir, la manipulación de la opinión y la “fabricación del consentimiento”, medios indispensables para gobernar al pueblo. “El público tiene que ser puesto en su lugar”, escribe, “con el fin de que los hombres responsables puedan vivir sin miedo de ser pisoteados por el rebaño de bestias salvajes”.

Por su parte, Edward Berneys, sobrino de Freud, fundará en 1920 el primer despacho que ofrecerá a las empresas técnicas de propaganda, término que al tener en Estados Unidos una connotación negativa, cambiará por “consejero de relaciones públicas”. Se convierte así en el padre de la moderna industria de las relaciones públicas que han cultivado a partir de entonces tanto empresas como gobiernos. En su libro “Propaganda” escribirá:

“La manipulación consciente, inteligente, de las opiniones y de las costumbres organizadas de la masa juega un papel importante en la sociedad democrática. Los que manipulan este mecanismo social imperceptible forman un gobierno invisible que dirige verdaderamente el país […] La minoría ha descubierto que podía influenciar a la mayoría según sus propios intereses.

Ahora ya es posible modelar la opinión de las masas para convencerlas de que apliquen sus fuerzas en la dirección deseada. Dada la estructura actual de la sociedad, esta práctica es inevitable. En nuestros días la propaganda interviene necesariamente en todo lo que tiene algo de importancia en el plano social, ya sea en el ámbito de la política o de las finanzas, de la industria, de la agricultura, de la caridad o de la enseñanza. La propaganda es el órgano ejecutivo del gobierno invisible”.

Al parecer el alcance de este tipo de opiniones se le escapaba porque, gracias a sus memorias, sabemos cuál fue su estupefacción cuando supo, en 1933, por boca de Karl von Weigan, periodista americano instalado en Alemania, que cuando Goebbels le mostró su biblioteca con obras consagradas a la propaganda, entre ellas se encontraba su libro “Cristalizing Public Opinion”.

La campaña de relaciones públicas para el golpe de estado en 1954 en Guatemala fue coordinada por Edward Bernays.

Martín León Barreto http://diagonalperiodico.net/spip.php?article7082

Risas y chuflas en el ‘hemicirco’

Bianchi

Sometido por prescripción facultativa a severas dosis de masoquismo, he visto la sesión de investidura, jueves a la mañana, de la que haré muy breves pinceladas sin sacar ninguna conclusión pues ya va en el título.

Se ha visto a un Rajoy pelín inusual y hasta sobrado sabedor de que la partida la tiene ganada y el árbitro está comprado, y de ahí que se ha permitido el lujo de emplear sorna e ironías, limitadísimas ambas, no hay categoría, que ha reído su bancada, pero también a quien iban dirigidas: Pablo Iglesias, que también reía, ya digo, que no se diga que carece de sentido del humor, síntoma de inteligencia. Podía haber dicho: “mire usted, señor Rajoy, no he venido aquí para reír gracietas, pero encajo sus sarcasmos porque soy un tío inteligente”, pero no dijo esto porque está en el Parlamento español (dos o tres veces hizo alusión a su fe patriótica y orgullo de ser español, por si había alguna duda de que, primero, español, y luego, de izquierdas y tal y tal…) Y como se supone que es de “izquierdas”, ¿pues qué hace o dice? Reinventar continuamente la “democracia” recordando -como si hubiera muchas dudas o temeroso de que la gente se chotee- las libertades de manifestación, expresión (iba por el “Rodead el Congreso” del sábado -día de la investidura definitiva- que no paran de decir que no lo han organizado ellos, pero que les parece un “sano ejercicio de libertad”, o sea, reinventando la democracia esta de pacotilla, como digo, o como dijera aquel “qué tiempos estos en que hay que recordar lo evidente”, que vivimos en democracia y en un Estado de Derecho y blablablá…) y, claro, queda como dios, como el campeón de las libertades y medio caudillo del pueblo, perdón, “la gente”.  Estos “crisóstomos” (“picos de oro” en griego) son buenos en estos lances, como lo era Trotsky arengando a las masas y por eso le quería Lenin hasta que le mandó a tomar por el orto y Stalin por el saco.

En un momento dado, lo que demostraría la solidez de esta democracia, Iglesias le dice a Mariano: “podría darse el caso de que un día, usted, señor Rajoy, perdiera las elecciones generales y las ganáramos nosotros… ¡¡¡ “Y NO PASARÍA NADA” !!! (admirativas, comillas, mayúsculas y negrita mías). Y si pasa, se le saluda, añado yo. Aquí la clave de bóveda. ¿Que es una forma de hablar, me dirán? Hummmm, no sé, no sé… Acabo con dos codas: el “chou” (show) ha sido protagonizado por dos “starrings” zurrándose unos “zascas”, como se dice ahora, pero con risas, colegueo casi, y muy deportivamente, que diría Ortega y Gasset. Protagonismo, pues, de ambos “toreros” merendándose y pasando por encima de la patética intervención del psoísta “Judas” Hernando, hasta ayer adalid del “no es no”, señor Rajoy, y hoy liderando la abstención que permite a Mariano gobernar. “Judas” decimos respecto a Pedro Sánchez -o Bruto apuñalando, no sólo él, a Julio César, pero ya quisieran estos liliputienses llegar a la suela de la sandalia de esos egregios romanos- que no ha aplaudido en ningún momento -cada cinco minutos la bancada psoecialista interrumpía el cante en el ansia de Hernando- al portavoz del PsoE. Sólo lo hizo -aplaudir- al final de su intervención, levantándose dos segundos de su escaño y volver a sentarse para anotar algo en su libreta que le servía para hacerse el loco.  Un detalle significativo -el no aplaudir mientras un Madina, por ejemplo, se desgañitaba- que nos hace apostar -después de su enigmático “el sábado será otro día”– porque Sánchez volvió a decir “no” por segunda vez el sábado. Morir matando, y es que, haga lo que haga, le van a moler igual desde todos los sitios, ángulos y antenas. Aunque igual es masoca como yo y se abstiene gozando con la azotaina por haber sido un niño malo y travieso.

Buenas tardes.

La Batalla de Mossul abre el camino a la independencia del Kurdistán irakí

El dirigente kurdo Masud Barzani
Uno de los objetivos no confesados de la batalla para arrojar a las fuerzas del Califato Islámico de la ciudad irakí de Mossul es abrir al camino a la independencia del Kurdistán irakí. Se trata del proyecto estelar del Plan Yinon por el cual el imperialismo invadió Irak en 2003.

Así lo ha reconocido el Primer Ministro de la región autónoma de Kurdistán, Nechirvan Barzani, durante una entrevista al diario alemán Bild. “Hace tiempo que las cosas están maduras” para la independencia, “aunque por el momento nos concentramos en la Batalla de Mosssul”.

Las fuerzas peshmergas del gobierno autónomo de Kurdistán participan en la referida batalla junto a las del gobierno central, aunque las relaciones entre ambos son tan malas que sólo la intervención del imperialismo asegura una mínima coordinación militar.

Barzani asegura al diario alemán que en cuanto finalice la batalla, se reunirán con el gobierno central de Bagdad “para hablar de nuestra independencia”. Desde que en 2003 cayó Saddam Hussein, “llevamos esperando un Kurdistán democrático, pero ese Irak ha fracasado”, añade Barzani. Los kurdos no son árabes, sino una nación que la “comunidad internacional” debe tener en cuenta “de manera realista”.

En el Kurdistán irakí no hay ejército irakí ni policía irakí, dice Barzani. “En un momento determinado habrá un referéndum de autodeterminación sobre la independencia de Kurdistán. Dejemos que la gente decida entonces”, concluye el dirigente kurdo.

Esta semana el secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, ha visitado al jefe del clan de los Barzani, Masoud, presidente del gobierno regional del Kurdistán. Entre los miembros de la delegación del Pentágono estaba Brett McGurk, el enviado especial presidencial para la coalición contra el Califato Islámico.

Durante el encuentro Barzani expresó su agradecimiento hacia el imperialismo por su intervención militar en Oriente Medio. El gobierno regional kurdo juega con todas las barajas, ya que también mantiene excelentes relaciones con el gobierno turco, según descubrieron los correos capturados y publicados por Wikileaks al AKP el pasado mes de julio, muy pocos días antes del golpe de Estado.

Uno de los correos muestra el compromiso del KDP de Barzani con las fuerzas especiales turcas para eliminar al PKK, una especie de guerra civil interna entre las distintas organizaciones kurdas. Dicho compromiso no era desinteresado porque otro correo menciona una ayuda financiera de 200 millones de dólares del AKP de Erdogan a “las áreas bajo control de los peshmergas”. Esta subvención era la respuesta a una petición de ayuda del gobierno kurdo al AKP para pagar a sus tropas, que llevaba varios meses sin cobrar sus salarios.

En agosto Erdogan y Barzani se reunieron en Ankara para discutir la estrategia común contra el PKK, según informó el portal kurdo Rudaw.

Los países africanos abandonan el neocolonalismo travestido con toga

La Presidenta Fernández de Gurmendi
El martes el ministro de Información de Gambia, Sheriff Bojang, anunció ante una cadena de televisión de su país que el gobierno había iniciado los trámites para abandonar el Tribunal Penal Internacional, al que acusó públicamente de “persecución contra los africanos” cuando “al menos 30 países occidentales han cometido crímenes de guerra” desde la creación de la nueva jurisdicción sin que hayan sido inquietados en ningún momento.

En 2013 la Unión Africana ya se posicionó contra este Tribunal, que tiene su sede en La Haya, a pesar de que todos sus juicios son contra africanos. Además Burundi y África del sur ya ha lo abandonaron anteriormente.

En medio de una gran controversia interna, el gobierno de Sudáfrica habló de nuevo colonialismo y denunció que el Tribunal Penal Internacional debería juzgar a los dirigentes franceses Sarkozy y Hollande por el asesinato de Gadafi y otros crímenes cometidos durante la invasión de Libia en 2011.

El Tribunal Penal Internacional “no es ya un lugar para la justicia sino el juguete de los poderes imperialistas en declive”, dijo hace unos años Uhuru Kenyatta, Presidente de Kenya y uno de los perseguidos, desde la Tribuna de la Unidad Africana. “Este Tribunal actúa a petición de los gobiernos europeo y americano, contra la soberanía de los Estados y pueblos africanos […] La gente califica esta situación de caza racial”, añadió.

El caso de Kenyatta es pintoresco. Tanto a él como a su antiguo oponente William Ruto, el Tribunal les acusa desde 2011 por crímenes contra la humanidad por unos disturbios causados durante las elecciones de 2007 en la que los partidarios de ambos se enfrentaron en la calle y que causaron 1.000 muertes. Pero en 2013 se pusieron de acuerdo para presentarse juntos a las elecciones.

34 países africanos firmaron en 1998 el Estatuto de Roma que creó este tinglado. Desde su entrada en funcionamiento en 2002 ha acusado a más de 30 dirigentes de ocho países africanos de los más horrendos crímenes que cabe imaginar, normalmente a petición de los gobiernos que tienen enchufe ante las grandes potencias y quieren desembarazarse de una oposición política molesta, como en Costa de Marfil. Los jueces son tan vagos que en 14 años sólo han realizado cuatro juicios… Afortunadamente trabajaban aún menos que el Tribunal Constitucional español. Actualmente su presidenta es la argentina Silvia Fernández de Gurmendi.

Mientras tanto, la ONU se sacude la caspa de los hombros: todas las tropas que ha enviado a África han sido acusadas de graves crímenes, asesinatos y violaciones en masa, que se han saldado con otros tantos carpetazos y pelillos a la mar. No hay pruebas (ni las habrá). La ONU se ha creado para salvar a lo humanidad de los crímenes, no para cometerlos.

En África sólo se ha cometido un verdadero crimen contra la humanidad: el colonialismo en todas sus formas.

Turquía pide que los buques de la OTAN abandonen las costas del Mar Egeo

Ursula von der Leyen, ministra de Defensa
En febrero Alemania llevó a la OTAN a emprender una operación naval en el Mar Egeo con la excusa de frenar la avalancha de emigrantes que llegaban a la Unión Europea procedentes de Turquía.

Ahora un reciente informe de la Unión Europea ha puesto de manifiesto la falacia. El flujo de emigrantes se estaba reduciendo notablemente cuando la operación naval se puso en marcha, gracias a un acuerdo con Turquía.

A pesar de que la llamada “crisis de los emigrantes” pasó de largo, los buques de la OTAN bajo mando alemán, el grupo Standing Nato Maritime Group 2, siguen patrullando las costas de Turquía y Grecia, muy cerca del estrecho del Bósforo y los Dardanelos que atraviesa la flota rusa para entrar y salir del Mar Negro.

En abril el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, anunció que a pesar de que ya no había refugiados, la misión de patrulla iba a continuar: “Creo que no es necesario poner término a nuestra actividad demasiado pronto porque vemos que las pateras continúan tratando de cruzar el Mar Egeo”, dijo, anunciando que la misión continuaría tanto tiempo cuanto fuera necesario.

Tras el giro experimentado por las relaciones entre Turquía y Rusia, en Ankara no quieren a los buques alemanes de la OTAN merodeando cerca de sus playas. El 28 de octubre el ministro turco de Defensa, Fikri Isik, dijo que no había ningún motivo para prolongar la misión por más tiempo. “Ya ha alcanzado sus objetivos”, dijo.

“De cualquier manera es Turquía quien impide el paso de los clandestinos. Nosotros, Turquía, vamos a continuar nuestros esfuerzos en esa línea.No es necesario que las fuerzas de la OTAN continúen aquí”, añadió, poniendo un plazo terminante a lal OTAN: deben marcharse antes de final de año.

La víspera Stoltenberg había alabado la “eficacia” del dispositivo de la OTAN en el Mar Egeo, asegurando que “añadía valor” por la capacidad de los navíos comprometidos en operar en las aguas territoriales de Turquía y de Grecia simultáneamente.

De momento no hay fecha para la salida de la OTAN del Mar Egeo, pero nadie quiere sustituir a Alemania en el mando de los buques, qyue abandonará la misión a comienzos de año. “De momento la misisón está asegurada hasta finales de año. Después ya veremos”, afirmó Ursula Von der Leyen, la ministra alemana de Defensa.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies