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Día: 11 de octubre de 2016 (página 1 de 1)

La continuidad de los nazis en la dirección de la República Federal de Alemania

Tribunal del Reich, la Audiencia Nacional nazi
Tras la Segunda Guerra Mundial cerca del 80 por ciento de los cuadros del Ministerio de Justicia de la República Federal de Alemania habían trabajado en el mismo puesto con el III Reich, un número mucho más elevado de lo que siempre se había reconocido oficialmente.

Los datos los publicó ayer el diario Süddeutsche Zeitung, reproduciendo una vieja polémica a la que el historiador Peter Reichel ha calificado como “la segunda historia del nazismo”, es decir, la continuidad del III Reich en la nueva Alemania.

“El número de [antiguos] miembros del NSDAP [el partido nazi] en el seno del Ministerio de Justicia no se redujo tras la guerra, como se había supuesto, sino que aumentó en los años cincuenta”, ha manifestado al Süddeutsche Zeitung uno de los codirectores de la investigación, Christoph Safferling.

Es un tema recurrente que muestra el íntimo vínculo del fascismo con el capitalismo en su última etapa, tal y como analizara Dimitrov en su informe de 1935 a la Internacional Comunista.

Formalmente, la República Federal de Alemania se creó en 1949 como un repudio explícito del pasado más inmediato. Los hechos demuestran algo bien distinto. El contraste con la República Democrática Alemana y otros países del este de Europa es flagrante: sólo la revolución socialista puede acabar con la pervivencia del fascismo.

No sólo los historiadores alemanes, entre otros, como los españoles, están perdidos sino, sobre todo, quienes dicen luchar contra el fascismo sin saber contra qué ni contra quién se enfrentan porque del fascismo, como dice Reichel sólo cuentan la primera parte; les falta la segunda: la persistencia del fascismo bajo “una burda falsificación del parlamentarismo”, como denunciaba Dimitrov en su informe.

En Alemania la historiografía se ceba en el falso anzuelo del holocausto. Pero lo importante es tener en cuenta, como escribió en 1964 Rolf Hochhuth en “Der Stellvertreter” (El Vicario), que los implicados en la “solución final” son los mismos que forjaron luego la “nueva” República Federal de Alemania.

Afortunadamente, hace 20 años saltó una polémica con las últimas investigaciones sobre los crímenes nazis en Serbia y la Unión Soviética.

Los historiadores se hacen los tontos, como en España. Parece que no se quieren enterar de lo que para casi todos los demás es una evidencia, la “Sonderweg” típica de la historia germana, que no es Hitler, como no es Franco en España. El verdadero nudo es que los mismos, las mismas clases sociales coaligadas que llevaron al Reich a la Primera Gran Guerra, la llevaron luego a la Segunda y finalmente a la “nueva” Alemania y a la edificación del sueño fascista: la Unión Europea.

Sin derrocar a esas clases sociales, hoy fundidas en la burguesía monopolista, no es posible acabar con el fascismo, ni en Alemania ni en España.

Los haitianos piden que no se hagan donaciones a la Cruz Roja de Estados Unidos

En Haití una investigación de la cadena de radio NPR acusa a la Cruz Roja de Estados Unidos de no cumplir sus compromisos de ayuda humanitaria y de falsear sistemáticamente sus actividades, según informa The Independent.

El país centroamericano acaba de padecer los estragos del huracán Matthew, que ha causado más de 1.000 fallecimientos en el país. A pesar de que al menos 350.000 supervivientes necesitan asistencia con premura, no quieren que nadie entregue ninguna cantidad de dinero a la Cruz Roja estadounidense.

“En los próximos días muchos de vosotros me escribiréis para preguntarme cómo podéis ayudar a Haití”, comenta tras el paso del huracán una mujer en su cuenta de Twitter. “No entreguéis el dinero a la Cruz Roja americana”, añade.

La desconfianza se explica porque una investigación llevada a cabo por la radio NPR, la principal cadena de radio no comercial de Estados Unidos, acusa a la Cruz Roja de su país de haberse apropiarse de los fondos recibidos durante el terremoto que asoló Haití en 2010.

Entonces la Cruz Roja de Estados Unidos recaudó 500.000 dólares para edificar 700 viviendas, de las que sólo ha construido siete. La radio acusa también a la ONG que falsear las cuentas para ocultar la malversación de fondos.

Tras el seísmo, las donaciones totales obtenidas para Haití ascendieron a 11 millones de dólares y seis años después a los haitianos aún no han llegado más que migajas. Según la Unicef, cerca de 55.000 familias viven aún en tiendas de campaña.

Sólo en la provincia de Grand Anse, el huracán Matthew ha destruido más de 66.000 viviendas. Han aparecido nuevos brotes de cólera, una enfermedad que desde 2010 ha matado ya a 10.000 personas.

Turquía desvincula de la OTAN su sistema de defensa aérea

Ayer Putin mantuvo un encuentro con Erdogan en Estambul que ha pasado completamente desapercibido para la prensa internacional. Además de avanzar en la coordinación de sus acciones militares en Siria y de la firma del acuerdo para la construcción de gasoducto Turk Stream, ambos países pretenden colaborar en la defensa aérea, lo que supone que en este punto Turquía renuncia a su colaboración con la OTAN.

El Kremlin ha anunciado oficialmente que Rusia está “dispuesta a cooperar con Turqiía en la industria de defensa” y que eso se traducirá en “proyectos concretos”, aunque no los ha enumerado.

Los planes turcos para la renovación de su defensa aérea se iniciaron en 2013, cuando optó por el sistema chino Hongqi-9/FD 2000, poniendo de manifiesto el distanciamiento que el gobierno de Erdogan tomaba respecto de la OTAN.

La adjudicación china triunfó frente a la oferta franco-italiana Eurosam (SAMP-T) y la estadounidense Raytheon/Lockheed-Martin (Patriot PAC-3). Previamente Turquía también había renunciado al sistema ruso S-300 PMU-2 de Almaz-Antey por ser excesivamente oneroso.

La decisión turca fue duramente criticada por la OTAN por su incompatibilidad con las redes de la Alianza y porque suponía entregar a los chinos información confidencial, como el código IFF.

En noviembre del año pasado el gobierno de Ankara anunció que desistía de la adjudicación china, por lo que en la OTAN creyeron que se decantaría por una de las dos opciones restantes, la europea o la estadounidense.

No fue así. El gobierno turco anunció el lanzamiento de un programa autóctono que confió a Aselsan, una empresa especialista en electrónica militar, y a Rokestan, que fabrica misiles, que trabajarían con un misterioso “sistema de armamento mundialmente reconocido”.

Ahora fuentes diplomáticas turcas han reconocido que se trata del sistema ruso de defensa aérea, lo que ha vuelto a desatar toda clase de comentarios sobre el progresivo alejamiento de Turquía de la OTAN.

Los síntomas son inequívocos. El 30 de setiembre Erdogan criticó el Tratado de Lausana de 1923 que fijó la frontera con Grecia en el Mar Egeo, lo que ha sido recibido por el gobierno de Tsipras con enorme desagrado. Ha calificado las declaraciones de Erdogan como “peligrosas” para las relaciones entre ambos países y toda la región.

El ataque contra Rusia está pendiente de una grabación de vídeo

La CNN ha difundido una grabación de audio (1) en la que Kerry muestra su frustración por el fracaso de la diplomacia de Estados Unidos. La grabación se llevó a cabo la semana pasada mientras se celebraba la Asamblea General de la ONU.

En la reunión participan los dirigentes de los Cascos Blancos. La grabación completa se puede escuchar en Youtube (2).

En un momento dado de la conversación hablan de los bombardeos rusos. El intérprete de árabe traduce las observaciones de uno de los sirios, probablemente Raed Saleh, miembro de Al-Qaeda y de los Cascos Blancos simultáneamente, quien expone las dificultades que tienen para supervisar las treguas.

“Nosotros nos creemos que Rusia pueda ser el garante de las acciones del régimen [de Damasco]. Para nosotros es un aliado del régimen y bombardea a los sirios, los civiles sirios, las plazas de los mercados, e incluso a nosotros, la Defensa Civil siria. Desde el inicio de la intervención rusa en Siria, desde el primer día hasta febrero de este año [2016], hemos aportado la prueba de que más de 17 miembros de nuestro personal sirio de la Defensa Civil han sido asesinados por los ataques aéreos rusos”.

Kerry: “¿Tienen Ustedes vídeos de los aviones que atacan?”

[El intérprete traduce al árabe la pregunta]

Kerry: “¿Podríamos tener los vídeos [ininteligible] que nuestros agentes han pedido?”

[El intérprete vuelve a traducir al árabe la pregunta]

Interviene un miembro del personal de Kerry: “Me permito decirles que recibimos muchos vídeos de las víctimas de esos ataques. Son terribles, pero no nos sirven para nada. Necesitamos vídeos de las bombas y de los aviones reales. Hay muchos vídeos de esos en internet, pero no sabemos si son verdaderos o no. Vídeos auténticos de los propios aviones: eso es lo que necesitamos”.

El Pentágono parece que ha encontrado la solución que estaban buscando. Christian Borys, un periodista canadiense que trabaja en Europa del este insertó fotos en su cuenta de Twiter en la que aparecen aviones F/A-18 de la fuerza aérea de Estados Unidos pintados como si fueran Su-34 rusos, diciendo que se trataba del “típico entrenamiento”.

Las tres primeras fotos son de los
F/A-18 repintados, mientras que la cuarta es un Su-34 con su pintura original. Salvo para un experto, no son fáciles de diferenciar, sobre si
vuela a mucha altura o a gran velocidad.

Es cierto que en
maniobras el Pentágono utiliza aviones propios repintados como si fueran
del adversario para que los pilotos se habitúen a reconocerlos. Por lo
tanto, es posible que se trate de un “entrenamiento típico”, como dice
el periodista canadiense. Pura casualidad.

Pero escuchando el
audio de Kerry, a los más suspicaces se nos han puesto las orejas
tiesas. ¿Una casualidad?, ¿estarán preparando el rodaje de un vídeo con
uno de esos “crímenes contra la humanidad” de la aviación rusa?
Al fin y al cabo, a un Kerry desquiciado le hemos oído equiparar Alepo
con Gernika. Los imperialistas buscan un “Gernika” en Siria, una provocación, otro montaje más para abrir los telediarios del mundo entero con las imágenes de una masacre.

En
la Guerra de Irak no hubo más que un montaje, las armas de destrucción
masiva, pero la Guerra de Siria, después de cinco años de muerte y la
desolación, puede batir todos los registros en número de farsas
mediáticas, desde la masacre de Hula (mayo de 2012), el ataque con gas
tóxico en Ghuta (agosto de 2013), ataque al convoy humanitario
(setiembre de 2016)…

Ayer mismo Kerry protestaba por un
inexistente ataque de la avión rusa a un hospital y pedía que se abriera
una investigación completamente innecesaria: el veredicto ya está
escrito; si no es un hospital será un campo de refugiados.

Los
menos suspicaces deben escuchar otra perla del cinismo del que hacen
gala los gringos en estas cuestiones. Se trata de un breve discurso
grabado hace cuatro años (3) en el que interviene Patrick Clawson,
vicepresidente del Instituto Washington sobre Política de Oriente Medio,
en el que sin tapujos dice que la guerra contra Irán se está demorando
demasiado y que convendría iniciarla como todas las demás que ha
iniciado Estados Unidos: con una provocación.

Cuando termina su
discurso, el orador que sube luego al atril no puede dejar de sonreír
maliciosamente por la ocurrencia de Clawson de hablar ese tipo de cosas
en público…

(1) http://edition.cnn.com/2016/10/01/politics/kerry-audio-recording-syria/
(2) http://www.youtube.com/watch?v=t3grHmI44mg
(3) http://www.youtube.com/watch?v=C7to_DbLNNM

Los comunistas árabes en la lucha contra el fascismo

Maher Al-Charif
Desde la entrada en escena del fascismo y luego del nazismo en Europa, los partidos comunistas de los países árabes tomaron una neta postura adversa, poniendo en guardia contra sus ambiciones y sus políticas agresivas. Esta posición situó a los comunistas a contracorriente de algunos sectores de la opinión pública árabe, influenciados por la propaganda del fascismo y del nazismo, y que veían en Alemania e Italia potenciales aliados en su lucha contra Gran Bretaña y Francia, potencias coloniales en la mayoría de países árabes.

La actitud de los comunistas árabes ante el fascismo y el nazismo no fue diferente de la adoptada por el conjunto de partidos comunistas en el mundo, reagrupados desde principios de los años 20 en torno a la Internacional Comunista (IC). El séptimo Congreso de la IC, reunido en Moscú entre el 25 de julio y el 20 de agosto de 1935 constituyó un punto decisivo en la historia del movimiento comunista internacional. En presencia de delegados, entre ellos cierto número de árabes, el dirigente comunista búlgaro Dimitrov presento un informe sobre la “Ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional Comunista en la lucha por la unidad de la clase obrera frente al fascismo”. En ese informe Dimitrov apelaba a todos los partidos comunistas para actuar a fin de formar un frente popular de unidad antifascista, que incluyera a la mayoría de las masas de sus países. El dirigente Palmiro Togliatti presentó un informe sobre la lucha contra la preparación de una nueva guerra mundial por los imperialistas, y denunció al fascismo como “la fuerza principal” que fomentaba la guerra y subrayó la necesidad de ligar la lucha contra la guerra a la lucha contra el fascismo y los movimientos de inspiración fascista.

Las campañas contra el fascismo y al nazismo

La primera campaña organizada por los comunistas árabes contra el fascismo y sus políticas de guerra y colonialistas tenía como objetivo apoyar el combate de los etíopes contra la agresión italiana. Se constituyeron en muchos países árabes, a iniciativa de los comunistas, grupos de solidaridad con el pueblo etíope. A principios del mes de octubre de 1935, el Partido Comunista de Palestina publicó, con ayuda de los partidos de países árabes y africanos junto al de Italia, una declaración llamando a organizar una campaña internacional para detener la agresión fascista contra Etiopía. En ella se leía que “nosotros, hijos de los pueblos oprimidos de África y países árabes, nosotros, trabajadores de Italia… tenemos perfecta conciencia de que mediante nuestro apoyo al pueblo etíope, frente a la aventura fascista, nos enfrentaremos al peligro inminente de una nueva guerra mundial, que arriesga arrastrar al mundo entero, especialmente a nuestros países, hacia una destrucción sin precedentes”.

La segunda campaña organizada por los comunistas árabes contra el fascismo y sus complots fue la campaña de solidaridad con los republicanos españoles. Entonces, a iniciativa de la IC, comunistas árabes se unieron a las Brigadas Internacionales que se trasladaron a España para combatir junto a los republicanos españoles. Entre esos comunistas se encontraban miembros, árabes y judíos, del Partido Comunista de Palestina, tales como Ali Abdel Jaleq Al-Jibawi, miembro del Comité Central del Partido, muerto en España, y Najati Sidqi, miembro del secretariado del Partido, encargado por la dirección de la IC de participar en la organización de las campañas de información para los marroquíes que combatían en las filas de los rebeldes bajo el mando de Franco.

En 1936 el partido comunista palestino dedicó numerosas páginas de su semanario clandestino, “Al-Jabha Al-Shabiyya”, para dar a conocer a la opinión pública palestina la verdad de la guerra civil española y la naturaleza de las fuerzas en liza. En su número del 25 de septiembre de 1936, bajo el título “La guerra civil en España, una guerra de la reacción fascista contra la libertad y la democracia”, se escribía: “La atención de nuestro pueblo árabe está pendiente, tras nuestra querida Palestina, a esta guerra civil sin piedad que se desarrolla en España, desde hace dos meses”.

Tras introducir las premisas de estas guerra, el autor escribe: “El movimiento del General Franco es una guerra fascista contra la libertad y la democracia. Este movimiento no es hostil solamente al pueblo español, sino que supone un grave atentado también al pueblo árabe, principalmente a los árabes de Marruecos, que descubre la gravedad del error que han cometido ayudando a los fascistas españoles”. El mismo órgano del Partido había subrayado, en otro artículo publicado el 21 de agosto de 1936, que los jefes del movimiento fascista en España se habían rebelado y combatido el gobierno popular “tras haber recibido la orden, la aprobación y la asistencia material de los fascistas italianos y hitlerianos”.

La creación de los movimientos árabes contra el fascismo

Desde el año 1937, movimientos y organizaciones opuestas al nazismo y al fascismo comenzaron a formarse. En mayo de ese año se constituyó en Líbano y Siria la “Liga de Lucha contra el Fascismo” por un grupo de intelectuales comunistas y demócratas. Esa Liga celebró en Beirut entre el 6 y el 7 de mayo de 1939 el “I Congreso sirio-libanés por la lucha contra el fascismo” en el que participaron más de doscientos delegados llegados de ambos países que representaban a 32 organizaciones, sin contar con decenas de diputados a título personal o que dirigieron mensajes de aprobación y apoyo al congreso.

En Irak, el Partido Comunista llevó una campaña para acercar y unir al conjunto de las fuerzas nacionales opuestas al fascismo. Por su iniciativa se constituyó una organización feminista bajo el nombre de Asociación de Lucha contra el Fascismo y el Nazismo. El órgano central del partido, el diario “Al-Qaeda”, ostentaba como divisa: “¡Masas populares, uníos contra el fascismo, por el pan y las libertades democráticas, en un frente nacional unido!”.

En Egipto, el ardor de los fascistas provocó un recrudecimiento del celo en el campo de los comunistas y demócratas, donde se vio a los opositores al fascismo y al antisemitismo en numerosas asociaciones y organizaciones. En 1933, con el acceso al poder de Hitler, se creó el Comité de Lucha contra el Antisemitismo para emprender campañas contra el nazismo y organizar el boicot de los productos alemanes. Este mismo comité incitaba a los judíos a comprometerse en la lucha contra el fascismo en sus respectivos países en lugar de emigrar hacia Palestina. En 1934 se fundó la Liga de Partisanos de la Paz, que lanzó numerosas campañas de condena de la agresión italiana en Etiopía y para apoyar la lucha de los republicanos en España.

Desvelar la propaganda de los partidarios árabes del fascismo

Los comunistas árabes se aplicaron sin tardanza a la denuncia de la propaganda difundida por fascistas italianos y nazis alemanes en los países árabes. Esta propaganda encontraba una favorable acogida entre ciertos sectores de la opinión pública, sobre todo en las filas de la juventud. El escritor comunista libanés Raif Jury se enfrentó a las ideas que seducían a las jóvenes generaciones y los hacían receptivos al fascismo. En un artículo publicado en la revista “Al-Talia”, refutó la idea de que el fascismo se proponía liberar a los árabes del yugo de la colonización británica y francesa, sosteniendo que el fascismo “creía firmemente en la colonización y se preparaba con mano firme para la conquista”.

En un discurso pronunciado ante los delegados al I Congreso sirio-libanés de Lucha contra el Fascismo, celebrado en Beirut en mayo de 1939, el secretario general del partido comunista sirio-libanés, Jaled Bakdash afirmaba que “el objetivo principal de Hitler y de Mussolini era la ocupación de colonias en Asia y en África, estando sus esfuerzos dirigidos a consolidar su dominación en el corazón de Europa y los países del área mediterránea, no siendo más que un preámbulo estratégicamente necesario para realizar sus sueños de repartirse las zonas de Oriente, y en primer término el Cercano Oriente árabe”. Respondiendo a aquellos que entre los árabes llamaban a adoptar una política neutra en el conflicto que oponía los “países democráticos” a los “países fascistas” en Europa, Bakdash sostenía que los partidarios de la neutralidad ignoraban el hecho de que “si Italia y Alemania ganan la guerra, los jóvenes Estados árabes, desde Bagdad a Riad pasando por El Cairo, perderían su naciente autonomía y se convertirían, a ejemplo de Libia y Etiopía, en provincias italianas y germánicas… En cuanto a los jóvenes movimientos de liberación nacional, en Siria y palestina, serían ahogados en sangre, aplastados por las hachas de los verdugos de Roma y Berlín”.

El Partido Comunista sirio-libanés consagró buena parte de los debates de su 4º Congreso, de noviembre de 1941, a responder a la propaganda fascista que se difundía en los países árabes. En el informe aparecido al término de este Congreso, el Partido lanzó un llamamiento a los ciudadanos sirios y libaneses, invitándoles a rechazar las mentiras de los agentes nazis que pretendían que “la victoria coronaría los esfuerzos de Hitler, el cual preparaba la revancha, en nombre de los árabes contra el colonialismo extranjero y sus agentes”. Aquellos debieran saber, en efecto, que el hitlerismo es el “colonialismo más atroz que ha conocido la historia”.

En Irak, el Partido Comunista puso en guardia contra la política de los oficiales nacionalistas, autores de un golpe de Estado en 1941, susceptible de desembocar en un acuerdo con la Alemania nazi en virtud del principio universal que indica que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”.

En una carta fechada el 17 de mayo de 1941 y dirigida a Rachid Ali Kaylani, jefe de los oficiales rebeldes, el secretario general del Partido Comunista, Fahd, argumenta que los ejércitos de los países del Eje no son menos proclives al imperialismo que Gran Bretaña y que, por tanto, contar con la ayuda de un país imperialista, fuera cual fuera, no significaría más que la caída del movimiento nacional en brazos de otro imperialismo.

En Palestina, el comité central del Partido Comunista tuvo que reconocer, en 1939, que algunos dirigentes del movimiento nacional árabe palestino “habían facilitado la introducción de la propaganda fascista no solo en Palestina, sino en toda la región del Cercano Oriente, difundiendo la idea de que los fascistas alemanes ayudarían a los árabes en su lucha por la independencia”.

En Túnez, las fuerzas alemanas penetraron en noviembre de 1940; en respuesta a la posición de un gran número de militantes del partido Destur, que habían optado por la colaboración con los alemanes, el Partido Comunista tunecino llamó al pueblo “a enfrentarse, cueste lo que cueste, con el ocupante hitleriano, y unirse en el combate hacia la democracia y la paz”.

Solidaridad con la Unión Soviética y lucha universal contra el nazismo

Tras la firma por las democracias occidentales del Tratado de Munich con Alemania, a finales de septiembre de 1938, el poder soviético, temeroso de ver a las tropas germánicas invadiendo su territorio, dio su acuerdo, el 23 de agosto de 1939, a la firma de un tratado de no agresión con la Alemania nazi. Pese al malestar que esta repentina decisión de la URSS provocó en las filas de los comunistas árabes, no por ello fue menos apoyado, con el convencimiento que era necesario a cualquier precio el único Estado socialista”.

La agresión alemana contra la URSS en junio de 1941 llevó a los comunistas del mundo, incluyendo a los árabes, a considerar el apoyo como una tarea primordial. Es entonces cuando los comunistas árabes organizan campañas de solidaridad con los pueblos soviéticos y a crear comités para su asistencia.

En la declaración publicada al final de su 4º congreso nacional, en noviembre de 1941, el Partido Comunista sirio-libanés consideraba que la consigna “Ayudemos a la Unión Soviética” debiera constituir la llamada de todos los hombres libres del mundo, incluyendo el mundo árabe. La idea era que “el destino de sus patrias y su independencia estaban ligados a la victoria del Estado Soviético y de los pueblos libres contra la Alemania nazi”.

Los comunistas árabes insistieron en la necesidad de unir la lucha de sus pueblos por la emancipación de la colonización franco-británica con la lucha universal contra el fascismo. En el artículo titulado “Nuestro partido comunista y el poder”, publicado en el diario “Sawt Al-Chab” de 22 de junio de 1944, Nicolás Chaui, eminente dirigente libanés, sostenía que la independencia real tal como se desea “no será facilitada y accesible más que en la medida en que la victoria general sobre el hitlerismo y el fascismo en general sea total, sólida y profunda”.

Por una solución democrática de la cuestión palestina

Tomando una firme postura contra el sionismo y sus objetivos en Palestina, los comunistas árabes condenaron la política de persecución de los judíos efectuada por los nazis en Europa.

Farjallah Al-Helu, uno de los dirigentes del Partido Comunista libanés, en un discurso en Beirut el 5 de octubre de 1944, afirmó que el combate de los árabes, incluidos los libaneses contra el sionismo no era debido “a una intención religiosa o de un resentimiento racista, como pretendían los sionistas, porque es innegable que los árabes no fueron nunca por ningún tipo de fanatismo”.

En su búsqueda de una solución democrática a la cuestión palestina, la Liga de Liberación Nacional, que agrupaba desde principios de 1944 a los comunistas, fue la única fuerza política, en el campo árabe, que intentó dar una dimensión internacional a la lucha del pueblo palestino. En este sentido, consideraba la cuestión palestina como un problema de liberación nacional, lo mismo que veían en ella “una parte integrante de una causa defendida a escala mundial por la desaparición de los regímenes racistas, la independencia de todos los pueblos en el seno de sus patrias, y la instauración de la fraternidad y la igualdad entre estos pueblos”.

La Liga de Liberación Nacional había buscado desde sus inicios una demarcación nítida entre el sionismo, por una parte, y la población judía de Palestina por la otra. Invitó al movimiento nacionalista árabe a contribuir, mediante la adopción de una política realista y democrática, “a debilitar el potencial de acción sionista en el seno de las masas judías”, subrayando que los intereses de estas “estaban directamente unidos el éxito de la lucha del pueblo árabe contra el imperialismo y el sionismo”. En esa misma óptica, criticaron las posiciones de los dirigentes nacionalistas tradicionales, que no dejaban de proclamar “que era absolutamente imposible vivir en paz con la comunidad judía de Palestina, o conceder a esta el menor derecho democrático”. Para la Liga, en efecto, la adopción de una política de paz hacia la población judía, así como la concepción de derechos democráticos no significaba, de ninguna manera, la renuncia a los derechos nacionales de los árabes palestinos.

Fuente: http://orientxxi.info/le-moyen-orient-1876-1980/les-communistes-arabes-et-la-lutte-contre-le-fascisme-et-le-nazisme-1935-1945,1490

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