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Día: 12 de agosto de 2016 (página 1 de 1)

Más de 300 obreros muertos en ‘accidente’ laboral en seis meses

Un total de 301 trabajadores murieron en “accidente” laboral entre enero y junio de este año, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

El primer semestre de 2016 se saldó con un aumento del 5,6 por ciento en el número de fallecidos por “accidente” laboral, un total de 301 personas. De estas muertes, 226 se produjeron durante la jornada de trabajo, 13 menos que en el primer semestre de 2015, lo que implica una descenso del 5,4 por ciento.

Los 75 accidentes mortales restantes registrados hasta junio fueron “in itinere”, que son los que se producen en el trayecto de casa al trabajo y viceversa: un 63 por ciento más.

En la primera mitad del año se contabilizaron 276.069 “accidentes” laborales con baja, lo que supone un aumento del 8,6 por ciento respecto al número de siniestros del mismo periodo de 2015, cuando se produjeron 254.197 accidentes.

Del conjunto de siniestros, 238.526 “accidentes” se registraron en el lugar de trabajo y 37.543 fueron siniestros “in itinere”. Los primeros aumentaron un 8,5 por ciento, mientras que los segundos se incrementaron un 9,3 por ciento.

Los “accidentes” leves con baja en el puesto de trabajo sumaron 236.571 hasta junio, un 8,5 por ciento más, y los graves alcanzaron los 1.729, un 8,5 por ciento más. En el caso de los siniestros “in itinere”, se registraron 37.016 accidentes de carácter leve (+9,2 por ciento) y 452 de gravedad (+9,4 por ciento).

Por actividades económicas, la industria manufacturera registró el mayor número de “accidentes” con baja en jornada de trabajo, al aglutinar 44.777 siniestros (+12 por ciento), seguido del comercio mayorista y minorista y reparación de vehículos a
motor, con 34.116 “accidentes” (+9,1 por ciento); la construcción, con 25.257 siniestros (+12,4 por ciento), y las actividades sanitarias y de servicios sociales, con 22.786 siniestros (+7,4 por ciento).

Casi todas las actividades incrementaron su número de siniestros respecto al primer semestre de 2015. Se salvan las industrias extractivas, que recortaron su volumen de accidentes un 8,9 por ciento, hasta sumar 1.211 siniestros, y las actividades administrativas, que redujeron un 7,6 por ciento su cifra de accidentes, hasta 18.967.

Por contra, los mayores repuntes se dieron en la hostelería, con un aumento del 16,3 por ciento y un total de 21.609 “accidentes”; en la construcción (+12,4 por ciento, 25.257 siniestros), y en las actividades administrativas y servicios auxiliares (+12,4 por ciento, 13.343 siniestros).

La mayor parte de los “accidentes” laborales se deben a sobreesfuerzos físicos, caídas, tropiezos, choques contra objetos en movimiento, y contactos con materia cortante, punzante o duro.

Según la estadística de siniestralidad laboral del Ministerio de Empleo, hasta junio de este año se notificaron 363.335 “accidentes” sin baja, un 5,1 por ciento más que en el mismo periodo de 2015.

El gobierno chino también tiene que salir al rescate de los bancos

Según un informe del banco suizo UBS, los activos dudosos han crecido en 271.000 millones de dólares entre 2013 y 2015. Mientras que el capital se ha incrementado de forma “sorprendente”.

Los economistas de UBS señalan que “2015 ha sido el primer año desde principios de los 2000 en el que se han rescatado bancos de gran tamaño en China”.

“El nivel de capital se ha incrementado entre los bancos regionales y rurales de forma sorprendentemente elevada. No creemos que el mercado sea consciente de los cambios que están en curso, y de que haya un proceso para recapitalizar y rescatar a las instituciones con problemas”, destaca el informe del banco suizo.

El mismo documento destaca que aunque el capital de los bancos chinos se ha incrementado en unos 93.000 millones de dólares, aún son necesarios unos 300.000 millones más de capital adicional además de borrar del balance unos 677.000 millones de activos dudosos.

Jason Bedford, director del documento de UBS, señala que algunos bancos han visto como capital se incrementaba un 103 por ciento o incluso un 305 por ciento entre 2013 y 2015. Este movimiento también puede responder a un intento de los dirigentes chinos por estimular la economía mediante una mayor expansión del crédito.

“El problema es que si el crecimiento del crédito continúa siendo dos o tres veces superior al crecimiento del PIB, el esfuerzo para recapitalizar los bancos puede ser superado por el crecimiento de los activos dudosos”, señala el documento.

Turquía en 2016 como Irán en 1979

El periódico estadounidense Los Angeles Times asimila los sentimientos antimperialistas de los turcos después del golpe de estado fallido del 15 de julio a los de los iraníes tras la victoria de la Revolución de 1979.

El periódico publicó un artículo donde pinta un cuadro poco optimista de la Turquía actual.

“La situación que reina actualmente en Turquía es comparable a la que vivió Irán después de la Revolución Islámica y que acabó con la toma de la Embajada de Estados Unidos en Teherán. La base turca de Incirlik ya no es un sitio seguro para tener allí almacenadas armas nucleares norteamericanas”, señala.

El periódico recuerda la cólera de los iraníes provocada por la luz verde de Washington a la entrada del Shah de Irán en Estados Unidos y pide a la Casa Blanca que extraiga lecciones de la Historia, una posible referencia a la decisión de Washington de no extraditar al clérigo Fethullah Gülen. Este último, que ha sido acusado por Erdogan de promover el golpe de Estado, continúa exiliado en Estados Unidos y el gobierno estadounidense no tiene intención de extraditarlo alegando que Ankara no ha presentado pruebas que le vinculen a la intentona.

“¿Qué pasaría si los manifestantes turcos que corean eslóganes antinorteamericanos porque consideran que Estados Unidos estuvo detrás del golpe de Estado decidieran un día dirigirse a la base militar de Incirlik para tomar su control?”, señala el artículo.

“Por el contrario, hay expertos que creen que no hace falta retirar las armas nucleares norteamericanas de Turquía puesto que ese gesto daría la impresión de que Washington ya no confía en Ankara. Ellos creen que los norteamericanos deberían reforzar a sus aliados frente a Rusia”.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=135727&cid=23&fromval=1

Turquía colaborará con Rusia en la lucha contra el yihadismo en Siria

Mevlut Cavusoglu, ministro de Asuntos Exteriores
El ministro turco de Asuntos Exteriores Mevlut Cavusoglu anunció ayer por la televisión que Turquía llevará a cabo “acciones conjuntas” con Rusia contra el Califato Islámico en la guerra de Siria.

“Vamos a discutir todos los detalles. Siempre hemos llamado a Rusia para llevar a cabo operaciones contra el Califato Islámico”, dijo, como si no estuviera anunciando ninguna novedad.

Desde el 15 de julio muchas cosas están cambiando en Turquía, y muy rápidamente, además. Cavusoglu suele estar en medio de todas ellas, como si quisiera aparentar que corre más de lo que sus pies le permiten.

Las palabras de Cavusoglu quizá se entiendan mejor si se tiene en cuenta que también ha dicho que su gobierno podría equiparse comprando el armamento de otros países, en referencia Rusia y China, y no de los de la OTAN.

Muchas de las expresiones que vienen pronunciando los dirigentes del AKP suenen más a amenaza que otra cosa, lo cual significa que están negociando con Estados Unidos bajo cuerda y sólo cabe esperar para comprobar si Estados Unidos les da eso que quieren conseguir.

Por ejemplo, Erdogan ha dicho que le gustaría a atraerse a Irán e Irak y a “otros países vecinos”, en referencia a Siria, lo cual es mucho más verosímil, ya que la política de su gobierno, a pesar de las evidencias mostradas hasta ahora, es la de “cero problemas” con los vecinos.

Turquía vive una época de “milagro económico” que la burguesía quiere preservar a toda costa. Goldman Sachs dijo que era el país de las inversiones para este siglo. La burguesía quiere aprovechar este momento dulce y sabe que tiene muchas más probabilidades con Rusia y China que con Estados Unidos y la Unión Europea, que dan síntomas de agotamiento.

Sin embargo, como también ha dicho Casavoglu, el gobierno del AKP no va a cambiar el este por el oeste, es decir, quiere mantener un cierto equilibrio, por lo cual habrá que ver, primero, si lo puede mantener, y segundo, si le dejan mantenerlo.

La pertenencia de Turquía a la OTAN no depende sólo de Turquía, en contra de lo que algunos están diciendo. También depende de la OTAN, en cuyos cuarteles se nota ya el nerviosismo, como aseguraba ayer el Washington Post (*) por un motivo de peso: en esta crisis la OTAN tiene más que perder con Turquía que al revés.

Cualquiera que sea el resultado, quienes ganan con esta crisis son Turquía y Rusia y sólo queda saber cuánto son capaces de ganar; quien pierde seguro es la alianza imperialista. De ahí el nerviosismo y las llamaditas por teléfono a Ankara gritando y pegando voces como histéricos.

(*) http://www.washingtonpost.com/world/national-security/nato-says-turkey-remains-a-valued-ally-after-erdogan-visits-putin-in-moscow/2016/08/10/3f527934-5f24-11e6-af8e-54aa2e849447_story.html

El falso reportaje de la cadena Sky sobre los mercenarios rusos en Siria

La cadena de televisión Sky News realizó un reportaje sobre los mercenarios rusos que luchaban en Siria junto a las tropas de Bashar Al-Assad, para lo cual su corresponsal en Moscú, John Sparks, creó un escenario verosímil y llamó a un actor que recitara un guión ante las cámaras.

El magnífico reportaje lo pueden ver en estos enlaces. Merece la pena, no tiene desperdicio:

http://twitter.com/SkyNews/status/763111060555571200

La cadena tuvo la mala suerte de que el actor les jugó una mala pasada y, una vez que como buen mercenario, cobró sus honorarios, divulgó la patraña en la que había participado como una de sus mejores interpretaciones. Digna de entrar en un curriculum de prestigio.

Al servicio de sus amos imperialistas, hace muchos años que Sky News está empeñada, junto a los demás medios de comunicación internacionales, en intoxicar acerca de Rusia y, sobre todo, el malvado Putin para justificar los crímenes de sus jefes.

Para ellos financia una red de plumíferos que nada tienen que envidiar a los que aquí conocemos, como Alfonso Rojo, Arturo Pérez Reverte, Manolo Marlasca hijo o Jon Sistiaga, a cada cual más torpe. El lacayo de Sky en Moscú, John Sparks, quería mostrar a los espectadores que, además de bombardeos, Rusia participaba en los combates sobre tierra firme en Siria, para lo cual pagaba mercenarios.

Es para que luego vengan ese tipo específico de cretinos a decir: los unos son iguales a los otros, son todos lo mismo, y lo incluyan en su propia página web como una gran primicia. A eso se le llama socialimperialismo y consiste en decir lo mismo que los imperialistas aparentando ser lo contrario.

El guión del reportero de Sky creyó haber encontrado un filón: una unidad secreta de mercenarios, la tropa Wagner, uno de cuyos integrantes aparecía confesando delante de la cámara de la manera acostumbrada: una silueta en medio de sombras, la voz distorsionada, el rostro oculto y un nombre supuesto, Dimitri, poco original.

“Nos han traído aquí. Éramos cuatro. ¿Qué era lo importante para nosotros? El dinero, por supuesto. Todo el mundo busca el dinero fácil. Y nosotros nos lanzamos a ello”, dice el mercenario de pega ante las cámaras.

Ni más hechos, ni más datos, ni más pruebas. Lo suficiente para que el corresponsal lance su propio discurso contra Rusia en los términos acostumbrados. En Siria hay centenares de mercenarios como Dimitri que cobran un salario de 250.000 rublos al mes por hacer el trabajo sucio: matar a la carta, a petición de sus capitanes, y organizar provocaciones contra los rebeldes “moderados” que combaten al gobierno de Bashar Al-Assad. Si mueren serán enterrados en una tumba anónima.

Todo fue bien para la cadena hasta que, de regreso a Rusia, el actor confesó haber cobrado 100.000 rublos -mucho menos que los mercenarios- por recitar el guión preparado de antemano.

Por si la productora de Enrique Cerezo está buscando actores de reparto, le diremos que el actor se llama Alexander Agapov y vive en Moscú, donde trabaja en un teatro. Para su escenificación le dieron varios días para aprenderse el guión, como en cualquier superproducción de “Torrente, el brazo tonto de la ley”.

A Sky News no sólo le falló el factor humano, sino algo más de lo que sólo un ruso se da cuenta: para resultar creíble al actor le hicieron lucir las medallas que se ganó en combate y eso basta para un espectador de Avilés, pero no para uno de Nijni-Novgorod, donde un turista las puede comprar idénticas en cualquier mercadillo local.

En fin, también falló el “atrezzo” y, además, para rodar las escenas, el equipo de producción se trasladó a Rostov para encontrar a los mercenarios de Wagner que, naturalmente, no apareció.

Pero la realidad nunca desanima a un farsante y los de Sky News trataron de embaucar a cosacos locales para que hicieran el papel de figurantes, a lo que se negaron.

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