La web más censurada en internet

Día: 19 de julio de 2016 (página 1 de 1)

El monstruo de Frankenstein

Darío Herchhoren

Es conocida la historia del monstruo de Frankenstein, y también su final. Cuando los hombres jugamos a ser dioses pasan estas cosas.

Vemos ahora que el llamado Estado Islámico” se ha convertido en el nuevo monstruo, que no obedece a su creador. A raíz de los últimos acontecimientos ocurridos en Francia, y a los anteriores ataques terroristas, nos preguntamos el por qué de tantos ataques en el mismo país.

La respuesta no es sencilla, pero entre otros lugares hay que buscarla en la criminal guerra de Irak en el ataque a Libia, en la guerra contra Siria desatada por el propio Estado Islámico”. Vaya por delante nuestra más firme condena al terrorismo, y nuestra solidaridad con las víctimas.

Sin perjuicio de ello hay muchas preguntas para contestar. La primera de ellas es ¿cómo es posible que un grupo armado salido aparentemente de la nada esté pertrechado con tanto armamento y mantenga una guerra durante tanto tiempo? La respuesta es que ese grupo está generosamente financiado y armado por Arabia, por Turquía, por el robo de petróleo sirio y su posterior venta a través de Turquía mediante una gran flota de camiones que lo transporta a puertos turcos mediante una empresa propiedad de un hijo del Erdogan, el presidente turco. Además de todo ello, el gobierno francés que participó en el ataque a Libia, y en el posterior derrocamiento y asesinato de Gadaffi, ha enviado armas capturadas en Libia al EI.

El gobierno francés ha recibido a los representantes del EI y del frente Al Nusra en el palacio del Eliseo, por el propio Hollande, quien los calificó como los «auténticos» representantes del pueblo sirio.

Las potencias occidentales, en su afán de acabar con el gobierno de Bachar el Assad, han estado jugando a la ruleta rusa, apoyando a los terroristas con una mano, y con la otra atacándolos militarmente, en una serie de bombardeos inútiles, que no estaban destinados a dar en el blanco, hasta que la aviación rusa intervino en una serie de ataques precisos y demoledores, que invirtieron el curso de la guerra.

Hay que buscar aquí en las contradicciones de occidente el motivo de los ataques terroristas en Francia.

Un elemento no menor de esta situación es la postura de Turquía frente a la guerra en Siria. Turquía ha prestado y sigue prestando su territorio para el paso de material militar y combatientes a Siria, y se beneficia del robo de petróleo sirio. La situación del gobierno turco en el mundo es extremadamente precaria, ya que tanto Rusia como EEUU quieren deshacerse de un gobierno que resulta incómodo. El gobierno USA, aliado de Turquía, y  siendo  miembros ambos de la OTAN, quiere acabar con Erdogan, ya que le crea problemas con Rusia, sobre todo después del derribo de un caza ruso sobre territorio sirio. Meses después de ese derribo, y cuando los daños a la economía turca se hicieron insoportables por la falta del turismo ruso y por la suspensión por parte de Rusia de la compra de frutas y verduras en Turquía, Erdogan envió una carta de condolencia a Vladimir Putin, lamentando el incidente del avión, a lo cual Rusia contesto reiniciando las relaciones averiadas con Turquía.

A todo eso, el primer ministro turco, hizo unas declaraciones que implican un giro total en su política exterior, donde afirman su interés en mantener buenas relaciones con sus vecinos, que no son otros que Siria e Irán.

El golpe de estado en Turquía, ha resultado una chapuza, y huele fuertemente a autogolpe, lo que abre la puerta a una represión indiscriminada, y una vuelta de tuerca más contra el estado de derecho, y los derechos humanos. Indudablemente, Erdogan, en su afán «otomano» intenta consolidarse internamente, y desatará una terrible persecución contra sus opositores.

Esto es también consecuencia de la situación creada por la crisis siria, los refugiados, y la falta de respuestas por parte de occidente para resolverla. Otra vez el monstruo de Frankenstein camina sin control, y los aprendices de brujo no pueden contenerlo. Es en esto donde hay que buscar los motivos de tantos ataques en Francia.

En Krajina no se han cerrado las heridas de la Guerra de los Balcanes

Béatrice Le Bon-Vujanovic

En 1995 numerosos habitantes fueron obligados a abandonar Croacia, y sobre todo la región de Krajina, porque eran serbios. Su regreso ha topado con una política de obstrucción por parte de las autoridades croatas. ¿Cómo ha ido evolucionando la situación desde el fin de los años 90, especialmente en el contexto de la integración europea de Croacia?

Hasta los conflictos de los años 90, la Krajina era una región mayoritariamente poblada de serbios, en el interior de la república socialista croata. En 1991 la República Serbia de Krajina proclamó su independencia. El 4 de agosto de 1995 las fuerzas croatas lanzaron la operación “Tempestad” para “reconquistar” la región. Esta ofensiva militar provocó la partida forzada de más de 200.000 serbios hacia Bosnia Herzegovina y Serbia sobre todo. Hasta 2010 solamente una cuarta parte había regresado a Krajina.

La búsqueda de la homogeneidad étnica después de 1995

Con una primera limpieza étnica por parte de los serbios a principios de los años 90, y una segunda por parte de los croatas en 1995, Krajina ha perdido una gran parte de su población. Después de 1995 Croacia promovió la homogeneidad nacional, es decir, étnica, en la región con dos tipos de medidas. Por una parte la repoblación de la región con croatas, especialmente incitando al regreso de croatas desplazados desde 1995 y favoreciendo la llegada de colonos croatas llegados de las antiguas repúblicas yugoslavas. Por otra parte, disuadiendo el regreso de los serbios en la región a través de procedimientos administrativos complejos y con un enfoque discriminatorio en los procedimientos penales por crímenes de guerra.

Al poner en cuestión los derechos de las poblaciones serbias expulsadas, Croacia prima el criterio de la nacionalidad (identidad croata) sobre el de ciudadanía (pertenencia a Croacia). Esta preferencia está marcada en la constitución croata, que señala una ruptura con la República Federativa Socialista de Yugoslavia según la cual los serbios eran un “pueblo constitutivo” de Yugoslavia.

En el centro de los dispositivos instrumentados por el gobierno croata para repoblar Krajina figuran las reformas de los derechos de propiedades inmobiliarias, con tres leyes promulgadas entre 1995 y 1996. Este cuadro legislativo atañe principalmente al parque de propiedad social, dominante en Yugoslavia y que confiere el uso y disfrute al ocupante del alojamiento: las viviendas ocupadas por serbios y “abandonadas” deben ser puestas en alquiler en beneficio de los croatas, llegados de otras repúblicas y receptores de la ciudadanía croata, que les confiere derechos en materia de vivienda; las viviendas se privatizan en beneficio de los ocupantes (desde hace mas de diez años), privando a los serbios, entonces ausentes, de este beneficio.

El fracaso de las políticas de retorno de la población serbia

A partir de 1996, en virtud de los acuerdos de Dayton que pusieron fin al conflicto, La Organización para la Seguridad y la Cooperación y la Unión Europea ejercen presión sobre las autoridades croatas a fin de garantizar el derecho al retorno de las personas refugiadas y desplazadas. Dos años más tarde el gobierno croata enmienda numerosas disposiciones de leyes sobre la propiedad y pone en marcha procedimientos ad hoc de resolución de conflictos entre los nuevos ocupantes (croatas) y los antiguos (serbios).

Las leyes de 1995 legalizan la ocupación por croatas de viviendas antiguamente ocupadas por serbios en el parque de propiedad social, pero no las expulsiones forzadas de los serbios. Además, en el parque de propiedad privada, las viviendas pertenecientes a serbios han sido ocupadas por croatas, pero al margen de todo marco jurídico. En la práctica, numerosos croatas están ocupando viviendas cuya propiedad o disfrute es reivindicada por serbios expulsados, en un contexto jurídico confuso.

En 2000 el nuevo gobierno de centro izquierda decide implantar un programa para favorecer el regreso de los serbios, comprometiéndose a luchar contra la ocupación de las viviendas pertenecientes a la población serbia. La razón de este giro es pragmática; se trata de mejorar las relaciones con la Unión Europea para obtener el estatuto de candidato oficial. En cualquier caso la puesta en marcha de este programa resulta muy parcial, y el gobierno debe enfrentarse a las resistencias de la Iglesia católica, de una gran parte de los políticos locales y de la asociación de veteranos de guerra de Yugoslavia.

En 2003, tras la victoria del partido nacionalista HDZ (Unión Democrática croata) en las elecciones legislativas, el gobierno decidió continuar este programa. Ese mismo año la Unión Europea inicia negociaciones relativas a la adhesión de Croacia, y reconoce pues que Croacia posee instituciones estables que garantizan la democracia, el Estado de Derecho, el respeto y la protección de las minorías. Pese a la divergencia de opiniones en cuanto a la política croata relativa a la vuelta de los refugiados desde el principio de las conversaciones, este punto fue únicamente objeto de una mención en el discurso de aceptación de la candidatura de Croacia en 2003. Concretamente, el elemento “Derecho y Protección de las Minorías” no ha constituido un asunto determinante de la adhesión de Croacia a la Unión Europea.

El desarrollo de los procesos de los generales del ejército croata que dirigieron la operación “Tempestad” ha hecho nacer un sentimiento de incomprensión y de injusticia entre la minoría serbia de Croacia: la cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia se presenta como insuficiente, y dos generales han sido exonerados en 2012 tras un juicio en primera instancia. Pese a la opinión favorable de la Comisión Europea expresada en 2010 sobre estos procedimientos, y de la tendencia a la minimización de la violencia de la operación “Tempestad” por parte del Consejo de Europa, las ONG son críticas. A finales de 2011, Amnistía Internacional estima en un informe que Croacia ha tenido muy poca voluntad política para perseguir los crímenes cometidos por las fuerzas armadas croatas durante la ofensiva de agosto de 1995.

La persistencia de las lógicas étnicas en el seno de la Croacia europea

Desde el fin de los años 2000 se observa en Croacia un recrudecimiento de las violencias hacia la minoría serbia, especialmente en Krajina, en donde la minoría serbia representa alrededor del 11% de la población (contra un 4% a nivel nacional). Un informe del Consejo Nacional Serbio de 2015 constata un aumento de los actos criminales y las infracciones respecto a los serbios en Croacia en 2014, y una cierta indiferencia por parte de la policía local. Esta constatación se ve acompañada por el uso creciente de la retórica nacionalista que contiene una “histeria antiserbia” en el discurso de los políticos, ilustrado por la celebración del vigésimo aniversario de la operación “Tempestad”, entre la indiferencia de Unión Europea de la cual Croacia es miembro desde 2014.

Con el ejemplo de Krajina, el análisis concreto de las poblaciones desplazadas permite comprobar que diferentes obstáculos (institucionales, políticos y legales) han disuadido a los candidatos al retorno. Únicamente al principio de las negociaciones para la adhesión de Croacia a la Unión Europea se hicieron verdaderos esfuerzos a favor del retorno de las poblaciones serbias. Desde la adhesión de Croacia en 2013 se ha dado una auténtica disminución en la ejecución de las políticas de retorno. Aunque apreciar la presión ejercida sobre Croacia por la Unión Europea en materia de derechos y de protección de las minorías sea complejo y sus progresos difícilmente evaluables, los informes divergentes de ciertas ONG dejan perplejos.

Respecto al regreso de la minoría serbia, Croacia habría destinado muchos menos medios, atenciones y presiones diplomáticas que Bosnia Herzegovina. Esto podría ser uno de los factores explicativos del escaso número de retornos. En 2010, solamente un 25% de los serbios que huyeron de Croacia han vuelto a instalarse. Según al Alto Comisariado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNHCR) de los 132.707 retornos contabilizados en Krajina, alrededor de 70.000 se han reinstalado de manera permanente. Los demás han vuelto y están domiciliados en Croacia, pero viven en su mayor parte en Bosnia Herzegovina o en Serbia. La mayoría de las personas que han vuelto a vivir en Krajina son personas de edad. Este doble dato plantea la cuestión del regreso permanente. Este exige la reintegración social y económica, el acceso a los servicios sociales, a la vivienda, al empleo, a la seguridad, etc. Aunque se hayan hecho progresos considerables desde finales de los años 90, las discriminaciones basadas en cuestiones étnicas (en el plano del acceso al empleo principalmente) así como el recrudecimiento de las violencias contra la minoría serbia estos últimos años ponen en peligro estas perspectivas.

Estas dificultades se acompañan en el paisaje político-mediático croata del creciente empleo de la retórica nacionalista antiserbia. La clase política croata parece hoy tener dificultades en deshacerse de la lógica de la “etnicidad” que dominó el último conflicto. Los discursos provocadores, reflejo de una gran parte de la opinión pública croata, suponen un gran paso atrás en las reformas emprendidas a favor de la minoría serbia.

Fuente: http://www.regard-est.com/home/breve_contenu.php?id=1643&PHPSESSID=3f9ec027740cd7ecf7d11e49802bdbae

Estados Unidos está detrás del golpe de Estado en Turquía

El general Ismail Hakki Pekin, antiguo jefe de la oficina de inteligencia del Estado Mayor turco, acaba de confirmar esta mañana que es la inteligencia estadounidense la que ha orquestado el golpe de Estado en Turquía contra el gobierno de Erdogan (1).El general turco, que actualmente es adjunto a la presidencia del partido turco Vatan, asegura que, a la vista de la organización del golpe, Estados Unidos conocía los detalles del mismo.

“La organización nunca se hubiera atrevido a desencadenar el golpe de Estado sin informar a Estados Unidos. Considero que los servicios especiales americanos etán detrás de esta tentativa”, ha asegurado.

Según Hakki Pekin, la reacción de Estados Unidos a lo que estaba pasando en Turquía fue tardía. “El autor del mapa de remodelación para Turquía, Ralph Peters, declaró que era la última oportunidad para Turquía y que el golpe de Estado debía triunfar para que el país no se transformara en un Estado islámico”.

Al fracasar la tentativa, no se han vuelto a realizar declaraciones de ese tipo, la última de las cuales procedió de Obama, ha añadido el general.

El general asegura que antes del golpe había varios indicios de una próxima intentona procedentes de organizaciones internacionales, centros extranjeros de análisis y la prensa. A pesar de ello, las fuerzas armadas no reaccionaron adecuadamente.

“El hecho de que fuera inminente una tentativa de golpe de Estado no dejaba lugar dudas. Se esperaba al Consejo Militar, esa gente debía ser destituida y las listas ya estaban preparadas. Creo que lo desencadenaron porque sabían que no se presentaría una segunda oportunidad”, apunta el general turco.

A esta noticia se añade otra, también difundida hace unos minutos a la cadena de televisión CNN Turk por el ministro turco de Justicia, Bekir Bozdag, acerca de la detención por parte de la policía de Ankara de los pilotos que derribaron al avión ruso hace ocho meses (2).

(1) http://fr.sputniknews.com/international/201607181026788104-turquie-tentative-coup-etat/
(2) https://fr.sputniknews.com/international/201607191026800018-turquie-avion-abattu-pilote-mort-russie/

Estados Unidos ha perdido el control de Oriente Medio

El sitio “Zero Hedge” se hace eco de las declaraciones de un antiguo dirigente de la CIA, Gary Bernsten, según las cuales “Obama ha perdido el control de Oriente Medio” y el imperialismo se va a ver ante una situación muy difícil (1).

El golpe de Estado en Turquía sería la última demostración de que eso es cierto y, en cualquier caso, del grado de deterioro de las relaciones entre ambos países, siempre tan hermanados hasta la fecha.

Buena muestra de ello han sido las declaraciones del primer ministro turco, Binali Yildirim, que ha despotricado -sin mencionarlo- contra Estados Unidos porque abriga al “terrorista Gülen”, llegando al extremo de hablar de “país enemigo”.

Kerry se vio obligado a negar cualquier implicación de Estados Unidos en la intentona, afirmando que Estados Unidos no sabía de antemano lo que iba a ocurrir en Turquía, lo cual es falso. En pocos países del mundo las antenas de inteligencia imperialistas son más activas que en Turquía, un puntal de la OTAN en Oriente Medio.

El secretario de Estado mentía porque dos días antes del golpe la inteligencia francesa ordenó el cierre de la embajada en Ankara y del consulado en Estambul por “razones de seguridad” hasta “nueva orden” (2).

Esto demuestra lo obvio, a saber que Estados Unidos sabía de antemano que estaba a punto de producirse un golpe militar y, por supuesto, que Francia está mucho mejor informada de lo que ocurre en Turquía que de lo que ocurre en su propia casa, donde la policía nunca sabe nada.

En Moscú Kerry tuvo una enigmática intervención ante los periodistas para referirse al golpe de Estado, al aludir a la necesidad de reconocer la “continuidad” del poder en Turquía, lo que se puede interpretar de muchas maneras, pero sobre todo de una: la de que cualquiera que fuera quien ostentara el poder, debería asegurar que todo siguiera como hasta ahora.

La mejor interpretación de aquellas palabras hay que relacionarla con otras posteriores en las que previene de una “posible degradación de las relaciones” entre ambos países si Turquía continúa con sus “acusaciones gratuitas”, en referencia a las imputaciones contra Gülen, sobre las que Erdogan “carece de pruebas”, según Kerry.

El acontecimiento decisivo del golpe no tuvo como escenario a Ankara ni a Estambul sino a Marmaris, junto al Mar Egeo, en uno de cuyos hoteles se hospedaba Erdogan. Las fuerzas de operaciones especiales desembarcaron en la costa, mientras la aviación golpista bombardeaba el hotel que, casualmente, Erdogan había abandonado sólo unos minutos antes.

Entonces el presidente turco voló en un avión hacia Estambul por encima de Esmirna, bordeando la costa mediterránea, seguido por cuatro cazas F16 de los golpistas, que en ningún momento intentaron derribarle (3).

El plan de los golpistas nunca fue, pues, matar a Erdogan sino de apoderarse de él, secuestrarle, obligarle a dimitir y luego enviarle al exilio. Así se deduce también de los comunicados que fueron saliendo en los medios controlados por los golpistas y por Estados Unidos.

No obstante, es posible una segunda interpretación de los mismos hechos: los golpistas creyeron que Erdogan arrojaría la toalla y huiría al extranjero en el avión.

El golpe ha puesto de manifiesto, además, que uno de los aviadores que ha participado en el mismo, partidario de Fetthulah Gülen, es el que derribó al caza ruso en noviembre del pasado año (4), lo cual también se presta a alguna reflexión interesante.

Hay que recordar que entonces, hace ocho meses, algunas informaciones dijeron que la orden de derribo no procedió de Turquía sino de la base aérea de la OTAN en Torrejón de Ardoz, cerca de Madrid.

Si ambas informaciones son ciertas, entonces el derribo del caza ruso sería otra demostración del intento de Estados Unidos y la OTAN por enturbiar las relaciones de Turquía con Rusia.

Finalmente, para entender el rompecabezas turco también hay que poner encima de la mesa el bloqueo de la base aérea de la OTAN en Incirlik, verdadero centro de operaciones del imperialismo en Oriente Medio desde donde despegan los aviones que bombardean Irak y Siria.

Los fieles a Erdogan sabían que el origen del golpe estaba en Incirlik, por lo que detuvieron al comandante y a varios oficiales de la base, es decir, a miembros operativos de la OTAN, la incomunicaron privándola de suministro eléctrico e impidieron el acceso y la salida de la misma.

No creemos necesario abundar en la trascendencia de este bloqueo, ni en el significado de la captura de las bombas nucleares B-61 que había en los silos, que no sólo comprometía a Turquía sino toda la estrategia militar del imperialismo en Oriente Medio.

Como bien dice el agente de la CIA, el imperialismo ha perdido el control en Oriente Medio y pronto veremos el alcance y las consecuencias de ello.

(1) http://www.zerohedge.com/news/2016-07-16/going-get-very-ugly-former-top-cia-officer-says-obama-has-lost-control-middle-east
(2) http://ici.radio-canada.ca/breve/61589/fermeture-ambassade-et-consulat-france-en-turquie
(3) http://uk.reuters.com/article/us-turkey-security-plot-insight-idUKKCN0ZX0Q9
(4) http://www.hispantv.com/noticias/turquia/281968/turquia-golpe-militar-su-24-rusia-piloto

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies