La web más censurada en internet

Día: 9 de junio de 2016 (página 1 de 1)

Una reflexión

Bianchi

Ahora que es moda en la Izquierda Abertzale hablar de «nuevos ciclos» y «nuevos tiempos» -no sabemos si para la lírica-, no estaría de más ni sería vano hacer una reflexión dialéctica y preguntarse adónde conducen esos pretendidos «nuevos ciclos» y/o, asimismo, qué «viejos» ciclos y tiempos se han dejado atrás y, supuestamente, se han «superado», es decir, saber en qué punto concreto se encuentra la llamada «izquierda abertzale».

La pregunta es: ¿se ha avanzado con las nuevas líneas o no, o incluso se ha retrocedido en el proceso de liberación nacional y social vasco y, todavía peor, se ha vuelto al punto de partida caminando hacia atrás como los cangrejos? A tenor de la historia de los últimos cincuenta años del movimiento abertzale, incluida la lucha armada de ETA y no sólo ETA, no parece sino que esté jalonada de múltiples escisiones con la pretensión de encontrar cada cual la «vía» que conducirá, esta vez sí, a la independencia de Euskadi.

Vemos hoy que el partido que lidera Arnaldo Otegi, Sortu, pregona las «vías pacíficas y democráticas» para la consecución de sus metas políticas, algo que no es nuevo pues ya en el lejano 1977 se presentó un partido, EIA, luego Euskadiko Ezkerra, que decía exactamente lo mismo que Sortu hoy, esto es, abandonar la práctica violenta y dedicarse a «hacer política». Cabe, pues, preguntarse, en términos dialécticos, si se ha avanzado respecto de entonces, o se ha vuelto al punto de partida y, de ser así, se ha perdido el tiempo, años y esfuerzos, sangre, sudor y lágrimas, de manera lamentable o, dicho de otra manera, se ha tirado por la borda años y años de lucha.

Estamos tentados de decir que, efectivamente, se ha dilapidado malamente todo un «capital» de pelea de carácter emancipatorio, sobre todo si nos preguntamos en qué punto se está realmente en la actualidad donde no se ven «avances» por ningún lado, más bien al contrario, retrocesos, dejaciones y derivas reformistas rayanas en el liquidacionismo puro y duro. Sin embargo, y acogiéndonos a la «espiral dialéctica» leninista, y a pesar de que parezca que la historia se repite, no estamos, no se está, en la misma situación anterior, lo que no equivale a decir que se esté en mejor situación. O, si se me apura, sería mejor decir que «SE ESTÁ Y NO SE ESTÁ» en la misma situación, es decir, la flecha del tiempo (político) mira hacia atrás, pero NO VUELVE hacia atrás, aunque lo parezca y se tenga esa sensación -casi un «dejà vu»– de que, no ya sólo no se avanza, sino que se camina hacia atrás. Y, en efecto, «ES Y NO ES ASÍ».

Entonces, ¿qué? Entonces queda el movimiento, los pasos atrás y adelante, las masas y las vanguardias y el impulso ascensional que impida por siempre volver al punto de partida que parecen añorar algunos.

Bunas noches.

La explotación infantil en la industria tabaquera de Indonesia

Laura Martin

En Indonesia, hay niños trabajando en la industria tabaquera, con peligro de su vida. Human Rights Watch revela en un informe que los menores manipulan las hojas de tabaco y pesticidas sin protección, lo que, según la ONG, pone su salud en peligro.

“Las empresas del tabaco hacen dinero a costa de la salud de niños indonesios que trabajan”. La afirmación de Margaret Wurth, investigadora en la división de Derechos de los Niños en HRW es abrumadora. Participa en la escritura de un informe sobre la industria del tabaco en Indonesia para la ONG, titulado “La cosecha está en mi sangre”.

Ha descubierto que los niños, de apenas 8 años, participan en el cultivo y en la recolección de tabaco en condiciones peligrosas para su salud. Como se puede ver en el vídeo de Human Rights Watch, los niños manipulan las hojas de tabaco sin protección.
 

La nicotina, según HRW “puede absorberse por la piel, mediante contacto con las hojas húmedas y provocar intoxicaciones”. Los niños indonesios caen por ello a menudo enfermos. Ayu, una joven de 13 años citada en el informe, relata: “Una vez no dejaba de vomitar. Mi padre tuvo que llevarme a casa. Esto sucedió durante la recogida. Hacia mucho calor, y yo estaba muy fatigada…”

Además manipulando pesticidas, a veces sin guantes, se ve amenazada la salud de los menores, y puede producirse cáncer cáncer y degradación del sistema nervioso y reproductivo.

En Indonesia numerosas familias viven de la industria del tabaco, pero los padres están muy poco informados sobre sus efectos nocivos, y los niños están afectados por ellos. Un artículo de “La Tribune de Genève” pone el ejemplo de Dihan, un niño de seis años que fumaba cerca de dos paquetes al día, antes de caer enfermo.

En 2010 el vídeo de un mofletudo niño, adicto a la nicotina, demostró la amplitud de la plaga del tabaquismo entre los pequeños indonesios.

Indonesia cuenta con 500.000 plantaciones de tabaco que alimentan en lo esencial el mercado interior. Pero una cuarta parte de esa producción se exporta y revende por los gigantes de la industria tabaquera. Según Jo Becker, miembro de HWR entrevistado por la AFP “un fumador que encienda un Dunhill, un Lucky Strike u otro cigarrillo en Europa o en Estados Unidos muy posiblemente estará fumando un cigarrillo fabricado en Indonesia gracias al trabajo infantil”.

La Organización Internacional del Trabajo considera que más de 1,5 millones de niños, con edades entre 10 y 17 años, trabajan en el sector agrícola en Indonesia. La edad mínima para trabajar en ese país es de 15 años. Los niños entre 13 y 15 años pueden trabajar, pero solamente si el empleo no exige grandes esfuerzos físicos y no tiene consecuencias sobre sus estudios. Human Rights Watch ha encontrado una muchacha que a veces falta a la escuela para ayudar a sus padres durante la cosecha.

Indonesia incluso eleva la edad legal a los 18 años cuando el trabajo supone la manipulación de sustancias químicas nocivas, que es evidentemente el caso de la industria tabaquera.

¿Cuál ha sido la respuesta de las multinacionales? Todas dicen haber prohibido el trabajo de los menores en sus cadenas de producción. Pero según HRW, estas empresas no tienen políticas ni procedimientos que garanticen que su tabaco no es recogido por niños.

Fuente: http://geopolis.francetvinfo.fr/indonesie-des-enfants-employes-dans-l-industrie-du-tabac-au-risque-de-leur-vie-107599

El Ministerio de La Verdad ya ha llegado

Por fin. Ya era hora. Estábamos un poco confusos por las noticias, pero ahora vamos a conocer La Verdad que tanto ansiamos: los congresistas de Estados Unidos van a discutir un proyecto de ley de lucha contra la “propaganda extranjera” presentado por Adam Kinzinger y Ted Lieu (1).

En Francia ya existe. El gobierno de Manuel Valls ha creado una página web para desmentir las informaciones equivocadas, los errores, los rumores, las teorías de la conspiración, los bulos, las difamaciones y demás maguferías. Cuando alguien quiera saber La Verdad debe acudir a ella y, en su defecto, a la Wikipedia.

Pero a los congresistas Kinzinger y Lieu sólo les preocupan las mentiras que llegan de fuera, por lo que va a quedar sin regulación la propaganda autóctona, es decir, aquellas mentiras que ellos trasladan a los medios de comunicación extranjeros y la que fabrican para sí mismos. Sólo la CNN, el New York Times, Life, Boston Globe, Radio Liberty, Washington Post y Play Boy cuentan La Verdad.

Al centrarse sólo en la propaganda extranjera, es evidente que se trata de una medida de guerra porque toda guerra empieza con la propaganda de guerra, es decir, con un diluvio de mentiras, falsedades y calumnias.

“Una gran parte de la información que se obtiene en la guerra es contradictoria, otra parte más grande es falsa y la parte mayor es, con mucho, dudosa”, escribió Clausewitz.

Vivimos tiempos de pura intoxicación sicológica de masas, a gran escala, y los peores son, con diferencia, precisamente esos que quieren librarnos de ella. Son como esos chorizos que, para despistar gritan “¡al ladrón!” después haberle robado el bolso a la anciana.

La propaganda se ha convertido en un asunto militar de primer orden. “La desinformación y la manipulación extranjeras amenazan la seguridad y la estabilidad” del mundo entero, dicen los congresistas.

“De Ucrania al Mar de China Meridional, las campañas extranjeras de desinformación expanden sentimientos anti-occidentales, manipulación la percepción del público alterando los hechos sobre el terreno y perjudicando la democracia y los intereses de Estados Unidos”, ha declarado Lieu (2).

No obstante, el congresista no oculta contra qué país se dirige su proyecto de ley, Rusia, al que califica como “la amenaza más importante”.

“Rusia sigue ocultando su desinformación y sus mentiras, minando a Estados Unidos y sus intereses en lugares como Ucrania y alimentando la inestabilidad en esos países”, ha manifestado por su parte Kinzinger en un comunicado publicado en su sitio oficial en internet.

Los sicólogos de la CIA inventaron el término “teoría de la conspiración” para desacreditar las versiones alternativas sobre la muerte de Kennedy. Ahora se han propuesto, por fin, acabar con ellas para siempre, y cuando la CIA se propone algo… ¡Temblad magufos! ¡La culpa de los chemtrails la tienen los rusos!

(1) http://kinzinger.house.gov/news/documentsingle.aspx?DocumentID=399320
(2) http://www.zerohedge.com/news/2016-06-07/propaganda-bill-congress-could-give-america-its-very-own-ministry-truth

22 meses de cárcel por una manifestación de apoyo a los mineros

Tras dos días de juicio, Ángel sale del Juzgado de lo Penal número 11 de Madrid; con una condena condicional y una multa por haber participado en una movilización con los mineros en 2012.

Han pasado cuatro años desde que fue detenido en una manifestación en solidaridad con los mineros, como contábamos en un artículo anterior. Tiempo de espera e incertidumbre, en el que el joven militante ha recibido muchas muestras de apoyo y ha desarrollado una campaña de difusión y reflexión sobre la represión junto al colectivo Acción Contra la Represión.

La fiscalía pedía la pena máxima por cada uno de los cargos de los que era acusado, atentado a la autoridad, desórdenes públicos y lesiones, sumando un total de 8 años y medio de cárcel y una multa de 6.400 euros en concepto de responsabilidad civil. Sin embargo, el abogado de Ángel ha llegado a un acuerdo con la fiscalía y la condena ha quedado en 1 año y 10 meses, el pago de 4.500 euros más una multa adicional de 180 euros que rebaja la pena en mes y medio.

Para los integrantes de Acción Contra la Represión, la sensación ahora es agridulce. Por una parte, Ángel no pisará la cárcel, sin embargo, ha sido condenado a nada menos que a 22 meses en los que sufrirá la libertad condicional y a partir de este momento tendrá a sus espaldas unos antecedentes que pretenden sacarle de la calle, una pieza más del puzzle que trata de criminalizar la protesta y desorganizar a las clases populares que se defienden. Además, estamos hablando de cantidades de multa difíciles de reunir para cualquier trabajador y a las que no se podría hacer frente si no fuera por la solidaridad y apoyo de colectivos e independientes.

Por otra parte, el 31 de mayo de 2012 Ángel fue detenido junto a un minero de Asturies, cuyo juicio ha compartido estos dos días, pero cuya suerte puede no ser la misma. Según expresan desde Acción Contra la Represión “la situación del compañero minero es más delicada y habrá que esperar a la resolución de la jueza que tardará aún un par de meses. Aunque su situación es incierta aún no hay que perder del todo la esperanza, si bien no en una justicia que ha demostrado no ser válida para las personas comprometidas con la clase trabajadora, sí en que la suerte y el buen hacer del abogado pesen lo suficiente para garantizar la libertad de nuestro compañero”.

Fuente: http://www.izquierdadiario.es/22-meses-de-condena-y-4700-EUR-de-multa-para-Angel-por-una-manifestacion?id_rubrique=2653

El sindicato USOC está acusado de fraude a los trabajadores

La Unión Sindical Obrera de Catalunya (USOC), la tercera fuerza sindical en Catalunya detrás de UGT y CCOO, está sometido a una investigación judicial por diversos fraudes y delitos cometidos contra sus propios trabajadores y afiliados. El juzgado de instrucción número 2 de Barcelona averigua si el sindicato llevó a cabo tres expedientes de regulación de empleo temporales de manera fraudulenta.

Como consecuencia de la investigación sobre USOC en 2011 se abrió el Caso Astra. Dos años después el sindicato cambió a su cúpula dirigente, presidida por Antonia Gil, y una nueva gestora, encabezada por María Recuero, se encargó de la contabilidad del sindicato. Sin embargo, Recuero está entre los denunciados junto con otros 40 dirigentes más.

La causa ha estado durante un año y medio bajo de secreto de sumario, el tiempo en el que los Mossos d’Esquadra han investigado los numerosos delitos. La Fiscalía de Sabadell que abrió la investigación asegura que la cúpula del sindicato podría haber cometido los siguientes delitos: contra la Hacienda Pública, contra la Seguridad Social, un delito societario, falsedad documental, fraude de subvenciones, malversación de caudales públicos, apropiación indebida y contra los derechos de los trabajadores.

Los propios trabajadores y afiliados del sindicato lo denunciaron ante la Inspección Laboral, luego ante Hacienda, luego ante la Oficina Anti-Fraude de Catalunya y finalmente ante el Juzgado de Guardia. Según la denuncia, el sindicato ofreció a casi una veintena de trabajadores, en tres periodos distintos, un ERE de seis meses en los que, a cambio de que el sindicato les pagase la parte correspondiente al 100 por ciento del sueldo, trabajaban a pesar de estar oficialmente desempleados.

Además el Juzgado de Instrucción 2 de Barcelona investiga diversos sobresueldos que una docena de dirigentes recibían en negro, como mínimo de 400 euros. Además, también está en duda el destino final de algunas subvenciones europeas y de la Generalitat, que supuestamente debían destinarse a cursos de formación. Al menos una parte de esas ayudas se destinaron a pagar los sueldos de los funcionarios del sindicato.

Otro de los chanchullos denunciados es la cooperativa de viviendas con la que contaba el sindicato, creada para ofrecer viviendas únicamente a sus afiliados. Según la denuncia, los cooperativistas, una vez tenían los pisos, renunciaban a todo y posteriormente se vendía. “Se hacían aparcamientos o locales de más, que luego se ponían en el mercado, sin que se sepa donde revertía”, dice la denuncia.

Nunca se votó ni se eligió quién debía ejercer la presidencia de la cooperativa, que ostentó Paco Giménez, el marido de la anterior secretaria general de USOC, Antonia Gil, que ocupó el cargo durante 15 años.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies