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Día: 18 de febrero de 2016 (página 1 de 1)

Estados Unidos quiere deshacerse de Merkel con la campaña de los refugiados

Andrei Fomin

En septiembre de 2015 publicamos un resumen del análisis del investigador ruso Vladimir Shalak sobre los aspectos ocultos de las campañas mediáticas que se realizan a través de Twitter para atraer artificialmente refugiados del Medio Oriente hacia Alemania.

Después de estudiar los 19.000 tweets originales, Vladimir Shalak concluía que el gran éxodo hacia Europa ha sido organizado artificialmente por actores no europeos. Más recientemente, la violencia provocada durante la Noche Vieja en numerosas ciudades de Alemania por la última gran oleada de inmigrantes alimentó una intensa campaña contra la señora Angela Merkel en las redes sociales alemanas y europeas, lo cual ha proporcionado nuevos elementos a las profundas investigaciones de Shalak.

[…] El cambio significativo de los términos que utiliza el público alemán para referirse a los refugiados, y tengamos en cuenta que esa evolución se ha producido en sólo 4 meses.

¿Se trata acaso de una evolución trágica y espontánea o podría ser más bien el resultado de una operación de guerra sicológica iniciada por un agente externo? Para acercarnos a una conclusión clara, tenemos que echar una rápida ojeada al estado actual de las relaciones entre Alemania y Estados Unidos.

Desde marzo de 2014, durante la reunificación entre Crimea y Rusia, la canciller alemana Angela Merkel se vio bruscamente entre la espada y la pared. Sometida a las intensas presiones de Washington, Angela Merkel tuvo que llevar la familia europea a cerrar filas y participar en la escalada de sanciones contra Rusia. Pero los grandes industriales y la oposición política alemana se mostraban cada vez más reticentes al mantenimiento de dichas sanciones, debido a las consecuencias desastrosas que –como ya ha podido comprobarse– están teniendo para la economía alemana. Indecisa entre dos visiones totalmente opuestas, y a pesar del descontento creciente expresado desde el exterior, Angela Merkal optó por concluir el contrato comercial de 2011 con la construcción de la segunda fase del gasoducto North Stream, que incrementará el transporte de gas natural desde Rusia hacia Alemania a través del Mar Báltico.

Otro aspecto de las tensiones transatlánticas está vinculado a las conversaciones que actualmente se desarrollan bajo la mayor discreción sobre los acuerdos de Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión [designado por sus siglas en inglés como TTIP o TAFTA]. La espesa cortina de humo que rodea esas negociaciones no logra esconder el hecho que la parte fundamental del problema –objeto de los más importantes enfrentamientos– tiene que ver con el estatus de los tribunales privados de arbitraje estadounidenses en el sistema judicial europeo. Las transnacionales están presionando para que las grandes empresas puedan emprender acciones jurídicas contra los Estados ante tribunales de arbitraje de carácter privado cuando los Estados toman decisiones que pueden afectar sus ganancias [en caso de reclamaciones por daños y perjuicios].

Para los Estados europeos, lo anterior representa, en la práctica, una pérdida total de soberanía ya que los tribunales privados de arbitraje estarían entonces en condiciones de imponer a las naciones [las disposiciones en materia de] derechos de aduana (influyendo así directamente en las ganancias de las transnacionales), de normas sanitarias y fitosanitarias de los productos (la Unión Europea tendría entonces que levantar sus prohibiciones sobre los OGM y los productos a base de carne de res tratada con hormonas), de reglamentaciones vinculadas a las inversiones financieras de los bancos europeos e incluso en materia de subvenciones. Por consiguiente, nada tiene de sorprendente que los dos principales partidos [alemanes] que componen la coalición actualmente en el poder estén protestando enérgicamente contra ese tipo de negociaciones en el marco del TTIP. Una gigantesca manifestación pública contra el TTIP tuvo incluso lugar en Berlín, en octubre de 2015. Como consecuencia de ello, la señora Merkel mantiene una extrema prudencia en sus discusiones y declaraciones sobre el TTIP.

El panorama es ahora más o menos claro. La canciller alemana está haciendo un juego muy fino para mantener la soberanía europea, aunque sobre los temas secundarios se somete formalmente a las exigencias de Estados Unidos. No cabe duda de que Washington ya ha entendido perfectamente el juego y que lo único que impide que [Merkel] sea expulsada de su puesto es la ausencia de un sucesor preparado y dócil. A pesar de ello, está en su apogeo la campaña mediática contra la señora Merkel, basada en el escándalo de las violaciones atribuidas a los refugiados.

A inicios de enero, el célebre especulador y padrino confeso del tráfico de refugiados hacia Europa, George Soros, concedió al semanario económico Wirtschafts Woche una explícita entrevista donde criticaba amargamente la política europea de la señora Merkel, más estricta hacia los refugiados, sugiriendo incluso que “eso podría costarle su puesto de canciller”.

Simultáneamente, el hashtag #ArrestMerkel y el eslogan “Merkel tiene que irse” aparecían en Twitter y circulaban de manera impresionante y masiva. Los análisis de los datos han demostrado que el hashtag #ArrestMerkel proviene originalmente de dos cuentas en Twitter, @Trainspotter001 y @AmyMek, antes de ser retomado y repercutido en numerosas cuentas de Twitter particularmente poderosas.

Aunque @Trainspotter001 y @AmyMek no tienen filiación local […] en ambos casos la actividad de esas cuentas se reduce al mínimo entre las 7h00 y las 15h00 TUC, lo cual corresponde a los husos horarios de la costa estadounidense del Pacífico (Pacific Time) o de las montañas Rocosas (Mountain Time). La actividad de estos militantes de Twitter corresponde, por consiguiente, al horario diurno de la costa oeste de Estados Unidos.

Hasta este momento, la cuenta principal @Trainspotter001 ha publicado casi 27 000 tweets, desde marzo de 2015, lo cual arroja un promedio de 88 tweets diarios, lo cual es demasiado para un operador humano –por ejemplo, todo el equipo de Twitter de la CNN produce solamente 23 tweets al día. Esto nos lleva a la conclusión de que @Trainspotter001 es en realidad un programa robotizado y que @AmyMek (con 27.000 tweets desde 2012) también es probablemente un robot.

Estudiando más profundamente los principales seguidores que se hacen eco de sus tweets, vemos que @Genophilia es el principal robot de este sistema (con 107.000 tweets desde septiembre de 2012, o sea cerca de 87 tweets diarios). Aunque no indica su región, nuestra investigación sobre su horario promedio de actividad demuestra que también transmite desde la costa oeste, o sea desde la costa estadounidense del Pacífico.

Otras cuentas notables, son @jjauthor, un robot con base en Nevada que efectúa 300 tweets diarios desde 2010 (!) y @LadyAodh, otra rubia con perfil artificial creado en Estados Unidos y que viene denunciando el “genocidio blanco” desde marzo de 2015 […] Todas esas cuentas robotizadas están estrechamente vinculadas y, además, se esfuerzan por cubrir una vasta audiencia que se cuenta en millones de seguidores.

Las pruebas presentadas demuestran claramente que toda la campaña tendiente a denigrar a los refugiados está organizada por agentes con base en Estados Unidos y en contra de Angela Merkel, a quien lanzan así una advertencia sobre su posición a favor de la independencia y la soberanía de Europa.

Resulta especialmente interesante el hecho que posiciones que aparentemente se oponen entre sí (la ultraliberal de George Soros y la de la extrema derecha estadounidense, vagamente expresada por cuentas robotizadas en Tweeter) finalmente persiguen los mismos objetivos políticos: sacar de su cargo a la canciller alemana e imponer a Europa el TTPI.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article190047.html

La huelga que conquistó la jornada laboral de 8 horas

Para la burguesía, el anarcosindicalismo se estaba convirtiendo en una clara amenaza para el orden social que sustentaba su hegemonía social y económica. La prueba de fuego entre ambos se inició el 5 de febrero de 1919 con el conflicto de la Canadiense en Barcelona, una huelga mítica en la historia del sindicalismo libertario por su importancia, duración y dimensiones.

Mientras en Berlín habían asesinado a Rosa Luxemburgo el 15 de enero, en Barcelona, durante las semanas previas a la huelga, había incidentes entre libertarios y ugetistas, con algún asesinato durante la huelga de tipógrafos; acusaciones de Pestaña contra Cambó (Lliga Regionalista) sobre la intención de asesinarlos a él y a Seguí; suspensión de las garantías constitucionales; clausura de sindicatos; detenciones de dirigentes y activistas libertarios; buques de guerra en el puerto y censura de prensa. La cuestión de fondo que alimentó la huelga fue, además del derecho a la sindicación, el intento de forzar a la patronal al reconocimiento definitivo de la CNT como la interlocutora del mundo del trabajo en Cataluña.

La huelga de la Canadiense (llamada así porque el principal accionista de la Compañía era el Canadian Bank of Commerce of Toronto) se prolongó por 44 días convirtiéndose en huelga general paralizando el 70% de la industria catalana. El conflicto comenzó al organizarse entre el personal de oficinas, un Sindicato Independiente, que el gerente de La Canadiense, Fraser Lawton, nunca aceptó, por lo que éste empleó como estrategia hacer fijos ocho empleados eventuales y rebajarles el sueldo.

Éstos protestaron con el argumento de que: «a mismo trabajo, mismo sueldo». Estas ocho personas, que eran precisamente las que habían organizado el Sindicato Independiente dentro de la empresa, inmediatamente fueron despedidos por Lawton. Cinco de los sancionados pertenecían a la sección de facturación y sus compañeros, en acto de solidaridad, el día 5 de febrero de 1919 se declararon en huelga hasta que se readmitiera a sus compañeros despedidos. Los 117 empleados de la sección de facturación se dirigieron hacia Gobernación para hablar con el gobernador, que les prometió que intercedería por ellos ante la empresa, si volvían al trabajo.

Cuando éstos volvieron, se encontraron con fuerzas de la policía que les impedían el paso, no dejándoles entrar al interior del edificio, produciéndose diversos incidentes y quedando todos ellos despedidos. Al día siguiente la noticia corrió por Barcelona como un reguero de pólvora.

Los huelguistas buscaron la ayuda de la CNT, que se involucró en el conflicto. Se nombró un comité de huelga que lo formaron varios de los despedidos y miembros de la CNT y que estuvo liderado por Simó Piera. La huelga se extendió hacia los encargados de la lectura de contadores.

Contado la huelga con un amplio apoyo popular —se formaron cajas de resistencia que recaudaron 50.000 pesetas en una semana— el gerente de la empresa propuso una negociación cuya fecha fue fijada para el 17 de febrero en el edificio de la compañía y a la que acudieron cinco delegados en representación de los trabajadores. Cuando el gerente se enteró que entre los delegados había un afiliado a la CNT no quiso negociar.

Los huelguistas iniciaron cortes en el suministro eléctrico, quedando Barcelona prácticamente paralizada a las cuatro de la tarde del 21 de febrero, aunque había otra compañía Energía Eléctrica de Cataluña que seguía suministrando energía. El 4º Regimiento de zapadores y algunos marineros ocuparon la sede de la empresa y llegó a la ciudad un nuevo gobernador militar, Martínez Anido. Con el permiso de los inversores, Romanones confiscó la empresa y los ingenieros militares consiguieron iluminar la ciudad la noche del 22.

El día 23 se unieron a la huelga los trabajadores de la compañía Energía Eléctrica de Cataluña, lográndose el paro total de las compañías eléctricas. El 26 los trabajadores de las compañías de aguas y del gas se sumaron a la huelga, por lo que dichas empresas también fueron confiscadas…

Otro hecho de la máxima relevancia fue la huelga general revolucionaria convocada por UGT en agosto de 1917 que recibió el apoyo del sindicato anarquista CNT y que el ejército reprimió en tres días, salvo en algunas zonas como las cuencas mineras asturianas, donde la huelga duró cerca de un mes. Finalmente, debe citarse la huelga de la empresa eléctrica La Canadiense que comenzó en Barcelona el 5 de febrero de 1919 y se prolongó durante 44 días convirtiéndose en una huelga general en la industria y el campo catalanes.

Fuente: http://mtvo-bcn.blogspot.com.es/2011/03/la-huelga-de-la-canadiense-y-la-jornada.html

Los islamistas se quieren follar a Europa

La revista polaca “wSieci” publica una portada con el título “Violaciones islamistas en Europa”.

En el montaje fotográfico se ve a una mujer con la piel blanca y rubia con una bandera europea a la que intentan agarrar varias manos de piel oscura (posiblemente sucias).

Son varios contra una mujer indefensa. Los cobardes atacan a la mujer desde todas las direcciones.

La contraportada de la revista muestra la misma mujer a la que las mismas manos de piel oscura tratan de arrebatarle la bandera europea con la que cubre su cuerpo bajo el título “Infierno europeo”.

La revista sigue con la manipulación orquestada desde Año Nuevo con las violaciones masivas cometidas por los refugiados en Colonia.

En el editorial, la “periodista” Aleksandra Rybinska dibuja un mapa siniestro de una Europa en guerra con el islam “desde hace 14 siglos”. El mundo asiste a un “colosal choque de dos civilizaciones” (no dos religiones: dos civilizaciones) en la vieja Europa.

Los títulos de los artículos que siguen son apocalípticos. Se refieren a una Europa invadida por extranjeros: “El infierno de Europa”, “¿Se quiere suicidar Europa?”

La revista deja claro que el origen de esta campaña procede del otro lado del Atlántico. Se lanza al ataque contra Angela Merkel, a la que imputa atender a las presiones de los industriales alemanes, que quieren traer una mano de obra barata.

En las encuestas la mitad de los polacos (un 53 por ciento) se manifiestan contrarios a la acogida de refugiados en su país, sobre todo si proceden de Oriente Medio (63 por ciento).

El 6 de febrero Varsovia se unió al coro de la organización islamófoba alemana Peguida que organizó manifestaciones de cientos de personas contra la inmigración, al grito de “Francia e Inglaterra lloran, así se acaba la tolerancia”.

El periodista Ronan Buternshaw ha comparado la portada de “wSieci” con un cartel italiano de propaganda fascista de la Segunda Guerra Mundial que expone la misma idea: los extranjeros vienen a la caza de “nuestras” mujeres (de tu madre, de tu esposa, de tu hermana, de tu hija…)

Así están las cosas, en Polonia y en toda Europa y así seguirán si no impedimos que el fascismo siga imponiéndose.

Cartel fascista de 1943

El verano pasado Estados Unidos anunció la inminente caída de Damasco

Alexander Yakovenko
En un artículo aparecido en la edición impresa del London Evening Standard, el embajador de Rusia en el Reino Unido, Alexander Yakovenko, revela que las potencias occidentales les informaron de que el Califato Islámico capturaría Damasco en el momento en que Estados Unidos proclamara una “zona de exclusión aérea”.

En la actualidad la expresión “zona de exclusión aérea” es un eufemismo para denominar a una oleada estadounidense de bombardeos.

El anuncio de que el Califato Islámico capturaría Damasco en octubre, explica los motivos por los cuales el 30 de setiembre Rusia se decidió a intervenir militarmente en la guerra.

Tras conquistar Palmira, el pasado verano el Califato Islámico estaba en condiciones de alcanzar Damasco en el otoño. El Ejército sirio habría sufrido ese tiempo una sucesión de graves derrotas, viéndose forzado a la retirada de la provincia de Idlib.

El embajador ruso asegura que “el pasado verano nuestros socios occidentales nos dijeron que en octubre Damasco sería tomada por el Califato Islámico. Ignoramos lo que tenían intención de hacer a continuación. Probablemente, hubieran optado por lavar la cara a los extremistas, aceptándolos como un Estado sunita, a caballo entre Irak y Siria”.

Al mismo tiempo que durante el verano las potencias occidentales negociaban con Rusia, Estados Unidos discutía con Turquía y Jordania sobre la creación de una “zona de exclusión aérea” y de guaridas seguras en Siria.

Lo que Yakovenko quiere decir es que el pasado verano Estados Unidos planificó lanzar una campaña de bombardeos destinada a derribar al gobierno sirio, sabiendo que esto se traduciría en octubre en la victoria del Califato Islámico y la toma de Damasco. Russia Insider explicó ya que la intervención de Rusia en Siria tuvo como motivo impedir la proclamación de una “zona de exclusión aérea”; de hecho bombardeos destinados al derribo del gobierno sirio.


En consecuencia, al tiempo que Estados Unidos simulaba combatir al Califato Islámico, se preparaba para tomar medidas que sabían que facilitarían su victoria.

Los gobiernos británico y estadounidense no han desmentido las declaraciones de Yakovenko. Posiblemente crean que, teniendo en cuenta la naturaleza incendiaria de lo que dice, negarlo sería dar más publicidad a sus comentarios. La mejor opción es el silencio.

¿Qué es el peronismo? (1)

Hipólito Yrigoyen
Darío Herchhoren

Debo confesar que he tenido que dar mil vueltas a la cabeza antes de escribir sobre un tema tan complicado como explicar que es el peronismo, sobre todo en España. Mi buen amigo y camarada Juan Manuel Olarieta me impulsó a dar este paso y he aceptado el envite. Necesitaré para esta tarea escribir seguramente más de un artículo.

Es necesario para tratar el tema desvincular la figura del General Perón de lo que en definitiva es el peronismo.

Comenzaremos por ubicar a Perón en la Argentina de los años 30 del pasado siglo, donde Juan Domingo Perón, en aquellos tiempos con el grado de capitán participa como subordinado en el golpe militar del 6 de septiembre de 1930 en el derrocamiento del Presidente de la República Dr. Hipólito Yrigoyen.

Encabeza el golpe, el General José Evaristo Uriburu, por entonces director del Colegio Militar de la Nación, equivalente argentino de la Academia General Militar española, de donde salen los oficiales del ejército de tierra. El Capitán Juan Domingo Perón era por entonces profesor de Historia Militar en dicho Colegio, y a las órdenes de Uriburu marcha a la casa particular del presidente de la República en la calle Brasil del barrio de Constitución de Buenos Aires, y junto con otros militares detiene al legítimo presidente de la República.

Acto seguido una turbamulta penetra en la casa del Dr. Yrigoyen y arrojan por un balcón sus escasos enseres consistentes en una cama, una mesilla de noche, una mesa de trabajo, y un armario donde guardaba su ropa.

La chusma que invade su casa queda asombrada ante la pobreza del mobiliario, y se retira avergonzada. Pero el mal ya está hecho. El golpe militar del 6 de septiembre de 1930 inaugura el largo rosario de golpes militares, planteos y «aprietes» protagonizados por el ejército argentino, y que culminan con el golpe criminal de Videla y sus conmilitones del 24 de marzo de 1976, que inaugura un nuevo tipo de intervención militar: comienzan las ejecuciones, los «desaparecimientos», las masacres, los robos de bebes, y el saqueo de los bienes de los presos y desaparecidos.

El golpe militar de 1930, coincide en el tiempo con la fundación de la empresa estatal YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), que fuera impulsada por Yrigoyen y fundada por un militar patriota, el General Enrique Mosconi.

No era ajena al golpe la empresa británica Royal Dutch, antecesora de la ANIOC, (Anglo Iranian Oil Company), que fué nacionalizada por Mohamed Mossadeg, y transformada en NIOC (National Iranian Oil Company), actual empresa petrolera de Irán.

A todo esto, Perón ya con el grado de Teniente Coronel es designado agregado militar en Italia, en tiempos de Benito Mussolini, y permanece en Roma hasta el año 1943.

El gobierno del General Uriburu, inicia lo que se conoce en la historia argentina como la «década infame», que en realidad dura hasta el año 1943, es decir 13 años.

En ese largo período la Argentina padece una serie de gobiernos conservadores de corte liberal que entrega el país atado de pies y manos a la voracidad del capital inglés.La entrega es de tal magnitud, que Argentina es bautizada por Winston Churchill, primer lord del Almirantazgo inglés como el quinto dominio de Inglaterra (Inglaterra tenía cuatro dominios que eran Canadá, Australia, La India y Nueva Zelanda) y Argentina según Churchill, era el quinto dominio.

En ese tiempo el presidente del Banco Central de la República Argentina era un lord inglés, que se llamaba Sir Otto Leguizamón, y para que no hubiera ninguna duda de quien mandaba allí, tenía en su despacho una estatuilla de George Canning, un antiguo primer ministro inglés.

Pero en la década de 1930, los nazis llegaron al poder en Alemania, y se convirtieron en el enemigo más peligroso de Inglaterra, por entonces la primera potencia militar del mundo, y ello implicó que los movimientos patrióticos argentinos que luchaban contra el dominio inglés, vieran con simpatía al gobierno alemán, por aquello de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Junto con ello, comenzó a crearse en el ejército una logia que contaba con un enorme apoyo entre los oficiales jóvenes que iban tejiendo una confusa ideología nacionalista, y a veces nazionalista, que era conocida como el GOU (Grupo de Oficiales Unidos), y uno de sus miembros era el ya Coronel Perón.

Hay que tener en cuenta además, que en el año 1939, comienza la segunda guerra mundial en Europa con unos fulgurantes triunfos de los ejércitos alemanes, y que Inglaterra es bombardeada cruelmente, lo cual aviva más aún las simpatías por Alemania; con el consiguiente aflojamiento de la presión de Inglaterra sobre Argentina.

Pero todo esto implicaba también que como consecuencia de la guerra las importaciones desde Europa disminuyen drásticamente, lo que obliga a fabricar en el país muchos productos manufacturados que ya no se pueden importar.

Esto último se traduce en que nace una nueva burguesía, cuyos intereses chocan con los intereses de los importadores, tradicionalmente ligados a la oligarquía terrateniente, y como necesaria consecuencia, se crea un incipiente proletariado, generalmente de origen rural, que se adapta rápidamente al trabajo industrial, y conoce pir primera vez una jornada de ocho horas, en lugar de las largas jornadas de diez, doce y catorce horas de trabajo mal pagado.

El 4 de junio de 1943, el ejército da un golpe de estado, y destituye al Presidente de la República Dr. Ramón Castillo. Encabezan el golpe los generales Edelmiro Farrell, José Ramirez, y Guillermo Rawson, todos miembros del GOU, y designan un nuevo gobierno el 5 de junio de 1943, donde en 24 horas hay sucesivamente tres presidentes de la República Argentina, quedando finalmente el General Farrell al mando del país.

En ese gobierno, es designado como Secretario de Trabajo y Previsión, el Coronel Juan Domingo Perón.

La vida en Idleb bajo la férula del Frente Al-Nusra

Marie Kostrz

En Idleb y en esa región del noroeste de Siria, civiles y soldados sufren duramente la radicalización de las normas impuestas por Jabhat-Al-Nusra en la vida cotidiana […]

“Creo que quieren matarme”. Para quienes conocen a Raed Fares y su optimismo inquebrantable, esta confidencia da medida de la gravedad de la situación que domina en Idleb, en el noroeste de Siria. En la noche del 9 al 10 de febrero de 2016, seis combatientes de Jabhat-Al-Nusra, grupo armado afiliado a Al-Qaeda, irrumpieron en los locales de Radio Fresh, en Kafranbel. Se apoderaron del equipo de la radio creada en octubre de 2013, pisotearon las banderas de la revolución siria que encontraron y detuvieron a Raed Fares. Este militante ferozmente enemigo del régimen sirio y cofundador de la radio se hizo célebre en Siria por sus pancartas con mensajes hirientes para el régimen, para el Estado Islámico o para la comunidad internacional.

Si las negociaciones de Hadi Abdallah, otro activista próximo a los islamistas, permitió su liberación in extremis, Raed Fares fue obligado, sin embargo, a realizar un público mea culpa en las redes sociales. Muchas de sus actividades habían molestado a Jabhat Al-Nusra últimamente. “Ya no quieren que se difunda música en la radio, y me acusan de haber violado la charia, difundiendo fotos de pintadas en la ciudad en protesta contra su campaña para que las niñas portaran el niqab a partir de los diez años”, nos resume. Posteriormente, el grupo volvió a amenazarlo numerosas veces, prometiéndole que tarde o temprano pagaría por su libertad de tono.

Las desgracias de Raed Fares son significativas del cambio de comportamiento de Jabhat AL-Nusra en Idleb […] Dos sucesos militares acompañaron el cambio de actitud del grupo yihadista. En primer lugar, su influencia sobre el terreno creció sensiblemente en el otoño de 2014, cuando se apoderó de las posiciones del Frente Revolucionario Sirio (FRS), grupo rebelde moderado, en  las colinas de Al-Zwiya, al sur de Idleb. Después, en la primavera de 2015, Jeish Al-Fatah (“Ejército de la Conquista”) capturaba los últimos bastiones del régimen en la región. Las ciudades de Jisr Al- Choughour, Idleb y Ariha cayeron en las manos de esa coalición. Creada con la bendición de Arabia Saudita, Qatar y Turquía, reúne en su seno numerosos grupos islamistas y salafistas: Jabhat Al-Nusra, Ahrar Al-Sham, Jound Al-Aqsa, Liwa AL-Haq, Jeish Al-Suna, Ajnad Al-Sham. Otros grupos rebeldes del ELS, no incorporados a Jeish Al-Fath, participan también en el combate.

El control sobre la administración

Una vez estabilizada la situación tras la liberación de las tres ciudades, la situación cambió radicalmente. Mientras que el poder de atracción del grupo ha descansado durante mucho tiempo en su capacidad de aparentar desinterés de lo que pasaba en el campo de batalla, Jabhat Al-Nusra comienza a inmiscuirse en la vida cotidiana de los civiles. Muchos tienen ahora el sentimiento de descubrir su auténtico rostro. “Ahora, se le percibe como el enemigo del pueblo y de la revolución”, sostiene Assem Zeidan. El cambio fue notablemente agudo tras la toma de la ciudad de Idleb. “Cuando fue liberada [en la primavera de 2015] fuimos muchos actores de la sociedad civil a entrevistarnos con Jeish Al-Fatah para iniciar el diálogo”, recuerda un activista de Idleb que quiere permanecer anónimo. El fin: proponer a las diferentes facciones de la coalición la creación de un comité de ocho activistas influyentes de la región de Idleb que se encargarían de organizar la administración de la ciudad, como es el caso en las ciudades controladas por el ESL. Las propias facciones armadas se comprometerían a no interferir en su trabajo. “Rechazaron categóricamente nuestra proposición”, afirma el activista.

La ciudad, que estaba hasta entonces bajo el control del régimen sirio, sufrió una auténtica limpieza. “Los combatientes mataron a civiles, por ejemplo profesores y médicos, porque, para ellos, pertenecer a la administración les hacía aliados del régimen sirio”, atestigua Alia, una joven que abandonó Idleb hace cuatro meses y ahora vive en Turquía. Jabhat Al-Nusra y Ahrar Al-Sham, grupo salafista cuya ideología es muy cercana, comparten ahora el control de la ciudad y la mayoría del territorio de la región de Idleb. Los hospitales, escuelas, tribunales y diversos servicios están ahora bajo su control. El acoso a los habitantes para que las tiendas cierren a la hora de la oración y la prohibición del tabaco forma ahora parte de lo cotidiano. “Los habitantes tiene mucho temor de Jabhat Al-Nusra, porque toda persona conocida por su oposición a sus ideas es considerada como un infiel”, añade.

La caza a los ‘infieles’

Las mujeres no escapan a esta continua vigilancia. “Jabhat Al-Nusra me detuvo porque no llevaba abaya”, denuncia Alia. “Me han convocada ante el tribunal, y me han dicho que si se repetía, me golpearían”. Similares reglas se habían ya impuesto en otras zonas de Idleb, bajo el control de Jabhat Al-Nusra anteriormente. “Antes, cada ciudad era dirigida por un consejo local y tenía un tribunal. En función del grupo armado que la controlara se hacía sentir una determinada influencia, pero se podría decir que no había una intromisión real en la vida civil”, describe el activista de Idleb. Una situación que ha tenido su fin con la llegada de Jabhat Al-Nusra, que se apoderó de dos tribunales en las zonas que controla.

Originaria del pueblo de Kneda, extremo oeste de la región de Idleb, en la sierra de Al-Lattakia, Eshraq vio la represión del grupo sobre el pueblo desde 2013. “Se han recibido órdenes para  que las mujeres lleven el niqab y una abaya”, nos dice. “Si la mujer no obedece, su marido o padre es llamado al tribunal y se le amenaza”. Según esta joven sin embargo nadie en este pueblo ha visto cumplirse las amenazas.

La educación es también uno de los sectores sobre los que el grupo ha tomado el control. Se acabaron los cursos de historia y de filosofía. “Jabhat Al-Nusra nos ha dicho que la historia enseñada era falsa, y que la filosofía es para los delincuentes”, declara Eshraq. En su lugar se enseña ahora la sharia y la vida de Mahoma, mediante cursos religiosos. El grupo ha invitado a los estudiantes a  acudir a la mezquita durante el verano. “Nada era obligatorio, algunos han asistido voluntariamente, porque tenían recompensas pequeñas, como bocadillos, por ejemplo”, lamenta Eshraq.

“Algunos padres no son conscientes de las consecuencias que las lecciones coránicas impartidas por Al-Nusra tienen sobre sus hijos”. Es innegable que Jabhat Al-Nusra, pese a su comportamiento, se labra una base popular. Ahmad forma parte de ella. Vecino de Idleb y antiguo combatiente de la Brigada Escudos de los Conquistadores, ligada al ESL, está satisfecho de la forma en que la ciudad está administrada por AL-Nusra. “Gracias a ellos he podido volver a vivir en Idleb, de donde tuve que huir cuando estaba bajo control del régimen; hoy me siento seguro aquí”, nos dice. “Los que pensaban que Jabhat Al-Nusra se comporta mal no comprenden su mensaje y se engañan, no hacen ningún mal”.

En este contexto, es difícil para los protagonistas de la sociedad civil ejercer algún contrapoder. “Es muy complicado en Idleb, porque la ciudad estaba todavía en manos del régimen antes de que Jeish Al-Fatah la tomase, no hay la misma implantación que en otras ciudades, como en Saraqeb o Maarat Al-Noumam, que llevan liberadas muchos años”, detalla el militante de la región de Idleb que desea el anonimato. Sin embargo, aunque se reúnen, los activistas no están al abrigo de las represalias de Jabhat Al-Nusra. “Hay muchas personas influyentes que han sido detenidas porque los habían criticado abiertamente”, asegura Assem Zeidan, del grupo “Violaciones de Jabhat Al-Nusra”. Es el caso de Mustafá Hammoud Zariq, jefe de policía en el pueblo de Maarat Harma, abatido el pasado febrero, o de Amar Abdou, en prisión desde hace seis meses por haber publicado escritos contra Jabhat Al-Nusra.

Para continuar su trabajo, los activistas, muy dinámicos en la región de Idleb, hacen equilibrios. “Como hay ayuda para los civiles en nuestro centro, y como nuestras acciones no son políticas, nos dejan tranquilos por el momento”, piensa Jaldun, miembro del proyecto Caravana, organizadores de actividades para los niños, apoyo psicológico y cursos sobre higiene y salud para las mujeres. “Intentamos preservar la satisfacción y el apoyo de los padres, es nuestra mejor protección, porque sabemos que en cualquier momento Jabhat Al-Nusra puede venir a detenernos”. Según él, la presión que ejercen los yihadistas sobre la población  acabará sirviendo al grupo, que no puede prescindir de la sociedad civil. “Ayudamos mucho a los civiles, y Jabhat Al-Nusra no tiene esta experiencia”.

Una innegable ventaja militar

La correlación de fuerzas sobre el terreno es favorable en cualquier caso a Al-Nusra, a pesar de que algunas partes de la región de Idleb sean controladas por otros grupos. “Pueden ir a cualquier lugar y hacer lo que deseen, son los más fuertes sobre el terreno”, lamenta Raed Fares. “Cuando me detuvieron, el ESL, que controla la región de Kafranbel, no se opuso a Jabhat Al-Nusra y ni siquiera publicó un comunicado para apoyarme como lo hacia en el pasado”. Por realismo, sin duda, y también por pragmatismo, como explica un jefe de batallón anticarro de la brigada Forqa Al-Chamalia, integrada en el ESL: “El régimen sirio y los rusos intentan retomar las zonas liberadas. Después de Alepo se espera que ataquen Idleb, debemos apartar nuestras divergencias para no debilitar nuestra lucha”. Desde el 4 de febrero, el ejército regular ha efectuado una ofensiva fulgurante en el
norte de Alepo. La región de Idleb está bajo el fuego constante de la aviación rusa desde octubre.

El discurso del grupo salafista Ahrar Al-Sham no es muy distinto. “Tenemos disensiones con Jabhat AL-Nusra, pero desde la intervención rusa está en juego una posible fusión de nuestra dos fuerzas”, anuncia Hossam Salama, uno de los líderes de Ahrar Al-Sham en la zona. Hasta el presente, añade, la afiliación de Jabhat Al-Nusra a Al-Qaeda era la cuestión más problemática. Aunque apoya el establecimiento de un régimen islamista, Ahrar Al-Sham no tiene aspiraciones transnacionales, opuestamente a Al-Qaeda.

Además de esta diferencia fundamental entre los dos grupos existe igualmente una rivalidad territorial, que se traduce estos últimos meses en enfrentamientos. Poco después de la liberación de los últimos bastiones del régimen en la región, Jabhat Al-Nusra intentó tomar ciertos tribunales controlados por Ahrar Al-Sham. Habrá que aguardar al balance de la nueva batalla de Alepo para saber si los dos grupos sabrán poner aparte sus diferencias para hacer frente a las consecuencias que puede causar en la región de Idleb. Las libertades de los civiles quedarán sin duda alguna en un segundo plano.

Google lo sabe todo de ti

Ignacio Ramonet

En nuestra vida cotidiana dejamos constantemente rastros que entregan nuestra identidad, dejan ver nuestras relaciones, reconstruyen nuestros desplazamientos, identifican nuestras ideas, desvelan nuestros gustos, nuestras elecciones y nuestras pasiones; incluso las más secretas. A lo largo del planeta, múltiples redes de control masivo no paran de vigilarnos.

En todas partes, alguien nos observa a través de nuevas cerraduras digitales. El desarrollo del Internet de las cosas (Internet of Things) y la proliferación de objetos conectados multiplican la cantidad de chivatos de todo tipo que nos cercan. En Estados Unidos, por ejemplo, la empresa de electrónica Vizio, instalada en Irvine (California), principal fabricante de televisores inteligentes conectados a Internet, ha revelado recientemente que sus televisores espiaban a los usuarios por medio de tecnologías incorporadas en el aparato.

Los televisores graban todo lo que los espectadores consumen en materia de programas audiovisuales, tanto programas de cadenas por cable como contenidos en DVD, paquetes de acceso a Internet o consolas de videojuegos  Por lo tanto, Vizio puede saberlo todo sobre las selecciones que sus clientes prefieren en materia de ocio audiovisual. Y, consecuentemente, puede vender esta información a empresas publicitarias que, gracias al análisis de los datos acopiados, conocerán con precisión los gustos de los usuarios y estarán en mejor situación para tenerlos en el punto de mira.

Esta no es, en sí misma, una estrategia diferente de la que, por ejemplo, Facebook y Google utilizan habitualmente para conocer a los internautas y ofrecerles publicidad adaptada a sus supuestos gustos. Recordemos que, en la novela de Orwell 1984, los televisores obligatorios en cada domicilio, «ven» a través de la pantalla lo que hace la gente («¡Ahora podemos veros!»). Y la pregunta que plantea hoy la existencia de aparatos tipo Vizio es saber si estamos dispuestos a aceptar que nuestro televisor nos espíe.

A juzgar por la denuncia interpuesta, en agosto de 2015, por el diputado californiano Mike Gatto contra la empresa surcoreana Samsung, parece que no. La empresa fue acusada de equipar sus nuevos televisores también con un micrófono oculto capaz de grabar las conversaciones de los telespectadores, sin que éstos lo supieran, y de transmitirlas a terceros. Mike Gatto, que preside la Comisión de protección del consumidor y de la vida privada en el Congreso de California, presentó incluso una propuesta de ley para prohibir que los televisores pudieran espiar a la gente.

Por el contrario, Jim Dempsey, director del centro Derecho y Tecnologías, de la Universidad de California, en Berkeley, piensa que los televisores-chivatos van a proliferar: «La tecnología permitirá analizar los comportamientos de la gente. Y esto no sólo interesará a los anunciantes. También podría permitir la realización de evaluaciones psicológicas o culturales, que, por ejemplo, interesarán también a las compañías de seguros«. Sobre todo teniendo en cuenta que las empresas de recursos humanos y de trabajo temporal ya utilizan sistemas de análisis de voz para establecer un diagnóstico psicológico inmediato de las personas que les llaman por teléfono en busca de empleo

Repartidos un poco por todas partes, los detectores de nuestros actos y gestos abundan a nuestro alrededor, incluso, como acabamos de ver, en nuestro televisor: sensores que registran la velocidad de nuestros desplazamientos o de nuestros itinerarios; tecnologías de reconocimiento facial que memorizan la impronta de nuestro rostro y crean, sin que lo sepamos, bases de datos biométricos de cada uno de nosotros  Por no hablar de los nuevos chips de identificación por radiofrecuencia (RFID), que descubren automáticamente nuestro perfil de consumidor, como hacen ya las «tarjetas de fidelidad» que generosamente ofrece la mayoría de los grandes supermercados (Carrefour, Alcampo, Eroski) y las grandes marcas (FNAC, el Corte Inglés).

Ya no estamos solos frente a la pantalla de nuestro ordenador. ¿Quién ignora a estas alturas que son examinados y filtrados los mensajes electrónicos, las consultas en la red, los intercambios en las redes sociales? Cada clic , cada uso del teléfono, cada utilización de la tarjeta de crédito y cada navegación en Internet suministra excelentes informaciones sobre cada uno de nosotros, que se apresura a analizar un imperio en la sombra al servicio de corporaciones comerciales, de empresas publicitarias, de entidades financieras, de partidos políticos o de autoridades gubernamentales.

El necesario equilibrio entre libertad y seguridad corre, por tanto, el peligro de romperse. En la película de Michael Radford, 1984, basada en la novela de George Orwell, el presidente supremo, llamado Big Brother, define así su doctrina: «La guerra no tiene por objetivo ser ganada, su objetivo es continuar«; y: «La guerra la hacen los dirigentes contra sus propios ciudadanos, y tiene por objeto mantener intacta la estructura misma de la sociedad».

Dos principios que, extrañamente, están hoy a la orden del día en nuestras sociedades contemporáneas. Con el pretexto de tratar de proteger al conjunto de la sociedad, las autoridades ven en cada ciudadano a un potencial delincuente. La guerra permanente (y necesaria) contra el terrorismo les proporciona una coartada moral impecable y favorece la acumulación de un impresionante arsenal de leyes para proceder al control social integral.

Y más teniendo en cuenta que la crisis económica aviva el descontento social que, aquí o allí, podría adoptar la forma de motines ciudadanos, levantamientos campesinos o revueltas en los suburbios. Más sofisticadas que las porras y las mangueras de las fuerzas del orden, las nuevas armas de vigilancia permiten identificar mejor a los líderes y ponerlos fuera de juego anticipadamente.

«Habrá menos intimidad, menos respeto a la vida privada, pero más seguridad«, nos dicen las autoridades. En nombre de ese imperativo se instala así, a hurtadillas, un régimen de seguridad al que podemos calificar de «sociedad de control».

En la actualidad, el principio del «panóptico» se aplica a toda la sociedad. En su libro Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión, el filósofo Michel Foucault explica cómo el «Panóptico» («el ojo que todo lo ve«) es un dispositivo arquitectónico que crea una «sensación de omnisciencia invisible» y que permite a los guardianes ver sin ser vistos dentro del recinto de una prisión. Los detenidos, expuestos permanentemente a la mirada oculta de los «vigilantes», viven con el temor de ser pillados en falta. Lo cual les lleva a autodisciplinarse. De esto podemos deducir que el principio organizador de una sociedad disciplinaria es el siguiente: bajo la presión de una vigilancia ininterrumpida, la gente acaba por modificar su comportamiento.

Como afirma Glenn Greenwald: «Las experiencias históricas demuestran que la simple existencia de un sistema de vigilancia a gran escala, sea cual sea la manera en que se utilice, es suficiente por sí misma para reprimir a los disidentes. Una sociedad consciente de estar permanentemente vigilada se vuelve enseguida dócil y timorata».

Hoy en día, el sistema panóptico se ha reforzado con una particularidad nueva con relación a las anteriores sociedades de control que confinaban a las personas consideradas antisociales, marginales, rebeldes o enemigas en lugares de privación de libertad cerrados: prisiones, penales, reformatorios, manicomios, asilos, campos de concentración. Sin embargo, nuestras sociedades de control contemporáneas dejan en aparente libertad a los sospechosos (o sea, a todos los ciudadanos), aunque los mantienen bajo vigilancia electrónica permanente.

La contención digital ha sucedido a la contención física.

A veces, esta vigilancia constante también se lleva a cabo con ayuda de chivatos tecnológicos que la gente adquiere libremente: ordenadores, teléfonos móviles, tabletas, abonos de transporte, tarjetas bancarias inteligentes, tarjetas comerciales de fidelidad, localizadores GPS, etc. Por ejemplo, el portal Yahoo!, que consultan regular y voluntariamente unos 800 millones de personas, captura una media de 2.500 rutinas al mes de cada uno de sus usuarios.

En cuanto a Google, cuyo número de usuarios sobrepasa los mil millones, dispone de un impresionante número de sensores para espiar el comportamiento de cada usuario: el motor Google Search, por ejemplo, le permite saber dónde se encuentra el internauta, lo que busca y en qué momento. El navegador Google Chrome, un megachivato, envía directamente a Alphabet (la empresa matriz de Google) todo lo que hace el usuario en materia de navegación. Google Analytics elabora estadísticas muy precisas de las consultas de los internautas en la Red. Google Plus recoge información complementaria y la mezcla. Gmail analiza la correspondencia intercambiada, lo cual revela mucho sobre el emisor y sus contactos. El servicio DNS (Domain Name System, o Sistema de nombres de dominio) de Google analiza los sitios visitados.

YouTube, el servicio de vídeos más visitado del mundo, que pertenece también a Google  y, por tanto, a Alphabet, registra todo lo que hacemos en él. Google Maps identifica el lugar en el que nos encontramos, adónde vamos, cuándo y por qué itinerario AdWords sabe lo que queremos vender o promocionar. Y desde el momento en que encendemos un smartphone con Android, Google sabe inmediatamente dónde estamos y qué estamos haciendo.

Nadie nos obliga a recurrir a Google, pero cuando lo hacemos, Google lo sabe todo de nosotros. Y, según Julian Assange, inmediatamente informa de ello a las autoridades estadounidenses.

En otras ocasiones, los que espían y rastrean nuestros movimientos son sistemas disimulados o camuflados, semejantes a los radares de carretera, los drones o las cámaras de vigilancia (llamadas también de «videoprotección»). Este tipo de cámaras ha proliferado tanto que, por ejemplo, en el Reino Unido, donde hay más de cuatro millones de ellas (una por cada quince habitantes), un peatón puede ser filmado en Londres hasta 300 veces cada día. Y las cámaras de última generación, como la Gigapan, de altísima definición (más de mil millones de píxeles), permiten obtener, con una sola fotografía y mediante un vertiginoso zoom dentro de la propia imagen, la ficha biométrica del rostro de cada una de las miles de personas presentes en un estadio, en una manifestación o en un mitin político.

A pesar de que hay estudios serios que han demostrado la débil eficacia de la videovigilancia en materia de seguridad, esta técnica sigue siendo refrendada por los grandes medios de comunicación. Incluso una parte de la opinión pública ha terminado por aceptar la restricción de sus propias libertades: el 63 por ciento de los franceses se declara dispuesto a una «limitación de las libertades individuales en Internet en razón de la lucha contra el terrorismo«.

Lo cual demuestra que el margen de progreso en materia de sumisión es todavía considerable.

El cierre de Altos Hornos de Vizcaya

Enrike Kuadra Etxeandia

Como obrero que fui de AHV el trabajo sobre su fundación, andadura y reestructuración, elaborado por el profesor Xabier Barrutia («Altos Hornos de Vizcaya. Análisis crítico de su cierre y testimonios vitales», Universidad del País- Vasco) despertó en mí una cierta curiosidad desde que tuve conocimiento de su publicación. Recientemente, aprovechando un receso en mis ocupaciones diarias, decidí hincarle el diente en un provechoso fin de semana. Lo fue así, porque creo que ha conseguido en este humilde lector satisfacer la mayor parte de sus interrogantes acerca de los fundamentos y causas que motivaron el cierre de AHV como siderurgia integral y, por extensión, la reconversión industrial iniciada por el gobierno del PSOE en la década de los ochenta.

Lo primero que anuncia el autor en la portada de su obra es que se trata de un «Análisis crítico». Desde mi punto de vista, el hecho de que este espíritu se mantenga en toda su tesis me parece vital para conseguir un enfoque y profundidad que verdaderamente el tema lo requiere, y sin el cual quedaría profundamente limitado, plano.

El segundo aspecto que me ha llamado la atención, es la profusión bibliográfica que da sentido, y aporta, todos los datos para un análisis correcto sobre las causas del tema tratado. Lógicamente, un trabajo de estas características no puede por menos que sustentarse sobre una buena información y un metódico trabajo de ordenamiento y análisis en profundidad de la misma.

En tercer lugar, creo que la estructura literaria en que está redactado el trabajo hace que su lectura sea un tanto amena. Esto, no es algo baladí en una obra de estas características. Estamos ante un trabajo de historia contemporánea sustentado sobre gran abundancia de datos de diverso orden y temática que no es fácil presentar con amenidad. Y además, elaborado por un economista, lo que ahonda en su importancia y reconocimiento al esfuerzo literario. Si tenemos en cuenta que el trabajo expuesto va dirigido (o al menos creo que debe ser su dirección principal) a un amplio sector social compuesto por los propios trabajadores de AHV, la amenidad en su lectura juega un papel importante.

Por último, me parece necesario subrayar ciertos factores políticos y económicos internacionales que influyeron decisivamente en las decisiones que condujeron a la reconversión industrial y al cierre de AHV. En este sentido, si bien es cierto que el tema nuclear del que surge la tesis y su hilo conductor está centrado en demostrar la rentabilidad y viabilidad de AHV, hay dos aspectos en el análisis del profesor Barrutia que apuntan a esas causas políticas que me parecen reseñables: la actuación de la Unión Europea y del gobierno socialista. Artífices, los primeros, de la imposición de la reconversión industrial; y ejecutores, los segundos, de su realización.

Hoy, tres décadas después de aquellos hechos (con la perspectiva que da el tiempo pasado), se puede percibir aún con más nitidez la profundidad y la dimensión internacional –así como sus repercusiones en nuestro país- que encerraba la integración en la Unión Europea. La decisión de los sectores oligárquicos dominantes españoles de alejarse del tutelaje yanqui integrándose en el mercado europeo, conllevaba un amplio reajuste económico, financiero y político. En este cambio de rumbo la reconversión industrial se perfilaba como una de sus piedras angulares debido a la crisis crónica (de la que se desprenden los ciclos de ajuste) del modo de producción capitalista.

Es decir, tal y como estamos viendo –y sufriendo- continuamente, hay una necesidad intrínseca en la permanente reconversión de los medios de producción capitalista; condicionada, lógicamente, en función de los intereses de las potencias industriales dominantes. Así pues, es cierto, tal y como demuestra el profesor Barrutia en su trabajo, que esas reconversiones tuvieron más causa política que económica y de rentabilidad en el caso dé su repercusión sobre España y, más en concreto, en el caso de la siderurgia integral vasca. No escapa tampoco a esta decisión «ilógica» la soterrada lucha de intereses entre los diferentes grupos oligárquicos españoles, con una pérdida de influencia notable en los sectores vascos tradicionales de esa propia oligarquía.

En cuanto a otros sectores implicados: trabajadores, directivos, políticos, gobierno central y vasco, etc., el autor deja pinceladas críticas que por sí mismas darían lugar a reflexiones más extensas como parte de un análisis político de mayor calado; no siendo, lógicamente, este trabajo el lugar para desarrollarlas.

En cualquier caso, y a modo de conclusión, el trabajo del profesor Barrutia se construye sobre un cuerpo bien fundamentado, riguroso, donde la interpretación valorativa de los datos esgrimidos contiene un alto grado de acierto. A través de la estadística, las entrevistas, los balances, el mercado, etc., el autor nos va conduciendo, de forma cronológica en el tiempo, a través de sus vericuetos argumentales hacía el fundamento de la tesis expuesta.

En definitiva, un libro necesario para entender la reconversión industrial y el papel otorgado en ese desmantelamiento a AHV. A este obrero que nació y creció, a «toque de cuerno» de la fábrica, junto a otros cinco miembros de la familia que llegamos a trabajar en AHV, no podemos más que sentirnos representados en este encomiable esfuerzo del profesor Barrutia. Es por ello, que no puedo por menos que expresarle mi agradecimiento desde nuestro mundo proletario, artífice fundamental del profundo desarrollo alcanzado por la sociedad moderna y la humanidad entera.

Fuente: http://amnistiapresos.blogspot.com.es/2016/02/articulo-de-enrike-kuadra-etxeandia-el.html

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