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Día: 15 de febrero de 2016 (página 1 de 1)

Se desinfla el montaje de la ola de violaciones cometidas por los refugiados en Alemania

El día de año nuevo la noticia de las agresiones sexuales en masa cometidas por “los refugiados sirios” durante la Nochevieja en Colonia dio la vuelta al mundo. Esa vez la prensa no se acordó de las exquisiteces de la “presunción de inocencia”.

Un mes y medio después ya nadie se acuerda de aquello, que no ha vuelto a ser noticia, a pesar de que las pesquisas de la policía alemana siguieron su curso.

En relación con los delitos la policía alemana ha interrogado a 300 personas y ha incorporado 590 horas de vídeos a la causa judicial. Las conclusiones finales poco tienen que ver con los titulares sensacionalistas del momento.

En una reciente entrevista al diario Die Welt, la fiscalía de Colonia afirma que de los 58 acusados formalmente, sólo tres son refugiados procedentes de un país en guerra: dos sirios y un irakí. Los 55 restantes llevaban bastante tiempo viviendo en Alemania. Tres de los acusados tienen pasaporte alemán.

Otra de las sorpresas de la causa es que la mayor parte de las agresiones no tenían carácter sexual. No hubo ninguna “cacería sexual”. De las 1.054 denuncias, 454 son de tipo sexual y otras 600 no tienen ese carácter, sino que se refieren a delitos contra la propiedad, tales como hurtos y robos.

En su momento el director de la policía, Holger Münch, explicó que los delincuentes aprovecharon las grandes aglomeraciones de la Nochevieja de forma premeditada para cometer los robos.

En la mayor parte de los casos, los cacos utilizaron las agresiones sexuales para crear confusión y apoderarse de los bolsos, las carteras y los móviles.

Algunas fuentes destacan también que la policía estaba centrada en torno a las amenazas del yihadismo y no se preocuparon por unos altercados callejeros que se estaban produciendo por lo que parecía ser un consumo excesivo de alcohol típico del Nuevo Año.

La campaña desinformativa de comienzos de año eludía poner de manifiesto que la mayor parte de los que participaron en los ataques estaban bebidos, sin duda por dos motivos.

El primero es que el consumo alcohol atenúa la responsabilidad, lo cual degrada -aún más- la campaña, cuando se trataba de lo contrario: de inflarla.

El segundo es que el islam prohíbe consumir bebidas alcohólicas. ¿Se les había ocurrido a todos ellos (árabes, magrebíes y musulmanes) imitar a los cristianos y celebrar la fiesta de fin de año emborrachándose con champán?

El objetivo de ese tipo de noticias es consagrar el mito del árabe (machista y libidinoso) y, por extensión, del islamista, una religión que fomenta lo peor que cabe imaginar en el ser humano, desde el terrorismo hasta las agresiones sexuales. Pero los países islámicos no sólo castigan el consumo de alcohol severamente sino también la violación, en algunos casos (Pakistán, Arabia saudí, Irán) con la pena de muerte.

El empleo de las redes sociales y la similar forma de ejecución utilizada en muchos de los ataques en las ciudades alemanas, apunta hacia una cierta coordinación que va más allá de una retahíla de borrachos que agreden a mujeres.

Para tratar de entender lo que ocurrió en Colonia, hay que ponerlo en relación con otro hecho parecido que ocurrió en la Plaza Tahir, en El Cairo, durante la Primavera Árabe.

En Egipto los manifestantes organizaron patrullas de vigilancia compuestas tanto por hombres como por mujeres para prevenir los ataques colectivos. Entonces, ¿por qué a pesar de todo ocurrieron aquellas agresiones?

Sólo cabe una explicación: porque estaban muy bien preparadas de antemano. El gobierno de Mubarak utilizó las agresiones sexuales para que las mujeres no salieran a la calle a manifestarse.

Lo mismo cabe sospechar de lo que ocurrió en Colonia. Pero si en El Cairo las agresiones las organizaron desde el gobierno, en Colonia las organizaron contra el gobierno.

Podemos pensar que en El Cairo tan árabes e islamistas eran los violadores como los que trataban de impedir las violaciones. Pero lo cierto es que sólo pensamos en lo primero, porque lo importante es lo que nos quieren hacer pensar. Lo que cada cual pueda pensar es lo de menos.

El gobierno saudí prepara 150.000 soldados para invadir Siria

Mohamad Abdulrahman Al-Thani
Ayer el gobierno de Qatar anunció que se suma a la invasión terrestre de Siria orquestada por Arabia saudí, junto con Turquía y Bahrein. El ministro catarí de Asuntos Exteriores, Mohamad Abdulrahman Al-Thani, declaró que el envío de tropas se ha convertido en una necesidad, para lo cual adujo la “lucha” contra el Califato Islámico.

Arabia saudí planea enviar 150.000 soldados a Siria en marzo de 2016, contando con efectivos de Turquía, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Egipto, Sudán, Jordania, Marruecos, Kuwait y Qatar.

“El envío de las fuerzas terrestres a Siria como parte de la coalición que capitanea Estados Unidos contra Califato Islámico, se ha convertido en una necesidad urgente”, afirmó Al-Thani.

Además de expresar la disposición de su país de participar en la invasión militar de Siria, Al-Thani afirmó que desde el pasado año su país estaba preparado para enviar tropas a Siria.

“En octubre de 2015 nuestro anterior canciller mencionó esto claramente: si la coalición contra el Califato Islámico decide llevar a cabo una operación terrestre, estamos listos para hacerlo”, afirmó el sátrapa qatarí.

El día anterior el canciller de Arabia saudí, Adel Al-Yubeir, advirtió que si la vía política fracasa, el presidente sirio, Bashar Al-Asad, sería apartado por la fuerza del gobierno.

El ejército sirio estrecha el cerco sobre Alepo

Tras intensos combates, el 6 de febrero las fuerzas del gobierno de Damasco, respaldadas por la fuerza aérea de Rusia, cortaron el corredor de Azaz-Jarablus, la última ruta que conservaban los yihadistas de Alepo para abastecerse desde Turquía.

Algunas fuentes también indican la intervención en el asalto de las milicias kurdas y, en todo caso, los primeros indicios de una coordinación más estrecha de los rusos con los kurdos, favorecida por la emergencia de Turquía como enemigo común de ambos.

La semana pasada la aviación rusa lanzó 900 ataques aéreos en apenas tres días, mientras las tropas de Al-Asad avanzaban sobre las últimas posiciones yihadistas cercanas a la frontera con Turquía.

El corte del cordón umbilical con Turquía también impide que los yihadistas escapen de una muerte que, además de segura, será masiva. Ahora Alepo es una gigantesca ratonera en la que están encerrados 30.000 yihadistas.

Otro damnificado por la derrota es Turquía, que pretendía crear una zona de exclusión aérea a lo largo de su frontera con Siria capaz de detener el avance de los kurdos.

El corredor era el epicentro de las hostilidades. Había llegado a tener 100 kilómetros de ancho, pero la ofensiva la redujo a un estrecho túnel de sólo 10 kilómetros. La situación llegó a ser tan angustiosa que en seis ocasiones Kerry llamó personalmente a Lavrov para que el ejército sirio dejara abierto el corredor.

Al fracasar, tanto Turquía como Arabia saudí amenazaron con enviar tropas terrestres para impedir la caída de Alepo e incluso hace dos días la artillería turca inició bombardeos masivos contra las posiciones kurdas en Azaz.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, ha anunciado que los bombardeos no van a cesar y que han logrado destruir el cuartel general de las milicias kurdas en Azaz.

Por su parte, los imperialistas desataron la campaña de propaganda sobre las poblaciones cercadas y la necesidad de abrir corredores para que llegara ayuda humanitaria a la población civil.

Siria acusa a la ONU de parcialidad en el tratamiento del terrorismo

El sábado el representante sirio en la ONU, Bachar Al-Jaafari, acusó al organismo internacional de parcialidad y discriminación en el tratamiento del terrorismo, según la cadena de television Al-Mayadeen.

Tras la sesión del Consejo de Seguridad que examinó la resolución anual sobre “El extremismo y la estrategia de lucha contra el terorismo”, Al-Jaafari afirmó que la ONU se había alineado con la política de ciertos países por consideraciones de orden político.

“Si la ONU quiere llegar a resultados concretos, deberá renunciar a su doble rasero en la lucha contra el terrorismo y tener en cuenta las acciones de ciertos Estados que apoyan al terrorismo, agravan las crisis e impiden su resolución”, dijo el diplomático.

“Los países que sostienen al terrorismo incitan a la violencia, al terrorismo y propagan el odio y la discriminación. Esos Estados dicen que luchan contra el trerrorismo que ellos mismos han creado”, añadió Al-Jaafari.

“Mientras no acabe la ocupación del Golán y otros territorios árabes, los esfuerzos desplegados para luchar contra el terrorismo no conducirán a ninguna parte”, añadió el representante sirio.

Al-Jaafari criticó los términos utilizados en el informe del Secretario General de la ONU, afirmando que ignora las resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad y viola de manera flagrante los derechos humanos.

Los nuevos misiles convierten en chatarra a los portaviones de Estados Unidos

El portaviones más sofisticado de la Marina norteamericana el “USS Gerald Ford” corre el riesgo de no llegar nunca a ser el símbolo de la potencia naval estadounidense, porque pudiera demostrar su obsolescencia incluso antes de ser construido, afirma Harry Kazianis, en las páginas del semanario “The National Interest”.

Los misiles diseñados por Rusia y China para destruir portaaviones reducen a la nada las ventajas del nuevo navío norteamericano, que ya ha costado a Washington 15.000 millones de dólares.


Los países poseedores de tecnología punta, especialmente las grandes potencias como China y Rusia (a las que el Pentágono considera como la diana principal de sus fuerzas armadas) desarrollan sistemas de misiles de gran alcance capaces de golpear masivamente en numerosos puntos.

Utilizada por un equipo experimentado y combinado con métodos de detección de blancos en alta mar, un arma de este tipo está en disposición de transformar los “superportaviones” en una tumba para 2.000 marines norteamericanos, siendo además su valor de de muchos miles de millones de dólares, escribe Henry Kazianis.

La publicación cita a estos efectos la opinión del analista militar Jerry Hendrix, según el que Rusia y China dispondrían de misiles capaces de destruir portaviones a una distancia de 1.500 kilómetros del litoral.


La Marina ha tomado la decisión interna de limitar el radio de acción de los aviones embarcados a 800 kilómetros. Si queremos atacar al enemigo con estos aviones, las fuerzas navales debieran desplegar estos barcos en la zona cubierta por los misiles “mata-portaviones”. Esta solución constituye un peligro físico para la embarcación y su tripulación”, subraya M. Hendrix.

“Si no dotamos al ejército norteamericano del más caro de los sistemas, que permita golpear a gran distancia, el portaviones formará parte de los barcos de pasado, en su calidad de museo flotante mas deprisa de lo que quisiéramos”, concluye Harry Kazianis.

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