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Día: 29 de diciembre de 2015 (página 1 de 1)

Las inapropiadas simpatías comunistas del cantante Pete Seeger

La Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés) espió durante casi tres décadas al cantante Pete Seeger, un icono musical estadounidense por sus canciones a favor de los sindicatos y contra la guerra.

Seeger, fallecido en enero de 2014 a los 94 años de edad, fue objetivo del servicio de inteligencia estadounidense, según han desvelado las 1.800 páginas desclasificadas la semana pasada, tras una solicitud de Mother Jones y Associated Press. Unas 90 de esas páginas siguen ocultas.

La vigilancia empezó cuando Seeger protestaba contra la persecución de ciudadanos estadounidenses de origen japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Siguió hasta principios de la década de 1970, a medida que Seeger escribía algunas de las canciones antibelicistas más famosas del siglo XX.

Seeger escribió algunas de las más características canciones del movimiento pacifista como If I had a hammer, Where have all the flowers gone? o Turn! Turn! Turn!, expresando las ideas de millones de personas que se opusieron a la guerra y a las armas nucleares.

En la década de los 50, Seeger se opuso a la caza de brujas orquestada por el senador Joe McCarthy y fue llamado a declarar ante el Comité de Actividades Anti-Americanas. Su negativa a responder las preguntas que le formularon estuvo a punto de llevarle a la cárcel. De hecho, le condenaron por ello a un año de prisión y a diecisiete meses de censura en todos los medios de comunicación estadounidenses.

Posteriormente, Seeger se convirtió en un destacado activista por los derechos civiles, ayudó a popularizar la canción We shall overcome, se mostró muy crítico con la guerra de Vietnam e inspiró a toda una generación de cantautores, como Bob Dylan, Joan Baez o Víctor Jara.

Por todo ello quizá no resulta sorprendente que Seeger fuese espiado durante treinta años por el gobierno de Estados Unidos, como ahora han desvelado estos documentos.

Sin embargo, no fue un himno contra la guerra o una protesta lo que llamó la atención del FBI sino una carta. Así, la vigilancia sobre Seeger comenzó en 1943 por una carta en la que criticaba la propuesta de deportar a todos los ciudadanos estadounidenses de origen japonés. «Si excluyes de la ciudadanía a quienes descienden de japoneses, ¿por qué no hacerlo de los británicos también? También luchamos contra ellos una vez, después de todo. América es grande porque hemos sido un refugio para los oprimidos», decía en la misiva. Ese mismo año Seeger contrajo matrimonio con Toshi, una de esas ciudadanas americanas de origen nipón.

Agentes de la Inteligencia Militar visitaron el colegio y el instituto de Seeger, investigaron a su padre, a Toshi y entrevistaron a Woody Guthrie, para llegar a la siguiente conclusión: «Sus simpatías comunistas, sus inapropiadas relaciones con los arrendadores o sus numerosos e indeseables amigos comunistas le hacen inadecuado para una posición de confianza o responsabilidad».

Los documentos muestran que el espionaje a Seeger continuó hasta principios de los años 70. En una entrevista con Amy Goodman, editora y presentadora de Democracy Now!, en 2004, Seeger reconocía que «asumo que la mayoría de mi vida he tenido un micrófono bajo la cama o que de vez en cuando me grababan las conversaciones telefónicas o abrían mi correo, quién sabe».

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/culturas/28853-fbi-espio-al-cantante-pete-seeger-durante-treinta-anos.html

La fabricación de la marca ‘España’ es una tarea propia del espionaje

Alejandro de Pedro Llorca
El empresario Alejandro de Pedro Llorca, involucrado en la trama Púnica, trabajó para el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) para fabricar la marca España en foros y páginas web, una labor que se ha mantenido hasta ahora en secreto.

El capitalista comunicó a la Guardia Civil este detalle cuando fue detenido en Valencia el 27 de octubre de 2014. De Pedro quería convencerles de que no era un empresario corrupto y, al mismo tiempo, avisarles de que entre el material que le habían intervenido podían encontrar documentos confidenciales.

Pero el juez lo envió a la cárcel imputado por organización criminal, tráfico de influencias, malversación, cohecho, falsificación documental, utilización de información confidencial y fraude. Quedó en libertad a los dos meses tras el pago de una fianza que luego le fue devuelta.

La relación de De Pedro con el espionaje pone en duda el papel que se le ha atribuido en la trama de corrupción. El CNI fichó al empresario en 2013 para utilizar sus conocimientos sobre el control de la imagen y la reputación en internet para fabricar la marca España en entornos virtuales.

La labor del informático consistía en penetrar en foros y páginas web, ganarse la confianza del resto de usuarios y, finalmente, divulgar los contenidos y las noticias en esas mismas plataformas que le remitían los espías.

El empresario realizó esa actividad utilizando sofisticados programas informáticos de análisis para no levantar sospechas. Los servicios de inteligencia lo utilizaron al menos para colocar mensajes en algunas de las plataformas más utilizadas por la izquierda abertzale y el independentismo catalán, así como en foros de contenido yihadista. El CNI le indicaba regularmente qué noticias y artículos tenía que divulgar en cada una de esas esferas.

Esa relación profesional con los servicios de inteligencia se habría prolongado durante casi un año. Fue interrumpida en 2014, sólo unos meses antes de que el capitalista fuera detenido por su implicación en la trama Púnica. En ese tiempo, De Pedro visitó las instalaciones del CNI en una decena de ocasiones para reunirse con los agentes que coordinaban y supervisaban su trabajo.

Las pruebas de esa vinculación se encuentran en los ordenadores que intervino la Guardia Civil en su vivienda y en las oficinas de sus empresas cuando fue detenido. La Guardia Civil tiene en su poder los correos electrónicos que se cruzó con los espías, las noticias que difundió y los informes que elaboró con el resultado de su trabajo, entre otros materiales.

De Pedro era propietario de las empresas Eico Online Reputation Management y Madiva Editorial y Publicidad, que habrían realizado los trabajos de imagen para políticos e instituciones por los que se le investiga en la Audiencia Nacional. La mayoría de esos servicios fueron prestados para organismos controladas por el Partido Popular. Pero De Pedro también trabajó para el PSOE e incluso para el gobierno.

Zapatero lo contrató en 2009 para tratar de frenar la difusión de la famosa fotografía en la que salían sus hijas vestidas de góticas. De Pedro fue elegido por Zapatero sin ningún tipo de concurso previo, tras haberle sido recomendado por gente de su confianza, y visitó en numerosas ocasiones el Palacio de La Moncloa. Los 52.000 euros que costaron sus servicios fueron abonados por el PSOE.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/espana/2015-12-29/el-cni-contrato-al-experto-web-de-punica-para-combatir-ataques-a-espana-en-foros-radicales_1127402/

La ola de islamofobia también se dispara en Francia

El Colectivo contra la Islamofobia en Francia (CCIF) ha denunciado más de 200 situaciones reprobables desde los atentados perpetrados el pasado 13 de noviembre en París.

Además se ha producido un incremento dramático de los casos de discriminación y abusos contra musulmanes durante el último año.

Paradógicamente, en junio un encuesta del Instituto Pew Research indicaba que este año el número de franceses que tenía una opinión favorable de los musulmanes eran superior al del año pasado.

Según el CCIF, 2015 va camino de cerrar con máximos en materia de islamofobia. La organización registra casos de violencia física contra la población musulmana, pero también hechos de discriminación asociados, en gran parte de los casos, al miedo al terrorismo islamista.

La policía está desbordada por las denuncias de agresiones, injurias y delitos de todo tipo cometidas contra musulmanes por motivo de su pertenencia religiosa.

Sólo en el primer semestre, se registró un aumento neto del 23 por ciento en relación a los datos del año precedente, ha explicado el responsable del comité en Nord-Pas-de-Calais, Jawad Bachare, a la emisora Europe 1. En enero, cuando tuvieron lugar los ataques de Charlie Hebdo, se produjeron en París y sus alrededores tantos abusos como durante todo el año anterior en la misma región.

El final de año también avanza en el mismo sentido, ya que el CCIF ha confirmado 22 actos islamófobos tras los atentados del 13 de noviembre, un centenar de ellos asociados al estado de emergencia decretado por el gobierno y a las operaciones brutales de la policía.

El velo es objeto de una inquina singular. Las mujeres que salen a la calle con él sobre la cabeza son objeto de especial de continuos insultos, tales como “terrorista”, “sucios árabes” o “musulmanes asesinos”. Muchos establecimientos públicos y privados les impiden su entrada.

Sin embargo, hasta ahora no se ha ducumentado ningún caso de monjas católicas que hayan sido atacadas por el porte del velo o por llevar crucifijos colgando del pecho.

Los musulmanes se ven obligados a exscusarse a cada momento delante de cualquier que les interpele por la calle y asegurar que, a pesar de su religión, no están de acuerdo con los atentados del 13 de noviembre.

Algunas escenas aberrantes de islamofobia, como ésta en el tren de cercanías de París, se han grabado con el móvil y se pueden ver aquí:
http://www.slate.fr/story/110347/attentats-islamophobie-france

El CCIF ha elaborado un mapa de la islamofobia francesa, que pueden ver en este enlace:
http://www.islamophobie.net/la-carte-de-france-des-actes-islamophobes

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