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Día: 28 de septiembre de 2015 (página 1 de 1)

‘Sólo el ejército sirio y los kurdos luchan contra el yihadismo en Siria’

Por primera vez en 10 años, Putin ha hablado en el debate de la 70 Asamblea General de la ONU. Anteriormente participó en tres ocasiones: en 2000, 2003 y 2005. En su discurso abarcó un gran número de temas, incluyendo la necesidad de una coalición internacional en contra del Califato Islámico y de poner fin a la expansión de la OTAN.

“Resulta imposible seguir aguantando el orden mundial que hay en el mundo”, dijo. “Algunos países han empezado a pensar que si son fuertes pueden ignorar a la ONU”, criticando las decisiones de actuar sin contar con la organización. “La injerencia agresiva causó la destrucción total y la catástrofe social en Oriente Medio”, agregó, condenando también la “exportación” de las “denominadas revoluciones democráticas”.

Según Putin, el vacío creado en el Oriente Medio y el norte de África por ciertos actores extranjeros ha causado la aparición del Califato Islámico, nutrido por antiguos soldados iraquíes, libios, y también por opositores moderados sirios, apoyados por Occidente.

“Todos los intentos de jugar con los terroristas, de financiarlos, son fatales y pueden tener consecuencias catastróficas”, resaltó. De acuerdo con Putin, “las duras declaraciones sobre la lucha contra el terrorismo” emitidas por aquellos países que utilizan a los terroristas para lograr sus objetivos son “hipócritas”.

“Proponemos crear una amplia coalición para luchar contra los terroristas”, dijo el presidente ruso, agregando que “los países musulmanes tienen que ser participantes claves de esa coalición”. De acuerdo a él, “es un gran error no cooperar con las fuerzas del gobierno de Siria”. “Solo el Ejército sirio y los kurdos luchan de forma real contra el Califato Islámico”, insistió.

El presidente ruso abordó también la guerra en Ucrania, insistiendo en que el “golpe armado” en ese país fue “orquestado desde el exterior”. Según él, la culpa es de la OTAN y de los países occidentales, que en su momento pusieron a los antiguos miembros de la URSS ante “la falsa alternativa” de escoger entre Rusia y Occidente. Si la URSS y el Pacto de Varsovia han dejado de existir, ¿por qué la OTAN no solo todavía existe, sino que sigue expandiéndose?, preguntó el mandatario.

Está previsto que después de su intervención el presidente ruso mantenga un encuentro con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, así como con Obama y el primer-ministro de Japón, Shinzo Abe.

Putin cabalga de nuevo

¿Quién llevó a Hitler al poder en Alemania?

Hitler en 1919, cuando era cabo
Desde 1945 muchos se han preguntado los motivos por los cuales Hitler, un oscuro cabo del ejército, pudo hacerse con las riendas de un país como Alemania. Para la historiografía burguesa Hitler es un personaje desconectado de la situación política y social en Alemania, de la crisis del capitalismo y de la clase social de la fue un fiel servidor.

Hurgan en la biografía para eludir la historia, pero ni siquiera así llegan a las claves del fascismo y la transición de la República de Weimar al III Reich. En mayo de 1919, Alemania había perdido la Primera Guerra Mundial y entre las filas de los derrotados estaba el capitán Karl Mayr, que dirigía la sección de inteligencia del ejército bávaro.

La derrota alemana coincidió con la Revolución de Octubre y el desarrollo incontenible del movimiento obrero, que obtuvo una victoria efímera en Munich emulando a los soviets durante algunas semanas. No es ninguna casualidad que Munich sea el centro del movimiento obrero y, al mismo tiempo, el lugar de nacimiento del partido nazi. En la lucha de clases, la revolución y la contrarrevolución ocupan el mismo lugar.

En medio de aquella refriega el capitán Mayr reclutaba agentes fiables para luchar contra el bolchevismo, es decir, tanto contra el poder soviético como contra la clase obrera local. Uno de sus primeros agentes fue Hitler, entonces un cabo del ejército de 30 años de edad.

Por lo tanto, desde el principio de la biografía de Hitler aparecen varias de las claves de lo que ocurriría después: Hitler formaba parte del aparato del Estado; era un militar reclutado para trabajar clandestinamente contra el movimiento revolucionario.

Había sido elegido representante adjunto de su Regimiento, por lo que era conocido dentro de los cuarteles y trabajaba en el contraespionaje. Investigaba la actuación de las tropas durante la etapa del gobierno revolucionario de 1919 a fin de proceder a una depuración de las tropas de elementos proclives al movimiento obrero. El Estado alemán trataba de impedir que se produjera una confluencia de los trabajadores con las tropas, como había ocurrido en Rusia en 1917.

Como decía Mayr, era un perro fiel, donde tan importante como lo de perro era lo de fiel. Sabía servir a sus jefes en el cuartel, que le enviaron durante una semana a la Universidad de Munich para hacer un cursillo de “instrucción antibolchevique”. Allí le dio clases un oscuro economista, Gottfried Feder, cuyos conocimientos no iban más allá de criticar al capital improductivo de los negocios judíos. Luego Feder siguió los pasos de su antiguo alumno y se convirtió en uno de los economistas del partido nazi.

Tras el cursillo, el capitán Mayr le envía al cabo Hitler para que espiara a los antiguos prisioneros de guerra, considerados como poco fiables. La operación se lleva a cabo en forma de un curso de instrucción política del ejército. Hitler convierte las lecciones en otras tantas arengas patrioteras y demagógicas que luego le hicieron famoso.

El cabo se convierte en un perrito faldero del capitán Mayr, que en setiembre de 1919 le envía a vigilar a uno de tantos partidos ultrapatrioteros que tanto abundaban entonces en Alemania: el Partido Obrero Alemán. Pero, como siempre en el mundillo del espionaje, tras el encargo había una segunda intención bajo cuerda. Se trataba de financiar secretamente con fondos del gobierno a dicho partido para desconcertar al movimiento obrero con una organización que se presentaba como “proletaria”, convirtiéndola en una fuerza de choque dirigida en contra de los propios trabajadores.

Hitler llevó a cabo tan puntualmente su tarea que, posteriormente, pasó a dirigir dicho Partido, convirtiéndolo en el embrión del NSDAP, el partido nazi. Por lo tanto, las organizaciones nazis no son nada diferentes de los aparatos del estado y, en particular, de sus más sucias cloacas, como el espionaje militar. Luego no se puede luchar contra un perro, los grupos fascistas, sin lugar al mismo tiempo contra el amo que sujeta las riendas, el Estado burgués.

Dentro de un partido “obrero” Hitler comienza como infiltrado del servicio de inteligencia del ejército, permaneciendo durante seis meses, hasta marzo de 1920. Entonces comienza a ser conocido en las tabernas de Munich, donde lanza sus fantasmales discursos antibolcheviques.

Pero a Hitler le faltaban más apoyos para llegar a la cumbre. Sin ellos se hubiera quedado relegado a la condición de espía cuartelero. El primero de ellos es el de la burguesía monopolista, que es muy selectiva y nunca hubiera admitido la presencia de un cabo mediocre sin la intervención de influyentes padrinos. Uno de los primeros padrinos fue el poeta reaccionario y antisemita Dietrich Eckart que, además de escribir, era un monopolista con un periódico a su disposición. No fue el único.

En aquellos primeros años de la carrera de Hitler desempeñó un papel fundamental Ernst Röhm, el jefe de los escuadrones SA del partido nazi. Röhm era un antiguo oficial del ejército que hacía de matón para la patronal en las manifestaciones obreras de Munich. Dirigía y pagaba a la escoria de mamporreros que boicoteaba las movilizaciones revolucionarias.

Lo mismo que Hitler y todas las bandas fascistas, Röhm no trabajaba por su cuenta. También tenía una doble condición: era un agente del ejército alemán que es quien pone el dinero para que Hitler compre su primer periódico. Con tan sólidos apoyos en la burguesía y el ejército, en 1923 el partido nazi llega a los 50.000 militantes, la mayor parte de ellos en Baviera.

Toda va viento en popa para aquellos primeros nazis y la euforia les hace cometer un error de cálculo: el intento de golpe de Estado de 9 de noviembre de 1923, del que aún no se ha relatado la parte fundamental, a saber, que dicho golpe no era responsabilidad de los nazis sino del ejército. Los primeros no eran otra cosa que la tapadera de los segundos. Los hilos fascistas se mueven siempre entre bastidores.

En el intento de golpe murieron 20 personas, entre ellos 4 policías. En cualesquiera otras circunstancias, un delito de esa naturaleza les hubiera costado a los autores una condena de por vida, pero lo mismo que el espionaje, la justicia burguesa tiene una doble vara de medir y el juicio se convirtió en una farsa. Hitler tenía el apoyo de una parte del Tribunal Supremo de Bavaria, que estaban de acuerdo con el golpe de Estado y trataron de ocultar a los verdaderos responsables en el ejército.

En tales circunstancias, la sentencia fue la que cabía esperar: sólo cinco años de cárcel para 20 muertos más un intento de golpe de Estado. Más allá de los papeles judiciales, la realidad fue aún más cruda: Hitler sólo estuvo 13 meses en la cárcel.

En tiempos de crisis el tiempo pasa tan rápido que el salir a la calle, nadie se acordaba ya de Hitler y nadie le necesitaba. En 1928 del partido nazi era marginal; sólo obtuvo el 2,6 por ciento de los votos.

La crisis del año siguiente les puso otra vez en la primera línea. La burguesía volvía a necesitar a su punta de lanza: los nazis. En 1930 los votos suben al 18,3 por ciento y dos años más tarde es el primer partido parlamentario con el 37,4 por ciento de los sufragios. Pero Hindenburg no quiere nombrar a Hitler al frente de la cancillería y a partir de ahí el partido nazi empieza a declinar. En 1932 pierde dos millones de votos.

El Führer todavía necesita de un último empujón por parte de la gran burguesía. En aquel delicado momento su padrino será el aristócrata Franz von Papen, que convence a Hindenburg para que entregue a Hitler las riendas del gobierno. No hay que tenerle miedo, le dice Von Papen a Hindenburg: “Lo tenemos bajo nuestro control”.

También para la gran burguesía, Hitler no era más que eso: otro perro fiel.

¿Votos o escaños?

N. Bianchi

Los «unionistas» o partidos antiindependentistas, al principio, negaban el carácter «plebiscitario» de la elecciones catalanas del 27-S y, el día después de celebrarse y conocidos los resultados, se aferran como lapas a ese carácter «plebiscitario» -que nomás negaban en fechas anteriores- aduciendo que Junts Pel Si más la CUP no rebasan el 50% en votos, aunque por los pelos, pero sí ganan en escaños (que es lo que dijo y le importaba a Artur Mas, mientras que la CUP dijo que lo que le importaba era el número de votos, algo a lo que, involuntariamente, por descontado, se agarra ahora el «enemigo» ofreciendo aquellos a estos una baza inesperada, desde mi punto de vista).

Como sea que se negó el referéndum, algo ya supuesto, se presentó una candidatura unitaria para unas elecciones plebiscitarias para unos, y autonómicas para otros que acabaron reconociendo el carácter plebiscitario de las mismas. Pero ¡si algo no ha habido aquí, técnicamente hablando, es un plebiscito auténtico y genuino y como mandan los cánones! En las elecciones anteriores de 2012 se votó el Gobierno de la Generalitat, y ahora se votó independencia sí o no, y así lo ha entendido la gente que ha votado como nunca. En el caso de un referéndum el recuento es de votos directos; y en el caso de una lista unitaria el recuento es de escaños. La prensa española antiseparatista, por no decir anticatalana, titula -como quien respira hondo y suspira- «el independentismo ganó en escaños pero perdió el plebiscito», desde la caverna hasta EL PAIS.

Pero, ¿qué se debatía: votos o escaños? Porque, si de votos se trata, muy bien, lo lógico, lo democrático como gustan de llenarse la boca el facherío, es dejar hacer un referéndum para, ahora sí, salir de dudas y despejar la incógnita de una puta y santísima vez. Es más: el Estado, el Gobierno, atrapado en un círculo vicioso para él, si quiere apelar a la legitimidad de los votos, que es el mantra al que se aferran estos gatos panza arriba, deberían, ítem más: ¡¡estarían obligados!! a convocar un referéndum.

No lo harán de motu propio y hablarán de la división y fractura de Catalunya, otro motivo de más para convocarlo y saber a qué atenerse cada cual, pero tampoco harán nada de esto.

Es lo que tiene hacerse trampas al solitario y cambiar las reglas a mitad de partido. Es lo que hay en un Gobierno fullero, trilero, corrompido y matón encabezado por una, no burguesía, sino «lumpenburguesía». Unos delincuentes, unos quinquis, unos manguis, eso es lo que son. Cualquier robaperas está más limpio que toda esta escoria.

Llega a Siria un portaviones chino

Recientemente varios medios han anunciado la llegada a Latakia, en la costa mediterránea de Siria, de un portaviones chino para iniciar los combates contra los yihadistas. No obstante, Zhang Junshe, un alto oficial de la Marina china, ha desmentido la noticia.

La edición libanesa del diario Al-Masdar Al-Arabi, apoyándose en fuentes militares del gobierno de Siria, ha confirmado que el portaviones Liaoning-CV-16 estaba a punto de llegar al puerto de Latakia. El diario añadía que en el portaviones sólo había “expertos militares” chinos, pero no aviones ni helicópteros.

Sin embargo, el portaviones es la avanzadilla del grueso de la infantería de Marina china, que llegaría a Siria desde China atravesando el canal de Suez, acompañado de un crucero lanzamisiles.

China enviará a Siria un escuadrón de cazabombarderos J-15. Algunos de ellos serán alojados dentro del portaviones, mientras que otros serán estacionados en la base aérea de Latakia. Los chinos desplegarán también helicópteros Z-18F antisubmarinos y Z-18J de detección de aviones.

Además, China enviará a 1.000 marines para luchar junto a sus homólogos rusos e iraníes contra los grupos terroristas. Un objetivo prioritario de estos marines sería la destrucción de los militantes uigures de la provincia china de Xinjiang, que combaten en las filas yihadistas.

La información de Al-Masdar Al-Arabi ha sido ratificada parcialmente por fuentes militares israelíes de DebkaFile. Según M.Junshe, varios buques de la Agrupación 152 de la Marina china ya están en el Mediterráneo.

Un miembro del Consejo de la Federación Rusa, Igor Morozov, también ha confirmado que Pekín ha tomado la decisión de participar directamente en la guerra contra el yihadismo en Siria.

La intervención militar china forma parte de la coalición que está formando Rusia para apoyar al gobierno de Damasco en su enfrentamiento con el Califato Islámico.

Los nazis se apoderan de los barrios obreros de Madrid

Ayer unos 500 neonazis, ligados al Hogar Social Ramiro Ledesma, procedentes de varias zonas de Madrid y alrededores (Toledo, Zaragoza e incluso algunos neofascistas italianos vinculados a Casapound), se manifestaron en los barrios obreros del norte de Madrid, como Tetuán, gritando consignas nazis y racistas, portando banderas fascistas y del partido neonazi griego Amanecer Dorado.

Además de un barrio de clase trabajadora, Tetuán tiene una importante población emigrante que los nazis querían atacar. El lema de la manifestación ya indicaba el sentido xenófobo: “Por los derechos sociales de los nacionales”. Una de las pancartas que encabezaban la manifestación rezaba “Españoles welcome”.

Los nazis impusieron sus nuevas normas de camuflaje a los manifestantes, especialmente sobre vestimenta. El discurso fascista y xenófobo se quiere modernizar. Por ejemplo, no admitían las banderas fascistas con el agilucho. Sin embargo, después de terminar la manifestación, ya había constancia de una agresión a un joven al que el Samur tuvo que atender por una brecha en la cabeza. Pocos minutos después, un ciudadano de origen chino también ha sido agredido. La cacería había comenzado.

La manifestación neonazi de este sábado dejó bien a las claras la debilidad del movimiento antifascista madrileño y, en especial, de la Coordinadora Antifascista de Madrid. No hubo respuesta. Dejaron al barrio en manos de los nazis.

La Coordinadora Antifascista de Madrid pidió a la Delegación de Gobierno, con carácter de urgencia, una manifestación para el sábado por la tarde bajo el lema “Racismo no. Refugiadas bienvenidas” por las misma calles del barrio de Tetuán. La convocatoria circuló por redes sociales, como Twitter, con cartel incluido.

La delegada de Gobierno prohibió la marcha antifascista por “cuestiones de forma” y la Coordinadora obedeció, desconvocando la manifestación. Es un gravísimo error que la Coordinadora se debería replantear.

A quienes no entienden aún lo que es el fascismo hay que recordarles que la lucha contra el fascismo no es sólo contra tinglados como el Hogar Social Ramiro Ledesma, sino contra la otra cara de la misma moneda: la delegada del gobierno que prohíbe la manifestación, Concepción Dancausa, hija de Fernando Dancausa, alcalde falangista de Burgos en los últimos años del franquismo y fundador de la Fundación Francisco Franco.

El Banco de España no admite ‘la sharia’

Juan Manuel Olarieta

Hasta ahora yo creía que “la sharia” era sólo cosa sólo de las carnicerías islámicas, que no venden carne de cerdo y matan a los animales según un determinado ritual (“halal”) para que sufran lo menos posible y se desangren por completo, de manera tal que las toxinas queden eliminadas.

Pero me acabo de enterar de que también hay bancos islámicos, aunque aquí el Banco de España, a diferencia de Francia o Alemania, no los autoriza. No obstante, en junio los musulmanes lograron crear una cooperativa de crédito (Coophalal), al frente de la cual se halla una mujer marroquí, Najia Lotfi, profesora de Finanzas Islámicas en la Universidad Autónoma de Barcelona.

No hay ninguna diferencia entre un banco cristiano y otro islámico, salvo que estos últimos nunca invertirán en negocios tales como bodegas en La Rioja. Lo mismo que el corazón de La Caixa está en su Obra Social, el de un banco islámico están en el Fondo Zakat, que destina una parte insignificante de sus beneficios, el 2,5 por ciento exactamente, a obras de caridad. Es el antiguo sueño de las ONG que hace años lucharon por imponer la Tasa Tobbin.

Los bancos no se rigen por “la sharia”, ni por los 10 Mandamientos de la ley de dios, ni por el Código de Comercio, ni por las circulares del Banco Central Europeo. Es al revés. Lenin lo calificó como “teoría del reflejo”: lo que regula “la sharia” y cualquier otra normativa jurídica, cristiana o no, son las leyes propias del capital financiero. Por consiguiente, si hay algo a lo que debemos tener algún miedo es a ellas y no a “la sharia”.

No podemos tener miedo a “la sharia” por el mismo motivo que no podemos tener miedo al demonio, ni a nada que no exista. Aunque normalmente “la sharia” se traduce como “la ley islámica”, ni es una ley, ni es islámica, ni es una. Sobre “la sharia” estamos equivocados tanto los cristianos como los propios musulmanes, pero especialmente los cristianos.

Estamos empeñados en no querer entender nada y en deformar todo aquello que ignoramos. Los países musulmanes, en general, y los árabes, en particular, no han conocido las revoluciones burguesas. Luego no se rigen por leyes. Por el mismo motivo tampoco conocen la separación entre un Estado y una Iglesia, ni diferencian lo público de lo privado…

Así podríamos seguir encontrando diferencias entre unos países y otros. No sería tan difícil de entender si habláramos de una ley cristiana (los 10 Mandamientos, por ejemplo) pensando que todos los Estados cristianos tienen la misma, o si dijéramos que la ley mordaza tiene algo de cristiana. Una ley rige en un determinado país; cada país tienen sus leyes; las leyes no son uniformes.

Decir que en un determinado país “la sharia” se aplica un manera estricta o rigurosa es una verdadera estupidez. A diferencia de los 10 Mandamientos del Antiguo Testamento, “la sharia” no tiene que ver con dios. Dicha palabra sólo aparece una vez en el Corán, que para un musulmán, de cualquier país, es el único texto a través del cual dios se expresa. Se puede traducir como “camino” y para llegar al mismo punto se pueden tomar caminos muy diferentes.

Por lo tanto, sería mejor hablar en plural de “caminos”. Un jurista, que no es más que un teólogo disfrazado, diría que hay siempre interpretaciones diversas -e incluso contrapuestas- de un mismo texto. Las múltiples corrientes islámicas (sunitas, chiítas, sufistas, alauitas) hacen interpretaciones muy distintas unas de otras. Con el tiempo, las interpretaciones cambian para adaptarse a las nuevas circunstancias. En Pakistán el mismo texto sagrado se interpreta de una manera muy diferente que en Mauritania…

También una constitución es diferente de la interpretación que de ella haga un jurista o un juez. Del mismo modo, un islamista sabe que la palabra de dios es diferente de cualquier interpretación que de ella haga un ser humano, que la primera es de naturaleza divina y es única, mientras que las otras son terrenales y plurales, es decir, falibles, dudosas, cambiantes…

Pero también aquí la práctica está siempre por delante de la teoría. Cualquier picapleitos sabe que lo que una constitución -la palabra de dios- diga o deje de decir es papel mojado, importa muy poco; lo realmente importante es la palabra de los hombres, de los jueces, de los fiscales, los secretarios, los funcionarios, los policías, los carceleros, los abogados…

Las diversas interpretaciones humanas dan fuerza a las religiones, flexibilizan los dogmas, permiten su expansión en diversas culturas y su prolongación a lo largo de los siglos. Distintos pueblos se han drogado y se drogan con opiáceos religiosos distintos. Pero esos opiáceos no pertenecen al reino de dios sino al del hombre. Por ejemplo, pertenecen al reino de las clases sociales. Todas las religiones tienen una oración para los oprimidos y otra para los opresores.

En el otro bando, los ateos tienen su punto más débil en una concepción simplista de las religiones, que rechazan como si fuera un bloque homogéneo. Excusan su ignorancia afirmando que “todas las religiones son iguales”, que es como decir que “todas las religiones son religiones”, poco más que bobadas. A diferencia de los creyentes, los ateos nunca se han tomado en serio las religiones, con algunas excepciones, como Marx y Engels. Por eso los creyentes le siguen ganando la partida.

Si “la sharia” y las demás leyes, tanto divinas como humanas, no regulan el capital financiero, sino al revés, los ateos deberían reflexionar sobre circunstancias tan interesantes como que en el imperialismo las potencias dominantes han sido predominantemente cristianas, mientras que los países musulmanes han sido sus colonias. Esto explica algunos acontecimientos actuales mucho mejor que una “sharia” inexistente. ¿O todavía seguimos creyendo en los Reyes Magos?

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