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Día: 20 de septiembre de 2015 (página 1 de 1)

¿Por qué nos interesa la independencia?

Pablo Hasel

En este texto explicaré los motivos por los que creo, como tantas y tantos más, que nos interesa la independencia de Cataluña y por qué voy a votar a la CUP el 27-S. Intentaré resumirlo al máximo por razones evidentes, aunque los argumentos podrían desarrollarse más.

Como comunistas, apoyamos lo que puede beneficiar a la clase trabajadora y la independencia de Cataluña, en este contexto, sería positiva por varios motivos. A la clase obrera de Cataluña nos conviene porque a la burguesía catalana se le acabaría la excusa de echar toda la culpa al Estado Español cuando ellos también son culpables directos de la dramática situación que vivimos. En caso de conseguir la independencia, mucha clase trabajadora que va a votar a representantes de la burguesía catalana (Convergència y ERC) se daría cuenta de que con ellos seguiremos sufriendo recortes, paro, explotación, represión, etc. Entonces se posicionarían en su contra y con un trabajo de lucha comunista detrás, los sumaríamos a nuestra causa, que es la de la clase obrera de cualquier lugar.

A la clase obrera del resto del Estado Español también le interesa porque el Estado quedaría debilitado si pierde un importante motor como Cataluña, y además parecería más débil a ojos del pueblo, habiéndose conseguido la victoria del independentismo mediante la desobediencia. Muchos tomarían nota de que no hay otro camino que la desobediencia civil. ¿Cómo no vamos a apoyar algo que debilita notablemente a un Estado tan antidemocrático? Sería un grave error estratégico y aunque sólo sea por eso, debemos apoyar la independencia de Cataluña. Pero como comunistas la apoyamos sin chovinismo alguno, recordando que compartimos enemigo con la clase obrera del resto del Estado y que nos une la misma lucha.

Los comunistas también defendemos el democrático derecho a la autodeterminación de los pueblos y si la mayoría del pueblo lo desea, la independencia debe concederse. Pero no somos nacionalistas y no apoyamos siempre la independencia, sino cuando conviene a la clase obrera como en este contexto ya explicado en las líneas anteriores. Y eso es el marxismo, el análisis concreto de la situación concreta. Sin embargo, muchos cogen citas sacadas de contexto de los clásicos marxistas para ir contra la independencia. Pero las citas de Marx, Lenin o Stalin que hablan de contextos parecidos nos argumentan que hay que apoyar la independencia si es provechosa para el movimiento revolucionario. En caso de que no lo fuera, evidentemente seguiríamos apoyando el derecho a la autodeterminación pero haríamos campaña contra la separación, como también lo explicaron perfectamente los clásicos comunistas. Como no es el caso, toca apoyar a una fuerza independentista ya que estas elecciones son la consulta que el Estado nos impide hacer por los cauces legales y hasta ellos lo saben, por eso llaman nerviosos a votar contra la independencia.

Como comunistas, es evidente a quién tenemos que apoyar ante las opciones de Junts Pel Sí o la CUP. Los primeros son responsables de políticas enemigas de la clase trabajadora y los segundos, aunque no sean el Partido Comunista que necesitamos para conquistar un día el socialismo, al menos se han pronunciado contra esas políticas y no son un partido absorbido por el régimen como Podemos o IU. Ambas opciones hablan de la imprescindible desobediencia que necesitaremos para declarar la independencia y ninguna concreta del todo, aún queda todo bastante difuso y abstracto, pero en todo caso ofrecerá más desobediencia la CUP que Junts Pel Sí, y más cuando los segundos hablan de una independencia dentro de 18 meses y los primeros quieren declararla mucho antes. Otra cosa es hasta qué punto van a desobedecer si el Estado Español los ilegaliza o encarcela, por ejemplo.

Pero eso está por ver, lo que es cierto es que para llegar a ese punto donde la desobediencia sea clave, hace falta una victoria de las fuerzas independentistas para que haya legitimidad para declarar la independencia. Cuantos más votos tenga la CUP, será más positivo porque podrá presionar para que se declare la independencia cuanto antes, para que la burguesía no tenga tanto protagonismo y para desobedecer ante la intransigencia del Estado fascista español.

Ello no implica que el apoyo sea incondicional, si la CUP acaba por no desobedecer como promete, habrá que retirarles el apoyo como es justo y lógico. Tampoco implica que la CUP sea la solución a todos los males, pues el socialismo no llegará por la vía parlamentaria ni sin un Partido Comunista profesional. La ruptura con el capitalismo no se dará con pacifismo. Pero mientras estén dispuestos a desobedecer ante la ausencia de democracia, nos tendrán a su lado pese a las diferencias.

Los hay que, volviendo a lo antes comentado de no saber analizar los contextos concretos, creen que el boicot a las elecciones se hace en cualquier caso. Nosotros defendemos el boicot en las elecciones generales porque en ese contexto es legitimar unas instituciones donde no tenemos cabida y que, además, repudia casi la mitad del Estado, conscientes de que sus vidas no van a cambiar por que otro partido del Régimen llegue al gobierno. Pero ahora votaremos el 27-S porque necesitamos legitimar el movimiento independentista que nos permita debilitar al Estado Español, enemigo común de las clases populares.

El 27 de septiembre votaré a la CUP y el 28 de septiembre exigiré que, si las fuerzas independentistas son mayoría, se lleve la desobediencia a los hechos, que no se quede en consignas.

Colaboraré en que la burguesía tenga menos protagonismo, porque somos los revolucionarios quienes de verdad estamos dispuestos a ejercer la desobediencia. En caso de que no haya desobediencia y no se atrevan a declarar y defender la independencia, quedarán retratados como unos cobardes y la clase obrera también aprenderá la lección. Desde luego, poniéndolo en la balanza, este proceso traerá más cosas positivas que negativas, sea cual sea el final. Apoyo la independencia en este contexto, por supuesto, pero eso no me hace olvidar que la lucha obrera es la más importante, y precisamente para debilitar a sus enemigos, lo hago. La independencia no fortalece a la burguesía catalana como dicen tantos que se acaban posicionando, queriendo o no, con el nacionalismo español y los intereses de la oligarquía fascista al querer impedir lo que les aterra. De independizarnos se le acabarían las excusas a la burguesía catalana y, además, no es una burguesía tan fuerte como la española, por lo que será más “fácil” derrotarla. Si los burgueses piden la independencia, a diferencia de años pasados, es porque se ven obligados ante el amplio movimiento popular que la exige. Debilitar al Estado Español y a la burguesía catalana es acercarnos al socialismo que necesitamos, seamos del lugar que seamos.

En Grecia la abstención ha ganado las elecciones

Con más de la mitad de los votos escrutados, ya se puede hacer una estimación de los resultados en las elecciones legislativas que se han celebrado hoy en Grecia: el país está desencantado, por lo que ha vencido la abstención, con un 45 por ciento de no-votos.

Por más que los los partidos políticos conserven porcentajes de votos parecidos a los que ya tenían en enero de este año, lo decisivo es que han perdido una media del 10 al 15 por ciento de votos.

Como sólo cuentan los votos emitidos, se puede decir que todo queda más o menos como antes, en términos porcentuales. El partido más votado ha resultado ser Syriza nuevamente, con el 35 por ciento de los votos y 145 diputados, cuatro menos que en enero.

Unidad Popular, la escisión de Syriza, se queda fuera del Parlamento a unas décimas del 3 por ciento exigido, excepto cambios de última hora en el recuento de los votos.

Tras Syriza va Nueva Democracia con un 28 por ciento y 75 diputados, uno menos que en enero, y también consiguen representación: Amanecer Dorado con 19 escaños (+2), Pasok con 17 (+4 pero en coalición), el KKE con 15 (igual), To Potami con 10 (-7), Anel con 10 (-3), y la Unión Centrista con 9 (+9).

Esos serán los parlamentarios que jugarán el papel de marionetas de Bruselas, que firmarán los recortes y la anulación de todo tipo de derechos a los trabajadores, los pensionistas, los parados…

Grecia está a punto de convertirse en un polvorín porque el único dato relevante es que casi la mitad de la población no ha votado a ninguno de los partidos.

Nepal ya es una república federal

Por fin hoy se ha entrado en vigor la nueva Constitución nepalí. Han transcurrido diez años desde la caída de la última autocracia, gracias a años de movilizaciones de masas, unidas a la guerrilla popular. Durante la guerra murieron 16.000 personas.

En Katmandú miles de personas se han concentrado junto a la sede de la Asamblea constituyente para celebrar la aprobación de la Constitución con fuegos artificiales y banderas nepalíes. En las casas muchos habitantes de la capital han encendido velas y candelabros.

Hasta 2005 en Nepal el rey era dios, o al revés: dios era el rey. Ahora el techo del mundo tiene una república laica. En la Asamblea constituyente, formada por unos 600 parlamentarios, los partidarios de la monarquía divina votaron en contra del nuevo texto.

Las feministas tampoco han quedado satisfechas con una norma jurídica que califican de “patriarcal”. Sólo los padres pueden transmitir automáticamente la nacionalidad a sus hijos o a su congénere extranjero. Las mujeres pueden verse discriminadas en función de su estatuto matrimonial, sobre todo en lo que concierne a la propiedad o la herencia.

Aunque la Constitución divide al país en siete provincias, las minorías étnicas carecen de reconocimiento constitucional. Los 58 parlamentarios de la minoría tarai, que habita la región sur del país, fronteriza con India, abandonaron la Asamblea Constituyente, desmarcándose de la Constitución. La semana pasada, durante las movilizaciones tarai contra la nueva Constitución, la policía mató a tiros a cinco manifestantes.

Uno de los policías también resultó muerto cuando acudía a su trabajo. Le asaltaron 150 manifestantes encolerizados, que le golpearon en la cabeza. Cuando una ambulancia le trasladaba a un hospital, la detuvieron, sacaron al policía lo mataron y luego prendieron fuego a la ambulancia.

En las protestas contra la Constitución han fallecido en total 34 manifestantes y 11 policías.

La nueva Constitución está promovida por las tres principales partidos políticos: los gubernamentales Congreso Nepalí (NC) y Partido Comunista de Nepal (UML, revisionista) y el opositor Partido Comunista Unificado de Nepal (UCPN-M, maoísta).

Ocupados por redactar la nueva Constitución, a los nuevos dirigentes se les olvidó reparar los daños causados por el seísmo que en abril asoló el país. Dos millones de personas pasarán el frío invierno en una tienda de campaña. Más de uno se tendrá que abrigar con la nueva Constitución…

La derrota del Califato Islámico es la derrota del imperialismo

El 22 de enero la prensa pakistaní informó que habían detenido a un dirigente pakistaní del Califato Islámico, Yusaf Al-Salafi, y a otros dos militantes más de la misma organización en una redada de la policía en la ciudad de Lahore.

Una fuente próxima a la investigación declaró al “Daily Express” que en el interrogatorio Al-Salafi había admitido que Estados Unidos le estaba financiado el relanzamiento del Califato Islámico en Pakistán y que, además, estaba reclutando jóvenes que quisieran combatir a Siria con ayuda de un cómplice pakistaní. El sueldo que Estados Unidos paga a cada uno de los dirigentes del Califato Islámico es de 600 dólares mensuales.

Al-Salafi dijo que el año pasado había llegado a Pakistán a través de Turquía y que anteriormente había estado en Siria, donde fue detenido, aunque logró escapar.

El diario “Daily Express” también decía que John Kerry, el secretario de Estado, había sido informado de las declaraciones de Al-Salafi a la policía pakistaní, lo mismo que el jefe del Centcom, el general Lloyd Austin.

De una manera cada vez más clara, en los últimos meses la Casa Blanca viene poniendo sobre aviso de que la “lucha” contra el Califato Islámico está llegando a su fin. “El Califato Islámico está a punto de perder”, dijo en julio John Allen, un almirante retirado de la Marina que se encarga de coordinar la campaña contra los yihadistas.

La inminente derrota militar de los takfiríes explica que Obama pretenda seguir manteniendo hasta el final la ficción de una supuesta “lucha” en su contra. Es una “victoria” publicitaria de la que quieren formar parte en exclusiva, con la excepción de la fantasmagórica “coalición internacional”.

Otro componente de esa “victoria” es que en la foto no aparezcan ni Bashar Al-Assad ni sus mentores iraníes, rusos o libaneses.

Finalmente, la “victoria” replantea el asunto de los refugiados. A diferencia de un emigrante, la situación de un refugiado es temporal; sólo dura hasta que acaba la guerra. Se supone que luego podrán volver a sus casas. En caso contrario, si no hay retorno, la explicación de su huída no es la guerra sino “el régimen” de Bashar Al-Assad.

Así es como los medios de propaganda van a cerrar el círculo vicioso de sus explicaciones. Es lo que han estado diciendo desde el principio. El responsable de todo fue “el régimen” de Damasco.

Sin embargo, el Financial Times se muestra de acuerdo con una declaraciones del responsable de los peshmergas kurdos, el general Eizza Zawir, quien resume perfectamente la situación: “Hemos hablado al equipo estadounidense aquí, al equipo británico y al equipo francés. Ellos observan la situación cada día. Ellos pueden verlo muy claramente con su avión. ¿Por qué no hacen nada? No lo se”.

Los imperialistas no se pueden apuntar ninguna victoria. Todo lo contrario. La derrota del Califato islámico es su propia derrota.

Se paraliza la investigación del asesinato del Che Guevara africano

Thomas Sankara
A Thomas Sankara le llaman el Che Guevara africano. En 1983, cuando era capitán del ejército, se hizo con el poder en Burkina Faso, alineando al país contra el imperialismo.

Del mismo modo que los padres ponen nombres a sus hijos, a Burkina Faso los imperialistas lo llamaron “Alto Volta” y el nombre no se descolonizó nunca, hasta que Sankara lo llamó como se llama hoy: “El país de los hombres íntegros”.

A Sankara lo asesinaron los imperialistas en 1987 por hacer cosas así: cambiar hasta el nombre del país. En 2006 el cineasta Robin Shuffield dirigió un documental que se titulaba así: “Thomas Sankara, el hombre íntegro”. A los imperialistas no les gusta ni las personas íntegras, ni los países íntegros. Al asesinato de Sankara le añadieron el golpe de Estado. Al frente del país pusieron a su perrito faldero: Blaise Campaoré.

Sólo se conoce el trazo grueso del asesinato de Sankara; faltan los detalles, los pistoleros, los lugares y los momentos. Cuando el año pasado, después de 27 años de gobierno, cayó Campaoré, se creó una comisión de investigación del crimen. Ahora esa comisión no puede llevar a cabo su tarea. A los golpistas no les complace.

El jueves, el mismo día del golpe, el juez que instruye el sumario había convocado a los abogados de las partes para que “se informaran de las conclusiones de los informes de los peritos de balística y de la autopsia” practicada a los restos mortales del difunto y de sus 12 compañeros de armas, según ha narrado Myriam Sankara, la viuda del capitán asesinado.

“Cuando menos, es una extraña coincidencia”, añade Myriam. No es la única “coincidencia”.
Cuando le asesinaron, el general Dienderé era el responsable de
seguridad y de los comandos militares. La investigación le apunta a él
personalmente, a su jefe, Campaoré, y al “capo di capi”, el imperialismo francés.

Sankara fue asesinado la tarde misma del golpe Estado que llevó a Campaoré al gobierno el 15 de octubre de 1987. Los golpistas dijeron que su cadáver había sido sepultado clandestinamente en el cementerio de Dagnoen, aunque su familia lo niega. No creen que los restos inhumados en mayo sean los del bravo capitán africano.

Cuando Thomas Sankara llegó al poder en 1983 era un joven oficial del ejército de 35 años. Dirigía la ROC (Agrupación de Oficiales Comunistas), un movimiento dentro del ejército que mantenía estrechos vínculos con los movimientos populares en Burkina Faso.

Robin Shuffield: Thomas Sankara, El hombre íntegro

http://www.dailymotion.com/video/xdcui1_thomas-sankara-l-homme-integre-1-3_news

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