La web más censurada en internet

Día: 13 de septiembre de 2015 (página 1 de 1)

Marruecos se dispone a enviar tropas a Yemen

Arabia saudí está presionando para que sus mejores aliados, entre los que está Marruecos, para crear una fuerza terrestre que intervenga en Yemen a fin de apuntillar la rebelión huti.

Hasta ahora no ha tenido mucho éxito, pero Marruecos tampoco se puede negar porque las relaciones entre ambos países no pueden ser mejores.

Marruecos ha mostrado reticencias, sobre todo cuando otro estrecho aliado suyo, Omán, le ha advertido claramente que Yemen es un olla a presión y que el coste de vidas para Marruecos en una operación sobre el terreno resultaría escalofriante.

Por ello, Marruecos ha prometido que enviará tropas, pero que deben permanecer estacionados en suelo saudí, sin entrar en Yemen.

La débil oferta marroquí no ha satisfecho a Riad, que prosigue sus esfuerzos para simular que, por su parte, no se trata de una agresión unilateral contra un vecino. La creación de ficciones, como la “comunidad internacional”, por parte de Estados Unidos ha creado escuela.

No obstante, la intervención abierta es sólo la punta del iceberg. Otros países, como Francia, también están participando directamente en la agresión, pero de una manera discreta. En mayo las Fuerzas Especiales francesas fueron trasladadas de sus bases de Yibuti y Abu Dhabi, donde disponen de bases militares permanentes, a la línea del frente en Yemen.

De Yibuti partieron los mercenarios franceses del 5 Regimiento interarmas de ultramar y de Abu Dhabi la 13 Brigada de la Legión Extranjera.

A pesar de las apariencias, el ataque a Yemen es un completo fracaso para los autócratas saudíes. Creyeron que su influencia era mucho mayor, sobre todo entre ciertos países árabes. Ahora se puede decir que están solos y más bien aislados. En algunos casos la ayuda ha sido puramente simbólica y en otras no han encontrado más que buenas palabras. En abril Pakistán se negó a enviar tropas. Turquía también les ha dado la espalda y los Emiratos Árabes Unidos se han retirado del campo de batalla.

Detenidos 5 yihadistas en medio de la riada de refugiados

El miércoles la cadena búlgara Nova TV anunció que 5 yihadistas habían sido detenidos en la frontera entre Bulgaria y Macedonia cuando trataban de penetrar en la Unión Europea como si fueran de refugiados que huían de la guerra de Siria.

La policía búlgara los detuvo en el puesto fronterizo de Gyueshevo. Se trata de jóvenes de edades comprendidas entre los 20 y los 24 años de edad que trataron de sobornar a un guarda fronterizo con un fajo de dólares. Cuando fueron cacheados se les encontró propaganda del Califato Islámico, oraciones yihadistas y vídeos mostrando decapitaciones en sus teléfonos móviles.

Tras su detención, los cuatro pasaron a manos del DANS, el servicio secreto búlgaro, que se va a hacer cargo de la instrucción de la causa bajo la dirección del fiscal regional de Kyustendil.

Según los medios locales, los jóvenes habían atravesado una zona boscosa y subieron a un vehículo conducido por un cómplice que había cruzado la frontera legalmente procedente de Serbia.

Bulgaria, que pertenece a la Unión Europea, acaba de blindar sus 90 kilómetros de frontera sur con Turquía con alambre de púas de 5 metros de altura para controlar una gigantesca marea de personas procedentes de Oriente Medio.

Sin embargo, el puesto fronterizo que los detenidos pretendían atravesar no está al sur sino al oeste, lindante con Macedonia, posiblemente para eludir los estrictos controles impuesto en otras zonas fronterizas.

El 8 de setiembre la cadena de televisión húngara M1 dijo que los servicios secretos de aquel país habían identificado a dos yihadistas del Califato Islámico entre la riada de refugiados gracias sus perfiles en Facebook.

En mayo un consejero del gobierno libio anunció que miembros activos del Califato Islámico estaban entrando ilegalmente en Europa en las balsas que utilizan los emigrantes.

En febrero la inteligencia turca alertó a la policía de que 3.000 yihadistas procedentes de Irak y Siria trataban de penetrar en Turquía para desplazarse luego a Bulgaria y Hungría.

Un país por encima de cualquier sospecha

Con una extensión de 42.295 kilómetros cuadrados, poco más que Extremadura, Suiza es el segundo país más rico del mundo. Su capital es el dinero, pero un dinero ajeno. ¿Cómo es posible que alguien sea rico con un dinero que no es suyo sino de otro? El truco se llama “banco” y Suiza tiene muchos.

En Ginebra las calles están llenas de bancos, como en España están llenas de bares. Los bancos son edificios señoriales de cuatro o cinco alturas, pero lo importante no es lo que se ve: bajo el subsuelo, los bancos suizos tiene diez o doce pisos de sótanos. Lo importante de Suiza y de los bancos suizos es lo que no se ve.

Los bancos suizos no son como los demás. Por ejemplo, en las cuentas no pone el nombre del cliente sino un número. Es para que nadie sepa quién es el dueño del dinero. Los millonarios se avergüenzan de la fortuna que han amasado y de la miseria de los demás.

Cuando se averigua el titular de la cuenta, lo más probable es que se trate de una sociedad anónima, radicada en Suiza, o de un testaferro. El verdadero dueño es otro. A medida en que alguien se adentra en ese mundo, el laberinto se hace impenetrable y se llena de abogados, gestores y contables. Si los ves por la calle parecen gente respetable, educada, bien vestida. Pero son amorales; carecen cualquier clase de escrúpulos. Son ladrones de guante blanco, el primer escalón del crimen mejor organizado, que es el crimen con IVA.

Desde hace muchos años Suiza es la cueva de Alí Babá y los 40 ladrones. Pero Suiza no roba. Suiza es el lugar donde los chorizos se reparten el botín y borran las huellas de sus delitos.

No es nada nuevo. El III Reich también ingresó en Suiza los miles de millones que expolió en sus dominios. Además, no dejó entrar a los judíos que huían de los nazis, e incluso los entregó a la Gestapo para que los enviara a los campos de exterminio.

Pero nadie ha acusado nunca a Suiza de participar en la Segunda Guerra Mundial, de tomar partido por unos u otros. Suiza es un país neutral, aunque tiene tropas en el extranjero: los guardaespaldas del Papa son suizos. Miren la bandera de Suiza: es la verdadera bandera de la cristiandad, no la del Vaticano. Por eso la Cruz Roja, el prototipo de las ONG de toda la vida, es típicamente suiza.

Suiza no es un país controvertido, como Corea del norte. No es fascista ni antifascista. No está en la OTAN ni está contra la OTAN. No está en la Unión Europea pero está muy cerca de ella. Es un país incoloro, inodoro e insípido. En un mundo agitado, Suiza es aburrido. No genera noticias, siempre pasa desapercibido, como sus abogados y contables anodinos, oscuros y puntuales como un reloj suizo. Si no fuera por sus cuentas numeradas, no sabríamos que en el centro de Europa existe un país montañoso que se llama Suiza.

Es un país ideal porque nos transmite una gran sensación de seguridad. Allá no sólo está seguro nuestro dinero (si lo tuviéramos); también nosotros podemos vivir seguros porque nunca pasa nada. Nadie nos va a atracar en plena calle. ¿Verdad que sí?

Pues no. En Suiza hay muchos robos, muchos más de los que la gente se cree. Por ejemplo, se roban gran cantidad de obras de arte por valor de miles de millones de euros. Periódicamente desaparecen grandes cuadros de los museos, instituciones y centros culturales y pasan al mercado negro. Por lo tanto, Suiza no sólo lava más blanco sino que también tiene el mecanismo inverso.

La explicación es la siguiente: la gente que tiene mucho dinero, pero mucho, lo atesora en obras de arte que deposita en las cajas fuerte de los bancos. Las obras de arte juegan el mismo papel que el oro y, además, están aseguradas. Aunque se roben es como si no se robaran…

Todas estas cosas ocurren en el corazón de la Europa limpia y “democrática”. Pero como nadie habla de ellas es como si no existieran. En Europa tampoco existen países como Andorra, Mónaco, San Marino, Liechtenstein o Luxemburgo.

Más de 30 muertos en enfrentamientos entre la policía y manifestantes en Nepal

El viernes murieron cinco manifestantes y un policía en enfrentamientos en el sur de Nepal, donde las protestas contra el proyecto de una nueva Constitución se intensifican.

«Cinco manifestantes -dos en Mahottari y tres en el distrito de Dhanusa- murieron después de que la policía se viera obligada a disparar contra manifestantes agresivos», dijo un portavoz de la policía. «Un agente también falleció», añadió.

El policía, herido tras recibir golpes de los manifestantes, estaba siendo trasladado al hospital en una ambulancia, cuando la multitud, indignada por la muerte a balazos de cinco manifestantes, lo sacó a la fuerza del vehículo y lo linchó.

«Una muchedumbre de 150 personas detuvo y rodeó la ambulancia, sacó [al policía] para llevárselo a un campo y matarlo. Quemaron la ambulancia» declaró el portavoz de la policía.

En total, más de 30 personas, entre ellas 11 policías y un bebé de 18 meses, han muerto en los últimos días en choques entre manifestantes y fuerzas antidisturbios durante las movilizaciones contra el proyecto de Constitución.

Este proyecto, que dividiría al país en siete provincias, perjudicaría según sus opositores a algunas comunidades históricamente marginadas.

Las consultas sobre la nueva Constitución comenzaron en 2008, dos años después del fin de diez años de lucha armada dirigida por los maoístas que acabó con la autocracia.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies