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Mes: agosto 2015 (página 3 de 10)

España ocupa el primer puesto europeo en el Índice Mundial de Miseria

España es el primer país europeo que aparece en el Índice Mundial de Miseria, que valora la situación de 109 países. Este índice fue creado por Steve H. Hanke, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore y exmiembro del Consejo de Asesores Económicos de EEUU, se calcula sumando la inflación, el desempleo y los tipos de interés de los préstamos, y restando luego al resultado el aumento porcentual del Producto Interior Bruto per cápita.

Con esta forma de medir el grado de empobrecimiento de los ciudadanos de un país, España obtiene una puntuación de 36,9 puntos, situándose en el undécimo puesto de la lista, a dos décimas del país número 10 (ocupado por Armenia).

Asimismo, la tabla elaborada consta de un apartado que indica el mayor factor que contribuye a que un país ocupe el correspondiente puesto, siendo en el caso de España la tasa de desempleo. “Además, en España incide también la restricción del crédito. Ese es el gran problema”, declara el autor al periódico La Celosía.

El pasado mayo, el economista Hanke elaboró un índice similar de 90 países, en el que España ocupó el séptimo puesto con un valor de 37,6 puntos, de nuevo con la tasa de desempleo como principal factor y solo superada por Serbia entre los países europeos.

El pasado 30 de octubre, Cáritas e Intermon Oxfam, apoyadas por otras organizaciones como UNICEF, publicaron un informe referente a la situación española en el que se consignan realidades tan inquietantes como la existencia de 11.746.000 de personas excluidas, de un 36,3 por ciento de pobreza infantil.

El pendón que reinó en España

Juan Manuel Olarieta

Maria Luisa de Borbón y Parma fue Reina de España gracias a que con 14 años de edad se casó con su primo Carlos IV. Entre los siglos XVIII y XIX se convirtió en una pieza fundamental de la Corte madrileña. Su marido el Rey Carlos IV era un vago al que sólo le gustaba cazar. Lo demás, incluidos los asuntos públicos, le importaba una mierda, así que fue Maria Luisa quien se puso al timón de la monarquía española.

Como buena Reina, una de las tareas en la que puso más empeño fue la de engendrar descendencia que garantizara la continuidad de la Corona española. En total María Luisa tuvo 24 embarazos, de los que nacieron 14 hijos vivos, dos de ellos gemelos, y otros 11 abortos. Por lo tanto, pasó una gran parte de su vida embarazada, lo cual es lógico: la función de una Reina es esencialmente reproductiva. Consiste en parir.

No obstante, tuvo dos problemas. El primero fue que sus hijos fallecían durante la infancia. El otro era que ninguno era del Rey, su primo. Durante su exilio Maria Luisa informó a su confesor, Fray Juan de Almaraz, que “ninguno de mis hijos lo es de Carlos IV y, por consiguiente, la dinastía Borbón se ha extinguido en España.

El más conocido de los amantes de la Reina fue su guardaespaldas, Manuel Godoy, a quien nombró consejero privado y en 1792 Primer Ministro. En su testamento, Maria Luisa no dejó su fortuna a sus hijos, entre ellos el Rey, sino a su amante porque para una Borbón el amor de verdad nunca fue el de su familia, Borbones como ella, sino el que se intercambia entre las sábanas.

El futuro rey Fernando VII no nació hasta 1784. Al enterarse de que no era hijo de su padre, encerró al fraile Juan de Almaraz en el castillo de Peñíscola, donde murió para que no trascendiera que la dinastía borbónica se había acabado.

El Rey, pues, no era hijo de su padre, lo que en una monarquía es un problema muy serio. Quizá precisamente por ello, en 1808 Fernando VII dio un golpe de Estado contra el Rey. A Maria Luisa aquello le pilló en medio. Con el Rey no tenía ninguna relación, ni como marido ni como primo. Pero con su hijo tampoco, así que tuvo que exiliarse (llevándose las joyas de la Corona) cuando el golpista se hizo con el poder y desde Francia utilizó sus artimañas monárquicas para que Godoy, su amante, pudiera salir de la cárcel.

La Reina hablaba sin abrir apenas la boca porque perdió casi toda su dentadura y utilizaba una prótesis postiza, que alguna vez sacó de la boca en medio de la más glamurosa cena de gala. Aquellos dientes podridos eran una metáfora de la propia monarquía española, justo cuando al otro lado de los Pirineos la guillotina segaba los pescuezos de la francesa.

En las tabernas de Madrid la pareja real siempre fue el hazmerreir de todos: el Rey era el primo (en el más amplio sentido de la palabra). ¿Veía los cuernos de los ciervos que cazaba pero no los que llevaba sobre su cabeza? Por su parte, la Reina era un pendón, lo cual era peor aún. Siempre fue conocida por su colección de amantes, lo cual entonces no estaba bien visto, sobre todo en una Corte provinciana y cotilla como Madrid. El gran poeta Espronceda la calificó como “la impura prostituta”.

Las cofradías de Semana Santa llaman “simpecado” a sus pendones, pero en aquellos tiempos no había mayor pecado que ser un pendón, una condición asociada exclusivamente a la mujer promiscua.

Sin embargo, Maria Luisa no era una puta por su promiscuidad. Todo lo contrario. Fue una adelantada a su tiempo, una heroína. Fue una puta porque fue Reina. Al fin y al cabo el papel de una Reina es el de procrear, para lo cual -en aquellos tiempos- era necesario el contacto sexual. Para cumplir exactamente con lo que se esperaba de ella, Maria Luisa tuvo que llevar una doble vida. Nunca hubiera podido tener descendencia -y sostener la monarquía- con un Rey con el que carecía de intimidad.

Más que un pendón, Maria Luisa fue una mujer “pública” en el más amplio sentido de la palabra. La fulana es la monarquía, que lleva siempre una doble vida. Es la hipocresía misma. La realeza compra, vende y alquila mujeres por puros intereses políticos. La vida privada y la intimidad van por otros derroteros.

El origen de la fobia contra Rusia

Hay fenómenos en la historia que no tienen un explicación sencilla, entre ellas las fobias. Si las fobias de cada cual son una materia especializada de la sicología, las colectivas tienen un encaje aún más difícil. ¿Por qué tenemos manía a los judíos?, ¿y a los gitanos?, ¿y a los homosexuales?

Las fobias son todavía más complejas cuando no son recientes, sino que se arrastran desde hace siglos. Alguno dirá que tenemos fobia a los gitanos porque somos racistas, pero entonces ¿por qué somos racistas? La fobia a los judíos, ¿es porque practican una religión diferente? ¿Cuál es el motivo de la fobia a los homosexuales?

Además toda esas fobias suelen ir juntas en las mismas personas, lo cual hace la explicación aún más difícil.

Según una reciente encuesta del Pew Research Center, en España la rusofobia ha aumentado. La encuesta se realizó en 40 países del mundo con 45.435 personas consultadas entre el 25 marzo y el 27 mayo. El mayor apoyo de Rusia procede de Vietnam (75 por ciento), seguido de Ghana (56 por ciento) y China (51 por ciento).

La campaña antirrusa que tiene su manantial en la Casa Blanca y los medios de Estados Unidos parece comprensible porque creemos que ha surgido recientemente, pero no es así. La explicación no puede estar en la URSS, que durante la Guerra Fría ya tuvo su propia paranoia, explicable por la naturaleza socialista del país, por la proliferación armamento nuclear y por otros motivos.

También es explicable la fobia de renegados, como los trotskistas y otros, que homologaron la URSS a las demás potencias imperialistas, e incluso inventaron un nuevo concepto, el socialimperialismo, para hacer más digerible sus manías. “No hay peor cuña que la de la propia madera”, dice el refrán.

Pero hoy todo eso tiene -debería tener- muy poco sentido. No se trata sólo de que la URSS haya perdido su carácter de clase sino que todos los países del Telón de Acero tampoco son lo que antes fueron. Ni siquiera territorialmente Rusia tiene la extensión que tenía. De la URSS han surgido nada menos que 15 nuevos países, de muchos de los cuales antes ni siquiera sabíamos de su existencia.

Rusia ha heredado la fobia anticomunista, que se ha metamorfoseado. No hace mucho que Kissinger (sí, nada menos que Kissinger) criticó a la Casa Blanca y a los medios de su país diciendo que su política antirrusa es la ausencia de toda política. Por consiguiente, si no es algo que tenga que ver con la política, tendrá que ver con la sicología, con las fobias, las paranoias, las manías persecutorias y los trastornos obsesivo-compulsivos.

Hasta ahora creíamos que esa fobia, a diferencia del antisemitismo, tenía un origen reciente, pero resulta que no es así. El suizo Guy Mettan lo remonta a los tiempos de Carlomagno y por eso titula su libro: “Rusia-Occidente, una guerra de mil años. La rusofobia de Carlomagno a la crisis ucraniana”.

Mettan tiene una larga carrera periodística y política en su país. Es diputado, presidió el Gran Consejo de Ginebra y fue redactor-jefe del diario Tribune de Genève.

Según él, aunque la rusofobia actual es diferente en cada país, se alimenta de la misma paranoia impulsada por Brzezinski cuando fue consejero de seguridad nacional en Washington de 1977 a 1981. A partir de entonces se ha convertido en el pensamiento único, aunque lo de “pensamiento” es mucho decir. No hay más que comprobarlo en las múltiples caricaturas que de Putin que viene haciendo la prensa imperialista. Dan para un buen tratado de siquiatría.

Igual estamos equivocados con aquello de “construir el socialismo en un solo país” porque tanto la URSS como Rusia nunca fueron un país sino -posiblemente- un continente situado en medio de otros continentes. Seguramente Rusia es ese continente que aún no hemos descubierto. Lo mismo que Cristóbal Colón, hablamos de Cipango cuando queremos decir América, o sea, que no sabemos ni de lo que estamos hablando.

Repsol encuentra petróleo en el Sáhara

Hasta ahora Taudeni, una gigantesca cuenca que se extiende entre Mali y Mauritania, bajo las arenas del desierto del Sáhara, era conocida por sus minas de sal. A finales de los años 1960 construyeron una prisión en aquel remoto lugar donde los presos eran forzados a trabajar.

Todo cambió en la primavera del pasado año cuando Repsol, el monopolio petrolífero español, anunció que había encontrado petróleo en el yacimiento de Taudeni.

Unos meses después, el 23 de octubre, el ministro de Defensa Pedro Morenés viajó discretamente a Dakar, la capital de Senegal, acompañado de su homólogo francés Jean Yves Le Drian. En dicha metrópoli africana se reunía un foro sobre “la paz y la seguridad” en aquella región.

El petróleo, incluido el del Sáhara, está muy relacionado con eso que la burguesía llama “paz y seguridad”, es decir, con las agresiones y las ocupaciones del imperialismo. En concreto, la concesión de Taudeni tiene que ver, por ejemplo, con la invasión de Mali por los franceses.

Taudeni es una enorme extensión, superior al medio millón de kilómetros cuadrados, igual a la de España. Repsol estaba a punto de arrojar la toalla en Mauritania cuando se produjo la noticia del descubrimiento de petróleo en el Bloque 10 de la cuenca.

No obstante, un medio africano anunciaba los temores de que el descubrimiento tuviera un “efecto de llamada” para los terroristas, los yihadistas y los bandidos, o dicho en otras palabras: el yacimiento era tan bueno que podría atraer la voracidad de la competencia, de otras potencias imperialistas y otros monopolios petrolíferos con ganas de echar a Repsol de sus dominios.

El reparto del pastel no ha gustado a ciertas potencias y al final esas disputas, decía Lenin, se resuelven echando mano del ejército. De ahí la visita del ministro de Defensa. Como decía la prensa africana, Taudeni no estaba protegido por nada. El gobierno del PP se ponía al servicio de Repsol y Morenés viajaba a Dakar para demostrar todo lo contrario. El ejército español está capacitado para hacer de guardaespaldas de los petroleros españoles que van a llevarse el oro negro de Mauritania.

El petróleo se lo lleva Repsol y los gastos los pagan los contribuyentes. Esa es la diferencia entre el mercado (capitalista) y el Estado (burgués).

¿Con qué parte del botín se queda África? Con la guerra, con el terrorismo, con el yihadismo, con… Los mapas del petróleo son los de la guerra.

Oficiales rusos llegan a Siria para dirigir la guerra contra el Califato Islámico

Thierry Meyssan

Después de haber negociado con Arabia Saudita, Siria y Turquía, el establecimiento de una alianza regional contra el Emirato Islámico, Rusia se ve ahora obligada a cambiar de estrategia ante el brusco viraje turco. Ankara decidió finalmente romper con Moscú, anulando sin motivos reales el contrato sobre el gasoducto Turkish Stream y creando con Ucrania una brigada islámica internacional destinada a desestabilizar Crimea, que además servirá al Emirato Islámico como refuerzo contra los kurdos del PKK y de las YPG.

De la misma manera, la Casa Blanca también se ha visto obligada a cambiar de estrategia después de las intrigas del general John Allen, quien se había comprometido con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan a crear una “zona de seguridad” para el Emirato Islámico en el norte de Siria.

En definitiva, Moscú y Washington han coordinado:

– la retirada de los misiles Patriot desplegados en Turquía y
– la creación de una comisión militar ruso-siria.

Los misiles Patriot, instalados por la OTAN en Turquía a partir de enero de 2013, impedían que la fuerza aérea de la República Árabe Siria pudiera desplegarse en la frontera turco-siria. Eso permitió a los yihadistas del Frente Al-Nusra (Al-Qaeda en Siria) apoderarse del norte del país. A partir del verano de 2014, esa zona vedada a la aviación siria fue ocupada por el Emirato Islámico.

Debido a esa situación, la fuerza aérea de la República Árabe Siria no pudo bombardear al Emirato Islámico durante la batalla de Kobane y el Ejército Árabe Sirio se vio obligado a tratar de avanzar con sus fuerzas terrestres para acudir en defensa de la ciudad sitiada por los yihadistas. Como las tropas sirias no lograban franquear los últimos 30 kilómetros para alcanzar Kobane, la prensa atlantista presentó a los kurdos de las YPG (Unidades de Defensa del Pueblo) como fuerzas no vinculadas a Damasco que defendían la ciudad, cuando en realidad la República Árabe Siria había proporcionado a esos combatientes kurdos el armamento que utilizan e incluso les garantiza una paga.

Los misiles Patriot, inicialmente desplegados en Turquía por Alemania y Holanda, ahora son de Alemania y España. Según se ha anunciado, esos medios pasarán un proceso de revisión técnica y modernización antes de ser redesplegados en Lituania, en la frontera con Rusia.

Rusia, que desde el inicio del conflicto se había mantenido al margen de las operaciones militares, acaba de crear una comisión militar ruso-siria. Sin embargo, la OTAN organizó anteriormente todo el conjunto de acontecimientos de la llamada “primavera árabe”, como la guerra contra Siria, y coordinó las acciones de los grupos yihadistas extranjeros con sus colaboradores libios y sirios –los llamados “rebeldes”– desde la base turca de Esmirna (Izmir), convertida desde entonces en sede del LandCom (el mando de las fuerzas terrestres de los 28 Estados miembros de la OTAN).

Ahora, en el espacio de unas pocas semanas, numerosos consejeros militares rusos han llegado a Damasco.

Mientras tanto, 6 MiG-31, aviones considerados como los mejores interceptores del mundo, acaban de ser entregados a la República Árabe Siria. Se concreta así una compra que databa de 2007 pero que estuvo bloqueada hasta ahora. La entrega de estos aviones no viola el embargo sobre las entregas de armas ya que los MiG-31 no entran en la categoría de equipamiento que puede ser utilizado en operaciones para mantener el orden. Por tratarse de aviones interceptores, los MiG-31 sólo son útiles como medio de garantizar la defensa del territorio nacional –en este caso ante posibles incursiones de Israel o de Turquía, dos países que con diversos pretextos han intervenido repetidamente en territorio sirio para respaldar a los yihadistas, cuando estos últimos se han visto en dificultades.

Por ejemplo, el 30 de enero de 2013, aviones israelíes bombardeaban en Siria el Centro de Investigaciones Militares de Jemraya, afirmando que se trataba de una operación para destruir armamento destinado al Hezbollah. En realidad se trataba de destruir un dispositivo de la OTAN para la transmisión de datos satelitales, que había caído en manos del Ejército Árabe Sirio, para evitar que los sirios descubrieran el sistema de cifrado utilizado. La fuerza aérea de Israel realizó la operación en coordinación con el llamado Ejército “Sirio Libre”, que a su vez estaba dirigido por oficiales de la Legión Extranjera de Francia, bajo la supervisión del LandCom de la OTAN.

Desde ese momento, Israel y Al-Qaeda han realizado repetidamente ese tipo de operaciones conjuntas. La más reciente tuvo lugar el 21 de agosto de 2015, cuando Al-Qaeda atacó la base militar siria de Quneitra –en los límites del Golán ocupado por Israel– mientras que la aviación israelí le prestaba apoyo aéreo. Ese día la defensa antiaérea siria logró derribar uno de los aviones de la coalición israelo-yihadista.

Simultáneamente, el ejército ruso acaba de entregar a Siria –por primera vez– imágenes provenientes de sus satélites. Esta decisión, esperada desde hace 5 años, modifica considerablemente la situación en el plano militar. Hasta ahora, los yihadistas escapaban a menudo al avance del Ejército Árabe Sirio porque disponían de las imágenes satelitales que la OTAN les entregaba en tiempo real. Al parecer, hace 6 meses que la OTAN no está entregando ese tipo de información al Emirato Islámico sino únicamente al Frente al-Nusra (Al-Qaeda).

Para terminar, los consejeros militares rusos están reuniendo gran cantidad de datos que deben permitirles estudiar la posibilidad de un despliegue internacional bajo los auspicios de la ONU. Estos consejeros presentarían un informe al Kremlin, que estudiará tanto la posibilidad de emprender una operación rusa como la de una operación conjunta de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), que se reunirá el 15 de septiembre en Dushambé, capital de Tayikistán.

Un posible despliegue de fuerzas de la OTSC en Siria ya se planteaba, en junio de 2012, durante la preparación de la “Conferencia Ginebra 1”. La OTSC incluye 3 Estados con población musulmana –Kazajstán, Kirguistán y Tayikistán– que resultarían por ello más aptos que Rusia para luchar contra terroristas que se presentan como seguidores del islam. Pero en el momento de la Conferencia Ginebra 1 no existía entre la ONU y la OTSC un acuerdo que permitiera la participación de esa alianza militar en las operaciones de paz de las Naciones Unidas. Un acuerdo de ese tipo fue firmado el 28 de septiembre de 2012 y podría aplicarse tanto en Afganistán como en Siria.

Pero no hay que olvidar que la cooperación entre el Kremlin y la Casa Blanca tiene sus límites: Rusia quiere acabar con los yihadistas antes de que se vuelvan contra ella mientras que Estados Unidos esperar utilizar a algunos en otros conflictos, como ya lo hizo antes en Afganistán, en Bosnia-Herzegovina, en Chechenia y en Kosovo.

Y ya en este momento, elementos del Emirato Islámico han llegado a la región de Kherson, en Ucrania, donde ya se encuentra un llamado “gobierno de Crimea en el exilio”.

Es evidente que, del lado estadounidense, la retirada de los misiles Patriot es una trampa. A Washington le gustaría que Rusia redujera la cantidad de yihadistas, pero también le encantaría verla empantanarse en Siria. Es por eso que el oso ruso avanza con mucha prudencia.


Fuente: http://www.voltairenet.org/article188508.html

Kirguistán cierra la base militar estadounidense que tenía en su territorio

De Kirguistán se puede decir que es un “pivot geopolítico”, pero Hegel diría también aquello que la intelectualidad pequeño burguesa no ha acabado de entender nunca: que es un pueblo “sin historia” porque su Estado nació con el fin de la URSS, es decir, sólo tiene 25 años de edad. Es, pues, un adolescente en medio de la hoguera de Asia central.

Nadie calificó su independencia como una “revolución”, seguramente porque fue todo lo contrario, una contrarrevolución. Kirguistán salió de la URSS para firmar inmediatamente después, en 1993, un acuerdo de “cooperación” con Estados Unidos que otorgaba la condición diplomática al personal militar estadounidense y permitía que los imperialistas negociaran sin pagar impuestos ni aduanas.

Además, Estados Unidos instaló una base militar en Manas, cerca de la capital, que utilizó para sus operaciones en Afganistán. Desde 2001 transitaron por ese complejo cinco millones y medio de tropas.

Varios incidentes, como el asesinato de un civil y rumores de vaciado de combustible locales, resultaron en las protestas de la población local contra la base imperialista, exigiendo su cierre.

A Kirguistán le ocurre como a Ucrania. Parece que Moscú tiene un imán atractivo. Muchas de las antiguas repúblicas nacidas del vientre de la URSS son como ese hijo pródigo que regresa tras haberse marchado.

Pero al imperialismo esos retornos no le gustaron, lo mismo que a la pequeña burguesía, que los califica como “expansionismo ruso”, que es como salir de casa para ir al rellano de la escalera para decirle al vecino que deje de meter ruido porque no deja dormir.

En 2005 el imperialismo orquestó una “revolución” a la que llamaron “de los tulipanes” para impedir que Kirguistán volviera a encontrarse con Rusia.

Fue inútil. El gobierno kirguís ha cerrado la base aérea y el mes pasado anuló el acuerdo firmado hace 10 años con Estados Unidos. El imperialismo pierde así otro importante punto de apoyo en Asia central. De esa manera va a ser difícil que Kirguistán se convierta en un foco de yihadismo y desestabilización, como Irak o Libia.

Por lo demás, la decisión es coherente con la decisión del gobierno kirguís de formar parte de la Unión Eurasiática y de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, junto con Kazajistán y Tayikistán. Se trata, pues, de un alineamiento lógico de Kirguistán con Rusia y con China, sus vecinos.

Para justificar la ruptura con Estados Unidos el presidente kirguís Atabaiev criticó duramente a Estados Unidos por tratar de crear un estado de “caos controlado” por la decisión del Departamento de Estado de condecorar a Azimion Askarov, condenado a cadena perpetua por organizar enfrentamientos interétnicos ente uzbekos y kirguises en 2010 que causaron la muerte de más de 100 personas.

El de 2010 es uno de tantos incidentes que se han producido entre Estados Unidos y Kirguistán y que han acabado en otro giro de turca en la políitica exterior del gobierno centroasiático. El 8 de mayo el embajador llevó a cabo una de sus típicas provocaciones: felicitó a Kirguistán por su participación en la Segunda Guerra Mundial, sin mencionar a la URSS, de la que formaba parte, ni tampoco a Rusia.

El 25 de junio un vídeo en Youtube mostraba una afable entrevista del embajador con un lacayo local de los que se dedican a fabricar revoluciones de colorines en las antiguas repúblicas soviéticas. Es el doble juego de Estados Unidos, que con una mano firma un acuerdo de “cooperación” con el gobierno y con la otra organiza la desestabilización.

Recientemente se produjo el aterrizaje en el aeropuerto de la capital, Biskek, de un misterioso vuelo de un avión Antonov, seguramente procedente de Ucrania, del que se sospecha que trasladaba 150 toneladas de documentación diplomática confidencial de la embajada. Lo más probable es que allí estuvieran los proyectos imperialistas dirigidos, no sólo contra Kirguistán, sino también contra China en la región fronteriza de Xinjian.

De víctimas

N. Bianchi

Leemos que EH Bildu participará en el debate sobre el Mapa de la Memoria para completar “lagunas y vacíos” ya que “todas las víctimas necesitan y merecen ser reconocidas y reparadas”. Asimismo, la coalición criticó al PSE-PSOE por querer “clasificar” a las víctimas.

Dicho Mapa de la Memoria, que consiste en una relación de víctimas habidas durante los últimos 50 años entregadas a diversos municipios vascos (excluyendo significativamente a Navarra) donde hubo esos muertos ocasionados por ETA, GAL, Batallón Vasco-Español, GAE, la Triple A o por las FSE, está impulsado por la Secretaría de Paz y Convivencia del Gobierno Vasco ubicado en Lakua (Vitoria-Gasteiz).

EH Bildu dice querer participar en el debate por “responsabilidad” puesto que “si se reconoce a unas víctimas y a otras no, eso va en contra de la dignidad de todas ellas”. Dicho así, suena lógico, pero hay algo que rechina. Eso de meter en el mismo saco A TODAS LAS VÍCTIMAS, de insacularlas, no acaba de encajarnos bien. Es un poco como el “argumento” que dice que en la guerra civil española hubo “atrocidades por ambos bandos” diluyendo la responsabilidad principal del causante de dicha guerra, esto es, la sublevación militar-fascista. Es como si la guerra tuviera orígenes deportivos con, por supuesto, vencedores y vencidos, siendo los muertos “daños colaterales” inevitables, qué se va a hacer, el “juego de la guerra” es así, tiene estos imponderables de los cuales NADIE ES RESPONSABLE porque nadie empezó y, si unos hablan, de sublevación facciosa, otros dirán que la rebelión empezó en Asturias en el 34 con los mineros que poco menos que querían hacer una revolución bolchevique ¡contra la República!

Paradójicamente, es la secretaria general del PSE-EE, Idoia Mendia, quien arroja algo de luz en este contencioso al exigir al lendakari Urkullu que “no avale la tesis del conflicto político” (entre, se supone,  ETA y parte del pueblo vasco y el Estado español). Admite, como quien te perdona la vida, que haya habido víctimas ocasionadas por “actuaciones irregulares de funcionarios públicos”, o sea, las FSE, pero, advierte, esas víctimas en absoluto “se pueden equiparar a la acción criminal de ETA”. Y es que la causa de la victimización de unos y otros “es distinta”, concluye Mendia, que añade: “su origen radica en otras circunstancias muy distintas entre ellas en muchos casos”.

Pues bien, aunque parezca mentira o que nos hemos vuelto locos, estamos de acuerdo con las palabras de esta señora aunque, eso sí, coincidamos por motivos bien diferentes y opuestos. Ella distingue las víctimas desde quien se sabe vencedor en el “conflicto” que ella niega -va en el guión y en el sueldo- por hurtarle su carácter político y, por lo tanto, las víctimas de ETA son las auténticas víctimas, las de verdad,  y producidas por “criminales”, por “terroristas” que querían implantar un “proyecto político” mediante la lucha armada o “terrorismo” en la jerga oficial. Las otras víctimas, las de las FSE, son, como se dijo, “actuaciones irregulares”, pero no cometidas por “criminales”, ahora no, ni por “funcionarios públicos”, policías, al servicio del terrorismo de Estado quien, en última instancia, no se olvide, tiene el monopolio de la violencia, de modo que sus víctimas son de otra clase, de otra categoría, son de segunda división. Por lo tanto, esta señora DISTINGUE  a unos de otros, y, repetimos, estamos de acuerdo, por razonamientos opuestos, por descontado. Unas y otras “víctimas” son magnitudes heterogéneas, no homogéneas porque, en efecto, sí existe ese conflicto que a ella no le gusta que se reconozca y le da una colleja a Urkullu. Y ese conflicto persiste al margen de la existencia o desaparición de la organización armada, de su derrota.

Quien está dispuesto, al parecer, a meter a todos en el mismo zapato es EH Bildu en aras de la “pacificación y la convivencia y la reconciliación”. Tiene que ser el enemigo, encarnado en esta señora, quien le recuerde quién manda aquí, quienes son víctimas del “terrorismo” y quienes “pasaban por allí” en el momento más inoportuno.

Al borde del apocalipsis capitalista mundial

El titular no es nuestro; lo tomamos prestado de los portavoces del imperialismo. Un informe de John Ficenec, publicado por el diario británico The Telegraph, augura una crisis sin precedentes del capitalismo mundial entre septiembre y octubre.

La economía mundial está en el minuto anterior al colapso de los mercados de valores debido a que los bancos centrales han perdido el control, según The Telegraph.

La semana pasada el índice de volatilidad CBOE, conocido como el “indicador del miedo” de las bolsas, se duplicó. Es el mayor incremento semanal que jamás ha registrado.

Para tratar de impedir la catástrofe, el domingo el gobierno chino anunció que autorizaba al gigantesco fondo de pensiones a invertir un 30 por ciento de sus colosales activos en las bolsas locales. Ha consumido ya 200.000 millones en tratar de sostener al yuan y otro tanto en tratar de sostener a la bolsa.

No ha servido para nada. El coche no andará por más gasolina que le pongan; es el motor el que se ha fundido.

Esta mañana la bolsa de Shanghai ha perdido casi un 8,5 por ciento en su peor sesión desde 2007, arrastrando a todas las bolsas del mundo, que han experimentado pérdidas generalizadas. El Ibex 35 se desplomaba un 7,11 por ciento, su mayor caída en tres años, mientras París retrocedía un 7,01 por ciento, Frankfurt un 5,5 por ciento y Londres un 5,36 por ciento. En Estados Unidos el Dow Jones ha caído un 3,2 por ciento y el Nasdaq un 7,5 por ciento.

Después de rescatar a los bancos, ¿rescatarán los gobiernos también a las bolsas?, preguntaban esta mañana los especuladores. Sí, justamente esos que cada día se quejan del intervencionismo del Estado en la economía.

“Los grandes pilares de la economía mundial están empezando a caer. Mientras que China sufre una desaceleración económica y Estados Unidos experimenta una situación parecida a los momentos previos a La Gran Depresión, los mercados emergentes se están paralizando y los bancos centrales están perdiendo rápidamente el control”, afirma The Telegraph.

Como los bancos centrales han perdido el control de la situación, el precio del riesgo se ha disparado. El Libor (London InterBank Offered Rate) ha aumentado durante los últimos 12 meses. Las tasas de interés se han mantenido en mínimos de emergencia en el Reino Unido y Estados Unidos durante seis años, dice el informe, pero ahora “se espera que crezcan hasta un 0,25 por ciento en Estados Unidos a final del año y poco después en el Reino Unido”.

El mercado de valores del Reino Unido ha experimentado un alza durante 77 meses consecutivos, una tendencia que se inició en marzo de 2009. El informe asegura que “en solo dos ocasiones en la historia un mercado ha mantenido el crecimiento durante más tiempo: en el periodo previo al crack del 29 en Estados Unidos y antes del estallido de la burbuja de las empresas punto com a principios del 2000”.

Finalmente, el informe señala que Estados Unidos sitúa la relación precio/beneficio (índice Shiller) en el 27,2 por ciento, un 64 por ciento por encima del promedio histórico (16,6). Solo en tres ocasiones desde 1882 este índice ha sido mayor que el actual: en 1929 (La Gran Depresión), 2000 (crisis de las punto com) y 2007 (crisis financiera), concluye el informe.

El crimen más organizado, el crimen de Estado

En nombre de la lucha contra el terrorismo, Francia acelera sus operaciones clandestinas para asesinar a personas señaladas como objetivo sin juicio previo. El Presidente de la República François Hollande tiene una lista de objetivos potenciales de personas a liquidar, cuya composición discute regularmente con altos dirigentes del ejército y de la inteligencia.

Este programa de crímenes de Estado existe en un país donde está abolida la pena de muerte, lo que destaca la degeneración profunda de la República francesa. Mientras las guerras imperialistas se generalizan en su antiguo imperio colonial y que la crisis social se generaliza en Francia, el Estado vuelve a los niveles de criminalidad de la guerra de Argelia y del régimen de Vichy.

La prensa francesa ha revelado y aplaudido el programa de asesinatos llevado a cabo por París, sobre todo en las regiones en las que Francia ha lanzado intervenciones militares pretendidamente para luchar contra el terrorismo en África y Oriente Medio.

En un artículo publicado el 8 de agosto, titulado “Guerra contra el terrorismo, permiso para matar”, la revista Le Point insiste en que el Presidente francés tiene derecho a matar a una persona, aunque no haya sido acusada y mucho menos declarada culpable de ningún delito. El semanario escribe: “El Estado tiene derecho a su parte de sombra. El Presidente de la República tiene derecho de matar, a pesar de la abolición de la pena de muerte. Monarca republicano, el jefe del ejército tiene la facultad de bajar el pulgar para decidir, sólo y con sangre fría, de acabar con la vida de un hombre”.

Según  Le Point, “este derecho es incuestionable porque no está escrito en ninguna parte. Y porque su ejercicio no se discute, ni se comparte, ni se controla”.

Según el sitio estadounidense Slate, la lista de objetivos a asesinar que tiene Hollande “reagrupa los nombres de terroristas y otros enemigos declarados a los que el Presidente de la República autoriza a eliminar sin ninguna clase de juicio. Eso significa matarlo, sin acusación, no importa cuándo, desde el momento en que los servicios secretos o los oficiales de inteligencia militar logren localizarlo”.

Esto destaca la complicidad de toda la clase política burguesa en la creación y promoción en Francia de un aparato estatal entrenado para cometer asesinatos políticos.

La revista Le Point descubre la existencia de un escuadrón de la muerte de la inteligencia francesa: “Existen los medios humanos de ejecutar tales acciones [asesinatos], con una cadena de mando identificada y entrenada que conduce, o bien a fuerzas discretas, las del Mando de Operaciones Especiales, o bien a unidades clandestinas pertenecientes al servicio de acción de la Dirección General de Seguridad Exterior. En el mismo seno de esta última entidad, existe una unidad más misteriosa y aún más escondida que las demás”.

Esta unidad, llamada “Alfa”, e creó en los años ochenta por el general Jean Henrich, director de operaciones de la Dirección General de Seguridad Exterior “para ocultar sus eventuales acciones en los tenebrosos pliegues del mundo de las sombras”, según Le Point.

En su reciente libro, “Los asesinos de la República”, el periodista Vicent Mouzeille expone el programa de asesinatos de los sucesivos gobiernos franceses. Para avanzar sus intereses en África y Oriente Medio, la Presidencia de la República dirige secretamente una campaña de asesinatos de Estado. Nouzille descubre la existencia de una célula clandestina en el interior del servicio de acción de la Dirección General de Seguridad Exterior cuyos agentes están entrenados para ejecutar asesinatos u “operaciones homo” (homicidios) en las zonas de conflicto.

En unas declaraciones que realizó en abril a Sud Ouest dijo: “A mediados de los años ochenta en el seno del servicio de acción se constituyó una minucélula, la célula Alfa que agrupa a una decena de personas. Son asesinos, los ‘pistoleros de la República’. Actúan sin que se pueda vincular su acción a los servicios franceses. A ee servicio de acción hay que añadir el potente crecimiento de las fuerzas especiales, que trabajan en los conflictos declarados, como es el caso de Mali. En el seno de esas fuerzas se han creado mini-grupos de francotiradores de élite que puede identificar y matar a una persona en algunas horas”.

Durante la guerra desencadenada por la OTAN en 2011 para derrocar al coronel Gadafi en Libia, esos comandos, junto con los islamistas vinculados a Al-Qaeda, capturaron, torturaron y ejecutaron a Gadafi. “En el caso de Libia, las fuerzas especiales actuaron vestidas como los civiles. Desempeñaron un papel clave para derrocar al régimen de Gadafi”, dijo Nouzille.

Con Hollande y el gobierno del Partido Socialista el ritmo de asesinatos se ha intensificado a un nivel nunca visto desde la guerra de Argelia de 1954-1962. Durante esta guerra los escuadrones de la muerte franceses asesinaron a centenares de combatientes argelinos del Frente de Liberación Nacional.

Con Hollande entre 2012 y 2015 se han ejecutado más de una docena de Operaciones Homo. Según Nouzille “las fuerzas especiales y el servicio de acción nunca fueros utilizadas tantas veces. Por razones de contexto ciertamente. A partir de 2012 aparece una práctica mucho más ofensiva”.

En mayo Francia asesinó en Mali a Abdelkrim al-Targui, un tuareg que dirigía Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), acusado de participar en el asesinato de dos periodistas franceses en el norte de Mali en noviembre de 2013. Un funcionario francés ha confesado a Le Point: “Nos instalamos en el corazón de las katibas tuaregs de AQMI. Necesitamos cinco meses para entender el medio, encontrar la línea buena de tiro y esperar el momento favorable”.

El programa de asesinatos de Hollande destaca su carácter socialfascista y el de aquellos que, como el Nuevo Partido Anticapitalista, la filial francesa de Podemos, llamaron a votarle en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2012. Apoyaron la agresión imperialista contra Libia y luego han mantenido un silencio cómplice sobre los asesinatos cometidos por Francia.

Hollande es hoy el Presidente francés más desacreditado desde 1945. No tardará en lanzar a la banda de asesinos que ha creado en contra del propio movimiento obrero francés.

Sólo hay dinero para pagar las pensiones durante cuatro años más

En el mes de junio el Gobernador del Banco de España, Luís María Linde, ya advirtió que “el sistema público no va a garantizar el nivel de las pensiones”, considerando “inexorable” el recorte de las mismas.

Los recursos del Fondo de Reserva tocaron techo en 2011, cuando a 31 de diciembre se acumularon 66.815 millones. Desde entonces, este Fondo, que en principio parecía intocable, no ha hecho más que disminuir a un ritmo verdaderamente preocupante.

La primera vez que se recurrió al Fondo fue en 2012, cuando se sacaron 7.003 millones de euros para cubrir el déficit de la seguridad social. Al año siguiente, 11.648 millones, y en 2014, 15.300 millones. En lo que va de 2015 se han requerido 3.750 millones para tapar agujeros, y aún falta la recta final del año, que es cuando más desajustes se producen.

En los Presupuestos de 2016 ya está previsto volver a sacar 6.200 millones, por lo que sólo quedarán alrededor de 33.000 millones, la mitad que hace cuatro años. A este ritmo el futuro del Fondo es muy negro. En sólo cuatro años más se quedará sin un céntimo.

Naturalmente, la “solución” no está en recortar, dado que se trata de prestaciones miserables. El 55 por ciento de ellas se encuentran por debajo del salario mínimo interprofesional.

Los pensionistas tampoco van poder recurrir a la contratación de los planes privados que ofrecen la banca o las empresas aseguradoras porque la crisis financiera no garantiza ningún futuro a los depósitos que tienen entre sus manos.

Las pensiones no tienen futuro porque el capitalismo tampoco lo tiene. Quien quiera jubilarse deberá luchar por el socialismo.

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