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Día: 31 de agosto de 2015 (página 1 de 1)

Los fascistas abren un segundo frente en el interior de Ucrania

Al menos una persona ha muerto y otras 122 han resultado heridas por la explosión de varios artefactos frente al Parlamento de Ucrania,
donde hoy se habían congregado los fascistas de Svoboda y Pravy Sektor
para impedir la aprobación de una ley que descentralice el país, como exigen los acuerdos de Minsk firmados en febrero de este año.

De los heridos, 21 presentan balazos en el cuerpo, aunque en su mayor parte son soldados y guardias nacionales,

El Parlamento votaba una reforma de la Constitución para dar al Donbas un estatuto especial que solucione la guerra en aquella región, pero las divisiones entre los parlamentarios más reaccionarios y belicistas sugieren que Poroshenko tiene un duro camino antes de que se convierta en ley.

Testigos de los incidentes citados por la agencia Reuters han asegurado que los fascistas han lanzado al menos una granada en la zona, si bien la confusión imperante ha retrasado los primeros balances de víctimas.

El ministro del Interior ucraniano, Arsen Avakov, ha confirmado el fallecimiento de al menos una persona, un guardia nacional de 24 años. Han sido hospitalizadas 122 personas, 11 de ellas graves. También ha anunciado la detención de cerca de 30 participantes en los ataques contra la policía, ha abierto una investigación, ha dicho que «habrá más detenciones» y que la explosión cercana al Parlamento es un “acto terrorista”.

Un asesor del Ministerio, Anton Gerashchenko, ha asegurado que los manifestantes no sólo utilizaron granadas, sino también armas de fuego, según el periódico local “Kyiv Post”. El guardia fallecido sufrió una herida mortal en el corazón, ha añadido Gerashchenko, que también es diputado.

El ministro se ha dirigido a través de las redes sociales al dirigente del partido fascista Svoboda (Libertad), Oleh Tiahnibok. «Dime, ¿en qué se diferencia Svoboda de los vándalos que han tiroteado a un guardia nacional?», le ha preguntado.

Por su parte, el primer ministro Yatseniuk ha exigido «cadena perpetua para la persona que lanzó la granada que mató al miembro de la Guardia Nacional». Además, ha llamado a las fuerzas políticas del país a condenar pública y unánimemente a los fascistas que han organizado la masacre de Kiev, a los que acusó de «abrir un segundo frente
en el interior del país»
.

Yatseniuk ha dicho que los fascistas no se reunieron junto al Parlamento para proteger la Constitución sino para destruirla y destruir Ucrania. “Son peores que los bandidos rusos y los terroristas del este del país”.

En la sesión parlamentaria un total de 265 diputados han votado a favor en primera lectura de la ley de descentralización, respaldada por el bloque político de Poroshenko y su gobierno, 39 votos más de los necesarios para salir adelante.

El diputado Maksim Burbak, del gobernante Frente Popular, ha destacado que el cambio permitirá añadir «presión» a Rusia para que los milicianos del Donbas cumplan los puntos básicos de los acuerdos firmados en Minsk. «Tenemos que apoyar a la coalición internacional anti-Putin», ha dicho Yuri Lutsenko, del bloque del presidente Poroshenko.

Pero muchos aliados de la coalición, incluida la antigua primera ministra Yulia Timoshenko, se han pronunciado contra la descentralización y queda la duda de si Poroshenko será capaz de lograr los 300 votos necesarios para sacarlo adelante en segunda y última lectura este año.

«Esto no es el camino hacia la paz, sino hacia la descentralización. Es un proceso diametralmente opuesto en el que perdemos territorio», ha advertido Timoshenko. En la misma línea, el dirigente del Partido Radical, Oleh Liashko, ha lamentado que se dé vía libre a Putin para «destruir Ucrania».

La aprobación de la ley que concede un estatus especial para las regiones de Donetsk y Lugansk, actualmente controladas por las milicias, es uno de los elementos clave de los acuerdos de paz alcanzados en Minsk.

¿Será Europa el teatro principal de una próxima guerra nuclear?

Aunque el último artículo del periodista brasileño Pepe Escobar, “La misteriosa amenaza rusa del Pentágono”(*), tiene momentos de cachondeo, más bien parece el título de una película de Hollywood, aunque no es ficción, ya que aborda el núcleo mismo de la política imperialista del momento, que no es otro que el de la guerra nuclear entre Estados Unidos y Rusia.

En el Pentágono -dice Escobar- nadie es capaz de explicar cómo y por qué Rusia supone una amenaza. Saben que es una amenaza, pero nada más. Con eso basta para alimentar los presupuestos militares hasta el infinito.

Luego Escobar comenta la definición que hizo, Martin Dempsey, general de Estado Mayor, de lo que entienden ellos por amenaza: “Las amenazas son la combinación o el conjunto de las capacidades y
las intenciones. Permítanme, por el momento, poner las intenciones a un
lado, porque no se cuáles son las intenciones de los rusos

¿Se sienten amenazados y no saben por qué? Si no conocen las intenciones de los rusos, ¿cómo saben que les están amenazando? Parece una tomadura de pelo. Les da lo mismo decir una cosa que otra. Hagan lo que hagan los rusos, será una amenaza para ellos, y todo lo que es una amenaza para ellos es una amenaza para el mundo entero. Así nos lo tenemos que tomar.

Pero sobre todo es una amenaza para la OTAN, dice el general estadounidense: “Me parece que una de las cosas que Rusia hace es desacreditar o, aún más inquietante, crear las condiciones de fracaso de la OTAN”. En efecto, como dice Escobar, los rusos no pueden desacreditar a una OTAN ampliamente desacreditada por sí misma. Pero eso tampoco parece una amenaza sino -más bien- una realidad.

Sin embargo, esos ridículos juegos retóricos no son nada divertidos porque se vierten al mismo tiempo que la OTAN se prepara para un choque directo con Rusia.

No es, además, sólo la retórica propia de una alianza militar imperialista como la OTAN, sino que todos y cada uno de los círculos más prominentes de Washington, a los que Escobar llama la “conexión Brzezinski/Strafor”, no hablan de otra cosa que no sea la guerra y de estrechar el cerco en torno a Rusia aún más férreamente. La inspiración de esos círculos es George Kennan, el arquitecto de la Guerra Fría y de la “teoría de la contención” de la URSS.

Pero Kennan, lo mismo que el viejo Kissinger, nunca ocultó el desprecio que le merecían las agresivas políticas del Pentágono. Cuando poco antes de morir en 2005 le preguntaron si había que “contener” a Rusia, su respuesta fue bien clara: a quien había que contener era a Estados Unidos.

La “contención” actual de Rusia ha empezado por la expansión de la OTAN hasta las fronteras de Rusia, la penetración en los antiguos países del Pacto de Varsovia y las antiguas repúblicas soviéticas y puede acabar en un desmantelamiento de la propia Rusia, parecido al que hemos visto en Irak o en Libia muy recientemente. La expansión de la OTAN hacia el este de Europa, asegura Escobar, no pretende una región más segura sino más insegura.

En el supuesto de una “Guerra Fría 2.0”, las armas nucleares tácticas rusas arrasarían todos los aeropuertos de la OTAN en menos de 20 minutos, algo que el propio general Dempsey admite. Lo que no puede admitir en ningún caso es que el rearme nuclear ruso ha sido consecuencia de la previa expansión de la OTAN en el este de Europa.

Moscú ha advertido a todos los países cercanos, como Polonia o los países bálticos, que han aceptado desplegar armamento estratégico sobre su suelo, que están en el punto de mira de los misiles desplegados en Kaliningrado y que su sistema de alerta es capaz de hacer frente al intento de propinar un “primer golpe” mortífero, técnicamente denominado PGS (Prompt Global Strike) en la jerga militar imperialista.

Desde diciembre del año pasado la doctrina militar oficial de Rusia es que el refuerzo militar de la OTAN en Europa del este y los preparativos para un “primer golpe” son las amenazas más importantes contra su seguridad.

En el plano geoestrateǵico, el viento también sopla a favor de Rusia y China, lo cual supone un cambio mayor en el equilibrio mundial de poder. Los activos militares de Rusia y China superan a los de la OTAN.

Esa superioridad no es sólo militar, sino económica. Se trata de la Unión Económica Eurasiática a la que Escobar llama “nueva ruta de la seda”, capaz de superar a la Unión Europea y a Estados Unidos juntos en el plazo de 15 años.

El “sueño glauco” de los círculos imperialistas de Washington, añade Escobar, sería volver a los años noventa, cuando saqueaban a sus anchas los recursos de Rusia mientras Yeltsin se emborrachaba. El Pentágono tiene un capítulo especial para la guerra de la energía, centrada en el control del petróleo, el gas natural y los recursos minerales de Rusia y Asia central. Los círculos más militaristas, los que preparan la guerra, quieren que esa riqueza sea dirigida por oligarcas y hombres de paja supervisados por sus amos en Nueva York y Londres.

No obstante, con diferencia, la reflexión más importante de Escobar es que uno de los pilares actuales de la política exterior de Estados Unidos es impedir a toda costa la asociación de Alemania con Rusia, “que para la conexión Brzezinski/Strafor es una amenaza existencial para Estados Unidos”. En efecto, es lo que siempre falta, incluso en los análisis más finos de la situación internacional actual.

“¿Cuál es el Plan B del Pentágono? Crear las condiciones para transformar a Europa en el teatro potencial de una guerra nuclear”, concluye Escobar.

(*) Pentagon’s Mysterious ‘Russia Threat’, http://russia-insider.com/en/pentagons-mysterious-russia-threat/ri9382

Movilizaciones masivas en Japón contra la guerra imperialista

Ayer unas 120.000 personas secundaron la manifestación convocada frente a la sede del Parlamento japonés en Tokio para protestar contra la política militarista del primer ministro Shinzo Abe.

Los participantes, de todas las edades, han llenado las calles a pesar de la lluvia y han cantado canciones, coreado consignas y exhibido pancartas contra la reforma de Abe y pidiendo su dimisión.

La concentración ha sido convocada por tres grupos pacifistas ciudadanos y se han producido manifestaciones similares en hasta 200 ciudades y pueblos de todo Japón, según informa la prensa nipona.

Uno de los participantes, Michio Yamada, de 75 años, ha expresado su rechazo a la reforma porque quiere evitar que Japón vuelva a entrar en una guerra, por el bien de sus cinco nietos. Yamada ha explicado que con sólo 5 años vivió el bombardeo de Tokio en 1945 y ha asegurado que aún siente miedo al recordar cómo la gente se tiraba al río Sumida huyendo de las explosiones.

“Con el avance de la tecnología la guerra es aún más mortífera que antes. En esta era de bombas nucleares nunca puedes saber cuál será la cifra de muertos. El peligro es mucho mayor que antes”, ha argumentado. “No debemos permitir que vuelva a suceder nunca”, ha apostillado.
 

Un portavoz de los convocantes, Ken Takada, ha destacado que la gran participación recuerda a las movilizaciones civiles de la década de 1960, cuando más de 300.000 personas se concentraron junto a la Dieta para protestar contra la renovación del acuerdo de seguridad con Estados Unidos propuesto por el entonces primer ministro, Nobusuke Kishi, abuelo de Abe.

Las reformas de Abe podrían ser aprobadas por el Parlamento durante el mes de septiembre. En estos momentos está siendo ya debatida en la Cámara de Consejeros o Sangiin, la cámara alta de la Dieta. Con la propuesta de Abe, el ejército japonés podrá participar abiertamente en las misiones internacionales respaldadas por la ONU y permite desencadenar la guerra en compañía de Estados Unidos, su más fiel aliado.

Ese cambio pondría en peligro la seguridad de Japón. Los convocantes consideran que esta reforma es ilegal porque va contra los acuerdos de paz que Japón tuvo que firmar tras su derrota en la Segunda Guerra Mundial.

El FBI suplanta a las agencias de prensa para difundir noticias falsas

El pasado jueves la agencia de noticias Associated Press denunció al Departamento de Justicia de Estados Unidos por la negativa del FBI a entregar la documentación relacionada con la publicación en 2007 de una noticia falsa, usurpando la identidad de la agencia, con el objetivo de introducir un programa de vigilancia en el ordenador de un sospechoso.

La demanda la interponen tanto la agencia de noticias como el Comité de Periodistas por la Libertad de Prensa ante el Tribunal Federal de Distrito de Columbia exige que se «revelen estos registros» para poder informar al público sobre «la naturaleza y el alcance de las suplantaciones, por parte del FBI, de la identidad de periodistas y agencias de noticias». En opinión de los demandantes, dicha actuación del FBI «socava la credibilidad e independencia de los medios de comunicación».

Katie Townsend, del Comité de Periodistas por la Libertad de Prensa, recuerda «lo peligroso que es que agentes federales se hagan pasar por periodistas». «Esta práctica socava la credibilidad e independencia de los medios y, por tanto, no debe ser tolerada», señala, añadiendo que «el FBI parece decidido a retener la información». El FBI ha advertido que el proceso para entregar toda la documentación solicitada podría demorarse dos años.

En 2007 el FBI envió un enlace digital a una noticia falsa sobre un niño sospechoso de formular constantes amenazas de bomba contra la escuela Timberline, en Washington. Este enlace digital permitió al FBI introducir un virus en el ordenador del sospechoso que revelaba su ubicación y dirección de internet.

Los hechos se dieron a conocer en octubre de 2014 gracias a unos documentos obtenidos por la Fundación de Fronteras Electrónicas, una organización que defiende las libertades en el mundo informático. Tras conocerse el programa de espionaje, la agencia de noticias, amparándose en la Ley de Libertad de Información, solicitó toda la documentación relacionada con el suceso. Sin embargo, no obtuvo respuesta.

El 10 de noviembre la de prensa envió una carta al fiscal general Eric Holder y al director general del FBI, James Comey, en la que pedía conocer «quién aprobó esta acción, qué proceso se siguió para su aprobación y por qué los requisitos para suplantar a un medio son ahora diferentes a los de hace siete años».

Esta carta fue remitida cuatro días después de que el New York Times publicase una carta del propio Comey en la que aseguraba que «hoy en día» el uso de una «técnica tan inusual» necesitaría «una aprobación de más alto nivel que en 2007». No obstante, el máximo dirigente del organismo dejó claro que este procedimiento «aún sería lícito y, en un caso raro, apropiado».

No es la primera vez que el Departamento de Justicia se ve envuelto en una polémica con la agencia de noticias estadounidense. En mayo de 2013 se hizo público que la institución había espiado las conversaciones que los periodistas de Associated Press mantenían a través de sus teléfonos.

Estados Unidos exporta criminales

Atilio Borón

En Clarín de domingo hay una pequeña nota de Gustavo Sierra con el título de «Las maras desangran El Salvador» (domingo 23 agosto 2015, p. 32) En ella se habla de la ola de violencia que sacude a ese país centroamericano. Según el autor en tres días «murieron 125 personas en los enfrentamientos entre los pandilleros y con la policía o el ejército».

La nota abunda en otros detalles: la fenomenal tasa de homicidios en El Salvador actual, 90 por cada 100.000 habitantes. A efectos comparativos digamos que, según las cifras producidas por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito para el año 2012, la tasa para Estados Unidos era de 4.8; 5.5 para Argentina; Brasil 21.8 y Honduras 66.5. En ese mismo año, la tasa para El Salvador era de 41.2, siempre sobre 100.000 habitantes.

Es decir que una tasa ya de por sí muy elevada más que se duplicó en menos de tres años y, especialmente, en los últimos meses.

Obviamente que hay muchos factores que explican este desgraciado resultado y no es este el momento de examinarlos aquí. De hecho, en la nota de Sierra se mencionan algunos de ellos pero se omite el que, en la violenta irrupción de estos días, es sin duda el más importante: la decisión del gobierno de Estados Unidos de liberar a cientos, probablemente miles, de «mareros»  que estaban recluidos en diversas cárceles de ese país y enviarlos directamente a El Salvador.

Esto ya de por sí no es precisamente un gesto amistoso para con el país al cual se le remite tan nefasto contingente, pero es mucho más grave si previamente se «limpia  el prontuario de esos delincuentes de forma tal de imposibilitar que se pueda impedir legalmente su ingreso a El Salvador».

Con sus antecedentes delictivos convenientemente purgados nada puede detenerlos, y los malhechores se convierten en gentes que regresan a su país de origen sin tener ninguna cuenta pendiente con la justicia. Una canallada, ni más ni menos.

¿Cómo interpretar esta criminal decisión? Va de suyo que esto no pudo haber sido una súbita ocurrencia de las autoridades carcelarias norteamericanas que un día decidieron soltar a casi todos los «mareros». Una política de tamaña trascendencia se adopta en otro nivel: el Departamento de Estado, el Consejo Nacional de Seguridad o la propia Casa Blanca. El objetivo: generar una ola de violencia para sembrar el caos y provocar el malestar social que desestabilice al gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén, del Frente Farabundo Martín de Liberación Nacional, en línea con la prioridad estadounidense de «ordenar  lo antes posible el díscolo patio trasero latinoamericano sacándose de encima a gobiernos indeseables».

Por eso un gesto tan inmoral y delincuencial como ese, que se ha cobrado tantas vidas en El Salvador y que seguramente se cobrará muchas más en los próximos días.

Indiferente ante las consecuencias de sus actos, Washington prosigue impertérrito dando lecciones de derechos humanos y democracia al resto del mundo mientras aplica, sin pausa, las tácticas del «golpe blando» en contra de quienes tengan la osadía de pretender gobernar con patriotismo y en beneficio de las grandes mayorías populares. El autoproclamado «destino manifiesto» de Estados Unidos es exportar la democracia y los derechos humanos a los cuatro rincones del planeta.

Lo que hace, en realidad, es exportar criminales.

Fuente: http://www.atilioboron.com.ar/2015/08/estados-unidos-exporta-criminales-no.html

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