La web más censurada en internet

Día: 4 de julio de 2015 (página 1 de 1)

El FMI admite la necesidad de una quita a Grecia del 30 por ciento de la deuda

Los medios de todo el mundo han filtrado de manera interesada un sustancioso informe del FMI sobre Grecia en el que cuentan varias cosas muy curiosas, que todos conocían, incluídos los mayordomos del capital financiero europeo, aunque dijeran lo contrario.

La primera es que la deuda de Grecia es insostenible. Ni siquiera creciendo a tasas del 4 por ciento anual durante una década podría hacer frente a los pagos.

La segunda es que reconocen que el asunto se les escapado de las manos, lo cual también es obvio. Pero, ¿por qué? Por algo que no saben: porque la crisis del capitalismo es mucho más profunda de lo que calcularon y porque, además, no tiene ninguna solución dentro del propio capitalismo.

La tercera es que, para salir al paso, ahora admiten una quita del 30 de la deuda y un préstamo adicional de 52.000 millones de euros (que tampoco servirán para nada).

La cuarta es la realmente interesante: la filtración es una patada a Merkel y a sus secuaces de Bruselas. ¿Quién puede propinar una patada así? Estados Unidos. ¿Por qué motivo? Obviamente, no por nada que tenga que ver con la economía, sino más bien con la estrategia de los imperialistas anglosajones.

A Estados Unidos la deuda le importa un bledo y ha movido sus hilos para que el FMI tome esa misma postura: están dispuestos a tirar la casa por la ventana para que Grecia siga en la OTAN y en el euro.

Desde hace tiempo Merkel estaba presionando para que el informe del FMI no se publicara. Estaban en plena negociación, que Bruselas debía entablar sobre posiciones de fuerza aparente. Pero las presiones de Estados Unidos han sido más intensas y, al final, el informe ha visto la luz “bajo cuerda”, como si fuera un filtración periodística.

Desde el primer momento Estados Unidos ha presionado para que Bruselas aceptara las reivindicaciones de Syriza. Es la única manera de mantener a Grecia dentro de la órbita del Pentágono. China no puede quedarse con los puertos griegos, Rusia no puede poner bases de misiles al borde de los Balcanes y Gazprom no puede llevar sus tuberías a las viviendas del país heleno.

Para Alemania la publicación del informe del FMI ha sido un jarro de agua fría. La campaña de prensa orquestada contra Grecia también ha quedado al descubierto. Europa tiene que empezar a pensar ahora en cómo va a pagar los 360.000 millones de euros que debe Grecia. Es Europa quien tiene un serio problema.

La alianza de los Cinco Ojos

Recientemente Snowden desveló un archivo informático en formato PowerPoint en el que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos describe la manera en la que se organizaron las revoluciones de colores y la Primavera Árabe. Los planes fueron aprobados por lo que se conoce como los Cinco Ojos, la alianza de los servicios de espionaje de Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

No obstante, el archivo no está completo porque hay partes que han sido censuradas por First Look Media, una organización financiada por el fundador de eBay, el multimillonaario Pierre Omidyar, según ha relatado el periodista estadounidense Wayne Madsen (*).

En 2011 la alianza de los Cinco Ojos puso en funcionamiento un método no sólo para vigilar sino también para controlar los móviles y las redes sociales con objetivos políticos. El programa se conoce como “Synergizing Network Analysis Tradecraft” y fue implementado por “Network Tradecraft Advancement Team Five Eyes” (NTAT).

En plena Primavera Árabe, los servicios de espionaje electrónico de los cinco países actuaron de manera coordinada por un plan llamado “Irritant Horn” para apoderarse de los servidores de países no pertenecientes a la alianza de los Cinco Ojos mediante una técnica informática de ataque conocida por “Man-In-The-Middle” (MITM) a fin de obtener datos de geolocalización de las redes y de titularidad de cada una de las IP.

El plan no se circunscribía sólo a los países árabes ni islámicos. Entre otros, fueron espiadas las comunicaciones de países como Francia, Cuba, Senegal, Suiza, Bahamas o Rusia. Para espiar a los usuarios de Blackberry en Arabia saudí, los Cinco Ojos crearon un dispositivo especial llamado “Eonblue”. Según Madsen, el interés por Arabia saudí pondría de manifesto un plan de guerra sicológica con dos objetivos. El primero, dirigir las operaciones de desestabilización en los países vecinos, como Egipto, Libia o Siria. El segundo, advertir a la autocracia saudí de las manifestaciones que se preparaban en sus calles.

Otra operación tuvo como objetivo a los usuarios de teléfonos Samsung, Nokia y otros suscriptores de redes de telefonía móvil Warid-Congo en la República Democrática del Congo. En una de las diapositivas PowerPoint se vanagloriaban de tener una lista de los teléfonos inteligentes más utilizados entre la clientela de Warid-Congo y sus números de identidad internacional como abonados a redes de telefonía móvil.

La empresa Warid-Congo es propiedad del jeque Nahayan bin Mubarak Al Nahayan, ministro de Cultura de los Emiratos Árabes Unidos. Aunque tiene su base en Dubai, presta servicios de telefonía móvil en Uganda, Georgia, Costa de Marfil y Pakistán.

La alianza de los Cinco Ojos reparaba un “revolución” en el Congo por medio de los móviles y las redes sociales. El Congo es uno de los productores de petróleo más importantes de la región y desde 1997 el Congo está dirigido por Denis Sassou-Nguesso, un peón del imperialismo francés. A los miembros de los Cinco Ojos les gustaría algún otro que se mostrara más dócil a sus indicaciones.

Cuatro meses después de la reunión NTAT se organizó una gran manifestación en parte por medio de las redes sociales, en el barrio de Talangani, en Brazzaville, la capital congolesa. Un despacho de 26 de marzo de 2012 de la embajada de Estados Unidos declaraba lo siguiente: “Los manifestantes están descontentos de la manera en la que el gobierno de la República Democrática del Congo ha gestionado el reparto de las indemnizaciones a las personas que han perdido su casa como consecuencia de las explosiones que tuvieron lugar el 4 de marzo en el depósito de municiones del regimiento blindado. Fuentes próximas a la embajada afirman haber escuchaado disparos en el lugar donde se desarrolla la mnifestación en la Avenida Marien Nguabi, cerca del mercado de Talangai. Se espera que los manifestantes marchen en dirección al Palacio Presidencial. Se aconseja a los residentes americanos que permanezcan en el distrito de Talangai y en los barrios vecinos al Palacio Presdencial durante todo el día”. La embajada parecía conocer las intenciones de los manifestantes, probablemente gracias a las informaciones suministradas a la vez por Irritant Horn.

En enero de 2012, sólo dos meses después de la reunión NTAT, estallaron manifestaciones antigubernamentales en Senegal, otro país en el punto de mira de Irritant Horn, después de que el presidente Abdulaye Wade, partidario del plan gadafista de los Estados Unidos de África, declarara su intención de presentarse para un tercer mandato. En aquella época la heroína de Euromaidan, Victoria Nuland, era portavoz del Departamento de Estado y presionaba al viejo Presidente, de 85 años de edad, para que cediera el poder a la nueva generación. Fue derrotado en las elecciones que se celebraron un mes después del estallido de violencia que tuvo lugar en Dakar, la capital senegalesa. El Instituto Open Society de George Soros y el Grupo de Crisis Internacional, también financiado por Soros, prestaron un importante apoyo a las manifestaciones de Brazzaville y Dakar.

El PowerPoint describe igualmente la manera en que un analista del GCHQ, una de las centrales de espionaje británicas, descubrió que uno de los navegadores de internet chinos para móviles tenía varios agujeros de seguridad.

A pesar de la censura, los documentos de la Agencia de Seguridad Nacional que ha divulgado Snowden confirman el vínculo entre el espionaje de los Cinco Ojos sobre las comunicaciones y la desestabilización de los gobiernos de Oriente Medio. También confirman la convergencia entre las actividades ligadas a las revoluciones de colores del Instituto Open Society de George Soros y el National Endowment for Democracy, por un lado, y el espionaje de los países de los Cinco Ojos, por el otro.

También hay una correlación evidente, dice Madsen, entre la operación de las cuentas falsas de Twitter que llevó a cabo la USAID en Cuba bajo el nombre en clave de ZunZuneo, e Irritant Horn. ZunZuneo tenía por objeto formar muchedumbres inteligentes por toda la Isla para manifestarse y reclamar el derrocamiento del gobierno en el marco de una Primavera cubana. Hay que recordar que Irritant Horn incluyó a Cuba en su programa de vigilancia de móviles y redes sociales, así como en los ataques informáticos MITM.

En Costa Rica utilizaron dos empresas para la Operación ZunZuneo: Contractor Creative Associates International y Mobile Accord de Denver. Obtuvieron 400.000 números de teléfono de la sociedad CubaCel Mobile que formaba parte del programa Irritant Horn. Después empezaron a enviar a los cubanos mensajes de tipo Twitter que, supuestamente, llegaban desde España.

La financiación de ZunZuneo procedía de una sociedad pantalla con base en las Islas Caimán: MovilChat. La USAID y MovilChat tenían su residencia en la filial de las Islas Caimán del Banco N.T.Butterfield & Son Ltd., con base en las Bermudas. Se trata de un banco entre cuyos accionistas están en Banco de Comercio Imperial Candiense y el grupo Carlyle.

La USAID ha utilizado una técnica parecida a la ZunZuneo para movilizar muchedumbres inteligentes en Moldavia, Filipinas y Ucrania. En Camboya, las grandes manifestaciones antigubernamentales del Primero de Mayo de 2014 parecen también haber sido promovidas por una operación de USAID y la CIA en la que también se utilizaron redes sociales como Twitter.

El año pasado la movilización de la Plaza Maidan en Kiev también siguió las pautas establecidas por la alianza de los Cinco Ojos. El proyecto Irritant Horn descubre que la frontera entre los manipuladores de la democracia como Soros y Nuland y la vigilancia de la redes sociales por la alianza de los Cinco Ojos es muy fina.

(*) http://www.strategic-culture.org/news/2015/05/26/five-eyes-and-color-revolutions.html

El capitalismo no será retransmitido

Rodrigo Fernández Miranda

En el tratamiento que los medios de comunicación concentrados hacen del capitalismo se pueden observar algunas reglas generales. La primera es su omisión nominal: las palabras “capitalismo” o “sistema capitalista”, salvo en contadas excepciones, quedan excluidas del lenguaje mediático. La segunda regla es que el capitalismo no recibe un tratamiento como sistema, sino que se aborda por partes inconexas, no interrelacionadas ni interdependientes.

En tercer lugar, estos medios ocultan la composición del poder real: toda referencia al “poder” es al que está legitimado democráticamente, nunca al poder establecido o fáctico. Finalmente, sino se nombra, no se trata como sistema ni se describe la composición de su poder, tampoco se lo debate, quedando fuera de los márgenes de lo mediáticamente discutible […]

Aunque las “noticias” incluyen a diario hechos vinculados directamente con el capitalismo, éstos nunca son puestos en contexto. En esta narrativa, los “noticias” políticas, económicas o sociales no tienen una visión sistémica, sino aislada, atomizada. En paralelo se desvía la mirada sobre el origen de los impactos del capitalismo, tratando estas cuestiones superficialmente, sin indagar sobre sus raíces: no hay causas sistémicas que expliquen los hechos.

Por ejemplo, la “crisis” se atribuye fundamentalmente a “haber vivido por encima de las posibilidades” o “gastar más de lo que se tiene”, orígenes que pretenden explicar la generación y profundización de desigualdades sin precedentes, la reducción de las rentas del trabajo y el aumento de las rentas del capital, principalmente financiero.

Al sesgar las causas también se tergiversa la identificación de los causantes. En este storytelling de la “crisis” fue el Estado el que se excedió en el gasto y la población la que vivió por encima de sus posibilidades; no fue el capital financiero el que aumentó exponencialmente las inversiones especulativas que generaron una burbuja que terminó explotando. El señalamiento mediático de los responsables se trasladó desde el poder financiero hacia el Estado y las mayorías sociales.

Otros actores estelares son “noticia” aunque desprovistos de protagonismo sobre el funcionamiento y los impactos del sistema. Recientemente, los medios concentrados se hacían eco de la “preocupación” de Lagarde (FMI) por el aumento de las desigualdades y de Draghi (BCE) y Blanchard (FMI) por el elevado desempleo español. Estas versiones anecdóticas, además de pasar por alto las intenciones detrás de dichas declaraciones, omitían la relación de causalidad entre los intereses que representan estos dirigentes y la construcción de las problemáticas por las que manifestaban “preocupación”.

Otro rasgo de este tratamiento es la invisibilización de ciertos actores del capitalismo y del poder real que detentan. Tal es el caso los lobbies, grupos de presión que defienden intereses sectoriales determinando las decisiones políticas nacionales, continentales y globales. Estos poderes fácticos quedan en la sombra, ausentes de la agenda, de la “información”.

Más allá de esto, los medios concentrados ocultan el mapa del poder real y eluden la discusión sobre su composición. La concepción del poder que transmiten realza a los actores legitimados por el voto popular y desvanece a quienes ostentan el poder establecido, su capacidad de presión, influencia y potencia rectora sobre las instituciones democráticas. En definitiva, se invisibiliza cómo está compuesto el entramado de poder, del que estos medios, además de portavoces, son parte.

Otro recurso es la repetición incesante de argumentos y relatos hasta instalarlos como verdades. Siguiendo el principio de la propaganda de Joseph Goebbels, la repetición hasta el hartazgo de estos argumentos, aunque intencionadamente falaces, terminan estableciéndose como verídicos en el imaginario social. Volver una y otra vez sobre una misma lógica argumental pero desde diferentes ángulos, aumentando exponencialmente las posibilidades de arraigarla como verdad y reduciendo el margen para ponerla en cuestión.

En ocasiones, los medios hegemónicos se ven impelidos a señalar de forma crítica a actores del capitalismo con nombre y apellido. No obstante, a estos casos se llega después de la evidencia de su derrumbe, centralizando la responsabilidad en el actor nombrado, aislándolo, descontextualizándolo y tratándolo como una excepción. De esta forma, cargar las culpas sobre un actor permite exculpar al resto, y a las propias dinámicas sistémicas.

Por ejemplo, Lehman Brothers, el caso más visible en el inicio de la “crisis financiera” de 2008, recibió una condena mediática por su codicia. Sin embargo, fue tratado como una conducta irresponsable excepcional, obviando que el grueso del sistema financiero internacional había sido partícipe y beneficiario del mismo casino.

Estos medios también naturalizan al capitalismo y sus modos de producción. Así, las críticas y las contestaciones a este orden natural reciben un tratamiento hostil, siendo ignoradas, deslegitimadas o criminalizadas. Asimismo, las alternativas al capitalismo son moldeadas, considerándolas anacrónicas, inviables, populistas o no realistas.

En esta versión mediática de la realidad el capitalismo no existe; hay “mercados” y “mercados libres”; no hay un sistema motorizado por la codicia. Hay injusticias y desigualdades, pero no un orden sistémico que las determine, un sistema político que las habilite, ni una matriz ideológica que las legitime. El capitalismo como totalidad, sus impactos y actores estelares están ausentes de la agenda, y su abordaje se hace de forma anecdótica, parcial o sesgada. Una construcción funcional que contribuye a mantener y a legitimar las condiciones para la expansión de un sistema que, a través de estos medios de comunicación, se hace inasible.

Seguramente el lenguaje es el medio más poderoso de estos grupos concentrados. Al condicionar el significado de las palabras, condicionan la realidad. ¿Con qué lenguaje se refieren los medios hegemónicos a un capitalismo que no nombran? […]

En este teatro de la retórica, los recortes de la inversión pública social se llaman “reformas”, que son decisiones positivas, ya que en el futuro van a mejorar la vida de la sociedad. La transferencia de recursos públicos a manos privadas se denomina “políticas de ajuste”, que a su vez son necesarias para recuperar la economía. El problema es de “crecimiento”, nunca de distribución.

En el plano de los derechos sociales, pagar dos veces por un servicio público sanitario no es un repago, sino un “copago”. Al retroceso de derechos y la precarización de trabajadores y trabajadoras se lo llama “flexibilización del mercado laboral”, a la reducción de sueldos “moderación salarial” y “racionalización” a despedir en masa.

“Austeridad” y “eficiencia” son los mantras para referirse a un Estado mínimo y ausente para los intereses de las mayorías. Se denomina “hacer los deberes” a someter la soberanía política al mandato del capital transnacional y la Troika, apelar a “lo que hay que hacer” significa ignorar la voluntad popular y “actuar con responsabilidad” o “con valentía” significa traicionarla.

En el fondo, a la ley de la selva se la llama “libertad de empresa” y se le dice “crisis” a una estafa del capital financiero sobre los Estados de la periferia europea. Y se señala como “inevitable” a lo que es resultado de la voluntad política del Gobierno español, la implementación de programas neoliberales.

La misma intencionalidad en el uso del lenguaje se puede observar en el tratamiento de las alternativas que se proponen al capitalismo. Por ejemplo, “radical” significa extremista, “violenta” es cualquier forma de desobediencia y lo “utópico” adquiere una connotación negativa.

También desde estos medios concentrados se despliega una batería lingüística para deslegitimar y criminalizar la protesta social. Un ejemplo es el de los “escraches” a dirigentes políticos, señalamientos públicos liderados por la Plataforma de Afectados por las Hipotecas y otros movimientos sociales, a quienes consideraban responsables o cómplices de la desposesión de derechos de las mayorías. Estas acciones fueron consideradas “ilegítimas”, “violentas”, “antidemocráticas”, “atentados contra el orden público”, “amenaza a las instituciones”, “acoso” e “intimidaciones”.

Todo este despliegue de lenguaje y de andamiaje retórico, de eufemismos y de construcción mediática de significados se hace sin nombrar ni discutir en ningún caso el fondo del asunto. El lenguaje nunca es neutro, y en este caso se puede concluir que está plagado de intereses económicos y políticos.

Todo esta (no) narrativa del capitalismo tiene como correlato un sistema de valores funcionales, como la competencia, el crecimiento, el individualismo, la maximización del lucro, la libertad de empresa y el consumismo como derechos inalienables. Estos valores son instituidos por los medios hegemónicos como incuestionables y su matriz de opinión, impuesta como un conjunto de verdades, configuran la visión de la realidad de las mayorías.

En el fondo, siempre están presentes las ideas de “libertad” y “democracia” como pilares sacros que sólo pueden caber en este capitalismo innominado e inasible. Y detrás de la “libertad” y la “democracia” vale todo: criticar al sistema es acometer contra estos dos valores.

No sólo se trata de ocultar y manipular, de sesgar y parcializar, sino que principalmente es una cuestión de educación ciudadana y de prefiguración de la percepción de la realidad. Estos portavoces del capitalismo, más que medios de comunicación, son de transmisión y de control ideológico.

En este marco, la mejor protección para el capitalismo pasa por negarlo como sistema, por no discutirlo y por ocultar la composición del poder real. No es que los medios de comunicación dominantes sean una pata fundamental del capitalismo, sino que ambos representan una unión indisociable con una suerte en común.

Esta estructura oligopólica, con un puñado de medios que controlan el conocimiento y el reconocimiento de la realidad de millones de personas, garantiza la reproducción de este tratamiento, y con ella la preservación del statu quo y sus estructuras de poder. En este contexto, la información es una mercancía esencial, cuya rentabilidad es el principio que rige la pertinencia de su producción.

Esto también pone en evidencia el conflicto de intereses entre los negocios y el derecho a la comunicación […]

Fuente: http://www.elsalmoncontracorriente.es/?El-capitalismo-no-sera

¡Jodé, qué caló!

N.B.
O frío, como le comentaba a un colegui que, oye, estamos en invierno y, por lo tanto, tío, tiene que hacer frío, o sea, como filosofara Pero Grullo. Sucede que enciendes la radio medio adormilado y te abruman cada media hora con información sobre el “tiempo” y ello ¡como si fuera noticia! No sería noticia que el hombre muerda al perro, no, la noticia es que nieve ¡en invierno! O haga calor en verano. Y no al revés, esto es, que nieve en verano, que es lo que cumple en cualquier manual de Periodismo. O el gran scoop: ¡que nieve en el infierno! Y de Casillas, ¿qué? ¿ se va o no se va o qué ostias?

Que se informe de que tal o cual puerto de montaña está cerrado al tránsito o que es necesario el uso de cadenas está muy requetebién, pero es suficiente, salvo que se quiera rellenar minutaje de programa y de tiempo para echar un cigarrillo en la emisora. De un tiempo a esta parte se habla de “sensación térmica” dizque el mercurio marca equis grados pero, ah, la “sensación térmica” es otra. El otro día ví a una dama experta en la cosa meteorológica diciendo que la expresión “sensación térmica” (thermal sensation) es un “invento” (sic) de los weathermen norteamericanos, los “hombres del tiempo”(*) y marianomedinas (para los que sean ya carrocillas) de los canales televisivos (privados) gringos, a principios de los años ochenta del siglo pasado. Que le pregunten a una persona acostumbrada al cierzo lo que es la “sensación térmica”, concluía esta señora pelín molesta con tanta chorrada. En mi pueblo, cuando hacía frío, siempre decíamos esto so pena de pedestre: “hace un frío de cojones”. Todo el mundo lo entendía, barómetros (bares por metro cuadrado) aparte. Es posible que esté banalizando, lo admito.

Pero, ¿no habíamos quedado en que el planeta se calienta? ¿No se amedrenta el personal con el cacareado “cambio climático”? No bastan las “vacas locas” (ya ni dios se acuerda de ellas y la “encelopatía espongiforme”) en su día o las gripes aviares, el ébola y otros males apocalípticos, cual plagas bíblicas, para que dé hasta por saco, por no decir otra cosa, salir de casa a tomar unas cañas, o unos vinos, tranquilamente. Resulta que no sólo no hay “calentamiento global”, sino que en invierno…¡nieva! Cágate lorito…

Cambios climáticos ha habido toda la puta vida. A ver si lo que va a haber es lo contrario y nos están engañando: ¡enfriamiento global Algo que cierta agricultura agradece como el espárrago, al igual que el tomate precisa de calor en verano, al menos en las huertas naturales. Hace algunos años, no muchos, nevó en el desierto del Sahara argelino. ¿Increíble? No, por cierto. Pero sí noticiable, porque es más excepcional que habitual y, sin embargo, no se dijo apenas nada cuando, curiosamente, vendría -la noticia- de perlas a los defensores del terrorífico “cambio climático”. También nevó en 2005 en Melilla. Y en los valles de Kenia y no solamente en las montañas nevadas del Kilimanjaro . ¿Diremos que es la mano del hombre la que daña y destroza la Naturaleza? Para mí tengo que es la rapiña del capitalismo, fundamentalmente, básicamente, quien lo hace que, encima, nos quiere acojonar con inventos como el “cambio climático” mientras la crisis galopa y corta el viento…

(*) El interés por “el tiempo” (climático, no el filosófico) tiene un origen militar (como internet).

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies