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Día: 21 de junio de 2015 (página 1 de 1)

La masacre de Tulsa

Greenwood, 1921
En 1921 el barrio Greenwood, en Tulsa, Oklahoma, tenía una población de 15.000 negros. Era una pequeña ciudad dentro de una ciudad segregada. Ahí vivían los trabajadores y los que habían huido de las aparcerías, antiguos combatientes de la Primera Guerra Mundial, así como doctores, abogados y empresarios. Algunas personas lo llamaban el «Wall Street negro». Los racistas blancos odiaban a Greenwood y las autoridades expresaban abiertamente su deseo de expulsar a los negros del barrio.

El 31 de mayo de 1921 un limpiabotas negro llamado Dick Rowland entró en un ascensor dirigido por una blanca. Cuando el ascensor llegó al vestíbulo, algunas personas oyeron a la mujer gritar y vieron a Rowland salir corriendo del lugar. Rowland nunca fue acusado de ningún delito. A pesar de ello, le detuvieron y le metieron en la cárcel.

A la mañana siguiente, el periódico Tulsa Tribune tituló un artículo: “Linchemos al negro esta noche”. Esa misma noche una multirud de unos 2.000 blancos se acercaron al Palacio de Justicia decididos linchar a Rowland. Entonces un grupo de negros, algunos vestidos del uniforme militar de la Primera Guerra Mundial, marcharon desde Greenwood y se enfrentaron a los linchadores. Hubo un tiroteo y los negros, que eran muchos menos, se retiraron a Greenwood.

La linchadores se sintieron respaldados cuando la policía nombró como ayudantes a cientos de ellos. Uno de los ayudantes dijo después de ser nombrado: “Ahora podemos salir, acribillar a cualquier negro que veamos y la ley nos apoyará”. Al amanecer, 10.000 racistas armados hasta los dientes, incluso con metralletas, invadieron el barrio de Greenwood. Por si fuera poco, los aviones bombardearon y ametrallaron desde el aire.

El pueblo de Greenwood organizó la resistencia, pero no pudieron contra una fuerza abrumadora del enemigo. Pandillas de blancos, muchos de ellos miembros del Ku Klux Klan, fueron de casa en casa asesinarndo y saqueando. Los invasoresincendiaron y destruyeron unas 1.200 casas y negocios, y arrasaron por completo el barrio de Greenwood.

El racismo antihispano también crece en Estados Unidos

Cada día Estados Unidos descubre más basura escondida bajo la alfombra. Los múltiples casos de asesinatos racistas perpretados por policías norteamericanos han puesto la lupa en un problema que todos connocían pero del que no nadie hablaba.

Desde el momento de su independencia Estados Unidos ha sido un país apoyado en la esclavitud, en el genocidio indígena y en la segregación racial sistemática e institucionalizada.

Los agresores son los blancos y las víctimas son todos aquellos que no son son completamente blancos. Según cifras del FBI, los crímenes de odio contra la población de origen hispano en Estados Unidos aumentaron un 40 por ciento de 2003 a 2007, cuando alcanzaron su máximo nivel, al contabilizar 830 víctimas.

Las cifras oficiales subestiman la cantidad y gravedad de los crímenes de odio contra hispanos. La mayor parte de las veces los latinos no denuncian las agresiones racistas a la policía, bien por la barrera del idioma o por el temor a ser deportado. También influye que la mayor parte de los juicios son una burla y casi nunca se molestan en buscar a los racistas.

En 2008, el número de latinos víctimas de crímenes de odio -ataques motivados por el origen étnico o nacional, preferencia sexual o creencia religiosa– fue de 792. En 2009 la cifra fue de 692 víctimas hispanas.

En la década de los noventa la incidencia de ataques contra inmigrantes latinos, en Estados Unidos, subió entre 40 y 50 por cinto en los últimos cinco años, junto a las campañas contra los inmigrantes y a favor de las deportaciones, según el FBI.

Asimismo, aumentó el número de grupos de odio contra los inmigrantes y la comunidad gay. De 602 asociaciones registradas en el 2000 subió a 926 en 2010, según el Southern Poverty Law.

Una excusa para la formación de grupos racistas es la llegada masiva de inmigrantes latinos, que para 2050 llevará a que Estados Unidos tenga 29 ciudadanos de origen latino por cada 100 habitantes, según proyecciones del Centro Hispano Pew.

En 2008 la coalición Agenda Nacional del Liderazgo Hispano, que agrupa a 26 organizaciones hispanas del país, se reunieron en la Cámara baja del Congreso estadounidense para detener el incremento de crímenes raciales contra el colectivo latino. En la la rueda de prensa posterior denunciaron la retórica violenta que diferentes medios de comunicación estadounidenses emplean para referirse a los inmigrantes indocumentados y a los latinos en general.

El año anterior la asociación Media Matters Action Network publicó un informe que ponía en relieve el lenguaje amenazador sobre la inmigración ilegal que puede oírse casi a diario en los canales de noticias por cable del país.

Los fundamentalistas judíos queman una iglesia católica

El jueves el portavoz de la policía israelí Micky Rosenfeld informó que fundamentalistas judíos habían prendido fuego a la Iglesia de la Multiplicación de los Panes y los Peces, lugar de peregrinaje católico y monumento turístico junto al lago Tiberiades.

El fuego se declaró a medianoche y causó una seria destrucción en el interior y el exterior del templo, construido sobre los vestigios de una iglesia del siglo IV. Un monje y un voluntario tuvieron que ser hospitalizados como consecuencia de la inhalación de humo.

La tienda de recuerdos religiosos, la oficina de peregrinos y la sala de reuniones fueron las zonas más dañadas, mientras que las biblias y libros de oraciones han sido destruidos por las llamas. Sin embargo, la zona de rezos ha quedado intacta, dijo el párroco de la Iglesia, Matthias Karl.

En el muro exterior de la Iglesia los autores dejaron una pintada con un pasaje de una oración judía que llama a “expulsar a los falsos dioses”.

El departamento de crímenes religiosos de la policía israelí de Cisjordania ha abierto una investigación sobre el incendio. De momento la policía ha detenido a 16 jóvenes colonos israelíes, aunque les dejaron en libertad inmediatamente por falta de pruebas.

El presidente de Israel Reuven Rivlin ha condenado la agresión asegurando que las autoridades harán todo lo posible por detener a los criminales. “Esta terrible profanación de un lugar antiguo y santo de oración es un ataque a lo esencial de la vida en nuestro país, donde las gentes de diferentes creencias buscan vivir juntos en armonía, tolerancia mutua y respeto”, dijo Rivlin.

Estos últimos años, las mezquitas islámicas e iglesias cristianas se han convertido en objeto de ataques similares, la mayor de ellos cometidos por fundamentalistas judíos de las colonias israelíes de Cisjordania. El año pasado un grupo de jóvenes judíos fanatizados atacó la zona de oración de esta misma Iglesia de la Multiplicación, arrojando piedras a los católicos. Los atacantes también destruyeron una cruz y arrojaron los bancos al lago Tiberiades.

La Iglesia católica de la Multiplicación, que indica el lugar donde -según el Nuevo Testamento- se produjo el milagro de los panes y los peces que obró Jesús, se encuentra en Tabgha, en el noreste de Israel. Cerca de 5.000 peregrinos católicos visitan la Iglesia cada día, según el superior de la orden de San Benito en Israel, el padre Gregory Collins.

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