La web más censurada en internet

Día: 5 de junio de 2015 (página 1 de 1)

El movimiento antifascista se extiende por los barrios de Madrid

Sólo la prensa rusa ha informado de que el pasado fin de semana centenares de vecinos se manifestaron en los barrios madrileños de Tetuán y Chamberí para protestar contra los neonazis, que ya han agredido a varios vecinos. “Desde su llegada a Chamberí, el pasado otoño, ha aumentado sustancialmente la conflictividad en el barrio y se han producido varias agresiones, cuyas autores se han parapetado en el interior del ‘Hogar Social’”, explicó Concha, una de las organizadoras de las numerosas protestas que han llevado a cabo en estos barrios durante los últimos meses, a la agencia Sputnik Novosti.

El conocido como “Hogar Social” de Madrid es una agrupación racista y fascista que ha ocupado desde el pasado otoño cuatro edificios en estos barrios. Hasta el momento, han sido desalojados tres de ellos, pero actualmente están en un espacio público, de más 5.000 metros cuadrados y valorado en miles de millones de euros, según explica Cristina, otra de las militantes que convocó la protesta.

“Las caras más visibles del Hogar social están ligadas a partidos y organizaciones de ideología neonazi”, afirma con rotundidad Concha mientras lee el manifiesto. La lucha contra estos nuevos “vecinos” de los barrios madrileños se ha intensificado tras producirse las primeras agresiones. “Han venido a esta zona de Madrid porque hay un alto porcentaje de migrantes. Es una provocación. Se están produciendo agresiones continuamente. En Chamberí agredieron al menos a cinco compañeros del movimiento antifascista, les pegaron”, asegura Cristina. En el caso de Tetuán “ha sido más fuerte”, según la militante. “Incluso apuñalaron a un joven”, afirma.

Además de Chamberí y Tetuán hay otros barrios que históricamente han luchado contra el fascismo, como Vallecas. “En barrios como Vallecas se atreven menos a entrar y atacar porque la fuerza popular es mucho más de izquierdas, hay un gran movimiento vecinal antifascista”, señala Cristina.

Sin embargo, esto no es nuevo para Madrid, que históricamente ha luchado contra el fascismo, según la militante. “Madrid tiene una tradición de lucha contra el fascismo, ha sido la última región en caer en la Guerra Civil. Por ejemplo, entre las manifestantes está Paquita, que con 82 años sigue luchando contra el fascismo”, explica Cristina.

La manifestación se ha desarrollado rodeada de un amplio dispositivo policial. “Fuera fascistas de nuestros barrios”, “Hogar social, hogar criminal” o “Madrid será la tumba del fascismo” eran algunos de los lemas que los manifestantes corearon durante los más de dos kilómetros de protesta, hasta llegar a la calle en la que se encuentra el edificio ocupado por los neonazis.

La policía impidió a los manifestantes acercarse al edificio en cuestión para evitar enfrentamientos. Los vecinos y vecinas lo tienen claro: “no pararemos hasta que los neonazis abandonen el barrio”, “no debemos permitir que siga habiendo agresiones sin respuesta”, comentaron los asistentes a Sputnik Novosti. “No quiero vivir arrodillado. Moriré de pie luchando contra el racismo y la xenofobia”, aseguró Ngoy, entre aplausos, al terminar la protesta.

En Estados Unidos la policía mata a otro afroamericano con una pistola eléctrica táser

El domingo de la semana pasada otro afroamericano fue asesinado en Rochester, estado de Nueva York, tras ser golpeado con una pistola eléctrica táser por un policía durante su detención.

Las autoridades no revelaron su nombre, pero su familia lo identificó como Richard Gregory Davis, de 50 años y padre de seis hijos y antiguo marine.

El jefe de la policía de Rochester y el alcalde han invitado a los vecinos a mantener la calma.

Los policías respondieron a una llamada telefónica según la cual Davis había chocado su vehículo contra un automóvil, luego contra una Iglesia y finalmente huyó a pie. El hombre volvió más tarde a su vehículo y volvió a colisionar contra el cartel de una carretera local.

Según la versión oficial, el hombre se negó a salir del vehículo a pesar de las peticiones de la policía. El jefe de la policía Michael Ciminelli dice que “salió del vehículo con porte agresivo y se lanzó contra los agentes que usaron entonces el táser para frenarlo”.

“Un policía decidió usar la opción menos letal para bloquear al sospechoso”, dijo Ciminelli.

Tras ser brutalmente golpeado, Davis recibió la primera atención médica en el lugar y luego fue llevado a un hospital, donde murió.

Su hermano Michael dijo que Davis pesaba 150 kilos y sufría problemas respiratorios.

Un reciente informe del diario Washington Post reconoció que en Estados Unidos mueren cada día dos personas por ataques de la policía. Ya no hay detenciones, ni juicios, ni cárceles. Las víctimas de la policía van a parar directamente al cementerio.

Otro estudio realizado por The Guardian señala que, en lo que va de año, de un total de 464 personas asesinadas a manos de la policía, 102 no llevaban ninguna clase de armas (*). La mayor parte de ellos son negros, lo que demuestra que es el racismo de la policía lo que afloja el gatillo.

(*) Las muertes de estadounidenses negros a manos de la policía se duplican en lo que va de año, http://www.elmundo.es/internacional/2015/06/02/556d68ac22601d5d458b4577.html

Estados Unidos tiene 800 bases militares repartidas por todo el mundo

Estados Unidos cuenta con 800 bases e instalaciones militares por todo el mundo, según una recopilación hecha por David Vine, profesor de la Universidad Americana, en su libro “Base Nation”. Su mantenimiento cuesta unos 100.000 millones de dólares al año a los contribuyentes de aquel país.

La mayoría de las bases estadounidenses se construyeron después de la Segunda Guerra Mundial. La Guerra de Corea, así como la Guerra Fría contribuyeron a acelerar la expansión de la infraestructura militar del país norteamericano a otros países.

En un intento de contener al comunismo, las fuerzas de Estados Unidos se expandieron por todo el planeta, particularmente por las regiones consideradas por Washington vulnerables a la influencia de la URSS. De ahí la presencia de bases en países donde no hay ningún tipo de conflicto, como las 227 que tiene en Alemania, algo que era entendible en la época de la Guerra Fría y con el país dividido por una muralla.

Pero más de 20 años después del fin de la Guerra Fría, gran parte de la infraestructura militar construida en la Guerra Fría sigue estando operativa, lo cual carece de justificación. Hoy no hay ningún país que se acerque ni de lejos al potencial militar de Estados Unidos, y sin embargo, esa presencia masiva en el extranjero continúa siendo un elemento fundamental de la política exterior norteamericana.

Los políticos de ese país mantienen el discurso oficial. Para convencer a los congresistas y opinión pública de que ese gigantesco desembolso económico está justificado, afirman que es básico para garantizar la estabilidad.

La existencia de esa red planetaria no ha impedido que ocurran guerras imperialistas en Iraq y Afganistán.

¿Cuál es su función? Mantener la ficción de que Estados Unidos gobierna el mundo. Los cuatro elementos principales de la estrategia de dominación del mundo por los imperialistas son el control de la economía mundial y los mercados financieros, la mano puesta sobre todos los recursos naturales (materias primas y recursos energéticos) neurálgicos para el desarrollo de su poder en la perspectiva de las actividades de las multinacionales, la puesta bajo tutela de 191 países miembros de la ONU y, finalmente, la conquista, la ocupación y la vigilancia de estos elementos gracias a una red de bases o instalaciones militares que cubren el conjunto del planeta (continentes, océanos y espacio ultraterrestre).

Por eso, cuando se prolonga una amenaza como la del Califato Islámico o Estados Unidos resulta incapaz de controlar Afganistán, en vez de cuestionar el principio militarista, lo que los políticos y medios discuten es si necesitan más aviones, más tropas sobre el terreno, más bombas contra el enemigo, más bases en el extranjero. En definitiva, no hay ningún problema estratégico que no se pueda solucionar arrojando más bombas.

“Es un sistema militar masivo que asegura la influencia de Estados Unidos en todos los rincones del planeta, y dado el carácter indiscutible de esta estrategia generalizada, no es probable que pronto se produzca algún cambio”, escribe Vox (*).

Recientemente Estados Unidos ha ampliado su presencia militar también en Latinoamérica. La base aérea estadounidense de Soto Cano en Honduras, conocida también como Palmerola, a 86 kilómetros de Tegucigalpa, cuenta con una nueva unidad especial.

Lo mismo cabe decir de la base militar en Morón de la Frontera, en España.


(*) http://www.vox.com/2015/5/18/8600659/military-bases-united-states

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies