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Día: 26 de mayo de 2015 (página 1 de 1)

La Marina de Guerra china desembarca en Djibuti

Esta noticia es histórica porque es la primera vez que China instala una base militar fuera de sus fronteras. Pero no se entendería sin la ayuda del mapa y sin acompañarla de otros datos importantes a tener en cuenta, como la Operación Atalanta aprobada en 2008 por la Unión Europea para reprimir lo que en Bruselas (y en Madrid) califican como “piratería” en Somalia, un país que tiene fronteras comunes con Djibuti.

Al mirar el mapa verán que en Djibuti se acaba África y empieza Asia, que de ahí a Yemen no hay más que cruzar un estrecho charco de agua y que ambos países abren (o cierran) las compuertas del Mar Rojo y el estrecho de Suez, y que la situación en Yemen es… la que ya saben. En cuanto a Somalia… es como la Costa de los Piratas, pero ¿quiénes son los piratas y quiénes los corsarios?

La OTAN, que no podía permanecer pasiva ante tanto interés, también acaba de abrir una oficina en Djibuti. La operación se ha llamado Combined Task Force 151 y está comanda por la V Flota estadounidense, creada en enero de 2009.

China es el mayor acreedor de aquel país del Cuerno de África: casi la totalidad de la deuda exterior de Djibuti son préstamos chinos y están garantizados por importantes concesiones, que se han adjudicado en los últimos cinco años.

Sólo en Etiopía hay ya 350.000 chinos. La mayor parte de los ataques terroristas en África están dirigidos contra técnicos y especialistas chinos que, hasta la fecha eran objeto de una discreta protección por parte del Ejército Popular de Liberación, vestidos de civiles.

Pero China ya ha desplazado a Gran Bretaña en el elenco de los países del mundo que más armas exportan. En febrero del año pasado el ministro chino de Defensa, el general Chang Wanquan, visitó el país africano, donde permaneció un día y medio. En mayo fue el turno de Obama, que recibió al presidente del país africano Ismail Omar Guelleh en la Casa Blanca y le impuso una línea roja que en ningún caso podía franquear: en Djibuti no pueden instalarse bases militares rusas.

Los chinos han demostrado que tenían mucha prisa y ningún portaviones. La guerra en Yemen ha acelerado sus planes. Mientras construían su base aérea y naval en la región de Obock, la Marina china se instaló en el puerto de la capital. El objetivo es garantizar los suministros de petróleo y gas hacia China, así como las exportaciones hacia terceros países.

China está construyendo un oleoducto para llevar el petróleo sudanés hasta el puerto de Djibuti, un proyecto presupuestado en 3.000 millones de dólares para llevar hasta el Extremo Oriente dos millones diarios de barriles de petróleo. Necesita dos aeropuertos, cuatro puertos de aguas profundas y al menos dos líneas ferroviarias.

Ahora mismo China vive la angustia de que su único portaviones, el Lioaning, antes se llamaba Varyag porque se lo compraron a Ucrania en 1998 y se puede decir que no está operativo porque las obras de reparación no acaban nunca. No se puede ser una gran potencia mundial sin portaviones y China está demostrando los límites actuales de su fuerza, no sólo estratégico-militar sino tecnológica. Quizá eso explique algunas debilidades evidentes de su política exterior.

Al primer portaviones “made in China” le quedan cinco años y sin él no puede mover su fuerza aérea. La base de Djibuti colma en parte esa laguna. Antes de que acabe este año el Presidente Guelleh visitará a Xi Jinping en Pekín. Pero todo no iba a ser un inagotable maná para Djibuti. Las presiones del FMI y del Banco Mundial arrecian. Advierten que Djibuti no podrá devolver los préstamos a China, pero parece que les olvida sumar: si todo marcha como hasta el momento, Djibuti será el Singapur de África.

Más información:
— La primera base militar china fuera de su territorio

Estados Unidos lleva la guerra al interior de su propio país

Máximo Ramírez Samper

Cierto revuelo ha habido en los medios de prensa alternativos de EE.UU., tras conocerse que las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) de ese país prevén realizar, entre julio y septiembre próximos, un ejercicio sobre Guerra No Convencional (GNC), entre cuyas particularidades está que no se realizará dentro de una instalación militar o en uno de los tantos polígonos de entrenamiento habilitados para estos fines, sino en escenarios reales, entre la población.

La alarma con respecto al ejercicio Jade Helm 2015 la activó el portal Infowars (1), al que siguieron otros que han denunciado la presunta preparación de las fuerzas armadas estadounidenses, a través de ejercicios como este, para actuar contra su propia población. Se habla de preparativos para aplicar la ley marcial en determinados estados, para evitar sucesos como los de Ferguson y otras ciudades, en que el asesinato de jóvenes afroamericanos por la policía ha generado disturbios y protestas de consideración.

Sin embargo, quizás no deberían preocuparse tanto, al menos por este ejercicio, cuyo objetivo es entrenar a las tropas norteamericanas en la GNC, una vieja estrategia retomada y maquillada por los estrategas imperiales, que como hemos denunciado anteriormente (2), promueve el derrocamiento o la inestabilidad de un Estado, por el mero hecho de pensar y actuar diferente a los designios del establishment.

En el ejercicio conjunto Jade Helm 2015 (3) participarán todos los elementos del Comando de Operaciones Especiales de EE.UU., principal ejecutor de la GNC, según los manuales de guerra estadounidenses, así como agencias civiles. Así, estarán sus efectivos asignados a la Marina, la Fuerza Aérea, el Ejército y la Infantería de Marina, mientras que por el Ejército participará la 82 División Aerotransportada, la misma que invadió Granada en 1983, para derrocar al presidente legítimo de esa isla nación, Maurice Bishop, cuyos restos nunca más han sido encontrados.

La envergadura que tendrán tales maniobras, a desarrollarse en siete estados del suroeste de EE.UU., da cuenta de la importancia que este tipo de guerra cobra en la actualidad, por diferentes razones; a saber, su relativamente bajo costo, en comparación con los grandes despliegues de fuerzas y medios para invadir a un país, al estilo Irak o Afganistán; se emplean fuerzas sustitutas, ya sean mercenarios o fuerzas insurgentes del país objetivo, minimizando con ello la injerencia estadounidense en terceros países y posibilidad de tener numerosas bajas, tan difíciles de explicar a la opinión pública de EE.UU.

Quienes sí deberían preocuparse, y prepararse para este tipo de contiendas, somos las naciones del Tercer Mundo, ya sea en África, Asia, América Latina, donde exista un gobierno con autonomía, capaz de hacer por su población y de decir “no” a EE.UU. o sus aliados.

Ya no importa si su tendencia política es el marxismo o el comunismo. Basta con que se le señale desde una oficina en Washington para que en un país se creen condiciones que den pie a protestas, manifestaciones “pacíficas”, sabotaje y guerra económica y política, entre otras de las herramientas del arsenal no convencional estadounidense. Libia, Ucrania, Siria y Venezuela pueden dar fe de lo aquí denunciado, aunque los dos últimos países han demostrado que se puede hacer frente a este tipo de contienda.

Para resistir una campaña de GNC, la unidad de la población en torno al gobierno es vital. Manuales de guerra como la Publicación de Técnicas del Ejército 3-05.1 (ATP 3-05.1) (4) y la Circular de Entrenamiento 18-01 (TC-18.01) (5), sobre Guerra No Convencional, dedican amplios espacios a explicar cómo segmentar a una población, para luego volverla contra sus autoridades. Como vemos, la añeja idea de “divide y vencerás” es parte importante de esta guerra.

Esa será, con seguridad, una de las dinámicas que se entrenen en Jade Helm, así como la infiltración de los efectivos estadounidenses entre la población objetivo, para comenzar sus “trabajos” desestabilizadores, o la identificación y preparación de líderes potenciales que apoyen la “causa” estadounidense contra el gobierno a derrocar.

La población y los medios alternativos estadounidenses harían bien en preocuparse ante la presencia de tropas norteamericanas en las calles, pero no por ejercicios de GNC, sino ante entrenamientos de guerra urbana o para enfrentar disturbios civiles, para lo cual existe todo un manual (6) que describe cómo asesinar y reducir a “disidentes” estadounidenses, además de explicar cómo a los prisioneros se les recluiría en campamentos de internamiento para ser “reeducados” a favor de las políticas estadounidenses, según el artículo publicado por el portal Global Research el 26 de marzo último (7).

La presencia de las FOE en las calles de EE.UU., en dinámicas no convencionales, pudiera guardar relación con lo que han apreciado sus servicios de Inteligencia para un futuro no muy lejano, cuando las grandes ciudades cobrarán mayor importancia y el grueso de la población vivirá en ellas, lo que aumenta la posibilidad de zonas sin control gubernamental, guerrillas urbanas y demás. Pero ese será el tema de un próximo artículo.

(1) http://www.infowars.com/feds-preparing-to-invade-texas/
(2) http://www.allnewspipeline.com/Jade¬¬_Helm_2015.php
(3) http://www.cubadefensa.cu/?q=lista_guerra_no_convencional
(4) http://www.cubadefensa.cu/?q=documentos-doctrinales-eeuu
(5) http://www.cubadefensa.cu/?q=node/2494
(6) http://www.globalresearch.ca/jade-helm-u-s-military-exercise-troops-to-operate-undetected-amongst-civilian-population/5438890
(7) http://www.infowars.com/army-manual-outlines-plan-to-kill-rioters-in-america/
Fuente: http://lascalderasdelmiedo.blogspot.com.es/

Una reunión de Bin Laden con la CIA

Es una verdadera faena que las hemerotecas existan y alguien se dedique a hurgar en ellas. Dos meses antes de los famosos atentados del 11-S el diario francés Le Figaro informó en primera plana de la entrevista celebrada por la CIA con Bin Laden en Dubai, mientras éste convalecía de una grave enfermedad. Es interesante echar un vistazo a la noticia a pantalla completa porque cuenta los detalles de la reunión.

La entrevista se celebró cuando faltaban menos de dos meses para el 11-S. Si Bin Laden era el cerebro de dichos atentados, hubiera bastado con ponerle los grillletes para impedir los atentados.

¿No era Bin Laden el hombre más buscado?, ¿no había puesto Bush precio a su cabeza? Si sabían que estaba en Dubai, ¿por qué no le detuvieron entonces?, ¿por qué no le mataron aprovechando su hospitalización? El motivo es obvio: aún necesitaban de él para que llevara acabo su mejor “trabajo”: los atentados a las Torres Gemelas con los que Estados Unidos justificó su agresión contra Afganistán.

No obstante, la agresión estaba decidida de antemano; el 11-S sólo fue una excusa. Por aquellas mismas fechas, la BBC lo difundió (*) a los cuatro vientos: antes de los atentados contra las Torres Gemeral, un antiguo diplomático pakistaní, Niaz Naik, manifestó, que altos funcionarios estadounidenses le habían confirmado la invasión.

Una operación militar de aquella envergadura no se puede preparar en 25 días. Por ejemplo, la invasión de Irak en 1991 demoró cuatro meses y medio en los que la CIA estuvo manteniendo entretenido a Sadam Hussein con unas “negociaciones” ficticias.

Doce horas después del 11-S Bush ya dijo que era “casi seguro” que el responsable de los atentados era Bin Laden. Pocos días después transformó esa convicción en una afirmación rotunda al cien por cien: “sus huellas digitales están por todas partes”, dijo.

Se le olvidó añadir que las suyas también estaban por todas partes en el mismo escenario del crimen.

(*) http://news.bbc.co.uk/hi/english/world/south_asia/newsid_1550000/1550366.stm

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